**********DISCLAIMER*********

LOS PERSONAJES PERTENECEN A KISHIMOTO-SENSEI, SOLO LOS TOMO PRESTADITOS PARA PASAR UN BUEN RATO :)


Para cualquiera en sus cinco sentidos, era evidente que Naruto se convirtió en un joven extremadamente apuesto. A sus 26 años, mantenía una jovialidad sólo comparada con la de un niño, lo mismo que la inocencia en su rostro, lo que Sasuke imaginaba se debía a las marcas en sus mejillas y al siempre puro e impresionante color de sus ojos.

Y su cuerpo, pues tampoco estaba nada mal. Si lo sabía él, que en incontables ocasiones poseía cada centímetro de ésa acanelada piel, conociéndole tanto cómo su propio dueño...

No negaba que el sexo entre ellos era bastante bueno, no sólo lo decía por la indudable conexión que mutuamente sentían, sino porque les gustaba jugar, experimentar; nada parecía demasiado morboso o depravado ante sus ojos. Lo probaron todo: vibradores, innumerables posiciones, un poco de sadismo, cremas de todos los sabores, usar jutsus cómo el Henge y el Kage Bunshin. Hasta ése entonces, comprendió que para algo bueno sirvió el Sexy No Jutsu.

Lamentablemente, su vida sexual se había congelado igual que su relación, algo que realmente nunca llegó a concebir. Quien sabe, tal vez se le estaba pegando la ingenuidad de Naruto porque lo único que en su futuro se vislumbraba seguro, era que ellos estarían juntos.

Siempre tenían peleas, algo que hasta la fecha no podían evitar. Después de todo, eran muy diferentes, más nunca creyó que ésas diferencias le pudiesen separar al grado, que no se dirigieran la palabra durante días...

Se giró sobre la cama, para quedar frente al rostro del rubio, que dormía placidamente. Sasuke le observó, maravillado...eran en aquellos simples momentos que comprendía cuanto dominio tenía sobre sí. Y a ello le temía.

Nadie debía condenar a otro de tal forma, mucho menos, aquel que se dice, tu pareja. Le parecía tan incoherente la forma en que la relación de pareja funcionaba. No era que se arrepintiera de tenerla, sino que el manojo de sentimientos tan disímiles que venían con ella, era algo a lo que le costaba adaptarse...

Sumergido en sus pensamientos, con sumo cuidado, comenzó a acariciar las marcas en su mejilla derecha y terminó palpando sus labios. Ante tal contacto, Naruto se despertó, confundido:

- ¿Qué te pasa, Sasuke...?

- Cállate-le dijo cortante, al tiempo que se colocaba sobre él, para besarle.

Percibió gemidos de reproche que se ahogaban en su propia cavidad, a la par de los movimientos que realizaba el rubio para detener la situación. No fue hasta que el mismo Sasuke decidió parar de besarle, que azorado, el kitsune le reclamó:

- ¡No es justo-ttebayo!

- No me importa, dobe...

Volvió a apresar sus labios, ésta vez con más furor. Hacia tanto que no se ahogaba en ellos, que tendría que recuperar el tiempo perdido. A Naruto no pareció molestarle más el asunto, pues tomó una mejor posición para que Sasuke se acoplara entre sus piernas, mientras se aferraba a aquella nívea y ancha espalda.

La presteza con la que comenzó a besarle, fue similar a la que hizo gala el moreno al comenzar a desnudar a su pareja, quien mantenía su atención en tomar el suficiente aire entre los impetuosos besos de que era presa. En uno de ésos besos, Sasuke le mordió el labio inferior, haciendo brotar de inmediato la sangre, la cual se mezcló con la saliva de ambos, aumentado el éxtasis.

Entre el abrumador delirio, el Uchiha comenzó a acariciar el despierto miembro de Naruto, que agobiado por las sensaciones, uso las manos para separar el rostro del moreno de sus labios y tomar una gran bocanada de oxígeno:

- Ahhhh, ah, ah...Sasuke...-el mencionado le miró con una mueca de satisfacción. El kitsune estaba sonrojado y respiraba agitadamente; en las comisuras de su boca, se percibía sangre de la mordida que se había ganado y saliva, ante la ferocidad de los besos con los que le abordó su pareja. Ante la vista, Sasuke sonrió.

Si bien había perdido la apuesta por qué él le beso primero, le haría pagar a Naruto por haberle orillado a dar el primer paso...tomó la erección del kitsune y empezó a masturbarle.

- ¡Ah, esp...espera! ¡Sasuke!

Con cada movimiento de su mano, Naruto gemía con más intensidad, aumentado su propia excitación, al punto de comenzar a quemarle...

- ¡Ah...!-se despertó muy bruscamente, a lo que sólo atinó en desear que Naruto siguiera dormido. Se sintió sumamente afortunado de observar que era así. Aunque con la misma velocidad que se sintió afortunado, la excitación comenzó a dolerle, haciéndole recordar que por lo pronto, tenia "asuntos más importantes" a los cuales otorgarle su atención.

Con lentos movimientos debido al escozor de su excitación, se fue hasta el baño, demasiado fastidiado cabe mencionar. Nunca antes se había masturbado, ¡y era ridículo hacerlo cuando su pareja dormía tan placidamente! ¡Ése maldito dobe tenia la culpa de todo...!

Ya estando en el baño, decidió meterse bajo la ducha fría, para enfriarse la mente un poco. Una vez que salió, dirigió la vista a un tranquilamente dormido, Naruto. Y al igual que en su sueño, se quedó cautivado con tal visión.

Se acercó a él y a sabiendas que su sueño era pesado, intentó besarle. Era una lástima que cual ladrón furtivo, comenzaría a robarle besos al rubio, pero en verdad necesitaba de ésos gestos y tendría que hacerlo de tal forma, hasta que su orgullo estuviese dispuesto a ceder.

Lo que ocurrió después, fue algo que no imaginó, pues Naruto le alejó bruscamente con la mano:

- No me toques...-murmuró aún dormido.

- No jodas, usurakontachi-una vez más se acercó, pero sólo se ganó que fuese evitado de forma más enérgica.

- ¡No me toques...!-se revolvió en la cama molesto, hasta que cayó por la orilla, para luego de unos movimientos más, quedarse inmóvil, regresando a la quietud con la que dormía-Sasuke teme...

Al parecer ni siquiera cautelosamente, Naruto deseaba brindarle el gesto que tanto anhelaba, por lo que resopló molesto.

- Idiota...-le tomó en brazos y le colocó en la cama. Y una vez allí, lo intentó de nuevo, obteniendo el mismo resultado esquivo:

- Te dije...-susurró frunciendo el ceño, pero sin abrir los ojos-te dije que no dattebayo...

Sasuke esperó a que se relajara su expresión, mientras le acariciaba unos mechones de rubio cabello que caían en su rostro, para luego de unos minutos, brindarle un cálido beso en la frente, totalmente resignado.