**********DISCLAIMER*********
LOS PERSONAJES PERTENECEN A KISHIMOTO-SENSEI, SOLO LOS TOMO PRESTADITOS PARA PASAR UN BUEN RATO :)
Día 20
Veinte míseros días...veinte jodidos días...¡veinte putos días! ¡Sasuke ya no sabía que otro maldito adjetivo colocarle a los días, para describir lo torturante que era la espera! Y lo peor de todo era que probablemente el dobe, se haría de toda la tozudez posible para cumplir con los cien días. ¡Pero era un número muy grande! ¡Él no podía soportar todo ése tiempo, aunque claro, tampoco lo diría, pero no significaba que se quedaría de brazos cruzados!
Debido a eso, sus planes habían mutado de sutiles a bastante evidentes. ¿Qué tan evidentes...? Pues el de intentar besarlo a la fuerza. Lamentablemente, lo único que causó, fue que el rubio se pusiera más a la defensiva, al grado de lanzarle un puñetazo si invadía su espacio personal. Y a pesar de que la situación ya llegaba a tal punto, al menos, se dirigían la palabra. Tal vez ello, era lo que agregaba un matiz de cierta concordia, no dejando caer a su relación en un completo desastre.
La tensa situación entre la pareja comenzó a preocupar a sus amigos, que por todos los medios, intentaron saber que les había hecho llegar a tal estado, más ninguno de los dos involucrados dijo palabra alguna, aunque fue más por no molestarles que por evitar se inmiscuyeran en sus asuntos.
Las únicas que veían el lado bueno del mal rato que pasaba la pareja, eran las fan de Sasuke, quienes aumentaron el acoso y más que nada, veían la posibilidad de que finalmente Sasuke se hiciera heterosexual y se casara con alguna de ellas. La sola idea les parecía bastante ridícula a sus amigos, pero ello no evitaba que cuando las vieran revoloteando alrededor del moreno, alguno de ellos les interrumpiera. Hasta sus hijos colaboraban con la tarea, aunque para ser sinceros, ésos mocosos lo hacían todo el tiempo. No les gustaba que "Sasuke-san" estuviera cerca de otra persona que no fuera el kitsune.
Y sin duda, el que se llevaba las palmas con sus actuaciones era el hijo mayor de Shikamaru y Temari, un niño de 5 años llamado Shikadai, que heredó el cabello negro y la inteligencia de su padre, además que ya daba indicios de los hábiles sarcasmos tan únicos en sus progenitores. Dado que algunas veces sus padres salían en misiones, dejaban al pequeño Shikadai y a su hermano pequeño Asuma, de tan sólo 1 año, con sus padrinos. Y precisamente, ésa semana, sus padres estarían fuera, por lo que la presencia de los pequeños, fue una especie de tregua entre Naruto y Sasuke.
Mientras Naruto se ocupaba de prestar atención a sus ahijados todo el tiempo, Sasuke se encargaba del resto de la labores, demostrando que aún con problemas, la buena pareja que hacían, no se cuestionaba lo más mínimo.
- ¿Tu papá ya te llevó al bosque que protegen dattebayo?-le preguntó el rubio al mayor de sus ahijados, quien le tomaba de la mano mientras caminaban para ir al departamento, luego de jugar un rato en casa de Sakura. Al niño más pequeño, le cargaba en brazos.
- Sí. Le acompaño cuando se le antoja darle una vuelta-Naruto río ante el comentario. Al parecer, Shikamaru no dejaría jamás su pasividad.
- ¿Sabías que algún día te tocara ésa responsabilidad dattebayo?
- El tío Choji lo dice a cada rato. Pero mi mamá cree que mi destino es seguir los pasos del tío Gaara.
Tío Gaara...no negaba que se escuchaba bastante curioso y aún le parecía increíble ver la forma con la que interactuaba con sus únicos sobrinos a la fecha. Se notaba que les apreciaba mucho, malcriaba, podía ser la palabra más precisa. Aunque no pensaba que tal atención afectara al mayor de sus ahijados, pues era un niño bastante centrado.
- Es bueno que tengan tantas esperanzas en ti, pero tú, ¿que deseas realmente-ttebayo?
- Por lo pronto, sólo quiero llegar a ser gennin-dijo sencillamente.
- Tienes mucho potencial-Naruto sonrió al tiempo que le miraba. Ahora, veía a un niño que no le llegaba ni a la cintura en estatura, pero muy pronto, sería alguien bastante grande, no sólo en apariencia-Si sabes sacarle provecho, llegaras muy lejos.
- Viniendo de ti, Naruto nii-chan, se escucha mejor-el pequeño levantó la vista y le devolvió la sonrisa a su padrino, satisfecho por recibir tales palabras de alguien que admiraba tanto.
- Je, je, je...-continuó sonriendo, ésta vez con un deje de ternura.
Quizás era algo bastante bobo, pero muchas ocasiones, por su mente pasaba la idea de tener un hijo con Sasuke. Sí, sabía que era algo naturalmente imposible, pero podía adoptar alguno. Lo importante para él, era formar una familia cómo tal. Nunca llegó a comentarlo con él y hasta cierto punto, se alegró de no haberlo hecho una vez que comenzó su problema.
- Naruto nii-chan, ¿esa herida aun no se cura?-le pregunto repentinamente el pequeño Nara. Se trataba de un corte en el antebrazo el cual quedaba a la vista por estar cargando al mas pequeño-la tienes desde que regresaste de tu misión. Kurama-san debió haberla sanado, por lo que me ha contado papá.
-Es otra herida, Shikadai. Fue un descuido de mi parte.
-Se ve idéntica-le dijo sin perder de vista el corte.
-Lo sé, pero créeme, no lo es-no le vio convencido y eso le preocupó. Si le llegaba a contar a Shikamaru, comenzaría a sospechar.
- Je. Es un niño muy listo-comentó Kurama con deje de orgullo-deberías tener cuidado, después de todo, Shikamaru es su padre.
-Lo sé...
De pronto, se detuvo en seco al observar que Sasuke con una bolsa en la mano derecha, caminaba rodeado de chiquillas, que seguramente eran sus fanáticas.
- ¿Que hace Sasuke-san con ésas niñas?-cuestionó molesto ante la escena.
- A Sasuke siempre lo siguen las mujeres-le respondió un poco triste.
- No deberían. Es una persona comprometida y mi mamá siempre dice que las mujeres que le coquetean a los casados, son unas rameras.
- No creo que un niño deba decir ésas cosas dattebayo-le reprochó por la palabra, pero a quien debería reprender era a la madre, por estar diciéndole todo eso a un niño de 5 años.
- Pero es verdad, ¿no?-le miró, desafiante-Naruto nii-chan y Sasuke-san, son un matrimonio, justo cómo mis papás.
- No Shikadai, no somos un matrimonio...-murmuró, una vez que volvió a fijar la vista en Sasuke, quien comenzó a perderse entre la multitud.
- ...-el pequeño, conciente de que ver eso le estaba causando tristeza a Naruto, se soltó de su mano y corrió entre la gente, para alcanzar a Sasuke.
- ¡No, espera-ttebayo!-y antes de que le atrapase, el niño realizó unos sellos, listo para realizar un jutsu:
- ¡Fuuton No Jutsu!-era algo bastante simple; un ventarrón de viento que levantó la falda de más de una de las chicas que perseguían al Uchiha, quien se detuvo curioso, al reconocer el chakra.
- ¡Shikadai!-Naruto intentó detenerle, pero la travesura ya estaba hecha, pues las chicas desaparecieron del lado de Sasuke. En ése momento, se dio cuenta de que la bolsa que cargaba el moreno, tenia víveres que seguramente necesitaba para la cena.
- Bastante bueno para un niño que ni siquiera comienza la academia-le dijo, mirándole fijamente-¿Quién te enseño ése truco?
- Mi mamá. Ella me dijo que lo use cuando vea que alguna ramera se le acerca a mi papá.
- ¡Para ya de decir ésa palabra, Shikadai!-el kitsune, luego de reprender a su ahijado, miró a su alrededor, ofreciendo una sonrisa en forma de disculpa a quienes les miraban atentamente.
- Yo no soy tu papá, niño-mencionó Sasuke, secamente.
- No, pero no dejare que nadie se entrometa en su matrimonio.
- ¿Matrimonio...?-arqueó una ceja, intrigado, porque se la adjudicase un nombre a su lazo con Naruto.
- Lo le prestes atención dattebayo-interrumpió el rubio, mientras bajaba la vista, para tomar de la mano al pequeño-Vamos a casa...
Ya cuando intentaba regresar la vista al frente, un golpe en la parte superior de la cabeza, le hizo soltar nuevamente la mano de su ahijado mayor y llevarla al área afectada.
- ¡Ah, mierda!
- ¡Maldito dobe!-se quejó Sasuke, quien soltó la bolsa para colocar las manos en su mandíbula.
Resulta que una vez más se acercó para intentar besarle, a lo que sin querer, chocó con la cabeza del rubio, dejando a ambos muy doloridos y con la atención de toda la gente dado sus gritos:
- ¡¿Que te pasa, idiota?!-le miró furioso, mientras el pequeño Asuma, reía-¡Eso me ha dolido-ttebayo!
- ¡¿Y crees que a mí no?! ¡Con tremenda cabeza dura!
- ¡Cállate, teme...!
- Ja, ja, ja, ja...-la risa inocente del mayor de los Nara, les hizo mirarle, intrigados-¿ven cómo si son un matrimonio? Y uno muy divertido, ¡más que el de mis papás!
- ¿Deberíamos tomarlo cómo un halago-ttebayo?-preguntó Naruto mientras las risas de ambos niños, inundaban la calle.
- No lo creo, dobe...
