**********DISCLAIMER*********
LOS PERSONAJES PERTENECEN A KISHIMOTO-SENSEI, SOLO LOS TOMO PRESTADITOS PARA PASAR UN BUEN RATO :)
Luego de haber tenido toda una semana a los herederos de la familia Nara en casa, las cosas parecían regresar a la frialdad y silencio, que poco a poco ganaba terreno en su relación.
Naruto, quien cenaba un ramen instantáneo a la par que veía televisión, se dirigió a la cocina para llenar nuevamente su vaso de leche. Últimamente comía más de lo normal, lo que atribuía a su frustración. Aunque se dio cuenta que no era el único que había cambiado sus hábitos debido a la tensión, ya que se encontró con Sasuke sentado en el marco ventana que estaba en la sala, fumando un cigarrillo.
Pasó de largo sin decirle nada. Ya en la cocina, apenas había colocado la mano la manija del refrigerador, cuando una voz justo en su oído, le dijo:
- Deja de comer tanto, usurakontachi...
- ¡Wuaah...!-se dio la vuelta y le dedicó un puchero a quien le había asustado-¡Eres un teme!
- ¿Así que comes para aliviar tu frustración?-le preguntó con una mueca burlesca.
- No soy el único que está frustrado-ttebayo...-ante la evidente crítica por comenzar a fumar, Sasuke se puso bastante serio.
- Es bastante obvio que nos falta el sexo.
- Si tan sólo no hubieras hecho la apuesta, Sasuke...
- ¿Y quien dice que para hacerlo, es necesario besar?-le interrumpió, mientras colocaba sus manos a ambos lados de la cabeza de Naruto, atrapándole entre el refrigerador y su cuerpo.
- ...-la mirada melancólica que le brindó el rubio, hizo que desviase la vista a sus labios.
- ¿No me extrañas...?-susurró, acercándose a sólo milímetros de su boca entreabierta, sintiendo el cálido aliento.
Esperaba que ante tal estímulo, Naruto se lanzara a sus labios, pero éste ni siquiera se movía. Y si le hubiese mirado directamente a los ojos, se habría dado cuenta del porque.
Los ojos azules del kitsune brillaban por las lágrimas que se acumulaban en ellos, ante la frialdad con la que Sasuke aceptaba que no le importaba demasiado brindarle gestos de cariño…que sólo quería follarle.
- ¿Me rechazaras...?-volvió a preguntarle quedamente, a lo que Naruto atinó a recargar la frente en su hombro derecho y, sollozar discretamente.
Sasuke sonrió satisfecho ante el tímido contacto, para luego, abrazarle. ¡Finalmente uno de sus planes dio resultado! Bueno, esto no era precisamente un plan, y de hecho, aún Naruto no le besaba, pero al menos le permitió tocarle y para él, ése simple hecho merecía consideración.
Y mientras el Uchiha ignorante del llanto, sonreía alegremente al sentir la calidez del cuerpo del kitsune, éste se ahogaba en la angustia de saber que no era tan valioso cómo alguna vez creyó, ante los ojos de aquel que lo era todo en su vida.
Tal escena, no era más que la muestra de lo estropeada que estaba, su comunicación.
Así pues, Naruto se hizo a la idea de cumplir lo que Sasuke esperaba de él y comenzó a besarle el cuello, hasta llegar al lóbulo de su oreja y ofrecerle leves mordiscos. Las acciones que realizaba, le hicieron pensar a Sasuke que su "plan" dio más resultados de los esperados, por lo que decidió poner de su parte. Se aferró a su cuerpo y le subió a la mesa que estaba cercana a ellos, para luego, en un rápido movimiento, quitarle la playera. Se acercó a besarle, a lo que Naruto reaccionó, moviendo su cabeza a un lado, evitando el contacto. El Uchiha no le prestó atención, así que brindó besos al cuello y los hombros descubiertos del rubio, a la vez que comenzaba a tocarle la entrepierna por encima de la ropa...
Le recostó suavemente mientras viajaba por su acanelada piel, hasta que llegó justo a su bajo vientre. Desabrochó el botón, bajó el cierre y antes de resbalar la prenda por sus piernas, le dedicó una mirada a Naruto, quien se cubría los ojos con el brazo derecho, más por ocultar sus lágrimas que por la excitación.
Sasuke se deleito al saberse el causante de los ahogados gemidos que Naruto producía y llego al clímax, cuando sintió una repentina calidez en la boca. Era bastante raro que terminara sin haber recibido ninguna atención del rubio, pero que importaba. Ya tendría oportunidad, puesto que imaginaba las paces estaban hechas...
Naruto se sentó en la mesa, quedando justo enfrente de Sasuke, quien le miraba inmutablemente ya que su mente divagaba con la idea, de que no tardaría en besarle por voluntad propia. Cual fue su sorpresa al ver que el rubio colocaba la mano izquierda sobre su boca y besaba suavemente el torso de su propia mano, para luego, fijar sus ojos azules en él:
- Te amo...-Sasuke comparó la última vez que escuchó ésa frase, tratando de recordar si era normal, el deje de amargura en su voz.
El kitsune, por su parte, se bajó de la mesa, acomodó su pantalón y levantó su playera del suelo; todo ante la inmovilidad del moreno, que al parecer, trataba de asimilar lo que ocurría.
