**********DISCLAIMER*********

LOS PERSONAJES PERTENECEN A KISHIMOTO-SENSEI, SOLO LOS TOMO PRESTADITOS PARA PASAR UN BUEN RATO :)


Muy temprano al día siguiente, Naruto fue llamado por Tsunade y ya que no le debía ningún maldito reporte, imaginó que sería para una misión, lo que en verdad le hacía falta. Necesitaba estar todo el tiempo posible, muy lejos de Sasuke, para ver si sus heridas sanaban.

- Buenos días, Tsunade-obaa chan- mencionó en cuanto abrió la puerta de su oficina-¿Y Kakashi sensei?

- En una reunión, pero yo te daré detalles-la rubia le recibió con una sonrisa, para con un movimiento de su mano, pedirle que se acercara al escritorio-Es una misión individual. Eres de los mejores ANBU en el tema de la infiltración y necesitamos solamente información. Evita los enfrentamientos y huye-enfatizó la palabra a sabiendas que en ocasiones no era muy sensato-si es necesario-le entregó un pergamino con datos vitales.

- ¿Qué buscamos exactamente?

- Comienzan a escucharse rumores sobre ninjas que buscan datos de diferentes Kekkei Genkai, incluso de habla de algunos desaparecidos de familias que tienen este linaje. Niños, sobre todo...-ante esa noticia, Naruto le miró realmente preocupado-No sabemos si son secuestrados para entrenarlos y venderlos al mercado negro o algo peor.

- ¿Y qué puede ser peor?

- Se han encontrado cadáveres mutilados.

- Es terrible.

- Necesitamos saber lo más que se pueda sobre estás actividades, pero en total discreción. No deseamos que se enteren que estamos poniendo nuestra atención en ellos. Dependiendo de lo que encontremos, la misión se extenderá-mencionó Tsunade.

- ¿Qué tanto podría extenderse dattebayo?-le preguntó.

- Si bien nos va, cerca de los 4 meses.

- ¿Y si nos va mal?

- Hasta los 18 meses.

- ¡¿Año y medio?!

- Sí. Pero ya te he dicho que todo depende de lo que encontremos.

- Entendido.

- Sé que te será difícil estar lejos del Uchiha, pero vamos, date a desear un poco, ¿no?

- Te aseguro que ni lo va a notar, Tsunade obaa-chan-mencionó entristecido.

- Vamos. Eres el único al que Uchiha Sasuke extraña en todo el mundo.

- Que se consiga unas putas y ya...

- Naruto...-la anterior Hokage le reprendió por su vocabulario o eso pensó-sabes que no es la persona más expresiva del mundo, pero te aseguro que aprecia tu compañía por sobre todo.

- Hemos tenido problemas. Supongo que Sakura-chan te lo ha dicho. Y no estoy seguro de todo esto.

- ¿Te refieres a su relación?

- Tal vez ya no quiere sentirse solo y por eso, esta jugando a los novios conmigo.

- Eso no lo sabes.

- Aún no estoy seguro, pero...-bajo la mirada para evitar que Tsunade se diera cuenta de la agonía que comenzaba a nacer en él-eso es lo que me hace sentir cada vez que abre la boca.

- Naruto...-y antes de que la rubia tratase de levantarle el ánimo, prácticamente huyó del lugar.

- Lo siento.

- ¡Naruto!

Luego de alejarse lo suficiente, tuvo que detenerse. Se inclinó un poco sintiendo un tremendo dolor en el pecho que le ahogaba.

- Ugh...-tomo su playera con fuerza, tratando de minimizar la sensación.

-¡¿Naruto, estás bien?!-Kurama parecía preocupado, pero cuando escuchó sollozos, se relajó-Idiota, me has asustado.

-¿Por qué duele tanto, Kurama...?-preguntó entre lágrimas.

- Porque se trata de Sasuke, eso lo sabes bien.

-Mierda...

No tuvo el valor para ir a casa despues de eso, no tenía deseos de ver a Sasuke. Simplemente su corazón no estaba muy bien como para enfrentarlo. Así que pasó el resto del día paseando, tratando de calmar sus emociones. Ya por la noche, regresó a casa, esperando terminar el día sin incidentes:

- Estoy en casa...-dijo secamente mientras se quitaba las sandalias.

- ¿Dónde estabas?-de inmediato Sasuke le recibió de no muy buena manera. Un error en el que no dilucidó a tiempo.

- ¿Qué te importa, carajo?-le respondió groseramente, como últimamente lo hacia. Y eso le lastimaba.

- Dijiste que ibas con Kakashi.

- Allí estuve-el tono monótono daba a entender que se estaba aburriendo de la charla.

- ¿Todo el jodido día?

- Tenía cosas que hacer-Naruto comenzó a caminar, pero le cerró el paso. Era ahora o nunca.

- Tenemos que hablar. Yo...-y aunque el moreno hacía muecas para hablar, las palabras simplemente no salían-Es decir, tú...-estaba asustado y a decir verdad, no sabía por dónde demonios comenzar. Quería disculparse, decirle que nunca era su intención herirle, que ansiaba aquellos besos que parecían eternos y que odiaba esa pared que levantó entre ambos; que temía no poder causar nuevamente una sonrisa en él, que le dolía que sus ojos ya no brillasen al verse directamente. Deseaba decirle que odiaba pensar en la idea de que ya no le apreciaba.

Que le aterraba perderle...

- ...-mientras luchaba con sus sentimientos, notó que Naruto puso una expresión llena de tedio y ello, no ayudaba a calmar su nerviosismo.

- Naruto, ¿por qué haces las cosas tan complicadas?-no pensó en las consecuencias de aquella frase, otro error.

- ¡¿Yo?!-aquello realmente le ofendió. ¡Ni siquiera abrió la jodida boca! ¿¡Cómo era posible que pelearan sin soltar una puta frase?!-¡¿Quien coño es el que hace preguntas para comenzar una discusión?!

- ¡No me ayuda tu falta de interés en esto!

- ¡Como si te importara!

- ¡Claro que me importa! ¡¿Dónde estabas?!

- ¡Al diablo!-se puso de nuevo el calzado-¡Regresare cuando quieras platicar decentemente!


Naruto había ido a cenar al Ichiraku y se encontraba algo melancólico por la reciente pelea sin sentido alguno.

- Te ves desanimado, Naruto-le comentó el dueño del local, que veía algo preocupado la extraña lentitud con que comía ramen.

- Lo sé-ttebayo...-dijo, para luego, suspirar pesadamente.

- ¿Ocurre algo malo?

- He peleado bastante con Sasuke-Naruto comenzó a jugar con la comida mientras charlaba con ése confiable hombre. Era la primera vez que le contaba a alguien aparte de Iruka-sensei, lo que tanto le molestaba.

- Ah, peleas de pareja. Es lo más normal del mundo, pequeño. ¡Ya veras que el amor lo soportara todo!

- Creo que ése es el problema dattebayo-murmuró desolado-Sasuke no que quiere de la forma en que yo lo hago-ttebayo.

- No digas eso, Naruto.

- Desde que lo nuestro comenzó, he sido yo quien a puesto todo de su parte...-dejó caer lo palillos dentro del plato, mientras clavaba la vista en el alimento-Él ni siquiera me dice un: "me gustas", ya no digamos un: "te quiero" y de hecho, he perdido la esperanza de que alguna vez me diga que me ama. Supongo que es porque no los siente en verdad dattebayo.

- No es eso. Sasuke es un chico muy reservado y frío, y pienso que se le ha de dificultar el decirte lo que siente en realidad.

- Pues si no puede decirle lo que siente en realidad a la persona con la que ha vivido por un año, creo que el que comete un error es él dattebayo. Y ya no pienso seguir así-el último comentario, en verdad preocupó al hombre:

- ¿Qué quieres decir?

- ...-el mutismo, sumado a la amargura que adquirió su semblante, le dio la respuesta al dueño del local: Naruto estaba pensado en terminar su relación.

- Piensa con calma, Naruto. No hagas cosas de las que te puedas arrepentir.

Durante mucho tiempo, solamente deseó tener su atención, que fuese sólo en él donde se posaran sus ojos negros; arriesgaría su vida por él a cambio de nada...pero ahora, ya no podía anhelar solamente, porque no había suficiente tiempo. Necesitaba que admitiera porque carajos aceptó llevar su amistad a otro nivel y si su respuesta era la indicada, que se quedara a su lado para el resto de su vida...

- ¡Hola Sasuke!-el saludo que brindó el dueño, despabiló al rubio, quien volvió a tomar los palillos del plato, para comenzar a jugar con el ramen y evitar a toda costa, aquella mirada oscura.

- Buenas noches, señor...-contestó impasible para después, sentarse al lado de Naruto.

Estaba arrepentido de esa ultima pelea. Nunca estuvo en sus planes que terminara así. Pero no importaba cuando deseaba acercarse a Naruto, este ya no se lo permitía. Prácticamente nunca estaba en casa; ya no se sentaban a la mesa a charlar y cuando cruzaban palabra, las respuestas de eran evasivas o groseras. Había levantado un muro entre ellos y su propia falta de expresividad, realmente no estaba ayudando en nada.

- Regresemos a casa, Naruto.

- Me iré cuando yo quiera dattebayo-de nuevo esa infranqueable barrera llena de rencor.

- Oye, no tienes porque arremeter conmigo por culpa de tu cobardía.

- ¿Mi cobardía-ttebayo?-finalmente, le miró a los ojos.

- Sí. Eres tan tozudo para aceptar que perdiste, que te estás frustrando.

- Tú no sabes nada de mí y por eso, no tienes el derecho de juzgarme.

- Cómo no voy a saber nada de ti, dobe, si hemos vivido durante casi año juntos.

- Pues de nada te ha servido, teme...-se puso de pie, para después, depositar el dinero necesario al lado de su plato-Gracias por la comida, viejo-y se despidió.

- ¡Claro, Naruto! ¡Vuelve pronto!-el dueño bajó la mirada a donde se supone debería estar el plato vacío, pero cual fue su sorpresa al encontrarle casi lleno de ramen-Ni siquiera terminó su tazón de ramen...-murmuró a sabiendas que Sasuke le escuchaba perfectamente-debe estar muy triste.

- ...

- Estoy seguro que sabes lo que Naruto necesita, Sasuke.

- No sé a que se refiere-finalmente le respondió, pero sin dejar de clavar la vista en el suelo.

- Nos escuchaste conversar, ¿cierto?

- ...-el silencio fue una respuesta positiva para el hombre.

- No esperes a que se aleje de tu vida para decirle lo que significa en ella. El arrepentimiento es una carga muy pesada.

Ante ésas palabras, Sasuke salió del local, dispuesto a dar una caminata, pero sin dejar de pensar en lo que Neji y Lee, le comentaron alguna vez.

Que era bastante sencillo, el que Naruto se alejase.

- Naruto no puede dejarme...-murmuró-no puede...


Luego de dos horas, en donde el fresco viento le ayudó despejar su mente, regresó al departamento. Abrió la puerta, tratando de hacer el menor ruido. Una vez que entró, se topó con que Naruto dormía en el sillón más grande de la sala.

Sasuke miró con cierta tristeza ésa imagen, aquello era lo único que faltaba para demostrarle su distanciamiento...y en verdad le destrozaba.

Tal vez, era necesario darse un tiempo, pues más que nunca, sentía que su vínculo les traía a ambos, agobio y daño. Y ésas, no eran las palabras más alentadoras para referirse a una relación de pareja.

En un gesto realmente tierno, el moreno intentó llevar a la cama a Naruto. Lamentablemente, la buena intención no fue tomada con buenos ojos, ya que el kitsune se despertó bastante molesto:

- ¡¿Ahora que mierda quieres, teme?!-le gritó luego que le alejara bruscamente.

- ¡Te llevo a la puta cama!

- ¡Duermo donde se me de la jodida gana, ¿entendido-ttebayo?!-la furia con la que le enfrentaba se reflejaba en sus ojos azules-¡Así que deja de putearme la existencia! ¡Déjame tranquilo-ttebayo!-mencionó, mientras se acomodaba nuevamente para dormir.

- Cómo quieras, dobe...