Boku no Hero Academia y todos sus personajes pertenecen a Kōhei Horikoshi, yo solo los utilizo con ánimo de entretención.
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Conciliador de Sueños
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PARTE V.
Buscando una explicación
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Midoriya tardó bastante, si no demasiado, en darse ánimos para hacer lo que tenía que hacer.
Tras una larga y poco conveniente reflexión, había llegado a la conclusión de que su mejor oportunidad estaba con Recovery Girl, aunque tan solo pocos minutos antes hubiese estado totalmente en contra de esa opción. Todavía quería pensar que la enfermera no estaría disponible durante el fin de semana, pero él sabía que eso había tenido que cambiar tras la implementación del internado en U.A. Por otra parte, el camino hacia la enfermería se le estaba haciendo demasiado largo, sin embargo, aquello se debía a que planeaba tomarse todo el tiempo posible antes de llegar hasta allá.
No tenía más alternativa que ir con ella, lo sabía.
Ir con Aizawa o All Might podrían haber sido una buena opción, si considerara que el asunto de los sueños iba más allá de sus capacidades físicas y mentales, algo que fuera un riesgo potencial para su vida en general. Sin embargo, aquello que podría ser un riesgo para su vida solo podría tratarse del acto de algún villano, y Midoriya dudaba seriamente que el tipo de sueños que estaba teniendo tuvieran algo que ver con eso. De hecho, estaba más que seguro de que los sueños estaban profundamente ligados con su parte más emotiva.
Solo a eso y nada más.
Midoriya quería creer que si se hubiese tratado de algo más grave, hubiera sido capaz de percatarse de ello por sí mismo, dejando de lado el hecho de que, por haber estado tan inmerso en su confusión emocional, no había podido resaltar los detalles más importantes de la situación. Como su falta de control y lo reales que se sentían los sueños para él, por ejemplo.
Aun así, los efectos que estos sueños tenían sobre Midoriya solamente implicaban grandes cuotas de confusión y angustia. Por supuesto, incluyeron también la revelación de sus sentimientos por Kacchan.
Un estremecimiento lo sacudió al pensar en ello. Que este detalle también implicara sentir algo de dolor no debía tener mayor relevancia para él en ese momento, no ahora, que pensaba descubrir como detener lo que sea que fuera que lo estaba afectando.
Miró por los ventanales del edificio y suspiró, estaba emocionalmente agotado. Solo la esperanza de al menos resolver una de sus dudas ese mismo día, estaba ayudándolo a soportar estar allí y no en su habitación. Continuó caminado entonces, lo más lento posible, hasta que por fin se adentró en el pasillo de la academia donde estaba la enfermería.
La respiración se le cortó de golpe al ver quien se acercaba desde la otra esquina del pasillo. De igual manera, sus pasos se detuvieron unos segundos después.
—¿...Kacchan? —. Preguntó, casi en un jadeo—¿Qué haces aquí?
Por un momento, Midoriya creyó que Kacchan le respondería gritando que se callara, que aquello no era de su 'maldita' incumbencia y mandándolo al demonio. Una clara evidencia de que estaba entrando en pánico, ya que el recuerdo de su actual tregua con Kacchan ni siquiera pasó por su cabeza. Pero nada de eso sucedió. En cambio, Kacchan permaneció mirándolo, atento y pensativo durante un par de segundos antes de contestarle.
—Ver a Recovery Girl. ¿No es malditamente obvio?
'¿¡Qué!?'
¿¡Cómo se supone que hablaría sobre sus sueños estando el protagonista de ellos ahí mismo!?
¡Estaba tan perdido!
'Piensa, piensa... ¿Existirá alguna manera de no revelarme? ¡Debe haber alguna forma!'
Ajeno al pánico que empezó a tomar posesión del cuerpo de Midoriya, Kacchan se apresuró en acercarse a la puerta de la enfermería y abrirla por completo. Ambos quedaron a la vista de Recovery Girl apenas lo hizo.
Midoriya se tensó visiblemente.
—Hola Bakugou y... ¿Midoriya? —Los saludó la mujer, algo confundida en la segunda parte. Los dos asintieron en respuesta. Ella siguió:—¿Qué los trae por aquí? —. Preguntó, antes de examinarlos de pies a cabeza con la mirada, asintiendo para sí misma—. Veo que ninguno de ustedes está lastimado...
Tras darle un leve empuje a Midoriya para que se adentrase en el lugar, Kacchan chistó.
—No estamos luchando todos los malditos días, vieja.
¿Vieja!
—Tal y como dije la primera vez que viniste esta semana, vuelves a decirme algo como eso y tendré que pedirte que salgas, Bakugou.
El aludido chasqueó la lengua, antes de sentarse de golpe a los pies de una camilla cercana.
—Ya lo sé—. Escupió.
Recovery Girl no se lo tomó en cuenta, de hecho, para sorpresa de Midoriya, la mujer sonrió con afabilidad. Paralizado a un pie de la entrada debido a la impresión -la facilidad con que se trataban era algo sumamente inesperado- Midoriya se preguntó en qué momento Kacchan habría venido a la enfermería y porqué. Entonces, un recuerdo de este avisando a Aizawa sobre un dolor de cabeza frente a toda la clase pasó por su memoria. '¿Habrá venido por la misma razón justo ahora?'...pensaba, hasta que Recovery Girl hizo un comentario que lo trajo de regreso al presente.
—Es bueno saber que los enfrentamientos entre ustedes disminuyen—.Y agregó, esta vez, mirando fijamente en su dirección—¿Qué te trae por aquí, Midoriya?
—¿Yo? —. Inquirió Midoriya, falto de aire de repente. Por un momento había olvidado el por qué había llegado hasta allí en primer lugar. Sintió un pequeño temblor aparecer en sus labios. Mientras que la mujer, ajena a su nerviosismo inminente, se lo confirmó con un asentimiento—. P-pero Kacchan está...
Intentó desviar el foco de atención hacia el otro chico. Un movimiento inútil, se dio cuenta, ya que la mujer no despegó la mirada de la suya en ningún momento. Incluso se sentía como si no tuviera intención alguna de tratar con el otro chico antes que con él.
—Ya conozco la razón de Bakugou para venir conmigo—. Explicó ella entonces, confirmando la idea de Midoriya. Recovery Girl no le dio tiempo para pensar en algo más—. Tus razones, sin embargo, todavía no las sé. Jamás has venido conmigo por voluntad propia, asi que… ¿de qué se trata esta vez, Midoriya? Acaso All Might te pidió hacer algo que...
—¡No! —Replicó Midoriya de inmediato, dejando salir parte de su pánico. Sin embargo, tal vez aquella no fue la mejor manera de hacerlo. La expresión levemente irritada de la enfermera se lo demostró—. No... —Repitió entonces, más calmado para corregirse—. No es nada de eso, Recovery Girl.
—¿Entonces qué es? Por lo que sé, la única manera en que apareces por aquí es debido al uso indebido de tu particularidad. O por algún conflicto con este otro chico—. Recovery Girl apuntó a Kacchan con una mano sin importarle lo inadecuado del gesto.
Midoriya se obligó a tragar con fuerza.
Miró de soslayo a Kacchan, quien lo observaba atentamente desde su posición a los pies de la camilla. No tenía intenciones de irse, logró notar en su postura. De hecho, lucía exactamente igual a cuando esperaba una explicación sobre las actividades prácticas durante una clase. Sí. Estaba claramente interesado en lo que él tenía que decir ahora. Y a pesar de lo extraño de ese detalle, no tenía escapatoria. Debería habérselo esperado desde que la posibilidad de que Kacchan escuchara la conversación que tuvo con sus amigos apareció en el panorama. Y además, comenzaba a dudar que Kacchan hubiese escuchado solamente la última y vergonzosa parte de su conversación.
'Y esa parte no le interesaría de todas formas…'
—En realidad, necesito ayuda con algo diferente—. Explicó finalmente, tomando asiento en el banquillo frente a Recovery Girl. De reojo, notó como Kacchan se llevaba los brazos al pecho y los cruzaba en ese lugar. Midoriya respiró con profundidad una vez y se obligó a estabilizarse. Debía proceder con cuidado, a pesar de su nerviosismo—. La verdad es que ni siquiera sé si podrás ayudarme con todo esto...
—Está bien, está bien~. Eso tampoco es algo que yo pueda saber hasta que no me digas que te molesta.
Midoriya sonrió ante esas palabras, pero el gesto no le quitó el nerviosismo y la preocupación que todavía sentía. Cerró sus ojos un momento antes de continuar.
—Bueno, yo... —Dijo, con un pequeño temblor. Suspiró, buscando calmarlo—. Se trata de algunos sueños que he estado teniendo desde el día lunes. En realidad, desde el martes, en la madrugada—. Allí estaba. Lo soltó una vez más.
No se atrevió a mirar a Kacchan en ese momento.
Todavía cómoda en su asiento, Recovery Girl pestañeó una vez.
—¿Sueños?
Midoriya asintió.
—Sí... Pienso que pueden estar siendo generados por alguna particularidad.
Un silencio extraño se instaló entre ellos apenas terminó de hablar. Recovery Girl se levantó de su asiento entonces, y comenzó a acercarse más hasta él con ayuda de su bastón en forma de jeringa.
—¿Qué te llevó a pensar en eso, Midoriya? —Ella indagó, en un tono más suave que antes y comenzó a examinarlo de manera superficial.
—Es...Es complicado de explicar.
En un movimiento nervioso, le dio un rápido vistazo a Kacchan. Había sido algo involuntario, realmente, pero contrario a lo que creyó que pasaría un minuto atrás si volvía a mirarlo, la perturbación temblorosa que esperaba no llegó. Kacchan seguía sentado más allá, sobre la camilla, pero no estaba mirándolos ahora. Ni a él ni a la enfermera, aunque lucía pensativo de todas formas.
Recovery Girl se percató del momento en que Midoriya empezó a mirar a Kacchan con extrañeza, y también se giró un poco para observarlo. Después de hacerlo, volvió su atención a su paciente actual.
—Solo intenta explicármelo. Aunque sea difícil, a medida que se habla se va construyendo una manera de contarlo. Será más simple después de empezar.
El titubeo fue una reacción inevitable.
—Es que, yo...
La mujer asintió, como si conociera sus turbaciones, antes de continuar.
—¿Quieres que solamente yo lo escuche?
Tanto él como Kacchan se tensaron. Bueno, ella había dado en el clavo, pero él no quería... Estaba a punto de dar una sarta de explicaciones inconexas que no los llevarían a ninguna parte, cuando Kacchan lo interrumpió: —Necesito quedarme aquí, Recovery Girl.
Seguía con la mirada fija en cualquier otro lugar.
—...No puedo dejar que presencies esta conversación si la otra parte quiere resguardar su privacidad, Bakugou.
Kacchan chistó.
—¡Ya lo sé! Demonios…—. Masculló entre dientes. Solo entonces, posó su mirada en ellos una vez más.
No, Midoriya se equivocaba. Estaba mirándolo a él.
Sintió como una corriente de nerviosismo lo atravesaba apenas vio a Kacchan directamente a los ojos. Tuvo que contener el aliento para evitar que la sensación se quedara. Kacchan no estaba, con exactitud, obligándolo a que le permitiera quedarse. Y no había un desafío claro en su mirada. Se sentía más como una petición legítima, aunque un tanto obstinada, de una persona a otra estrictamente por necesidad.
Midoriya no se creía capaz de comprender las razones de Kacchan para querer escuchar más sobre su problema. Él jamás tuvo la tendencia a interesarse por sus asuntos, para empezar. Y aunque las interacciones actuales entre ambos fueran menos violentas que en el pasado, no eran estrictamente amigos como para que él se sintiera forzado a quedarse ahora.
'Al menos no todavía' Se convenció, sin evitar guardar algo de esperanza.
—Está bien, Recovery Girl...puede quedarse—. Terminó por conceder a pesar de todo.
—Bien. Como sea más cómodo para ti, Midoriya.
Se permitió una pequeña sonrisa temblorosa. El asentimiento que Kacchan le dio después, tendría que servir como recompensa.
Dejar que Kacchan se quedara podría llegar a significar una muestra de confianza, se inclinó a pensar. Aun así, su temor ante lo que podría sucederle si Kacchan se enteraba de con quien había estado soñando, seguía atormentándolo. Lo notaba en el casi imperceptible temblor que tenía en sus labios y manos; en su garganta seca y los latidos fuertes de su corazón haciendo presión detrás de su garganta. No debía dejar que nada comprometedor se le escapara, decidió. Nada de sueños sobre su infancia, nada sobre haber tenido su particularidad desde pequeño, y absolutamente nada, sobre el mantenimiento de su amistad con Kacchan.
Lo primordial, era no revelar demasiada información.
Solo decir lo técnicamente necesario.
—Primero... —Dijo, tras respirar profundo—. Noté lo extraños que eran los sueños cuando me di cuenta de que no podía...eh...influir en ellos. No de forma directa—. Midoriya esperó a que Recovery Girl tomara asiento nuevamente antes de continuar—. Era como, estar allí y a la vez no... Quiero decir, cada vez, yo sé que estoy soñando, pero a medida que avanzan, más me siento como un simple espectador. Como en una película.
Le dio un vistazo a la estantería junto al escritorio antes de seguir.
»De hecho, puedo recordar hasta el más mínimo detalle de todos ellos. Y cuando hablo de detalles, me refiero hasta los más insignificantes, Recovery Girl...a pesar de jamás haber visto alguno de esos lugares, todos esos detalles eran tan...incluso la inscripción en los lomos de algunos libros... —Planteó, recordando la habitación de Kacchan de la noche anterior. Negó una vez con la cabeza y continuó—. L-lo importante...lo importante es que se sentían, se sentían demasiado reales algunas veces. Y sé que eso no es normal—. Terminó, tocando vagamente su mano izquierda.
Recovery Girl se tomó un tiempo para reflexionar sobre eso.
—¿Sabes que existe un trastorno del sueño que te permite ser consciente de que estás soñando?
—No...No lo sé. ¿Creo que sí?
Ella asintió.
—Quiero descartar eso primero... Cada vez que notas que estás soñando, ¿despiertas o no de inmediato? ¿Se ven o se sienten cómo una pesadilla habitual?
Negó rápidamente.
—No... No los consideraría pesadillas—. Enfatizó, recordando que a pesar de lo triste o avergonzado que pudiera sentirse al despertar, el contenido de los sueños lo hacía sentir muy bien en el momento. Ya no iba a negárselo. Sin embargo, no podía dejar pasar otros detalles. Midoriya frunció un poco el ceño al recordar cuántas cosas sucedían -o él mismo hacía - antes de que su cuerpo decidiera despertarse—. Pero...la verdad es que comienza a preocuparme mucho el no poder hacer nada para lograr despertarme antes de que todo siga este... este curso inesperado...
Respiró profundo, rememorando cuando la mano de Kacchan tomó la suya y el contacto suave sobre su rostro, cuando la enfermera se inclinó un poco más hacia él, intrigada.
—Detente un poco allí, Midoriya. ¿Qué quieres decir con 'curso inesperado'?
Midoriya abrió más los ojos y tuvo que abofetearse mentalmente por sentirse avergonzado de su desliz.
¿Qué podría decir ahora? ¿Que la persona con quien soñaba comenzaba a acercarse mucho más a él con cada sueño que pasaba? ¿Que a causa de confundir la realidad con la fantasía, había terminado cayendo como un idiota por algo que seguramente jamás existiría? No podía referirse a algo como eso frente a Kacchan dos veces en un mismo día, el estar enamorado... M-más que eso, ¡él no quería hacerlo, ya que Kacchan era el implicado!
Sinceramente, estaba enfadándose consigo mismo. Había salido airoso de situaciones mucho más complicadas que esta antes ¿no es verdad?, aunque fueran batallas de otro tipo. De todas formas, ¿qué importaba si decía algo más comprometedor ahora? No creía que Kacchan ligara su supuesto interés amoroso con él de todas las personas, ¿cierto? Cerró sus ojos con fuerza tras el último pensamiento y una idea llegó.
Se forzó a ocultar un sonido angustiado bajo su garganta y tras una pausa, suspiró.
Tendría que agradecer por eso a este fastidioso pasado entre ellos…
—¿...Midoriya? ¿Te encuentras bien?
Frustrado y resignado por partes iguales, Midoriya asintió a la mujer.
—Estoy bien—. Dijo, antes de mirarla de nuevo—. Yo... yo dije 'curso inesperado' porque tengo la sensación de que el final de cada sueño, lo que pasa está mostrándome algo que podría cambiarse. Algo que yo podría cambiar ¿entiende? —'Hablando de pasados complicados...' se dijo, pero no estaba siendo tan difícil decir lo otro en voz alta, a final de cuentas. Él prosiguió:—Es como si algo esperara que modifique varios sucesos de mi vida. Que los mejore de alguna forma...
—Creo que voy entendiendo pero...hablas de tus sueños como si tuvieran voluntad propia ¿lo notaste? —Apuntó la enfermera, con interés.
Sorprendido, Midoriya quedó algo boquiabierto antes de responder:
—Bueno...Si...Si. Podría verse de esa manera, supongo—. Aceptó, frunció el ceño, y asimilando esta idea en particular se llevó una mano hasta la barbilla, pensativo—. De hecho, creo que...que si se tratara de un ente con voluntad propia, ya sabe, de una persona, sería del tipo de los que te empujan a solucionar los problemas que tengas con otra persona—. Describió con rapidez.
A su mente llegaron imágenes del Kacchan de sus sueños, acompañándolo, alentándolo, incluso queriéndolo en vez de despreciarlo. ¿Compensándolo? Entonces, otro punto que no había visto cayó sobre él como un balde de agua helada.
¿Cómo no lo había visto antes?
—Es como si quisiera empujarte a reparar algo que has hecho mal en el pasado.
Lo que sería impresionante, de ser cierto, pero...
El ruido de Kacchan incorporándose llamó su atención.
—¿Kacchan?
En cuanto pudo verlo bien, Midoriya se levantó de su asiento.
Kacchan tenía los ojos más abiertos de lo normal y su respiración era ruidosa, demasiado superficial. En cuanto se llevó una mano al pecho y tropezó en su propio andar junto a la camilla, Midoriya cayó en la cuenta de que estaba hiperventilando.
La preocupación lo atravesó como un rayo.
—¡Kacchan!
Midoriya intentó alcanzarlo pero Recovery Girl se lo impidió.
—¡Mantente allí! —Dijo, y se levantó con una rapidez impresionante para llegar junto a Kacchan—.Todo estará bien, Bakugou—. Le decía—. Solo debes...
Con instrucciones cortas, la mujer intentaba guiarlo para que pudiera regular su respiración y sentarse en una camilla. Una suerte, porque Midoriya no tenía ninguna maldita idea de qué hacer. La última vez que había visto a Kacchan en un estado similar había sido durante su segundo enfrentamiento cara a cara, pero entonces, él había sido capaz de moverse y de expulsar sus pensamientos a pesar de todo. No como en ese momento.
Entonces no se veía tan mal.
Acaso... ¿acaso esto habría sido a causa de algo que él había dicho?
—Midoriya.
Ante el llamado de Recovery Girl contuvo el aliento. Ella mantenía una mano sobre el hombro de Kacchan mientras lo veía. Había algo de reproche ahí, notó. Sintió entonces un leve temblor en sus manos y que su particularidad estaba encendida. Listo para un ataque que no sucedería. Comprendiendo, Midoriya respiró y logró calmarse un poco, aunque a la fuerza.
—Lo siento
—…creo que será mejor que te retires por ahora, Midoriya... —. Dijo la mujer en cuanto lo vio mejor. Después, regresó a prestarle toda su atención a Kacchan. Él tenía su cabeza entre las piernas y respiraba un poco más pausado ahora—. Creo que podré ayudarte —Continuó—, pero no obtendré una respuesta concreta hasta el día lunes. ¿Está bien?
—...Si—.Midoriya empuñó sus dos manos antes de asegurarse de algo más— ¿Recovery Girl?—La mujer asintió sin mirarlo—.Kacchan...él… ¿estará bien?
La mujer se volteó, y le observó atentamente por varios segundos antes de hablar otra vez.
—Lo estará.
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…
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Por más que lo intentó, no pudo moverse de allí.
No sabía cuánto tiempo llevaba esperando junto a la entrada de la enfermería y tampoco le importaba. Las palabras de Recovery Girl, asegurando que Kacchan estaría bien, no habían sido suficientes para calmar sus preocupaciones. Desde que puso un pie fuera de la enfermería, la imagen de Kacchan y sus ojos llenos de desesperación se repetía una y otra vez en su cabeza. La sensación de no poder hacer nada para ayudarlo con ello todavía le apretaba la garganta.
No, Midoriya no podía marcharse así como así. Necesitaba asegurarse de que Kacchan estaba bien. Con sus propios ojos.
¿En qué clase de amigo se convertiría si no se quedaba para hacerlo, de todas formas? Porque, más allá de todo lo que sus sueños implicaban, él quería que fueran amigos. Dudaba mucho que llegara un momento en que Kacchan lo considerarse más que solo eso pero, realmente deseaba que lo considerara su amigo… al menos debido a sus acciones. Midoriya se inclinó aún más sobre sí mismo y abrazó sus rodillas con más fuerza. El mismo necesitaba confirmarse que podía ser un amigo. Después de todo, estaba realmente preocupado por toda su implicación indirecta en el asunto.
Y existían demasiadas cosas que no entendía en ese momento.
—Con que todavía estás aquí.
Midoriya saltó en su lugar y miró hacia arriba.
—R-Recovery Girl…—Dijo, levantándose de su lugar contra la pared.
Ella soltó un suspiro resignado tras darle un buen vistazo recriminatorio de pies a cabeza. Debía lucir horrible, por la expresión que ella tenía en su cara.
—Debí suponer que no te marcharías aunque te lo pidiera.
—…Lo siento.
La mujer asintió, visiblemente agotada.
—¿Tanto te preocupa su estado?—Dijo, desviando brevemente la mirada hacia la entrada de la enfermería. Midoriya afirmó con la cabeza. Siempre había sido así para él, reconoció, incluso desde el comienzo—. Eso es admirable—, siguió ella—, considerando cuánto se enfrentaban entre ustedes el primer año.
—Y-Yo…—Midoriya no podía negar aquello, pero eso no implicaba que se sintiera menos avergonzado.
—Está bien, Midoriya—. Ella dio un par de pasos más hacia él y le envió una sonrisa pequeña—. Solo me sorprende…Son un par de chicos obstinados, los dos—. Ella negó un par de veces con la cabeza antes de continuar—. Bakugou se encuentra bien en este momento.
El nudo permanente en su garganta se aflojó al escucharla. No pudo evitar sonreír por ello.
—Ya veo…
—Puedes entrar a verlo, si quieres—. Concedió Recovery Girl. Midoriya estaba seguro de que sus miradas constantes hacia la entrada tuvieron que ver con eso. Ella prosiguió—. Pero te lo advierto, no consentiré que hagan explotar mi enfermería ¿Lo entiendes?
—¡Sí!
La mujer sujetó con firmemente su bastón y comenzó a alejarse de allí.
—Volveré en unos minutos.
Midoriya esperó hasta perderla de vista e inspiró profundamente antes de posicionarse de nuevo frente a la entrada. Borró la sonrisa de alivio que tenía en el rostro y se obligó a poner sus pensamientos en orden. Solo sus pensamientos, se dijo, porque sus sentimientos parecían manejarse solos mientras tomaban direcciones bastante caóticas. Enderezó su postura y asintió para sí mismo un segundo más tarde, sobreponiéndose a la seguridad que le faltaba.
Todavía se sentía nervioso y algo asustado cuando se adentró en la enfermería una vez más.
—¿Kacchan…? –Dijo, acercándose a las cortinas blancas que ahora estaba cerradas.
Su respuesta llegó desde la camilla del fondo.
—¿Deku? —Escuchó— ¿Por qué demonios sigues aquí?
Kacchan se oía más confundido que molesto, decidió Midoriya, antes de abrir una de las cortinas que los separaban. Kacchan estaba sentándose sobre la camilla cuando sus miradas se encontraron. Contuvo el aire en ese momento y se mantuvo cerca de las cortinas. Kacchan no dejó de observarlo en ningún momento hasta que estuvo mejor acomodado. Sus movimientos fueron demasiado cautelosos hasta que tuvo los brazos posicionados sobre una de sus rodillas.
— ¿Y bien?
Midoriya tragó y se dio ánimos internamente. Él era capaz de hacer esto.
—Estaba preocupado—. Dijo. No era algo fuera de lo normal, se repitió. Él siempre se había preocupado por Kacchan, no solo ahora.
Sobre la camilla, Kacchan entrecerró los ojos y después desvió la mirada hacia sus manos.
—¿Ah? Esto no fue nada. Estoy malditamente bien...
Midoriya sabía que podría aceptar eso como una realidad. Su yo de hace tres años lo habría hecho sin dudar ni por un solo segundo, y todo con el fin de evitar el daño. Pero todo era diferente ahora. Él tenía la fuerza física y mental para hacerle frente si todo se salía de control, además, la palidez anormal de Kacchan y su silueta decaída…cansada, le gritaban que no aceptara esas palabras como la verdad absoluta.
Asi que, fue su turno de entrecerrar los ojos con irritación antes de hablar.
—No harás que me crea eso, Kacchan. Yo te vi colapsar—. Remarcó—. Estaba aquí cuando pasó ¿recuerdas?
Él aludido lo miró otra vez.
—¡Por supuesto que lo recuerdo! —Dijo, después bufó—. Esta mierda no afecta mi memoria.
El silencio que se propagó desde allí no podía clasificarse como ninguno que hubiera existido entre ellos en el pasado. Midoriya consideró que, tal vez, se debía al estado debilitado de Kacchan. El chico estaba evidentemente molesto por los comentarios que había hecho, pero al mismo tiempo, no le había pedido que se marchara del lugar. Tampoco parecía estar enviándole indirectas sobre querer estar solo, ni estaba amenazándolo o gritándole por alguna cosa.
Eso estaba bien, pero… Si existía la remota posibilidad de que Midoriya fuera -en parte-, el culpable de su colapso, se haría responsable por ello si Kacchan se lo permitía. Y no creía posible el poder negociar una compensación sin que estuviera así de dispuesto a escuchar. De alguna manera, sabía que pasaría bastante tiempo antes de poder mantener otra conversación con él sin que se alterara en el proceso. Aunque en la actualidad lo hiciera mucho menos que en el pasado.
Un poco más seguro por ello, Midoriya decidió que aprovecharía la oportunidad y obtendría un par de respuestas.
—¿Qué es lo que sucedió realmente, Kacchan?—Dijo— ¿Fue por algo de lo que dije?
Los ojos del otro se abrieron más durante un segundo, aunque no lo miraba directamente. Después, levantó una de sus manos y se la pasó por el cabello en un movimiento brusco. Frunció el ceño.
—No es nada que te-…No es nada.
Midoriya retuvo el aire y apretó sus manos con fuerza al notar la corrección de palabras ¿Cómo se suponía que debía interpretar eso?
—No me digas eso…—La inflexión dolorosa en su voz hizo que Kacchan lo mirara. Lucía confundido ante su reacción, pero Midoriya solo quería obtener la verdad por una vez—. No me digas algo así cuando creo que puedo ser una causa de lo que te pasó.
—¿¡Ah!? ¿Por qué tú…?
—¡Es que-!, es que no había nada más aquí que pudiera provocarte una reacción como esa. Estabas hiperventilando de esa manera…tan desesperada…— Se apresuró a decir, no notó como Kacchan se tensó en la camilla—. Y entonces, solo estaba yo, hablando sobre todas esas cosas que-
Un chasquido lo interrumpió.
—Bien. ¿Y qué si asi fuera? ¿Eh?
Aquello lo pilló desprevenido.
—¿Cómo-?
—¿Qué mierda harías tú si te dijera que mi maldito colapso tiene que ver con lo que decías, Deku? —Una media sonrisa se asomó en sus labios, con ironía— ¿Acaso intentarías arreglarlo o ayudarme cómo siempre haces con todo el mundo?
—¡Claro que intentaría arreglar lo que hice para hacerte sentir mal, pero…! Pero…—Su tono de voz disminuyó al ver como Kacchan asumía una postura defensiva—. No intentaría ayudarte en contra de tu voluntad, Kacchan—.Agregó lo más rápido que pudo, con un repentino miedo al rechazo corriendo por sus venas—. Ya sé que no te agrada eso…
Más agotado de lo que creía, Midoriya se dejó caer sobre un banquillo que estaba cerca de la camilla. Su mente recordando cada momento en que Kacchan no había querido su preocupación o su ayuda, y en los cuales él había terminado por forzar en el otro sus convicciones. Se pasó una mano por el rostro y apretó la mandíbula para contener su frustración. Sabía que sus acciones se guiaban por la preocupación genuina por el otro pero, ¿Kacchan realmente lo había necesitado entonces?
…Tal vez, solo cuando su vida corría verdadero peligro, pero…¿Lo necesitaría ahora?
—¿…Y qué si digo que me dejes solucionar esto por mi cuenta?
Midoriya dejó caer su mano y alzó la mirada hasta la de Kacchan. Se había sentado al borde de la camilla ahora y ya no parecía estar a la defensiva como antes. Sin embargo, aun con la ausencia de ironía en su tono de voz, lo miraba con tal nivel de seriedad que asustaba. ¿Por qué era eso? ¿Se trataba de una especie de prueba?
Presionó sus manos una contra la otra antes de contestar. Tenía que ser honesto.
—Tendría que dejarte solo…—Dijo finalmente, sin dejar de mirarlo. Esperaba que no se notara en su rostro la necesidad de hacer exactamente lo contrario a eso—. Pero eso no significa que no quiera ayudarte con lo que sea que te esté dando problemas…—Lo que era absolutamente cierto. Le encantaría poder averiguar que estaba molestando tanto a Kacchan, pero no podía adelantarse demasiado y tomar tanta confianza como si nada ¿verdad? Primero, tenía que tantear más el terreno, y para hacerlo no le quedaba más opción que ser directo. Apretó aún más las manos antes de continuar—. ¿Acaso…? ¿Acaso no dijiste que me dejarías intentar ser más cercano a ti? —Kacchan abrió más los ojos por un momento— ¡Como un amigo, ya sabes…!
Midoriya sintió como le ardía el rostro a pesar de haberse rectificado ¡Debía cuidar más el cómo hablaba! Por suerte para él, Kacchan pareció no notar su estúpido bochorno. Solo se quedó observándolo con atención, como si calculara los pros y contras de sus palabras, después entrecerró los ojos y asintió.
—Está relacionado con lo que decías…mi colapso.
—¿Qué? —Midoriya se levantó del banquillo en menos de un segundo. La culpa cubriendo todo rastro de vergüenza anterior.
Kacchan no se inmutó.
—Ya me oíste.
Una voz interna parecía gritarle que compensara lo que sea que había provocado en Kacchan, pero tuvo que poner todas sus fuerzas en ignorar el llamado. Así que, forzándose en mantener su palabra, Midoriya se mordió los labios, antes de decir lo único que podía sin terminar por ofrecerle su ayuda.
—Yo…Lo siento.
Extrañamente, eso no funcionó como creía.
—No lo hagas, maldición.
Kacchan se oía molesto ahora.
—Pero…
—Dije que esto está relacionado con lo que dijiste antes, pero eso no implica que sea algo que merezca una estúpida disculpa de tu parte ¿entiendes, Deku?
—Yo…¿supongo que sí? —No pudo evitar sentirse confundido a pesar de todo.
Aun así, Kacchan aceptó esta respuesta.
—Bien. Como dije, tengo que solucionar esto por mí mismo, asi que no te atrevas a hacer cualquier cosa para ayudarme ¿comprendes?—. Midoriya asintió. Kacchan se puso de pie entonces y caminó hacia la entrada—. Ahora me largo de aquí.
Al verlo salir tan repentinamente, Midoriya se apresuró en alcanzarlo en el pasillo.
—¡Espera, Kacchan! —Lo llamó, y corrió un par de paso antes de detenerse frente al otro.
No tardó mucho en llegar junto a él. Estaba caminando mucho más lento de lo habitual y parecía luchar por mantener una vía recta mientras avanzaba.
—¿Qué quieres?
—Eh…—Midoriya intentó pensar en una forma de decirle su inquietud sin ofenderlo mientras lo hacía. No lo logró— ¿No…crees que deberías descansar un poco más?
—¿Ah? —Lejos de ofenderlo al insinuar su debilidad, un ceño fruncido fue lo único que obtuvo de ello ¿Kacchan no estaba molesto? —Puedo descansar en mi jodida habitación, Deku.
'Oh. Cierto'.
Ajeno al pequeño lío mental de Midoriya, Kacchan reanudó su marcha hacia los dormitorios con el mismo cuidado que antes. Decidió que caminar detrás del chico irritable era lo mejor en esas circunstancias. Dudaba mucho que Kacchan le dejara ser su soporte mientras avanzaban, asi que estaba dispuesto a seguirlo como un guardia solo por si surgía algún problema. Midoriya sabía muy bien que el otro no admitiría que todavía estaba algo débil.
Salieron del edificio principal sin demasiados problemas. Al menos no hubo inconvenientes hasta que Recovery Girl los miró desde la distancia con recriminación. Aun así, ella no hizo nada para detenerlos. Solo negó con la cabeza un par de veces y continuó con su propio camino. Midoriya no podía creer que se hubiera olvidado de ella por completo.
—Deku.
Midoriya saltó de la impresión.
—¿Q-Que pasa?
Se fijó con detalle en los alrededores y notó que ya estaban frente al edificio del internado. Kacchan se había girado hacia él para hablarle y su mirada no expresaba nada aparte de un profundo aburrimiento.
Sus siguientes palabras, sin embargo, daban a entender otra cosa.
—Puede que tenga una solución para tu problema.
Sorprendido, Midoriya lo miró con la boca abierta por un par de segundo. Aquello lo había tomado completamente desprevenido. ¿En qué momento y por qué había pensado Kacchan sobre eso?
—Espera ¿Qué-?
—¡Deku-kun!
Uraraka apareció junto a ellos tras abrir la puerta de entrada. Envió una mirada breve hacia Kacchan con curiosidad, antes de que este se diera media vuelta -como si nada hubiera pasado- y entrara en el edificio. Más confundido que otra cosa, Midoriya avanzó un par de pasos para alcanzarlo y aclarar lo que había querido decirle, pero sus amigos lo interceptaron antes de que lograra detenerlo.
Todo había sucedido tan abruptamente que se sentía un poco aturdido.
¿Kacchan había encontrado alguna especie de solución a su problema? ¿De verdad? Tuvo que retroceder un par de pasos y cerrar los ojos un poco para aclarar su cabeza. Sentía una incontrolable necesidad de correr tras Kacchan y recibir una buena explicación. Ahora estaba definitivamente ansioso. Y tenía el presentimiento de que la ansiedad no se iría hasta tener otra conversación con Kacchan.
Una buena conversación.
—¿Deku-kun?
La voz preocupada de Uraraka lo instó a abrir nuevamente los ojos y prestarles atención. Iida y Uraraka estaban frente a él, esperando a que dijera algo.
—Lo siento, chicos. Solo…me sorprendieron—. Dijo, esbozando una sonrisa. Y no era del todo una mentira. La interrupción de Uraraka en medio de su extraño intercambio con Kacchan lo había sorprendido, al igual que su propia imposibilidad para seguirlo.
De hecho, se sentía algo torpe en ese momento.
—¿Tuviste algún problema con Bakugou? —Inquirió Iida, suspicaz.
—¡No! No es nada de eso, Iida-kun…—Midoriya negó con rapidez.
Uraraka parecía bastante curiosa por esta respuesta en particular y Midoriya, por alguna razón, se sintió algo avergonzado de ser tan efusivo al defender a Kacchan.
—…Será mejor que entremos—. Dijo su amiga poco después y los empujó a ambos hacia el interior.
Tras dejarse dirigir por ella, Midoriya observó los alrededores con atención. Varios de sus compañeros rondaban por la sala de estar, el comedor y la cocina, pero no había pista de Kacchan en el primer piso. Midoriya se recordó a sí mismo que debía estar descansando en ese momento, o al menos, eso esperaba que hiciera.
—Entonces…¿Cómo te fue, Deku-kun? ¿Está todo bien?—Le preguntó Uraraka mientras se acercaban a un rincón del comedor.
—Tardaste mucho allá, Midoriya—.Agregó Iida.
Midoriya se detuvo un momento para ver la hora y se sorprendió. Era bastante tarde, sin embargo, todavía no oscurecía afuera.
—B-bueno, estoy bien ahora, no se preocupen—. Dijo, en un esfuerzo por tranquilizar a sus amigos y de paso, también a sí mismo—. Recovery Girl dijo que podía ayudarme, pero que me dará una solución el día lunes…
Uraraka junto sus manos como en un aplauso y le sonrió con alivio.
—¡Eso es genial!—Dijo, antes de que su rostro se tornara sombrío nuevamente—.Pero… ¿estarás bien hasta ese día?
Midoriya tomó una profunda respiración antes de responder. Él tendría que estar bien.
—Yo…creo que lo estaré.
Continuará….
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N/A: ¡Hola! A estas ya comienzan a resolverse algunas dudas de los personajes, y creo que no quedarán más que tres o cuatro partes como máximo para terminar la historia.
El próximo capítulo estará el día Miércoles 6 de Marzo.
Hasta entonces~!
