Boku no Hero Academia y todos sus personajes pertenecen a Kōhei Horikoshi, yo solo los utilizo con ánimo de entretención.
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Conciliador de Sueños
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PARTE VII.
La insistencia y la evitación
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En cuanto expusieron a los demás su nueva adquisición cinematográfica, Mineta y Kaminari parecieron brillar literalmente por su triunfo indirecto. Resignado a la situación, Midoriya se limitó a sonreírle a todo el mundo mientras Kacchan vendía la película que habían escogido como si fuera la octava maravilla del mundo…aunque ambos creyeran que, muy probablemente, no alcanzaría ni siquiera la categoría de 'digerible'.
Más de una hora atrás, Kacchan se había mostrado inamovible en su decisión por llevarse la dichosa película. Ninguna palabra que Midoriya se atrevió a utilizar para modificar su elección funcionó, y ni siquiera pudo disuadirlo de al menos tratar de buscar otra película tras salir de la tienda. A final de cuentas, sin embargo, decidió admitir que ya sabía el porqué de su muestra implacable de testarudez.
No que saberlo le hiciera estar de acuerdo con él.
—Que insistas en llevarla, no significa que haré lo que me dijiste, Kacchan—. Le había dicho con la mayor seriedad posible mientras volvían caminando a los dormitorios.
En respuesta, Kacchan había emitido un chasquido de frustración.
—Pero, sí que significa que tu frustrante cabeza lo recordará de todas formas. No doy sugerencias en vano, Deku. Recuerda eso.
Por supuesto, Midoriya terminó por tener sus palabras más que presentes durante todo el viaje de regreso. Incluso llegó a considerar la arriesgada sugerencia en un momento de máxima debilidad –Kacchan se había mantenido observándolo directamente por varios minutos-, pero aun así no se dejó llevar por la presión. Y tampoco lo haría ahora, después de que Kacchan hubiese dejado caer junto a su oído sus últimas palabras al respecto.
'Recuerda lo que te dije antes. Y cuando tu mierda se solucione, me lo agradecerás'.
Justo después de decirlo le había enviado una breve mirada fulminante, antes de proseguir y anunciar a los demás que estaban de regreso, sin darle tiempo suficiente para responder.
Aún tras haber escuchado el evidente descontento de la mayoría y el discurso poco convincente de Kacchan, Midoriya permaneció de pie cerca de la entrada principal.
Desde allí, observó cómo Kacchan esquivaba un abrazo no bienvenido de Kaminari y pegaba una mano a su rostro para mantenerlo a distancia. Al parecer, había querido agradecerle de nuevo por su elección de película con un gesto amistoso. Midoriya podía sentir un esbozo de sonrisa formándose en sus labios por ese detalle –aunque la elección hubiese estado guiada por un tipo diferente de motivaciones-, cuando Kacchan miró en su dirección otra vez.
No, se equivocaba. Miraba un poco más allá de él.
—¿Estás bien, Midoriya?
Kacchan frunció el ceño hacia él y Todoroki, antes de girarse de nuevo hacia sus propios amigos. Midoriya hizo lo mismo a su vez, mirando directo al rostro de su amigo. Él estaba de pie a su costado derecho y una sutil preocupación se dejaba ver en su expresión.
—Estoy bien, Todoroki-kun.
—¿Estás seguro?— Él insistió, y luego usó una de sus manos para indicar la piel bajo sus ojos—. Luces bastante cansado todavía.
Midoriya abrió un poco más los ojos, recordando su corta conversación matutina, antes de hacer un rápido gesto con las manos para negarlo.
—No te preocupes por eso. Puede que se vea un poco mal pero-
—Lo hace—. Enfatizó el chico—. Normalmente no te ves así.
Midoriya tuvo que sonreírle, entendiendo cuánto esfuerzo estaba poniendo Todoroki en el último tiempo por ser más empático con sus compañeros y amigos.
—Es solo algo estético. Creo—. Se detuvo un momento para verificar si algo se sentía mal en él, hasta que asintió para sí mismo—. Me siento bastante bien ahora, en serio.
Todoroki se vio mucho más satisfecho después de oírle decir eso.
—Está bien—. Dijo—. Tenía que asegurarme, porque has actuado extraño durante los últimos días.
'¿…Eh?'
—¡Deku-kun, Todoroki-kun, vamos a escoger un asiento!
Uraraka intervino justo en el momento correcto y Midoriya se sintiósalvado… aunque no tendría por qué hacerlo.
No esperaba en absoluto que Todoroki hubiera notado que algo extraño pasaba con él durante esos días, ya que no se había acercado a preguntarle por nada hasta el momento, asi que tal revelación lo había tomado por sorpresa. Pero, incluso con tal interrupción por parte de Uraraka, Midoriya creyó que su amigo insistiría en recibir alguna explicación, un cierre de información para dejarlo más tranquilo. Para su inmenso alivio, sin embargo, Todoroki se limitó a asentirle a su amiga antes de seguirla en silencio.
Midoriya, a su vez, los siguió por inercia.
Terminó por ubicarse entre Uraraka, que tenía a Iida justo del otro lado, y Todoroki, que ocupaba el extremo derecho del sofá. El resto se sus compañeros tomaron asiento tanto en los sillones restantes, como sobre el piso. Kacchan era uno de los que tomó un sillón individual para acomodarse.
Estaba siguiéndolos a él y sus amigos con la mirada, incluyendo a Tsuyu que estaba en otro sillón, hasta que formó una mueca incómoda y se volvió hacia el televisor. Como siempre, no hubo ni un intento de disimulo aparente. Sin querer saber lo que pasaba realmente por la cabeza de Kacchan, Midoriya suspiró e intentó enfocar su concentración en la película que Ashido ya se había encargado de poner en marcha.
No lo estaba logrando, sin embargo.
—No puedo creer que diga esto, pero esta película es inesperadamente buena—. Uraraka murmuró hacia ellos cómo si no lograra creérselo.
Iida le murmuró de vuelta.
—También lo creo, a pesar de su dudosa carátula-.
Un leve 'sh' provino de Ashido y Hagakure que estaban –increíblemente-, bastante involucradas en la trama.
Luego, no había nada más que el audio de la película resonando en la sala.
La cabeza de Midoriya era un asunto diferente. Había transcurrido aproximadamente una media hora desde que comenzó la película, y su mente suplicaba por una oportunidad para poder salir de allí sin levantar las sospechas de sus amigos. Y no por que considerara que la cinta estuviera mal y lo aburriera, de hecho, se sentía tan o más sorprendido que sus amigos por lo buena que estaba resultando su trama pero, por más que quisiera ignorarlo, las 'inquisitivas' miradas que Kacchan le mandaba de vez en cuando lo hacía sentir bastante presionado por tener que hacer algo.
Como hacía justo en ese momento.
Midoriya inspiró largamente tras notar que Kacchan lo observaba otra vez. Solo que en ese instante, y a diferencia de las veces anteriores, este le hizo un gesto con la cabeza para enfatizar que debería tomar su oportunidad de resolver las cosas en ese preciso momento.
Solo fue capaz de desviar los ojos como respuesta.
Sinceramente, Midoriya aún no sabía cómo sentirse ante la repentina insistencia y preocupación de Kacchan. Su mente seguía gritándole lo desconcertante, frustrante y hasta molesto que comenzaba a resultar su interés por ayudarlo en algo que podía clasificarse, fácilmente, como un asunto de 'corazón'. Es que, a pesar de sentirse inmensamente agradecido por su mero interés -porque captar la atención de Kacchan era de por sí raro-, comenzaba a sentirse un tanto acorralado para hacer esta confesión demasiado rápido. Y eso, si es que se atrevía a hacerla en algún momento.
Midoriya presionó ambas manos sobre sus rodillas y apretó sus labios con los dientes para enfrentar mejor su realidad. A fin de cuentas, Kacchan había dejado más que claro sus pensamientos acerca de la posibilidad del romance a su alrededor. Y bueno, ya era lo suficientemente desalentador sin siquiera haber hecho referencia a sí mismo queriendo a alguien, o sin llegar a considerar que alguien lo quisiera.
Así cómo Midoriya lo quería.
Tuvo que cerrar los ojos para hacerle frente a la presión repentina aumentando en el centro de su pecho. A la desilusión. Respiró profundo y lento un par de veces, antes de decirse que no valía la pena adelantarse demasiado a los hechos. No podía saber cómo resultarían las cosas de allí a un tiempo, y fue por eso mismo, que entendió casi al cien por cien que una confesión apresurada no serviría como solución a su verdadero problema con los sueños.
Fuera cual fuera…
—¿Pasa algo, Midoriya?
Midoriya abrió los ojos rápidamente tras oír que Todoroki le hablaba en susurros. Se volteó un poco para mirarlo directamente y después negó con la cabeza. Un segundo más tarde, su atención se posó en los vasos con refresco sostenidos por Kaminari y Sero varios pasos más allá, y entonces, una nueva idea lo impulsó.
Y no entendía el por qué no fue capaz de pensarlo antes.
—Iré por algo de beber—. Dijo, con la voz lo suficientemente baja para que solo Todoroki lo escuchara.
Se apresuró a moverse cuidando no tropezar con el pie de nadie mientras lo hacía, e ignoró por completo que Kacchan fue la única persona que lo siguió con la mirada.
Necesitaba alejarse de allí pronto.
Llegó a la cocina agradeciendo que sus pasos no hicieran demasiado ruido y se detuvo antes de llegar a abrir el refrigerador. Se giró brevemente para mirar a sus compañeros lejos de él y se acuclilló en el piso, su espalda rozando una puerta de la alacena que estaba junto al refrigerador. Se mantuvo en esa posición, ocultando lo más que podía la cabeza entre los brazos.
No sabía cuánto tiempo transcurrió realmente mientras estuvo allí, aislado de los demás, lejos del escrutinio constante de Kacchan y sin querer pensar en nada ni hablar con nadie. No obstante, debió ser un tiempo considerable si la luz intensa y anaranjada del atardecer amenazaba con filtrarse a través de las cortinas que, hasta ahora, permanecían cerradas. Además, la atmosfera sumergida en tonos cálidos, provocó que el fulgor fulminante en los ojos rojos de Kacchan se intensificara más que nada en ese momento.
—Deku—. Dijo él, su voz imperturbable abriéndose paso entre los ecos provenientes de la película.
Midoriya inspiró profundo antes de impulsarse y levantarse del suelo para quedar a su altura. Sabía, por la irritación mal disimulada en su pronunciación, que Kacchan volvería a insistir en que hiciera lo que él quería en ese preciso instante. Y esa no era una opción válida para él. No lo sería ahora, ni lo fue desde el principio.
—Te dije que no haré eso, Kacchan.
Las voces lejanas y a veces incomprensibles de la película, era lo único audible durante la pausa en su intercambio. Kacchan se adelantó otro paso, frunciendo más el ceño si podía y lo apuntó con un dedo justo en el pecho, dándole de paso un pequeño toque.
—Y yo te dije que no hago sugerencias en vano.
—Te estás repitiendo, Kacchan—. Dijo, dejando salir su hartazgo por un segundo—. Y no lo haré. El mundo no funciona siempre como tú crees.
Midoriya suspiró. De alguna forma, ya no sentía que tuviera la energía para lidiar con su insistencia durante ese mismo día, pero tampoco buscaba generar un conflicto a golpes y gritos con Kacchan. Además, por la forma en que lucía el rostro de Kacchan, tampoco debería estar invirtiendo su energía en algo aparentemente tan trivial y ajeno para él como deberían ser sus sentimientos–aunque le doliera admitirlo-.
De hecho, ambos deberían estar descansando o preferiblemente durmiendo en ese momento.
—Va a funcionar—. Remarcó Kacchan de inmediato, con fuerza y sin elevar la voz. Luego se alejó un paso de Midoriya para indicarle con un gesto de cabeza a sus compañeros de clase—. Solo estás siendo un inútil testarudo, Deku. Estoy seguro de esta mierda.
Una ola de frustración lo recorrió al ser llamado de esa manera, y Midoriya se irguió lo más que pudo antes de acercarse por sí mismo para enfrentarlo esta vez.
—No sabes lo arriesgado que sería para mí hacer algo como eso ahora—. Dijo, antes de negar con la cabeza—. Y tampoco creo que quieras entenderlo…
No esperaba que un poco de angustia se filtrase también en su voz.
Midoriya tuvo que retroceder un poco ante ello, sorprendido de sí mismo, al insinuar esa falta de intención en el otro después de que Kacchan asumiera la idea de ayudarlo. Solo atribuyéndolo a su cansancio y frustración unidos, logró darle un poco sentido. Frente a él, por otra parte, Kacchan creyó que era una buena opción chasquear la lengua y mirar a sus compañeros como si quisiera aniquilarlos con solo el efecto de hacerlo.
—¿Quién es?— Preguntó justo después, todavía viendo a lo lejos.
Midoriya no pudo evitar sorprenderse un poco ante el cambio súbito en la conversación.
—Yo…No voy a decirte eso.
'No puedo' Pensó.
Kacchan lucía mucho más tenso de repente.
—Si supiera cuál de esos extras es, podría…
—No les digas 'extras'—. Midoriya lo interrumpió, sin intenciones de dejar pasar más palabras de ese tipo. Sin embargo, al ver como Kacchan veía al piso por un segundo y volver sus manos puños, sintió que debía agregar algo más:—…por favor. Son nuestros compañeros.
—Bien—. Kacchan masculló entre dientes—…Si supiera quien es, podría decirte con más seguridad si tu maldito miedo está justificado o no. Mierda, tengo claro que tú los conoces mucho más de lo que yo podría con solo haberlos observado un tiempo, ¿está bien? Son tus malditos amigos, pero-
Midoriya supo que sus ojos se abrieron de más por la sorpresa.
—¡Espera, Kacchan! —Casi gritó, antes de encogerse un poco sobre sí mismo para seguir— ¿P-por qué observarías a mis amigos?, quiero decir, ¿estabasvigilándolos o algo así?
Notó como la manzana de adán se movía en el cuello de Kacchan mientras tragaba. Por un leve instante, se vio más lívido que nunca, justo antes de colocar una mano sobre su rostro.
—¿Eso es lo que te importa ahora?—. Terminó por decir, claramente a la defensiva—. Lo importante es que será útil para resolver esta maldita situación tuya—. Midoriya tenía toda intención de objetar eso, pero Kacchan siguió hablando antes de que lo hiciera—. Y ya que no me dirás quién de todos ellos es, voy a enlistarlos yo.
— ¿Qué? ¡No quiero que lo hagas!
'¿¡Y por qué tienes que insistir tanto en ello!?'
—No me subestimes, Deku. Voy a hacerlo porque debo. Y ya que decidí involucrarme en esto, voy a hacerlo a la maldita perfección.
Fue…extrañamente conocido, como la sola demostración de su compromiso habitual con todo lo que hacía, hizo que Midoriya se sintiera cálido por dentro. Porque más allá del simple sentido del deber y de hacer las cosas dando lo máximo, aquello significaba que una parte de Midoriya mismo era lo suficientemente importante para Kacchan como para que se involucrara tanto. Y eso le hizo tan o más feliz que la sola idea de que su relación mejorara en un futuro.
Incluso si su cansancio y frustración estuvieran todavía latentes debajo de eso.
—Está bien—. Terminó por aceptar.
Kacchan lanzó un vistazo rápido a su alrededor antes de relajar un poco su expresión y comenzar.
—Empecemos con Uraraka…—. Hizo una pausa—. Sé, que tenía un estúpido enamoramiento por tu despistado trasero hasta hace poco tiempo—. Escupió las palabras. Midoriya dejó que la sorpresa que lo atravesó se notara en su mirada. ¿Eso había sido cierto? Pero Kacchan no se detendría por sus dudas—. No lo he notado mucho en el último tiempo, pero si es ella, no creo que sea muy tarde para ti… Asui es un caso más arriesgado. No sé si tenga algo por ti solo porque te estuvo acosando con la mirada hace pocos días—. Kacchan arrugó el ceño mientras recordaba—. Podrías acertar y vivir en un asqueroso romance rosa con ella o pudrirte por el rechazo si te equivocas. Aunque no creo que ese sea el caso.
Midoriya se removió un poco al notar el error de percepción de Kacchan.
'Ella me miraba porque estaba viéndote a ti'.
»Y el bastardo mitad-mitad…—Midoriya pestañeó un par de veces, algo desconcertado por el cambio de tono en las palabras, pero no dijo nada—…tampoco se mide con sus malditas miradas y susurros escalofriantes. Ni siquiera lo hizo mientras estábamos allá—. Kacchan le indicó la sala—.Como sea, tampoco creo que debas preocuparte por la respuesta de un tipo que ya hace eso.
Otro silencio los rodeó, exceptuando por el eco de las voces de la cinta que todavía no terminaba, y Midoriya lo agradeció, pues quería entender una parte de Kacchan que había despertado por completo su curiosidad.
—¿Cuándo…? No—. Se corrigió rápidamente— ¿Cómo pudiste notar y entender todos esos detalles, Kacchan?
Kacchan se alejó de él como si le hubiesen dado un puñetazo.
—¿Ah? ¿Qué tiene que ver esa mierda con todo lo que acabo de decirte, maldito Deku?
—Tiene mucho que ver—. Dijo, enfatizando su actual frustración—. ¿Qué pasa si leíste sus acciones de forma equivocada? Yo soy el que terminará mal de hacer algo, no tú.
—¿Qué demonios se supone que significa eso?— Kacchan masculló, temblando de ira, antes de saltar y defenderse— ¡No me estoy equivocándome con esto, Deku! ¿Por qué diablos estás dudando de mí ahora? ¡Solo acéptalo de una vez y hazme puto caso!
—¡No! Y no lo haré hasta que me digas cómo sabes que estás en lo cierto, Kacchan.
Midoriya estaba pasando de la resignación a la rabia más rápido de lo que creía posible, como siempre sucedía cuando se enfrentaban el uno al otro hace poco tiempo, y la ira de Kacchan no se quedaba atrás.
—¡Tú…! ¿Acaso crees que mentiría por algo como esto en cualquier momento?
—¡N-No lo sé!— Midoriya titubeó, antes de negar con la cabeza y retomar su posición sin necesidad de levantar la voz, al menos por ahora—. Maldición, Kacchan…Solo sé que esto es demasiado importante para mí. Y no quiero arruinarlo si no me quieren de vuelta. No puedo.
Entonces, Kacchan soltó una carcajada irónica.
—Y te repito que no van a rechazarte por cómo actúan a tú alrededor, pequeño idiota.
La inhibición de Midoriya se fue.
—¡Eso no puedes saberlo! ¡Porque no eres capaz de entender el terror que estoy sintiendo con solo pensar en hacer algo!
—¡Sí que puedo entenderlo, maldición! ¿…O qué tipo de persona de mierda crees que soy? ¡Vamos, dímelo!
Midoriya se sonrojó al entender lo que podría haber insinuado con sus palabras.
—¡B-Bueno! ¡Tú dijiste que sentir lo que yo siento era un horror, Kacchan!— Hizo una pausa para respirar—…Y no lo es.
—Sí, lo es. Maldición, Deku— Kacchan lo miró como si quisiera lanzarse y luchar con él cuerpo a cuerpo ahora—. Tú… ¿cómo puedes pensar que esto no lo es? ¿Estás sufriendo, verdad? Sigues lamentándote y pretendiendo que toda esta basura no existe por una razón. Y no haces nada al respecto incluso cuando hay alguien que trata de ayudarte. ¡Eso es porque da puto terror con solosentirlo!
De pronto, Midoriya pudo ver cuánto había repasado Kacchan esta situación en su cabeza. Y se imaginó cuán profundas y enredadas se volvieron estás reflexiones para haber llegado a una conclusión tan retorcida sobre la idea de querer a otro. Sin embargo, aun a pesar de lo serio que parecía Kacchan al respecto, Midoriya no podía darle la razón en esto.
Tal vez era difícil, sí, pero Midoriya no cambiaría sus sentimientos hacia Kacchan por nada del mundo, ni llegaría a detestar sentirlos mientras esperaba a que sus oportunidades se abrieran. Incluso Kacchan entendería que la paciencia era una respuesta aceptable cuando llegara a sentir algo por una persona. Incluso si esta persona no llegaba a ser él.
Además…había un asunto que todavía no tenía respuesta.
—Está bien, Kacchan—. Decidió ceder solo un poco en eso—. Puedo respetar que pienses algo así, pero…aún si me dices eso, no puedo compartir tu opinión porque no es algo que me digas por experiencia—. Midoriya notó la tensión aumentar en los hombros ajenos y se acercó un poco más a él para infundirse valor—. Y además, todavía no me dices cómo puedes estar tan seguro de que lo que viste en mis amigos es cierto.
'Y lo más seguro es que No lo sea.'
Todavía frente a él, inamovible, Kacchan enrojeció y soltó un bufido molesto.
—Simplemente estoy seguro de que así es. ¿Qué tan difícil es hacer que entre en tu maldita cabeza?
Entonces, Midoriya apretó los dientes, gimió de la frustración y dejó salir todo sin pensárselo dos veces.
—¡Ahora tú estás siendo un inútil testarudo, Kacchan!
—¿Qué demonios-?
—¡Ya está bien! —Dijo, llevándose una mano a la cabeza—. No vas a decirme nada, lo entiendo aunque no me guste. Y estoy muy cansado como para seguir discutiendo contigo... Será mejor que me vaya.
Midoriya estaba pasando por su lado para salir de la cocina, cuando fue detenido por el brazo.
—¿Qué crees que estás haciendo, Deku? ¡Todavía no he terminado esta maldita conversación!
—¡Pero yo sí!
'¿Por qué siempre tenemos que alterarnos tan rápido?'
—Solo escúchame—. Insistió Kacchan, casi gruñía evitando que se soltara—. ¡Estoy seguro de que tú problema puede arreglarse si solo-!
—¡No quiero hacer una confesión ahora, sería inútil! —Midoriya logró soltarse esta vez, casi llorando de la frustración—. ¡Y sigues sin entender mi situación, Kacchan!
— ¡Tú eres quien no entiende nada de esto! ¡Y ese, ese es mi maldito problema! ¡Entiendo mucho más de lo que debería, ¿está bien?! ¡Porque también tengo toda esta mierda de sentimientos por ti, maldita sea!
Kacchan cayó en un silencio abrupto cuando se percató de lo que había dicho. Tenía los ojos inmensos y brillantes mirando en su dirección, pero sin verlo realmente.
Estaba en shock.
Solo Midoriya, tras sentir que el mundo y su corazón se detenía al entender sus palabras, fue capaz de interrumpirlo. Porque…porque no había manera de que eso fuera cierto ¿Verdad? Era demasiado conveniente y él no tenía tanta suerte.
¿No es así?
—¿Q-Qué fue lo que-?
Entonces, Kacchan explotó en rojo, literalmente.
—¡AHH!—Gritó al cielo cerrando sus ojos y con la voz medio quebrada— ¡De qué se trata todo esto? ¿¡P-por qué tuve que llegar a decir toda esa- esta!?
En su desesperación, Midoriya no tenía ni idea de cómo nadie trataba de acercarse para interrumpirlos. Kacchan no explotaba de esta forma con él desde hacía mucho tiempo, pero eso no importaba mucho en ese momento. No si Kacchan estaba casi sobre él, observándolo con abierto pánico en los ojos en ese mismo instante.
—Esto pasó por ti, por esa- esa maldita conversación que tuvimos ¿No es cierto? —Midoriya no alcanzó a decir una palabra- ni siquiera era capaz de procesar lo mínimo-, antes de que Kacchan retrocediera un paso y comenzara a gritarle al espacio con ambas manos en posición de combate—. ¡Si no se trata de esta mierda…! ¡Qué demonios se supone que haga entonces! ¿¡Ah!?
Midoriya se obligó a llamar su atención cuando vio la intención real de Kacchan por explotarlo todo.
—¡E-Espera, Kacchan!— Kacchan se quedó tieso y el rojo furioso lo cubrió otra vez—. ¿Qué es lo que-?
—¡Tú…!—Las manos se retrajeron, justo antes de abrirse, pero en su dirección. Sus labios temblaban—. ¡Es-stás muerto por haberme escuchado antes, maldito- estúpido Deku!
—¿¡Qué!? ¡No!
Y Midoriya esquivó tan fácilmente a este Kacchan que se sorprendió incluso tras tanto tiempo de estar entrenando. Pero no importaba cuán ligero se sintió en ese instante.
Lo importante era correr.
'¡¿Cómo terminó esto así?!'
—¡Detente, Kacchan!
—¡No!¡Sé útil por una vez en este maldito lugar y mantente quieto, Deku!
'¡Voy a morir!'
Deku-kun…
—¿Deku-kun?
Sus ojos se abrieron como si hubieran detonado una granada gigantesca junto a su cabeza, y de paso, en su pecho también. Su corazón latía como loco y estaba pulsado por todas partes. Sus manos, su pecho, su cabeza. Uraraka tenía una mano firme sobre su brazo izquierdo y estaba de piel frente a él y el mismo sofá donde se había sentado para ver la no tan mala elección de película.
Y entonces, solo quería encerrarse en su habitación para lograr asimilar la terrible realidad de su situación.
Y soltarlo sus gritos.
'¿¡Eso fue un sueño todo el tiempo!? ¿¡Y no me di cuenta!?'
Se recriminaba, cubriéndose la cara con ambas manos para evitar gritar de verdad. No tenía ni la menor idea de cuando pudo haber caído en el sueño ¿Fue mientras miraban la película? ¿O antes de eso? ¿Su salida con Kacchan fue real? ¿O esa parte también fue creada por su cabeza? ¡Pero había cosas que no terminaban de calzar y que no tenían sentido alguno! ¡Incluyendo a Kacchan!
'¡Pero Kacchan nunca tiene sentido cuando estoy soñando!' Se recordó, entre su oleada de histeria.
—¿Por qué Midoriya está escondiendo su rostro?
Esa fue la voz de Iida.
—No estoy segura…—Uraraka tomó asiento a su lado, o eso alcanzó a percibir más allá de su rostro cubierto—. ¿Pasó algo mientras dormías, Deku-kun?
Midoriya se limitó a asentir e inspiró profundamente para darse ánimos. Su corazón seguía latiendo fuertemente por detrás de sus oídos. Cuando dejó caer sus manos, no sabía qué clase de expresión estaba mostrándoles, pero lo que sí entendió fue que Uraraka parecía tener toda la intención de querer disculparse con él, quizás por no haberlo despertado antes.
Él no quería que lo hiciera.
—¿E-en qué momento me dormí? —preguntó para evitarlo.
—Creo que poco después de que Ashido y Hagakure nos hicieran callar—, explicó, señalando a Iida en el proceso—. Todoroki-kun quiso saber si necesitabas algo antes de que se marchara por un refresco y me avisó que estabas durmiendo.
—Ah…ya veo.
Midoriya se sintió un poco más aliviado. El resto de su día, incluida su salida improvisada con Kacchan, habían sido reales. Hubiera estado muy decepcionado de haber sido todo una creación de fantasía, después de todo, le gustó la idea de poder compartir esos momentos con él. Sin embargo, ahora sabía también en qué momento terminó por caer rendido… y por qué. Al parecer, solo había necesitado cerrar los ojos para reflexionar por unos cuantos minutos -o posiblemente segundos- para lograr dormirse. La próxima vez, se prometió, haría caso de los consejos de Todoroki sobre el descanso.
Había termina por tener razón sobre su condición física al final.
—¿Y qué hay de los otros?— Midoriya preguntó tras su pausa reflexiva. La sala estaba vacía, exceptuando la presencia de ellos tres, y después añadió, con una sonrisa nerviosa—. ¿Cómo resultó ser la película?
—Estuvo mucho mejor de lo que esperábamos—. Habló Iida esta vez—. Creo que todos estaban de acuerdo en eso, prácticamente estaban gritándolo antes de irse.
'Ah, probablemente por eso fue que empezamos a gritar en el sueño.'
—¿Por qué no me desperté mientras lo hacían?
Uraraka sonrió.
—No sabemos, pero cuando te vimos durmiendo nadie quiso perturbarte y se fueron rápido. Ya casi es hora de apagar las luces.
—Además, no creemos que dormir aquí toda la noche sea bueno para ti en este momento—. Comentó Iida.
Midoriya tuvo que limitarse a sonreírles y agradecer su preocupación. Luego, se levantó de allí sin querer perder más tiempo. Sinceramente, se sentía tan agotado en todos los sentidos que podía asegurar que nada podría hacerle empeorar por el resto de la noche. Ya podría llegar el mañana para atormentarle todo lo que quisiera, invitándolo incluso a revolcarse en su miseria y en vergonzosas confesiones imaginarias.
No podría confiar en su cabeza, decidió, no hasta que Recovery Girl le entregara una respuesta útil y que alcanzara para librarlo de todo aquello.
Se durmió rogando porque lo hiciera a primera hora de la mañana.
Continuará…
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N/A: ¡Hola a todos/as! ¿Qué tal están?
Quería agradecer a quienes han agregado la historia a favoritos y a quienes me han dejado comentarios hasta ahora, aunque no he podido responder en estos días siempre los leo.
¡De verdad, muchas gracias~! :D
Como ven, la historia llegó a una parte importante y juro por todo lo existente que hace mucho no me costaba tanto generar un diálogo.
Pero hablando en serio, tengo no muy buenas noticias.
Tal vez tarde un poco más en generar los últimos dos capítulos…si es que no termina por ser solo uno más largo de lo habitual. Espero que no me tome más allá de una semana para lograrlo.
Asi que si todo sale bien, la próxima parte estará para el sábado 16 de marzo.
Nos leemos pronto~
