Disclaimer: The story doesn't belong to us, the characters are property of S. Meyer and the plot belongs to Nolebucgrl. We just translate with her permission.
Disclaimer: La historia no nos pertenece, los personajes son de S. Meyer y la trama de Nolebucgrl, solo nos adjudicamos la traducción.
Getting Blitzed
Autora: Nolebucgrl
Traductora: FungysCullen13
Beta: Isa
Capítulo 6
—¿Ustedes qué piensan, chicos? ¿Está caminando raro?
Le tiré dedo a Sammy mientras me dirigía a la banca para hacer pesas. Y qué si llegaba tarde hoy. Mi chica se había ido, e incluso después de tan sólo dos días con ella, dormir sin ella era jodidamente imposible. Me moví y me di tantas vueltas que incluso Rainbow me había abandonado. Eso casi nunca pasaba.
—¿Qué pasa, Cullen? ¿Tu chica te dejó exhausto?
Le lancé una mirada a Brady mientras ajustaba las pesas.
—¿Es envidia lo que detecto en tu voz?
—¡Demonios sí! Ahora sé por qué nunca sales con nosotros, no cuando tienes una chica así esperándote.
Le sonreí con aprobación a Sammy.
—Te lo dije.
—Sí, pero maldición. Casi me tragué la lengua cuando entró en el lugar. Y estoy bastante seguro de que Colin se corrió bajo la mesa.
—Vete al carajo —gruñó al levantar unas trecientos cincuenta libras—. No me corrí. —Más le valía que fuera así—. Hasta más tarde. —Se rio ante la expresión de mi cara—. Es broma, pero ella está buena.
—Creí que a Heidi le daría una aneurisma cuando los vio juntos. Supongo que no va a conseguir que contribuyas a su caridad. —Sammy me sonrió—. Estaré feliz de ser su estrella líder para la comunidad en tu lugar.
Bufé ante la implicación.
—Adelante. Aunque creo que en lugar de eso serás su caso de caridad.
—Yo tengo toda la caridad que ella necesita —ofreció Brady.
—Sí, es una pena para nosotros que ella esté caliente por Cullen. ¿Vas a tirártela, viejo?
Fulminé con la mirada a Colin.
—Yo no engaño a mi chica.
Alzó las manos en señal de paz.
—No pretendía ofenderte, hombre. Si yo tuviera una chica como Bella, haría lo mismo. Pero uno nunca sabe con la gente.
—Pues ahora ya lo sabes. —No podía evita enojarme ante la implicación de que alguna vez consideraría engañar a mi Chica Reed—. Tuve más que mi cuota justa de chicas y no hay nadie que se compare a mi Bella.
—Oye, hombre, lo entiendo. Incluso si no puedo imaginarme embistiendo el mismo coño durante toda mi vida, funciona para algunas personas.
Rodé los ojos ante la idiotez de Colin. Eran raras las ocasiones como ésta en que de verdad extrañaba a Jasper y mi hermano. Ellos entendían lo que yo tenía con Chica Reed.
—Creo que Edward tiene suerte. Sí, una chica diferente por noche puede ser divertido, pero hay veces en que desearía tener alguien con quien hablar sobre mi día, que me prepare la cena y me masajee los hombros luego de un pesado día de trabajo.
Me reí del estúpido de Sammy. Me encantaría ver la mirada en la cara de Chica Reed si yo esperara que ella tuviera la cena lista para mí en la mesa y un masaje cada noche. Quiero decir, a veces ella lo hacía para mí y era maravilloso. Y a veces yo lo hacía para ella. Y, otras veces, ordenábamos comida y nos acurrucábamos en el sofá o comíamos en la cama y, carajo… la extrañaba.
—No es así como funciona. Chica Reed me patearía el culo si yo esperara que ella tuviera la cena lista en la mesa cada noche, pero siempre está dispuesta a hablar sobre mi día y el suyo. —Me encogí de hombros antes de comenzar a levantar las pesas—. Ya que no está aquí justo ahora, tengo que conformarme con hablar sólo por teléfono, pero incluso con ella eso es mejor que follarme a una chica al azar que no significa nada para mí. —Y… probablemente sonaba como un mandilón. Podía sentir sus ojos en mí al comenzar mis repeticiones.
—Um, ¿por qué le dices Chica Reed? —preguntó Colin tentativamente, probablemente temía que me fuera contra él por haber sugerido que alguna vez engañaría a mi chica. Y me iría contra él si lo volvía a sugerir.
Mierda, se me salió y usé su apodo cerca de estos chicos. Era mejor que nunca hiciera esa mierda sobre Rainbow. Nunca lo superaría.
Me reí y les conté la historia de cómo nos conocimos. La mayoría en el mundo habían visto vídeos de mí corriendo a las gradas luego del juego de Campeonato Nacional, así que ellos parecían emocionados de tener la historia completa.
—Como sea, siempre es Chica Reed cuando estamos solos o con nuestros amigos. Sólo uso Bella en ambientes más formales. —O cuando quería excitarla. Seguía sin fallar… un "Bella" susurrado en su oído con una mordidita que lo acompañara, y sus bragas salían volando en tiempo record. Esa mierda nunca me cansaba.
—Amigo, tuviste sexo en los vestidores con una chica cuyo nombre no conocías. ¡Eres una jodida leyenda! —Brady tomó la pesa de mi mano y me golpeó con fuerza en la espalda.
Me pregunté si tal vez no debí haber compartido eso con ellos, pero Chica Reed y yo nunca habíamos escondido el cómo nos habíamos conocido. Y, enfrentémoslo, nuestra historia era jodidamente épica.
—Ella es la acosadora más guapa del mundo —les dije. Y sí lo era. Felizmente sería acosado hasta el final de los tiempos por mi chica.
—¿Por qué esas mierdas no me pueden pasar a mí? —se quejó Sammy.
Le lancé mi toalla llena de sudor cuando me paré, golpeándolo justo en la cara.
—Porque no eres Edward Cullen.
—Imbécil. —Me la lanzó de regreso y la atrapé antes de que pudiera golpearme—. Voy a tener que mejorar mi juego si es que espero competir con eso.
Sacudí la cabeza al recordar lo jodidamente caliente que fue cuando fui arrinconado por mi sexy chica enojada.
—Ni siquiera puedes empezar a competir. —Chica Reed era única en su especie. Sin importar a quién consiguiera él y dónde, nunca serían tan increíbles como ella.
—Tengo una nueva admiración por ti, Cullen. Es algo bueno para todos nosotros que no estés soltero. Mariscal de campo, chico bonito con chicas lanzándose a ti. Todavía no puedo creer que renuncies a eso, incluso si Bella es endemoniadamente caliente.
Colin nunca lo entendería hasta que alguna chica le pusiera su mundo de cabeza igual que Chica Reed lo había hecho conmigo.
—Bueno, considérense afortunados. Son todas suyas.
Sus ojos negros se iluminaron.
—Oye, tal vez puedas salir con nosotros y rechazarlas, dejándonos para secarles las lágrimas y ofrecerles consuelo.
Me reí y sacudí la cabeza.
—Lo siento. No puedo.
—Hombre, ¿es que Bella tiene tus bolas en Tallahassee?
Carajo, eso fue todo. Lo picoteé con un dedo en el pecho, sin importarme que me ganara con unas buenas setenta libras. Le patearía el trasero si pensaba que podía insultarme a mí o a mi relación.
—Mis bolas está exactamente donde pertenecen, aunque eso no es de tu incumbencia. Si yo saliera con ustedes, las chicas ni siquiera te notarían, y las lágrimas que yo las haría llorar por sus patéticos intentos de estar conmigo las harían correr de la mesa en lugar de hacia tus brazos. Nadie jode mi relación, no putas de clubes, no chicas calenturientas de relaciones públicas y ciertamente no tú. ¿Entendido?
—Maldición, hombre, cálmate. Estaba bromeando. —Colin me miró con cautela, como todos los demás en el gimnasio.
—Sí, ¿estás bien, hombre? —Sammy me palmeó ligeramente en el hombro.
Carajo.
—Estoy bien. —Me encogí de hombros hacia Colin—. Dormí de mierda anoche. Lamento haber explotado contigo. —Porque ella se había ido y, carajo, yo lo detestaba. Tener un poco de ella era como un alcohólico emborrachándose el fin de semana y luego dejar de beber el lunes. Quería más y no podía tenerlo.
—Está bien. Estaba siendo un cabrón.
—Siempre eres un cabrón —dijo Brady interviniendo—. Todos estamos celosos de que Cullen tenga a esa chica súper guapa, pero deberíamos considerarnos afortunados de que ahora no tenemos que competir con él. Y es hora de las reuniones de posición, así que tendremos que lamentarnos por ello más tarde.
—Tú laméntate; yo lo disfrutaré —dije, haciéndolos reír y aligerando un poco la tensión en el lugar. Eso era algo bueno. En realidad no necesitaba que mi lineman me odiara. Un bloqueo perdido a propósito y podría ser sacado del juego.
—Cabrón. Vamos.
Xoxoxoxoxoxo
Afortunadamente pude perderme entre las cintas de los juegos. Teníamos nuestro primer juego de pretemporada contra los Steelers y estudié sus patrones de blitz y jugadas con todo lo que tenía en mí. Iba a estar listo para el viernes en la noche. Sería mi primer juego profesional, incluso si era una pelea glorificada. Aun así quería verme bien. No es que eso fuera un problema, pero aun así.
Luego de horas de reuniones, estaba hambriento. Salí de la oficina, listo para ir a la cafetería, pero me detuve de golpe cuando vi a Heidi recargada contra la pared frente a mí.
—¡Edward! Estaba esperando atraparte.
Apuesto que sí. Desafortunadamente para ti, ya estoy atrapado.
—No es un buen momento. Necesito comer antes de la práctica.
—Nunca me metería entre un hombre y su hambre. —Se lamió los labios—. Fíjate que también tengo hambre. ¿Tal vez pueda comer contigo? O podríamos pedir nuestra comida e ir a mi oficina. Sería más privado.
Mierda, esta mujer no era nada sutil, ¿verdad? Está bien, tampoco yo lo era.
—Lo siento, Hermione, le prometí a los chicos que me reuniría con ellos. Tenemos que repasar unas jugadas para el viernes. —¡Ja! La mirada en su cara no tuvo precio. Todas esas horas que Chica Reed me hizo pasar viendo las malditas películas de Harry Potter ahora valían la pena.
—Es Heidi. Y estaré más que feliz de acompañarlos a todos.
Claro que sí.
—Como sea. —Me apuré por el pasillo y ella corrió para mantener el mismo paso que yo con su falda y tacones. No iba a ponérselo fácil. Al carajo con eso.
—De verdad creo que es importante que nos reunamos para hablar de tu fundación.
¿Mi qué?
—¿Cuál fundación?
—Si dejaras de correr, podría explicártelo. —Estiró la mano hacia mi brazo y rápidamente lo aparté de ella.
—No creo que necesites tocarme para hablar conmigo.
Suspiró.
—Sólo intentaba hacer que fueras más lento.
Me detuve ya que estábamos justo afuera de la cafetería y podía escuchar voces dentro. Si hacía algo que no me gustara, entraría tan rápido que su cabeza daría vueltas.
—¿Qué quieres? —No tenía la paciencia para ser profesional hoy.
—Muchos jugadores establecen sus propias fundaciones, especialmente los de perfil alto. Eli apoya clínicas para niños, Jason Pierre Paul apoya la educación para los niños, Sammy hace la Marcha del Centavo… la lista sigue. No es obligatorio, pero ser parte de la comunidad es algo que es fuertemente alentado por cada equipo de la NFL.
Mierda. De verdad estaba intentando hacer su trabajo y yo estaba siendo un cabrón.
—Perdón, es un día de mierda y en realidad no estoy pensando claramente. Me encantaría empezar algo, pero todavía no estoy seguro de qué.
—Estaré feliz de ayudarte a descubrirlo. Tengo una maravillosa lista de caridades locales y nacionales, por si quieres echarle un vistazo.
—Claro. Sólo dame una copia o algo, y lo revisaré.
—Oh, está en mi oficina. Tal vez puedas pasarte por ahí al final del día y podamos hablarlo. Es importante que selecciones algo que te apasione. ¿Hay algo en particular que te apasione?
Santa mierda, ¿hablaba en serio? Sí, hablaba en serio. Estiró la mano hacia mí de nuevo y retrocedí un paso.
—Me apasiona mi prometida. —Recibe el mensaje, perra. Era severamente difícil no comportarme como mi cabrón interior, pero esto era trabajo y en realidad necesitaba empezar algo.
Soltó una de esas carcajadas falsas que muchas chicas hacían cuando estaban coqueteando y las rechazaban.
—No creo que podamos convertir eso a una fundación.
Tal vez no, pero tuve una idea que me hizo sonreír. Desafortunadamente, pensó que era por ella y avanzó hacia mí de nuevo. Carajo, no.
—Mi prometida es una músico increíble. Me encantaría involucrarme con algo que tenga que ver con niños y música, tal vez programas de educación de artes para escuelas locales. Bella estará emocionada por ayudar, y acaba de tener una audición con la Sinfónica de New Jersey, así que tendrá conexiones cuando empiece a trabajar ahí.
Su sonrisa se había desvanecido y yo me sentía todo un triunfador.
—Tendré que buscar y ver qué puede llenar los requisitos. Eso es algo muy especializado.
—Suena bien. Con gusto te daré el número de Bella, por si gustas hablar con ella sobre eso. Ella estará muy involucrada en cualquier fundación que yo ponga. —Sonreí ante el ceño fruncido que tenía ella por la idea de tener que pasar por mi chica para llegar a mí—. Y conociendo a mi chica, tendrá maravillosas ideas.
—Estoy segura que sí, pero es muy importante que tú también estés involucrado.
—A donde ella vaya, voy yo. No hay dudas ahí. —Sí, me hice sonar como un puto mandilón, pero estaba bien. Sí lo era, más o menos.
—De acuerdo, bien, debería dejarte ir a comer.
—Sí, funciona para mí. —Recordando lo que tenía que hacer más tarde me llegó otra idea a la mente—. También amamos a los animales. Así que me gustaría hacer algo con SPCA o Sociedad Humane. —Chica Reed estaría emocionada con eso. Ella quería más mascotas, pero ambos sabíamos que a Rainbow le daría un ataque si otro animal se atrevía a cruzar nuestro umbral.
—Definitivamente puedo arreglar algo de eso.
—Genial, estaremos en contacto.
Comenzó a decir algo más, pero yo ya había terminado, me dirigí a la cafetería sin mirar atrás para ver qué más quería. Demonios, sabía lo que quería, pero ella no podía tenerme. Yo no estaba en el menú.
Xoxoxoxoxox
—De acuerdo, Rainbow, esto es importante.
Unos grandes ojos dorados me miraron y estuve bastante seguro de que ella entendió que no estaba jugando.
—Sabes que tengo que viajar algunos fines de semana cuando tengo juegos en otras partes.
Cabeceó mi cara, ciertamente no se daba cuenta de lo que le estaba diciendo, o se enojaría como siempre cuando yo me iba.
—Ambos sabemos que no podemos confiar en dejarte sola unas noches sin que orines en zapatos o almohadas o mierdas. Y ni siquiera hablaremos de lo que le hiciste a mi silla favorita cuando me fui al campamento el verano pasado. —Había algunas cosas que era mejor no mencionar. Estoy bastante seguro de que ella se obligó a tener diarrea sobre el sillón. Me sentía enfermo de tan sólo pensarlo.
—Así que necesitas ser amable con la señora que va a venir para una entrevista para ser nuestra ama de llaves.
Ama de llaves mi culo. En realidad iba a ser la cuidadora de Rainbow. Ella se quedaría aquí las noches que yo no fuera a estar. Chica Reed se rio de mí cuando le dije que iba a contratar una niñera para Rainbow, pero ella no iba a estar aquí para lidiar con sus mierdas, literalmente. Por mucho, este era el mejor curso de acción. Si Rainbow fuera un animal normal, podría pedirle a nuestra vecina, la señora Sellers, que le echara un vistazo un par de veces al día, pero no. Rainbow necesitaba ser vigilada de cerca.
Rainbow puso su pata en mi cara.
—Voy a interpretar eso como un sí. Estarás en tu mejor comportamiento, y tendrás todos los premios que puedas tragar.
Esa palabra siempre funcionaba con Rainbow. Comenzó a volverse loca y frotarse en mi cara, así que agarré el contenedor y le di unos pocos.
El portero llamó justo después de que ella se bajó de mí, así que me dirigí a la puerta para recibir a la persona que había enviado la agencia. Pedí a alguien que fuera cariñosa, a pesar de que no tenía niños. Supuse que mandarían a una agradable abuelita que, esperaba, mimara hasta la mierda a Rainbow y la hiciera feliz.
Abrí la puerta y la sonrisa de bienvenida que plasmé en mi cara se borró cuando vi lo que me esperaba. Esta no era una abuela. La chica tendría poco más de veinte años, y era más guapa de lo que había imaginado, con un largo cabello oscuro y ojos que eran casi negros, y un cuerpo que, bueno, años atrás la habría follado sin dudarlo. ¿Estaba usando sostén? Parecía que no. Me sentí mal por notarlo e inmediatamente miré su cara.
—¿Edward Cullen? Soy Gianna Rossi. —Su acento era notoriamente italiano.
Estaba bastante seguro de que jamás había visto a un ama de llaves que se viera como ésta. ¿De dónde demonios sacó Colin a esta compañía?
Me di cuenta de que ella seguía parada en la entrada, viéndome con duda, así que retrocedí un paso y la dejé entrar, deseando que Chica Reed estuviera aquí.
—Es una casa muy linda —dijo, mirando a su alrededor con interés.
—Gracias. —La llevé a la sala, donde Rainbow nos esperaba. Señalé el sofá mientras yo me sentaba en mi sillón—. Entonces, ¿llevas mucho tiempo haciendo esto?
—Poco más de un año. —Estiró una mano y Rainbow la olió—. Qué bonita gatita.
—Ella eso cree también.
Al parecer Rainbow la encontraba aburrida, porque no se frotó con ella. Se sentó junto a Gianna y rápidamente comenzó a lamerse el área del culo. Si eso no era una señal, entonces no sabía lo que era.
Hora de terminar con esta entrevista.
—¿Qué cosas haces?
Se enderezó más.
—Limpio cocinas, baños, ventanas. —Miró la pared de cristal al otro lado de la habitación—. Veo que hay muchas ventanas.
—Sí. —Amaba la jodida vista de este lugar. Yo estaba destinado a vivir aquí.
—Lavo ropa, aspiro, todo menos cocinar.
Todo eso sonaba perfecto.
—¿Y la caja de arena? —Porque esa era la peor parte de tener un gato, limpiar sus mierdas. Debería enseñarle a Rainbow a usar el retrete como ese gato en Meet the Parents. Rainbow era mucho más inteligente que el gato de esa película.
Miró a Rainbow de nuevo, que la ignoraba continuamente mientras se limpiaba.
—Puedo hacerlo.
Hasta ahora muy bien, aunque tenía la sensación de que Chica Reed no estaría de acuerdo si contrataba a esta mujer. De todas formas, no me estaba coqueteando, y ciertamente yo no iba a coquetearle a ella, así que tal vez estaría bien.
—¿Y estarías dispuesta a pasar la noche aquí los fines de semana que tenga juegos fuera de la ciudad?
Me miró y se encogió de hombros.
—Usualmente no está en la descripción del trabajo, pero sí podría.
—Bien. —Supuse que le explicaría sobre Rainbow después de que la contratara. No necesitaba saber de sus tendencias psicóticas antes de estar atrapada aquí.
—¿Te gustaría una demostración de lo que hago? —preguntó, parándose del sofá.
¿Demostración? No estaba seguro de por qué necesitaba verla limpiando ventanas o así, pero, ¿qué carajos sabía yo? Nunca antes había contratado a un ama de llaves.
—Um, ¿claro? —logré decir, aunque salió más como una pregunta que como respuesta.
Se agachó, justo frente a mi cara, y sacó un plumero de su bolsa. De acuerdo. Si ella cargaba sus propios artefactos de limpieza, bien por ella.
Me sonrió al comenzar a limpiar la mesita de centro. Rainbow se animó cuando vio las plumas e intentó saltar sobre la cosa, haciéndonos reír a ambos. Gianna la dejó jugar con él por un minuto, ganándose puntos de verdad ante mis ojos. Después de todo, hacer feliz a Rainbow era la meta.
—¿Eres una chica sucia? ¿Necesitas limpiarte? —Bien, eso era raro, pero a Rainbow no parecía importarle mientras intentaba con todas sus fuerzas arrancar las plumas de la cosa—. ¿Tu dueño necesita que lo limpien?
Antes de poder reaccionar, ella pasó las plumas sobre mis mejillas.
—¿Qué cara…—Fue todo lo que pude decir antes de alzar la vista y ver que su camisa estaba abierta de par en par, y había tenido razón sobre la falta de sostén.
Salté de la silla y me apresuré a ponerme detrás de ella, manteniéndola entre nosotros.
—Mire, señorita, no sé qué piensa que está haciendo. Estoy comprometido. Sólo quiero un ama de llaves, ¡no una prostituta!
—¡No soy una prostituta! —comenzó a gesticular salvajemente, pero no estaba viendo lo que fuera que estuviera haciendo. Mantuve mis ojos en su cara—. ¡Este es un trabajo!
—¿Qué tipo de trabajo requiere que esté sin camisa, aparte de ser stripper o prostituta? —Mi vida estaba tan jodida. Chica Reed necesitaba traer su culo aquí pronto. Mierdas raras me pasaban cuando ella no estaba cerca. Strippers disfrazadas de mujeres de limpieza se metían en la casa, por amor a Dios.
Suspiró y se agachó de nuevo para sacar algo de su bolsa. Estaba endemoniadamente asustado de ver qué podría sacar esta vez. ¿Esposas? ¿Un látigo?
Afortunadamente, era una tarjeta. La tomé.
—¿Puedes cerrarte la camisa, por favor? —Una mirada a la tarjeta y al menos supe por qué había sido tan lanzada—. ¿Amas de llaves topless? ¿Esa es una jodida cosa?
—Sí, es muy popular.
Podía imaginar por qué. En realidad era jodidamente brillante, si lo pensaba bien. Pero yo no podía, porque ella seguía en mi sala y su camisa seguía abierta y yo estaba endemoniadamente incómodo. Colin era un hombre jodidamente muerto.
—Voy a pedirte una última vez que te pongas la camisa y te vayas. Esto no funcionará.
—Es sólo un cuerpo. No hay necesidad de ponernos incómodos. No hay nada de malo en ver.
Sí, sí lo había. Me sentía jodidamente incómodo y ni siquiera había hecho nada malo.
—Tengo una prometida, y de verdad tienes que irte.
Escuché la advertencia en mi propia voz, igual que Rainbow. Ella abandonó el plumero tirado y saltó en la silla frente a mí.
Gianna puso sus brazos a cada lado de la silla y se inclinó hacia mí.
—Señor Cullen, no tiene por qué estar avergonzado. Los hombres tienen necesidades. Es usted muy guapo. Tal vez podría quitarme más…
—¡Carajo no! ¡Vete!
Ya había terminado de ser amable. Grité y eso fue todo. Rainbow siseó, se le erizó el pelaje y Gianna recibió un arañazo justo sobre uno de sus pechos.
Ella gritó, y yo agarré rápidamente a Rainbow antes de que lanzara otro arañazo. Gianna estaba maldiciendo en italiano, y Rainbow estaba enojadísima, y yo estaba intentando detenerla, a pesar de que quería soltarla.
—¿Por favor, puedes ponerte tu camisa e irte?
—¡Estás loco! ¡Te demandaré!
Jodidamente genial.
—Adelante, inténtalo. Yo te demandaré por acoso sexual. Lárgate de mi casa.
Finalmente lo hizo, agarró sus mierdas y corrió hacia la puerta mientras se volvía a abrochar su jodida camisa. La puerta azotó detrás de ella, y lancé mi culo sobre el sofá, acariciando a Rainbow e intentando calmarla.
—No puedo creer que eso acaba de pasar, carajo. —Emmett estaría en el paraíso. Por un breve momento, su vida porno de mierda se hizo realidad. Si Rubia no me matara, le enviaría un ama de llaves topless para su cumpleaños. Él se moriría.
Luego de que la adrenalina del momento se agotó, la culpa regresó. No había hecho nada malo, ¿verdad? Hice todo lo posible por no concentrarme en su pecho, a pesar de que me lo puso en la cara. Le pedí que se pusiera su camisa inmediatamente, ¿verdad?
Carajo. Odiaba sentirme así. Agarré mi teléfono y le marqué a Chica Reed. Apenas me dijo hola cuando yo solté toda la historia. Cualquier culpa que sentía se desvaneció rápidamente cuando el sonido de su risa llenó la línea.
—Jodidamente divertido, nena. Ahí estaba yo, intentando conseguir un ama de casa-niñera para Rainbow, y terminó con tetas en mi cara, una gata enojada siseando, gritos en italiano y amenazas de demandas, ¿y tú te ríes de mí?
—Esto sólo te pasa a ti; lo sabes, ¿verdad?
—Jodido Colin. Me dice que conoce un gran servicio de amas de llaves que usa todo el tiempo, ¿y yo confío en su estúpido culo? Lo voy a matar.
—No, no lo harás. Algún día te vengarás, pero en realidad no pasó nada malo. Ella no te demandará. Estoy segura de que comenzó a ofrecer más servicios de los autorizados, así que podría perder su trabajo. Y nuestra chica te protegió.
Miré a Rainbow, que estaba acostada en mi pecho viéndose muy orgullosa de sí misma.
—Sí, protegió mi honor.
Chica Reed tuvo otro ataque de risa después de eso y esta vez me uní a ella. De verdad fue un día muy jodido, pero mis dos chicas estaban ahí para mí después de que todo fue dicho y hecho. Esto era lo que realmente importaba.
