Fondo de musica: Bleach, Stand up be strong

Casandra sintió un aura asesina alrededor del cuerpo de Griselda, sabía que ante aquellos ojos azul celeste que no dejaban de mirarla, ella era Isabella, una traidora: una villana que había ayudado a asesinar a las personas de este pueblo y la que debió morir en vez de su madre. Haciéndola ver como un demonio sediento de sangre.

Esto no es bueno— pensó mientras retrocedía lentamente hacia atrás, mientras sacaba de su bolsillo un amuleto que le había dado Georgia, en caso que las cosas se pusieran feas — esperaba no tener que usar esto tan pronto

¡¿Tuuu?!— grito Griselda al ver a Casandra — ¡Como osas pararte aquí DESPUÉS DE LO QUE HICISTE! — abalanzándose en contra de ella.

¡Maldición! — dijo Casandra, no teniendo tiempo de sacarlo— ¡es demasiado rápida!

Griselda se trasladó frente a casandra tomándola por el cuello fuertemente, después de vencer a Ethel y a Gullet, estampándola contra las paredes de aquellas casas destruidas.

¡Griselda BASTA! Soy yo, Casandra— experimentando un enorme dolor sobre su espalda, sintiendo como la falta de aire empezaba a afectarla, mientras trataba de tomar nuevamente el amuleto que estaba en la bolsa de su capa.

Griselda no escuchaba, en su mente solo había una cosa: asesinarla, cobrar justicia con su propia mano. No dejo de apretar su cuello, incluso después cuando la arrastro sobre el suelo, dejándola muy lastimada.

¿Cres que tus suplicas tendrán un efecto en mí? ¡QUE DESCARO! — dijo Griselda mientras seguía ahorcándola— ¿Puedes sentirlo? En esta tierra a un están las almas de las personas que asesinaste. Almas que no pueden descansar ¡POR TU CULPA!

Casandra saco el amuleto tan rápido como pudo, pero Griselda con un golpe de su mano lo aventó muy lejos de donde estaban ellas

Eso no funcionara bruja — mirándola fríamente.

Mientras tanto, la barrera que el clon de Miriam había puesto, se estaba empezando a cuartear debido a los poderes de Ada. Se podía escuchar a lo lejos sus crujidos y al igual que el clon, estaban empezando a desaparecer.

¿Cómo puede ser posible? — dijo Gullet levantándose del suelo— las únicas que podemos romper esa barrera somos nosotras o alguien de nuestra san… ¡Ada! — pensando en la directora de la escuela— siempre metiéndote donde no te llaman.

Gullet voló rápidamente para reforzar la barrera, pero ya era demasiado tarde. Los soldados del consejo habían entrado al pueblo. Rápidamente se abalanzaron contra ellas, planeando no dejar a ninguna con vida, todo por órdenes de Archer, su líder. Esa era la meta de los cazadores que se habían infiltrado en la guardia del consejo, esperando, aguardando para atacar en el momento mas oportuno.

Gullet se hinco rápidamente, tocando con ambas manos el suelo. Recitando el hechizo prohibido de su familia

¡Extracción! — varias raíces empezaron a emerger del suelo, mientras alzaba sus manos y las dirigia hacia los soldados del consejo— ¡captura!

Las raíces empezaron a envolver a los soldados, tomando a uno de la cintura y aventándolo tan fuerte contra el suelo, que quedo inconsciente al instante.

¡No puede ser! — pensaba Gullet tratando de mantener su hechizo— la tierra está demasiado estéril y podrida, como mantener por mucho tiempo mi conjuro.

La misma bruja que Ada había ayudado, se había dado cuenta de lo que estaba pasando y corrió hacia ella, expulsando de su boca fuego que poco a poco fue exterminando aquellas raíces. Viendo que se estaba abriendo una abertura para poder atacar a la bruja verde. Se veía débil y cansada como para poder seguir peleando.

Es hora— pensó mientras sacaba su cuchillo, mientras se acercaba más a ella— ¡pagaras por lo que hiciste! — mirándola con desprecio.

¡No! No lo harás — grito Miriam atacándola con un chorro de agua que había salido de su mano. Para después convertirlas en afiladas cuchillas, que la otra bruja iba esquivando

¡¿Otra bruja elemental?!

Ada no había perdido el tiempo, y buscaba por todo el campo de batalla a Casandra, su sobrina, quien luchaba desesperadamente con Griselda. Esta le tomaba de las muñecas fuertemente para liberar un poco de presión que tenia sobre su cuello. Ada se había dado cuenta que no quería lastimarla, por eso no había recitado algún hechizo para liberarse.

No lo pensó dos veces para ir en su ayuda, pero a lo lejos vio que Ethel se abalanzo contra Griselda, tomándola por su cintura y usando todas sus fuerzas para que la soltara, cayendo ambas al suelo.

¿Ethel? — dijo Casandra tosiendo y tratando de jalar algo de aire.

Ethel se paró rápidamente, sin dejar de mirar ni por un momento a Griselda.

La tocaras por encima de mí, Evelyn— poniéndose frente a ella

¿Cómo puedes ayudarla? — dijo Griselda — después que por su culpa gente inocente murió, ¡NUESTRA FAMILIA FUE REPUDIADA!

Ella no es Isabella, ella murió hace mucho tiempo — dijo Ethel tratando de razonar con ella.

¡TRAIDOR!

Casandra ¿te encuentras bien?

Ella asintió con la cabeza.

Ve, ayuda a las demás ….pero pase lo que pase, no asesinen a nadie mas ¿Entendiste?

No deberías distraerte en medio de una pelea — lazando varias bolas de energía.

Pero antes de que estas las tocaran, una gran barrera las rodeo. Y a su lado Casandra identifico una voz que le parecía familiar.

¿Estás bien? — dijo Ada

Casandra no pudo evitar mirarla, era tan parecida a ella…a su madre. Griselda se abalanzo contra ellas fúrica, apareciendo en sus manos unas pequeñas dagas que contenían veneno, y que estaban traspasando la barrera de Ada.

La barrera no va durar mucho tiempo— dijo Ada

Bien — pensando Ethel en todas las posibilidades que tenían— Cuando yo diga, desaparezca la barrera y lleve a casandra lejos, yo me ocupare de Gris

Ethel no puedo permitir que hagas eso— dijo Ada

No tiene opción, la única que puede detener a Griselda en ese estado, soy yo

¿Cómo planeas hacerlo? — pregunto Casandra

Ella sabía que la única manera era sacando su lado oscuro, al igual que ella. Pero al hacerlo quedaría mas expuesta a que Albert volviera a poseerla. Pero no tenía otra opción, ya que si no lo hacia Griselda no se detendría hasta matarlos a todos. Podía ver en sus ojos, todo el dolor y el rencor que llevaba por dentro. La oscuridad que Evelyn se había aprovechado para poseerla. Preguntándose, lo que ella se cuestionaba cada noche antes de ir a dormir.

¿Por qué yo? ¿Por qué tengo que cargar con este peso? ¿Porque no puedo vivir como las demás? Y deseando cosas que ya no sucederían.

Hubiera deseado que madre no hubiera sido tan fría e indiferente conmigo todo el tiempo. Los ojos de Ethel se empezaron a tornar azul celeste, Me hubiera gustado pasar mas tiempo con mis hermanas y no haber sido tan mala con ellas.

La energía de Ethel se empezó a elevar. Y entre mas recuerdos tristes llegaban a su memoria, su conciencia se debilitaba.

Ethel— dijo Casandra

¡AHORA! — Abalanzándose contra Griselda