Falle…Falle…Falle Esas fueron las palabras que se le cruzaron por la cabeza a Miriam, cuando iban cayendo en picada al suelo. Ella abrazo a Griselda tan fuerte como sus fuerzas lo permitieron mientras trataba de aterrizar a salvo.
Pero no pudo, sus energías cedieron antes y ambas rodaron por el suelo hasta parar en el centro del pueblo. Varias brujas se acercaron apresuradamente a ayudarlas, Miriam trato de levantarse y ver si Casandra estaba en los alrededores junto con las otras niñas, pero no veía nada, tan solo brujas de su Aquelarre tratando las heridas de Griselda.
Yo estoy bien— le decía a una de sus hermanas, quien se acercaba a tratarla— Atiéndela a ella…a tiende a Griselda— rogando
Tranquila Miriam tiene toda la ayuda que necesita— mirándola— necesitas atención
¿Dónde está Cass? ¿Y las otras niñas? — tomándola del brazo, suplicando— por favor Mirabel …dime
Cass llego por un portal mal herida, pero, tranquila no esta en peligro…sin embargo— cambiando su semblante— la de la otra niña, Ethel, ella esta grave
¿Y Sophie? ¡Qué hay de ella!
Ella es la única que esta bien, esta descansando en la enfermería
Miriam— dijo la curandera mientras veía alrededor, tratando de disimular su preocupación — ¿Dónde está Gullet? ¿Dónde está mi hermana?
Mirabel era la hermana mayor de Gullet, una bruja de pelo rojizo y tez blanca, muy hermosa. Miriam sabia que ellas dos siempre habían tenido sus diferencias. Gullet muy en el fondo de su corazón siempre se había sentido inferior a ella. Mirabel siempre había tenido mas atención y la mayor responsabilidad en su familia. Sin embargo, a pesar de eso ellas dos se querían, pero jamás se lo expreso. Gullet no era así.
Lo siento Mirabel… lo siento…tanto— tratando de articular sus palabras— ella se ha ido
¿Qué? — no entendiendo el significado de sus palabras
Archer la asesino y se sacrificó para que pudiéramos escapar.
Aquellos ojos que se posaban ella, la miraban en forma de reproche, de enojo. Incluso si le gritara ahí mismo, no la culparía. Pero no dijo nada y continúo curándola.
Mirabel
No— dijo ella con los ojos llorosos— me explicaras después… ahora— mirándola— tan solo recupérate
. . .
Albert podía sentirlo, podía sentir como el cuerpo de su anfitriona estaba empezando a debilitarse. Su magia se estaba agotando y cuando eso sucediera, ella moriría.
Este cuerpo dentro de pocos días ya no me servirá— pensaba mientras se recargaba en la pared— pero antes de eso, me ocupare de acomodar las piezas en el tablero. Ethel en su estado actual no tardara en llamarme y cuando eso suceda — sonriendo malévolamente — no permitiré que nadie se interponga en mi camino
Felicity se dirigió al cuarto del gran espejo
No permitiré que nadie se interponga en mi camino—pensaba Felicity — Llamar a Sibyl Hallow
Todo había sido planeado para que Conrad no se imaginara que estaba siendo manipulado por los hilos de Albert. Encontrando las evidencias que el mismo había plantado cuidadosamente para desprestigiar a Úrsula Hallow y a su esposo frente al gran consejo mágico. Úrsula jamás sospecharía que aquella traición fuera de alguien tan cercano a ella.
Conrad sabía que con ellos fuera, solo era cuestión de tiempo para desaparecer a las demás personas que la apoyaban, quedando solo los miembros que él pudiera manejar. Obligándolos a aprobar no solo la captura, sino asesinato de su hija Ethel. Les haría ver lo peligrosa y la clase de monstruo que era ella.
Esa misma noche Conrad no se hizo esperar, y fue con varios magos y brujas a la casa de ella, de Úrsula. Quería ser el primero en ver la expresión en su cara cuando reclamara su triunfo sobre ella y su familia. Le haría ver cómo le arrebataba no solo a sus hijas, sino también su prestigio y la seguridad de su hogar. Conrad toco varias veces la puerta repetidas veces hasta que oyó a alguien aproximarse.
¿Úrsula Hallow? — dijo un oficial del consejo cuando una mujer salió a recibirlo.
Si oficial…dígame
Señora en representación del consejo, usted y su esposo quedan arrestados por el mal uso de la magia — haciéndoles señal a unos hombres de que realizaran un hechizo de cerradura sobre en sus manos— y a partir de este momento hasta que se le dicte un juicio, sus hijas quedaran en tutela del consejo, hasta que su hija Esmeralda cumpla la mayoría de edad,
Varias personas alrededor vieron como de sus manos salían chispas. Sabían que si pretendía atacar sus fuerzas apenas quedarían igualadas.
No te recomiendo que hagas nada Úrsula— dijo Conrad— no si esperas que tus hijas salgan ilesas de este lugar y tu apellido no quede más manchado de lo que ya está.
Úrsula volteo apresuradamente y comunicándose con Esmeralda por telepatía dijo sin que los guardias se dieran cuenta.
Esmeralda toma a sibyl y vete de aquí— fingiendo toda la tranquilidad del mundo
Esmeralda tomo rápidamente a su hermana menor y se teletransportaron fuera de ahí, a un lugar seguro.
