Sophie estaba parada frente a la ventana que daba a la enfermería, viendo como las brujas verdes hacían todo lo posible para salvar la vida de Ethel. Corrían de un lugar a otro trayendo hierbas e infusiones.
¡Vamos! Traigan mas flor de noche— decía Mirabel presionando la herida mientras que Ethel se retorcía de dolor — tenemos que retirar los pedazos de metal de su cuerpo
Era la primera vez en su vida que sentía aquel temor recorrer su cuerpo, el temor de perder a alguien querido para ella.
¡No! Fue mi culpa…— decía Sophie tratando de no llorar, pero no pudo, por más que lo intentaba sus lágrimas se deslizaban por sus mejillas en contra de su voluntad — fue mi culpa— mientras se limpiaba con la manga del suéter
Griselda caminaba muy cerca del lugar cuando vio Sophie mirar por la ventana. Se acerco a la pequeña niña por detrás, mientras le tocaba el hombro delicadamente.
Sophie no deberías estar aquí, no te hará ningún bien— mirándola a los ojos
No quiero estar en otra parte— dijo mientras continuaba llorando
Sophie— abrazándola delicadamente— ella se repondrá… ya verás, cuando menos te des cuenta estaremos escuchándola pedirte una revancha— reincorporándose y limpiándole las lágrimas con sus manos.
Griselda acompaño a Sophie a la habitación de Ethel, donde pasaron toda la noche. Esperando a que la trajeran de la enfermería. No fue hasta la mañana siguiente, que dos brujas con túnicas de lana verde y cabello alborotado la llevaron levitando hasta su cama. Se veía realmente mal, estaba pálida y parecía que en una sola noche había perdido más peso.
A los pocos minutos Casandra y Miriam entraron por la puerta apresuradamente.
¿Cómo esta? — dijo Casandra mientras la miraba
Pudimos estabilizarla Cass, estaré bien durante algunos días…pero
Casandra pudo ver como el semblante de su amiga se volvía más serio y lúgubre.
¿Pero?
El metal del cuchillo se adhirió a sus órganos y utilizamos toda la medicina para retirar la mayoría, pero…. la única flor que es capaz de curarla por completo no la tenemos. Y si no se la damos en 15 días morirá
¡Que! — tomándola de los hombros— Pero ¡podemos conseguirla de alguna forma! ¿no? — dijo Casandra preocupada— ¡dime que podemos hacer algo!
Mirabel inclino la cabeza.
Las únicas que tienen otra flor son las brujas verdes del páramo, y ellas son leales al consejo mágico. Ellas morirán antes de traicionarlos.
Entonces las obligaremos a que nos las entreguen— dijo Miriam tajante— no podemos perderla Mirabel, no a ella, reuniremos a las mejores brujas e iremos de inm…
Esperen— dijo Ethel quien se levantaba de la cama— Yo conozco a alguien de esa familia…es mi …amiga
¡Ethel! — dijo Sophie feliz— espera, no te levantes todavía
Sophie ayudo a Ethel a sentarse al borde la cama, apoyándose en ella.
Déjenme hablar con ella, convencerla de que me entregue la dama de noche. Si sabe para que es… estoy segura que no dudara en entregármela.
Pero lo que Ethel no sabía, es que su amiga Felicity no era en realidad ella, si no Albert, quien desde la oscuridad de aquel castillo le había tendido una trampa. A ella y a todo a ese Aquelarre que la estaba protegiendo
¿Confías en ella? — pregunto Casandra
Si— dijo Ethel con plena seguridad en sus palabras
no iras sola y no hay discusión en ello — dijo Casandra— yo misma te escoltare— antes de marcharse.
Sera que la dejemos descansar — dijo Miriam mirando a Mirabel y a las otras niñas— tenemos que prepararnos
Ethel detuvo a Sophie y Griselda antes de marcharse, asegurándose que nadie más las escuchara.
¡Sophie! ¡Griselda! Esperen hay algo de lo que tenemos que hablar. Hay algo que necesito que hagan y es imprescindible, que solo las personas que les mencione sepan de esto. Nadie mas ¿entienden?
