Esmeralda se levantó del suelo mareada, llevándose la mano a la cabeza que no dejaba de punzarle, y mientras se apoyaba en la mesa que estaba enfrente de ella. Varias imágenes vinieron a su mente, recuerdos de lo que había pasado horas antes: como Sibyl las había atacado y los habitantes de aquella aldea querían dar caza a Ethel y a las que compartieran su sangre. Pero no fue hasta que miro a través de la ventana, que se dio cuenta que ya era probablemente muy tarde. Ya que de la noche, habían pasado a la tarde de la mañana siguiente.
Esmeralda salió rápidamente de aquella casa, solo para darse cuenta que las calles estaban vacías. Había absoluto silencio, y el frio fue sintiéndose por todo el lugar, signo que se avecinaba la noche. Estando sola en medio de la plaza, no pudo evitar recordar las palabras que Sibyl le había dicho antes de marcharse.
Mira …ya se marchan
Esmeralda fue a la casa de Celia, tomo su escoba y voló, siguiendo la esencia mágica que habían dejado los demás magos y brujas.
lo siento Esmeralda por lo de tus padres, y ahora por lo de tu hermana sibyl, a quien fallaste en proteger también… —sonriendo complaciente — adiós, cuando nos volvamos a ver… una de tus hermanas ya estará muerta.
Noo por favor— con la mano en el corazón, voló lo más rápido que le permitía la escoba— ¡que no sea demasiado tarde! — viendo a lo lejos, como las llamas se alzaban por encima de los árboles, escuchando los gritos de varias personas provenir de aquel lugar
Y entre más se acercaba, podía sentir el abrasador calor sobre su rostro. Ver como el fuego estaba arrasando con las pequeñas casas, ver, como las brujas que estaban cubiertas de cenizas huían de lo que un día había sido su hogar.
Cuando Esmeralda aterrizo, corrió hacia donde se estaba librando una batalla entre dos brujas. Y cuál fue su sorpresa, al descubrir que eran sus dos hermanas peleando entre si. Veía a Ethel con sus ojos brillantes, atacando a Sibyl con bolas de energía.
Ethel ¡PARA! — no la reconocía, parecía ser alguien más. En su mirada solo había oscuridad, un abismo profundo que jamás había visto en ella — ¡ETHEL!
Observa cómo me deshago de tu querida hermana— sonriendo, volviendo a mirar a Sibyl que había caído al suelo. Extendiendo la mano para darle el golpe final.
¡NO TE ATREVAS! ¡NO ME OBLIGUES HERMANA!
Pero ella tan solo sonrió.
¡Adiós sibyl! — lanzando su ataque.
Pero al mismo tiempo, Esmeralda lanzaba su golpe en contra de Ethel. Una bola de energía más rápida y veloz, que choco contra el cuerpo de su hermana. Haciendo que esta saliera volando, estampándose contra el árbol y cayendo al suelo violentamente.
Esmeralda vio como Ethel se levantaba con dificultad, mirándola con odio. Apoyándose con una mano en el suelo, mientras que con la otra, trataba de parar el sangrado que salía de su herida. Esmeralda al ver esto, sintió como si su corazón quisiera salirse de su pecho a causa del susto.
Ethel— acercándose a ella— yo no quería las..
Pero antes de que siquiera pudiera llegar a ella, Ethel lanzo su último ataque, pero no a Esmeralda, sino a la persona que se encontraba por detrás. A Felicity, quien rápidamente se abalanzo contra Esmeralda, con una poción para absorber todo su poder mágico. Ese ataque hizo que el espíritu de Albert saliera del cuerpo de su amiga, justo a tiempo, antes de que fuera demasiado tarde.
Y fue cuando Esmeralda se dio cuenta del plan de Albert. Pero demasiado tarde. Cuál era su verdadero objetivo, que empezó cuando llego aquella pradera, o mejor dicho, con una ilusión que le hizo creer que Ethel había perdido el control de si misma. Obligando a atacarla, para que perdiera la confianza en ellas.
Noo— volteando a verla.
Ethel ahora no la miraba con odio, sino sorprendida. Giro a ver a su hermana sibyl, y vio que el hechizo que había impuesto Albert en ella, se había terminado.
¿Ethel? — dijo Sibyl confundida, viendo en sus manos residuos mágicos— ¿Qué es lo que he hecho?
Ambas vieron como su hermana caía al suelo, inconsciente.
¡ETHEELL!— grito Esmeralda
Pero ni eso, Albert le concedió a Esmeralda o a Sibyl. La oportunidad de acercarse, o si quiera de hablar con ella. A los pocos minutos Conrad llego con sus soldados y arrestaron a las pocas brujas y magos que estaban en el suelo inconscientes, o heridos. Este se acercó lentamente hacia donde estaba Sibyl, tocándole su hombro delicadamente.
Bien hecho niña— mirándola— has hecho lo correcto en entregarme a Ethel. Con esto tu hermana Esmeralda, no tardara mucho en sacarte del orfanato— sonriendo— llévenselas.
. . .
(horas antes que atraparan a Úrsula en su casa)
Úrsula hablaba con alguien a través del espejo. Había estado esperando la llamada de aquella mujer. De Abby, después de que la enviara a las tierras malditas.
Dime Abby ¿Qué fue lo que averiguaste? — dijo Úrsula
Es lo que temíamos Úrsula. Albert esta utilizando sus miedos para invocar su sangre oscura, a este punto, ya pueden conectarse entre ellas. Está avanzando más rápido de lo que esperábamos. Apenas y pude contenerme al ver a Sophie...
Tienes que tranquilizarte, ya tenemos los ingredientes que necesitábamos…solo falta saber el día exacto en el que pasara
Sera la noche de luna llena, cuando la estrella de Orión apunte a la de sagitario…dos días antes que Ethel cumpla los 15 años
Un silencio quedo en la habitación. Abby sabia que a Úrsula le resultaba difícil aceptar el hecho de que su plan pudiera fallar. Y al igual que ella, se aferraba a la sola esperanza de poder salvarlas.
¿Cómo lo averiguaste?
Aproveché la vulnerabilidad que tenían cuando enfrentaron a Archer, y me metí en su mente. Fue por poco tiempo, pero el suficiente, para saber cuándo pasaría y — guardando silencio.
¿Abby?
Saber el hechizo que harán, para terminar con esta maldición Úrsula —asustada con el simple hecho de que Sophie tan siquiera pudiera hacerlo— harán el desprendimiento de Alma, tienen que morir y llevar el alma de Albert al mas allá para terminar con el ciclo.
Úrsula se había quedado sin palabras. Abby no solo le había contado del plan que Amelia había hecho para su hija y las demás niñas, sino que le informo acerca de la herida de Ethel y de lo grave que estaba. Y que, si no se daban prisa, todo lo que habían planeado y hecho en todos esos años, habría sido en valde.
escucho fuertes golpes en su puerta.
¡Úrsula! — escucho fuertes golpes en su puerta, que parecían que fueran a tirar su puerta— ¡ABRE!
¿Qué sucede? — pregunto Abby
Reúne todo, te veré en los terrenos de la Academia Cackle ese día
¿Ursu….
Desconectando la comunicación. Chasqueo los dedos, desapareciendo el espejo y todas las pruebas que pudieran llevarlos hasta su hija, o a lo que habían planeado junto con los padres de Griselda y Sophie años atrás.
¡Úrsula!
