Úrsula volteo al escuchar el sonido de las sirenas, que estaban avisando el escape de uno de los presos. Lo sabía bien, lo había escuchado por años. Pero esta vez sabia de quien se trataba cuando corrió rápidamente hacia la ventana.
¡Ethel! — viendo a varios guardias alrededor del carruaje, hablando entre sí, buscando alrededor, pero no encontrando ningún rastro de ella.
No tenemos tiempo que perder— dijo uno de ellos a los demás— hemos recibido información que están en el antiguo castillo abandonado de Lord Nigth.
¿Quién es la otra niña a quien a quien secuestraron?
Sibyl Hallow
Úrsula sintió como si su corazón se lo arrancaran del pecho cuando escucho aquellas palabras. Sabía lo que tenía que hacer, ¡tenía que ir a salvarlas! Úrsula miro el cielo, pensando a que estaban a horas de que Ethel cumpliera los 15 años…que estaba… a horas… de que Albert la reclamara.
¡No lo permitiré! ¡No te daré a ninguna de mis hijas! — pensó Úrsula furiosa
Debemos regresar— dijo uno de los guardias tomándola del brazo
Úrsula volteo atacándolo con un rayo, dejándolo inconsciente sobre el suelo.
¡Abby! — apareciendo la bruja enfrente de ella — ¡Es hora! Recuerda, pon la ceniza de tu madre sobre su frente. Tiene que ser antes de la medianoche ¿entiendes?
Si, are mi parte — robando las escobas de los guardias y volando en la dirección que Úrsula había escuchado.
Tu hazlo con tu hermana, yo lo are con Griselda y mi hija.
Aquellas brujas volaron a toda velocidad hacia el castillo abandonado. Mirando con temor como la luna sangrienta se deslizaba lentamente conforme el tiempo pasaba, tratando de eclipsar a la luna llena. Mientras que esta avanzaba, subía hasta su punto más alto en el cielo. Viendo como la estrella de Orión apuntaba a la de sagitario. Observando como todo se estaba acomodando para aquel fatídico momento.
Cuando llegaron, observaron como varias luces resplandecientes salían de entre las ventanas del castillo. Y como un mago apuntaba hacia una de ellas,
¡ahi! — apuntaba Abby
Ve, busca a tu hermana— dijo Ursula separándose de Abby
Apresurándose a ir. Úrsula rápidamente se teletransporto enfrente de sus hijas, atacando con gran habilidad a cada uno de los magos y brujas que se encontraban en el pasillo.
¿¡Madre!?— dijo Sibyl sorprendida, respirando agitadamente, alegrándose de verla ahí
¿Ma…dre?— pregunto Ethel algo confundida
¿¡Ethel!? — dijo Úrsula lanzándole rayos a uno de los magos al mismo tiempo que lo lanzaba por la ventana
ya…ya viene, puedo sentirlo
Pero aquella distracción le costaría caro. Una bruja apareció y rápidamente con un cuchillo le rasgo su abdomen, impregnándolo de veneno. Uno que le limitaría sus movimientos, si no también su magia. Úrsula intento inútilmente en atacarla con su magia, pero ella se escabullo y justo cuando estaba por darle la estocada fatal, Sibyl le lanzo un hechizo haciendo que fallara, bajando por un momento su escudo protector.
Con esto ya no podrás utilizar tu magia libremente jajaja— dijo la bruja desapareciendo mientras sonreía maliciosamente.
Bien, tenemos a toda la familia reunida— dijo un mago en tono de burla— así nuestro trabajo será más fácil.
Ethel se levanto con dificultad, mirando alrededor viendo como los magos se alejaban. Aprovechando ese momento de descuido que habían tenido para lanzarles unas botellas explosivas. Úrsula rápidamente se dio cuenta y se lanzo contra sus hijas teletransportándose antes de que estallara la bomba. A la parte superior de su piso, donde se encontraba la sala.
¿Se encuentran bien? — dijo Úrsula mirándolas
Las chicas asintieron.
Pero no por mucho tiempo— dijo una bruja quien había aparecido frente a ellas, apunto de atacarlas, lanzándoles las espadas que se encontraban tiradas en el suelo.
¡No, no lo harás! — entrando una bruja verde por la ventana, tirándole unas raíces que se envolvieron alrededor de todo su cuerpo incapacitándola
Al parecer tu gente no sabe cómo rendirse ¿verdad? — tratando de soltarse— a un después de que destruimos toda su aldea— gritando fúrica
¡Váyanse! Yo los distraeré
Saint Seiya, Under the wood of the world tree: watch?v=v1XmhqtyvsY
Úrsula se levantó, llevándose a Sibyl y a Ethel con ellas. Teletransportándose hasta la parte mas alejada y escondida del castillo. Hechizando varias lámparas de metal, mirando continuamente de que nadie las estuviera siguiendo.
lámparas conviértanse en unas escobas veloces y seguras— poniendo a Sibil encima de ella— que su escudo prevalezca y el mal perezca. Escúchame sibil pase lo que pase no pares ¿entiendes? — acariciando delicadamente sus mejillas— ¡prométemelo!
No me iré sin ustedes
Iremos detrás de ti, la escoba te llevará a un lugar seguro, a uno donde Esmeralda nos estará esperando
Madre tengo miedo— dijo sibyl con lagrimas en los ojos
Estaremos bien
Úrsula vio como su hija menor emprendía el vuelo, para después hacerlo Ethel a quien le dado un beso sobre su frente, impregnándolo de ceniza. Algo que no hacía en mucho tiempo.
Pero a pesar de que habían perdido a los magos gracias a las brujas verdes, o que incluso antes de que pudieran salir del bosque que rodeaba el castillo. Una mujer los estaba esperando, escondiéndose entre la oscuridad, asechándolos. Ethel pudo sentirla, pero demasiado tarde para darse cuenta del hechizo que les había lanzado. A ella y a su madre quienes fueron lanzados de sus escobas abruptamente.
¡Madre! ¡Ethel! — dijo Sibyl tratando de detenerse— Espera ¿¡Por qué no me escuchas!?
Mientras tanto, Georgia que estaba en su aquelarre, cuidando de que el plan que habían hecho se siguiera al pie de la letra. Veía con gran dolor como varias velas que habían dejado sus hermanas se apagaban, una tras otra. Signo de que habían fallecido.
No — volteando a ver la de las tres niñas que se encontraban en el centro del pueblo.
Sus flamas permanecían estáticas, excepto la de Ethel, que se movía con gran violencia.
Resiste Ethel…resiste.
