Naruto, Obito/Madara: watch?v=oyr5YTd_8i8
Estaban empezando a rodearlas, los cazadores no dejaban de aparecer. Todos eran leales a Archer. Aquel viejo hombre que había tomado el control del consejo a la fuerza, y se había desecho de los hombres que no habían optado por seguirlo. A él y a su ideología extremista. Archer no dejaba de sonreír, de carcajearse por aquella batalla gloriosa que le esperaba.
Si, cuantas personas no habían muerto por aquel deseo. Por aquel distorsionado modo de justicia que él y sus esbirros tenían. Archer alzo su mano y con un ligero movimiento de el, ordeno a los demás cazadores que las atacaran.
Albert y las demás no retrocedieron, sus ojos azul celeste brillaron con más intensidad, dispuestas a dar todo para ganar aquella batalla. Diane reunió más poder mágico con ligeros movimientos de sus manos que apuntaban hacia ella. Absorbiendo la magia que había alrededor, y de un momento a otro formo varios avatares aparecieron y se abalanzaron contra los cazadores, mientras que Evelyn al mismo tiempo que Diane expulsaba de su boca un veneno muy corrosivo que había matado a los primeros hombres en un instante, mientras sus títeres terminaban de atravesarlos con su espada.
No será tan fácil bruja— dijo uno de los cazadores elite que convirtió aquel gas en pequeñas dagas dirigidas hacia ellas.
Vaya al parecer Archer no es el único mago mestizo— dijo Albert lanzando sus rayos para destruir aquellas dagas
Diane no dejaba de crear más de aquellos títeres, títeres que imitaban y aprendían de sus movimientos de aquellos hombres. Formando así un ejército que rivalizaba contra el de Archer. Manteniéndolos así durante horas, diezmando las fuerzas de Archer, viendo a lo lejos como lentamente uno a uno de sus hombres, caían al suelo muertos.
¡Esto no termina nunca! — gritaba uno de los cazadores — matamos a uno, dos mas salen en su lugar.
Necesitamos matar a esa bruja— mirándola mientras mataba a uno de esos avatares— no puede alzar su barrera cuando crea a sus títeres
Aquellos dos cazadores se abrieron paso entre la multitud, creando una brecha para poder atacarla con todo su poder mágico, aprovechando la oportunidad de que sus compañeras estaban totalmente distraídas con la pelea. Uno de ellos lanzo bolas de fuego mientras que el otro invocaba raíces para poder atravesarla.
¡Tontos! — dijo Albert dándose cuenta de lo que pasaba a su alrededor— no basta con saber como controlar su elemento— lanzándole una ráfaga de aire tan poderosa que hizo desaparecer su poder — Permítanme mostrarles— rápidamente utilizo el aire para redirigir las raíces en contra del hombre que había lanzado las llamas, atravesándolo
No es posible— dijo el otro hombre quien era atacado con su propio poder
Terminemos con esto ¡Evelyn!
Evelyn volvió a lanzar su aliento venenoso, al mismo tiempo que Albert con su poder de viento lo controlaba, teletransportando el gas dentro de aquellos avatares, matando a los guerreros que podían controlar los elementos del viento y la electricidad, pero sobre todo, a sus estrategas, no dándoles la oportunidad para poder controlarlo. Ya había visto lo suficiente para saber a qué hombres tenía que matar primero para poder ganar esa guerra. Solo bastaba un pequeño rasguño para que quedara impregnado en sus heridas, muriendo al instante.
¿Cómo es posible? ¡En estos momentos ya deberían haberse debilitado! — dijo uno de los cazadores con la respiración acelerada.
Archer desde lo lejos las miraba. Coloco su mano en el suelo y convoco a los demás cazadores a ese lugar, ya que esta era la primera vez en mucho tiempo que sus mejores hombres fallaban. Tenia que hacer algo para inclinar la balanza de su lado y asegurarse su victoria.
¡Es nuestra oportunidad! — dijo Diane manteniendo su hechizo— ¡Ve! Tienes que matarlo, nosotras enfrentaremos a los demás
Albert bebió una poción y de un salto fue en dirección a Archer, que la estaba esperando con daga en mano.
No, no lo harás— dijo uno de los cazadores lanzando bolas de fuego una y otra vez hacia ella, pero que fueron interceptados por los avatares que le sirvieron como escudo
Albert le lanzo una descarga eléctrica, pero aquel cazador logro redirigirla hacia donde estaba el aquelarre de ella, golpeando a Evelyn, haciendo que fuera lanzada a varios metros de donde estaba. Albert volteo por un momento, maldiciendo a Archer por lo que había hecho. Dándoles una oportunidad a sus esbirros para atacar rápidamente a Diane en grupo. Sabían que muerta ella, sus títeres desaparecerían, lanzando así todos sus ataques elementales al mismo tiempo.
Una gran explosión se vio a lo largo de todo de aquel lugar. Cuando el humo finalmente se dispersó, Diane estaba envuelta en su propio escudo, protegiendo su propio cuerpo.
¡Imposible! — dijo uno de los cazadores
No, ¡miren! — viendo como su barrera estaba cuarteada y ella estaba respirando aceleradamente.
Pero los poderes de aquellos hombres se habían terminado. Ahora solo contaban con sus espadas. Y sin perder tiempo y con el poco poder que tenían se teletransportaron hacia ella, levantando sus espadas para darle un golpe final y certero. Ya habían dado por muerta a la otra bruja, concentrándose solo en ella,
Diane con aquel hechizo de barrera que tenía sobre ella, podía ver simular y predecir sus ataques que harían aquellos cazadores. Esquivándolos cada uno, pero a un precio muy alto, tenia que utilizar una gran cantidad de magia para poder observar las pequeñas partículas de magia que tenían ellos. Pero cada vez que lo hacía, su escudo se rompía a un más.
No voy a morir— pensó Diane— no hasta que haya matado a ese bastardo — expulsando una gran cantidad de magia, expulsando a los cazadores a los lejos
La sangre empezaba a fluir desde la frente de Diane. Su escudo por fin había sido roto y sus avatares habían desaparecido.
Ahora no podrás escaparte de nosotros brujaaa— mientras aquel hombre se paraba y corría hacia ella, tomando con sus dos manos su espada para por fin atravesarla.
¿Crees que será así de fácil? — dijo Evelyn levantándose del suelo y teletransportándose lo más rápido que pudo hacia donde estaba su hermana
Expulso de su boca aquel gas venenoso que esparció por todo el lugar matando sin piedad a los cazadores restantes.
. . .
¿Puedes poner tu vida en mis manos Casandra? — dijo Ethel fríamente, mirándola a los ojos— ¿la tuya y la de tus ancestros?
