Hola a todas, lamento la espera, ahora si un nuevo cap, espero les guste mil disculpas por la tardanza
Shizuru
Mi paciencia está al límite.
Estos días he soportado muchas cosas, como que mi padre apareciera de la nada, tratando de controlar el evento, pues según él tiene que ser perfecto.
Lo que más me molesto, es que gracias a él, no puede asistir a mi cita con Natsuki, por sus juntas de improviso.
Vaya ni siquiera he podido disculparme adecuadamente con ella.
Hoy es el gran día, si, es la cena del duque, así que hoy es el día más atareado, pues estamos terminando los detalles.
Uno de los más importantes es sobre la preparación del pez Fugu, me inquieta que Nao sea quien lo prepare, mas por que reusó que Mai estuviera presente en la preparación, pero es la única opción que tengo.
Otro detalle son las mascaras que usaran los meseros, si, por alguna razón el duque pidió que los meseros lleven mascaras, pero hemos optado mejor por antifaces, sin embargo no han llegado a un.
Me levanto de mi escritorio, a fin de estírame un poco, camino al salón principal, puedo ver como los trabajadores están terminado los últimos detalles, sigo mi camino hasta que veo algo increíble que me roba el aliento.
Parada como si nada esta Natsuki, pero no está con su típico uniforme de limpieza.
Hoy será mecerá, así que luce el uniforme de gala, el cual consiste en un pantalón negro, con camisa blanca y chaleco mitad negro, mitad dorado, con el cuello de los mismos colores pero invertidos, con un lindo moño negro.
El uniforme le sienta de maravilla, por lo cual se ve más hermosa.
-cierra la boca o empezaras a babear- Mai se burla de mi, como siempre- sabes, en vez de verla de lejos, deberías acercarte a ella y hablar-
- No puedo, aun me siento mal, por no haber ido a la cita-
-te sientes mal, porque no te has disculpado como debes, así que deja ese temor y acércate como dios manda-
-pero….-
Estaba a punto de contestar, cuando Nina llego a nuestro lado, diciendo que los antifaces habían llegado, como era de esperar, Mai le quito la caja a Nina, diciéndome que fuera a entregarlos personalmente a cierta mesera.
Siempre soy decidida, sin embargo cuando se trata de Natsuki todo cambia, por alguna razón su sola presencia me pone muy nerviosa, por ello me acobardo y termino mandando a otro empleado a realizar la entrega.
Me retiro lo antes posible para que ella no me vea, soy una cobarde lo sé, pero la culpa me corroe, la culpa de haber la dejado plantada, mi padre organizo una reunión ese día, por lo que no puede ni avisarle que no llegaría, lo mucho que puede decirle después fue un lo siento.
Sacudo mi mente para distraerme, tengo que hacer algo para discúlpame como se debe.
Con ese pensar me dirijo a mi oficina de nuevo, pero en el camino puedo oír una discusión.
Me rio al percatarme de que es Nina y Nao quienes pelean, es divertida la escena, pues ambas están de un lado de la puerta de la cocina, Nina tratando de abrirla para entrar, mientras que Nao la bloquea para evitar que pase.
-Déjame entrar Nao- oigo alegar a Nina- tengo que supervisar que todo esté en orden-
-Aquí todo está en orden mentirosa, así que ve a supervisar a otro lado-
-¡DEJA DE DECIRME MENTIROSA!- me rio bajito, pues Nao bien sabe como desquiciar rápido a mi prima
-¡MENTIROSA, MENTIROSA, MENTIROSAAAAAA!- canturrea
Viendo el escándalo que empiezan a hacer, decido intervenir.
-¿Qué sucede aquí?-Ambas se asustan al oír mi voz, pero se recomponen rápidamente- porque tanto alboroto Nina-
-Fujino-san- habla Nao- habíamos quedado que prepararía el Fugu, sin interrupciones, ni fisgones en la cocina- lo ultimo lo dice mirando a Nina, cabe mencionar que aun que he llegado, ninguna de las dos ha dejado su posición, pero se miran fijamente por la pequeña ventana en la puerta –
-ME ACABAS DE LLAMAR FISGONA-protesta Nina
-Sip- dice tranquilamente
Y como si no estuviera presente, las dos empiezan una pelea campal, nuevamente.
-BASTA- mi voz suena lo suficiente fuerte como para hacer que se detengan de nuevo-Nina, no puedes estar en la cocina, Nao-san tiene razón, es parte del acuerdo que hicimos-
-Pero-
-Lo siento Nina- me disculpo al no poderla ayudar, lo que ocasiona que Nao le saque la lengua a modo de burla.
-Por esta vez ganaste gritona- le dice antes de retirarse, camino a su oficina.
-no cree que es muy inmaduro de su parte burlarse de ella- le digo seria.
-¿Inmaduro?- me pregunta mientras abre la puerta, para mirarme seriamente sin nada de por medio- Yo por lo menos me burlo de ella de frente, y no dejándola plantada tres horas en una cita, para después no darle la cara-
No me sorprende que Nao este enterada, tiene una gran habilidad para saber todo.
- No es algo de su incumbencia Nao-san-
-se equivoca Fujino, si Natsuki está de por medio, es de mi incumbencia-
-¿así? ¿ y quién le da ese derecho a entrometerse? –
-sus padres y los años de conocerla- me mira seria.- así que cuide lo que hace, si lastima a Natsuki, se las verá conmigo. Que tenga un buen día Fujino sama-
Se despide para entrar de nuevo a la cocina, mientras yo me quedo quieta en el pasillo, pensando en lo que dijo.
Natsuki
Hoy es la cena, más bien en unos minutos, estoy tan nerviosa que siento que moriré, me preocupa que nos puedan reconocer.
Algo que ayuda, es el usar antifaces, a todos les sorprendió la petición del duque, aunque a mí no, pues sus fiestas siempre se han caracterizado por sus disfraces y cosas raras.
Algo que también me preocupa, es que no he podido hablar con Zuru, el día de nuestra cita, no llego, al día siguiente se disculpo rápidamente conmigo y desde ahí no he hablado de nuevo con ella.
Cuando le conté a Nao, quería golpearla, tuve que retenerla, aunque conociéndola, sé que no se quedara callada.
Espero una vez termine todo esto, pueda hablar con ella.
Mikoto y yo, estaremos en mesas, Nao en cocina, aun me da risa, como logre hacer que preparar el Fugu, engañar a Mikoto para que diera su autorización fue fácil, pero el conseguir la aprobación de Yurisa-sama, era otra cosa, por lo que busque la ayuda de Midori, quien logro usar una grabación de ella, para formar una serie de frases, para que al hablar por teléfono con Nao, creyera que hablaba con Yurisa-sama y así accediera a cocinar.
Si Nao me descubriera, me mataría jaja
Por la ventana puedo ver como varios invitados van llegando, así que me toca empezar acomodar a varios en sus mesas, las cuales han quedado acomodadas en las orillas, de esa manera el centro se ha acondicionado para ser una pista de baile, también se ha instalado en una esquina un atril para que el duque hable.
La mayoría de los invitados son diplomáticos de ambas naciones.
Me dirijo a la entrada principal, pues el recepcionista nos habla cuando llega un nuevo invitado, para llevarlo a su mesa.
Al llegar observo una limosina negra frente a la entrada, mis ojos casi se salen de sus cuencas al ver quien baja de ella.
Caminado con toda la elegancia que podía, venia hacia mí, Asumí, quien ahora era una hermosa mujer, la cual caminaba tomada del brazo de su esposo, o eso supongo.
Tiene años que no la veía, conocí a Asumí en una de mis escapadas del castillo, era una niña muy bella, de ojos color miel, cabello de color negro y piel como porcelana, todas esas características aun las tenia, pero ahora era una hermosa joven, tenemos casi la misma edad, ella y nao, eran muy cercanas, hasta que Asumí se fue y no supimos mas de ella.
Hace tres años que no la vemos, como me encantaría hablar con ella.
-Mikoto- le hablo, después de dejar a Asumí en su mesa- ¿a quien crees que acabo de ver?
-¿a quién?- me dice desinteresada
-A Asumí-
-QUE! DONDE!-
-cállate Mikoto- le regaño bajito- acaba de llegar esta en la mesa seis-
Mikoto voltea lo mas disimulada que puede, para confirmar lo que dije, el ver como sus ojos se abren me confirma que la ha visto
-ok, esto es grave- se pone a decir mientras camina en círculos nerviosa- piensa, piensa Mikoto, tienes que evitar una tragedia-
Su comportamiento me parece muy raro, harta de sus vueltas que me empiezan a marear, la sujeto de los hombros, para detenerla
-Mikoto, basta- ella solo me mira- ¿Qué te sucede? ¿Por qué actúas tan raro? –
Pero antes de que me conteste me hablan de nuevo.
Llegando a la puerta, puedo ver que quienes han llegado, son los Fujino, uno a uno bajan de la limosina, pero quien captura mi atención en Zuru, si, esta hermosa, viste un bello vestido tipo sirena, color rojo con decoraciones en plata, su collar y aretes a juego, su cabello recogido, realza su elegancia, se ve, extraordinariamente hermosa.
Estaba tan embobada viendo a Zuru, que no me percate de que habían llegado más invitados, hasta que uno de ellos, corrió para saludar a Zuru, la escena era de dos grande amigas reencontrándose, lo cual era sería algo bueno, si no fuera Alyssa quien esta abrazando a Zuru.
NAO
Hace una hora que empezó el ventó, hasta hora todo va bien, aun no piden el Fugu, por lo que solo miro como cocinan, Mai-san, se encuentra aquí, es curioso, que prefiera estar en la cocina, a estar en la cena.
Esta mujer sabe lo que hace, dirige todo con eficiencia y elegancia.
-Nao, porque no empiezas a preparar el Fugu, no creo que el duque demore mucho el pedido-
-te gusta llamar por el primer nombre sin pedir permiso antes, ¿no?-
-Vaya, no me digas que eres igual a Mikoto - la diversión en la voz de Mai están notoria, que parece disfrutar mucho molestar a mi honorable amiga.
-No, pero me hubiera gustado estar en ese momento-
-¿así que Mikoto te conto?-
-sí, de solo imaginarme su cara, al oírte llamarla por su nombre, me muero de risa- ambas reímos por mi comentario- ahora imagina si hubiera estado ahí-
-no entiendo porque le da tanta importancia, debe ser más relajada, a mí, por ejemplo, no me importa mucho que me hablen por nombre, no sabes cuánto me aburre el Tokiha-san-
Me rio por su ocurrencia, es cierto que a veces, el que te hablen por apellido o titulo aburre, sin embargo, lo que Mai no sabe, es que Mikoto, no es así, no creo que diga lo mismo, de saber, que es la hija del General más poderoso, de Iliria.
-Mai-
-si-
-¿Le hablarías por su nombre al duque?- para mi sorpresa se lo piensa.
-la única razón por la que no lo haría, es porque es un viejito amargado-
Suelto la carcajada, esta mujer es única.
-Nao, cuéntame un poco de ti, me da curiosidad saber cómo aprendiste a realizar un platillo tan mortal-
-bueno, no hay mucho que contar, mis padres son médicos, por eso estudio medicina, en cuanto al Fugu, aprendí de la mejor chef del mundo, aunque no tenga titulo-
-¿enserio? ¿Entonces como aprendió?-
- su madre le enseño- Yurisa-sama, es de una familia muy antigua con grandes tradiciones, una de ella el Fugu-ahora ella es una maestra del Fugu, me ha gustado la cocina, aunque no para profesión, por eso cada que podía iba a aprender de ella, es como una madre para mí y yo una hija para ella, por eso me ha enseñado a prepáralo-
-Waoo, ahora entiendo porque guardas con recelo la preparación- me dice seria- espero algún día poder aprenderlo yo también-
Sonrió por eso, Mai me cae bien, tiene una personalidad muy curiosa.
-Tokiha-sama, Nao-san- dice un mesero
-pero que discriminación en títulos- me quejo, a lo que Mai, se ríe de buen gana.
-dime-
-el duque ha pedido el Fugu-
Tomo una gran bocanada de aire para tranquilizarme, espero no matar al duquesito.
-MUY BIEN- grita Mai- todos salgan de la cocina, ahora-
-gracias-
-tranquila, lo harás bien- me alienta Mai, antes de salir con los demás, la razón de mi nerviosismo, es por prepáralo, por primera vez, a solas.
Así que vuelvo a tomar aire y empiezo, primero, tomo con cuidado los cuchillos que tienen mango de madera y hojas trabajadas por un fabricante de espadas que las deja bien afiladas, los cuales fueron hechos exclusivamente para esta ocasión.
Tomo al pez, de su pecera, lo pongo sobre la mesa, corto y abro la cabeza para quitarle los sesos y los ojos. Después lo
Coloco cuidadosamente en una bandeja de metal marcada "no comestible" empiezo a remover la piel, verdosa y manchada en la parte de arriba y en los costados, la parte blanca de debajo, y empiezo a cortar las vísceras.
"Esta es la parte más venenosa" me digo a mi misma, al ver los ovarios el hígado y los intestinos pues son los más letales.
-como una cosa, tan pequeña como tú, puede ser tan mortal y matar de una manera tan horrible- le digo al pez
Verifico cuidadosamente los órganos venenosos sobre la bandeja, para asegurarme que están todos, una vez ahí, los pongo dentro de un recipiente de metal que cierro con candado. Que después serán incinerados.
Su preparación es rápida, por así decirlo, así que pronto estoy poniéndolo en el plato, en forma de pequeños pétalos, tan delgados que el plato se ve atreves de ellas, para, al final, formar un crisantemo.
Al finalizar toda la preparación, informo a Mai para que entren, pongo el plato en la charola, mientras ella, trae los acompañamientos.
Para mi sorpresa es Nat, quien llevara el plato, me mira nerviosa y la miro de la misma forma, toma la bandeja para llevarla a su destino, el cual espero no sea final.
-Nao, ¿estás bien?- puedo ver el rostro de Mai, preocupada.
-sí, solo necesito tomar un poco de aire-
-El duque esta apunto de probar, el Fugu- grita uno de los ayudantes, para mi sorpresa todos, están cerca de la puerta mirando hacia la mesa del duque.
-Oigan- les digo, mientras me acerco a ellos- no sean fisgones- me voltean a ver asustados- si, no sean fisgones mal educados y déjenme ver a mi también-
Todos se ríen, mientras Mai solo niega con la cabeza, por mi ocurrencia.
Toma el primer trozo y lo sumerge en la salsa de soja, toma un segundo trozo, un tercero, pasan lentos los minutos, mientras degusta cada pedazo de pez, para tranquilidad de todos, termina de comerlo sin problemas, todos en la sala sonríen, mas el duque, dejo de ver, mi cometido ha sido cumplido.
-Muchas felicidades Nao- Mai está muy emocionada, todos lo están y me felicitan por ello.
Todos están alegres, la cocina es felicidad, hasta que Natsuki entra, su cara pálida no augura nada bueno.
-¿Qué pasa Natsuki ?-
La veo tragar grueso, antes de contestar a la pregunta de Mai
-El duque, desea conocer al chef, que preparo el Fugu-
Ok, ahora sí, estamos muertas.
