Lo prometido es deuda y ya que apoyaron la idea de la trilogía de la rusa loca aquí dejo la tercera parte... no hay mucho que decir ahora en este apartado salvo, disfruten el capitulo (?)
Trio soldier II
Cierto trio bastante conocido, por muchas razones, se encontraba en la casa de una de ellas consolando, o al menos eso intentaba la dueña de la casa, a la rubia del trio quien ahora estaba tomando su tercer botella de vodka, en cuanto a la otra invitada estaba recia en ayudar a la rubia.
Pero, ¿Por qué ahogaba sus penas en alcohol?
— ¡Nozomi ya no me ama! —Gritó mientras lloraba y tomaba otro trago.
— Con un —La señora de la casa ya estaba perdiendo la paciencia y su otra supuesta amiga no cooperaba tampoco — Umi maldita sea ¿Vas a ayudarme o no? —Regañó a su amiga para hacerla reaccionar.
— Yo solo vine porque Kotori me lo pidió —Fue su seca respuesta.
La rubia arrojó la botella vacía antes de ir por otra.
— Por un demonio Eli ya fue suficiente —Dijo en un intento de arrebatarle la otra botella.
— ¡No! Déjame Maki, Nozomi ya no me ama, no me importa nada.
— Deja el maldito drama, siempre es lo mismo contigo rusa dramática.
— ¡Yo no soy dramática!
— ¡Si lo eres maldición! —Reprendió aun intentando arrebatarle la bebida, esa mujer sí que era terca.
— Nozomi dejo de amarme, me cambio por una rubia más joven, le presta más atención a ella, todas sus caricias son para ella, siempre ella es quien tiene sus sonrisas, sus ojos solo la ven a ella, incluso sus pech.
— ¡Suficiente! —Gritó callándola y arrebatándole la botella al mismo tiempo — Te he dicho mil veces que evites los detalles y ¿Cuántas veces tengo que repetírtelo?, es su hija y tiene tres meses de nacida necesita todos los cuidados posibles maldición.
Sabía que la rubia era celosa y estúpida pero no que llegaría a esos extremos.
— Umi ayúdame y olvida tu maldito capricho.
— No es ningún capricho Maki, Eli deshonro mi honor y mi casa propasándose con mi dulce y bella esposa y eso solo lo compensara con su vida.
— ¿Por qué tengo que soportar a este par de locas? —Murmuró la pobre doctora intentando mantener la cordura y evitar alguna estupidez.
Apenas unas semanas antes había tenido su reconciliación con Nico y no quería que por culpa de ese par pasara otros dos meses sin poder sacar su equipo de carpintería.
— ¡Me quiero morir! —Gimoteó la rusa tirándose al piso.
— Supongo que tienes razón Maki, después de todo Eli es mi amiga —El rostro de la mujer se iluminó al ver un rayo de esperanza en las palabras de su amiga — Y como tal debo ayudarla.
Demasiado bueno para ser verdad.
— ¡Umi baja esa espada maldición, ¿Estas loca?! —Gritó intentando detener a su homicida amiga.
— Suéltame Maki es su deseo y yo tengo que ayudarla.
— Nada de sangre en esta casa, ¿Quieres terminar en prisión?
— Maki —Aliviada de que se detuviera creyó tontamente que sus palabras habían ayudado — Si ella lo desea no es asesinato —Y nuevamente el forcejeo continuo.
— Maldición piensa en Kotori.
— Ella lo entenderá.
— Maki deja que Umi termine con mi sufrimiento.
— Tú cállate rusa demente —Si no las detenía pronto esto se iba a poner feo — Piensa en Nozomi.
— Pero yo amo a Kotori.
— Eso no densa número dos, piensa en lo que hará si se entera de lo que hiciste.
Y por fin Umi soltó el arma totalmente pálida.
— Por fin —Suspiró al ver tranquila la situación, pero por si acaso — Umi tira todas las armas que lleves contigo ahora.
La mujer samurái dudó unos momentos y después obedeció tirando todo tipo de armamento ninja y samurái entre otros más actuales como armas de fuego y granadas.
— ¿Planeabas invadir un país o algo? —Comentó irónica.
Por el momento las aguas estaban tranquilas.
— Maki volvimos.
La dulce voz de su esposa le devolvió la vida y paz que buscaba, todo el tormento había terminado y había logrado sobrevivir, ya podía preparar el equipo de carpintería para la noche.
— ¿Qué pasó aquí? —Preguntó al ver a la rusa en el piso y a Umi junto a una montaña de armas.
— Nada, de alguna forma me las arreglé para que no fuera necesario llamar a la policía.
— Buena chica —Alabó la pequeña.
— Elicchi —Susurró la madre del grupo acercándose a su esposa.
— Nozomi —Al escucharla la rubia se levantó con esperanzas renovadas pero vio en los brazos de su amada a esa pequeña rompe-hogares.
— Elicchi sabes que nuestra hija requiere de muchos cuidados, no tienes por qué ponerte celosa —La rusa hizo un puchero — Siempre te amaré Elicchi pero si sigues con esto le diré a tus padres y me iré con ellos por un tiempo.
— No, Nozomi, perdóname por favor, pégame pero no me dejes.
No es que tuviera miedo exactamente a sus padres, bueno un poco tal vez, pero es que parecían querer y proteger más a Nozomi como su hija que a ella que era su hija biológica y que se juntara toda la familia no era bueno para ella.
— Buena chica —Nozomi sonrió satisfecha, al menos ahora podía comenzar otra vez.
— Me alegra que terminara —Maki suspiró al ver a la rusa tranquila y a Umi ser domada por Kotori.
— Gracias Maki, supongo que te debo una disculpa.
— No tienes porque Umi, somos amigas, me alegra que no se nos fuera de las manos.
— A mí también, siempre terminamos en algo loco cuando eso pasa; como esa loca aventura en Las Vegas.
— Umi, lo que pasa en Las Vegas se queda en Las Vegas.
— ¿Cómo nuestras esposas de un día?
Mierda, estúpida rusa ebria.
— ¿Esposas de un día?
El tétrico tono de las tres mujeres aterraría a cualquiera.
— Umi, debí dejar que cometieras ese crimen.
— Maki no debí dejar que me convencieras.
— Debí convencerlas para que Umi me matara.
— Maki, ¿Quisieras explicarme de qué hablaba Eli?
— ¿De qué? —El miedo era palpable — Ya sabes cómo es Eli cuando se le pasan las copas dice puras tonterías —No se lo había tragado, adiós herramientas de carpintería, esperaba que no se oxidaran antes de volver a usarlas, si es que volvía a usarlas.
— Umi-chan —El tono dulce y el rostro inocente de Kotori no concordaba con esa sensación de terror que sentía en ese momento.
— Elicchi, podemos hablar en privado.
— ¿No podemos hacerlo donde haya testigos?
Incluso el estado de ebriedad había desaparecido por completo hace unos momentos y en lo único que pensaba era en correr lo más lejos que pudiera, ya recordaba porque nunca quiso volver a tomar y tuvo que recordarlo de la peor forma.
Después de ese día ninguna de las tres volvió a ser la misma.
Tala, tala, cava, cava, tala, tala, cava, cava :v ... bien hasta aquí llega este capitulo y posiblemente la vida de las 3... pobre Maki se quedo con las ganas de serruchar su tablita :v sta rusa y su bocota nunca traen nada bueno... ya mejor ni digo nada sobre continuaciones y como se me terminan las ideas les pregunto... ¿les gustaría alguna continuación de otra historia y de cual? tal vez eso me de ideas para otras historias... con respecto a los fics largos estoy dudando con cutie panther, no porque no sepa que escribir si no que no se si esta bien poner cierta parte de la historia tan pronto o dejarlo para el captiulo 3... lo difícil es que esa parte esta como a mitad del capitulo... bueno ya lo pensare bien despues
