Es hoy, es hoy, si, mi cumpleaños es hoy y como es tradición, al menos conmigo, hay nueva historia recién terminada :3

Quería hacer más y dejar una continuación de alguna otra historia pero al menos pude terminar esta del trio soldier, si me siguen en facebook ya sabrán de que va a tratar, así que disfruten.


Trio Soldier VIII

Por fin terminaban las aburridas clases y comenzaba el fin de semana con un grandioso puente de tres días de libertad de las clases en la universidad.

— Unas chicas nos invitaron a un campamento ¿Qué dicen? —Preguntó la menor del grupo, de cabello rojo.

— No sé Maki, sabes que a mí no me interesan esas cosas —Contestó la rubia dudosa.

— Oh, vamos Eli, ¿Qué tiene de malo? —Dijo intentando convencerla — Tú si vienes ¿Cierto Umi?

— Lo siento, no puedo, le prometí a mi novia que pasaríamos el fin de semana juntas —Contestó la chica de cabello azul.

— Ves Maki, ¿Cómo se te ocurre invitar a Umi si ella va a pasar el fin de semana con su? —Guardó silencio unos segundos.

¡¿Tienes novia?! —Gritaron al mismo tiempo ambas.

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— ¿Por qué me están siguiendo? —Preguntó Umi molesta con sus dos felices amigas.

— Tengo curiosidad —Comentó Maki con calma.

— Quiero material de chantaje —Contestó sin vergüenza la rubia.

No tenía caso quejarse, esas dos la seguirían sin importar lo que dijera.

— Escuchen bien, si dicen o hacen algo para molestar a Kotori les romperé más que solo un par de huesos —Amenazó con su cara más aterradora.

Ambas asintieron con miedo momentos antes de detenerse frente a un departamento, donde Umi tocó el timbre.

— ¿Qué desea?, ¡Umi-chan! —Fue lo único que dijo la chica de cabellos girses al abrir la puerta y lanzarse a los brazos de Umi besándola sin darle tiempo de reaccionar.

— Koto… espe… oye… —La Sonoda intentaba por todos los medios detenerla pero le resultaba imposible siendo arrastrada dentro del departamento mientras continuaba con los besos.

— ¿Qué pasa Umi-chan? —Preguntó separándose un poco confundida y decepcionada — Normalmente ya habrías arrancado mi blusa y atacado mis pechos —Comentó con un puchero dejando a su novia roja del rosto.

Indecente —Acusaron Maki y Eli al mismo tiempo.

Kotori se separó rápidamente avergonzada, no había notado a las otras dos.

— Disculpen, por lo que vieron —Murmuró sin saber a dónde ver.

— No, descuida, fue algo —Maki intentaba buscar la palabra correcta.

— Interesante —Completó Eli — Así que normalmente lo primero que atacas son sus pechos —Inquirió dirigiéndose a Umi que no sabía cómo responder.

— Ustedes son —Dijo Kotori a las dos mujeres en su puerta.

— Que modales —Habló la rubia confiada — Soy Ayase Eli.

— Nishikino Maki —Simplemente dijo la pelirroja jugando con su cabello.

— ¿Puedo ayudarles en algo?

— No, ya se iban —Contestó Umi molesta, al parecer ya se había recuperado.

— Lo dices para que puedas atacar los pechos de tu novia —Comentó Eli en burla.

— ¡Yo no dije eso! —Refutó Umi.

— Ignórala Umi —Habló Maki todavía jugando con su cabello como si nada importara — Solo lo dice porque ella no tiene a nadie a quien pueda atacar sus pechos.

— Ya les dije que a diferencia de ustedes dos yo no tengo interés en las mujeres —Exclamó muy segura — El día en el que me enamore de una mujer, dejaré de llamarme Ayase Eli.

— No deberías hacer ese tipo de afirmaciones —Dijo Umi con una cara seria y algo cansada — Siempre que lo haces algo pasa que te hace quedar como una idiota.

— Esta mujer no aprende —Ahora fue Maki.

— Y yo les repito, Ayase Eli no es gay.

— ¿Quién llamaba a la puerta Kotori-chan? —Una mujer de cabellos morados y ojos verdes con voluptuoso cuerpo apareció desde una de las puertas dentro del departamento captando la atención de todas.

Rápidamente la rubia se colocó frente a ella tomando sus manos.

— Hola soy gay, quiero decir, mi nombre era Ayase Eli pero tú puedes llamarme como gustes —Con galantería beso sus manos.

— En ese caso creo que te llamaré Elicchi —Contestó la mujer con una sonrisa — Me llamo Tojo Nozomi, pero puedes llamarme Nozomi, y por cierto, yo también lo soy —Guiñando un ojo regresó por donde llegó.

— Harasho —Murmuró Eli siguiéndola.

— Espero que un día no afirme que no va a morir —Expresó Umi después de la rara escena.

— Si fuera tan fácil deshacerse de ella la habríamos perdido durante ese derrumbe en la montaña —Respondió Maki con toda calma.

— Buen punto.

Por fin prestaron atención a Kotori que estaba tanto o más confundida que ellas.

— Mejor pasen, charlamos dentro —Ofreció la dueña del departamento.

Al entrar llegaron a una pequeña sala donde no solo estaba esa mujer de antes junto a Eli claramente coqueteando si no dos personas más, una bajita de cabellos negros y ojos rubí y la otra pelijengibre de ojos azules comiendo una pieza de pan; todas rodeadas por trozos de tela y ropa.

— ¿Honoka? —Inquirió Umi sorprendida.

— Umi-han —Habló masticando el alimento.

— Cuantas veces debo repetirte que no hables con la boca llena —Regañó — ¿Qué es todo esto? —Preguntó esta vez a su pareja.

— Bueno planeaba terminar un proyecto de la universidad antes de que llegaras y le pedí a mis amigas que me ayudaran con el modelaje.

Eso explicaba las invitadas pero.

— ¿Por qué Honoka? —Preguntó con claro escepticismo.

— Dijo que habría pan —Contestó devorando otra pieza.

Antes de poder reñirla el celular de la come pan se escuchó.

— Un mensaje de Tsubasa-san, Lo siento Kotori-chan tengo que irme —Comentó la alegre chica tomando un par de piezas de pan antes de salir corriedo.

— Realmente vive a su propio ritmo —Comentó Maki sin perder la calma, viendo fijamente a la pequeña desde el principio.

— ¿Y ustedes por qué están aquí? —Preguntó Nozomi, aunque claramente fue más para la rubia.

— Nos enteramos que Umi tenía novia así que vinimos con ella para molestarla.

— Eso era para ti, yo solo tenía curiosidad —Corrigió Maki aun viendo a la pelinegra.

— ¡Si tienes que decir algo solo dilo! —Finalmente explotó.

— No tengo nada que decir —Contestó la pelirroja.

— ¿Entonces porque me estabas viendo?

— Yo no te estaba viendo.

— Mentirosa, lo estabas haciendo.

— Te estaba viendo porque tú me estabas viendo enana.

— Ves, me estabas viendo —Señaló — Y ¿A quién llamas enana, tomate con patas?

— Por fin Nicocchi consiguió novia —Comentó Nozomi con una sonrisa.

— ¡Calla Nozomi! —Gritó molesta.

— Maki, te he dicho que no es bueno ir por las menores —Señaló Eli.

— No sé de qué estás hablando —Dijo Maki molesta.

— ¡Ya soy mayor de edad! —Gritó la pequeña.

— Entonces no hay problema —Comentó Eli con toda calma.

Claro que lo hay, ¿Quién estaría con ella? —Se señalaron mutuamente.

— Ja, para tu información muchos han intentado atraparme —Presumió la pelinegra.

— Y todos están en prisión por lolicones —Completó Nozomi.

— A mí me invitan a fiestas todo el tiempo —Ahora fue el turno de Maki.

— Pero como es tan fría y cortante les arruina el ambiente y no la vuelven a invitar —Ahora fue la rubia.

El resto intentaba contener la risa, incluso Umi.

— No voy a soportar esto —Comentó la bajita saliendo de la sala.

— ¿A dónde vas?, no huyas —Exclamó Maki siguiéndola.

— No huyo, no soy cobarde.

— Pruébalo —Retó.

— Cuando quieras —Aceptó el reto entrando en una habitación seguida de Maki cerrado la puerta.

— Muestra lo que tienes enana —Se escuchó claramente detrás de la puerta.

Kotori se asustó.

— Mis vestuarios terminados están en esa habitación —Comentó con miedo.

— Tranquila, Maki puede ser gruñona pero no es violenta —Umi intentó tranquilizar a Kotori.

— Y sabes que Nicocchi tampoco es de las que recurren a la violencia fácilmente.

Al parecer ambos argumentos lograron calmarla justo antes de escuchar unos golpes y gemidos de la habitación.

— Claro que es de humanos cometer errores —Exclamó Eli.

Con toda prisa y miedo Kotori corrió a abrir la puerta para intentar detenerlas y salvar sus prendas pero casi de inmediato cerró la puerta con el rostro completamente rojo.

— ¿Kotori? —Umi se acercó preocupada a su novia.

— ¿No vas a detenerlas? —Preguntó la rubia.

Kotori negó.

— Pero no es bueno pelear —Argumentó Umi con toda intención de entrar pero su novia se lo impidió.

— No están peleando —Murmuró apenas.

Más ruidos y gemidos salieron de la habitación.

— ¿De qué hablas solo escucha cómo?

Nozomi susurró algo en el oído de Eli deteniendo lo que iba a decir y sonrojándola.

— Kotori, Maki es mi amiga y necesito detenerla, pelear no está bien —Al parecer Umi era la única que no comprendía la situación.

Una pequeña pelea entre ambas comenzó por evitar que la chica indecente abriera la puerta, no era bueno para su salud ver lo que pasaba adentro. Por otro lado Nozomi a base de señas indicó a Eli la salida escabulléndose seguida de la rubia.

— Eli, tú también deberías —El reclamó de Umi quedó en el aire al ver que estaban solas — ¿En qué momento? —Nuevamente no terminó de hablar cuando Kotori se lanzó sobre ella besándola.

Una vez más intentó resistirse pero terminó cediendo al poco tiempo.

Omake.

Nico y Maki salieron de la habitación con la ropa mal puesta y el cabello hecho un desastre.

— Eres una salvaje —Comentó la bajita.

— Lo dice quién me arañó toda la espalda.

— Espero que Kotori no esté molesta —Prefirió ignorarla, ya estaba muy casada.

— Y por cierto, ¿Dónde están todas? —Preguntó Maki al aire.

Pronto escucharon un gemido proveniente de la sala, acercándose con cautela observaron a la dueña del departamento y su novia en una situación similar a la de ellas momentos antes, por lo que prefirieron salir rápidamente del lugar.

— Por dios, sabía que Kotori era flexible pero no sabía que fuera físicamente posible doblarse de esa manera —Comentó la pelinegra intentando sacar esas imágenes de su cabeza.

— Y yo sabía que Umi era fuerte pero cargarla de esa forma y sostenerse en un solo pie mientras le —Maki se encontraba en una situación similar a Nico hasta que una idea le pasó por la cabeza — ¿Y si lo intentamos?

— ¿Estás loca? —Inquirió entre molesta y avergonzada — Me partiré como un palillo chino.

— Pero Nico-chan.

— No, nunca, ¡olvídalo! —Gritó alejándose de la pelirroja.


Lo del omake, fue casi a última hora, pero en fin, con estas tres ya se sabe que nada sera normal... ahora como un último comentario, quiero decir que si quieren algún especial para los cumpleaños de Nozomi y/o Mari, dejen sus ideas en mi pagina, ya tengo una idea de que hacer pero sin algo para concluir no puedo hacer mucho, terminaré divagando y al final no terminaré nada... las lluvias de ideas siempre funcionan.