Les dije que planeaba otra, esta idea ya la tenía desde hace mucho, pero no lograba encontrar un motivo, y luego mientras leía otra historia se me vino a la mente y aquí está.
Honoka y Umi.
En cierta universidad, un grupo de chicas corrían despavoridas, como si fueran protagonistas de una película de terror y tras ellas las siguiera el asesino. La situación como tal, no era muy diferente.
- Esto es tu culpa Kousaka —Acusó una de las chicas mientras se ocultaban recuperando el aliento.
- Si solo fuera mi culpa, Umi-chan no estaría persiguiéndonos a todas —Se defendió.
- Quieren calmarse —Otra elevó un poco la voz - No es momento de discusión, si Sonoda-san nos atrapa estamos muertas.
- Es tu amiga de la infancia, has algo tu Kousaka —Señaló la primera chica.
- No, estas pendeja me estoy cagando de miedo.
- Piensa en algo rápido —Regañó alterada.
- ¿Hay algo que pueda parar a Sonoda-san?
- Solo se me ocurre alguien que se ha enfrentado y detenido a Umi-chan en este estado —Dijo segura la amiga de la infancia.
Sus compañeras vieron una a la otra imaginando una persona de más de dos metros, y cuerpo de fisicoculturista.
Tomando su teléfono marcó mientras le temblaban las manos - Contesta, contesta —Rogó en voz baja.
Para su fortuna sus plegarias fueron escuchadas.
- ¡Kotori-chan! —De inmediato todas la callaron— No tengo mucho tiempo, Kotori-chan código azul, repito, código azul —En ese momento escucharon pasos y colgó antes de salir corriendo junto a sus compañeras.
-UMU-
- Al fin te atrapé esponja —Comentó Umi con voz tétrica al trío de chicas que se encontraban aterradas, y aferradas como otras, en una esquina.
- Juramos no decir nada —Intentó una de las víctimas.
- No pienso arriesgarme —Sentenció la agresora.
- Tómala, haz lo que quieras con ella pero perdónanos —Exclamó la otra empujando a la aterrada Kousaka.
- ¡Traidoras! —Gritó temblando como gelatina en medio de un terremoto.
- Ho-no-ka
La pobre comenzó a rezar y pedir que en el otro mundo también hubiera pan.
- ¡Umi-chan! —Una tierna voz se escuchó a sus espaldas.
- ¡Kotori-chan! —Gritó Honoka aliviada como si acabara de ver al mismo dios.
- ¿Kotori? —Murmuró Umi sorprendida al ver a la chica agitada - La llamaste —No fue pregunta.
Honoka se hizo la desentendida.
- ¿Ella es Kotori? —Dijo una de las chicas aun abrazada a la otra.
- Se ve frágil y delicada —Comentó la otra.
- Umi-chan, no sé qué hizo Honoka-chan, pero seguro que no fue su intención —Intentó razonar con la bestia furiosa.
Honoka asentía múltiples veces.
- No, esto no lo puedo dejar pasar —Dijo Umi fijando su vista en su amiga de la infancia - Ni si quieres si tú me lo pides.
- ¡Vamos a morir! —Dramatizó Honoka.
- Claro que sí —Sentenció.
- Umi-chan —La vengativa chica volteó, ese fue su error - ¡Onegai!
Se le vio temblar antes de soltar un pesado suspiro y relajar sus músculos.
- Eso no es justo Kotori —Se quejó.
Kotori sonrió juguetona.
- ¡Vamos a vivir! —Gritó Honoka antes de recibir otra mirada molesta de Umi.
- Tranquila Umi-chan —Expresó Kotori aferrándose a su brazo cariñosamente - Ya que estoy aquí, ¿Vamos a una cita? —Preguntó con una dulce sonrisa y expresivos ojos.
- Eh, yo, digo, pero, quiero decir —entre su rostro arder y no deja de balbucear.
- Tomaré eso como un sí —Dijo y arrastró a la aturdida Umi.
Mientras se alejaba se despidió de Honoka guiñándole un ojo; Honoka levantó el pulgar.
- Entonces así es como la calma —Comentó una de sus traidoras compañeras.
- Yo también podría hacer eso —Exclamó la otra.
- No lo creo —Dijo Honoka molesta - Yo lo intenté una vez y recibí un a ti no te sale, cállate.
- Tal vez si pongo empeño —Continuó.
- Adelante —Dijo Honoka - Pero si lo haces corres el riesgo de despertar a la diosa de la destrucción gris.
- ¿La diosa de la destrucción gris? —Cuestionaron al unísono.
- El demonio azul es un manso cachorrito a su lado —Habló Honoka con toda clama— Y una vez despierta, nada puede detenerla, nada —Volteó a verlas pero sus ojos estaban vacíos.
Un escalofrió grabado el cuerpo de ambas chicas.
-UMU-
- Por cierto Umi-chan —Kotori caminaba aun aferrada al brazo de Umi y su cabeza descansaba en su hombro.
- ¿Dime?
- ¿Por qué perseguías a Honoka-chan y esas chicas? —Sintió como su novia se tensó.
- N-nada importante.
Estaba por insistir cuando un mensaje llegó a su celular; de Honoka, un video.
- ¿Kotori?
- No es nada Umi-chan —Se aferró aún más.
Honoka acababa de cavar su propia tumba, y ahora si no podría ayudarla.
- Lo siento Honoka-chan, no puedo salvarte esta vez.
Al día siguiente hubo una masacre escolar, pero esa es otra historia.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
Gracias por leer.
.
.
.
.
.
.
A veda, se la creyeron ... Bueno tal vez no ...
~ Omake ~
- Muñeca quieres salir conmigo —Dijo Umi frente al espejo con poses exageradas - Si te niegas dispararé a tu corazón con mi love arrow shot.
Se quedó estática al escuchar fuertes risas, justo en la puerta de los vestidores donde estaba un pequeño grupo de chicas y otras intentaban aguantarlo, no se dio cuenta por la furia que comenzó a crecer en su interior, pero su amiga de la infancia no solo reía si no que sostenía su celular frente a ella.
Fue tarde cuando tuvo que reaccionar, solo un grupo pequeño de cinco pudo correr, pero no escapar.
Ahora si se acabó... bueno, por ahora me concentraré en el de mask of μ's, y en el del cumpleaños de Nozomi, al principio pensaba no hacer nada ya que no se me ocurría nada, pero una idea llegó mientras veía unas películas, cuando salga el OS sabrán cuales eran...
PD: F por Honky...
otra PD: Editado, lo siento, problemas con el traductor de google que le dio por traducir toda pagina a la que entro, y no noté que alteró el documento antes de subirlo, ahora si espero que esté bien.
