Han pasado 243 años... si, lo sé, pero en mi defensa, pedí su ayuda y fui muy ignorado, por cierto, gracias a esas dos únicas personas que me comentaron, hace tiempo que quería hacer algo con Chika y Ai, siendo que ambas cuentan unos chistes de mierda y se ríen solas, si bien Chika no lo hace en el anime en los dramas si, bueno en los primeros porque recientemente ya no tanto, solo agregué a Honky porque quería a una tercera, y pensando en cual de las musas era como ellas, la única que se me ocurrió fue ella... es corto, pero entiendan, no pude hacer más...


HonokaChikaAi

Sobre un pequeño escenario en un aparente bar se encontraban tres chicas saludando al público que las recibía.

— Ahora para traer alegría a sus vidas —Anunció la chica de cabellos jengibre y ojos azules.

¡Una ronda de chistes! —Dijeron al mismo tiempo.

En ese momento, 3 grupos de chicas sintieron el verdadero terror, e intentaron con señas, especialmente cruzando los brazos hacerles entender que no lo hicieran, obviamente fueron ignoradas.

— ¿Quién empieza? —Preguntó la rubia de ojos miel.

— La más vieja —Comentó la pelinaranja de ojos rojos.

— No se vale —Se quejó la otra — Si terminó el chiste Nozomi-chan me mata.

— Igualmente lo haré —Dijo la chica en su asiento y sus amigas se alejaron un poco por seguridad personal.

— No Honoka-san —Corrigió la pelinaranja — Se refiere a nosotras tres.

— Entonces iré primero —Dijo retomando el acto — Pero la siguiente será Chika-chan.

— Y eso deja a Ai-san al final —Comentó Chika y la rubia levantó el pulgar.

— Muy bien, comencemos, ¿Por qué la pajarita cruzó la calle? —Preguntó Honoka.

¿Por qué? —Siguieron el acto las otras dos.

— Porque el mar estaba al otro lado.

Solo sus compañeras en el escenario rieron. De pronto tres chicas, una de cada grupo, una peliazul, una pelivino, y una pequeña pelirosa, se levantó y comenzaron a disculparse una y otra vez mientras el resto intentaba ocultarse inútilmente.

— ¡Mi turno! —Dijo Chika — ¿Qué hacen Shiitake y Prelude cuando escuchan reggaetón?

¿Qué? —Siguieron el acto.

— Se ponen a perrear —Y nuevamente rieron las otras dos — ¿Entienden?, porque son perros y el reggaetón.

— ¡No tienes que explicarlo! —Gritó la pelivino que se disculpaba totalmente avergonzada.

— Es mi turno, no me dejaré vencer —Dijo la rubia — ¿Por qué Emmacchi volvió con leche de su viaje?

¿Por qué?

— Porque se fue de vaca-ciones.

Y nuevamente solo ellas se rieron. En la mesa de uno de los grupos una castaña reía, pero su risa no era por gracia, fue una risa que asustó a sus amigas.

— Que divertida es Ai-san —Comentó en un tono que las asustó aún más.

— Ustedes son buenas —Exclamó Honoka — ¿Qué le dijo Maki-chan a Nico-chan cuándo se quejaba de tener que esperar su consulta?

¿Qué le dijo?

— Se paciente.

Está de más decir que fueron las únicas que se rieron.

— Un día encontré Hanamaru-chan con los ojos cerrados frente a la computadora —Dijo de pronto Chika.

— ¿Eso por qué? —Preguntó Honoka.

— Porque Windows le dijo que cerrara las pestañas.

Y otra vez se rieron. El tercer grupo volteó a ver a la pequeña castaña que baja el rostro avergonzada.

— Parece chiste pero es anécdota —Comentó la de cabello gris y ojos azules.

— Eso me recuerda a la reunión a la que fue Rinari con un grupo de 50 hombres con batas blancas, y otros 50 en trajes formales —Dijo Ai.

— ¿Y quiénes eran? —Cuestionó Chika.

— 100tificos.

Está de más decir quienes rieron.

— Rina-chan board, vergüenza —Murmura la pelirosa cubriendo su rostro con un papel con un dibujo de una cara avergonzada.

— Si hablamos de anécdotas —Continuó Honoka — Una vez tomé un pan recién salido del horno y me quemé, en eso Yukiho llegó con Tsubasa y me preguntaron qué pasó y yo les dije que el pan estaba caliente.

¿Y qué pasó? —Preguntaron al unísono.

— Tsubasa-chan los tiró al piso y comenzó a pisotearlos diciendo que no se metieran con su novia.

En la mesa vieron como la castaña de ojos verdes se cubría su rostro sonrojado.

— ¿De verdad lo hiciste? —Preguntó una de cabello purpura y ojos aguamarina.

— No quiero hablar de eso.

— Yo una vez me encerré en una habitación y le hablé a Mari-chan —Contó Chika.

— ¿Por qué? —Preguntó Ai.

— Porque hablar inglés te abre las puertas.

— Durante la navidad arrojé varias computadoras a un rio —Dijo Ai.

— ¿Y eso por qué? —Preguntó Honoka.

— Porque quería ver como beben los PCs en el rio.

— Volviendo a los chistes —Dijo Honoka — ¿Cuál es el colmo de Rin-chan?

¿Cuál? —Preguntan las dos.

— Vivir una vida de perros.

— Vaya chistes de mierda-nya, la ponen a una hasta agresiva —Dice molesta la pelinaranja.

— Rin-chan.

— ¿Qué hace Shiitake con un taladro?—Preguntó Chika.

¿Qué?

— Taladrando.

— ¿En qué se parece un elefante a la almohada de Kanata? —Dice la rubia.

— ¿En qué? —Pregunta Honoka.

— En que el elefante es paquidermo —Contesta.

— ¿Y la almohada? —Ahora Chika.

— Paquidermas.

La mencionada estaba precisamente durmiendo con su almohada.

— Que alguien las detenga —Dijo una pelirroja ya cansada.

— Descuida, casi terminan —Aseguró una bajita pelinegra.

— ¿Estás segura, Nico-san? —Preguntó una de las otras mesas.

— Claro, ¿Qué tanto pueden durar?

Varias bromas malas más tarde.

El lugar parecía un campo de batalla donde todos fueron noqueados, y las únicas en pie eran las "comediantes", en las mesas, tres chicas estaban cubriendo sus rostros completamente avergonzadas.

— Eso es todo por esta noche —Anuncia Honoka.

— ¡Muchas gracias! —Dicen a modo de despedida antes de bajar del escenario.

— Estuvieron excelentes, ustedes dos —Comentó Honoka.

— No tanto como tú Honoka-san —Elogió Chika.

— Es cierto —Concordó Ai.

— Honky, la comediante me decían —Exclamó con orgullo.

Mientras tanto en las mesas, todas lentamente se recuperaban.

— Dormirá con Shiitake una semana —Murmuraba la pelivino.

— Tsubasa-san ¿Estarás bien sin Honoka-chan una semana? —Aunque fuera una pregunta, parecía más un aviso.

— Creo que se lo ganó —Simplemente respondió la castaña.

— No volveré a mostrar mi cara en este lugar —Dijo la chica del cuaderno sin despegarlo de su cara.

— Rina-chan ¿Te molesta si me llevo a Ai-san unos momentos? —Preguntó la castaña de grandes atributos, con esa sonrisa tétrica.

Rina negó.

— Hola, estamos de regreso —Exclamó Honoka.

Todas las miradas se posaron en las tres. Todas las promesas fueron cumplidas, y nadie volvió a ese bar, igualmente habían sido vetadas.


F por las idiotas... La verdad planeaba que fuera más largo, e incluso si era posible, una segunda parte, pero como fue ignorado cuando pedí los chistes malos esto fue lo mejor que pude hacer...

Ahora quiero aprovechar para decir que no tendré nada para el cumpleaños de Eli, pensé en varias ideas pero ninguna me convenció, además de que la mayoría seguro serían solo drabbles, por lo tanto opté por no escribir nada, igual para Rin es seguro que nada, al menos no aun...