- Lo que está sucediendo es que estás detenido por viajar de polizón en el tren de Murmansk. Pero tenías huellas de maltrato físico severo y estuviste a punto de morir. Así que tal vez dejemos eso de lado, si me respondes qué es esto que durante el exámen encontraron que llevabas entre las ropas. – Le mostró una cosa parecida a una aguja gruesa, con plumas anaranajadas en un extremo.

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- Qué es eso?

- Es un dardo tranquilizante. Por qué un chico de tu edad iba a estar en medio de la nada, sin ropa, sin zapatos, en la nieve, con una tormenta a punto de desatarse y, según el conductor del tren, huyendo de lobos? Y a todo esto, cuántos años tienes? 16?

- No eran lobos, eran perros de caza. – Dijo suavemente, con la mirada fija en un punto del techo. Sus feromonas se volvieron acres y molestaban la nariz de ambos alfas, quienes intercambiaron una mirada de ansiedad y sorpresa. – Son quienes se encargan de mantenernos a raya. O de evitar que escapemos. Y creí que me había arrancado el dardo… por eso tenía sueño…

Yuri apretó las manos en puños, furioso de repente. Evitar que escaparan? Perros de caza?! Cada vez era peor lo que escuchaba. Una enorme rabia se apoderaba de él. Quería despedazar a quienes se atrevían a lastimar así al Omega frente a él, a las personas que sus palabras en plural implicaban.

La nariz de Yuuri le hizo notar el aroma de una furia extrema y se asustó, cerrando los ojos, temblando de repente. El aroma era bello, pero le picaba en la nariz y en el corazón. Se encogió sobre sí mismo y gimió un poco, temeroso. Viktor lo notó de inmediato, intuyendo lo que pasaba, él también había olido la furia de su hermano y había olido las feromonas temerosas del pelinegro que era su paciente.

Llevando una mano al brazo de su hermano, haciéndole notar con una mirada que se calmara, se acercó con delicadeza al muchacho en la cama. Comenzó a susurrar palabras en ruso, suavemente, mientras acariciaba la cabeza del chico. Su hermano hizo una mueca al verlo. No entendía cómo es que el pequeño frente a él se asustaba simplemente de olerlo. Sabía por la teoría, que los Omegas eran muy susceptibles a los cambios en las feromonas de los Alfas, pero era ridículo serlo hasta ese grado. Intentó calmarse al notar que había un aroma doloroso en el aire, uno que lastimaba su corazón como si fuera dolor propio y no de alguien más. Quiso recordar lo que había aprendido en los cursos que les daban en la Academia de Policía para lidiar con Omegas. Se acercó lento y con cuidado, intentando refrenar sus feromonas y hablar igual de lento.

- La-men-to ha-ber-me al-te-ra-do de esa ma-ne-ra. Voy a in-ten-tar es-tar cal-ma-do.

Enunciaba cada sílaba con voz algo alta como si le hablara a un bebé. Esa manera que tenemos de decirle las cosas a alguien que sabemos no habla nuestro idioma. El resultado fue que en lugar de calmarlo y hacerlo sentir cómodo, como quería; tanto su hermano como su tocayo voltearon a verlo con los ojos muy abiertos. Hubo un silencio absoluto en la recámara por un minuto y después los dos se echaron a reír en su cara.

- Yuri! – Viktor estaba casi llorando de la risa. No podía ni hablar bien. Se llevaba las manos a su vientre mientras se carcajeaba de ver a su hermano ser tan torpe.

El Omega en la cama se rió de manera un poco más suave, se veía muy divertido, pero su risa era gentil y su sonido cantarino. Sus feromonas se calmaron por fin, estabilizándose en algo que hizo a Yuri sentirse feliz también. El aroma le recordaba algo que no lograba precisar, era como un deja vú, algo incoherente, pero no podía precisar exactamente qué era, era como un recuerdo lleno de felicidad que se escapaba de su mente. Sonrió divertido al escuchar la dulce risa del Omega, se acercó sonriendo, sus feromonas inundando el cuarto, cálidas y complementando el olor de Yuuri, formando uno completamente nuevo. Le tomó una mejilla y se la apretó suavemente, quería jugar pero terminó acariciando con el pulgar el lugar donde su mano se posaba, con el rostro muy cerca del del Omega. Mirando al chico directamente a los ojos, perdiéndose en la mirada y en su risa suave.

- Te diviertes con mi torpeza? Eres muy atrevido al reírte de un oficial de policía de élite, Polizón.

La risa de Yuuri se convirtió en una sonrisa mientras miraba al hombre a los ojos con calidez.

- Bueno, si el oficial no fuera tan divertido tal vez no me reiría. – Inconscientemente frotó su mejilla contra la caricia de Yuri mientras seguía con la mirada prendida en sus cabellos y después en sus ojos. – Vaya, acabo de notarlo, tu cabello es rubio. – Levantó la mano para tomar un mechón entre los dedos. – Y tienes los ojos color verde… Tienes unos ojos hermosos.

El rubio asintió a las palabras de Yuuri, sonrojándose con fuerza cuando dijo que le gustaban sus ojos. Su corazón se saltó un latido al enganchar la mirada con la del de cabellos azabaches.

Unas feromonas ácidas y amenazantes se dejaron sentir de repente.

- Creo que es suficiente por hoy. El paciente debe descansar, Yuri! – Dijo Viktor con el ceño fruncido mientras los veía tan cercanos. Se sentía enojado con ambos, pero más con su hermano. Si bien es cierto que acababa de admitir para sí mismo que el moreno le atraía, no quería dejar pasar ninguna oportunidad para empezar a construír una relación poco a poco. Yuuri necesitaba seguridad, alguien que pudiera cuidarlo de lo que estaba pasando, alguien que lo acogiera con su hijo y pudiera cuidarlos a los dos. Él era ese alguien, por supuesto. Y no iba a permitir que el torpe de su hermano, quien ni siquiera sabía lo que era tener una relación verdadera, fuera a quitarle la posibilidad de estar con el Omega. - Por favor, retírate por hoy y mañana puedes seguirlo interrogando, si es que a esto le llamas interrogatorio.

Los dos menores se sorprendieron ante el golpe de las feromonas, así como ante las palabras del doctor. Se vieron un segundo de nuevo, antes de separarse y que Yuri comenzara a recoger sus cosas.

- Crees necesitar algo para traerte mañana, Yuuri? – Preguntó el Alfa antes de acercarse a la puerta.

El Omega sonrió por sus palabras. Nadie le había preguntado jamás eso. Nadie se había preocupado por él antes. Y el Alfa preguntaba como si fuera lo más normal del mundo si podía traer algo solamente para él. Yuuri comenzó a llorar suavemente, sorprendiendo a ambos Alfas, pero dado que sus feromonas eran felices, los dejaba tan confundidos que no podían pensar con claridad. El menor de los Alfas se acercó a él y tomó su mano con suavidad.

- Dije algo malo? Te lastimé? – Preguntó preocupado.

Yuuri negó, sonriendo entre las lágrimas.

- Nunca he tenido nada, así que no tengo nada que desear. – Le apretó la mano al hombre. – Pero gracias de cualquier manera.

Yuri recordó las anteriores palabras del Omega y se acercó al rostro del chico con una sonrisa, haciendo que éste se sonrojara.

- A ver, Polizón, sabes de qué color son los ojos y el cabello del anciano que es mi hermano? – Yuuri se rió por la mueca traviesa del Alfa que le hablaba mientras negaba, apenado. Viktor empujó a su hermano menor mientras se acercaba a Yuuri lo suficiente para casi darle un beso, con un puchero infantil y gritando.

- Mira, Yuuri! Puedes verlo así de cerca! No soy anciano, tengo apenas 37, ni siquiera llego a 40.

El Omega rió por la cara de tristeza del doctor, y asintió.

- No, no eres viejo. – Dijo entre risas. – Aunque tu cabello es blanco tu edad es joven, y tienes los ojos más azules que el cielo.

Viktor se sonrojó por el cumplido a sus ojos, pero el asunto de su cabello siempre le hacía sufrir.

- No es blanco! Por qué todos piensan eso?! Es platinado, platinado! – Su hermano pequeño detuvo su llanto falso con un coscorrón, liberando feromonas que denotaban hastío con todo eso.

- Ya sé qué voy a traerte mañana, Polizón, voy a traer un optometrista para que puedan ver qué hacer con esos ojos de mierda que tienes y así evitar que este anciano te acose acercándose demasiado a ti. Seguro que al poder ver más allá de tu nariz, vas a notar que los ojos de mi hermano no tienen nada de especial.

Diciendo esto con una sonrisa ladeada, se acercó al Omega y le alborotó el cabello suavemente mientras murmuraba suavemente un "Descansa, Polizón", para darse la vuelta e irse apresurado. Viktor se levantó algo molesto con su hermano por el golpe y ese evidente intento de seducir a su paciente, quien tenía una mano en el pecho mientras veía en dirección a donde el alfa menor se había dirigido, aunque despúes de darse cuenta que le faltaba mucha capacidad de visión al muchacho, Viktor se dijo que tal vez sólo intentaba ver "algo" o enfocar su vista en un lugar, seguro no distinguió que esa era la dirección de la puerta… tal vez ni siquiera veía la puerta…

Mientras se convencía de eso, el medicamento interactuaba con los otros sedantes suaves en el suero del Omega, además acababa de despertar, su cuerpo le exigía descanso y sus ojos se cerraban poco a poco, pero intentó buscar a Viktor con la mirada pues no quería ser grosero con él. El doctor notó con una sonrisa cómo su paciente luchaba por mantenerse despierto.

- Como tu doctor te ordeno descansar, Yuuri. Enviaré a una enfermera en un par de horas para ver si despertaste y la Nutrióloga vendrá por la tarde para dejarte la dieta correcta para ustedes dos. – Apuntó al vientre del Omega con un dedo. – Mientras tanto, descansa.

El chico asintió con una sonrisa cansada. Se sentía nervioso y con miedo todavía, pero era mucho menos que antes. Sonriendo al recordar la interacción de los hermanos, deseó haber tenido una familia en algún momento, pero no quería deprimirse de nuevo, así que siguiendo las órdenes del doctor, y con el medicamento en su organismo, se dejó vencer por un sueño reparador.

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So, segunda parte y capítulo completo.

Sí, es cierto, hay un conflicto, pero desde el principio estaba planeado. El fluff viene acercándose cada vez más y vamos a ser súper mielosas!

Ahora, respecto a las edades, ahora que ya se terminó el capítulo. Dejo el gap entre las edades de Viktor y Yuri, de 12 años, pero la edad de Yuuri es un secreto por el momento, lo que sí les digo es que no va a quedar respetada según el increíblemente maravilloso mundo de Kubo y Yamamaoto, voy a cambiar eso.

Qué mas? Ya hay suficiente YuYuu o lo quieren más directo? XD

Pues creo que es todo, cualquier cosa, PM me.

M. Meow, off.