Disclaimer: Hey Arnold no me pertenece, todos los derechos corresponden a Craig Bartlett y Nickelodeon salvo la idea de la historia y los personajes inventados.

– Su nombre es Mike y no es mi novio, es mi mejor amigo y no, no es por él, es por mí, por primera vez en mi vida estoy experimentando felicidad plena de una familia verdadera por lo que no estoy lista para una relación amorosa.

– Dame una oportunidad yo…

No lo dude ni un segundo, en mi desesperación me puse de pie y me acerque a ella, la tomé de la cintura y la bese, la bese como nunca podría besar a alguien, puedo sentir que ella me comienza a corresponder, este es el momento más feliz de mi vida y de repente siento un jalón de mi brazo izquierdo.

– Aléjate de ella maldito – sentí un golpe en la cara, dirijo mi mano hacia la zona del golpe y abrí mis ojos para ver a mi agresor y ahí estaba él, Mike.

– ¡¿Pero que te pasa estúpido?! – le grite al mismo tiempo que me estaba poniendo de pie, quería regresarle el golpe, pero alguien me sujeto por detrás evitando que me le acercara – ¡suéltame, quiero darle una lección a este idiota!

– Arni, amigo, cálmate, no te dejare cometer el peor error de tu vida.

– ¿Se puede saber que haces aquí Mike?, ¿Cómo supiste donde estaba? – le reclamo Helga mientras este tipo la tomaba de la mano.

– Tu y yo nos vamos de aquí ahora mismo – le respondió furioso, por supuesto que no iba a permitir que se la llevara.

– Suéltala, ella no ira contigo a ningún lado.

– ¿Quieres ver?

La cargo entre sus brazos mientras ella objetaba tal acto y salieron del lugar, como pude me solté de Gerald y corrí para alcanzarlos, pero cuando me encontraba afuera volteé para ambos lados, pero ellos no estaban, desaparecieron, me sentí tan frustrado, no podía creer que este tipo apareciera de la nada a interrumpirnos, resignado volví a entrar y tanto Gerald como Phoebi ya me esperaban y por lo que pude apreciar no tenían una buena cara.

– ¿Se puede saber en que estabas pensando Arnold? – me reclamo Phoebi evidentemente muy molesta.

– Lo lamento Phoebi es solo que… no pude controlar mi deseo de tenerla en mis brazos y más después de todo lo que me dijo yo…

– Hermano, es evidente que no pensaste bien las cosas y reaccionaste de la forma equivocada, creo que nos equivocamos con esto Phoebi.

– ¿Qué quieres decir con que se equivocaron Gerald? – ¿acaso ellos… planearon esta reunión desde el principio?

– Escucha Arnold, Gerald y yo creemos que tú y Helga deberían de aclarar las cosas entre ustedes, después de todo ambos se tienen afecto y sé que morían por saber el uno del otro…

– …Y no podíamos dejar que destrozaras tu vida saliendo con cualquier chica si todos sabemos a quién quieres en verdad por lo que cuando Phoebi me conto que Helga vivía en esta ciudad y que nuestras competencias se realizarían aquí, pues pensamos en que un encuentro entre ustedes para arreglar las cosas sería una buena idea y sabía que si te decía te negarías por lo cual preferimos no decirte nada y ve, en un principio creímos que había sido una buena idea pero no esperábamos que te le aventaras y la besaras como lo hiciste.

– Es verdad, creo que ese impulso tuyo fue algo… innecesario.

No puedo creer que mi mejor amigo pensara en reunirme con el amor de mi vida y yo termine arruinando todo, si pienso detenidamente lo que ocurrió… pues… creo que tienen razón y ahora no tengo manera de como comunicarme con Helga para disculparme y saber si aquel estúpido no le hizo nada.

POV HELGA

– Puedes hacer el favor de soltarme animal, puedo caminar sola ¿sabías? – no puedo creer todo lo que acababa de pasar y mucho menos puedo creer que Mike llegara y terminara golpeando a Arnold, ¿Quién se cree que es? Después de que me saco de la cafetería cargándome, doblo la esquina y me subió a su motocicleta y condujo hasta mi casa, una vez que se estacionara se bajó y justo en el momento en que me estaba bajando yo el muy tarado vuelve a cargarme y llevarme en brazos hasta la puerta de mi apartamento.

– Me puedes explicar ¿porqué te estabas besuqueando con ese tarado y más importante porque no me dijiste que te ibas a ver con él?

– En primera yo a ti no te debo explicaciones, en segunda a mí no me hablas de esa manera, te quedo claro.

– ¡Ah, Geraldine! – se notaba que Mike estaba muy exaltado, nunca lo había visto así ni siquiera cuando el tarado de Mark me molestaba cuando recién había llegado a la escuela.

– ¡¿Qué!? Entiende algo, ¡no quiero hablar contigo en estos momentos así que lárgate! – abrí la puesta de mi departamento e ingrese sin dejarle oportunidad de que me diga nada, me recibió María y me comento que mis padres habían salido de compras, le agradecí el recado y le dije que me avisara cuando llegaran, que estaría en mi habitación.

– No puedo creer que ese tarado haya interrumpido de esa manera y menos puedo creer lo que el estúpido cabeza de balón hizo.

Me encontraba tan alterada que sin pensarlo dos veces tome las almohadas de mi cama y las arroje al piso con una furia tremenda, hacía mucho tiempo que no me enfadaba de esta manera, termine por arrojarme hacía la cama y comencé a pensar en todo lo que paso, escucho como timbra mi móvil por lo que de mala gana me levanto y lo tomo para prender la pantalla y ahí estaba, había olvidado que lo tenía en modo de silencio por lo que era obvio que no lo había escuchado sonar y pude ver que tenía 20 llamadas perdidas de Mike desde antes del incidente en la cafetería, ahora podía entender un poco su molestia ya que siempre que me marcaba le contestaba, seguido de eso había un mensaje de Phoebi, decidí abrirlo y leer su contenido, mientras lo leía no pude dejar de sonreír, Phoebi siempre tan correcta, me pide disculpas por lo que ocurrió con Arnold y el no haberme dicho que estaba con ellos, le respondí que no importaba, al final de cuentas no podía esconderme de él y de los demás para siempre y tenía que enmendar de cierta forma las cosas con Arnold, después de todo la forma en como lo trate la última vez que nos vimos no fue la más adecuada, Phoebi me dijo que Arnold deseaba verme de nuevo, opte por marcarle a Phoebi, era más rápido una llamada que el texto en ciertos casos.

– Que tal Phoebs, ¿Cómo está todo con tu novio y su amigo?

– Pues Arnold se siente mal por lo que paso, aunque no se arrepiente del beso y Gerald está tratando de razonar con él, ambos nos sentimos mal contigo Hel… digo Geraldine, no pensamos que Arnold reaccionaria de esa forma, creímos que con la actitud que traía desde hace unos meses no le importaría, pero… creo que nos equivocamos.

– Descuida Phoebi, suponía que me os encontraría y ya que Mike me comento que una de las tantas escuelas que vendrían al juego era la tuya por ende Geraldo y Arnoldo también estarían aquí.

– Y ¿Cómo te fue con Mike? – puedo detectar una voz de preocupación del otro lado, de alguna forma me alegraba que, a pesar de la distancia, ella aún se preocupaba por mí.

– No te preocupes por él, mañana antes de la competencia arreglare las cosas y listo.

– Me da gusto escucharte tan tranquila, por cierto, Geraldine, Arnold me pregunto si tenía forma de comunicarme contigo y…

– No te preocupes Phoebi, te autorizo que le des mi número al cabeza de balón, tampoco quiero que te agobie todo el tiempo preguntándote por noticias mías.

– Entiendo, bueno me dio gusto hablar un poco contigo y también me dio gusto verte hoy, debo irme, mañana es el día y mi equipo quiere estudiar un poco.

– De acuerdo, no te preocupes, por cierto Phoebs, no creo poder ir a tu competencia, verás… no quería decirte nada porque sonara increíble pero – si no le decía a Phoebi que estaba en el club de porristas, de igual forma se iba a enterar así que mejor opte por revelar mi vergonzoso secreto de una vez – estoy en el club de porristas por más alucinante e increíble que suene, después te explicare como termine ahí, el caso es que mañana tengo competencia y debo estar en el entrenamiento antes del evento.

– ¡Cielos Geraldine, que sorpresa!, en ese caso debo prevenirte de algo, Ronda y Lila también están en el equipo de porristas de la escuela y justo en este momento llegaron y créeme, no son las mismas chicas que conociste en Hillwood.

– De Ronda no me extraña y de la señorita perfección… pues tampoco, sé que debe tener un obscuro motivo por el cual se haya unido al equipo y créeme lo averiguare mañana que me las encuentre, después de todo sigo pensando que le gusta hacerse la victima ante cualquier persona.

Mil ideas me venían a la mente mientras mi sonrisa traviesa se asomaba por mis labios, tenía tiempo que mi pequeña mente diabólica no salía a flote, y esto me hizo reflexionar de algo que no había querido ver, me despedí de Phoebi y colgué la llamada, me coloque frente al espejo y ahí estaba, una chica completamente desconocida para mí pero feliz, así es, a pesar de que ahora las cosas para mí son mejores, al ver mí reflejo puedo ver a una persona diferente a quien solía ser, poco a poco deje de ser la brabucona Pataki aunque debo decir que ahora no soy una dejada ni mucho menos, pero a diferencia de antes, ahora las personas me respetan por quien soy y no por el miedo que les puedo causar, por fin puedo ver a una chica relajada que no tiene que estarse presionando por ocultar quien realmente es y es algo que me agradezco tanto pues ahora no tengo que esconderme de nadie por miedo a que se burlen, pero no pude evitar el sentirme un poco nostálgica, debo admitir que extraño aunque sea un poco ser una bully.

Mis padres llegaron y nos dispusimos a cenar, les comente mis actividades del día ya que me gustaba compartir con ellos eso, algo que con Bob y Miriam nunca paso, ellos me escucharon y también me hicieron ver algo que yo ya intuía pero no quería confirmar, al menos no aun y eso era el hecho de que Mike tenía sentimientos por mí, la razón por la que no quería aceptarlos era simple, él es mi amigo y no me gustaría ilusionarlo o ilusionarme ya que aunque haya tomado mi decisión de olvidar a Arnold, en mi corazón aún hay un pequeño sentimiento por él y eso lo sé por el beso que me dio, estúpidamente me deje llevar y le correspondí siendo esta una indirecta de mi subconsciente que en mi corazón aún hay sentimientos por él; terminamos de cenar y me dirigí a mi alcoba para preparar mis cosas para el evento de mañana, sin duda alguna este sería un evento interesante, me acosté en mi cama y me deje abrazar por Morfeo cayendo en un profundo sueño.

PROV GENERAL

PRIMER COMPETENCIA: DECATLÓN

El público espectador estaba entrando y tomando lugar en los bancos que se encontraban en el auditorio, junto a la profesora Smith se encontraban Gerald y Arnold quien tenía esperanza de encontrarse a cierta chica rubia pues después de todo su mejor amiga estaría compitiendo, por más que busco no logro ubicarla por lo que opto por preguntar por su presencia.

– Oye Gerald, no veo a Helga por ninguna parte, ¿sabes si Phoebi le dijo de la competencia? – le preguntaba a su amigo en un susurro para que no lo escuchara nadie más que él.

– Lo siento Arni, pero Phoebi me dijo que ella no podrá venir ya que tenía un compromiso o algo así.

– Ya veo, que lastima – decía mientras bajaba su mirada.

Dio inicio la competencia, uno a uno fueron enfrentándose los equipos, aquellos que lograran una puntuación mayor pasarían a la siguiente ronda, aunque para Arnold la competencia era lo que menos le importaba, sentía que habían pasado demasiadas horas ahí encerrados y no podían irse hasta terminar la competencia pero lo que él no sabía o mejor dicho no había sentido era que ya había llegado a la última ronda, su atención se posó en el escenario cuando escucho que los equipos por competir en la final serían la PS. 119 y la ESMS, por primera vez puso atención a la competencia pues su escuela se enfrentaría a la de su ahora archi-enemigo Mike y muy en el fondo deseaba que la PS 119 ganara.

– Espero que Phoebi pueda derrotar a esos patanes de la ESMS – decía con algo de molestia y cruzando sus brazos.

– ¡Vaya hermano!, no creía que pudieras guardar rencor por una escuela entera.

– No es eso Gerald, supongo que solo lo dije porque sé que el amigo de Helga asiste a esa escuela.

– Pues no sé si sepas esto o no pero también ex –Pataki también asiste a esa escuela – comento Gerald como algo bastante obvio y sin darle importancia.

–¡¿QUÉ!? – Replico Arnold con un volumen de voz bastante alto y poniéndose de pie – perdón – sentándose nuevamente y algo avergonzado – lo dices en serio, pero ¿cómo lo sabes?

– Porque me lo dijo Phoebi, ¿acaso creías que ex –Pataki se mudaría sin seguir estudiando?

– No, pero habiendo tantas escuelas ¿Por qué esa?

– Porque es la que está cerca de su casa o al menos eso me comento Phoebi.

– Ya veo.

– Joven Shortman, joven Johansen por favor guarden silencio, harán que los participantes pierdan la concentración, este es un momento crucial para ambas escuelas.

– Lo sentimos – comentaron ambos jóvenes al mismo tiempo.

Dio inicio la competencia entre ambas escuelas, la primera en obtener puntos fue la ESMS dejando en leve desventaja a la PS 119 lo que ocasiono que el equipo entero perdiera un poco la confianza, esto lo pudo notar su rival logrando incrementar la ventaja que ya tenían, después de unos minutos la PS 119 fue recuperando su postura alcanzando así a su rival, después de un duelo de aproximadamente veinte minutos se encontraban en un empate dejando todo a muerte súbita.

– Bien, hemos entrado a muerte súbita, ambos equipos deberán elegir a un integrante del equipo contrario para competir contra ellos, equipo ESMS ¿a quién eligen?

Después de debatir entre ellos – Elegimos a la participante Heyerdahl.

– Equipo de la PS 119, ¿a quién eligen ustedes?

– A la participante Williams – comento Phoebi después de dialogar con sus compañeros.

– Bien, acérquense al centro por favor.

Ambas se colocan una frente a la otra – encuentren el límite de esta función.

De despliega una función en la pantalla, tanto Phoebi como la participante Williams estaban concentradas en la ecuación, sintiendo la presión pues cualquiera podría llevarse la victoria, Phoebi sentía mucha presión pues, aunque dominaba el tema algo en ella la hizo dudar, y fue en ese instante donde se escuchó el botón para responder la pregunta – ESMS.

– El límite no existe – respondiendo segura de sí misma.

– Los campeones del decatlón de este año son los alumnos de ESMS.

Se comenzaron a escuchar gritos eufóricos por parte del público, tanto Phoebi como la chica se estrechan manos como señal de respeto, el equipo de la PS 119 se encontraba decepcionado pues estaban seguros de que ganarían.

– Chicos no se desanimen, lo hicieron muy bien – les decía la profesora Smith para darles un poco de ánimo.

– A decir verdad, profesora Smith, yo me siento feliz pues fue una competencia interesante, a me había dicho una amiga que la ESMS eran los mejores cerebritos de Nueva York – decía Phoebi al recordar las palabras de Helga.

– Lo importante es que pudieron obtener un poco de experiencia y ahora ya tienen una idea de cómo son estas competencias, podrán prepararse mejor para el próximo año.

– ¡Sí! – asintieron todos los integrantes del club.

Una vez terminada la premiación, el equipo entero de la PS 119 subió al autobús que los llevaría a la competencia de animadoras a la cual, gracias a la sugerencia del entrenador, el equipo de decatlón y básquetbol no podrá zafarse y tendrían que ir a apoyar a las chicas de la misma manera en que ellas los apoyan en sus partidos, el autobús llego a su destino, la profesora Smith logro divisar al entrenador quien se encontraba con el equipo de básquetbol y el de porristas dándoles unos consejos.

– Recuerden chicas, ustedes son las mejores y serán las campeonas este año.

– Obvio entrenador, no existe chica alguna que pueda con esta hermosura de equipo, hemos entrenado arduamente y le aseguro que ganaremos – comento Ronda quien era la capitana de las porristas.

– Así se habla señorita Lloyd, les deseo mucha suerte.

– ¿Y tú Arnold, no me desearas suerte? – le preguntaba Lila con un tono empalagoso a Arnold mientras se acercaba a él.

– Claro Lila, mucha suerte.

– Muchas gracias Arnold, estoy segura de que ganaremos y esta victoria te la dedicare a ti.

– ¿Antes de dedicar victorias no crees que primero debes obtenerlas?... señorita perfección.

Y como si fuera una invocación al mal, tanto Lila como Ronda tensaron sus cuerpos al escuchar aquella voz que tenía tiempo creían haber olvidado, todos se giraron hacia donde provenía esa voz la cual unos cuantos conocían muy bien.

– ¡No puedo creerlo, ¿tú qué haces aquí!? – pregunto una muy asombrada pero igual molesta Ronda.

– ¿Tu qué crees princesa Lloyd?, he venido a competir, permíteme presentarme, soy Geraldine Anderson y ellas son mi escuadrón de porristas, juntas representamos al equipo de porristas de la East Side Middle School.

Hola a todos, espero que este capítulo sea de su agrado, por fin se encuentran Helga, Ronda y Lila, ¿Cómo creen que sea la competencia?, ¿Quién creen que gane?, el próximo capítulo será emocionante, no duden en dejarme un review con quien ustedes creen que ganara la competencia.

Se que tal vez a algunos no les haya gustado que el equipo de la PS 119 perdiera en el decatlón, pero hay otras dos competencias en las que tal vez puedan tener resultados positivos, eso lo descubriremos después.

ELISA LUCIA: Si, de tanto que le ayudaba Arnold a Eugene le pego su mala suerte, pero esperemos que pronto regrese su buena suerte, quien sabe, tal vez este si sea su día. Te mando un abrazo fuerte.

Nos vemos en el próximo capítulo, excelente fin de semana para todos y muchas gracias a todos por leer y seguir esta historia, me hacen feliz.