Disclaimer: Hey Arnold no me pertenece, todos los derechos corresponden a Craig Barlett y Nickelodeon salvo la idea de la historia y los personajes inventados.
…
Esto es fantástico y lo digo en sentido figurado, a pesar de que sabía que ellos vendrían a la fiesta, lo que no esperaba era sentirme de esta manera tan… infantil, es decir, si tomé la decisión de superar viejos sentimientos por Arnold Shortman entonces porque lo evitó como lo estoy haciendo en este momento, es decir, es TAAAN obvio, pero claro que mi pobre cabecita no entenderá nada si no me calmo y organizo mis ideas, bien empecemos desde el inicio de esta incómoda pesadilla, después de que creí que todos los invitados habían llegado, comencé a disfrutar de la fiesta y justo cuando iba a tomar una bebida suena el timbre, obviamente fue molesto pensar en el hecho de que las personas no conocen la puntualidad en estos días pero por otro lado, es una fiesta y quién rayos llega temprano a una fiesta ¿Cierto? Pues justo ese mi problema pues jamás me imaginé que mis antiguos compañeros de la infancia realmente llegarían, es decir, de la señorita "Una fiesta no es fiesta si Ronda Wellington Loyd no está presente" me podría esperar cualquier cosa, pero del buen samaritano y aguafiestas cabeza de balón Shortman no.
Les di la bienvenida como toda una buena anfitriona indicándole las mesas de las bebidas y botanas e incluso les dejé en claro que podían divertirse, se dan cuenta, yo la gran Helga diciendo algo como eso, obvio no, pero de Geraldine probablemente sí y es que aquí la situación es que ya no soy Helga G Pataki, ahora soy Geraldine Anderson una chica diferente a Helga pero que aún conserva algo de su esencia.
Bien, una vez que les di la bienvenida y antes de que iniciará el bombardeo desaparecí de sus vistas dirigiéndome hacia donde se encontraban mis amigos, después de un rato bailando, platicando y porque no venciendo a algunos de estos perdedores en un juego de vencidas olvidé por completo de quién huía por lo que justo en el momento en que me disponía a disfrutar de la frescura de la noche en el balcón, una voz atormenta mi tranquilidad en cuestión de segundos.
– Hola Helga, ¿Es una linda noche cierto? – decía el dueño de esa voz con notable nerviosismo, bien el momento que menos quería vivir había llegado y no podía escapar de el por lo que era mejor enfrentarlo de una buena vez.
– Mi nombre no es Helga – dije resignada y encarando al dueño de aquella tormentosa voz – Shortman, me llamo Geraldine Anderson ¿Cuántas veces te lo tengo que decir? esa persona se quedó en Hillwood y quién tienes enfrente es alguien distinto.
– Está bien He… digo Geraldine, ¿Podemos platicar un momento?
– Escucha Arnold, realmente no tengo la más remota intención de platicar contigo, pero sé que no me dejaras tranquila hasta que esta "platica" no se lleve a cabo ¿cierto?
– Escucha Geraldine, realmente quiero aclarar las cosas contigo, me resulta difícil de entender porque no quieres simplemente hablar conmigo ¿acaso estas molesta conmigo por haberme quedado en San Lorenzo?
– Ya te dije que no estoy molesta contigo por eso, entiendo perfectamente por qué decidiste quedarte y créeme que jamás te reprochare eso, la verdadera razón es otra, ya te lo había dicho anteriormente, cuando regresamos de San Lorenzo pasaron cosas que me hicieron… madurar si así quieres verlo.
– ¿Por qué no me cuentas esas cosas? Geraldine, realmente quiero saber qué fue lo que te ocurrió durante mi ausencia, cuando llegue a Hillwood nadie sabía nada de ti, ni siquiera Phoebe y eso me resulto difícil de creer pues sé que Phoebe era tu mejor amiga.
– Corrección es, ella aun es mi mejor amiga y ella sabe perfectamente mi historia y si no te dijo nada fue porque yo se lo pedí.
– Que te parece si me cuentas lo que te ocurrió a ti cuando regresaste a Hillwood y yo te cuento todo lo que viví con mis padres en San Lorenzo.
– Arnold – bien, ahora que hago con esta situación, realmente quiero terminar con esto, pero tampoco creo que realmente sea necesario contarle todo lo que me ha pasado, aun no me siento lista para que él sepa lo que me ocurrió, creo que lo mejor será resignarme y terminar con esto de una buena vez – está bien Arnold, escucha te contare todo lo que ha ocurrido, pero solo porque quiero terminar con este asunto no porque realmente me interese conocer tu historia de la jungla.
– Gracias Geraldine.
– Escucha, no quiero que me interrumpas para nada o dejare de contarte mi historia, si tienes preguntas hasta el final y aquí no podemos hablar, alguien podría interrumpirnos y es lo último que quiero así que sígueme zopenco.
Me abrí paso entre la multitud hasta llegar a donde se encontraba Eli, le informe que utilizaría el estudio para charlar con Arnold pues tenía algo pendiente que discutir con él y no quería que nadie interrumpiera nuestra conversación, ella entendió y me dio las llaves para abrirlo, antes de irme le pedí de favor que si Mike o Steve preguntaban por mí les inventara cualquier cosa pero que no les dijera donde estaba, una vez hecho esto, nos dirigimos al estudio, una vez adentro cerré con llave asegurando con esto que nadie entraría a molestarnos.
– Toma asiento y escucha, cuando regresamos de San Lorenzo todos estaban siendo recibidos por sus padres excepto claro, Olga y yo pues a Bob y Miriam se les había olvidado que ese día regresaríamos a Hillwood lo cual me pareció absurdo pues les había hablado un día antes para avisarles que regresaríamos, Olga los justifico como siempre y yo no podía mantener mi boca cerrada así que le reproche que de haber sido ella quien les hubiera hablado estarían ahí sin falta, pero como les hable yo realmente no les importo, estaba muy molesta y no tenía ganas de discutir, Olga se ofreció a preparar algo de comer pero lo rechace argumentando que estaba muy cansada por el viaje y que me iría a dormir, sentí como si hubiese dormido por años pues al día siguiente que me desperté era muy tarde, baje a la cocina por algo de comer pero no había nada, sinceramente no me extrañaba mucho pues algo en el fondo me decía que esto era bastante normal en mi vida, encontré una nota en la mesa donde Bob y Miriam me explicaban que habían salido a comer con Olga y que como estaba muy dormida no consideraron pertinente despertarme lo cual debo decir me pareció una completa estupidez, ese día me morí de hambre, Olga termino acaparando la atención de mis padres como toda la vida lo había hecho, lo que yo menos quería era pasar tiempo en la casa, en esta ocasión ya no estabas tú en la ciudad para distraer mi pequeña cabeza de estos problemas, así es Arnold, las cosas en mi familia han sido siempre un asco, llena de problemas, pleitos y por supuesto falta de atención e interés en mi vida por parte de mis padres siempre que Olga estaba de visita, pero para mí siempre estabas tú, gracias a tu presencia podía olvidarme de mis problemas en casa, aunque nunca te lo decía siempre te ayudaba en las sombras, estaba tan ciegamente enamorada de ti desde los tres años que para mí fue fácil entregar mi vida entera a ti y a tus problemas, el día que perdiste tu gorra yo estuve todo el día en el basurero buscando tu gorra ya que no podía soportar el dolor que tenías al haber perdido tu gorra y mucho menos quería que te mantuvieras encerrado en tu habitación por tal motivo pero eso no fue lo único, también te ayude a que uno de los huéspedes encontrara a su hija, sé que el loco del ayuntamiento no te quiso ayudar por que no habías conseguido las botas Spumoni, botas que Miriam me había conseguido y que yo felizmente le entregue para que así pudiera buscar a esa persona y poder cumplir con su dichosa lista de regalos, y claro no puedes olvidar la ayuda que te di con el asunto de industrias futuro y donde claro está… te confesé mis sentimientos y después me retracté de ello no por gusto claro está.
– Helga yo…
– No interrumpas y no soy Helga, por última vez mi nombre es Geraldine – me estaba comenzando a fastidiar que no pudiera recordar mi segundo nombre – enserio Arnoldo porque no puedes entenderlo – dije esto último bastante molesta y triste pues pareciera que realmente no quería aceptar el hecho de que ya no era la misma y con el cambio de nombre solo se lo estaba confirmando una vez más que estaba tomando la decisión correcta después de todo, Arnold jamás aceptara a la nueva yo y eso era un hecho – bien, regresando a mi historia por ti era capaz de hacer cualquier cosa por eso cuando comencé a sentir tu ausencia cada día más las cosas para si me volvieron más y más oscuras, primero estaban los pleitos entre Bob y Miriam seguidos por el problema de Miriam con… la bebida y quiero remarcar que no es algo que me enorgullezca, para evitar regresar a casa me la mantenía deambulando todo el tiempo por las calles pensando en mis cosas, ausente del mundo y por alguna extraña razón siempre terminaba en la casa de huéspedes, me quedaba solo observando por la ventana de tu habitación con la esperanza de verte siempre una vez más aunque eso nunca ocurría, en una ocasión choque con tus abuelos mientras ellos hacían compras e instintivamente mi mente me llevo a tu recuerdo pero después me di cuenta que no eras tú, ellos me ofrecieron algo que hacía tiempo nadie me había ofrecido, atención, en el transcurso de los días fui a visitar a tus abuelos, me entretenía mucho las historias que ellos me contaban de ti en la selva, claro que habían cosas que yo desconocía ya que tenía tiempo que había dejado de recibir tus cartas por lo que siempre me ponía feliz todo lo que me contaba tu abuelo aunque sé que algunas partes las inventaba pero debo admitir que eran divertidas, un día simplemente explote al escuchar otro pleito en casa de mis padres que termine en la casa de huéspedes por lo que termine de contarle todo a tus abuelos, cada uno de mis problemas, cosa que únicamente lo hacía con Phoebe, pero ya no podía soportarlo más tiempo, necesitaba sacar todo este dolor, el conservarlo por tanto tiempo me hizo explotar, como era posible que dos personas que se dicen ser padres podrían tratar de esa forma a su propia hija lo entiendes ¡SU HIJA! Maldición – no pude evitar comenzar a exasperarme al recordar todo lo que me había ocurrido y así de simple comenzaron a salir lágrimas de mis ojos, odiaba que me vieran en este estado, pero era muy doloroso recordar todo lo que me había ocurrido – tanto Gertie como Phil me escucharon sin interrumpirme y me hicieron ver que las cosas no podían estar tan mal, que ellos realmente no sabían cómo expresar su cariño hacia mí, el caso es que a partir de ese día ellos me permitieron quedarme a dormir en tu habitación mientras las cosas se solucionaban o se ponían horribles en casa; un día cuando llegaba a casa había una mujer extraña en la casa, en cuanto entre tanto mis padres como esta mujer me estaban viendo de una forma muy rara como si fuera un marciano o algo parecido, la mujer se puso de pie y camino hacia mi diciendo "todo estará bien" pero en realidad todo estuvo peor, resulta que esa mujer era una trabajadora social y que una persona hizo una denuncia donde decía que sufría maltrato por parte de mis padres, claro que en ese momento yo no lo entendía pero después me explicaron que existían diferentes tipos de maltratos y no sé qué tanto, el caso es que debido a esta denuncia las cosas para mí se tornaron en un completo infierno, me sacaron de casa de mis padres y me mandaron a un orfanato donde en lo que mi situación se solucionaba me mandarían con familias sustitutas, obviamente no duraba en esas familias porque eran unos idiotas; un año de tormento tuve que pasar en este infierno hasta que un juez encontró a Bob y Miriam culpables por lo que me mandarían con una familia de forma permanente hasta que Bob y Miriam arreglen sus asuntos, mi miedo era que me mandaran con una familia horrible que realmente me maltrataran de forma física, lo único que agradecía de Bob y Miriam era que nunca me golpeaban aunque jamás me pusieran atención, ellos nunca me levantaron la mano, al final gracias a la intervención de la doctora Bliss me mandaron con una familia muy linda, mis actuales padres, Hannah y Deylan Anderson a quienes poco a poco aprendí a querer, esta situación no era realmente lo que yo buscaba, quería que mis padres también me prestaran atención como lo hacían con Olga, pero eso jamás sucedió, al contrario ellos poco a poco me hicieron a un lado, no recuerdo un solo día en el que a ellos realmente les haya interesado mis cosas, tal vez mi vida hubiera sido otra si ellos no me hubieran ignorado como lo hicieron siempre, ahorita mi vida esta perfecta con mi nueva familia, tengo amigos quienes me aceptan como soy y que sé que jamás me traicionarían y yo tampoco a ellos, ahora mi vida esta perfecta, después de que llegamos al que sería mi nuevo hogar aquí en NY comencé a reflexionar en todo lo que fue mi vida, y eso te incluye a ti.
– ¡¿Qué?! – sonaba sorprendido por lo último que había dicho, me fui secando las lágrimas que habían caído de mis ojos.
– Así es Arnold, estuve reflexionando todo lo que había hecho por ti, todo el tiempo que desperdicié dedicándote altares, cientos y cientos de poemas, adorándote, saboteando tus citas con cuanta cara bonita se te cruzaba enfrente, para mí era doloroso que te vieras con otras chicas y a mí nunca me veías, para ti siempre fui invisible, por eso decidí terminar con este dolor de una buena vez, no te voy a mentir Arnold, no ha sido fácil para mi corazón dejar de sentir esto por ti, pero si lo he intentado, como te lo dije en aquella ocasión, si el amor no se cuida este se transforma en cariño y tu jamás cuidaste del amor que yo te profese al contrario, te asustaste y lo único que causaste fue que me retractara de mis palabras y que enterrara cada vez más mis sentimientos en mi corazón, después de todo tu jamás sentirías lo mismo por mí, para ti no era más que tu brabucona personal incapaz de tener sentimientos a los cuales corresponder, para ti siempre fue mejor estar al pendiente de chicas lindas como Lila, Ruth o esa tal Summer, es por eso que decidí superarlos, decidí dejar de amarte pero tú simplemente tenías que reaparecer en mi vida y decirme que me amabas cuando yo ya había tomado una decisión respecto a mis sentimientos por ti, decisión que únicamente me compete a mí y a nadie más.
– ¡Estas equivocada!, también me involucra, es de nuestro futuro del que estamos hablando y no de cualquier otra cosa – me dijo en un tono bastante alterado.
– No hay un futuro para nosotros Arnold, solo existe un presente en el cual yo no visualizo un nosotros, fuiste muy importante en mi vida, no te lo voy a negar, pero en estos momentos tu presencia solo me confirma todo el dolor que me causas, aunque no sea voluntario, sé que crees que me amas, pero la verdad es que no es así, lo que sientes por mí es gratitud por que gracias a mi tú y tus padres están juntos nuevamente.
– ¡¿Qué?! ¿eso es lo que piensas? ¿crees que no soy capaz de sentir algo más profundo por ti que gratitud? ¿crees que soy un ser carente de amor?
– No pongas palabras en mi boca Arnold, sé que eres perfectamente capaz de amar, pero no a mí – cerré un momento mis ojos para respirar y poder calmarme, ambos estábamos alterados y derramando lágrimas – vamos a calmarnos Arnold o ambos podremos decir algo de lo que nos arrepentiremos después, escucha con atención, no dudo que tengas sentimientos por mí pero si de algo puedo estar segura es que esos sentimientos no son amor y esto lo sé porque uno por amor es capaz de hacer los más grandes sacrificios y las más grandes y maravillosas locuras que jamás puedas imaginar, ambas cosas las cuales yo he hecho siempre por ti y hasta donde mi memoria me lleva tu nunca has hecho algo parecido por mí.
– Escucha Helga, yo no pienso renunciar a ti solo porque tú me dices o mejor dicho piensas que yo no puedo sentir amor por ti cuando tu ni siquiera sabes que es lo que mi corazón siente, como bien lo dijiste él único que puede estar seguro de lo que mi corazón siente soy yo y estoy convencido de que esto es amor y no agradecimiento, puedo ver que has sufrido demasiado y parte de ese dolor se puede deber a mi ignorancia respecto a tus sentimientos pero créeme cuando te digo que jamás deje de pensar en ti ni un solo momento, cada día y noche tú estabas en mi cabeza, aquellos hermosos paisajes que siempre vi en San Lorenzo deseaba compartirlos contigo, no te imaginas el enorme dolor que sentí cuando el avión se estaba alejando y tú con él, dentro de mi corazón había una preocupación de que tal vez te llegaras a olvidar de mí y cuando te escribía siempre tenía la esperanza de recibir una respuesta tuya pero esta nunca llego, me has contado tu historia y ahora yo te contare la mía.
…
Hola a todos, lamento haber demorado tanto en actualizar esta historia, aparte de mis obligaciones personales, también existe otra razón por mi retraso y esta es simple, la verdad no recuerdo si les había comentado que estoy traduciendo esta historia por petición de otro usuario, bueno pues así es, me encontraba traduciendo en mis tiempos libres esta historia y apenas el pasado lunes termine de actualizar todos los capítulos restantes, esto con la finalidad de que ambas historias fueran actualizadas de manera simultánea.
Bien pasando a otra cosa, con respecto a este capítulo la verdad es que tenía pensado una forma diferente de narrar la historia de Helga, pero conforme la había estado escribiendo otras ideas surgieron y este es el resultado, me gustaría que me dijeran que piensan de este capítulo, espero que tengan un gran día/semana y nos veremos en el próximo capítulo, MUCHAS GRACIAS POR SU APOYO.
