Disclaimer: Hey Arnold no me pertenece, todos los derechos corresponden a Craig Barlett y Nickelodeon salvo la idea de la historia y los personajes inventados.

N/A: Bien a estas alturas todos o la gran mayoría ha visto ya la película de la jungla, bueno mi historia no esta basada en esta versión que salió, esta basada en parte por el primer guion que todos conocíamos antes de que dieran luz verde a la película.

– Antes de empezar debes saber que no tengo la mínima intención de llamarte Geraldine, no quiero que me malentiendas, es un nombre hermoso y no entiendo porque no te gusta pero algo en mi me impide que te llame así, tal vez sea por miedo, si dejara de decirte Helga esa esencia que te hace especial para mi corazón se perdería y en estos momentos es algo que no estoy dispuesto a tener, ya bastante difícil me es hacerme a la idea de que estamos distanciados por las circunstancias si así deseas verlo.

– Créeme que lo entiendo Arnold y aunque no quiera y me cueste trabajo lo respetare.

– Gracias Helga, sabes me resulta un poco extraño tener por fin la oportunidad de contarte todo lo que viví en San Lorenzo ya que había pensado en un ambiente más… romántico por así decirlo.

– ¿Romántico tú? Eso si es difícil de creer cabeza de balón – me dijo en un tono sarcástico que me causo una sonrisa, tenia tanto que no la escuchaba hablarme con tanta confianza como cuando éramos niños.

– Lo que tú digas Helga, bueno para empezar cuando el avión de ustedes partió de regreso a Hillwood mis padres y yo tuvimos una plática y obviamente las preguntas no paraban, al menos por mi parte, creía que la razón por la que ellos no regresaban año tras año de su viaje era porque ya no me amaban y por un momento me moleste con ellos a que todo este tiempo estuvieron vivos y nunca se comunicaron con nosotros pero yo no tenia idea que su falta de comunicación era para protegerme a mi y a mis abuelos.

– ¿Qué quieres decir con… proteger?

– De alguna forma La Sombra se entero de la ubicación de mis abuelos y la mía, después de todo yo… ya sabes… soy el niño milagro y para La Sombra era crucial que estuviera en San Lorenzo por lo que de alguna forma logro desarrollar un brote del mal del sueño aun más fuerte que afecto a toda la región y la misión de mis padres era hacer un antídoto aun más potente para poder salvarles la vida a los ojos verdes pero lo que La Sombra jamás espero fue que mis padres me dejaran a cargo de mis abuelos en Hillwood, cuando ellos llegaron a San Lorenzo lo primero que hicieron fue reunir todos los ingredientes para su antídoto, lo prepararon y lo esparcieron para que la gente de ojos verdes pudieran despertar, la diferencia era que ahora no iban a ser afectados por otro brote de este mal en el futuro, una vez que recibieron la gratitud de los ojos verdes, regresaron a la aldea donde se estaban quedando a preparar sus cosas para el viaje de regreso pero, de alguna extraña manera La Sombra logro ubicarlos y los amenazo con algo que el sabia que ellos no podrían rechazar proteger… a mí.

– ¡¿Qué?! Arnold no entiendo nada de lo que me estas diciendo, ¿La Sombra esperaba que tus padres te llevaran con ellos para ayudar así a los ojos verdes?

– Así es.

– Que idiota el pensar que cualquier padre podría exponer a sus hijos a semejante peligro, bueno si fuera Bob o los padres de Eugene lo entendería, claro que los padres de Eugene lo harían sin mala intención después de todo ese niño esta maldito.

– ¡Helga!

– ¿¡Qué?! Sabes que es verdad.

Solo rodé mis ojos ante la obviedad de Helga – como digas, regresando a la historia, La Sombra les dijo a mis padres que si no deseaban que me pasara algo ellos tendrían que entregarle el corazón de los ojos verdes a lo que obviamente mis padres se reusaron, La Sombra los encerró en unas celdas hasta conseguir pruebas suficientes para poder chantajear a mis padres, pasaron días y La sombra volvió a decirles a mis padres que tenían que ir por el corazón de los ojos verdes y entregárselos o algo muy malo me pasaría a mí y a mis abuelos y fue ahí cuando les mostro unas fotografías mías con mis abuelos, cuando mis padres las vieron no pudieron creerlo y no les quedo otra opción que aceptar, después de todo La Sombra era un hombre muy peligroso.

– Ni me lo recuerdes, ¿y qué paso?

– Mis padres iniciaron su búsqueda para conseguir el corazón, La Sombra les mostro un mapa donde estaría escondido pero que solo aquellos de corazón puro podían ingresar a los limites donde estaba oculto el corazón, cuando por fin dieron con el lugar les extraño que la entrada fuera una cueva, mi padre decidió marcar la entrada de la cueva por si ocurría algo, en la selva de San Lorenzo era bien sabido que los ojos verdes tenían laberintos para así protegerse de aquellos que deseaban hacerles daño, cuando entraron la cueva mostraba un solo camino el cual ellos siguieron, después de tanto avanzar por fin veían la luz de la salida pero cuando la cruzaron regresaron al inicio de la cueva y eso lo sabían por la marca que mi padre había hecho en la entrada, como ellos tenían la intención de robar el corazón aunque fueran obligados por La Sombra, su corazón estaba manchado de maldad y solo aquellos de corazón puro podían entrar, una vez que mis padres regresaron con La Sombra este los encerró durante años hasta que lograron escapar, una vez que se alejaron de La Sombra se refugiaron en un antiguo santuario que estaba oculto en lo más bajo de una cascada, de alguna forma lograron enviarle un mensaje a los ojos verdes disculpándose por lo que habían sido forzados a hacer y que se encontraban ocultos de La Sombra, duraron años ocultos en ese santuario hasta que se aseguraron que La Sombra ya no los estaba persiguiendo y fue cuando decidieron enviarme un paquete con detalles de todas las aventuras que habían vivido y parte de sus investigaciones fue justo ese día cuando Simons nos dijo del concurso y bueno, todo lo demás ya lo sabes.

– No es por ser paranoica Arnold, pero ¿no te resulto extraño que tus padres nunca tuvieran "oportunidad" para comunicarse contigo?, digo no me mal entiendas, estoy feliz de que se hayan reunido, pero si yo hubiera estado en tu lugar estaría molesta con ellos y jamás habría aceptado una justificación como esa.

– Sabes Helga, en el fondo cuando los volví a ver no te negare que, si me sentía molesto ya que estaban vivos, créeme que leí cada una de las cartas que estaban en ese paquete tratando de entender como es que les resulto fácil para ellos desprenderse de su hijo de esa manera pero sabes… no fue fácil para ellos tampoco, cuando uno es padre es capaz de hacer cualquier cosa por los hijos y eso lo sé porque mi padre en su diario había mencionado como anhelaban verme crecer, es por eso que después de reflexionar me di cuenta que ellos jamás me habrían abandonado.

– Tienes mucha suerte Arnold – esto me lo dijo con un tono claramente triste – a pesar de la distancia tus padres jamás dejaron de demostrarte todo el amor que tenían o mejor dicho tienen hacia ti, créeme que me hubiese gustado saber lo que se siente ya que como bien sabes jamás he conocido el amor de los padres – claramente vi como se limpio una lagrima lo que causo que mi corazón se estrujara – te envidio Arnoldo.

– Helga… yo…

– No te preocupes, es cosa del pasado, continua por favor.

– Cuando los vi partir en el avión rumbo a Hillwood no pude dejar de pensar en el dolor que sentía mi corazón cuando poco a poco te alejabas de mí, el miedo comenzó a crecer pensando que tal vez podrías conocer a otro chico y así pudieras olvidarte de mí, cada día que pasaba imaginaba como era el ir a la escuela tomando tu mano, podía aun percibir tus labios sobre los míos, una semana después de que ustedes partieran, Eduardo nos llevó a una nueva misión recolectando algunas plantas medicinales para preparar algunas medicinas que hacían falta ahí, pero eso no fue todo, también fuimos a otra aldea que estaba a las afueras de San Lorenzo a realizar algunas entregas, ahí conocí a… una chica…

– Arnold, cualquiera que sea tu historia amorosa en San Lorenzo puedes contármela con toda confianza, después de todo ente nosotros no hubo nada más allá de unos besos y una promesa que hasta el momento solo quedo como eso, una promesa del pasado.

Estas ultimas palabras de Helga me dolieron, ¿acaso no significaba nada para ella entonces? – esta chica realmente no significo nada para mí Helga, de hecho fue gracias a que ella me pretendía que pude entender perfectamente mis sentimientos por ti, lo ciego y estúpido que había sido por no haberme dado cuenta del maravilloso tesoro que tenia a mi lado, fue entonces que decidí no rendirme contigo, a partir de ese momento cada semana te mandaba cartas donde siempre te contaba todo lo que me pasaba, esperaba ansioso tus respuestas las cuales… nunca llegaron, cuando vi que no me respondías comencé a desesperarme, deje de explicarte mis aventuras para cuestionarte el porque no me respondías, si acaso te había hecho algo para que me estuvieras evadiendo, entonces decidí escribirle a Gerald para preguntarle por ti pero él siempre me decía lo mismo, que tu estabas igual que siempre, molestando a medio mundo que no había nada diferente en ti, pero si eso era verdad entonces porque nunca me contestabas mis cartas, ¿Por qué jamás recibí respuesta? Acaso… ¿ya te habías olvidado de mí? – comencé a exaltarme por lo que instintivamente me puse de pie y me dirigí hacia la ventana donde vi su reflejo en el vidrio, lucía triste pero a la vez hermosa, sabia que no me respondería por lo que opte por calmarme un poco para poder seguir con mi historia – conforme paso el tiempo me fui olvidando de escribirte, tome la decisión de obtener respuestas tuyas personalmente, después de dos años conviviendo con diferentes culturas y de andar de aventura en aventura pues mi cuerpo fue agarrando condición por lo que me resultaba más fácil realizar las expediciones que Eduardo nos recomendaba, cierto día mis padres me dieron la noticia de que volveríamos a Hillwood ya que por fin habían terminado con todo lo que tenían pendiente en San Lorenzo, yo estaba más que feliz por esa noticia que no espere más y comencé a empacar todas mis cosas para salir lo antes posible, desde ese momento contaba los días para poder volver a verte, solo pensaba en ti, en como lucirías después de todo este tiempo sin verte, obviamente no le dije a nadie de mi regreso pues quería que fuera una gran sorpresa pero el sorprendido fui yo, una vez que nos instalamos en la casa de huéspedes y convivimos con mis abuelos y los inquilinos decidí ir a dar una vuelta y volver a recorrer las calles que me vieron crecer, por casualidad me tope con Gerald y Phoebe quienes estaban en una cita y después de unos intercambios de palabras me arme de valor y les pregunte por ti, fue ahí donde me di cuenta que algo no estaba bien pues las expresiones que tenían Gerald y Phoebe me hicieron pensar en lo peor, me dijeron que nadie sabia absolutamente nada de ti, que estabas desaparecida desde hace algún tiempo, al principio me resulto difícil de creer pero cuando regrese a la casa de huéspedes mi abuelo me lo conto todo, que te habías mudado con unos parientes pero que nadie sabia a donde, yo no lo creí… simplemente no podía creerlo por lo que fui a investigar a tu casa y encontré a tu mamá quien me dijo que ya no vivías con ellos y que no sabían donde localizarte, eso me hizo enfadar bastante, ¡eras su hija! ¿Cómo era posible que no supiera dónde estabas? o peor aun que no tuviera forma de localizarte.

– Arnold.

– Estaba triste porque nadie tenía razón tuya hasta ese día, en el juego de los novatos, cuando salimos a calentar Gerald me pidió que viera hacia donde estaba sentada Phoebe y fue cuando te vi, el ángel más hermoso estaba ahí, la chica de quien estoy locamente enamorado estaba sentada observándome, por estar pensando en ti no pude concentrarme del todo en el juego y pues como has de recordar perdimos, me sentí tan mal por ese fracaso, decepcione no solo al entrenador, al equipo o a mí, probablemente también a ti te había decepcionado y eso me dolió más, claro que todo lo que paso después ya lo sabes pero lo que no sabes fue lo que paso después de nuestro… encuentro.

– No conozco los detalles, pero si la parte superficial, no olvides que tengo mis informantes Shortman y debo decir que jamás imagine que tu fueras a… caer tan bajo.

– No es que me justifique pero me dolieron tus palabras y lo único que yo quería era olvidarte, no quería sentir este dolor y estúpidamente creí que saliendo con otras chicas podría olvidarte pero eso nunca paso, fue peor, cada una de esas chicas superficiales solo me hacían pensar más y más en ti, en que eras mucho mejor que ellas en todo sentido y entonces cometí la mayor idiotez de mi joven vida, acepte salir con Lila, desde ese momento todo fue peor pues Lila no me dejaba solo ni a sol ni a sombra, me estaba hartando y… lo siento tanto Helga, te traicione, traicione tu memoria, nuestra promesa.

– Arnold, tu no traicionaste nada, si alguien debería de disculparse aquí soy yo, conteste todas tus cartas pero siempre tuve miedo de enviártelas, jamás imagine todo el dolor que podía causarte pero quería que entendieras algo, Arnold, después de todo lo que me paso con mis padres lo único que quería para mi era un nuevo inicio, y para poder lograr eso tenia que olvidar mi pasado y eso incluía mis sentimientos por ti, después de tanto tiempo me rendí y creí que no ibas a volver nunca por eso me resigne con estos sentimientos y comencé a superarlos.

– Helga no quiero perderte – la tome de su hermoso rostro forzándola a mirarme directamente a los ojos – te lo pido con el corazón en la mano, dame una oportunidad, es lo único que te pido

– Arnold yo… no…

– Helga… te amo.

La bese, con pasión, con amor, nos besamos como si no hubiese un mañana, necesitaba tanto sus labios sobre los míos, necesitaba sentirla nuevamente conmigo, poco a poco nuestro beso se fue intensificando, podía sentir como me correspondía, al fin podía decir que Helga ya era mía, poco a poco nos fuimos separando, sus hermosos ojos azules cual océano se veían tan llenos de vida, tan brillantes.

– Helga, te juro que mis sentimientos por ti son reales, sinceros, en mi corazón no existe nadie más que tú.

– Arnold… no puedo… ya no puedo negar esto que grita mi corazón, yo también te amo, he intentado superar este gran amor, pero… no puedo.

– Helga por favor, dame una oportunidad, se que tienes miedo, yo también tengo miedo, pero quiero luchar por lo nuestro.

– Arnold, suena hermoso todo lo que dices, pero olvidas un detalle muy importante, existe una gran distancia que nos separa y para ser honesta no quiero sufrir por una relación a distancia, se que tan popular eres con las chicas en Hillwood y tu mejor que nadie sabe lo…

– No digas nada – coloqué mi dedo en sus labios y volví a besarla – no pienses en eso y escucha, si nuestro amor es tan grande podrá superar cualquier obstáculo solo… ten fe en nosotros, en nuestro amor.

– Arnold…

Hola a todos, han pasado semanas desde la ultima actualización he de decir que por fin he terminado con mis deberes universitarios por lo que ahora será más sencillo actualizar un poco más seguido, debo ser sincera con ustedes y decir que este capitulo me costo mucho trabajo ya que como todos sabrán o mejor dicho la mayoría ya sabe el pasado fin de semana se estreno la tan esperada película de la selva lo que provoco que varias teorías que se tenían respecto a los padres de Arnold cayeran, desde el inicio yo había enfocado esta historia con lo que se sabia del primer guion y con esa idea me seguiré quedando al menos en esta historia, claro esta que esto es solo una parte de mi imaginación por lo que las situaciones aquí presentadas son completamente distintas a lo que se sabia o se esperaba de la película.

Pasando a otra cosa, muchas gracias Elisa Aguilar por tu review, me alegro mucho saber que te ha encantado la historia hasta ahora y espero no decepcionarte en el futuro.

Espero que este capítulo sea de su agrado y sin más que agregar nos veremos en el próximo capítulo.