Disclaimer: Hey Arnold no me pertenece, todos los derechos corresponden a Craig Bartlett y Nickelodeon salvo la idea de la historia y los personajes inventados.
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Nunca antes había estado tan nervioso, hasta ahora, estaba planeando la mejor cita como un regalo pre-navideño para Phoebe, obviamente le pedí ayuda a mi mejor amigo y hermano del alma, pero… no se nos ocurría nada, prácticamente había recorrido cada rincón romántico de esta ciudad en estos cuatro años de relación que tengo con Phoebe, la lleve a restaurantes, picnics en el parque, en el muelle, la playa, se me estaban terminando las locaciones, no tenía ni idea que hacer; ¿el motivo para que esta sea la más especial de todas?, este sería nuestro cuarto aniversario; lo sé, nadie dura tanto tiempo con una persona, que puedo decir, esta chica me vuelve loco, no puedo permitir que esta linda pollita sea atrapada por alguien más que no la valore, la respete y sobre todo la quiera tanto como lo hago yo.
Debo decir que, en todo este tiempo juntos, jamás le he dicho… bueno, ustedes saben, la "frase", no me mal interpreten, si la amo, como no creí que llegaría a amar a alguien a mi corta edad, pero no es tan fácil decirlo, cuando lo he intentado entro en pánico, tampoco quiero que sea algo común, si se lo quiero decir, necesito que ella sienta que es especial, único, un momento difícil de olvidar. Me reuní con Arnold en su casa para seguir planeando la cita especial.
– Arnold, estoy desesperado, se me han terminado las ideas – le digo al tirarme por quinta vez a la cama.
– Eso puedo notarlo Gerald, pero no te preocupes, he consultado con una experta en el tema.
– ¿En serio? – le pregunto al levantar un poco mi cabeza – ¿Quién? – termino de incorporarme en la cama.
– Lo consulte con…
– No me digas que le dijiste a Pataki – le comente interrumpiéndolo.
– Helga – me respondió con una sonrisa.
– Te dije que no me dijeras – me volví a tirar a la cama – hermano, lo último que quiero es que Pataki se burle de mi por ser romántico con su mejor amiga.
– Gerald, ella jamás se burlaría de ti – levante mi cabeza lanzándole una mirada de incredulidad la cual decía claramente "¿es en serio?" bueno, tal vez sí, pero esta vez no dijo na… nada.
– Dudaste ahí, ¿Qué tanto se burló?, no sabes que, no quiero saber.
– Me dio algunas ideas que podrían funcionarte, la primera era que la llevarás al planetario que acababa de abrir, segundo…
– ¿Cómo supo Pataki de eso? – cuestione volviendo a interrumpir a mi amigo, era curioso que ella supiera de estas cosas si ni siquiera se encontraba en la ciudad.
– No lo sé, tal vez Phoebe se lo comentó.
– Bien, continua.
– Después, podrías llevarla por algún postre, nada llenador, tiene que tener espacio para la cena especial que le realizarás en la caballa que se encuentra pasando la torre de agua.
– Espera, ¿caballa?, ¿la misma torre de agua que hicimos pasar por un ovni en noche de brujas?
– Sí, Helga me comento que había una caballa oculta pasando esa torre, dentro del bosque, en ocasiones ella y Phoebe hacían reuniones ahí, la verdad no me quiso dar muchos detalles al respecto.
– Entiendo, pero ¿qué tiene una caballa de especial que no pueda tener un restaurante?
– ¡Gerald!, ¿vas a seguir cuestionando todo o me dejaras explicarte el plan? – se notaba que Arnold estaba exasperado por mi constante interrupción por lo que opte por cerrar la boca y dejar que el terminara de contarme el plan – bien, como te decía, Helga me mando por correo una imagen de como deberá quedar la decoración del lugar, mientras tú y Phoebe están en el planetario, yo me encargaré de decorar el lugar, con ayuda de mis padres, ellos te proporcionaran el menú de la velada, obviamente será sorpresa para ustedes dos.
– No te ofendas amigo, pero, es increíble que Pataki pueda planear algo así estando tan lejos.
– Es su mejor amiga Gerald, obviamente quiere lo mejor para ella, sin contar de que se siente feliz porque te estés esforzando en un trato especial y me dijo que te mostrará algo.
En eso Arnold saca su teléfono y me muestra un video de Pataki diciendo "más te vale que valores este enorme favor que te estoy haciendo y si haces sufrir a Phoebs, te la verás con Betsy y los cinco vengadores, ¿te quedo claro pelos de espagueti?"; eso fue todo lo que tuvo que decir para que me entrara un miedo descomunal por mi futuro, no quería admitirlo y de hecho no se lo dije a Arnold, pero estaba realmente agradecido con Pataki, a mí no se me hubiese ocurrido algo como esto, tal vez solo la hubiese llevado a cenar y listo, pero esto, es otro nivel de romanticismo.
Una vez que ajustamos detalles, decidí marcharme, Arnold me recomendó comprar los boletos para el planetario antes, ese lugar últimamente tiene filas enormes y no quería pasar todo el día esperando en la fila y arruinar el plan; una vez que obtuve los boletos, me dirigí a mi casa, le marqué a Phoebe para comentarle el plan.
– ¿En serio conseguiste boletos para el planetario?, he intentado comprarlo toda la semana, pero siempre se agotan.
– No tienes de que preocuparte cariño, tu hombre tiene sus influencias y puede conseguir lo que sea.
– ¿Mi hombre?, ¿lo que sea?, esas son palabras mayores Gerald.
– Oh vamos Phoebe, ¿qué tan extrema puede ser tu petición?
– No lo sé, ya se me ocurrirá algo después.
– Estaré esperando tu deseo para que sea concedido.
– Logré escuchar una pequeña risita de Phoebe, no pude evitar imaginar cómo se veía, me encantaba cuando se reía de esa forma – ¿y a qué hora nos veremos entonces?
– La función es a las once, puedo pasar por ti a las diez, ¿te parece?
– De acuerdo, nos veremos el viernes a las diez.
– Es una cita, linda pollita.
– Por dios, ya deja esa frase, es muy anticuada Gerald.
Después de dialogar con Phoebe por esa frase, colgamos el teléfono, me recosté en mi cama y comencé a imaginar lo perfecto que sería ese día, el mejor para decirle a esa chica especial que la amas, Arnold me platico de su experiencia con Pataki, dijo que fue un momento difícil porque ella es una persona complicada, pero que en realidad las palabras fluyeron de sus labios como el viento, su corazón palpito como loco, lo cual debo decir que concuerdo, las pocas veces que lo había intentado mi corazón estaba a punto de salir de mi cuerpo, sin darme cuenta caí rendido en los brazos de Morfeo.
La semana se me hizo eterna, estos últimos tres días, Arnold y yo nos la pasamos consiguiendo todos los adornos que nos pidió Pataki para la cabaña, poco a poco me fui percatando de que el momento se estaba acercando y comencé a entrar en pánico y tener dudas de que era lo correcto de hacer, ¿qué tal y no le gustaba?, ¿y si me rechaza? O peor aún, ¿Qué tal si ella no me ama como yo la amo a ella?; eran demasiadas dudas las que iban consumiendo mi mente.
Por fin había llegado el día, me puse mi mejor vestimenta, nada formal, pero tampoco algo tan casual, una camisa color beige, unos jeans azul rey y en lugar de mis clásicos tenis, decidí optar por unos zapatos casuales; llegue a la casa de Phoebe, toque el timbre, poco después fue recibida por mi chica y, ¡WOW!, que recibimiento, lucía un hermoso vestido color azul pastel con un estampado de flores alrededor de la falda, su cabellera iba suelta pero con unos cuantos caireles, maquillaje muy discreto, después de todo, Phoebe no es de las que usan una plasta de maquillaje y eso me encanta, se ve tan natural y hermosa; le ofrecí mi brazo como todo un caballero, y comenzamos nuestro camino hacia el planetario, estaba a unos 30 minutos en autobús desde la casa de Phoebe, por lo cual tendríamos el tiempo justo para llegar y tener buenos lugares.
– Muchas gracias por traerme aquí Gerald, tenía muchas ganas de venir desde que lo abrieron.
– No tienes nada que agradecer, yo daría cualquier cosa por verte sonreír, y hablando de dar, aquí tienes.
– Saque una cajita del bolsillo de mi chaqueta, era pequeña, se la coloque en las manos y comenzó a abrirla, sus ojos comenzaron a brillar de la sorpresa – es hermoso, muchas gracias Gerald.
– Tu eres mucho más hermosa, deja te lo pongo – era una pequeña pulsera bañada en plata con un dije de corazón colgando, tenía las iniciales P & G impresas junto con la fecha de nuestro aniversario – Feliz aniversario – le di un pequeño beso en la mejilla a lo que ella se sonrojo un poco.
– Se ve hermosa, gracias, feliz aniversario, yo también te tengo algo, aunque si lo comparo con el tuyo, lo mío es algo sencillo, aquí tienes.
– abro el pequeño sobre, son dos pases para el partido de basquetbol que habrá el próximo año de mi equipo favorito, pero no son cualquier par de boletos, son en primera fila – por dios, ¿Cómo los conseguiste? Arnold y yo hemos intentado adquirirlos desde que se anunció la fecha.
– Yo también tengo contactos, hermoso pollito.
– obviando el hecho de que se robó mi frase, le di un enorme beso en la mejilla y un abrazo – muchas gracias, es perfecto.
– Espero que tú y Arnold puedan disfrutar del juego, sé que los dos se mueren por ir.
Estaba tan feliz, Phoebe no suele acompañarme a estos juegos no por falta de interés, sino porque, siempre tiene reuniones académicas a las cuales no puede faltar, estas reuniones le ayudan con el ingreso a la universidad, aunque aún nos falta un tiempo para decidirnos por alguna y comenzar a mandar solicitudes y demás, ella ya tomo su decisión, se ira a la universidad de Harvard, el accesar a esa universidad es casi imposible para un mortal, pero no para ella, estoy seguro de que será aceptada; llegamos a nuestro destino, ya había una fila enorme para adquirir los boletos, por suerte tome el consejo de Arnold y los compre antes, por lo cual, nosotros no hicimos fila, simplemente nos dirigimos a la entrada y entregamos nuestros boletos. Una vez adentro quedamos maravillados, por fuera el edificio se veía sencillo y pequeño, peo por dentro era enorme; había planetas que colgaban del techo, el cual se encontraba pintado como una vía láctea, las paredes tenían una combinación de colores negro, azul y algo de violeta, lo cual le daba un efecto al lugar como si realmente estuvieras flotando en el espacio, era increíble, Phoebe y yo estábamos maravillados por el lugar, decidimos acercarnos al pequeño local que vendía suvenires, Phoebe compro un llavero con forma del planeta júpiter y yo compre una pequeña pelota que tenía la forma del sol; accesamos a la sala, tomamos asiento en la mitad de la sala, desde esta perspectiva se vería todo increíble, a los pocos minutos inicio el show.
Fue increíble, la proyección de como ocurrió el big bang, la extinción de los dinosaurios, la evolución del hombre, todo se veía increíble, salimos maravillados, definitivamente debo agradecerle a Pataki por esta idea, Phoebe quedo enamorada del espectáculo; nos dirigimos a Slausen's para tomar unas malteadas, todo iba saliendo muy bien, realmente Phoebe y yo estábamos disfrutando mucho de este día, el cual a pesar de ser bastante frio, de alguna manera nos sentíamos algo cálidos.
Le envíe un mensaje a Arnold, comentando que ya estábamos saliendo de Slausen's para asegurarme de que todo estuviera listo y pudiéramos llegar a nuestro destino final, al poco tiempo recibí respuesta de Arnold, necesitaba un poco más de tiempo para terminar, recibido esto, opte por llevar un momento a Phoebe al parque para así darle tiempo a Arnold de terminar con los preparativos; después de un rato de darle la vuelta al parque, recibí un mensaje de Arnold, avisando que ya estaba todo listo.
– Phoebe, te tengo una última sorpresa.
– ¿de qué se trata Gerald?
– Si te digo, deja de ser sorpresa, ven, te llevare a un lugar muy especial.
Dicho esto, nos dirigimos rumbo a la caballa, como estaba algo retirado de donde nos encontrábamos, tomamos un taxi, llegamos a nuestro destino, le pague al taxi y Phoebe tenía una mirada algo extrañada.
– ¿Está es tu sorpresa Gerald?
– No, es más adelante, pero antes debo vendarte los ojos.
– ¿¡Qué!? – dijo extrañada por mi petición.
– Confía en mí, sé que te va a encantar.
– De acuerdo, confió en ti.
Le vende los ojos y comencé a guiarla rumbo a la caballa, una vez que arribamos, abrí la puerta y encendí las luces, la tome de las manos y la introduje al lugar, me coloque detrás de ella listo para quitarle el vendaje de los ojos.
– ¿Lista?
– Por supuesto – le quite el vendaje, sus ojos volvieron a mostrar ese hermoso brillo por segunda vez, estaba girando para ver el lugar, Arnold se lució con la decoración, las paredes estaban rodeadas de globos en forma de corazón, atadas por listones, la mesa tenía un pequeño letrero que decía "LOVE", contaba con velas y dos copas, decidí apagar las luces para que se viera más romántico – Gerald, es hermoso.
– Tu eres hermosa, me permite bella señorita – con lágrimas en los ojos, Phoebe acepto mi mano y la dirigí a la mesa, le acerque el asiento, yo tome el asiento contrario, frente a ella – todo esto lo hice para demostrarte cuán importante eres para mí Phoebe.
Destapamos los domos que se encontraban frente a nosotros cubriendo nuestros platillos, se veía exquisito, Stella se había lucido con el menú, pasta al estilo Alfredo, con camarones a su alrededor en forma de corazón, exquisito; nos dispusimos a comer, chalamos de tantas cosas mientras degustábamos de nuestra comida, definitivamente tendría que agradecerle a Pataki por esto, era perfecto, jamás se me habría ocurrido algo igual, una vez que terminamos, me puse de pie, me hinque ante ella y le mostré una pequeña caja la cual abrí poco a poco.
– Phoebe, llevamos juntos cuatro años, nos conocemos desde niños y aunque aún somos un tanto jóvenes, eso no quita que lo que mi corazón siente por ti sea tan real, como lo somos tu y yo, es por eso que, con este anillo, te prometo que sin importar lo que nos depare el futuro, estoy dispuesto a compartir mi vida a tu lado, este anillo simboliza mi amor por ti, mi promesa por nuestro futuro, una promesa por un futuro matrimonio, ¿aceptarías compartir tu vida conmigo?
– Gerald…
– Phoebe Heyerdal, te amo como jamás creí que llegaría amar a una chica, mis ojos solo pueden verte a ti, mi mente solo puede pensar en ti, mi alma solo te pertenece a ti, mis labios siempre serán para ti.
– Yo… – comenzaron a fluir lágrimas en sus ojos – te amo tanto, acepto compartir mi vida contigo en un futuro, acepto ser tu alma gemela, acepto tu amor.
Le coloque el anillo en su dedo, este anillo simboliza una promesa, en un futuro, cuando tengamos la edad adecuada, le pediré matrimonio, ella es sin duda la chica, la mujer de mis futuros hijos, mi alma gemela, mi compañía, mi mundo; una vez colocado el anillo nos fundimos en un beso, aquel maravilloso beso que sella esta promesa de amor, un amor que será eterno como la expansión del universo, un amor que siempre superara cualquier obstáculo, un amor tan puro, como lo es su alma.
…
Hola a todos, ¿Qué les pareció este capítulo?, quise dedicarle un espacio muy especial a Phoebe y Gerald, con esto ellos consolidan su relación, obviamente no es una propuesta de matrimonio, es una promesa de amor, tal vez en algún momento (con el paso de los años) Gerald pueda proponerle matrimonio a Phoebe, pero por ahora, son aún muy jóvenes para esa responsabilidad tan grande, deben disfrutar sus etapas poco a poco.
Con respecto al futuro de nuestros personajes, debo decir que es… incierto, a partir de aquí, mostrare el cómo sobrellevan su relación a distancia Arnold y Helga, será un reto transmitir lo difícil que es una relación a distancia y esto es basado en experiencia propia, pero eso se los contare con la historia.
Que tengan un/a excelente día/semana, nos veremos en el próximo capítulo y como siempre, muchísimas gracias por leer mi historia y sobre todo por sus reviews, me hace tan feliz saber que no los he decepcionado, gracias infinitas por su apoyo, nos vemos.
