Disclaimer: Hey Arnold no me pertenece, todos los derechos corresponden a Craig Bartlett y Nickelodeon salvo la idea de la historia y los personajes inventados.
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Para cualquier adolescente, un baile de graduación es un acontecimiento IMPORTANTE, pero no cualquier acontecimiento, es EL acontecimiento, te tomas tu tiempo para buscar tu vestido perfecto, en el caso de las mujeres, en el caso de los hombres, buscas un traje que resalte tu personalidad, pero, también que haga juego con tu pareja. Siempre recordarás este día, observarás las fotografías que te tomaste con tus amigos, con esa chica que te gusta, quien es la afortunada de acompañarte.
Sin embargo, esta el otro lado de la moneda, aquellas personas que asisten solas al baile, porque no lograron conseguir pareja o, incluso por que no son "populares" o "deportistas", son los ignorados, los antisociales, los nerds, ¿ellos que clase de recuerdos guardan? Obviamente no los más felices, como la mayoría de los demás estudiantes, pero si, unos aceptables para ellos mismos.
El gran día de la P.S. 119 había llegado, el baile de graduación, el más feliz de sus jóvenes vidas, la mayoría ya había recibido una respuesta de las preparatorias a las que iban a asistir, otros decidieron ir a la preparatoria de la ciudad, y otros cuantos, migrar a otras ciudades para cumplir sus metas, a partir de ahora, solo podían imaginarse su futuro, que carreras elegirán que los haga felices.
PROV PHOEBE
Terminé de ajustar mi cabello, decidí hacer un peinado que pudiera aprovechar un poco el largo de mi cabello, tome tres mechones de mi lado derecho, los enrolle y los pase al lado izquierdo, en el lado izquierdo de mi cabello, un mechón lo dividí en dos partes, cada una de ellas enrolladas en forma de caracol, en el centro de ellas coloque una pequeña estrella, mientras la parte suelta de mi cabello la hice en rizos pequeños, me gusto mucho como se veía, comencé a colocarme mi vestido, opte por un diseño entallado, de mangas largas, con un corte a un lado de la pierna, en la parte central tenía un ligero corte discreto en medio de mis pechos que llegaba un poco arriba de mi ombligo, el color del vestido me había fascinado desde el primer momento en el que lo vi, era un azul rey brillante, con adornos de color dorado en la parte frontal, espalda y brazos, como diría Helga, estuvo hecho para mí.
Una vez que estuve lista, fui a la habitación de mi prima, haber si ella también ya se había arreglado, el vestido de Ayumi era precioso, era de color azul pastel, la parte de arriba es un corsé con cristales como detalles en la parte central y en los tirantes, la falda completamente lisa; su cabello estaba suelto con pequeños risos en las puntas, algunos de sus mechones de cabello estaban acompañados por pequeños cristales incrustados.
– ¡Cielos, te ves hermosa Ayu!
– Muchas gracias, tu también te ves preciosa, estoy segura de que tu novio se morirá en cuanto te vea – me dijo apenada y con una risita ante el comentario de Gerald.
– No creo que sea para tanto, por cierto, quiero agradecerte el que aceptarás ser la cita de Arnold para el baile.
– No tienes nada que agradecer, tu amigo es muy agradable, además de que será una noche divertida, sabes que en Japón las cosas son… diferentes, será un recuerdo memorable para todos.
– Tienes razón, vamos, los chicos deben de estar por llegar.
Nos dispusimos a bajar, mis padres ya nos estaban esperando, nos tomaron unas cuantas fotografías para el recuerdo; el timbre de la puerta sonó, eran Arnold y Gerald, en cuanto Gerald me vio, se quedo en shock, no pude evitar reírme un poco ante su reacción, Arnold como todo un caballero, alago a mi prima, claro que con el debido respeto, pues él ya tiene a una personita especial en su vida, nos tomamos las ultimas fotografías a petición de mis padres y nos dispusimos a ir al baile.
Llegamos, el lugar era hermoso, nos quedo increíble la decoración; la puerta recibía a los graduados con un arco de globos en color negro y blanco, acompañado de cortinas con luces, se veía elegante y sofisticado, el gimnasio tenía velas leds colgando con telas, todo un ambiente romántico para las parejas del lugar; habíamos colocado una mesa con diferentes postres, como cupcakes, chocolates pequeños, churros cubiertos de chocolate, ponche y no podía faltar la fuente de chocolate.
– Debo decir nena, el lugar les quedo increíble – me dijo Gerald al momento en que me da un beso en la mejilla.
– Muchas gracias – no pude evitar sonrojarme un poco.
– ¿Qué tal chicos?
– Rhonda, un gusto verte – comento Arnold tan amable como siempre.
– Rhonda lucia muy elegante, su vestido era en color negro, con una abertura entre la pierna, la parte de arriba tenía una abertura en V con diseños en flores, las mangas tenían un diseño de pequeñas curvas acompañadas de pequeñas mariposas – Phoebe, debo decir que la decoración te quedo fantástica, digna de mi gusto personal, felicidades.
– Muchas gracias Rhonda.
– Chicos ¿qué planes tienen para la preparatoria?
– ¿Se quedarán en la ciudad como los demás?
– Mandamos aplicaciones a otras opciones, estamos esperando respuesta, en caso de fallar, la preparatoria de Hillwood tampoco está mal.
– ¿Y ustedes Curly?
– Muy amable de tu parte el preguntar Arnold, mi reina y yo iremos a la preparatoria de Nueva York, ya hemos recibido nuestras cartas de aceptación.
– Y antes de que nos pregunten, no, no será la misma a la que asiste su amiga Helga, aunque no lo crean, me gusta tener rivales dignas en mi campo de batalla, como lo es el equipo de porristas, y como se que Helga aun formara parte del equipo, seguiremos compitiendo, aunque ahora más cerca.
– ¿A que te refieres con que Helga seguirá en el club de porristas?, ella no nos ha comentado nada.
– ¿Acaso no sabían que la escuela de Helga también es preparatoria?, ella permanecerá ahí hasta que se gradué.
– La graduación que de seguro está teniendo, es solo para promoverla de grado, pero seguirá en la misma escuela.
– Si, lo sabíamos – comentaba Gerald para no parecer un ignorante ante Curly y Rhonda.
– Fue un gusto verte Rhonda, Curly, iremos a disfrutar de la fiesta, con permiso.
Nos dirigimos a una de las mesas, comenzamos a platicar de cosas triviales, poco a poco se iba llenando el lugar, Gerald y yo decidimos salir a bailar, mientras que Ayu y Arnold seguían platicando en la mesa.
PROV ARNOLD
Ayu me estuvo contando muchas cosas del lugar donde vive, sonaba un lugar divertido, pero fuimos interrumpidos por una persona a quien realmente no esperaba toparme en toda la noche.
– Hola Arnold.
– Que tal Lila – su vestido era de color negro, corte enfrente con una cola por la parte de atrás, la parte de arriba tenia un corte en forma de corazón con dos tirantes que estaban un poco debajo de sus hombros.
– ¿Ella es tu nueva novia? Es muy linda.
– Arnold y yo no somos novios, solo somo amigos, ¿acaso te da envidia que él este pasando su tiempo conmigo y no contigo?
– La mirada de Lila fue de sorpresa, supongo que no esperaba que una chica desconocida le respondiera de esa manera – te aclaro niña, que yo no tengo envidia de nada, Arnold y yo somos amigos, ¿porqué te tendría envidia? – esto ultimo lo dijo en un tono desafiante.
– Probablemente se deba a que una "amiga" no le haría lo que TÚ le hiciste a él, debiste de tenerte respeto a ti misma, no por querer tener a un hombre a tu lado, signifique que debas faltarte al respeto a ti.
– Creo que deberías de irte Lila, la verdad yo no tengo nada que hablar contigo.
Lila se va con notable disgusto, no podía creer que Ayumi le dijera todo eso sin conocerla, no estaba seguro de que tanto le habría contado Phoebe, pero tampoco quería averiguarlo, por lo menos estaría tranquilo durante la velada sin que Lila nos estuviera molestando.
Nos dispusimos a bailar, la verdad me estaba divirtiendo mucho, se que si Helga hubiese estado aquí, estaría planeando algo para hacerlo más divertido aún; después de una horas, anunciaron al rey y a la reina del baile, quien no fue sorpresa el saber que Curly y Rhonda habían ganado la corona, no fue sorpresa para nadie pues, después de que Rhonda anunciara su relación con Curly, todos habían apostado a que no durarían y ya llevan arriba de un año creo, siempre se les veía juntos, respetándose mutuamente, realmente fue agradable ver, por primera vez, a Rhonda tratar a Curly de una manera apropiada a como lo hacía en cuarto grado.
Después del baile, llevamos a las chicas a su casa, Gerald y yo nos despedimos, en cuanto llegue a mi casa, saque mi móvil y vi que tenía unos mensajes de Helga, al abrirlos, eran fotografías que me había mandado Helga, se veía que estaba disfrutando de la velada con sus amigos, me hubiese encantado haber estado ahí, sin darme cuenta se fueron cerrando mis ojos, poco a poco hasta quedar completamente dormido.
…
– Buenos días cariño, ¿dormiste bien? – preguntó Stella mientras ingresaba a la habitación de Arnold con una bandeja llena de comida.
– Con un poco de pesadez fui despertando, agitando mis ojos para deshacerme de la pereza – buenos días mamá, fue una noche divertida y, creo que termine muy cansado.
– Eso me queda claro, es medio día y tú apenas te estas despertando, te traje tu almuerzo y este pequeño sobre que llegó en la mañana.
– ¿Acaso es?
– Eso lo sabrás cuando lo habrás cariño.
– Arnold con ojos llenos de curiosidad, miedo y porque no, un poco de ansiedad comenzó a abrir el sobre, comenzó a leer el contenido de la carta – no puede ser.
– ¿Malas noticias cariño?
– Fui aceptado en la preparatoria – comenzó a saltar arriba de la cama de la emoción – me iré a Nueva York, esto es increíble, por fin podre ir a la misma preparatoria de Helga.
– Que buena noticia cariño, bueno, en cuanto termines tu comida baja para que podamos organizar tú viaje, le daré la buena noticia a tu padre y a tus abuelos.
Arnold de manera inmediata le envió un mensaje a Gerald para darle la noticia, unos los pocos segundos después recibió una respuesta, tomo un bocado del almuerzo que le había hecho su madre, el cual constaba de unos hot cakes con tocino y huevo revuelto con jamón y un vaso de leche.
– Es increíble viejo, Phoebe me acaba de mensajear por lo mismo, tanto ella como yo hemos sido aceptados también, parece que los tres estaremos con Pataki en Nueva York, ¿aún no le has dicho nada?, ¿verdad?
– Claro que no, habíamos quedado que sería una sorpresa, mis padres y yo veremos la posibilidad de buscar una casa cerca de la escuela, aunque dicen que necesitas un año de anticipación para sacar una cita – le escribió a Gerald mientras terminaba su comida.
– Phoebe dice que, los padres adoptivos de Helga tuvieron suerte en conseguir ese departamento, que es muy difícil incluso para las familias adineradas conseguir buenas residencias, Phoebe ya hablo con sus padres y están de acuerdo en dejarla disfrutar de esta experiencia sola, ellos no vendrán con ella a Nueva York.
– ¿Y tus padres que dicen?
– No están muy convencidos, creen que no es correcto que Phoebe y yo estemos solos viajando a una ciudad muy ajetreada, sabes a lo que me refiero.
– ¿Les aclaraste que yo también iría?
– Si, y aun así no están del todo seguros.
– Iré a hablar con mis padres y mis abuelos del viaje, te marco más tarde para contarte los planes y así ver entre nosotros, que podremos hacer.
– Claro, Phoebe y yo estaremos en la cafetería que esta frente a Slausen's viendo algunos folletos que ella consiguió de la escuela y los apartamentos que se encuentran alrededor.
Una vez que termino Arnold de vestirse, bajo a la cocina a colocar su charola vacía, se dirigió a la pequeña sala donde sus padres y sus abuelos se encontraban charlando del viaje a Nueva York.
– No lo sé hijo, no me parece buena idea que Arnold y sus amigos vivan solos en un apartamento en una ciudad tan lejana.
– Vamos papá, no estarán del todo solos, la familia de Helga vive ahí, estoy seguro de que ellos estarán al pendiente de los chicos.
– No me convences con eso.
– Vamos abuelo, es una gran oportunidad, además, ya estamos un poco grandes para cuidarnos solos.
– Si chaparrito, pero aún son menores de edad, no me gustaría que tuvieran problemas allá y nosotros aquí lejos de ustedes sin poder ayudarlos.
– ¿Y si uno de nosotros va con ellos?
– ¿¡Qué!? – dijeron los presentes con evidente sorpresa ante la sugerencia de Stella.
– No me miren así, si la preocupación principal es que los chicos estén solos, bueno en ese caso, uno de nosotros debería de viajar con ellos y de esta manera, no estarán solos y tendrán a un adulto responsable a cargo.
– Phil se rascaba la cabeza pensando en las palabras de Stella, después de todo, tenia un punto muy valido – no voy a creer lo que voy a decir, pero… está bien.
– ¿Qué quieres decir con eso abuelo?
– Si estas completamente seguro de querer estudiar en esa escuela, tienes todo nuestro apoyo Arnold, ya es tiempo de dejarte volar para que tu mismo forjes tu futuro.
– No te dejaremos solo campeón, tu madre viajara con ustedes, veremos si podemos conseguir un apartamento, aunque, sé que el alquiler allá no es nada económico, veremos que opciones tenemos.
– Muchas gracias a todos por tu apoyo, iré con Gerald y Phoebe para darles la noticia, tal vez con esto sus padres también acepten.
Arnold le dio un abrazo a su familia y se dispuso a salir rumbo a la cafetería, mientras que los padres y los abuelos de Arnold aún discutían sobre el asunto.
– Stella, Miles, tengo una idea.
– ¿Cuál es papá?
– Pidámosles ayuda a los padres adoptivos de Helga, ellos viven en Nueva York, se que podrán ayudarnos a encontrar algo rápido.
– Pero Phil, Arnold no quiere que Helga se entere que irán a Nueva York, es una sorpresa para ella.
– Eso lo sé, pero creo que, si les pedimos ayuda de manera discreta, se que nos la podrán brindar, les llamare de inmediato, creo que aun tengo su número guardado.
– Estoy segura de que el rey y la reina podrán ayudar, Eleonor es una chica muy afortunada.
Tanto Miles como Stella se miraban con ojos de asombro, les sorprendía de ante mano que Gertie siempre hiciera la alusión de que Helga pertenecía a la realeza, mientras tanto, Phil se encontraba conversando con Dylan por teléfono.
– Así es, solo serían Arnold, su amigo Gerald y su pequeña amiga Phoebe, acompañados de mi nuera Stella, pensé que tal vez tu y tu esposa podrían ayudarnos a encontrar algo para los chicos, claro que todo esto sin que Helga se entere, es una sorpresa.
– Entiendo, de acuerdo Phil, veré que puedo conseguir, aunque… creo que tengo algo en mente.
– ¿En serio?
– Verás, Hannah y yo compramos un pequeño departamento que se encuentra del otro lado de Central Park, a unas cuantas calles de la escuela, lo acabamos de remodelar e íbamos a ponerlo en venta, podemos concederles las llaves del lugar en lo que los chicos terminan la preparatoria.
– Bueno, eso si me parece un buen plan, te lo agradeceríamos mucho.
– Por cierto, Phil, Geraldine nos comento que Sunset Arms fue declarado patrimonio histórico.
– Ah sí, eso fue después de que se suscitará la guerra de los tomates, claro que esto se suscitó después de la guerra del cerdo.
– ¿Guerra de los tomates?
– Es una historia muy interesante, verás…
– Si me imagino que lo es, lo pregunto porque quería proponerte algo.
– Dime.
Mientras tanto, los chicos se encontraban en la cafetería observando los folletos de la nueva preparatoria a la que irían.
– Tienen una biblioteca enorme, y su programa de estudios es increíble, incluso tienen un convenio con la Universidad de Nueva York para aquellos estudiantes que estén interesados en cursar alguna de sus carreras.
– ¿Sigues pensado asistir a Harvard Phoebe?
– Así es, sé que es difícil accesar a ella, pero tengo la confianza suficiente de poder lograrlo, ¿tú has pensado en alguna Universidad Arnold?
– Si, estaba pensando también intentar entrar en Hardvard, tienen un programa de arquitectura muy bueno, mi segunda opción es el instituto de tecnología de Massachusetts.
– Muy bien hermano, esa es la universidad a la que aspirare, seré un reconocido ingeniero.
– Gerald – le comento en un tono fastidiado, pero divertido, justo cuando íbamos a seguir conversando, mi móvil comienza a sonar – Es mi mamá, hola ¿mamá?
– cariño, te tengo una gran noticia.
– ¿En serio?
– Tu abuelo logro conseguir un departamento a unas cuantas calles de la escuela, es lo suficientemente amplio para que podamos estar los cuatro sin ningún problema.
– Pero ¿cómo?
– Te lo explico cuando llegues a la casa y dile a Gerald y Phoebe que vengan, esto también les interesará.
– Claro, yo les digo – colgó el teléfono y comenzó a sonreír ante la noticia que acababa de recibir – parece que ya tenemos donde vivir en Nueva York, mi mamá quiere que vayamos a la casa para que nos de detalles.
– ¿Y que esperamos Arni? Vamos de inmediato.
Y como si fuera declarado zona de emergencia, los tres salieron disparados rumbo a Sunset Arms, para recibir la buena noticia de los labios de Stella, Arnold no podía dejar de contar los días que faltarían para su encuentro con su amada novia, muy pronto estarían junto y únicamente se separaría de ella cuando tuvieran que ingresar a la universidad, y eso solo pensando si no irían a la misma, jamás le pregunto a Helga, cual sería la universidad a la que aplicaría, pero en ese momento, eso no importaba, pronto estarían juntos, muy juntos y felices.
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Hola a todos, ya estamos de vuelta con el capítulo de esta semana, espero que hayan tenido un día o una semana satisfactoria, yo debo decir que cada vez siento más la presión por graduarme, este proyecto me esta literalmente matando del cansancio, pero bueno, todo sea por obtener mi título de ingeniero.
Muchas gracias por leer y apoyar esta historia, me hacen muy feliz; ahora si se viene lo mero bueno, ¿qué pasará cuando Helga se entere de esto? ¿le agradará la noticia? ¿Cuál es la propuesta de Dylan? ¿Aceptará Phil?
Serán unos capítulos muy intensos los que se avecinan. Nos veremos para la próxima.
