Disclaimer: Hey Arnold no me pertenece, todos los derechos corresponden a Craig Bartlett y Nickelodeon salvo la idea de la historia y los personajes inventados.

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El dolor más grande que puede tener un padre es perder a un hijo, no hay palabras que puedan expresar el sentir cuando pierdes al ser que te ha dado un nuevo significado a lo que llamamos vida; mi esposa y yo estábamos en una pequeña reunión con unos amigos, después de convertirnos en padres, nos resultaba un poco difícil salir con nuestros amigos pues deseábamos pasar tiempo con nuestra hija, Geraldine fue un cambio radical en nuestra vida, llego en el momento en que creíamos que no veríamos ese sueño cumplido, aunque no la criamos de bebé, le brindamos el mismo amor a que si la hubiésemos engendrado nosotros, ella es la luz de nuestros ojos. Después de unos años de una batalla legal, ella tomo la decisión de convivir con sus padres biológicos y con nosotros, mi esposa y yo teníamos miedo a que decidiera dejarnos por sus verdaderos padres, pero eso no era lo que ella quería que ocurriera en su vida; la convivencia con los señores Pataki fue diferente a lo que imagine, Geraldine siempre nos describió a sus padres como dos seres completamente ajenos a su alrededor, pero, ellos nos demostraron el cambio que sufrieron después de que todo esto comenzó.

Llegamos a nuestro hogar y fuimos recibidos por María, su rostro reflejaba terror, nos asustamos, en mi pecho comencé a experimentar un sentimiento indescriptible – ¿ocurre algo María?

– Es… la… – comenzó a derramar algunas lágrimas – acabo de recibir una llamada para avisar que la señorita Geraldine y su familia han sufrido un accidente, se encuentran graves en el hospital.

Hannah y yo nos quedamos en shock, mi princesa en un accidente, María me proporciono el número de la persona que llamo, era la doctora Bliss, inmediatamente me comunique con ella para saber que ocurría.

– Buenas noches doctora Bliss, habla Dylan Anderson, nos acaban de pasar su recado – dije lo más calmado que pude, debía mantener mi compostura, aunque moría del miedo por siquiera preguntar si mi hija estaba viva o no – ¿qué… qué paso?

– No puedo precisarle los detalles por teléfono, la familia Pataki sufrió un accidente automovilístico, como responsables legales de Helga, necesito que vengan lo antes posible a Hillwood.

– Entiendo, enseguida saldremos para allá, si se requiere de alguna intervención quirúrgica, le brindo mi consentimiento para que tome la decisión más adecuada en lo que nosotros llegamos.

– Gracias, aquí los espero.

Al colgar, le pedí a María que le diera un calmante a Hannah pues ella estaba un poco histérica, mientras yo preparaba una maleta para salir de inmediato a Hillwood, en lo que lograba acomodar algunos cambios de ropa, me ponía en contacto con la aerolínea para que prepararan nuestro avión privado, jamás lo utilizábamos pues considerábamos que era un lujo innecesario, pero en esta ocasión agradecí el poder disponer de él sin necesidad de esperar tantas horas para abordar un vuelo comercial, en menos de dos horas ya estaríamos en Hillwood.

Termine de empacar, Hannah ya se encontraba un poco más calmada, le pedí a María que estuviera al pendiente del teléfono por cualquier cosa y le informe que en cuanto supiéramos algo, le avisaríamos para que se tranquilizara. Durante todo el camino al aeropuerto le pedía a Dios por el bienestar de mi hija y de su familia, ¿qué clase de accidente habrían tenido? Según recordaba, Geraldine me había dicho que pasarían el fin de semana en casa de su abuela quien vivía en una ciudad vecina, aún faltaba para que regresará a Hillwood; por más que mi mente quería resolver esto, no podía, el miedo se iba apoderando de mí.

El avión despego sin problemas y aterrizo de igual manera, un taxi ya se encontraba esperándonos, le indique que nos llevara al hospital de la ciudad, estaba comenzando a amanecer por lo que casi no había tráfico, llegamos rápido, le pague al taxista y nos dispusimos a entrar, justo iba a preguntar en la recepción por los Pataki cuando la doctora Bliss nos encontró.

– Señores Anderson, que gusto verlos, aunque lamento que sea en estas circunstancias.

– ¿Cómo esta nuestra hija? ¿qué fue lo que ocurrió? – preguntó Hannah muy asustada.

– Según el reporte de los peritos, los Pataki's se encontraban viajando por carretera cuando su auto fue embestido por otro conductor quien se encontraba en estado de ebriedad, ambos autos se salieron de la carretera, el conductor del auto responsable se encuentra en terapia intensiva, aún no ha cobrado el conocimiento.

– ¿Y los Pataki?

– Lamento mucho darles esta triste noticia pero – no, por favor no, es la frase que realmente te causa un miedo profundo, ruego a Dios que no sea lo que estoy pensando – el señor y la señora Pataki murieron de forma instantánea, recibieron múltiples golpes en la cabeza lo que les causo una lesión cerebral traumática, Olga se encuentra en terapia intensiva después de que le realizaron los estudios pertinentes, ha recibido múltiples golpes pero no ha reaccionado, en cuanto a Helga, ella iba conduciendo el vehículo, ha sufrido golpes en su cabeza y en sus costillas, en estos momentos se encuentran realizándole estudios, en unos momentos saldrá el medico a darnos noticias.

– ¿Quién es el otro conductor? – pregunto Hannah completamente destrozada después de lo que nos informó la doctora Bliss.

– Es una chica de 16 años, responde al nombre de Rhonda Wellington Lloyd, los padres de la chica ya fueron notificados.

– Hannah, necesito que me esperes aquí junto a la doctora Bliss – le dije lo más sereno que podía a mi esposa, no quería alterarla más – tengo que hacer unas llamadas.

– ¿A quién le vas a marcar a esta hora?

– A Charly, esto no se quedará impune.

Dicho esto, deje a mi esposa mientras me disponía a salir del edificio, le marque a Charly para que me orientara, que clase de padres dejaban a su hija que aún era menor de edad conducir y peor aún consumir bebidas alcohólicas, necesitaba la orientación de mi abogado.

– Charly, lamento molestarte tan temprano pero ha ocurrido algo y necesito de tu asesoría jurídica – le informe a Charly los detalles que conocía hasta el momento del accidente, le pedí que viajará hasta acá para iniciar con las investigaciones lo más pronto posible, le informe que enviaría mi avión privado para que no tuviera retraso con los vuelos comerciales, al terminar mi llamada ingrese nuevamente a la recepción – ya me comunique con Charly, en unas horas estará aquí en la ciudad para iniciar con la investigación.

– Señor Anderson, entiendo cómo se debe sentir con todo esto, pero ¿no cree que se está precipitando?

– No, no lo creo – respondí un poco molesto – esa chica debe de responsabilizarse por sus actos, y también sus padres, no puede ser posible que le permitan conducir de esa manera tan irresponsable.

– Disculpen, ustedes son parientes de la señorita Helga Geraldine Pataki.

Fuimos interrumpidos por un médico – sí doctor, somos sus padres, ¿Cómo se encuentra ella?

– Le hemos realizado distintas pruebas para descartar hemorragias internas o golpes severos, al parecer todas las heridas que tiene son superficiales, el golpe que recibió en la cabeza no representa peligro alguno para su salud ya que este no es profundo, la hemos trasladado a una habitación donde la estaremos observando, por el momento aún no ha reaccionado debido a los sedantes que se le aplicaron.

– ¿Y Olga?

– Lamento informarles que ha caído en un estado de coma, de igual forma que las demás víctimas, ha recibido múltiples golpes en la cabeza, no podemos precisar si estas han causado que cayera en ese estado.

– ¿Cuánto tiempo estará así? – pregunte con horror en mi rostro, una chica con tantas cosas por vivir, atrapada en un sueño.

– No puedo precisarle esa información, puede ser cuestión de horas, días, semanas, meses o incluso años.

Era increíble, Bob y Míriam habían muerto, Olga estaba en coma y Geraldine estaba inconsciente, ¿cómo podría darle esta noticia a mi hija cuando reaccionara?, Geraldine estaba tan feliz y emocionada por pasar sus vacaciones con sus padres y ahora, su felicidad se había interrumpido de esta manera tan cruel; ella no merece esto, ningún hijo o padre merece sufrir una perdida por culpa de la estupidez humana, ¿acaso no piensan en el gran daño que pueden causar al conducir en condiciones no óptimas?

PROV. GENERAL

Estaba amaneciendo en Hillwood, ese día no se sentía como cualquiera, en los programas matutinos comenzó a circular la noticia de un accidente en una carretera a las afueras de Hillwood, se desconocía el estado de los involucrados, así como sus identidades.

En el departamento que había alquilado Mike para su estadía en Hillwood, se encontraban despertando cuatro jóvenes, Eli solía encargarse de preparar los desayunos de todos puesto que la cocina se le daba muy bien, encendió el televisor para escuchar las noticias matutinas mientras se ocupaba en el menú del desayuno.

– Buenos días, Eli, ¿Cómo amaneciste? – llega Phoebe a la cocina mientras limpiaba sus anteojos.

– Si te soy sincera, desperté con una sensación muy extraña en mi pecho, no sé cómo describirla – respondió mientras comenzaba a freír algunos huevos en un sartén caliente.

– ¿Te duele algo? – pregunto Phoebe intrigada.

– No, bueno no estoy segura, sé que no es dolor, pero es una sensación muy extraña.

– ¿Quieres ir con un médico?

– No creo que sea necesario, ya se me pasará.

Se ha confirmado la identidad de las víctimas del accidente en la carretera, una de ellas es una joven de 16 años quien, según el reporte policiaco, se encontraba en estado de ebriedad, responde al nombre Rhonda Wellington Lloyd Al escuchar el nombre de su antigua compañera de clases, Phoebe comienza a prestarle atención al noticiero que transmitía la información las otras cuatro víctimas son una familia, según la información de las identificaciones encontradas, se trata de la familia Pataki.

PROV. PHOEBE

Esto debía de ser una broma, ¿de qué accidente estaban hablando?, Eli inmediatamente apago la estufa y fue corriendo a despertar a Mike y Steve, pues las dos habíamos escuchado claramente que los Pataki's había sufrido un accidente, pero era imposible, Helga iba a pasar el fin de semana con su abuela a las afueras de Hillwood y regresaría hasta el lunes en la tarde, Mike, Steve y Eli llegaron corriendo, yo le subí el volumen al televisor.

Se desconoce quién es el verdadero responsable del accidente, hasta el momento solo se conoce que todos los involucrados se encuentran en el hospital de Hillwood y su estado de salud es delicado.

Apague el televisor – Debemos ir rápido, voy a marcarle a Arnold y a Gerald para avisarles.

Los cuatro nos dirigimos a nuestras habitaciones y nos estábamos arreglando lo más rápido que podíamos, al terminar, le marque a Gerald y le comenté sobre el accidente que había salido en las noticias, le pedí que le explicara a Arnold y que nosotros ya estábamos saliendo para allá.

PROV. ARNOLD

Estaba comenzando a amanecer, los primeros rayos del sol se estaban reflejando por el techo de mi habitación, desperté con una sensación muy extraña en mi pecho, no le di mucha importancia, salí de mi habitación para tomar una ducha cuando mi madre sube desesperadamente rumbo a mi habitación.

– Hijo, que bueno que ya despertaste – me decía un poco alterada, esto me asusto un poco.

– ¿Ocurre algo?

– Se trata de Helga y su familia – sentí una punzada en mi pecho aun más grande – Gerald acaba de marcar para decirnos que en las noticias habían dicho que ella y su familia habían sufrido un accidente en la carretera, se encuentran en el hospital de Hillwood.

– ¿¡Qué?! – Esto debía ser mentira.

– Vamos, cambiate rápido para ir al hospital.

Rápidamente regrese a mi habitación, tome lo primero que encontré, una camisa blanca y unos jeans, mis padres ya se encontraban esperándome abajo, mis abuelos decidieron acompañarnos pues ellos apreciaban muchísimo a Helga, nos subimos al automóvil y nos dirigimos lo más rápido que pudimos al hospital, realmente temía lo peor y un sinfín de preguntas estaban circulando por mi mente, Helga se iría el fin de semana a casa de su abuela y volvería hasta el lunes, ella y su familia salieron el jueves en la tarde y nos había avisado que habían llegado sin problemas, hasta nos envió una foto con toda la familia mientras disfrutaba de una deliciosa comida, ¿Por qué estarían viajando de regreso el sábado en la madrugada si faltaban dos días?

Mi padre se estaciono e inmediatamente bajamos del coche, al entrar a la recepción, pude ver que se encontraban Mike, Steve, Eli y Phoebe junto con los padres de Helga, Gerald venia llegando detrás de mis padres.

– Buenos días, señores Anderson, ¿Qué noticias tienen de la familia Pataki? – pregunte olvidándome de las personas que me rodeaban.

– Buenos días, Arnold, Geraldine se encuentra fuera de peligro, aún se encuentra inconsciente y las heridas que recibió son superficiales, excepto por dos de sus costillas que están rotas.

– ¿Qué noticias tiene de los señores Pataki y de Olga? – preguntó mi madre un poco asustada, pero con mucha calma, quien estaba siendo abrazada por mi padre.

– Lamento informarles que los señores Pataki murieron de manera instantánea en el lugar del accidente y Olga ha caído en coma.

No podía ser posible que los padres de Helga estuvieran muertos, cuando Helga se enteré será un golpe muy fuerte para ella, por fin las cosas con sus padres biológicos estaban funcionando, ahora ella era feliz y por culpa de un accidente le han arrebatado esa felicidad.

– ¿Qué paso con el responsable del accidente? – pregunto mi abuelo quien estaba abrazando a mi abuela.

– Nosotros no tenemos mucha información de ella.

– ¿Ella?

– Arnold, en las noticias dijeron que fue Rhonda quien causo el accidente – decía Phoebe con notables lágrimas en sus ojos.

Sus palabras me tomaban por sorpresa, ¿Rhonda se encontraba en la ciudad? ¿desde cuándo? – ¡¿Qué!?

– ¿Ustedes conocen a la persona que causo esto? – nos preguntó el padre de Helga.

– Ella era nuestra compañera cuando estábamos en cuarto grado, ella y Helga tuvieron algunos roces cuando Helga formaba parte del equipo de porristas y en una competencia se enfrentaron, aunque no son precisamente amigas.

Nuestra conversación fue interrumpida cuando ingresaron al hospital Curly y Nadine, en el rostro de ambos podía ver miedo, no pude controlarme y antes de que Curly dirigiera una palabra a la recepcionista, me lancé sobre él reclamando por lo que su novia había hecho.

– Se puede saber ¿qué demonios estaba pensando Rhonda al causar este accidente?, ¿acaso no pueden dejar a Helga vivir tranquila?, ¿tenían que destrozar su vida de esta manera?

– Arnold calmate, ¿de que estas hablando? ¿Qué tiene que ver Helga en esto? – preguntaba Nadine tratando de separarme de Curly.

– Tranquilo hermano, recuerda que estamos en un hospital y si haces escandalo te van a sacar.

– ¡Suéltame! – me grito Curly al mismo tiempo que se soltaba de mi agarre, al separarnos fui sujetado por Gerald – Para tu información, nosotros vinimos a ver como se encontraba Rhonda, no tengo ni la menor idea de lo que hablas.

– Ahora resulta que no sabes que Rhonda chocó el auto de la familia Pataki – dije evidentemente molesto, sentí una rabia incontrolable dentro de mí.

– Arnold, nosotros no sabemos mucho sobre el accidente, escucha, Rhonda había dado una fiesta anoche en una cabaña a las afueras de la ciudad, ella… decidió salir a comprar más provisiones, yo trate de impedírselo pero logro escabullirse e irse en su coche, Curly y yo tratamos de marcarle pero jamás respondió a nuestro llamado, después de un rato y con ayuda de uno de los invitados, nos dio un aventón para ver si alcanzábamos a Rhonda, después de unos minutos conduciendo, vimos la carretera acordonada, Curly pudo percatarse que el coche de Rhonda se encontraba ahí, pedimos información a los oficiales y nos avisaron que ella estaba en este hospital, pero es todo lo que sabemos – dijo Nadine con lágrimas en sus ojos.

– Chicos, este no es lugar para este tipo de espectáculos.

Mi padre tenía razón, este no era momento de reclamos, lo único que me importaba era que Helga estuviera bien, después de unas horas de espera, llego un hombre de traje a buscar al padre de Helga, ellos estuvieron conversando un poco y justo cuando se disponían a salir del lugar llego el medico con noticias sobre Helga.

– Señores, la señorita Pataki acaba de despertar.

– ¿Cómo se encuentra ella doctor?

– Un poco desorientada, pero al parecer no tiene secuelas de sus heridas, en estos momentos le estamos realizando una pequeña revisión para descartar cualquier cosa, al terminar podrán ingresar a verla.

– Muchas gracias doctor.

PROV. HELGA

Me duele mi cabeza, siento mi cuerpo pesado, al abrir mis ojos puedo ver luces en el techo, ¿techo, por qué estoy viendo el techo? Intento ponerme de pie, pero el dolor me hace recostarme de nuevo, veo a mi alrededor, ¿acaso estoy… en un hospital?

– Pero que… ¿qué paso? – pregunte al aire, no entendía lo que estaba ocurriendo.

– Por favor no se levante señorita, ha sufrido un accidente y sus heridas no han sanado – me dijo una enfermera.

– ¿accidente?

– Buenos días, señorita Pataki, le voy a hacer unas sencillas preguntas.

– ¿Qué ocurre doctor?, ¿dónde están mis padres? – pregunte asustada, no entendía nada de lo que me estaban diciendo.

– Usted y su familia han sufrido un accidente carretero, la información se la brindara sus familiares quien esperan afuera, pero antes de hacerlos pasar, es necesario que le realicemos una revisión rápida para ver que otros padecimientos puede tener que no hayamos detectado en los estudios que le realizamos.

– Esta bien.

El doctor me hizo preguntas muy básicas, pregunto por mi nombre, mi edad, si sabia que día era, si me dolía alguna parte de mi cuerpo; me sentía muy extraña con tantas preguntas, lo único que quería saber era como estaban mis padres, la verdad no recordaba nada de lo que había ocurrido, ¿Cómo termine en un hospital?

– Bien, parece que todo esta en orden, permitiré que sus familiares y amigos ingresen.

Dicho esto, el doctor y la enfermera salieron de la habitación, momentos después ingresaron mis padres quienes se veían muy asustados, mis amigos y los padres y abuelos de Arnold, en el marco de la puerta pude ver a otra persona, me parecía familiar pero no lograba recordar de dónde.

– Princesa, ¿Cómo te sientes? – preguntaba Dylan mostrándome una sonrisa muy cálida.

– Me duele la cabeza y siento pesado mi cuerpo.

– ¿Recuerdas algo de lo ocurrido cariño? – pregunto la señora Shortman.

– Yo… no entiendo que está pasando.

– Hola Geraldine, ¿me recuerdas? – pregunto el hombre que había visto en el marco de la puerta quien se acercaba a mí son una pequeña sonrisa, al ver su rostro más de cerca pude recordar quien era.

– Creo que sí, eres Charly, el abogado de mis padres.

– Es correcto pequeña, que buena memoria tienes.

– ¿Qué hace aquí? ¿estoy en problemas legales o algo parecido?

Su sonrisa se amplio ante mi comentario, pero, así como llego se fue – No, estoy aquí para representarte legalmente, verás, la madrugada de este sábado sufriste un accidente en la carretera mientras tu y tu familia viajaban de regreso a Hillwood, dime ¿recuerdas algo del accidente?

– ¿Accidente?, recuerdo que Bob y Míriam decidieron volver antes debido a que la abuela había tenido una pequeña discusión con Míriam por tonterías, como no querían permanecer más tiempo y mis padres se encontraban agotados, me ofrecí a conducir de vuelta a casa, Bob ya me había estado enseñando a manejar, Olga condujo el primer tramo del viaje, como estábamos cerca, intercambié lugares con ella para que pudiera descansar un poco, mientras daba vuelta en una curva… yo… – comencé a alterarme ante las imágenes que veía en mi cabeza.

– No es necesario que te fuerces cariño, tomalo con calma – me decía Hannah.

– Estoy bien, vi como un coche venia en sentido contrario, intente esquivarlo, pero venia muy rápido y logro golpearme de frente, es todo lo que recuerdo.

– Geraldine, lo que te diré a continuación es un poco delicado, pero es necesario que lo sepas, tus padres han decidido interponer una denuncia al conductor del otro vehículo por los daños que te han causado a ti y a tu familia – me decía Charly con un tono muy serio, no entiendo a que se refiere con daños – es probable que se te solicite a declarar y debido a que no tienes licencia de conducir, puede que exista alguna represalia en tu contra.

– ¿De que demonios está hablando? ¿Dónde están mis padres y mi hermana?

– Helga, cariño necesitas ser fuerte y resistir esto.

¿Ser fuerte? ¿por qué debo ser fuerte?, estaban comenzando a alterarme con tantas vueltas que le estaban dando a esto, necesitaba respuestas – ¿Por qué no me quieren decir lo que esta ocurriendo? ¡¿DÓNDE ESTÁN MIS PADRES Y MI HERMANA?!

– Helga, Bob y Míriam murieron de forma instantánea en el lugar del accidente y Olga se encuentra en estado de coma, no se sabe cuándo va a despertar.

– ¡No es cierto, MIENTEN! – comencé a llorar de forma descontrolada, esto no podía estar pasando, no a mí.

– Helga, quien causo el accidente fue Rhonda, según nos explico Curly, ella había tenido una fiesta y estaba un poco tomada, se le hizo fácil tomar su vehículo para comprar más víveres para la fiesta – dijo Phoebe con un tono muy triste, pude percibir lastima en su mirada, ¿acaso sentía lastima por mí?

– ¡Qué!, esa maldita…

– Helga, calmate por favor – decía Arnold mientras intentaba sujetarme, al escuchar lo que me dijeron no pude evitar intentar ponerme de pie, necesitaba ver a mi familia – entiendo cómo te sientes, pero tu aun no te encuentras bien de salud.

– ¡¿Cómo puedes decir que entiendes como me siento? ¿Acaso has perdido a alguien alguna vez?! – le grite a Arnold, estaba completamente fuera de control.

– No – respondió cabizbajo.

– Entonces ¿por qué dices eso?

– Yo solo…

– Acaso no puedes dejar por una vez en tu vida, suponer que conoces los sentimientos de las personas, claramente los míos no los conoces, siendo tu mi pareja, siempre asumes que te necesito para estar bien, pero la verdad es que no te necesito para vivir, para ser feliz, únicamente me necesito a mí misma, tu solo eres mi acompañante de vida, de aventuras, más no mi motivo para vivir, para existir.

–Geraldine, ¿no crees que estás exagerando? Arnold no quiso... – dijo Mike tratando de calmarme.

–¡Nooo!, No estoy exagerando nada, ustedes no pueden comprender, no lo conocen tanto como yo, solo... – finalmente deje salir mis lágrimas, no podía contenerlas por más tiempo – quiero estar sola, no los quiero cerca de mí, esto es algo que necesito procesar yo sola.

–Pero Helga, no podemos dejarte sola, tú nos necesitas para...

– ¡Qué no los necesito maldita sea! ¿No pueden respetar mis deseos por una puta vez?

Entraron dos enfermeras y me recostaron en la cama, una les pidió a todos que salieran de la habitación mientras que la otra colocaba un sedante, poco a poco fui perdiendo mis fuerzas y comencé a cerrar mis ojos.

PROV. GENERAL

Sus amigos y sus padres salieron de la habitación con un dolor en su corazón; pero era comprensible, nadie que no haya perdido a un familiar, puede comprender esa pérdida de racionalidad, ese sentimiento de soledad, un sentimiento que te hace preguntar ¿Por qué debes ser TÚ la que sufra? ¿Qué clase de culpas puedes estar pagando?
No quería saber nada, ahora estaba completamente sola, ahora que las cosas eran mejores en su vida, llega una tragedia, pero no cualquier tragedia, está era diferente porque había culpa en ella, si, culpa por haber ocurrido en primer lugar, si ella hubiese sido un poco más prudente y reaccionado antes, nada hubiese ocurrido. Pero él hubiera no existe, solo lo inevitable, las consecuencias de nuestras buenas o malas decisiones, cómo podía un simple viaje de regreso llevar a una tragedia. Desde afuera de la habitación se preguntaban lo que ocurriría con ella, después de este evento, definitivamente Helga ya no sería la misma.

La vida nos lleva a superar distintos obstáculos, estos nos ayudan a forjar nuestro carácter, nos hacen madurar y pensar de manera distinta a otros cuando llegamos a la adultez, son estas cicatrices las que nos dicen, si somos lo suficientemente fuertes para salir adelante o, si somos débiles para no seguir viviendo de la misma forma que nuestros seres más allegados desean para nosotros.