"Diálogos"

Narración

'Pensamientos'


Tomoe mami se encontraba en su asiento esperando a que el resto de los estudiantes llegaran al aula, tenía la costumbre de llegar muy temprano, siempre siendo la primera en llegar, no tenía ninguna razón en particular, solamente le gustaba ser puntual.

Aun así, normalmente aprovechaba ese tiempo a solas en el aula durante las mañanas para relajarse, sin embargo, últimamente se dedicaba a pensar, su mente no dejaba de repetir su encuentro con aquel gato negro.

'es obvio que hay otra chica mágica en la ciudad, sin embargo, el número de brujas no se ha visto afectado, lo que quiere decir que no las está cazando y si es así entonces ¿porque hizo el contrato? ¿fue por el deseo? Si es así entonces ¿Por qué envió al gato para que la guiara hacia los civiles? ¿Qué hacia allí si no le interesan las brujas?' pensó mami, su mente plagada de interrogantes sin respuestas.

"quizás lo estoy pensando demasiado" susurro la rubia mientras cerraba los ojos, antes de abrirlos abruptamente al escuchar un alboroto provenir del pasillo.

"Bromeas verdad Yamada, digo porque te expulsarían eres el capitán del club de karate, ¡como ganaremos el próximo torneo sin ti!" grito la voz de un chico.

"cállate quieres, no hay nada que pueda hacer, me echaron, así de simple y no preguntes el motivo, aun si no me hubieran prohibido hablar de ello nunca te lo diría" se escuchó la voz de otro chico obviamente enojado.

La puerta del aula fue abierta con fuerza permitiendo la entrada a ambos chicos, uno era alto tenía el cabello corto y de color negro al igual que sus ojos, el otro más pequeño cabello castaño y ojos azules.

El más alto tenía el ceño fruncido y una mirada que delataba su mal humor, se dirigió hacia la parte de atrás del aula hacia lo que seguramente debía ser su escritorio, tomo lo que parecían ser todas sus pertenencias y las guardo en su mochila todo mientras el otro joven seguía exigiendo una explicación.

Ignorando por completo lo que el más bajo decía, aun furioso se dirigió hacia la puerta una vez más, saliendo del aula, al pasillo donde esperaba uno de los profesores.

"creo que dije que podía irme solo" comento furioso el joven.

"eso no importa, igual te escoltare a la salida de la escuela" respondió el adulto, antes de agarrar el hombro del joven, a lo que el chico respondió soltándose bruscamente.

"no me toque" grito mientras lo fulminaba con la mirada "esto no se quedará así" para luego escupir al suelo, meter las manos en sus bolsillos y dirigirse a las escaleras, una vez se perdió de vista, el profesor suspiro cansado.

"vaya forma de empezar el día" susurro el maestro "lamento que hayan tenido que presenciar eso, pero debo pedirles que no hablen de ello ¿entendido?" dijo el profesor dirigiéndose al chico y a ella.

"p-pero, profesor que pudo haber hecho Yamada para que fuera expulsado!" cuestiono el joven.

"no se me permite hablar de ello, así que confórmate con saber, que lo que ocasiono su expulsión fue algo muy grave, ahora sí me disculpan jóvenes debo preparar todo para mi clase" comento el maestro antes de retirarse.

"¡Maldición!" exclamo molesto el joven antes de irse también.

'que fue todo eso?' se preguntó la rubia, conocía al chico le gustaba presumir y de vez en cuando molestaba a otros estudiantes, también había escuchado que tenía serios problemas de ira, pero para que haya sido expulsado debió de haber hecho algo muy grave, ya que los profesores solían ser bastante indulgentes.

Que le ordenaran recoger sus cosas temprano en la mañana, debe haber sido para evitar que la menor cantidad de estudiantes se enteraran, por si fuera poco, también le prohibieron hablar del asunto, evidenciando que lo que hizo era algo tan serio que no querían que la escuela se viera involucrada.

'y yo aquí pensando que sería otra mañana normal' dijo mami en su mente.

Fue sacada de sus pensamientos cuando algunos estudiantes comenzaron a llegar, lo que la hizo olvidarse del extraño suceso y comenzar a prepararse para la clase.


"gracias por acompañarme a la dirección, akemi-san" hablo hitomi a la pelinegra que caminaba a su lado, acababan de salir de la dirección, después de que hitomi fue llamada debido a lo sucedido el día anterior.

"no te preocupes por eso, era mejor si ibas con alguien que fue testigo" comento la pelinegra mientras bostezaba.

"¿estás bien? te ves cansada" dijo la peliverde viéndola bostezar.

"sí… solo he tenido problemas para dormir últimamente, creo que iré a la enfermería a descansar un poco"

"oh, quieres que te acompañe" ofreció hitomi.

"no, estaré bien" informo homura, deteniéndose.

"qué hay del profesor ¿quieres que invente una excusa?" sugirió la peliverde dejando de caminar también.

"te lo agradecería" respondió homura mientras sonreía y comenzaba a caminar rumbo a la enfermería "nos vemos luego" dijo la pelinegra dándole la espalda y levantando la mano en señal de despedida.

"s-si" respondió la peliverde, antes de darse la vuelta y comenzar a caminar hacia su aula.

En su mente hitomi se encontraba repasando las últimas 24 horas, aun sin creer todo lo que había pasado, el día había empezado de lo más normal, se despertó temprano, salió de su casa rumbo a la escuela, deteniéndose en el mismo lugar de siempre para esperar a Sayaka y madoka, las clases empezaron con el ya típico discurso de Saotome-sensei, no obstante, al terminar en lugar de dar inicio a la clase, presento a un nuevo estudiante transferido.

Akemi Homura, su primera impresión fue la de una chica reservada y misteriosa, luego conforme avanzo el día, en su descripción incluyo inteligente, pero algo holgazán y muy despreocupada por sus clases, era obvio que no le interesaba destacar, ni la imagen que los demás estudiantes tuvieran de ella.

En ningún momento pensó que ambas llegarían a relacionarse más que como simples compañeras de clase, sin embargo, al terminar el día las cosas cambiaron, su encuentro en el techo con su admirador secreto había resultado muy mal y por un segundo pensó que todo había acabado… pero fue salvada por quien menos se esperaba.

No podía creer que el estudiante trasferido la haya defendido y llevado a la enfermería en una pose tan vergonzosa, realmente agradecía que nadie la haya visto de esa forma… dejando de lado lo embarazoso que fue ser cargada como una novia hasta la enfermería, sin duda fue muy amable incluso se ofreció a acompañarla a su casa.

Llegando al aula, fue saludada por los pocos estudiantes que ahí se encontraban, al responder el saludo algunos notaron el vendaje en su muñeca, por lo que preguntaron si se encontraba bien, a lo cual la peliverde mintió asegurando que tuvo un pequeño accidente en casa, antes de retirarse evitando así más preguntas al respecto, camino hasta su escritorio y tomo asiento esperando a que el profesor llegara.

Mientras esperaba, se dio cuenta de un pequeño problema…

'¿que se supone que les diga a Sayaka y madoka?' pensó hitomi, percatándose del dilema al que se enfrentaba, mentir estaba fuera de discusión, no solo porque eran sus mejores amigas sino porque no funcionaria, si madoka fuera la de hace un año atrás quizás funcionaria, pero últimamente se había vuelto más perspicaz seguramente un rasgo heredado de su madre.

Por otro lado, Sayaka la conocía muy bien, se daría cuenta que estaba ocultando algo e insistiría hasta que confesara la verdad completa.

Dirigió su atención al vendaje en su muñeca 'quizás si soy lo suficientemente cuidadosa, podría evitar que se den cuenta de las vendas debajo de la manga del uniforme' pensó la peliverde asegurándose de que la manga de su uniforme cubriera por completo el vendaje.

Si… solo tendría que evitar usar su mano lastimada para no arremangar su manga y que el vendaje fuera visible.

'espero que funcione' pensó la peliverde, se los contaría una vez estuvieran a solas y fuera de la escuela, conociendo a Sayaka haría un escándalo, algo malo ya que debían guardar silencio al respecto.


En el camino hacia la escuela madoka se encontraba pensativa, no había soñado con la pelinegra, esta vez fue un sueño normal de la vez que ella y su familia fueron de vacaciones a Tokio, nada que ver con monstruos o chicas mágicas y eso de alguna manera le preocupaba.

'no puede ser una coincidencia que mis sueños se hayan detenido, el mismo día que la chica en ellos fuera transferida a mi clase' cuestiono la pelirosa en su mente, mientras caminaba sin prestar atención a su alrededor.

sin embargo, aún es muy pronto para sacar conclusiones, quizás solo sea una pausa, como cuando comenzaron, había noches que la tenía otras que no, pero después de un mes simplemente ya no se detuvieron, quizás, es solo eso una pausa, pensó madoka antes de ser devuelta a la realidad por el fuerte sonido de la bocina de un camión.

Deteniéndose y mirando en dirección al fuerte sonido sus ojos se abrieron producto del pánico, se encontraba en medio de la calle y un camión se aproximaba a gran velocidad hacia ella.

'¡muévanse! Por favor ¡muévanse!' rogaba en su mente la pelirosa a sus temblorosas piernas, por más que intentaba no lograba moverlas era como si hubieran dejado de responderle.

Cerro los ojos ya resignada, mientras se despedía de su familia esperando el fuerte impacto, no obstante, al pasar los segundos se dio cuenta que nada sucedía, por lo que temerosa, comenzó a abrir los ojos lentamente, para darse cuenta de que el gran camión había desaparecido, en su lugar solo había silencio y una calle completamente vacía, en realidad no había nadie, todas las personas que antes caminaban por la acera también habían desaparecido junto con el resto de los vehículos.

"q-que está pasando" exclamo asustada la joven.

"Miau~!"

La pelirosa, salto de sorpresa al escuchar el maullido, dirigió su mirada hacia donde le pareció escuchar el maullido y vio que arriba de un muro se encontraba un gato negro de hermosos ojos azules que la miraba fijamente, se quedó mirándolo hasta que el gato volvió a maullar.

Decidió acercarse hacia el gato, ya que parecía ser el único ser vivo a parte de ella misma en los alrededores y por qué podía sentir que el gato, parecía desprender un aura de seguridad que aumentaba conforme más se acercaba a él, una vez estuvo de vuelta en la acera el gato volvió a maullar.

"Miau~!" una vez el maullido se detuvo, una luz blanca muy fuerte la obligo a cerrar los ojos, cuando los abrió nuevamente, el gato había desaparecido y el sonido de gente caminando por la acera y el rugido de los motores de los diferentes vehículos en la calle habían regresado, por más que busco al felino no lo encontró.

Comenzó a pensar que tal vez todo había sido su imaginación, así que decidiendo pensar en ello más tarde reanudo su caminata hacia la escuela, pero esta vez se aseguró de mirar a ambos lados antes de cruzar, haya sido su imaginación o no, era mejor prevenir.

Sin sospechar que era observaba por el mismo gato negro, que se encontraba sentado sobre el muro y en el mismo lugar.

'enserio, como puede ser tan descuidada' pensó Amy mientras suspiraba, un poco más y hubiera sido atropellada por ese camión, ahora entendía a qué se refería homura, con que era necesario vigilarla, antes de bajarse del muro y volver a su misión de seguir de cerca a la pelirosa.


"otra vez tarde madoka" amonesto Sayaka a la pelirosa "tienes idea de lo aburrido que fue estar de pie sola en medio del camino"

"l-lo siento Sayaka-chan esta vez me llevo un poco más de tiempo el despertar a mi madre" mintió la pelirosa, mientras recuperaba el aliento después de correr el último tramo hacia su amiga, no podía contarle su experiencia con el gato negro y el camión, era algo que ni ella estaba completamente segura de que realmente había pasado.

"está bien, solo vamos, hitomi debe estar esperándonos en el aula" comento la peliazul.

Esto llamo la atención de la pelirosa "hitomi-chan se adelantó ¿por qué?" pregunto confundida la pelirosa, era extraño que hitomi se adelantara, siempre las esperaba a Sayaka y a ella sin importar lo tarde que llegaran.

"no lo sé, cuando llegue, no estaba y después de unos minutos me llego un mensaje de ella informando que ya se encontraba en la escuela y lamentaba no poder ir juntas a la escuela, pero tenía algo que hacer antes de que empezaran las clases" informo la peliazul.

"ya veo… entonces deberíamos irnos" hablo la pelirosa.

"sí, espero que te hayas recuperado, ¡porque la última que llegue al aula invita el almuerzo!" exclamo Sayaka antes de comenzar a correr dejando rápidamente atrás a la pelirosa.

"o-oye… eso no es justo Sayaka-chan" grito madoka mientras corría detrás de la peliazul.

'Bueno creo que mi trabajo está hecho' pensó Amy escondida en los arbustos y observando como ambas jóvenes entraban a la escuela corriendo.

'madoka llego a la escuela sana y salva, regresare al apartamento por ahora' informo el felino mediante telepatía.

'entendido' respondió la pelinegra 'Avísame, si hay algún cambio importante en el comportamiento de las brujas' pidió homura.

'no te preocupes, te avisare si ocurre algo' contesto el felino.

'Bien, nos vemos luego' dijo homura abandonando el enlace.

Con eso dicho Amy comenzó a dirigirse hacia el apartamento de la pelinegra, con la intención de seguir monitoreando a las brujas, tenían que mantenerse alerta por si alguna aberración decidía entrar a la ciudad.


"victoria~!" celebro la peliazul colocando su Bolso encima de su escritorio, la pobre madoka se encontraba parada en la entrada del aula jadeando y esforzándose por permanecer de pie, "diré que me sorprendiste madoka, realmente te has vuelto más rápida, por poco y me alcanzas… lastima para ti que no estaba corriendo seriamente~!" hablo la peliazul orgullosa de su superioridad atlética.

La pelirosa solo agacho la cabeza y suspiro derrotada, se dirigió a su escritorio, para dejarse caer en su asiento aun exhausta.

"Sayaka está prohibido correr en los pasillos" regaño hitomi desde su asiento.

"oh vamos porque solo me regañas a mí, madoka también lo hizo" respondió la peliazul fingiendo estar molesta.

"estoy segura de que madoka-san, lo hizo por alguna buena razón" hablo hitomi mirando a la pelirosa sentada a su lado.

"l-lo hice… porque Sayaka-chan… dijo que si perdía… debía invitar el almuerzo" logro decir la pelirosa aun tratando de recuperar el aliento.

"Sayaka… volviste a olvidar tu almuerzo en casa ¿verdad?" cuestiono la peliverde con una mirada acusatoria.

"n-no es mi culpa, mi madre no me despertó, así que para llegar a tiempo tuve que irme sin el" se defendió la peliazul, al ver la mirada de desaprobación en la cara de sus amigas, decidió optar por el plan B.

"vamos madoka por favor, apiádate de esta pobre chica" rogo la peliazul mientras caía de rodillas y miraba a madoka con ojos llorosos.

"s-supongo que podría compartir un poco de mi almuerzo" cedió la pelirosa a las suplicas de su amiga.

"¡SI!" se levantó Sayaka mientras bombeaba su puño en señal de triunfo.

Suspirando ante la interacción entre sus amigas, hitomi dirigió su mirada al asiento aun vacío de homura 'parece que realmente pasara la primera clase en la enfermería' pensó la peliverde, antes de que el profesor entrara.

Una vez todos estuvieron en sus lugares el profesor procedió a pasar lista, momento en el que madoka se dio cuenta de la ausencia de la pelinegra en el aula 'acaso se le hizo tarde' se preguntó la pelirosa en su mente.

Su pregunta no tardó mucho en ser respondida cuando el profesor al nombrar a la pelinegra, su amiga peliverde levanto una mano llamando la atención de todos en el aula.

"akemi-san dijo que se sentía mal por lo que se dirigió a la enfermería, para que la enfermera pudiera examinarla" informo hitomi al profesor.

"ya veo, gracias por decírmelo shizuki-san" agradeció el profesor a la joven, antes de dar comienzo a la clase.

Mientras tanto Sayaka y madoka miraban con sospecha a la peliverde, ¿porque sabía ella de la situación de la pelinegra? ¿acaso se habían encontrado más temprano? y si fue así ¿qué hacia la pelinegra tan temprano en la escuela? Había dejado claro el primer día que no le interesaban las clases, entonces ¿porque llegar temprano?

Después de intercambiar miradas entre ellas por unos segundos, Sayaka y madoka acordaron que interrogarían a hitomi al respecto más tarde.


"ya les dije, que me encontré con akemi-san cuando me dirigía al aula y me pidió que le informara al profesor que estaría en la enfermería" repitió hitomi, mientras abría la puerta del techo, habían decidido que almorzarían en ese lugar.

"sí, pero estoy segura de que esa no es toda la historia" acuso Sayaka detrás de la peliverde.

"y cuál sería el resto de la historia" respondió la peliverde cansada del interrogatorio, sentándose y comenzando a desempacar su almuerzo.

"oye Sayaka-chan, no crees que exageras un poco" hablo la pelirosa "¿porque hitomi-chan nos mentiría?" cuestiono.

Suspirando la peliazul cedió por el momento "bien no insistiré más, ahora… madoka que trajiste esta vez" exclamo emocionada Sayaka.

Hitomi suspiro aliviada de que por fin hayan cambiado de tema, desconectándose por completo de la conversación entre sus amigas, la peliverde se dispuso a comer, sin embargo, cuando estaba a punto de dar su primer bocado, sintió como un dolor fuerte y punzante atravesaba su muñeca, dejando caer su comida y tratando de reprimir un gemido de dolor.

Madoka y Sayaka se dirigieron hacia la peliverde que permanecía completamente quieta en su asiento.

"hitomi-chan ¿te encuentras bien?" pregunto la pelirosa preocupada.

"sí… usualmente no eres tan torpe" contribuyo la peliazul.

"s-si… solo… se me resbalo… lo siento… si las asuste" respondió hitomi, mientras trataba de ocultar su mano lesionada detrás del recipiente de su bento, algo que no pasó desapercibido por madoka la cual entrecerró los ojos en sospecha.

"Hitomi-chan podrías mostrarme tu mano derecha un momento" pregunto la pelirosa con un semblante serio y con su mano extendida.

"p-por qué el interés tan repentino en mi mano kaname-san" cuestiono la peliverde con una sonrisa nerviosa.

"solo quiero asegurarme de una cosa, no te preocupes será solo un momento" dijo madoka aun con su mano extendida y con una voz demandante.

"o-oigan porque el ambiente tenso" comento Sayaka nerviosa por el cambio de actitud de madoka.

"Sayaka-chan" dijo la pelirosa sin apartar la mirada de hitomi.

"¿sí?" respondió la peliazul.

"cállate" ordeno madoka.

"¡SI SEÑORA!" respondió Sayaka asustada, parecía que madoka estaba comenzando a mostrar más rasgos de la personalidad de su madre.

Hitomi había comenzado a sudar, no había forma de que pudiera escapar, si madoka descubría su lesión, tendría que confesar que la provoco y con Sayaka presente las cosas pintaban muy mal, sin dudar iría al aula de los de noveno grado buscando al responsable, detenerla sería inútil ya que la peliazul era mucho más fuerte que ellas y sabía que no escucharía nada de lo que dijera en ese estado.

Suspirando, la peliverde decidió que lo mejor sería confesar y explicar todo lo mejor que pueda para así tratar de que Sayaka no las meta en problemas "y-yo… la verdad es…"

"y yo que pensaba que eras una chica tímida, pero parece que puedes ser bastante dominante cuando te lo propones kaname-san" comento homura detrás de la pelirosa, haciéndola saltar sorprendida.

"a-akemi-san" dijeron hitomi y madoka, esta última perdiendo su actitud dominante y poniéndose nerviosa.

"e-espera tú de donde saliste" grito Sayaka con una mano en su corazón y la otra apuntando a la recién llegada pelinegra.

Homura solo parpadeo ante la pregunta de la peliazul antes de responder con expresión confundida "pues de esa puerta allá atrás" dijo mientras la señalaba.

"oh… claro" respondió Sayaka poniendo una expresión en blanco.

"bien con eso claro, shizuki-san, Saotome-sensei me pidió que te buscara y te dijera que necesitaba hablar contigo, realmente parecía urgente" informo la pelinegra mientras hacía contacto visual con la peliverde.

Le tomo unos segundos, pero hitomi fue capaz de entender lo que la pelinegra estaba haciendo, podía verlo en sus ojos, le estaba dando una excusa para irse.

"oh, te lo agradezco, akemi-san" dijo hitomi antes de voltearse hacia sus amigas "debo irme, pero prometo explicar todo después de clases" se excusó la peliverde con una pequeña reverencia antes de caminar hacia la puerta.

Al pasar al lado de homura, le dedico una sonrisa de agradecimiento a lo cual la pelinegra respondió con un asentimiento, para luego abandonar el techo dejando a solas a homura con madoka y Sayaka.

"lamento haber interrumpido su almuerzo, me iré para que puedan continuar" dijo la pelinegra con una reverencia, antes de comenzar a caminar hacia la puerta.

"¡e-espera!" grito madoka, tomando a homura de la muñeca.


Visión

La puerta del techo se abrió lentamente revelando a una homura de aspecto ansioso y nervioso, dirigió su vista al frente mientras acomodaba sus lentes de montura roja, logrando así aclarar su vista y ver que el lugar en realidad ya estaba ocupado por otras estudiantes que al parecer tuvieron la misma idea de almorzar en un lugar tranquilo.

"y-yo… lo lamento… p-pensé que nadie almorzaba en el techo… me iré a-ahora mismo" dijo homura tartamudeando y completamente avergonzada, al mismo tiempo que comenzaba a jugar con sus trenzas, algo normal cuando se encontraba nerviosa.

"¡espera!" grito madoka mientras tomaba la muñeca de homura evitando así que se fuera "no tienes que irte, es más porque no nos acompañas" sugirió la pelirosa con una sonrisa.

"p-pero" balbuceo homura mientras observaba detrás de la pelirosa a hitomi y Sayaka que observaban toda la interacción en silencio, trago nerviosamente antes de responder "s-solo… las molestaría… e-es mejor que me vaya" hablo la pelinegra mientras evitaba la mirada de madoka.

"eso no es cierto, vamos te presentare a mis amigas" insistió la pelirosa mientras trataba de hacer que homura la siguiera, al ver que no se movía intento hablar de nuevo, pero al ver el miedo y ansiedad en los ojos de homura, decidió acercarse a ella y tomar sus manos en señal de apoyo.

"homura-chan, recuerdas nuestra conversación de camino a la enfermería esta mañana" comento madoka a lo que la pelinegra solo asintió en respuesta "hablaba enserio cuando dije que no tenías por qué estar nerviosa, puedes confiar en mí, después de todo somos compañeras de clase"

Hablo madoka con una voz segura pero suave, al mismo tiempo que la miraba a los ojos, claramente intentando que homura la tomara enserio esta vez.

La pelinegra solo dirigió su mirada al piso y por unos segundos pareció pensarlo hasta que al fin madoka fue capaz de oír su respuesta.

"e-está bien" susurro homura solo perceptible para madoka ya que se encontraba muy cerca.

"¡Bien!" dijo la pelirosa alegremente, antes de tomar la mano de la pelinegra y llevarla junto a sus amigas.

Sin embargo, cuando ya estaban muy cerca, la ansiedad de homura la supero y aprovechando el momento en que madoka libero su mano para comenzar las presentaciones, retrocedió unos pasos antes de hacer una reverencia en señal de disculpa.

"l-lamento la interrupción" dijo tartamudeando, para luego darse la vuelta y huir lo más rápidamente que le permitió su frágil y débil cuerpo, esta vez madoka no pudo detenerla producto de la sorpresa y dejando nuevamente solas a las tres chicas.

"eso… fue muy raro… que chica tan extraña" dijo Sayaka siendo la primera en recuperarse, ganándose una mirada de desaprobación de parte de hitomi y madoka.

"vamos no me miren así, saben que tengo razón" se defendió la peliazul.

Hitomi solamente guardo silencio, antes de comenzar a comer una vez más, seguida rápidamente por Sayaka.

La pelirosa dirigió una última mirada hacia la puerta del techo, antes de suspirar tristemente y retomar su almuerzo junto a sus amigas.

Mientras tanto, al otro lado de la puerta, homura se encontraba recargada en ella, la pequeña carrera que hizo para huir anteriormente, la había dejado sin aliento, por lo que una vez hubo cerrado la puerta se detuvo para descansar.

Sus ojos se encontraban oscurecidos y su rostro mostraba una expresión abatida, había escuchado lo que la peliazul había dicho de ella y ninguna de las otras dos había negado sus palabras, lo que daba a entender que también pensaban lo mismo, para la gran mayoría ser llamada rara o extraña, no significaría nada, pero para homura que tenía una autoestima tan pobre, la afecto mucho.

Habiendo recuperado el aliento, la pelinegra se dirigió hacia la enfermería, una vez llego le pregunto a la enfermera si podía permitirle almorzar allí, la enfermera contesto que no tenía ningún problema y que podía venir siempre que quisiera, para luego irse y dejarla sola.

La pelinegra reviso con la mirada el lugar, para luego mirar su almuerzo, suspirando comenzó a desempacar y así comenzar a comer.

"comiendo sola y en una cama de hospital… vaya cambio en la rutina eh…" susurro la pelinegra con tristeza.

Fin de la visión


Madoka se encontraba en shock y con los ojos bien abiertos por la impresión '¿que fue eso?' se preguntaba en su mente, sin embargo, su aturdimiento no duro mucho cuando escucho que alguien la llamaba.

"kaname-san, ¿te encuentras bien?"

La pelirosa volvió en sí y noto dos cosas, primero aún se encontraba sujetando la muñeca de la pelinegra y segundo, el rostro de esta última se encontraba a centímetros del suyo, mientras la miraba intensamente.

Ante esto el rostro de la pelirosa se tornó completamente rojo y libero la muñeca de homura mientras retrocedía unos pasos completamente avergonzada.

"l-lo siento, s-solo quería preguntarte… si te gustaría acompañarnos a almorzar" logro decir la pelirosa, aun nerviosa.

Homura, la miro por unos segundos con los ojos entrecerrados, con una expresión pensativa, antes de cerrar los ojos y asentir en comprensión.

"aprecio la invitación, pero tendré que declinar esta vez, ya he almorzado anteriormente en la enfermería" se disculpó la pelinegra mientras hacia una pequeña reverencia.

"o-oh… ya veo" dijo la pelirosa con tristeza en su voz y una expresión decepcionada.

Al ver esto la pelinegra, se mordió el labio inferior, nunca le ha gustado ver triste a madoka, sin embargo, tampoco podía aceptar su invitación, tenía que mantener su distancia.

"pero… estaría dispuesta acompañarlas en otro momento, claro si no les molesta por supuesto" dijo homura, esto último dirigido a la peliazul que miraba a madoka con el ceño fruncido.

Sayaka al percatarse de que homura la miraba, forzó una sonrisa en su rostro, ante lo cual la pelinegra solo puso una expresión en blanco.

"enserio, nos encantaría" hablo madoka recuperando su ánimo e ignorando por completo la mirada fulminante que Sayaka le dirigía.

"bien, entonces las dejare almorzar a gusto" se despidió homura, una vez cerró la puerta, madoka soltó un aliento que no sabía que estaba conteniendo, mientras limpiaba el sudor de su frente con el dorso de su mano.

"¡que fue todo eso!" grito Sayaka encarando a la pelirosa.

"que quieres decir" madoka regreso a su asiento y recuperando su comida.

"sabes a que me refiero, ¿qué sucede entre tú y el estudiante transferido?" dijo Sayaka acusadoramente.

"no pasa nada, solo… la veo sola todo el tiempo, así que, pensé en ser amable e invitarla a almorzar con nosotras, es eso algo malo" cuestiono madoka concentrada en su comida.

"n-no… eso no es lo que me molesta, madoka, siempre actúas diferente a su alrededor"

"Sayaka-chan, no crees que exageras, es la segunda vez que hablo con ella y la primera vez, tu no estabas presente como sabrías que actúe diferente" respondió la pelirosa, mirándola fijamente a los ojos.

Esta vez la peliazul no dijo nada, solamente se quedó en silencio, después de unos segundos, suspiro con evidente frustración y regreso a comer de mala gana, terminando así su discusión.


Homura se encontraba de camino a la enfermería, mientras pensaba sobre el extraño comportamiento de madoka hacia ella, evidentemente algo pasaba, por algún motivo desconocido, madoka se volvía un manojo de nervios cuando ella estaba cerca.

'Al menos Sayaka sigue siendo la misma' pensó homura, era muy clara la desconfianza que le tenía, algo que esperaba, después de todo incluso cuando era tímida y débil desconfiaba de ella, por lo que era algo a lo que se había acostumbrado.

Por otra parte, estaba Hitomi, había notado el aura de negatividad que desprendía cuando salieron del aula y mientras almorzaba en la enfermería, noto que, aunque en menor medida, un aura similar surgía de madoka, pero lo que realmente la hizo caminar al techo y ver qué pasaba con ellas, fue cuando un aura de temor apareció en Sayaka.

Era extraño que la peliazul mostrara temor ante algo, por lo que cuando llego al techo y sintió el ambiente tenso entre madoka y hitomi, mientras esta última parecía ocultar su mano lastimada en su espalda, rápidamente llego a la conclusión de que la peliverde les estaba ocultando su lesión y que al parecer madoka sospechaba al respecto, mirando a una Sayaka de expresión temerosa, se dio cuenta que talvez sería bueno intervenir.

Terminando su reflexión sobre lo que la llevo al techo, homura entro y cerró la puerta de la enfermería, sin percatarse de la presencia de hitomi, ante lo cual la pelinegra solo pudo parpadear al ver frente a ella, una joven peliverde que le sonreía y saludaba.

"sabía que, si esperaba, eventualmente aparecerías" dijo la peliverde acercándose a homura.

"Shizuki-san, ¿me necesitas para algo?" pregunto homura, mientras levantaba una ceja, ante el comentario de la peliverde.

"¿necesito un motivo para hablar con una amiga?" cuestiono hitomi, con una leve sonrisa, al ver la expresión en blanco de homura se dio cuenta que no le creía, así que solo suspiro en derrota "en realidad vine para ver si podía conseguir algo para el dolor, pero la enfermera no estaba así que decidí esperarla" hablo mientras masajeaba suavemente su muñeca.

"ya veo, olvide advertirte sobre el dolor antes" comento la pelinegra mientras se dirigía hacia uno de los estantes, buscando algo que aliviara el dolor "préstame tu mano un momento"

La peliverde hizo lo que le pidió y observo como homura, quitaba el vendaje en su mano, pareció revisar minuciosamente el moretón por unos segundos, antes de sacar un pequeño tubo con gel, aplicándolo alrededor del moretón uniformemente y con cuidado, el gel estaba frio por lo que se estremeció un poco, la pelinegra se disculpó al respecto antes de buscar vendas nuevas y vendar una vez más el moretón.

"con eso debería bastar, recomiendo que no uses mucho esa mano y si aun con el gel sigues sintiendo dolor, tomate una de estas" informo homura dándole un sobre con 6 pastillas pequeñas "es un analgésico, aliviara el dolor por completo" comento la pelinegra mientras guardaba el gel y el resto de vendas.

Hitomi observo el vendaje perfectamente colocado y el sobre de pastillas, estaba impresionada, no se había detenido a pensar en ello antes, pero homura parecía tener algún tipo de entrenamiento médico, lo que la hizo preguntarse si, ella quería ser doctora en el futuro.

"te lo agradezco, akemi-san" dijo la peliverde mientras guardaba el sobre de pastillas en el bolsillo de su falda "si no te importa que pregunte, ¿Cómo es que sabes tanto de medicina?, ¿planeas estudiar medicina cuando vayas a la universidad?" pregunto hitomi curiosa.

La pelinegra, pensó por unos segundos en su respuesta "no planeo ser doctora, ni nada parecido, pero si aprendí bastante durante mi estadía en el hospital" respondió la pelinegra terminando de acomodar todo en su lugar.

"¿enserio? entonces que te motivo a aprender" volvió a preguntar la peliverde.

Homura se dirigió a una de las camas, se sentó y con una mano le indico a hitomi que se sentara en la cama de enfrente.

"la verdad, es un motivo algo tonto" comenzó la pelinegra "como sabrás estuve hospitalizada por muchos años, del hospital de Tokio fui trasladada al de esta ciudad, el tiempo que pasé en Tokio fue muy monótono y solitario, además de los doctores nadie iba a verme y debido a mi condición, no podía hacer ningún tipo de actividad física, por lo que no pasaba mucho tiempo fuera de mi habitación"

Después de una breve pausa, continuo "por lo que, al ser trasladada, para evitar volver a caer en la misma rutina, comencé a leer, lastimosamente, al ser un hospital la gran mayoría de libros eran sobre medicina, por lo que no tenía muchas opciones al respecto, con el tiempo fui aprendiendo bastante y una enfermera se ofreció a enseñarme primeros auxilios, por lo que acepte de muy buena gana, logrando así mantenerme ocupada y obteniendo la distracción que tanto anhelaba para ya no sentirme tan sola"

"como veras, más que una meta a futuro, solo aprendía para hacer más llevadera mi vida en el hospital" dijo homura finalizando su historia.

"entiendo" comento hitomi "nunca pensé que tu estadía en el hospital fuese tan mala"

"no te preocupes, el pasado es solo eso, lo importante ahora es vivir en el presente" comento homura con una media sonrisa.

"sí, tienes razón" respondió hitomi, segundos después se escuchó la campana de la escuela, poniendo fin a la hora de almuerzo "creo que deberíamos regresar a clase"

"uhg, tengo que hacerlo, aún estoy cansada" se quejó homura mientras se acostaba en la cama.

Hitomi se rio ante la actitud perezosa de la pelinegra "no puedes faltar a clase por siempre, vamos tenemos que prepararnos para la clase de educación física" dijo la peliverde mientras le tendía su mano sana a homura para ayudarla a levantarse.

"bien, pero no pienso esforzarme para nada más que lo necesario para no reprobar" hablo homura con fastidio en su voz.

"ya lo veremos~" pronuncio hitomi divertida.

"por cierto, si quieres evitar que tus amigas se enteren de tu vendaje antes de que terminen las clases, deberías usar tu chaqueta deportiva para la clase de educación física, la maestra no dirá nada, ya que es parte del uniforme de gimnasia, aunque puede que sientas más calor con ella, por eso usarla es opcional" sugirió la pelinegra una vez salieron de la enfermería y comenzaron a caminar de regreso a su salón de clases.

La peliverde parpadeo antes de sonreír nuevamente "eso hare gracias por decirme" agradeció hitomi.

Aunque una duda se planteó en su mente al respecto, recordaba que el día anterior homura uso la chaqueta, si no tenía nada que ocultar ¿porque la usaría?, después de todo ella misma dijo que daba más calor, tenía curiosidad, sin embargo, se abstuvo de preguntar.


Al finalizar la jornada escolar del día, homura pudo notar algo curioso, al parecer Sayaka y madoka tuvieron algún tipo de pelea, siendo al parecer Sayaka la más afectada, la tenue aura de negatividad que la rodeaba lo revelaba, no obstante, si bien que ambas pelearan era algo inusual, lo que si era realmente impactante fue la casi imperceptible aura de negatividad que rodeaba a madoka.

'me pregunto que habrá pasado, una vez abandone el techo' pensó la pelinegra curiosa, esta madoka estaba resultando ser muy impredecible, primero su nerviosismo, luego su carácter dominante y ahora acaba de descubrir que también puede ser terca, notando el puchero en su cara una vez hitomi pareció preguntar al respecto, a lo cual la peliverde solo puso una expresión confundida.

Logrando que la pelinegra se riera de lo infantil que podían ser sus amigas, terminando de guardar todo, tomo su bolso y salió del salón con la intención de regresar a su apartamento y prepararse para otra noche de casería.

"ah, ¡akemi-san espera!"

Deteniéndose de bajar las escaleras homura dirigió su mirada a la peliverde que se acercaba a ella.

"¿sí?"

"quería preguntarte si te gustaría acompañarnos a comer helado en el centro comercial" pregunto hitomi sonriente, mientras una madoka curiosa y una Sayaka de expresión molesta la alcanzaban.

Tenía la intención de rechazar su oferta, después de todo debía prepararse para esta noche, sin embargo, la incomodidad de Sayaka ante la sugerencia de hitomi, la tentó a aceptar, después de todo siempre fue entretenido molestar a la peliazul.

"claro, me encantaría" dijo homura con una leve sonrisa, no perdiéndose como la cara de Sayaka mostraba aún más su malestar y como el rostro de madoka se ilumino en aparente alegría.

"¡Bien! ¡entonces en marcha!" exclamo en tono alegre la pelirosa, mientras tomaba la delantera, seguida por una Sayaka de expresión depresiva y una hitomi confundida ante el cambio de ánimo de su amiga.

Una vez salieron de la escuela, las cuatro jóvenes tomaron el camino hacia el centro comercial, durante el trayecto, homura contacto a Amy por medio de su enlace mental para avisarle de que llegaría un poco más tarde.

'y eso fue lo que ocurrió' hablo homura, terminando de contarle todo lo que paso en la escuela hoy.

'entiendo, pero sabes me impresiona que hayas contado parte de tu historia en el hospital' comento el felino.

Homura solo se encogió de hombros 'no es que sea necesario ocultar algo así, aunque cambie partes de la historia, después de todo no puedo decirle que el verdadero motivo por el que decidí aprender sobre medicina, fue porque un gato me lo sugirió' comento la pelinegra con diversión en su voz.

'aunque, hubiera sido divertido ver que expresión pondría al respecto ¿no lo crees?' respondió igual de divertida Amy.

'ciertamente, habría valido la pena…' hablo la pelinegra antes de detenerse abruptamente y dejar de caminar.

Podía sentir como varias personas que portaban un aura de negatividad, parecían estarlas siguiendo con especial malicia dirigida a hitomi y a ella misma.

'Amy puedes sentirlos verdad' pregunto la pelinegra completamente seria.

'si, apenas puedo sentirlos debido a la distancia, pero, hay alrededor de cinco personas, todos varones, siguiéndolas desde hace varias calles' respondió el felino 'aparentemente parecen interesados más en ti y en esa chica de cabello verde que en las otras dos' informo.

'ya veo, así que no solo yo me di cuenta' pensó la pelinegra.

Al notar la falta de presencia de la pelinegra, el resto de jóvenes se detuvo y al darse vuelta le dirigieron una mirada interrogante.

"akemi-san, ¿sucede algo?" pregunto madoka.

"sí, ¿porque dejaste de caminar?" también pregunto hitomi.

Sayaka solo la observaba con expresión aburrida.

Ignorando las preguntas, homura termino de pensar en su siguiente movimiento.

"lo lamento, pero acabo de recordar que tengo al muy importante que hacer en casa, así que no podre acompañarlas esta vez" se disculpó homura.

"ya veo…" comento la peliverde con decepción en su voz "será para la próxima entonces"

"sí la próxima vez" confirmo homura, sin perderse la decepción en la cara de madoka, antes de darse la vuelta e irse en dirección contraria 'De acuerdo, veamos por cuál de las dos están aquí realmente' dijo homura en su mente.

Después de doblar en una esquina, la malicia dirigía a ella desapareció, lo que la hizo detenerse por completo "así que, van tras hitomi eh…" dijo homura.

'Bien Amy, sabes que hacer' instruyó la pelinegra.

'entendido, voy en camino' respondió el felino terminando el enlace mental.

"Hitomi, enserio estas resultando ser muy problemática…" comento homura frustrada, para luego comenzar a seguir a sus amigas y a los hombres en secreto, por ahora solo los vigilaría, pero si intentaban algo actuaria.


"y eso fue lo que paso" dijo hitomi una vez termino de contarles a madoka y Sayaka lo sucedido el día anterior.

"¡porque no nos dijiste antes!" exclamo molesta la peliazul, mientras madoka se dedicaba a revisar el moretón en la muñeca de hitomi.

"porque, sabía que explotarías en ira y no dudarías en armar un escándalo en el salón de los de noveno grado, lo que nos metería en serios problemas con los profesores" acuso la peliverde.

Sayaka no pudo negar nada, sabía que tenía razón, por lo que solamente desvió la mirada mientras un pequeño rubor adornaba su rostro junto con una expresión avergonzada.

"te duele mucho" pregunto madoka con expresión preocupada.

"pues ahora ya no, gracias a akemi-san, el dolor se ha vuelto solo una leve molestia" respondió hitomi.

"espera, la estudiante transferida sabe de primeros auxilios" exclamo sorprendida Sayaka.

"sí, me dijo que aprendió durante su estadía en el hospital" informo hitomi terminando su helado, para luego revisar su teléfono.

"oh, miren la hora, lo siento, pero me tengo que ir ahora" dijo mientras se levantaba.

"¿tienes lecciones de piano hoy? ¿o clases de danza japonesa?" pregunto Sayaka con una ceja levantada.

"en realidad ninguna de las dos, después de lo sucedido ayer, mis padres quieren que regrese temprano a casa" respondió la peliverde, antes de despedirse de las dos e irse.

Una vez solas, Sayaka estaba tratando de pensar en que decir, para resolver la pequeña disputa entre la pelirosa y ella, ahora que conocía la historia de hitomi con la estudiante transferida, no parecía ser tan mala, sin embargo, aun la vigilaría solo por si acaso, pero su mente parecía haberla traicionado ya que nada se le ocurría.

Madoka había dejado de prestar atención a la conversación entre sus amigas, en su lugar se encontraba pensando sobre la visión que tuvo al tocar a la pelinegra esa mañana, nunca antes había visto a una homura tan… tímida y eso la molestaba mucho, en sus sueños homura siempre se mostraba como una chica fuerte y decidida, por lo que le era imposible comprender como es que esa homura que vio en la visión y la de sus sueños podría ser la misma, también estaba la duda del porque tuvo dicha visión.

La pelirosa decidió olvidarse de eso por ahora y dirigió su mirada hacia su amiga peliazul, notando su incomodidad, recordó que tuvieron una pequeña pelea durante su almuerzo, por lo que probablemente, estaba tratando de pensar en cómo reconciliarse y parecía que no lograba pensar en algo.

"nee… Sayaka-chan" comento madoka, con una leve sonrisa en su cara.

"eh… a-h… ¿sí?" respondió nerviosa la peliazul, saliendo de sus pensamientos.

"¿te gustaría ir a la tienda de música?" pregunto madoka con una sonrisa.

Sayaka parpadeo, antes de sonreír "por supuesto" dijo agradecida con su amiga, al parecer se dio cuenta de su dilema y decidió hablar ella en su lugar.


Homura se encontraba vigilando a los hombres desde el techo de un edificio, los hombres se habían ocultado en la oscuridad de un viejo parqueo, al ver a hitomi salir del centro comercial sin la compañía de las otras dos, supo que si estos querían intentar algo este era el momento perfecto.

'Amy te encargo a las otras dos' dijo homura a través de su enlace mental.

'claro déjamelas a mi' respondió Amy.

"Bien es hora de actuar" dijo homura mientras comenzaba a dirigirse hacia los hombres.

"muy bien muchachos llego la hora de divertirnos, están listos" grito uno de los hombres, mientras le indicaba al resto con un gesto de la mano para que procedieran a acercarse a la adolescente y la sometieran.

"¿acaso nunca les enseñaron como se debe tratar a una Dama?"

Todos se detuvieron y giraron rápidamente al oír esas palabras, pero por más que buscaban no podían encontrar al dueño de la voz.

"muéstrate, de una vez o acaso eres un cobarde" grito otro de los hombres.

"si eso es lo que quieren" dijo homura mientras salía de la oscuridad, lo primero que noto fue que todos usaban pasamontañas para evitar ser reconocidos y al parecer ninguno portaba algún tipo de arma.

"una niña" exclamo en burla uno de los hombres "tienes que estar bromeando" se rio.

"escucha niña, esto no es asunto tuyo solo da la vuelta y haremos la vista gorda, entendido" dijo otro de los hombres mientras se acercaba a homura e intentaba poner una mano en su cabeza, sin embargo, nunca lo logro, ya que la pelinegra conecto un poderoso derechazo en la cara del tipo, dejándolo inconsciente y deteniendo las burlas del resto de hombres.

"lo lamento mucho, pero la chica que han estado siguiendo es mi amiga y no dejare que unos idiotas como ustedes le pongan un dedo encima" dijo homura con convicción en su voz y una mirada fulminante, mientras se colocaba en una postura de combate.

Los otros cuatro hombres no podían creer lo que habían visto, una niña acababa de dejar inconsciente a uno de sus compañeros de un solo golpe, algo que debería ser imposible la joven ni siquiera parecía ser atlética y sus brazos eran muy delgados, demonios con esos lentes en su cara, daba más la impresión de ser una completa nerd, ciertamente no podían dejarse llevar por las apariencias, esta chica era fuerte.

"ustedes tres, rodéenla, no la subestimen solo porque parezca una niña" ordeno el que parecía ser el líder, podía notarse la ira en su voz, asintieron y rápidamente adoptaron una formación triangular.

Ante esto la pelinegra entrecerró los ojos, su anillo en la mano izquierda brillo tenuemente en un aura morada, se concentró en seguir los movimientos de los hombres, para así reaccionar si alguno se decidía a atacarla.

Luego de unos segundos los tres se lanzaron a atacarla al mismo tiempo, homura reacciono rápidamente, haciendo una voltereta hacia atrás y aprovechando el impulso para conectar una poderosa patada de hacha en la cara de uno de ellos y noqueándolo en el proceso, rápidamente se inclinó para evitar un puñetazo del tipo atrás de ella, ante lo cual aprovechando la posición le dio un fuerte codazo en su plexo solar, dejándolo sin aire, girando sobre sí misma, salto y conecto una poderosa patada en su nuca dejándolo inconsciente también.

El último intento golpearla pero homura esquivo y desvió cada uno de sus golpes y patadas, contraatacando la pelinegra lanzo rápidos golpes dirigidos a la cara del tipo, por lo que el hombre reacciono intentando cubrirse con sus brazos, ante lo cual la pelinegra se aprovechó de la falta de defensa en sus costados y conecto un poderoso golpe al hígado, lo que lo hizo caer sobre una rodilla mientras sujetaba su costado, aprovechando esto homura procedió a tomar su cabeza con sus manos y conectar un fuerte rodillazo en su cara, rompiéndole la nariz y dejándolo inconsciente, quedando así solamente el líder del grupo.

Homura dirigió su mirada al líder mientras bostezaba "realmente espero que tu seas más fuerte que ellos porque si no, enserio que estaré muy decepcionada" comento la pelinegra tranquilamente con ambas manos en su cadera y una mirada aburrida.

"¡maldita! ¡Como te atreves vas a pagar por esto!" grito furioso el líder.

'esa voz, ¿dónde he escuchado esa voz antes?' se preguntó homura en su mente, entrecerrando los ojos en sospecha.

Colocándose en posición de combate, el tipo corrió con la intención de atacarla de frente, no obstante, no importaba lo que intentara, homura desviaba todos y cada uno de sus ataques muy fácilmente, lo que solo aumentaba la frustración del sujeto, tratando de tomarla por sorpresa intento barrer sus piernas pero homura se anticipó y salto, aun en el aire la pelinegra soltó una poderosa patada al rostro del hombre, el cual inclinando su cuerpo hacia atrás fue capaz de esquivarlo por muy poco.

En el suelo el hombre parecía estar murmurando algo al mismo tiempo que parecía buscar algo en su bolsillo "porque siempre te metes donde no te llaman, maldita" grito mientras se levantaba rápidamente y sacando una táser de su bolsillo en un intento desesperado por incapacitarla.

Ante lo cual homura respondió con un rápido codazo en la muñeca, lo que provocó que soltara la táser, tomándola mientras aún estaba en el aire la pelinegra electrocuto con ella al idiota, paralizándolo por completo, pero dejándolo aún consciente, si sus sospechas eran ciertas sobre quién era, aún tenía que decirle algo.

"bien, ahora veamos quién eres en realidad" dijo homura mientras tiraba la táser lejos y quitaba el pasa montañas de la cara del tipo, confirmando así las sospechas de la pelinegra.

Era el mismo tipo que se confesó y agredió a hitomi ayer en el techo "debí haberlo sabido…" comento la pelinegra.

"t-tu…p-perra… esto no se quedará a-así" dijo con dificultad el ahora identificado ex sempai de homura.

"oh, no tu escúchame, ahora" dijo la pelinegra, mientras pisoteaba fuertemente el pecho del joven "no volverás a acercarte a hitomi por ningún motivo, si me entero que algo le sucedió, te prometo que te buscare y puedes apostar tu patética alma conque te encontrare y una vez lo haga, hare que tanto tu como tus lacayos de allá atrás" dijo mientras señalaba con el pulgar detrás de ella "se arrepientan de haber nacido" concluyo la pelinegra con una voz fría y una mirada fulminante.

"entendiste o tendré que hacerte entender de otra manera" cuestiono homura mientras pisaba con más fuerza su pecho, haciéndolo gemir de dolor y dificultando su respiración.

"s-sí, t-te… e-escuche…" dijo con dificultad Yamada.

"hmp, eso espero" comento homura, dejando de pisarlo y proceder a darle una patada en la cara, dejándolo inconsciente también.

Luego con un chasquido de sus dedos, el anillo en su mano volvió a brillar, desapareciendo el territorio que había creado cuando había llegado al parqueo, así en caso de que alguno intentara ir tras hitomi no podría hacerlo.

Al salir del parqueo se dio cuenta que ya se había hecho de noche, dirigiendo su mirada hacia el camino que había tomado hitomi, se concentró en sentir el aura distintiva de la peliverde, después de unos segundos la localizo a unas cuantas cuadras de su casa, confirmando que nadie más las seguía, asintió conforme y comenzó su camino de regreso a su apartamento.

'Madoka y Sayaka llegaron a salvo a casa' informo Amy a homura, encontrándose en un muro cercano al parqueo.

'bien, por mi parte me encargue de terminar de una vez por todas el problema de hitomi, o al menos eso espero' respondió homura mientras Amy saltaba a su hombro.

'ciertamente, hiciste un buen trabajo, sin embargo, tengo que decirte que aun apestas en el combate mano a mano' comento el felino, su voz llena de diversión.

'pues, yo creo que lo hice bastante bien, además tu misma dijiste que he mejorado mucho' respondió homura algo ofendida.

'pues sí, ciertamente has mejorado mucho, pero sin la intención de ofender, sigues haciendo muchos movimientos innecesarios' hablo Amy con voz calmada.

'para ti es fácil decirlo, como chica mágica y cazadora, tu especialidad era el combate cuerpo a cuerpo' se defendió la pelinegra.

'oh, pero al principio apestaba, ni siquiera podía lanzar un golpe correctamente, así que no te desanimes, tienes mucho potencial y talento para superarme' alentó Amy, bajándose del hombro de homura una vez entraron al apartamento.

"cambiando de tema, ¿alguna bruja que haya hecho algo fuera de lo normal?" pregunto homura mientras se quitaba sus zapatos.

"no, pero pude detectar una gran cantidad de negatividad procedente de una fábrica abandonada cerca del complejo de apartamentos donde vive tu amiga rubia" comunico el felino mientras las múltiples pantallas de la super computadora creada por Amy mostraban el mapa de la ciudad, con una gran nube negra flotando sobre y los alrededores de dicha fabrica.

"eso sin duda atraerá muchas brujas" comento homura impresionada.

"así es por eso la misión de esta noche es encontrar y eliminar la fuente" concluyo el felino.

"entendido" respondió homura, mientras se dirigía a la cocina para prepararse algo de comer "espero que ninguna bruja aparezca mientras investigamos, si Tomoe mami aparece podría complicar todo"

"sí, esa chica ha sido muy persistente últimamente, si no fuera por nuestros territorios hace tiempo que nos hubiera descubierto" comento el felino.

"bueno, ella se toma muy enserio, su papel de protectora de la ciudad" respondió homura.

"que… problemático" comento Amy mientras bostezaba.

"oh… no tienes ni idea" susurro homura, sentándose en la mesa y comenzando a comer.

Puede que esta noche las cosas se vuelvan más complicadas, aunque viéndolo de otra manera todas las noches podrían volverse complicadas muy rápidamente, por lo que solo era cuestión de suerte.

Realmente esperaba que la suerte que han tenido últimamente, no se termine pronto.

Capítulo 3)- Otro Comienzo Problemático.


Dios por fin pude terminar de escribir el capítulo, agradezco sus comentarios, realmente me motiva ver que les gusta mi historia y aunque a ustedes no les moleste mucho el tiempo que me toma publicar los capítulos, a mi sí que me molesta.

La razón de mi tardanza esta vez fue que el Windows de mi laptop se dañó, por más que intente no pude recuperar nada, así que tuve que formatear y perder todo lo que tenía escrito hasta el momento (algo más de la mitad del capítulo) por lo que tuve que empezar a escribir todo de nuevo, algo que me frustro mucho.

Pero bueno dejando de lado, mis excusas, espero que hayan disfrutado del capítulo, estaré esperando sus comentarios, los veré en el próximo capitulo.

Gracias por su atención.