"Diálogos"
Narración
'Pensamientos'
El centro comercial Mitakihara era grande, muy grande, había tantas tiendas de diversos productos y puestos de comida o de entretenimiento que hacía que alguien no familiarizado con el lugar pudiera perderse fácilmente, afortunadamente madoka ha ido tantas veces con sus amigas que conocía bien el lugar, tanto las zonas públicas como las zonas donde solo el personal autorizado puede ir, esto último debido a que en algunos de sus sueños, esos lugares fueron donde homura luchaba contra esos monstruos que la pelinegra llamaba brujas.
Por lo que al entrar al lugar rápidamente se imaginó la ruta más rápida para llegar al punto de encuentro acordado por ambas, Sayaka era su mejor amiga la conocía desde muy pequeña, así que no era desconocido para la pelirosa que esta tenía muy poca paciencia, estaba segura que cuando llegara, está la estaría esperando con el típico sermón sobre hacerla esperar demasiado… aun si tan solo había llegado unos 5 minutos tarde.
Suspirando la pelirosa se apresuró a tomar la ruta que su mente había trazado para llegar lo más rápido posible, si bien sabía que esto probablemente no evitaría que Sayaka le gritara por llegar tarde, al menos podía evitar que el sermón fuera muy largo, sin embargo, una vez llego al lugar se sorprendió al notar que está aún no había llegado.
'puede que tardara menos de lo que pensé' pensó la pelirosa 'bueno… ni siquiera termine mi desayuno, así que talvez por eso llegue antes' recordó mientras se sonrojaba al escuchar como su estómago gruñía exigiendo que fuera llenado con algo de comida pronto.
Al observar a su alrededor en busca de alguna señal de la peliazul, noto como en una tienda alguien se comía alegremente su desayuno, ante esto la pelirosa no pudo evitar tragar nerviosamente mientras su estómago gruñía con más fuerza.
'q-quizás… podría comer algo mientras espero…' pensó no pudiendo resistir más su hambre.
Dirigiéndose hacia la tienda frente a ella la pelirosa tomo asiento, vio el menú y pidió un desayuno típico, una vez la comida llego a su mesa, rápidamente se dispuso a comer, esperanzada dio su primer bocado, sin embargo, después de tragar suspiro decepcionada…
No era que la comida supiera mal, en realidad estaba buena… el verdadero problema era que no estaba ni cerca del nivel culinario de su padre, por lo que para ella era solamente una buena comida y ya, nada a lo que estaba acostumbrada en casa.
'este es el precio que debo pagar por escapar del interrogatorio de mama' pensó la pelirosa con tristeza, después de terminar el resto de su comida, pago la cuenta y regreso donde se encontraría con la peliazul, solo para que al llegar esta última se encontrara esperándola con los brazos cruzados y una expresión impaciente.
'tienes que estar bromeando' pensó la pelirosa mientras se acercaba a su amiga.
"¡MA-DO-KA!" exclamo en reproche la peliazul "¡llevo esperándote por más de 10 minutos!"
"lo lamento Sayaka-chan, pero Salí de casa sin desayunar, así que cuando noté que aún no habías llegado decidí comer algo mientras esperaba a que llegarás" se excusó la pelirosa con un puchero.
Ante esto la peliazul suspiro para luego sonreír levemente "está bien, la verdad es que acabo de llegar, no pensé que llegarías tan temprano" comentó la peliazul mientras hacia un gesto con la mano para restarle importancia al asunto.
"bien, entonces… que estamos haciendo ahora, por teléfono no me dijiste ningún de detalle solo que viniera al lugar de siempre" pregunto la pelirosa aliviada de que su amiga solo estuviera bromeando sobre llegar tarde y que no preguntara sobre porque no había desayunado en su casa.
"bueno, no te enojes, pero… la verdad es que quiero comprar un regalo para Kyosuke y no quería ir sola a la tienda… así que… lo pensé y dije ¡eh porque no llamar a madoka para que me acompañe!" explico la peliazul tratando de sonar lo más convincente posible.
"sabes Sayaka-chan, si hitomi-chan estuviera aquí seguramente te regañaría" dijo la pelirosa con una mirada seria, que hizo que la peliazul sudara y se rascara el cuello preocupada "pero yo no soy hitomi-chan, así que porque deseas darle un regalo esta vez" comento madoka con una sonrisa.
"oh ya sabes lo normal" comentó la peliazul con una sonrisa mientras comenzaba a caminar.
"Mmm-hmm ¿otro CD de música?" comentó madoka con una voz llena de diversión, mientras caminaba al lado de la peliazul.
"me conoces tan bien madoka, por eso eres mi mejor amiga" exclamó alegre Sayaka, ante lo cual la pelirosa suspiro mientras negaba con la cabeza, pero la sonrisa en su rostro revelaba que en realidad encontraba divertida la conversación.
"oh, enserio… entonces ¿qué hay de hitomi-chan?" pregunto la pelirosa con una sonrisa maliciosa y una mirada divertida.
"a-ah… p-pues… h-hitomi es…" tartamudeo la peliazul ante la pregunta de madoka, esta última noto como Sayaka parecía sudar mientras miraba en todas las direcciones, seguramente buscando algo para cambiar de tema o que le diera una buena idea para responder su pregunta.
"está bien, solo bromeaba Sayaka-chan no tienes que responder" comento la pelirosa mientras se reía de lo nerviosa que había actuado su amiga ante su pregunta.
"¡e-eso no fue gracioso madoka!" exclamó avergonzada la peliazul, provocando que la pelirosa se riera más fuerte.
Mientras tanto Amy puso los ojos en blanco al escuchar la conversación entre ambas jóvenes, las vio entrar a una tienda de música así que decidió esperarlas a que terminaran sus compras, no le preocupaba que se encontraran con alguna bruja, eran alrededor de las 11 de la mañana, demasiado temprano para que alguna pensara siquiera en cazar si bien la hora no impedía que mataran a alguna persona que fuera tan desafortunada como para toparse con algún laberinto, ninguna bruja intentaría cazar durante el día, moverse libremente por la ciudad durante el día no era practico, era mucho más factible alimentarse de la negatividad de la gente sin llamar la atención de alguna chica mágica o al menos eso era lo que Amy pensaba, después de todo llevaba mucho tiempo cazándolas y nunca antes se había encontrado con alguna bruja que cazara de día… al menos no en las grandes ciudades y aun si lo hicieran, junto a homura había colocado una barrera que impedía que alguna bruja ingresara al centro comercial ya que según la propia pelinegra madoka y sus amigas tienden a visitarlo mucho, lo cual ahora el felino agradecía pues al menos no tenía que preocuparse por algo más que seguirlas en este lugar, solo esperaba que no tardaran mucho…
Tomo alrededor de una media hora para que las jóvenes salieran de la tienda, tiempo en el cual el felino estuvo en una constante lucha consigo mismo para evitar quedarse dormido, por lo que fue un alivio para ella al ver como por fin salían del lugar, sin embargo, su alivio fue breve pues rápidamente se dio cuenta que estas no planeaban volver a casa pronto, más bien parecían dirigirse hacia el hospital lo que en realidad era algo obvio debido a que el dueño del regalo que llevaba la peliazul actualmente era paciente en él.
'allí va mi esperanza de poder dormir el resto del domingo' pensó con tristeza el felino, antes de comenzar a seguirlas nuevamente.
Durante el camino ambas jóvenes seguían conversando en su mayoría sobre temas triviales, hasta que un comentario de madoka hizo que Sayaka hablara sobre como últimamente la pelirosa parecía ser cada vez más parecida a su madre.
"¡enserio últimamente haces bromas cada vez más audaces! Donde quedo la joven tímida y sumisa que temía ofender a las personas con sus palabras." Reclamó la peliazul con falsa molestia.
"No te preocupes por ella, antes de reemplazarla me asegure de que su muerte fuera rápida" respondió la pelirosa con una voz fría, logrando que la peliazul dejara de caminar y volteara a verla con los ojos muy abiertos y expresión temerosa.
Ante esto madoka no pudo seguir fingiendo y comenzó a reírse mucho, su amiga tenía razón últimamente se había vuelto mucho más bromista y tajante, si bien podía relacionarse con que estaba comenzando a mostrar rasgos del carácter de su madre, la pelirosa tenía su propia teoría al respecto, no dudaba que pudiera haber heredado algo del carácter de su madre, sin embargo, nunca antes había mostrado un indicio de ello, por lo que ella pensaba que todo lo que ha vivido en sus sueños tenía algo que ver sobre su recientemente cambio de carácter.
"s-solo estaba bromeando Sayaka-chan" aclaró la pelirosa entre risas, ante lo cual la peliazul frunció el ceño con fastidio.
"¡v-vez lo que quiero decir! enserio que debes dejar de hacer ese tipo de bromas" comentó la peliazul mientras hacia un puchero.
Una vez la pelirosa logro controlar su ataque de risa, se limpió una lagrima para luego asentir y responder al comentario de su amiga.
"l-lo siento, prometo tratar de no hacer más bromas de ese estilo" informó antes de detenerse abruptamente, entrecerró los ojos y comenzó a examinar sus alrededores, girando su cabeza en todas las direcciones sin saber realmente que esperaba encontrar en una calle vacía… ¿un momento?
'¿por cuánto tiempo hemos estado caminando solas?' se preguntó la pelirosa, su instinto le decía que algo estaba mal, pero por más que miraba no encontraba nada extraño a excepción de la falta de gente.
"¿madoka?" llamo la peliazul, logrando que madoka volteara a verla "¿Por qué te detienes?" pregunto confundida.
"y-yo…" intento decir la pelirosa hasta que se dio cuenta que ya no eran las únicas en la calle.
Parpadeando confundida madoka observo como ahora la calle era transitada por unas cuantas personas, no eran muchas, pero considerando que era domingo probablemente era algo normal pues la mayoría de la gente estaría en sus casas.
"¡Madoka!" volvió a llamar la peliazul esta vez con una expresión preocupada "pasa algo malo" preguntó.
"n-no… solo… creí haber escuchado a alguien llamarme por mi nombre antes" respondió la pelirosa con una sonrisa 'quizás solo fue mi imaginación' pensó antes de reanudar su caminata al hospital.
Sin saber que en realidad su instinto no se equivocaba ya que algo si estaba pasando a su alrededor, solo que no era capaz de verlo, pues todo ocurría en el territorio de cierto felino.
Mientras estas seguían su camino, Amy observaba el extraño paisaje con curiosidad, pues el laberinto de la bruja que había atrapado en su territorio le parecía interesante, aunque recordando a que bruja pertenecía era algo obvio que tuviera señales del estilo de Picasso y van Gogh.
"Izabel… la bruja artista… eh ciertamente no podrías haber escogido un mejor momento para actuar de manera extraña" comentó tranquilamente el felino.
"QUE SIGNIFICA ESTO"
"oh… esto si es inesperado, es muy extraño encontrar brujas normales con la capacidad de hablar" dijo Amy con un tono de voz impresionado.
"QUE HICISTE… PORQUE NO PUEDO MOVER MI LABERINTO" pregunto la bruja en tono molesto.
"pues… estas atrapada en mi territorio… así que si quieres salir tendrás que matarme" respondió tranquilamente el felino mientras lamia una de sus patas delanteras.
"HAHAHA BIEN DE TODAS FORMAS PLANEABA HACERLO" se burló la bruja para luego revelar su cuerpo el cual tenía forma de arco del triunfo e invocar un gran número de familiares que rápidamente rodearon al felino.
Amy solo rodo sus ojos ante la respuesta de la bruja, aun así, parecía no importarle en lo más mínimo el hecho de estar rodeada por un ejército de familiares que se acercaban cada vez más a ella.
Segundos después todos se abalanzaron con clara intención asesina, sin embargo, una onda expansiva generada por Amy creo un pequeño cráter bajo ella y desintegro a todos los familiares en un parpadeo, la bruja observo como el felino se encontraba rodeado por un aura blanca muy intensa.
"sabes en realidad me alegra que hayas aparecido, ya que nada está sucediendo como esperaba hoy y estaba comenzando a estresarme un poco" comentó el felino mientras sus pupilas brillaban tenuemente con una luz blanca que contrastaba de manera increíble con sus hermosos ojos azules.
"¡TU… QUE ERES!" exclamó la bruja.
"una cazadora" respondió Amy mientras unas esferas de luz blanca flotaban alrededor de ella "que desea desestresarse luchando un poco"
La mañana había pasado muy normalmente para Tomoe mami, se había levantado algo tarde como haría cualquier persona en un domingo, preparo su desayuno y comió tranquilamente, no obstante, había algo que le preocupaba mucho últimamente, si bien recientemente había tenido muchas cosas en mente que hasta cierto punto le preocupaban, está en particular la tenía mucho más preocupada y siendo honesta consigo misma algo nerviosa.
'porque aún no has vuelto… Kyubey' pensó la rubia con seriedad, nunca antes se había ido por tanto tiempo, además del hecho que se suponía que ya debería de haber regresado, el mismo dijo que volvería a tiempo para su próxima noche de casería y eso fue hace días.
Levantándose, la rubia camino hacia su cocina, se sirvió un poco más de té en su taza regreso a la sala de estar, para luego abrir las puertas corredizas de vidrio y salir a la terraza, tomando un sorbo de té la joven suspiro mientras miraba la ciudad frente a ella con una expresión preocupada.
"últimamente siento que ya nada tiene sentido…" comentó la rubia.
'primero el creciente número de brujas, luego la misteriosa llegada de otra chica mágica a la ciudad, la sorpresiva expulsión de un compañero de clases y ahora la desaparición de kyubey ¿qué es lo que sucede con todos últimamente?' se preguntó la rubia con frustración.
Con una respiración profunda intento calmar su inquietud, luego de unos minutos en los que creyó haberse relajado lo suficiente, se dedicó a pensar sobre todo nuevamente, pero esta vez con una mente más clara.
Para empezar la explicación de kyubey del incremento de las brujas fue muy poco clara y la dejo con más preguntas, sin embargo, en ese momento estaba demasiado cansada por lo que opto por no preguntar más, ahora con su desaparición se arrepentía de no haberlo hecho antes… con respecto a la nueva chica mágica, si bien nunca se ha encontrado con ella y no por falta de intentos, pues la había buscado casi todas las noches, ha llegado a aceptar que quizás esta chica no sea mala pues parece preocuparse por el bienestar de las personas, ya que las veces que ha encontrado un indicio de su actividad, siempre encontraba a alguna persona vigilada por un gato negro con la semilla del sufrimiento de la bruja.
Enserio deseaba desesperadamente encontrarla pues creía que podrían llevarse muy bien, aun así, cuando la encontrara, porque juraba que lo haría, tenía algunas cosas que decir sobre su falta de autoconservación, pues esto de dejar siempre la semilla para que la rubia la recogiera la ponía de los nervios, ya que no parecía cazar a otras brujas, por lo que esta chica no se quedaba con ninguna para limpiar su propia gema de alma provocando que cada cacería fuera más peligrosa para ella.
'Ahora con respecto a la desaparición de kyubey…' pensó la rubia mientras suspiraba.
No podía pensar en nada, pues ni siquiera sabía lo que hacía cuando desaparecía, durante el último año desaparecía cada vez con más frecuencia, pero siempre que preguntaba al respecto su respuesta era la misma…
Tenía un asunto urgente que resolver con chicas mágicas problemáticas de otra ciudad.
Algo que la rubia no entendía pues kyubey le había explicado una vez, que normalmente ni él ni sus compañeros suelen salir de sus territorios, por lo que la primera vez que lo hizo le preocupo que fuera un problema muy serio, sin embargo, kyubey le aseguro que no debía preocuparse pues estos problemas se solucionan rápidamente y normalmente parecía ser así, pues no tardaba más de un día en volver, que esta vez tardara tanto le hacía pensar que el problema era mucho mayor… así que no podía hacer nada más que seguir con su rutina y esperar a que regrese.
Suspirando, pero ya algo más tranquila volvió a entrar a su sala, limpio la mesa y lavó su plato, para luego comenzar a hacer su tarea pues quería avanzar un poco antes de comenzar a hacer el almuerzo, al terminar su sexto ejercicio matemático, se detuvo y estiro sus cansados brazos, reviso la hora y se dio cuenta que faltaba poco para el medio día.
'oh vaya creo que va siendo hora de preparar el almuerzo' pensó la rubia, mientras se ponía de pie.
Su plan se vio frustrado al sentir la esencia de una bruja por los alrededores, era tenue, pero podía sentirla… parpadeo confundida… volvió a revisar su reloj confirmando que realmente era casi las doce del mediodía.
'e-esto es imposible' pensó alarmada la rubia, pues en sus años de experiencia nunca antes ha visto que una bruja ataque durante el día.
Rápidamente invoco su gema de alma y se concentró en detectar a la bruja, aumentando su preocupación al notar como esta parecía moverse rumbo al hospital, inmediatamente se transformó y se dirigió a la terraza de su apartamento, no obstante, una vez allí se detuvo cuando estaba a punto de saltar debido a que se dio cuenta de un gran problema.
Era de día… no podía simplemente salir con su atuendo de chica mágica o moverse libremente por la ciudad, pues corría el riesgo de ser vista por alguien.
Después de pensarlo por unos segundos, cerro sus manos con fuerza para luego exhalar lentamente tranquilizándose un poco, cancelo su transformación y salió de su departamento, para luego correr lo más rápido que podía fuera del edificio con la intención de detener un taxi para que la llevará rápidamente al hospital, sin embargo, parecía que todo está en su contra hoy, pues al llegar a la calle aun con la respiración entre cortada noto que no había ningún taxi, frustrada pero decidida no lo pensó mucho y rápidamente tomo unas cuantas respiraciones profundas tratando de recuperar el aliento y así comenzar a correr en dirección al hospital.
Realmente esperaba poder llegar a tiempo, la vida de las personas en el hospital dependía de ello.
"estoy… decepcionada…" dijo Amy, mientras disparaba múltiples rayos de magia desde las esferas mágicas que volaban a su lado, desintegrando al contacto a cada familiar que intentaba acercarse a ella.
Cansada de esto, hizo girar 2 esferas rápidamente creando un aro de luz blanca que disparo desde su centro, un rayo de magia muy grande con la intención de destruir a la bruja, sin embargo, antes de llegar a su destino, varios familiares saltaron en medio de este, formando un escudo que protegió medianamente bien a la bruja, si bien aún recibió mucho daño, no fue destruida por lo que podía considerarse como una protección exitosa.
"oh~~ no lo haces tan mal" exclamó emocionada la gata "veamos que más tienes" dijo mientras invocaba más esferas.
No pasaron ni treinta segundos cuando la emoción de Amy desapareció y fue remplazada por aburrimiento.
"acaso lo único que sabes hacer es invocar familiares" cuestionó el felino mientras bostezaba "déjame decirte que tu táctica está destinada al fracaso, contra civiles o chicas mágicas sin experiencia un numero abrumador de familiares podría ser más que suficiente ganar, pero en el momento en el que tienes que enfrentarte a un oponente más fuerte que tú, ninguna cantidad de familiares por más absurda que sea podrá salvarte"
"¡CALLATE!" gritó la bruja furiosa al mismo tiempo que invocaba muchos más familiares que antes.
"¡ya te dije que es inútil!" grito molesta Amy "invocar seres que son más débiles que tú y depender absolutamente de ellos para luchar, esa táctica no te servirá para sobrevivir a mi" exclamó la gata mientras creaba una onda expansiva que desintegro a algunos familiares y a su vez que hizo retroceder a la bruja.
"HE DICHO QUE TE CALLES SACO DE PULGAS" gruño aún más furiosa la bruja, esta aun incapaz de aceptar o entender lo que el gato decía siguió invocando cada vez más y más familiares.
"No tiene caso…" susurró la gata mientras negaba con la cabeza "pensé que como podías hablar serias algo más fuerte… tu forma de protegerte de mí ataque no hizo más que aumentar mi entusiasmo… pero veo que estaba equivocada" habló para luego juntar todas las esferas que había creado antes y unirlas en una sola.
"terminare con esto ahora mismo" dijo el felino mientras la esfera de tamaño mediano que había creado comenzó a flotar cada vez más alto.
Al llegar a la altura de unos 5 metros la esfera se detuvo, todo mientras el ahora mucho más numeroso ejército de familiares volvía a rodear el felino, causando que este último suspirara ya que durante toda la pelea la bruja siempre hacia lo mismo.
"MATENLA AHORA" ordenó la bruja, causando que todos los familiares atacaran al mismo tiempo, sin embargo…
"para ser una bruja que habla, sin duda eres muy débil…" exclamó la gata mientras sus ojos parpadeaban con una luz blanca, lo que provocó que la esfera encima de ella explotara en una lluvia de esferas más pequeñas que al tocar a algún familiar o al hacer contacto con el piso, explotaban con mucha violencia, destruyendo no solo a los familiares sino también a la bruja y su laberinto.
Al desaparecer el laberinto esta se estiro y comenzó a caminar hacia la semilla del sufrimiento frente a ella, usando algo de magia la hizo flotar para examinarla cuidadosamente, al terminar de hacerlo volvió a dejarla en el suelo y bostezar mientras desaparecía su territorio.
'bueno eso fue aburrido, no debí ilusionarme solo porque podía hablar, esta bruja era tan débil que su semilla del sufrimiento solo puede limpiar por completo la gema de alma de una chica mágica promedio una sola vez' pensó con tristeza el felino.
"además que tan desesperada por algo de acción estoy como para aconsejar a una bruja" exclamo decepcionada de sí misma.
Girando su cabeza, uso su percepción del aura para revisar que tanto la pelirosa como la peliazul hayan llegado a su destino sin problemas, al buscar la firma única de ambas notó que estas se encontraban en el hospital, la pelirosa estaba sentada en la sala de espera mientras hablaba con otra persona quizás algún paciente, la peliazul por otro lado se encontraba en una de las habitaciones de los pisos superiores, parecía estar conversando con alguien y por su aura era obvio que esta persona le gustaba, pues se podía notar además del nerviosismo, una gran alegría que por el solo hecho de estar hablando con esa persona.
'ah~… la juventud~…' pensó Amy divertida, para luego parpadear sorprendida y girar su cabeza hacia la derecha.
'pero que tenemos aquí… realmente no esperaba que apareciera… esto sí que es una sorpresa' dijo en su mente la gata al ver como el aura de alguien que ha visto mucho últimamente se encontraba a unas cuantas calles de distancia y se acercaba a una velocidad que sugería que la persona estaba corriendo.
'bueno… no está muy lejos y por lo que vi esas dos estarán en el hospital por un rato más, así que no debo preocuparme por ellas, la barrera del lugar impedirá que alguna bruja intente atacarlas, creo que puedo esperar a que esa chica llegue y darle la semilla del sufrimiento' pensó el felino.
Habiendo decidido que hacer a continuación, Amy procedió a sentarse mientras limpiaba su pelaje y cubría con una pata la semilla del dolor en espera de la chica que se acercaba.
Mientras tanto cierta rubia seguía corriendo lo más rápido que podía, deteniéndose abruptamente y casi cayéndose cuando notó que la esencia de la bruja desaparecía por completo.
'q-que acaba de pasar… s-simplemente desapareció…' se preguntaba la rubia mientras apoyaba una mano en la pared de un callejón evitando así su caída y logrando recuperar algo de aliento.
"p-pero eso es imposible…a menos que…" susurro la rubia al mismo tiempo que entrecerraba los ojos en sospecha, para luego comenzar a correr nuevamente, su vigor renovado ante la posibilidad de que la bruja haya sido asesinada por la otra chica mágica.
'si me doy prisa talvez por fin sea capaz de encontrarme con ella' pensó la rubia mientras corría.
Recorriendo las calles como si su vida dependiera de ello, la rubia no tardó mucho en llegar al lugar donde sintió por última vez a la bruja, sin embargo, le costó mucho esfuerzo físico por lo que no fue ninguna sorpresa que al llegar callera de rodillas mientras respiraba de manera entrecortada el sudor cubría todo su cuerpo y sin importar cuanto le dolían las piernas, se levantó y aun jadeando observo la zona tratando de localizar un indicio de la presencia de la chica que buscaba.
"para empezar… q-que se supone que estoy buscando… quiero d-decir ni siquiera sé cómo es ella" comentó la rubia agotada logrando recuperar el aliento.
Sacando un pañuelo de su falda procedió limpiar el sudor de su frente, suspiro y dio un paso en dirección a la calle, provocando que se estremeciera y gimiera del dolor.
'fue muy mala idea correr todo el camino usando tacones… debí pensarlo mejor…' dijo en su mente la rubia mientras se agachaba y masajeaba sus tobillos, parándose de nuevo y caminando con una leve cojera salió del callejón hacia la calle.
A primera vista no fue capaz de encontrar nada extraño, solo personas caminando por la acera y algunos vehículos circulando, pero después de una mejor inspección logró ver algo que la decepciono un poco, en el callejón frente a ella observándola fijamente y con aparente curiosidad estaba el gato negro que siempre se topaba cuando la elusiva chica mágica asesinaba a una bruja porque ella misma no pudo llegar antes para salvar a las víctimas de esta.
'parece que llegue tarde…' pensó triste la rubia, para luego caminar en dirección al callejón donde la esperaba el felino.
Cruzo la calle y se adentró en el callejón deteniéndose justo frente al felino, estando allí no pudo evitar sonreírle antes de hablar "hola otra vez pequeño" saludo, ante lo cual este maulló en respuesta para luego levantar la pata y revelar la semilla del sufrimiento, tal y como siempre hacia cuando se encontraban, no mucho después que la rubia recogiera la semilla el felino se dio la vuelta y se fue.
Estando sola la rubia observaba la semilla de la bruja, mientras pensaba en que pudo suceder para que esta se decidiera a atacar a la gente durante el día, sin embargo, luego de unos segundos solo pudo suspirar pues no logro pensar en nada que pudiera explicar tan extraño suceso.
'supongo que volveré a casa, comeré algo y terminare mi tarea antes de las rondas de esta noche' decidió la rubia para luego guardar la semilla en el bolsillo de su falda y comenzar a caminar a la salida del callejón.
Deteniendo nuevamente cuando sintió el fuerte dolor en sus piernas y tobillos, claramente sus músculos y articulaciones aún no se habían recuperado.
"quizás podría descansar un poco en alguna tienda" dijo mientras fruncía el ceño en molestia, para luego exclamar con cansancio "y talvez sería buena idea comenzar a correr por las mañanas"
"como esta Kamijou-kun" preguntó madoka a su amiga peliazul mientras salían del hospital.
"bastante bien en realidad" respondió Sayaka con una sonrisa, su rostro parecía brillar de lo feliz que estaba.
"me alegra escucharlo" comentó la pelirosa mientras llevaba una mano a su boca para contener su risa.
"oye no te rías" dijo Sayaka aun sonriente antes de detenerse justo frente a la calle.
"lo siento, pero es divertido ver lo honesta que eres respecto a tu enamoramiento" informó madoka.
"sé que soy demasiado obvia sobre esto, pero…" habló la peliazul al mismo tiempo que su sonrisa pasaba de una alegre a una triste "la verdad es que me preocupaba mucho sobre como Kyosuke se tomaría su nueva condición"
Ante estas palabras la pelirosa miro fijamente a su amiga "Sayaka-chan…" dijo preocupada.
"cuando Kyosuke despertó unos días después del accidente al ver su brazo, entró en una gran depresión, tuvo que pasar más de un mes para que se recuperara lo suficiente como para recibir visitas de alguien que no fueran sus padres…"
"cuando por fin fui capaz de verlo, me di cuenta rápidamente de que a pesar de su sonrisa aún estaba deprimido, así que me decidí, quizás no pueda ayudarlo a superar todo, pero al menos lo ayudaría a vivir con ello… pensé que talvez si traía discos de la música que tanto ama, haría su estadía un poco más amena, sin embargo, las cosas siguieron igual… hasta que un día note un cambio en su comportamiento, durante todo el tiempo que estuve con el ese día, parecía pensativo no hablo mucho simplemente parecía estar en las nubes, así que me preocupe pero cuando regrese al día siguiente me sorprendí por lo que vi" comentó Sayaka mientras cerraba sus manos con fuerza.
"q-que paso" preguntó dudosa la pelirosa, nunca antes había visto a su amiga ser tan seria sobre algo, era extraño verla así no parecía ella misma.
"por primera vez en mucho tiempo… lo vi sonreír… me saludo con una sonrisa en su rostro una que era real y eso me tomo por sorpresa, pero lo que más me sorprendió fue que parecía libre, aliviado… como si ya no tuviera que cargar un gran peso sobre sus hombros y eso me alegro mucho, me hizo pensar que talvez… lo que hacía por el funcionaba"
"madoka… tú me preguntaste antes el motivo del regalo de hoy" comentó Sayaka dirigiendo su mirada a la pelirosa.
"si… lo hice" respondió madoka devolviendo la mirada.
"ayer luego de que fuimos a la tienda de música… vine a ver a Kyosuke, pero no me permitieron verlo pues estaba en una reunión con su doctor, así que decidí irme, sin embargo, justo cuando me di la vuelta su doctor apareció y lo escuche decir algo sobre que a pesar de que la recuperación de Kyosuke iba muy bien aun existía la posibilidad de que no pudiera volver a tocar el violín"
Estas palabras sorprendieron a la pelirosa sin embargo no pudo decir nada ya que su amiga aún tenía más que decir, aunque ya sabía lo que venía, decidió dejar que su amiga terminara.
"pensé durante toda la noche sobre ello y decidí visitarlo hoy, comprarle un regalo y tratar de animarlo… pero tenía miedo… así que te llame porque no quería ir sola, pero cuando llego el momento de entrar en su habitación dude… me costó mucho poder tomar la perilla de la puerta pues temía lo que encontraría… sin embargo, cuando entre… él estaba bien… igual que el viernes como si nunca hubiera sobre ello con el doctor, le pregunte al respecto después de pensar que talvez estaba fingiendo y no podía notarlo como antes… pero él me dijo que no me preocupara pues era algo que el ya esperaba, así que se había mentalizado y preparado para ello, también me dijo que todo fue gracias a que alguien le enseño que no importa el tamaño del muro frente a ti, lo que realmente importa es como te enfrentas a él y logras superarlo, por lo que me aseguro que sin importar lo que el doctor diga él no se rendiría, seguiría con su terapia y cuando pudiera usar el brazo nuevamente, procuraría practicar hasta que lograra tocar el violín apropiadamente"
"si bien sus palabras me aliviaron, no pude evitar pensar en quien habrá sido esa persona que lo ayudo y que, si bien me gustaría agradecerle mucho, no puedo evitar sentir algo de celos, pues, aunque me lo propuse al final no fui yo quien ayudo Kyosuke a superar todo" concluyó la peliazul para luego guardar silencio.
"yo… no creo que tu esfuerzo haya sido inútil" dijo la pelirosa mientras miraba el cielo y con una mano protegía sus ojos del sol "aún el gesto más pequeño puede hacer una gran diferencia… quizás esa persona le dio el empujón que necesitaba para superar esta crisis… pero fuiste tú la que lo acompaño durante todo el recorrido ¿no crees?" comentó la pelirosa con una sonrisa.
La peliazul solo la vio con una expresión sorprendida pues pensó que madoka solo guardaría silencio luego de su historia, segundos después esta sonrió, recuperando algo del buen humor que tenían antes de su conversación.
"si… tienes razón…" respondió la peliazul.
"bien ahora… que más planeabas hacer luego de la visita a Kamijou-kun" preguntó curiosa la pelirosa.
"a-ah p-pues en realidad pensé que terminaría deprimida luego de esto y que volvería a casa a encerrarme en mi cuarto… pero como todo salió bien… no tengo idea que hacer" respondió la peliazul con un sonrojo y expresión avergonzada.
"si… lo supuse" exclamó madoka con una expresión decepcionada, aunque su sonrisa mostraba que solo fingía.
"entonces… tienes alguna idea" preguntó Sayaka.
"en realidad sí, tengo una" respondió la pelirosa logrando que su amiga se mostrara ansiosa por saber que planeaba 'oh Sayaka-chan si supieras lo que planeo no estarías tan emocionada' pensó con diversión madoka.
"iremos a tu casa…" comenzó la pelirosa, viendo como su amiga asentía "tomaremos tu bolso e iremos a casa de hitomi-chan para terminar juntas la tarea" concluyó la pelirosa con una sonrisa.
Ante esto Sayaka se paralizo y luego de procesar las palabras por unos cuantos segundos para luego cambiar su expresión emocionada por una decepcionada.
"bien démonos prisa" comento la peliazul con voz aburrida, logrando que madoka soltara una pequeña risa.
"por supuesto" respondió aun riendo, mientras en su mente celebraba pues había logrado evitar tener que volver a casa temprano 'mi plan de usar las tareas como excusa para llegar tarde fue todo un éxito' pensó orgullosa la pelirosa, pues sabía que su madre nunca se molestaría con ella por ser buena estudiante.
El camino a la casa de Hitomi fue divertido, al menos para madoka pues durante todo el trayecto del hospital a la casa de Sayaka se la paso molestando a la peliazul sobre su aversión hacia las matemáticas, sin embargo, esta decidió parar cuando noto que su amiga tenía una expresión que le decía que esta se sentía miserable así que opto por cambiar de tema, logrando sacar a Sayaka de su miseria y tener una conversación algo más divertida.
Al llegar a la casa de hitomi, ambas se acercaron a la puerta una vez frente a esta la peliazul procedió a tocar el timbre, para luego continuar con su conversación mientras esperaban a que la peliverde les abriera.
"así que te burlas de mi aversión a las matemáticas, pero la razón por la que querías venir a casa de hitomi es porque tienes problemas con algunas ecuaciones eh… que ironía" dijo Sayaka acusadoramente.
"sí, pero a diferencia de cierta persona" dijo la pelirosa mientras miraba a la peliazul "yo pido a hitomi-chan que me explique, no que me preste la tarea para copiarla y luego sufrir en los exámenes por no entender nada" se defendió madoka.
"auch… eso dolió madoka" exclamó Sayaka mientras se llevaba una mano al corazón y ponía una expresión herida.
"por algo dicen que las verdades duelen ¿no es así?" respondió madoka con una sonrisa.
"enserio necesito a mi inocente madoka de regreso o no creo sobrevivir hasta la graduación" comentó la peliazul mientras suspiraba en derrota.
"vamos Sayaka-chan tampoco es para tanto, además ya te acostumbraras" aseguró la pelirosa mientras colocaba una mano en el hombro de su amiga.
Segundos después escucharon como la puerta se abría, ambas se prepararon para saludar a su amiga peliverde, sin embargo, cuando vieron a la persona que abrió la puerta ambas jóvenes se congelaron en su lugar cortando su saludo inicial y terminando por hablar ambas al mismo tiempo.
"Akemi-san ¿qué haces aquí?" exclamó sorprendida madoka.
"estudiante transferido ¿qué haces aquí?" gritó Sayaka mientras señalaba a la pelinegra.
Mientras tanto homura suspiro antes de responder.
"enserio deben dejar de sorprenderse y gritar cada vez que me ven" respondió la pelinegra suspirando con los ojos cerrados mientras se hacía aun lado y con un gesto de su mano invitaba a que ambas jóvenes entraran a la casa.
Cuando estas lo hicieron la pelinegra cerró la puerta mientras pensaba en como el destino siempre lograba sorprenderla.
~~Una Hora y Media Atrás~~
El apartamento de homura se encontraba en silencio, acostada en su cama la pelinegra dormía plácidamente, completamente ajena de todo lo que sucedía fuera de su cuarto y de todo el edificio en sí, pero como ya era algo normal en su vida los momentos como este no duraban mucho, así que era cuestión de tiempo para que algo perturbara su tranquilidad, por lo que no fue una gran sorpresa para ella cuando fue despertada por el molesto sonido producido por su teléfono celular.
Gruñendo molesta la pelinegra estiro la mano y aun sin abrir los ojos tanteo el escritorio al lado de su cama en busca del molesto aparato que no dejaba de sonar, cuando logro encontrarlo lo tomo y lo llevó frente a su cara mientras se ponía sus lentes para ver quién podía ser la despiadada persona que la llamaba.
"¿Hitomi? ¿Cuándo fue que?" se preguntó la pelinegra antes de recordar que habían intercambiado sus números cuando acompaño a la peliverde a su casa el primer día que fue a la escuela.
Suspirando la pelinegra contesto "hola shizuki-san que tal tu día hasta ahora" saludó mientras bostezaba.
"…."
"¿necesitas ayuda para hacer tu tarea?" habló repitiendo lo que la peliverde le había dicho "entiendo, pero que te hace pensar que yo no tendría problema con la tarea también?" preguntó la pelinegra, la realidad era que ella tampoco había hecho su tarea, pero como sabía que no tardaría ni 10 minutos en hacerla toda, prefirió dormir y hacerla más tarde.
"…."
"bien… estaré allí en media hora" exclamó la pelinegra cediendo ante los intentos de su amiga para que fuera a su casa.
Una vez termino la llamada esta permaneció acostada un minuto más, antes de que se levantara, estirara y caminara hacia el baño con la intención de tomar una ducha rápida, lavo sus dientes, regreso a su cuarto y se vistió con unos pantalones jeans negros, una camisa manga larga negra con dos franjas blancas arriba de sus codos, una chaqueta jeans azul sin mangas y unos tenis blancos.
Saliendo de su cuarto camino hacia la puerta del apartamento, no sin antes tomar su bolso escolar con las cosas que creía podían serle útil y dejar una nota para Amy en caso que regresara antes que ella, salió del apartamento, se aseguró que la puerta estaba bien asegurada y emprendió su camino hacia la casa de la peliverde.
Una vez en casa de Hitomi, ambas se sentaron en la sala donde homura insistió que antes de empezar a hacer sus tareas, le gustaría revisar la lesión en la mano de la peliverde.
"sabes akemi-san creo que serias una gran doctora" comentó hitomi mientras miraba como homura terminaba de vendar su muñeca nuevamente.
"lástima que no planeo estudiar medicina" respondió la pelinegra "bien tu piel comienza a volver a su coloración normal, dentro de unos días ya no necesitaras vendarla y mientras tomes las pastillas que te di no deberías preocuparte más por el dolor" informó mientras guardaba su botiquín en su bolso.
"gracias" respondió la peliverde con una sonrisa agradecida "entonces que tal si comenzamos con nuestras tareas" sugirió mientras se levantaba en busca de su propio bolso.
"por supuesto" estuvo de acuerdo Homura.
Fue así que, sacando sus cuadernos y cartucheras llenas con útiles escolares como borradores, lápices y reglas, ambas se dispusieron a realizar sus tareas, sin ningún problema hasta que la peliverde se dispuso a comenzar con su tarea de matemáticas.
'q-que formula se supone que debo usar' pensaba con frustración la peliverde 'parece que al final si tendré que pedirle ayuda a akemi-san' pensó resignada ya que, si bien la había llamado para que la ayudara, antes quería volver a intentar resolverlo por sí misma.
Suspirando esta retiro su mirada de su cuaderno para observar a su nueva amiga y preguntarle si sabía qué hacer con el primer ejercicio.
"o-oye akem…" deteniéndose cuando abrió los ojos sorprendida al ver como la pelinegra resolvía los ejercicios rápidamente sin siquiera detenerse a pensar, terminando con la totalidad de estos en menos de 5 minutos, dejando a la peliverde con la boca abierta.
Cerrando su cuaderno, la pelinegra dirigió su mirada hacia hitomi pues hacia un tiempo que sentía como está la miraba y estaba comenzando a incomodarla un poco.
"esto shizuki-san… necesitas ayuda con algún ejercicio" preguntó dudosa homura.
Ante esto hitomi se sonrojo completamente avergonzada, pues se había quedado observando por demasiado tiempo a la pelinegra, cerrando los ojos y tosiendo en su mano trato de disimular lo mejor que pudo su vergüenza antes de hablar.
"s-si no logro identificar la fórmula que debo aplicar a la mayoría de los ejercicios" comentó la peliverde aun con un pequeño sonrojo en su cara.
"oh déjame ver" pidió homura mientras se sentaba al lado de la peliverde "bueno no me sorprende que no sepas que formula usar, pues para resolver estos problemas debes usar una fórmula que no se encuentra en el libro" explicó la pelinegra mientras tomaba su lápiz y escribía la formula necesaria en la esquina superior izquierda de la página del cuaderno de su amiga.
"la razón por la que el profesor nos dejó de tarea esta clase de ejercicios es seguramente para ver quiénes de sus estudiantes están dispuestos a investigar más sobre el tema impartido en clase pues esta fórmula se puede encontrar el libros viejos o si lo prefieres puedes encontrarla con mayor facilidad a través de una breve búsqueda por internet" informó homura, una vez termino de explicar cómo usar correctamente la formula.
"y-ya veo… muchas gracias akemi-san" agradeció la peliverde sorprendida.
"no fue nada… para eso estoy aquí después de todo… si tienes problemas con algo más solo házmelo saber ¿está bien?" exclamó la pelinegra poniéndose de pie, ante lo cual hitomi respondió asintiendo con la cabeza concentrada.
"ya va siendo hora de almuerzo, ¿te importa si preparo algo mientras terminas tu tarea?" preguntó la pelinegra mientras caminaba hacia la cocina.
Ante esto la peliverde dejo su tarea y trato de levantarse rápidamente con la intensión de detenerla, sin embargo, cometió el error de apoyarse en la mesa con su mano lesionada, provocando que perdiera parte de su apoyo y estuviera por caer de cara al suelo… si no fuera por cierta pelinegra que había llegado a tiempo para atraparla.
"enserio… shizuki-chan debes tener más cuidado" regaño homura.
"p-pero eres mi invitada no puedo permitir que seas tú la que cocine" se excusó hitomi, algo nerviosa pues aún se encontraba en los brazos de la pelinegra.
Homura lo pensó, según lo que sabía hasta ahora de su amiga, tanto por lo que había escuchado de madoka y Sayaka en otras líneas de tiempo como lo poco que ha aprendido de ella en estos días, estaba segura que hitomi no se rendiría y seguiría insistiendo, sin embargo, debido a su reciente accidente con su mano, sabía que esta no podría usar bien su mano, por lo que después de pensar por unos segundos se le ocurrió una idea que podría funcionar bien para ambas.
"en ese caso que te parece si ambas cocinamos, debido a este incidente con tu mano no podrás hacer movimientos bruscos por un rato y no trates de fingir que no te duele porque no puedes engañarme y lo sabes" sugirió su idea al mismo tiempo que advirtió a la peliverde cuando vio que esta parecía querer refutar al respecto.
Por lo que la peliverde agacho la mirada avergonzada y asintió de acuerdo con la idea.
"bien yo me encargare de todo el trabajo pesado, por favor encárgate del resto" informó la pelinegra al mismo tiempo que ayudaba a la peliverde a ponerse de pie.
En la cocina homura se encargó de la mayor parte del trabajo, aunque se aseguró de dejar algo que la peliverde pudiera hacer pues no quería que esta se sintiera mal, afortunadamente todo lo que quedaba era vigilar que la comida no se quemara, así que no tenía que preocuparse de que hitomi lastimara más su mano.
"iré a preparar la mesa" informó homura, mientras llevaba los platos y el resto de utensilios.
"claro" respondió hitomi mientras probaba con una cuchara el sabor de la comida.
La pelinegra termino de colocar todo momentos antes que hitomi apareciera con la comida, lista para servirla, sin embargo, justo en ese momento sonó el timbre indicando que tenían visitas que por la cara confundida de la peliverde obviamente ninguna esperaba.
"no esperabas visitas de nadie ¿verdad?" preguntó homura.
"no… se supone que mis padres no volverán hasta mañana y no he invitado a nadie más que ti akemi-san" respondió hitomi.
Ante esto la pelinegra entrecerró los ojos y uso su percepción del aura para ver quienes o cuantas personas estaban afuera de la casa, no obstante, no lograba ver nada 'algo está bloqueando mi percepción… esto podría ser peligroso' pensó homura preocupada.
"déjame atender la puerta, tu encárgate de servir la comida shizuki-san" informó homura con una mirada que decía claramente que no aceptaría un no por respuesta.
"c-claro" respondió un poco nerviosa hitomi.
Sin dudar la pelinegra camino hasta la puerta, sin parar de intentar usar su percepción del aura, pero al obtener los mismos resultados que antes, respiro profundo mientras se mentalizaba para pelear si es necesario contra quien sea que este afuera, pero al abrir la puerta se llevó una gran sorpresa pues no esperaba que fueran Madoka y Sayaka.
~~Presente~~
Al entrar a la casa madoka miro con curiosidad el hecho de que homura estuviera usando un delantal 'porque usaría un delantal… acaso estaba cocinando… porque cocinaría en la casa de alguien más' pensó la pelirosa sintiéndose algo enojada, no entendía porque le molestaba tanto que la pelinegra cocinara algo para hitomi, pero mientras más lo pensaba más se enojaba así que decidió dejar de pensar en ello… por ahora, no obstante, en ningún momento dejo de mirar intensamente la espalda de la pelinegra.
Mientras tanto a Sayaka no le estaba yendo mejor… de hecho esta estaba furiosa, sin embargo, prefirió no decir nada, pues conocía la actitud protectora que tenía madoka con el estudiante transferido y luego del reciente momento que tuvieron en el hospital, no quería iniciar una pelea con ella.
'por ahora lo dejare pasar, pero estaré observándote muy de cerca, estudiante transferido' pensaba la peliazul enojada.
Por otro lado, la pelinegra que ahora si era capaz de ver el aura de las jóvenes, estaba un poco preocupada por la negatividad que estas desprendían y era obvio que toda estaba dirigida a ella, pues podía sentir perfectamente como estas miraban su espalda fijamente.
'De Sayaka puedo entenderlo, pero ¿porque madoka también?' se preguntaba en su mente homura con confusión, mientras caminaba con ambas detrás de ella por el pequeño pasillo hacia la sala de estar.
Al entrar hitomi las recibió con una mirada sorprendida, para luego saludarlas con una sonrisa, la pelinegra pensaba decir algo, pero fue interrumpida por su maestra.
'Homura tenemos que hablar' pidió Amy a través de su enlace mental.
'te escucho' respondió homura, mientras tomaba asiento en la mesa, ignorando la conversación entre las otras tres jóvenes en la habitación.
'por fin ha comenzado, homura a partir de este punto tus peleas serán cada vez más duras, así que prepárate porque esta noche puede que nos encontremos con una aberración' advirtió con una voz seria el felino.
'ya veo, así que al fin ha comenzado…' pensó la pelinegra mientras cerraba sus manos con fuerza 'la bruja que ataco de día, intento atacar a madoka y Sayaka ¿cierto?' preguntó.
'si fue la bruja artista, puede que haya sentido el gran potencial mágico de madoka y haya intentado cazarla para fortalecerse y así aumentar sus posibilidades de sobrevivir, lo que me hace llegar a la segunda razón por la que quería hablar contigo' comentó el felino, deteniéndose para pensar en la manera más fácil de explicar la situación a su alumna y amiga.
'las aberraciones van a perseguir a madoka sin importar la hora, sea de día o de noche, en el momento que deje la seguridad de la barrera en su hogar, se volverá un gran blanco para estas… y sabes que en mi estado no sería capaz de enfrentar a una aberración en su forma final, solo tú puedes hacerles frente… así que creare un dispositivo que esconda el potencial mágico de madoka, me tomara un día hacerlo, la cosa es que ella debe llevarlo puesto siempre, así que deberás pensar en una manera para que lo haga' informó.
'e-espera eso quiere decir…' tartamudeo en su mente la pelinegra.
'si… no solo deberás darle un regalo, sino que también tendrás que lograr que esta lo aprecie tanto como para que no se lo quite nunca' exclamó Amy con algo de diversión en la última parte.
'¡tienes que estar bromeando!' exclamó en su mente homura con exasperación, mientras se tapaba la cara con una mano.
'créeme querida… nunca bromearía con algo tan serio' respondió la gata.
Esto era perfecto, no solo tenía que prepararse para luchar contra brujas capaces de matar chicas mágicas con facilidad, sino que debía buscar la manera de hacer que madoka aceptara y usara siempre el dispositivo de Amy.
Y todo esto mientras procuraba mantener su distancia con ella… ¿acaso las cosas podían complicarse aún más?
"oh casi lo olvido… al menos ahora que estamos las tres no tendré que repetirlo por teléfono" comentó Sayaka, una vez todas tomaron su lugar en la mesa "tengo grandes noticias chicas" dijo emocionada.
"¿sí? ¿qué es?" preguntó madoka, mientras hitomi solo miraba con curiosidad a la peliazul.
Homura ignoro como Sayaka intencionalmente intento excluirla de la conversación, ya que de todas maneras tenía cosas más importantes que pensar… sin embargo, las próximas palabras de la peliazul, detuvieron por completo su tren de pensamiento.
"Kyosuke logro convencer a los doctores de regresar a la escuela, así que mañana volverá a ser nuestro compañero de clases" dijo la peliazul con una gran sonrisa.
Y las cosas acaban de complicarse más 'yo y mi gran boca' pensó la pelinegra ahora con ambas manos en la cara.
'tu sí que enserio no aprendes ¿verdad?' comentó Amy con voz burlona.
Una vez más homura confirmo como el destino adoraba complicar su vida.
Capítulo 5)- Un Domingo lleno de Sorpresas.
¡Hola otra vez! Lamento mucho la tardanza, pero espero que el capítulo sea de su agrado, tenía planeado subir el capítulo ayer, pero la zona donde vivo estuvo sin energía eléctrica todo el día, así que no tuve más opción que esperar hasta hoy.
Se que siempre digo lo mismo, pero aprecio mucho sus comentarios… así que estaré esperando con ansias más de ellos, ahora me despido y nos vemos en un próximo capítulo.
Gracias por su atención.
