"Diálogos"
Narración
'pensamientos'
"así que esto es Tokio" dijo una joven de dieciocho años, vestida con un pantalón y una chaqueta deportiva, tenía los ojos de color rosa pálido al igual que su cabello, este último dividiéndose en el medio, en dos bollos a cada lado de su cabeza y el resto quedaba colgando.
"Mei… podrías dejar de admirar el paisaje y ayudarme con tu bolso" habló en tono molesto otra joven de su misma edad.
A diferencia de su amiga esta vestía un atuendo menos casual, como lo eran un pantalón jean azul, tenis blancos y una camisa blanca con rayas negras sin mangas, tenía ojos color ámbar, pelo largo y azul amarrado en una coleta.
La joven ahora identificada como Mei se dio la vuelta para protestar, pero se vio incapaz de hablar cuando se vio forzada a atrapar una bolsa de lona negra.
"sabes Shizuka, podrías haberme advertido antes de lanzarme mi bolsa" gruño Mei.
"Hmp… eso te pasa por dejarme atrás en el tren" respondió Shizuka antes de suspirar al ver el puchero en la cara de su 'líder' "escucha sé cuánto deseas explorar la ciudad, siempre haces lo mismo con cada nuevo territorio que tomamos, pero debemos encontrarnos con las demás en el almacén" le recordó.
"bien… pero espero que esas tres tengan algo de comida, porque me estoy muriendo de hambre" habló la pelirosa mientras su estómago gruñía en apoyo a sus palabras.
"cómo es que tú eres nuestra líder" se quejó con expresión en blanco la peliazul.
"¿enserio quieres que responda esa pregunta otra vez?" comentó con una sonrisa y tono arrogante la pelirosa.
Esto hizo que la peliazul recordara lo que sucedió la última vez que esta le ''mostró'' él porque era la líder del grupo, logrando que se estremeciera pues no estaba nada ansiosa por volver a sufrir una humillación publica tan pronto.
"olvídalo solo démonos prisa" respondió con voz derrotada, provocando que la sonrisa de la pelirosa se hiciera más grande.
"claro dirige el camino SHI-ZU-KA" deletreo en tono burlesco, haciendo que la peliazul bufara divertida, por lo infantil que su líder podía ser a veces.
Mientras se alejaban riendo y conversando, no notaron como un hombre de traje negro y gafas de sol, las observaba atentamente durante toda la interacción anterior entre ambas. Rápidamente saco un teléfono celular de su bolsillo y marcó al primer número de su lista de contactos.
"aquí Takumi… creo encontré a las chicas que la señorita busca" comunicó a la persona al otra lado del teléfono "si… una de ellas tenía en su brazo izquierdo el tatuaje de un mirlo… si… cabello azul y ojos ámbar" confirmó el sujeto antes de añadir "la otra chica tenía el cabello rosa… ¿quiere que las siga?" preguntó.
"no… solo escuche algo sobre un almacén" respondió nuevamente "¿seguro que no quiere que las siga? Sería más fácil encontrar su escondite si lo hiciera" insistió.
"entiendo…" habló por última vez antes de colgar el teléfono y retirarse del lugar tranquilamente.
Mientras tanto del otro lado de la llamada el chofer de una camioneta se encontraba guardando su propio teléfono mientras esperaba a que su pasajera volviera de la tienda de conveniencia a la que había entrado hace unos minutos.
Cuando esta volvió y entro a la camioneta, este decidió pasar la información que su subordinado le había brindado.
"disculpe señorita Leia… pero tengo información sobre las chicas que busca" informó en tono formal.
"oh tienes toda mi atención Akiyama-san" respondió Leia en tono interesado mientras comía una barra de chocolate.
"según mi subordinado, vio a dos jóvenes salir del metro hace unos minutos, sus descripciones concuerdan con las que usted nos brindó, por lo que es bastante probable que sean Shizuka Ito y Mei Liu" comunicó el hombre dejando que la joven en el asiento trasero terminara su bebida antes de continuar "le dije a mi subordinado que no las siguiera pues de ser las chicas correctas, era muy probable que estas se dieran cuenta, lo atraparan e interrogarán al respecto, afortunadamente me dijo que había escuchado que estas parecían dirigirse a algún almacén para encontrarse con otras tres chicas que, una vez más, probablemente sean las otras chicas que busca, desafortunadamente la cantidad de almacenes en la ciudad es algo grande, por lo que la búsqueda podría llevar algo tiempo, sin embargo, tenemos la dirección en la que se marcharon por lo que podríamos usarla como punto de referencia y comenzar a descartar algunos almacenes" concluyó.
"interesante… así que tres de ellas ya estaban en la ciudad" susurró Leia, con la mano en la barbilla y expresión pensativa "Diles a tus hombres que informen de inmediato si las ven, que no intenten seguirlas ni acercarse a ellas por ningún motivo, teniendo a tantos patrullando la ciudad no será difícil dar con ellas nuevamente, podremos determinar hacia donde se dirigen conforme los avistamientos se vayan dando" instruyó la joven mientras se acomodaba en el asiento.
"como usted diga, pero… ¿está segura de querer ir sola a buscarlas?" cuestionó el hombre con algo de preocupación.
"si…si… deja de preocuparte… es asqueroso… soy más que capaz de cuidarme sola" respondió tajantemente la joven antes de bostezar "por cierto ¿qué tal va la expansión?" preguntó.
"Durante los últimos días, hemos logrado que varias pandillas, ladrones comunes y uno que otro grupo criminal, entrara de forma segura a la ciudad, si bien se nos reportó que unos cuantos ladrones fueron capturados por la policía ayer por la noche, tenemos certeza de que la policía aun no sospecha nada, prueba de ello es el hecho que diez de nuestros propios hombres marcados lograron entrar a la ciudad tranquilamente, como cualquier civil y planean hacer su movimiento hoy" informo Akiyama.
"bien… y dentro de este pequeño grupo que fue capturado por la policía… ¿acaso entre ellos esta algunos de nuestros exploradores?" cuestiono Leia en un tono que hizo estremecer al hombre.
"si… uno de ellos" respondió.
"¿Cuál? Y ¿cómo sucedió?" exigió saber la joven.
"fue Himura Daiki… según nuestro informante, fue apresado cuando intento y fracaso Asaltar a una mujer, en un callejón junto a otros dos ladrones de una banda local a la cual se unió, según el reporte, la mujer logro defenderse de los hombres, pero ella afirma que recibió ayuda de otra mujer, pero los patrulleros no lograron dar con esta" respondió.
"Tch… ese idiota, sabía que no Valia la pena darle acceso a su aura, fue un desperdicio de magia" se quejó Leia.
"¿quiere que les diga a nuestros hombres que lo silencien?" pregunto el hombre.
"no, no vale la pena, nuestro ataque al convoy de la policía, aún es muy reciente, si quiere salir de la cárcel que lo haga bajo sus propios medios" respondió en tono fastidiado la joven.
El hombre no respondió, en su lugar asintió y puso en marcha el motor de la camioneta nuevamente, para luego retomar su camino hacia el edificio de apartamentos donde su pasajera habitaba.
"ya te dije que estoy bien" reiteró junko con cansancio, mientras intentaba maquillarse.
"pero querida, creo que sería bueno que no fueras al trabajo hoy" insistió Tomohisa de pie en la entrada del baño "no lo crees así madoka" dijo pidiendo apoyo urgente.
"b-bueno… yo creo que si mama dice que está bien, entonces lo está" respondió con algo de timidez la pelirosa, provocando que su padre la viera con una mirada de dolor.
"vamos cariño… no pongas esa expresión, entiendo tu preocupación, pero incluso nuestra hija entiende, que estar un poco adolorida por la mañana no es una excusa válida para no ir a trabajar" comentó junko a la vez que terminaba su tormentosa tarea de maquillarse, pues aún tenía que cubrir sus moretones, no quería que sus compañeros de trabajo la interrogaran al respecto.
'por más que deseo un día libre, tengo demasiado trabajo pendiente para faltar' pensó con recelo antes de ver como su hija parecía tratar de consolar a un Tomohisa depresivo.
Junko resopló divertida antes de ayudar a su hija con su cabizbajo padre.
'bueno espero que la chica que me ayudo ayer, tenga una mañana menos ajetreada' pensó, el recuerdo de la chica misteriosa siendo apuñalada, la hizo fruncir el ceño "pensándolo mejor… espero que haya ido al hospital y se encuentre bien" susurró con preocupación.
"dijiste algo mamá" habló madoka cuando se sentaba a la mesa para desayunar.
"no querida solo cosas del trabajo" respondió con una sonrisa.
Homura no se sentía para nada bien…
"maldición!" gruñó la pelinegra mientras volaba por los aires, atravesaba una pared, rebotaba varias veces contra el suelo y seguía revolcándose múltiples veces en este, producto de la fuerza con que fue golpeada anteriormente.
Una vez su mente estuvo clara otra vez, esta logro ponerse de pie y aprovechó el impulso que tenía para correr lo más rápido que su cansado cuerpo le permitía.
'no bromeabas con que los familiares de una aberración son tan fuertes como una bruja típica' comentó con cansancio la pelinegra.
'nunca bromeo con estas cosas, sin embargo, creo que deberías prestar más atención a tu entorno y correr aún más rápido querida' respondió Amy a través de su enlace mental.
Ante esto la pelinegra volteo a ver detrás de ella y lo que vio hizo que sus orejas felinas se aplanaran sobre su cabeza, pues lo que antes eran solo unos tres familiares, ahora eran alrededor de treinta que la perseguían furiosamente, la pelinegra sacudió su cabeza, maldijo en su mente y tomó unas cuantas respiraciones antes de acelerar más el paso, ignorando como los músculos en sus piernas y pulmones ardían en protesta.
Los familiares tenían la forma de una araña grande y mecánica con cabeza de muñeca, moviéndose sobre seis patas articuladas todos la perseguían sin cansancio y a una velocidad insana. Sabiendo que no podía seguir corriendo para siempre la pelinegra salto, se giró e invoco en cada mano una Desert Eagle, su arma favorita y disparo a las patas de los familiares provocando que estos tropezaran y chocaran entre sí.
Homura cayó al suelo de cuclillas, desvaneció sus pistolas e invocó un lanzacohetes AT4, espero a que los familiares salieran corriendo de la cortina de polvo que causaron al caer y disparo provocando una gran explosión que engulló a todos los familiares.
'bueno ese fue el último AT4 con munición de Propósito dual altamente explosivo' dijo en su mente con pesar la pelinegra.
'homura esas cosas no van dejar de aparecer hasta que destruyamos a la aberración' exclamó el felino.
'lo se… he perdido la cuenta de cuantas de estas cosas he destruido… el problema es que no sé dónde podría estar escondida… este maldito territorio es muy grande y tu dijiste que la aberración podía tomar cualquier forma para esconderse' hablo homura mientras comenzaba a moverse nuevamente, girando la cabeza de izquierda a derecha en busca de una posible pista para dar con la aberración.
'si este tipo de aberraciones es de los más molestos… dejan que sus familiares hagan el trabajo y ella no aparece hasta que su presa está acabada… aun con nuestra percepción del aura será muy difícil dar con ella' estuvo de acuerdo Amy.
Homura gruñó con frustración pues el aspecto de este territorio le dificultaba aún más su búsqueda. El territorio tenía el aspecto de una ciudad en ruinas con varias islas flotantes, calles desoladas, cielo nublado y niebla muy densa, estaba segura que si no fuera por su percepción del aura ni siquiera podría luchar con los familiares.
'para cualquiera otra, esta sería una trampa de la cual sería casi imposible sobrevivir' pensó homura mientras corría.
Deteniéndose por un minuto para recuperar el aliento, la pelinegra noto como en una de las islas flotantes parecía a ver una pequeña aura brumosa llena de malicia era pequeña casi imperceptible y eso era lo que lo hacía sospechoso. Los familiares de la aberración producían una mayor cantidad de malicia, si bien podía ser alguna otra especie de familiar más pequeño… su instinto le decía que fuera a revisar pues si la bruja quería esconderse que mejor manera de hacerlo que disminuyendo su poder mágico y malicia hasta volverlo imperceptible incluso para la chica mágica más sensible.
'es una lástima que yo, ya no sea una chica mágica' pensó mientras entrecerraba los ojos.
'homura esas cosas se están multiplicando, pronto te encontraran y no estás en las mejores condiciones, por tu bien debes seguir moviéndote' informó Amy preocupada.
La pelinegra volteo hacia atrás y tal como dijo Amy, vio como el aura siniestra de una innumerable cantidad de familiares se acercaba a su ubicación… 'parece que la aberración se cansó de jugar' pensó la joven, si quería llegar a esa isla y ver si su instinto estaba en lo correcto tenía que moverse… ahora mismo.
Inmediatamente después creo pequeñas plataformas en el aire, para así comenzar a saltar y subir a la isla flotante donde sospechaba podría esconderse la aberración.
Una vez en la isla esta comenzó a correr por las calles en busca de la ubicación de la pequeña aura maliciosa, logrando encontrarla en lo que parecía ser una vieja casa de estilo victoriana que flotaba un poco por debajo del final de la isla… sin dudarlo esta aumento el paso y salto de la carretera, para luego crear una última plataforma e impulsarse lo suficiente para romper la ventana del ático de la casa, logrando así entrar en esta.
Levantándose y quitándose los restos de vidrio de su ropa la joven examino el interior del ático con su percepción del aura logrando encontrar el pequeño punto de malicia en lo que parecía ser una silla mecedora cubierta por una sábana blanca.
'Amy… creo que la encontré' informó Homura.
'ten cuidado querida… aun si prefiere esconderse, la aberración sigue siendo muy fuerte' advirtió el felino.
La pelinegra entrecerró los ojos con cautela, camino y se acercó a la silla cubierta, tomo la sabana, la retiro de un solo jalón mientras retrocedía de un salto a la vez que apuntaba con sus Desert Eagle a la figura en la silla.
"¿una muñeca?" cuestiono incrédula homura antes fruncir el ceño con disgusto "estoy comenzando a odiar las muñecas" añadió antes de comenzar a dispararle hasta quedarse sin balas.
Sin embargo, algo estaba mal '¿porque la aberración permitirá que le disparara tan fácilmente?' pensó, sus orejas felinas se movieron hacia lo que parecía ser el sonido de algo cortando el viento, justo antes de sentir como un escalofrió recorría su columna vertebral y su cola se erizaba, rápidamente se dio la vuelta solo para que un segundo después un familiar se estrellara contra la casa, destruyera todo el ático y se llevara consigo a la pelinegra.
"¡Maldición!" gritó homura logrando detener el intento del familiar por devorarla, al mantener la boca del desgraciado abierta con sus manos y pies, a su vez por el rabillo del ojo noto una explosión de aura llena de malicia provenir del piso inferior de la ahora destrozada casa.
No obstante, esta distracción le costó caro cuando desde lo profundo de la garganta del familiar una esfera de magia de buen tamaño salió disparada hacia ella y debido a su precaria posición fue incapaz de esquivarla, lo que la hizo terminar engullida en una explosión que la mando a volar, atravesar varios edificios y terminar bajo los escombros de una pared en una calle de la ciudad en ruinas.
Levantándose con dificultad y apartando los escombros sobre ella, la pelinegra logró ponerse de rodillas antes de dirigir su mirada hacia lo que quedaba de la casa flotante, enfocándose consiguió ver la inmensa aura siniestra que desprendía lo que parecía ser la silueta de la aberración, mientras esta le devolvía la mirada desde lo que quedaba del primer piso de la casa.
"NO PUEDO CREER QUE HAYAS CAIDO CON ESO NIÑA~~" dijo en tono de burla la aguda y estridente voz de la aberración, para que solo segundos después la pelinegra fuera rodeada por innumerables familiares.
"ahora sí que estoy enojada" exclamó con el ceño fruncido y una mirada furiosa la pelinegra su atuendo de chica mágica chamuscado, una manga de su camisa desapareció y revelo un brazo sangrante, sus medias rotas con cortes y raspones en ambas piernas, una línea de sangre bajando por su cabeza, ojo y mejía 'el pequeño punto de malicia en la muñeca era solo un señuelo… debí suponer que una aberración de esta naturaleza podría pensar en algo así' pensó decepcionada de sí misma homura, si bien su instinto estaba en lo correcto y la bruja si estaba en la casa, solo se fijó en lo que estaba frente a ella y no vio la trampa hasta que ya era demasiado tarde.
Los familiares abrieron sus bocas y comenzaron a dispararle, homura extendió sus manos y creo un campo protector para protegerse de las ráfagas de proyectiles.
"¡AMY!" grito homura al ver como su barrera comenzaba a agrietarse.
Unos segundos después una lluvia de esferas mágicas de color blanco, comenzaron a caer por todo el lugar ocasionando múltiples explosiones y la muerte de una buena parte de los familiares, lo que por fortuna logró que dejaran de atacarla… pues su barrera estaba a punto de colapsar. Justo cuando homura dejo caer sus brazos y cancelo su barrera, un gato negro aterrizo súbitamente a su lado dejando un pequeño cráter.
"lamento la tardanza querida pero este lugar es muy amplio" se disculpó el felino.
"e-está bien" respondió homura antes de caer sobre una rodilla y recuperar el aliento.
"homura… transfórmate en cazadora y destruye a la aberración… yo me encargare de los familiares" instruyó Amy mientras ambas miraban como una nueva oleada de familiares las rodeaban.
"apoyo la idea, sin embargo… solo he comido unas cinco de tus barras energéticas… aun si comiera otras dos en este momento, he pasado corriendo por la ciudad toda la noche, cazando brujas típicas, criminales y huyendo de Tomoe Mami, probablemente no tenga la energía suficiente para durar en esa forma más de… no lose ¿siete minutos?" exclamó preocupada la pelinegra.
"cuatro en realidad" corrigió el felino, al ver como la pelinegra la miraba de reojo esta continuo "acabas de comenzar con tu nueva dieta… ni siquiera la completaste y tu cuerpo tiene que adaptarse a ella, así que pásate de los cuatro minutos y te desmayaras"
"vaya… que alentador" hablo homura con voz plana, antes de suspirar y ponerse de pie "viendo el lado positivo… no me desmayare a los pocos segundos como antes" añadió con una media sonrisa.
La pelinegra invoco dos de las barras que Amy preparo para ella y comenzó a comerlas, lo más rápido que pudo, un segundo después ambas fueron rodeadas por sus auras mágicas, Amy liberando todo el poder que su pequeño cuerpo actual podía soportar y homura iniciando su trasformación.
Homura podía sentir como su poder crecía considerablemente, su aura aumento bastante de tamaño y se volvió mucho más densa, su cabello, cola y orejas felinas ahora de color morado, parecían brillar tenuemente al igual que sus ojos. El suelo bajo ella se agrieto y una onda expansiva se liberó cuando esta termino su primera barra energética y salto en dirección a la aberración elevándose a gran velocidad como si fuera un cometa, a su vez Amy cargo a una velocidad cegadora contra todos los familiares en tierra.
Mientras las explosiones sucedían en toda la ciudad, como muestra irrefutable del poder destructivo que Amy podía desatar aun esa pequeña forma, homura logro llegar frente a la aberración, logrando así por fin ver aspecto de esta.
Parecía tener la apariencia de un maniquí articulado, usaba un vestido color rojo sangre, sus manos terminaban en unas garras negras, la cabeza se parecía a la de una muñeca, con dientes afilados como los de un tiburón, sus ojos parecían brazas al rojo vivo y su largo cabello negro estaba muy descuidado.
Homura termino de comerse la segunda barra y sus ojos brillaron con mayor intensidad cuando libero aún más poder, ante esto Amy sonrió pues los familiares dejaron de moverse y atacar, parecían estar paralizados.
'parece que la presión del poder mágico de homura fue demasiado para ellos' dijo con diversión en su mente el felino 'comparando el poder de ambas… homura debería ganar fácilmente… solo espero que pueda controlar su nuevo impulso de poder' añadió antes de seguir destruyendo a los ahora indefensos familiares.
La aberración se sorprendió, por la presión que el poder mágico de esta chica ejercía sobre ella, sin embargo, esta no se sintió intimidada, por el contrario, se emocionó.
"ESO ES ACERCATE PARA QUE PUEDA DESTROZARTE CON MIS GARRAS" dijo la aberración, mientras lamia una de sus garras con su larga lengua muy parecida a la de un reptil.
Homura acumulo magia en sus brazos sabiendo que muy probablemente la bruja no mentía y esas garras no eran solo decoración, seguramente estaban muy afiladas, por lo que fortaleció sus manos, en caso de que tuviera que desviarlas o cubrirse, aterrizo justo enfrente de esta y soltó un puñetazo en lo que creía era el plexo solar de la aberración, logrando hacerla retroceder unos metros hacia atrás, la aberración soltó un gruñido, si fue por dolor o ira no le importo, lo que si fue importante para ella, era el hecho de que sus golpes parecían causarle bastante daño.
La aberración pareció brillar un segundo, antes de lanzarse rápidamente a atacar a homura, soltando un zarpazo con su garras creando un poderoso corte de color negro que viajo a gran velocidad hacia la pelinegra, sin embargo, justo antes de que esta fuera golpeada por él, desapareció en un borrón.
"¿PERO QUE?" exclamo confundida la aberración, un segundo antes que homura apareciera detrás de ella y soltara una patada impactando en una barrera y destruyéndola.
El sonido de cristales rompiéndose, le alerto de la ubicación de la pelinegra, por lo que se giró rápidamente e intento otro corte, pero homura ya había desaparecido nuevamente.
Homura apareció a su derecha lanzo otra patada destruyendo otra barrera, la aberración apenas pudo voltearse hacia ese lugar cuando escucho nuevamente el sonido de cristales rompiéndose, cuando la barrera a su izquierda destruida, la pelinegra aparecía y desaparecía constantemente, golpeando y destruyendo cada barrera invisible que la aberración creaba para protegerse instintivamente.
'parece que mi golpe la afecto más de lo que pensé, estas barreras que se activan cuando me acerco, son prueba suficiente de eso' pensó la pelinegra mientas seguía intentando golpear a la aberración 'creo que debo golpear más fuerte' añadió.
La pelinegra golpeo y destruyo por última vez la barrera detrás de la aberración, antes de aumentar un poco más su velocidad y aparecer girando como una bola morada sobre y frente a la desconcertada bruja, logrando así la fuerza suficiente para destruir la barrera y conectar una poderosa patada de hacha en la cara de está provocando que una gran grieta apareciera su mejía y retrocediera debido al fuerte impactó.
Homura no queriendo desaprovechar la desorientación de la bruja, cerro la distancia en una fracción de segundo, piso con fuerza, giro su cadera y usando los músculos de su espalda, conecto un devastador puñetazo en la cara de la aberración, logrando así desorientarla aún más y evitando que intentara crear más barreras. La pelinegra continuo con una patada media en su torso, siguió con una patada baja detrás de la articulación de la rodilla, para luego continuar con una patada alta al rostro de la aberración y finalizar con una poderosa patada giratoria en su nuca, haciendo que esta saliera volando hacia la ciudad, sin embargo, la pelinegra no estaba dispuesta dejarla ir, tenía que terminarla ahora, pues su tiempo se estaba agotando.
Esta con un nuevo estallido de velocidad, desapareció en un borrón y apareció justo a tiempo para interceptar la trayectoria de la aberración, la recibió con otra patada en el torso que la mando a volar hacia la dirección contraria y así la pelinegra repitió esto varias veces, antes de mandarla a volar hacia el cielo una última vez.
Homura sintió como su cuerpo ya de por si herido, comenzaba a dolerle mucho y a volverse cada vez más pesado, su visión también pareció nublarse por un segundo, con una breve mirada a su mano derecha confirmo lo que sospechaba, su aura comenzaba a parpadear.
'no creo que mi trasformación vaya a durar mucho más' pensó homura mientras apretaba los dientes 'debo terminar esto ahora o me desmayare' concluyo.
La pelinegra se preparó levanto su mano derecha con la palma abierta en dirección a la aberración aun en el aire, luego la cerro con fuerza e inmediatamente después varias cadenas moradas aparecieron y atraparon a la aberración mientras estas se anclaban a pequeños círculos mágicos con la clara intención de que esta no pudiera evitar su próximo ataque.
Homura floto en el aire mientras concentraba magia en su puño izquierdo, un círculo mágico de color morado apareció y brillo bajo sus pies, incrementando todavía más el tamaño del aura que emitía su cuerpo, un segundo después está bajo su mano derecha, cambio su postura y extendió su mano izquierda en dirección a la bruja prisionera.
La aberración que no había sido capaz de hablar ni pensar claramente desde que fue brutalmente golpeada por la pelinegra, dirigió su mirada hacia abajo, para ver como homura se preparaba para dispararle alguna especie de proyectil mágico de su palma.
"¡NO TE LO PERMITIRE ESCORIA HUMANA!" grito antes de abrir la boca y disparar un poderoso rayo de magia oscura hacia ella.
"desaparece" susurro la joven antes de que un poderoso rallo de al menos tres veces su propio tamaño, saliera de su mano logrando que incluso con los pies bien plantados, esta retrocediera unos buenos centímetros 'uh… el retroceso fue mayor del que esperaba' pensó la pelinegra con sorpresa, pues no esperaba que el rayo saliera con tanta fuerza y poder destructivo.
Como prueba de esto último, el rayo de la aberración fue completamente superado y consumido por el de la pelinegra con mucha facilidad, la aberración solo pudo contemplar con horror esto, antes de ser desintegrada casi tan pronto como el rayo la toco, lo único que la siniestra criatura pudo hacer fue emitir estruendoso grito de dolor que hizo estremecer a homura, pero fue rápidamente opacado por la inmensa explosión que ocurrió luego.
'esto sería un ataque bastante practico si no necesitara sujetar a mi objetivo antes… sin mencionar el tiempo que me toma reunir magia para ello' pensó homura antes de que su visión se nublara por completo.
Su aura mágica desapareció y su cabello, cola y orejas felinas regresaran a su color negro, un segundo después la pelinegra maldijo en su mente pues, al perder su trasformación como cazadora ya no podía volar, así que cuando el circulo mágico en el que se encontraba parada desapareció, esta comenzó su caída libre.
Afortunadamente para ella, su compañera también termino con sus oponentes y pudo salvarla de un muy doloroso choque contra el suelo. Amy rodeo el cuerpo de su discípula con su aura blanca y la hizo flotar lentamente hasta recostarla suavemente en el suelo.
Justo en ese momento el territorio de la bruja desapareció lo que dejo a ambas cazadoras solas en el parque cerca de la caza de los Kaname y afortunadamente aparecieron detrás de unos arbustos, 'al menos así no tenemos que preocuparnos porque alguien vea el pésimo estado de homura' pensó mientras dejaba salir un suspiro de alivio el felino, luego dirigió su mirada hacia la silueta en el piso de su exhausta y herida compañera.
'me alegra ver que lograste acabar con la aberración antes de desmayarte y que si bien perdiste tu transformación al menos conservaste la energía suficiente para permanecer en tu forma de chica mágica' comento Amy justo al lado de una homura jadeante y de ojos cerrados.
'n-no puedo… m-moverme…' dijo homura mientras cancelaba su transformación y regresaba a su vestimenta de investigación nocturna.
'es lógico… estas completamente agotada y usaste demasiado poder con ese último ataque' informo Amy 'ese rayo de magia pura, te costó casi un minuto de tu tiempo… quedaste a tan solo diez segundos de desmayarte'
'e-esa no era mi intención… p-pensé que había puesto solo lo necesario' respondió la pelinegra.
'bueno querida… creo que olvidaste que tu poder se vuelve muy desproporcionado cuando te trasformas en cazadora' explico Amy con diversión antes de volver a un tono más serio 'fue bastante imprudente… pero… no puedo regañarte por eso… después de todo esta fue tu primera vez usando esa trasformación en combate y sin desmayarte' concluyo.
'bueno… viendo el lado positivo de todo esto… logre evitar que la aberración llegara a la casa de madoka' hablo la pelinegra cerrando los ojos y sonriendo levemente, mientras disfrutaba de la brisa que mecía las hojas de los árboles y la sensación del césped donde yacía tirada.
'ciertamente tuvimos mucha suerte al poder interceptar a la aberración, estando tan cerca de su objetivo' respondió Amy para luego acercarse más a la pelinegra, sentarse a un lado de su cabeza y tocar con una de sus patas delanteras la mejía de la joven.
Esto hizo que homura abriera los ojos y le dirigiera una mirada interrogante, el felino tardo mucho en responder.
'escucha homura… tienes que darle hoy mismo ese dispositivo… prácticamente ella es un imán para las aberraciones y ni tu ni yo podemos protegerla siempre, ambas tenemos nuestros limites' aconsejo la gata devolviéndole una mirada preocupada.
Ante esto la pelinegra amplio sus ojos levemente, para luego desviar la mirada hacia la dirección contraria.
'l-lo se… voy a dárselo h-hoy mismo… al terminar las clases, le pediré un tiempo para hablar a solas, en el techo de la escuela' tartamudeo en respuesta la pelinegra.
'bien… por ahora descansa hasta que puedas caminar nuevamente, iremos a tu casa para tratar tus heridas y esconder los moretones en tu cara con maquillaje, especialmente ese semi ojo morado que tienes' instruyo Amy con voz seria.
'si señora…' respondió Homura mientras suspiraba con resignación.
'odio el maquillaje' pensó homura mientras caminaba con un leve cojeo por los pasillos de su escuela. Maquillarse era al menos para ella una tarea tediosa y sin sentido. Entendía porque Amy le sugirió hacerlo, usar magia para ocultar las lesiones en su rostro, podía hacer que Tomoe Mami se diera cuenta de que ella era la chica mágica que buscaba todas las noches. Era una fortuna que la mínima cantidad de magia que cubría su cuerpo gracias a su anillo, tuviera la peculiaridad de ser completamente imperceptible. Siempre y cuando no tratara de usarla para algo más que mantener su corazón funcionando con normalidad.
'Por culpa de mi recelo a acercarme a ella y mi ineptitud social, estoy metida en este problema, si tan solo me hubiera acercado a ella antes' se reprochó en su mente la pelinegra, pues sentía el cuerpo muy pesado, sus músculos estaban rígidos y muy adoloridos, en especial el brazo que fue apuñalado, afortunadamente logro detener el sangrado en su apartamento, pero debía cuidarse de no hacer movimientos bruscos o la herida podría abrirse nuevamente.
Físicamente se sentía terrible, pero se sentía peor mentalmente, estaba cansada, exhausta, sentía que podía caer inconsciente en cualquier momento, sus parpados pesaban y temía cerrar los ojos por más de un segundo. Fue por esto último que había decidido ir directo a la enfermería y dormir lo más posible, siempre podía decirle una excusa a la enfermera para dormir toda la tarde, si era necesario, aunque no creía que lo fuera.
Como prueba de esto, cuando entro a la enfermería esta se encontraba vacía, como la mayoría del tiempo, hubo un tiempo en que se preguntaba a donde iba la enfermera y porque se ausentaba tanto, de hecho, en varias ocasiones intento descubrirlo, pero nunca tuvo éxito.
Una sonrisa se formó en su rostro ante el recuerdo de una homura con trenzas, extremadamente tímida, torpe e ingenua tratando de descubrir un imaginario romance entre la enfermera y algún otro maestro.
"supongo que fui bastante curiosa" comento mientras bostezaba y se acomodaba en la cama más cercana, inmediatamente después cerro sus ojos y callo profundamente dormida.
"oye Kyosuke… hay algo que me he estado preguntando" comento Sayaka luego de tragar un bocado de su almuerzo.
Luego del conflicto que hubo entre los miembros del club de la peliazul, Kyosuke comenzó a salir más con las chicas, por lo que no era sorpresa encontrarlo almorzando con ellas en el techo. Esto fue tomado de buena manera por hitomi y Sayaka, esta última parecía más alegre y enérgica de lo usual. Sin embargo, esto no fue muy bien tomado por Madoka pues para ella la presencia del chico significa que cierta pelinegra se la pensaría más de dos veces en acercárseles, algo que de por sí, ya era extraño que pasara, por lo la pelirosa se encontraba un poco desanimada.
"bueno, siéntete libre de preguntarme lo que sea" respondió con una sonrisa el joven antes de tomar un poco de jugo.
"bueno… Hitomi me conto que tu fuiste el único que confiaba ciegamente en que la estudiante transferida lograría solucionar el conflicto de nuestro club. Así que me preguntaba ¿Por qué confiabas en que sería capaz de hacerlo?" hablo la peliazul mientras estrechaba sus ojos y apuntaba con sus palillos al chico de manera acusatoria.
Esto llamo la atención tanto de Hitomi como de madoka, esta última que hasta hace poco estaba enfocada en su comida, entrecerró los ojos con una expresión seria, para luego cambiarla por una mirada de aparente curiosidad que dirigió al joven, Obviamente estaba muy interesada en conocer la respuesta que daría el único chico entre ellas.
Por otro lado, la peliverde también le dirigió una mirada de auténtica curiosidad, pues ella también se hizo esa misma pregunta antes, pero había optado por no preguntar nada, pues no creía ser lo suficientemente cercana al chico, como para preguntarle algo que podría o no ser muy personal.
Kyosuke solo parpadeo al notar como esa pregunta había provocado que se volviera el centro de atención, giro su cabeza hacia la izquierda y vio la curiosidad en los ojos de Hitomi, mientras que al girar su cabeza a la derecha vio una mirada también de curiosidad por parte de la pelirosa, sin embargo, le pareció que también vio otra cosa en sus ojos… puede que sea solo paranoia suya, pero se sintió un poco intimidado por su mirada, así que regreso su atención al frente donde Sayaka aun lo señalaba con sus palillos y lo observaba de manera sospechosa.
"b-bueno… mi fe en que ella podía resolver el conflicto, se debe enteramente a todas las veces que la vi detener todo tipo de disputas en el hospital" respondió el joven luego de toser en su puño y recuperar la compostura.
"¿quieres decir que está acostumbrada a actuar como mediadora?" pregunto Hitomi, luego de un breve momento de silencio.
"así es" le contesto Kyosuke con los ojos cerrados y una media sonrisa, mientras recordaba la primera vez que escuchó hablar a las enfermeras de una joven que resolvía todo tipo de rencillas en el hospital "ya sean pacientes, visitantes o miembros del personal, akemi-san intervenía cuando las cosas parecían ponerse feas y de alguna manera lograba que ambas partes se calmaran y llegaran a un acuerdo pacífico" añadió.
"e-eso suena-" comenzó a decir Sayaka, pero fue interrumpida por el grito de madoka.
"¡eso es tan increíble!" grito emocionada madoka antes de darse cuenta, por lo que un segundo después su rostro se tiño de un leve tono rosa por la vergüenza "q-quiero decir… me parece genial que akemi-san p-pueda resolver todo tipo de disputas con solo p-palabras" tartamudeo al final.
Hitomi rio detrás de su mano ante el sorpresivo arrebato y posterior vergüenza de su amiga pelirosa "pienso que madoka-san tiene razón, es impresionante que akemi-san pueda hacer algo así" apoyo la peliverde.
"si… yo también pienso que es algo bueno de ella, pero… ¿realmente solucionaba todo con palabras o hacia algo más?" cuestiono Sayaka, aun escéptica de que la pelinegra fuera capaz de algo así. Claro logro resolver el problema de su club y por eso le estaba muy agradecida aun si nunca se lo dijera, pero, ¿resolver discusiones y conflictos en todo un hospital? ¿había algo qué esta chica no pudiera hacer?
"bueno… la mayoría de las veces bastaba solo con palabras, pero había ocasiones, en las que la situación parecía que podía volverse violenta, así que en esos escenarios ella simplemente les daba la ''mirada'' y mágicamente la pelea se detenía" respondió Kyosuke mientras se encogía de hombros.
"¿La mirada?" preguntaron las tres chicas a la vez que alzaban una ceja.
"si… la mirada" respondió tranquilamente Kyosuke, pero al ver como las tres chicas aun lo miraban expectantes por más información continuo "escuchen la verdad no sé cómo funciona, ella solo les daba una mirada muy intensa, según lo que escuche de uno de los pacientes, el sentimiento que trasmitía, era muy parecido al de ser regañado y amenazado por su propia madre"
"que…" dijeron las tres chicas al unisonó y con una mirada plana.
"oigan no me miren así, yo solo dije lo que escuché sobre el asunto" se defendió el único chico entre ellas.
"bueno dejando de lado, la veracidad de la historia de Kamijou-kun" hablo la peliverde.
"¡oye!" se quejó el mencionado.
"sigo creyendo que es impresionante" termino la peliverde.
"yo igual" respondió con una sonrisa la pelirosa.
Sayaka solo se encogió de hombros y siguió comiendo, mientras el pobre Kyosuke se quejaba entre susurros sobre el hecho de que no creyeran sus palabras.
Homura se despertó debido al hambre, al ver por la ventana se dio cuenta que probablemente todos se encontraban en su última clase, por lo que suspirando comenzó el tortuoso intento de ponerse de pie nuevamente, afortunadamente su cuerpo parecía estar menos adolorido, seguía pesado y rígido, pero al menos el dolor había disminuido lo suficiente como para poder aparentar estar bien más fácilmente.
"eso es bueno… no estoy segura de ser capaz de engañar por completo a esta madoka" susurro la pelinegra, pues después de ver su actitud con hitomi, no quería ni imaginar que tan insistente seria al notar su cojera o moretones, se estremeció ante esto, pero fue sacada de sus pensamientos cuando su estómago gruño exigiendo algo de atención.
Suspirando homura metió la mano en el bolsillo de su falda, para sacar la barra de proteínas que había traído consigo, sin embargo, sintió otro objeto en él, sacándolo vio que era una pequeña caja negra, al verla sus ojos se ampliaron levemente en reconocimiento.
"cierto tengo ir al techo" recordó.
La última clase estaba por terminar, tenía que llegar al techo antes que madoka leyera la carta que dejo en su casillero cuando llego a la escuela, volvió a meter la caja que contenía el dispositivo que Amy construyo y saco la barra de proteína para comerla mientras caminaba en dirección al techo.
"oye madoka ¿te encuentras bien?" pregunto una curiosa Sayaka.
"¿eh?... s-si porque lo preguntas" respondió la pelirosa mientras cerraba su casillero rápidamente.
"bueno… parecías estar leyendo algo parecido a una hoja de papel y acabas de esconderlo rápidamente" señalo la peliazul mientras estrechaba los ojos, antes de que una idea brotara en su cabeza y se acercara a su amiga con una sonrisa burlona "no me digas que… por fin recibiste la carta de algún admirador secreto"
"q-que p-por supuesto que ¡no!" grito una madoka nerviosa y sonrojada, a la vez que cerraba y cubría con su cuerpo el casillero.
"oh pero que sospechoso" dijo la peliazul mientras estrechaba los ojos y su sonrisa se ampliaba.
Esto hizo que madoka se pusiera más nerviosa y apoyara aún más su espalda contra el casillero 'no puedo dejar que Sayaka-chan descubra que, si hay una carta, no sin antes haber confirmado su contenido' pensó la pelirosa mientras buscaba con su mirada una excusa para cambiar de tema.
Afortunadamente para la pelirosa su salvación vino en forma de una toalla que cayó sobre la cara de Sayaka.
"p-pero que" se quejó la peliazul mientras quitaba la toalla del rostro y se giraba para enfrentar a la persona que la lanzo. Pero se quedó su grito de protesta murió en su boca, cuando vio a dicha persona.
"A-Adachi-senpai" hablo sorprendida la peliazul.
"que estás haciendo todavía allí de pie, deja de molestar a tu amiga y date prisa, las practicas del club están por comenzar" regaño la senpai, el tono serio y expresión serena hizo dudar a Sayaka de que esta fuera la misma Adachi que conocía.
Girando su cabeza para darle una breve mirada a madoka, la peliazul respondió con algo de cautela.
"por supuesto… yo… lo siento… en realidad ya estoy lista, así que… ¿nos vamos?" respondió la peliazul, al final decidió aventurarse y pregunto tentativamente a la estudiante mayor, si quería que fueran juntas.
La senpai asintió mientras se hacia un lado para que la peliazul caminara a su lado. Ante esto Sayaka se encogió de hombros, se despidió de madoka y se fue por el pasillo caminando junto a quien hace solo unos días fue su enemiga.
'que acaba de pasar' pensó sorprendida la pelirosa, fue sacada de sus pensamientos cuando una peliverde doblo por la esquina del pasillo mientras miraba con curiosidad detrás de ella.
"m-me perdí de algo ¿cierto?" pregunto con clara confusión en su rostro hitomi, pues no esperaba encontrar a Sayaka y Adachi-senpai caminando juntas y más impresionante aun, conversando de manera cordial.
"bueno yo estuve presente y aun no puedo creer que haya sucedido" respondió la pelirosa mientras parpadeaba, sin embargo, luego de sacudir levemente la cabeza decidió cambiar de tema.
"pero que haces aquí hitomi-chan, pensé que tenías una reunión en el club de té" pregunto curiosa Madoka.
"ciertamente era así… pero la reunión fue cancelada debido a que la presidenta del club se fue por una emergencia familiar" respondió hitomi con un suspiro "te gustaría comer helado de camino a casa" sugirió.
"ah… bueno… yo" hablo madoka mientras en su mente buscaba una forma de declinar la invitación sin parecer sospechosa, antes de recordar algo que le daría la excusa perfecta "me gustaría mucho, pero mama le pidió a Saotome-sensei que me llevara a casa en su auto luego de la escuela, así que tengo que esperarla a que vuelva de la sala de maestros" se disculpó la pelirosa.
"entiendo" respondió hitomi con tristeza "hasta mañana entonces" se despidió.
"hasta mañana" se despidió la pelirosa, para luego volver a abrir su casillero, sacar la carta y leerla nuevamente.
'¿porque akemi-san querría hablar conmigo, a solas en el techo y después de clases?' se preguntó la pelirosa en su mente, antes de sonrojarse cuando la primera idea que se le vino a la mente fue, sobre como todo encajaba en un típico escenario de confesión amorosa.
Sacudiendo la cabeza para despejar su mente de ese tipo de pensamientos, la pelirosa guardo la carta en el bolsillo de su falda, cerro el casillero y camino en dirección al techo.
Mientras tanto Sayaka se encontraba un poco nerviosa, Adachi-senpai había respondido a sus intentos de conversar bastante bien, de hecho, era la primera vez que veía una sonrisa sincera en su rostro, en lugar de su típica sonrisa engreída. Eso la alivio pues le hizo ver que los problemas entre ellas realmente se habían resuelto.
No obstante, ese alivio se volvió preocupación, cuando al llegar a las puertas que daban a las pistas de prácticas, Adachi-sempai se paró frente a ellas mientras extendía una de sus manos con la palma abierta para que se detuviera. Esto sumado a la expresión seria en su rostro y la gran imaginación de Sayaka, la hizo pensar inevitablemente que quizás, había caído en una trampa y que pronto seria atacada por las otras dos seguidoras de Adachi.
Realmente se esperaba que pasara cualquier cosa… se esperaba todo… menos lo que ocurría actualmente frente a ella. Rika Adachi, la orgullosa integrante del equipo de atletismo de la escuela y tercera corredora más rápida del club, se encontraba haciendo una reverencia de noventa grados mientras le pedía perdón por todas las veces que la molesto e impidió usar la pista para practicar.
Y era esto lo que tenía nerviosa a la peliazul, pues nunca antes se habían disculpado tan seriamente con ella y no tenía la menor idea en cómo debía de actuar en una situación así.
"e-escucha Adachi-senpai, t-te perdono así que podrías dejar l-la reverencia" le rogo Sayaka entre tartamudeos.
"c-claro" dijo la estudiante mayor con un leve sonrojo.
La peliazul suspiro alivia antes de volver a hablar "puedes decirme ahora porque estas disculpándote tan seria y sorpresivamente conmigo senpai" pidió "no es que me esté quejando, pero… no soy la única con quien deberías disculparte"
"bueno… ya me he disculpado con el resto de las novatas, solo me faltabas tu" comenzó a responder la mayor "veras luego de la carrera con tu amiga, me di cuenta de que… solo estaba siendo egoísta e irracional, realmente me comporte como una idiota, yo… realmente amo correr, este es mi último año en el equipo, mi última oportunidad para ganar un torneo en nombre de la escuela y mi última oportunidad para enorgullecer a mis padres" confeso la mayor con un tono de voz entristecido.
"Ver como todas ustedes, tú en especial, mejoraban sus tiempos cada día, mientras yo no podía ni reducir un solo segundo, me aterro, tenía miedo de que tu o alguna otra tomara mi lugar en el equipo y sin embargo nunca me puse a pensar que, cuando yo me graduara… el equipo quedaría en sus manos… en realidad nunca pensé en el bienestar del equipo o el de la escuela… solo estaba pensando en mí misma"
Sayaka estaba impresionada y algo triste por la joven mayor frente a ella, nunca pensó que esta tuviera tales motivos para hacer lo que hacía, no es que eso justificara sus acciones, pero era más que suficiente para entender por qué lo hizo.
"realmente he fracasado como su senpai, es tal y como dijo tu amiga ese día, según la norma un senpai siempre es respetado y admirado por sus kouhai, pero yo nunca hice algo para merecer tal respeto de parte de ustedes, el respeto se gana y yo solo me gane su odio" termino de hablar la mayor con un tono lleno de arrepentimiento mientras miraba con ojos llorosos a Sayaka.
"te equivocas Adachi-senpai" comenzó a hablar Sayaka mientras caminaba y colocaba ambas manos sobre los hombros de esta "nunca te he odiado, puede que no me agradaras, pero nunca he sentido odio hacia ti o alguna de tus amigas"
"p-pero-" comenzó a decir Adachi, pero fue detenida por la peliazul cuando esta apretó más el agarre sobre sus hombros.
"escucha no es que este justificando tus acciones, porque no creo que exista un buen motivo para ello. Pero si creo entender por qué lo hiciste, yo… apenas acabo de empezar a correr por lo cual no puedo decir si realmente Amo hacerlo o no, pero de lo que si estoy segura… es que realmente disfruto correr y si me molestaba mucho cuando no me permitían correr, no me imagino como te sentirás tú que amas hacerlo" le dijo la peliazul mientras la miraba a los ojos.
"ya te dije que te perdonaba al respecto así que, deja de torturarte y dejemos todo en el pasado ¿sí?" pidió Sayaka con una sonrisa.
"D-De acuerdo" respondió la senpai mientras se limpiaba los ojos con el brazo.
"bien" acepto Sayaka habiendo recuperado su típico tono alegre y enérgico "con eso resuelto que tal si vamos a la pista… creo que ya hicimos esperar mucho al resto" sugirió la peliazul mientras caminaba y abría las puertas para salir al campo.
"solo una cosa más" hablo la mayor haciendo que la peliazul la mirara con curiosidad "puedes llamarme por mi nombre, después de todo ya no somos más unas desconocidas" pidió con una sonrisa.
"claro, pero tu tendrás que llamar por el mí también… Rika-senpai~" respondió Sayaka con una leve risa.
"no tientes tu suerte Kouhai" dijo sonriendo la mayor.
Madoka se había detenido justo frente a la puerta que daba al techo de la escuela, está muy nerviosa, pues si bien estaba extrañamente feliz por poder hablar con la pelinegra, a una pequeña parte de ella, le preocupaba mucho el motivo por el que esta quería hablar a solas con ella.
Sacudiendo la cabeza la pelirosa, despejo su mente y tomo unas cuantas respiraciones profundas para calmar sus nervios, una vez creyó estar lo suficientemente tranquila, reunió todo su valor y abrió la puerta para ya no hacer esperar más tiempo a la pelinegra.
Lo que vio al cruzar la puerta, hizo que su cerebro sufriera un corto circuito, pues ante ella estaba lo que solo podía describir, como hermoso.
Homura se encontraba de pie, a medio metro de la reja de seguridad del techo, observando con la cabeza ligeramente inclinada la ciudad a su izquierda, mientras con su mano derecha acomodaba un mechón de su cabello detrás de su oreja derecha, la corriente de aire que corría en ese momento hizo que su hermoso cabello negro ondeara y brillara preciosamente en contraste al atardecer, pero lo que realmente hizo que todo su tren de pensamiento se detuviera y su corazón se saltara un latido.
Fue el momento en que la pelinegra noto su presencia y giro su cabeza hacia ella, mostrándole una hermosa sonrisa al reconocerla, una sonrisa que solo ha podido ver en sus sueños con la joven, sonrisa que, por algún motivo, la hizo sentir segura y cálida.
"me alegra que hayas venido Kaname-san" hablo la pelinegra.
La pelirosa que aún seguía embobada por la escena, solo pudo verla fijamente con una sonrisa tonta. Sin embargo, cuando su cerebro al fin registro, las palabras dichas por la pelinegra, no pudo evitar sonrojarse y comenzar jugar con sus dedos, mientras buscaba y fallaba en encontrar una respuesta a sus palabras, pero luego de unos segundos, logro recuperar algo de compostura, sacudiendo la cabeza y tosiendo en su puño.
"q-que querías d-decirme Akemi-san" tartamudeo en respuesta 'oh rayos, termine dando una respuesta brusca, debido a mi nerviosismo' pensó con miedo la pelirosa.
"y-yo solo quería hablar sobre algo que he estado notando estos últimos días" comenzó a hablar la pelinegra.
Esto llamo la atención de la pelirosa, haciendo que su nerviosismo desapareciera y fuera remplazado por curiosidad "te escucho" respondió.
"el día que estuvimos en la casa de Shizuki-san, me di cuenta que parecías estar molesta conmigo, como soy bastante mala a la hora de socializar, pensé que talvez en alguna de nuestras conversaciones anteriores, dije o hice algo para molestarte" hablo homura mientras metía su mano en el bolsillo de su falda y sacaba una pequeña caja negra "confieso que aún no sé qué fue lo que hice para ofenderte, pero… quiero arreglarlo"
Homura camino hacia ella, provocando que madoka regresara a su estado de nerviosismo anterior, trago saliva cuando la pelinegra se detuvo frente a ella y tomo su mano derecha para poner en su palma la cajita negra.
Visión
Homura se sentía muy nerviosa mientras jugaba con una de sus trenzas, estaba de pie en el techo de la escuela, mientras sostenía temblorosa una caja negra y trataba de calmar su frenético corazón. Sin embargo, cuando al fin creía haberse calmado, la puerta del techo se abrió detrás de ella, revelando a una madoka de expresión curiosa y ocasionando que el corazón de la pelinegra volviera latir frenéticamente.
"¿Homura-chan?" llamo Madoka.
La pelinegra se dio la vuelta y vio como madoka la miraba con una expresión perpleja.
"¡K-Kaname-san!" respondió homura mientras escondía la caja detrás de ella, aunque por la sonrisa en la cara de madoka era obvio que está ya la había visto.
"¿la carta fue tuya, Homura-chan?" pregunto la pelirosa.
Homura asintió mientras se sonrojaba, antes de apartar la vista "¡K-Kaname-san!"
"¿s-sí, Homura-chan?"
"yo s-solo quería agradecerte por ser mi amiga, m-me has ayudado mucho, y sé que no es mucho, p-pero por favor acepta esto como una muestra de mi gratitud" tartamudeo la pelinegra mientras le extiende la caja y sonríe nerviosamente.
La pelirosa extiende sus manos con una sonrisa, pero suspira cuando la toma "Homura-chan"
"¿K-Kaname-san?" contesto la pelinegra mientras su rostro cae, al notar lo decepcionada que se ve la otra joven.
"supongo que Sayaka-chan tenía razón, tendré que hacerme cargo ya que ambas somos chicas" dijo madoka mientras sonreía.
"¿U-Uhm?" exclamo confundida Homura.
Madoka cerro lentamente la brecha entre ellas, hasta quedar lo suficientemente cerca, como para sentir el tembloroso aliento de homura en su rostro.
"K-Kaname-san" logro balbucear la pelinegra mientras temblaba.
"Estaba realmente feliz de ver que fuiste tu quien dejo la carta, Homura-chan" dijo Madoka con su voz siendo solo un susurro suave, provocando que homura se congelara producto de lo cerca que estaban.
"U-Uhm… k-kana-" trato de hablar homura.
"pero" la interrumpió madoka, mientras reía suavemente y miraba más allá de los lentes, a los hermosos ojos morados de la pelinegra "esperaba una confesión, no una muestra de gratitud" dijo mientras ahora miraba sus labios "Algo…" madoka cerro aún más la distancia "… así"
Homura abrió mucho los ojos cuando sintió un suave peso y presión contra sus labios, madoka tenía los ojos cerrados, pero eso no impidió que esta envolviera sus brazos contra la cintura de la pelinegra y la acercara por completo.
Cuando finalmente se separan, ambas están sin aliento y Madoka siendo la primera en recuperarse sonríe antes de hablar "¿Homura-chan…?"
"¡S-SI!" chillo homura completamente roja.
"¿Aceptaras mis sentimientos…?" pregunto sonrojada la pelirosa.
la pelinegra aun aturdida y solo pudiendo recordar la sensación de suavidad contra sus labios. Simplemente se inclinó hacia adelante, y capturo nuevamente los labios de la pelirosa con los suyos.
Madoka corresponde el beso bastante complacida, y al separarse nuevamente, esta mira a homura expectante.
"¿es eso un sí?" pregunto sonriente.
Homura asintió frenéticamente, tanto que sus lentes se aflojan y terminan algo torcidos en su rostro, provocando que madoka soltara una suave risa.
"qué tal si tomamos el Bento que hiciste y lo comemos juntas" sugirió Madoka mientras acomodaba nuevamente los lentes en el rostro de la pelinegra.
"si" respondió homura con un leve sonrojo y una hermosa sonrisa.
"Entonces vamos" dijo Madoka mientras tomaba la caja negra en su mano izquierda y entrelazaba sus dedos de su mano derecha con los de homura.
La pelinegra sonrió mientras se dejaba guiar por madoka hacia las bancas del techo y comenzar a comer la comida que había cocinado con mucho esfuerzo para su ahora Novia.
Fin de la Visión
"¿Kaname-san?" hablo una homura de expresión preocupada, con una mano en la mejía izquierda de la pelirosa "¿te encuentras bien? ¿Escuchaste lo que dije?" cuestiono.
"¿Eh?" exclamo Madoka saliendo de su aturdimiento "s-si lo hice" mintió lo mejor que pudo la pelirosa, pues aún estaba aturdida por la reciente visión que tuvo y tampoco quería que la joven frente a ella pensara que la estaba ignorando.
La pelinegra suspiro no muy convencida, pero termino asintiendo en respuesta antes de comenzar a hablar nuevamente "en ese caso creo que es hora de irnos… espero que te guste mi regalo y que lo uses siempre" dijo con una sonrisa mientras caminaba en dirección a la puerta, pero se detuvo justo antes de abrirla.
"casi lo olvido" comenzó la pelinegra mientras se daba media vuelta "como amigas creo que sería extraño seguir llamándonos por nuestro apellidos, por favor a partir de hoy llámame por mi nombre" pidió Homura con una media sonrisa, una vez dicho esto abandono el techo.
Madoka se encontraba viendo la puerta completamente aturdida, sin embargo, sacudió su cabeza y rápidamente abrió la cajita en sus manos para descubrir una hermosa y delgada pulsera de plata con una preciosa piedra brillante de color rosa en el medio.
"e-es hermosa" hablo sorprendida y cautivada la pelirosa, sin dudarlo, la coloco en su muñeca y la miro con una sonrisa.
Sin embargo, el recuerdo de la visión que tuvo justo cuando la pelinegra le entrego la caja, la hizo ponerse roja, si bien la similitud entre ambas situaciones era increíble, lo que realmente la hizo avergonzarse tanto, fue el cómo su yo de la visión había actuado y confesado sin vacilación alguna.
"y yo estuve pensado en que ella se confesaría antes de llegar" comento completamente avergonzada la pelirosa mientras escondía su sonrojado rostro detrás de sus manos.
Por fortuna para ella su teléfono comenzó a sonar, por lo que, agradeciendo la distracción, lo saco del bolsillo de su falda y contesto lo más rápido que pudo.
"¿Hola?" pregunto de inmediato.
"Madoka, soy Kazuko, ¿te encuentras bien? Llevo esperándote cinco minutos en el estacionamiento"
"oh, si estoy bien, lo siento, tuve ganas de ir al baño, me daré prisa y llegare pronto" mintió la pelirosa, mientras guardaba la cajita negra ahora vacía en su bolso y se daba prisa para bajar del techo y llegar al estacionamiento.
Entro al auto con una sonrisa y esto no pasó desapercibido para la mujer mayor.
"vaya parece que algo bueno te ocurrió, me pregunto si ¿tendrá que ver con la pulsera que llevas puesta?" dijo la maestra mientras movía sus cejas sugestivamente. Provocando que el rostro de la pelirosa ardiera de vergüenza.
"n-no, no es lo que cree" respondió madoka completamente roja. Dirigiendo su mirada hacia la pulsera en su muñeca, esta se relajó y suspiro antes de continuar "es solo el regalo de una muy buena amiga" argumento madoka mientras sonreía y acariciaba suavemente la gema de color rosa en la pulsera.
'si… solo una amiga…' pensó la pelirosa mientras su mirada se suavizaba y sus mejillas se teñían levemente de rojo.
Homura vio como madoka se montaba en el auto de Saotome-sensei, cuando estas abandonaron el estacionamiento de la escuela, la pelinegra suspiro y comenzó su camino hacia su apartamento.
'parece que logre mi objetivo' pensó mientras recordaba a ver visto el dispositivo de Amy, en la muñeca de la pelirosa '¿Amy puedes escucharme?' dijo atravez de su enlace mental.
'por supuesto querida, ¿Qué tal te fue? ¿lograste convencer a madoka de usar siempre el dispositivo?' pregunto con interés el felino.
'bueno… logre darle la pulsera y aunque estoy completamente segura que no escucho nada de lo que dije, pues luego de mi discurso, me di cuenta que esta parecía estar en las nubes, pero sí parece que está dispuesta a usarla, la vi llevarla puesta cuando se fue con Saotome-sensei' respondió homura.
'entiendo… solo esperemos que esta lo use siempre, ahora cambiando de tema, tengo que decirte algo increíble' hablo Amy, la última parte en un tono emocionado.
'¿Qué?' cuestiono la pelinegra mientras alzaba una ceja con interés '¿acaso lograste reparar mi katana? Porque eso sería genial… destruir los familiares de la aberración de esta mañana hubiera sido mucho más fácil con ella'
'eh… bueno… aun no la he reparado' confeso en tono nervioso la gata 'pero en mi defensa, forjar una katana lleva tiempo y esfuerzo, aun usando magia'
'tienes un punto' dijo mientras, suspiraba la pelinegra '¿entonces que querías decirme?' pregunto.
'oh si, ¿recuerdas que dije tener una idea para poder saber todo lo que ocurre en la ciudad?' le pregunto el felino.
'esta idea ¿tiene que ver con algo ilegal?' hablo homura mientras estrechaba sus ojos.
'b-bueno… no es ilegal si nunca nos descubren' respondió la gata.
'por el amor de… solo continua' contesto la pelinegra en tono resignado.
'de acuerdo, sabes que existe alrededor de 4921 satélites artificiales orbitando la tierra, pero no todos estos dispositivos se encuentran activos, hay al menos 2600 satélites que siguen allá arriba sin estar funcionando, así que pensé… porque no hackear y modificar algunos de estos con magia, reactivarlos y usarlos para proteger la ciudad' informo la gata habiendo recuperado su emoción.
'espera… ¿pensé que ya teníamos uno de esos para poder escanear la ciudad en busca de fuentes de negatividad?' pregunto confundida la pelinegra mientras se sentaba a esperar el tren en una banca vacía.
'¿eh? No, para eso la computadora usaba los diferentes sensores que hay por toda la ciudad, por medio de un algoritmo que cree, estos sensores ahora pueden detectar rastros de negatividad e inmediatamente enviar una alerta a la computadora del laboratorio con la ubicación y una simulación de cuán grande es la fuente' explico el felino.
'oh… bueno y ¿cuántos satélites conseguiste?' pregunto un poco preocupada, pero a la vez curiosa la pelinegra.
'ya que solo tuve un día para hacer todo… pude adueñarme solamente de cuatro, sin embargo, para nuestro propósito, creo que son suficientes' respondió la gata.
'estoy de acuerdo' respondió homura, cuando noto que el tren se aproximaba, no obstante, justo cuando se puso de pie, el teléfono en su bolsillo comenzó a sonar, con su típico tono de llamada, pensó en ignorarlo, pero su instinto le dijo que atendiera la llamada.
Al sacarlo y abrirlo vio que este mostraba un mensaje de alerta con la foto de hitomi en él. Haciendo que esta abriera mucho los ojos, pues esto solo podía significar que la chica estaba en serios problemas.
"¿hola? Shizuki-san ¿te encuentras bien?" pregunto con preocupación la pelinegra.
"a-akemi-san" dijo hitomi entre jadeos al otro lado de la línea "y-yo estoy siendo perseguida"
"¿¡Que!? Explícate por favor" pidió homura.
"y-yo…" se escuchó el sonido algo rompiéndose y la queja de una persona en el fondo "l-lo siento, pero tengo prisa" grito la peliverde "actualmente… me e-encuentro huyendo… de unos h-hombres que trataron de convencerme… para que los acompañara a su auto" hablo entre jadeos hitomi "me negué… y e-ellos trataron de forzarme… a e-entrar en él, por f-fortuna… logre escapar… p-pero llevo corriendo varias calles… y a-aún no se rinden"
"ya informaste a la policía de esto, porque me llamaste a mi primero" regaño la pelinegra con voz tensa, mientras trataba de localizar a hitomi con su percepción del aura, pero por desgracia esta parecía estar demasiado lejos.
"l-lo hice… traté de llamarlos… p-pero la línea e-estaba saturada y…" la peliverde soltó un gemido ahogado, antes escuchar como esta pareció caer o chocar contra algo.
"¡Shizuki-san! Que sucedió, esta todo bien" medio grito homura.
"uhg… si… estoy bien… s-solo me tropecé y caí al lado de un contenedor de basura" respondió la peliverde, en tono adolorido "recordé... que me diste... un t-teléfono con linea directa... al t-tuyo... akemi-san... t-tu sabias... sabias que e-esto pasaría" cuestiono temerosa.
Homura soltó un suspiro de alivio pero también se llevo una mano al puente de su nariz, el dia que estuvo en la casa de hitomi junto a las demás, le había pedido a hitomi un minuto, para hablar y darle el teléfono especial por si algo sucedía, quien diría que eso ahora la estaría pintando como sospechosa '¿Amy podrías ver porque las líneas de emergencias están ocupadas?' pidió a su compañera.
'estoy en eso' respondió el felino.
"escúchame shizuki-san, necesito que me digas donde te encuentras, si no logras reconocer el lugar, descríbeme todo lo que veas" dijo la pelinegra en tono autoritario, a la vez que ignoraba la pregunta anterior de la otra joven.
"o-ok" hablo hitomi, mientras trataba de recuperar el aliento "la verdad es que no tengo idea de donde estoy, solo corrí sin rumbo, s-solo sé que me encuentro dentro de un callejón y escondida detrás de un contenedor de basura que-" la peliverde dejo de hablar cuando escucho pasos y el sonido del motor de un auto cerca.
'homura, hay un incendio a unas cuantas calles del hospital, la gente no ha parado de llamar a las líneas de emergencia, por eso están saturadas' informo Amy.
'¿un incendio? ¿Justo cuando intentan secuestrar a Hitomi?' pensó la pelinegra con sospecha, antes de que una idea se cruzara por su mente.
"Shizuki-san… ¿esos hombres usan un traje negro y corbata roja?" pregunto con urgencia la pelinegra.
"akemi-san… c-creo que me e-encontraron…" tartamudeo con nerviosismo la peliverde.
Se escucharon gritos de hombres e incluso algunos disparos que hicieron gritar a Hitomi, pero luego de unos segundos, esta volvió a hablar entre jadeos, lo que indicaba que había comenzado a correr nuevamente.
'¡Maldición! No creo que vaya responder la pregunta' pensó frustrada "Shizuki-san, sé que estas asustada, pero por favor necesito que hagas exactamente lo que voy a decirte"
"t-te escucho a-akemi-san" respondió Hitomi.
"bien, desde donde estas ¿puedes ver alguna columna de humo?" le pregunto.
"s-si… puedo ver una" confirmo Hitomi luego de unos segundos.
"eso es bueno… quiero que te dirijas hacia ella, actualmente hay un incendio en ese lugar y está lleno de policías, si la policía no va hacia ti entonces tu ve hacia ella" instruyo la pelinegra con voz seria.
"D-De acuerdo" respondió nerviosa la peliverde mientras tragaba con miedo.
La pelinegra colgó, reviso con su visión del aura si había alguien cerca y cuando confirmo que estaba sola, comenzó a correr mientras se transformaba a su atuendo de chica mágica, pero fue detenida cuando Amy la llamo.
'¡Espera Homura!' grito el felino en su mente.
'¿qué sucede?' pregunto en tono frustrado la pelinegra 'tengo que salvar a hitomi, no sé porque estos tipos la persiguen, pero no pienso esperar a que la capturen para averiguarlo'
'tenemos otro problema y al igual que el de tu amiga peliverde, este no puede esperar' le respondió en tono irritado el felino.
'que puede ser tan urgente' cuestiono molesta homura, sus orejas y cola crispadas en señal como prueba de esto.
'otra aberración ha aparecido' grito completamente seria Amy, logrando que la pelinegra abriera los ojos sorprendida.
'¿q-que?' pregunto no creyendo lo que su compañera le dijo 'pero ya detuvimos a una en la mañana, porque aparecería otra tan pronto' señalo.
'te lo dije las aberraciones actúan diferente a las brujas normales, debe de haber visto tu pelea con la de esta mañana y supuso que lo mejor era cazar ahora que estas débil' argumento la gata.
'genial, una aberración quiere matarme, justo cuando mi amiga está en peligro' exclamo en tono molesto y frustrado la pelinegra.
'ella no quiere cazarte a ti querida' refuto Amy en tono serio, esto llamo la atención de homura y logro que esta dejara de maldecir en su mente. Sin embargo, no tardó mucho en darse cuenta que quería decir el felino y sus ojos se abrieron en horror.
"No" susurro con voz temblorosa la pelinegra.
'si… en estos momentos, la aberración está permitiendo que tu amiga rubia pueda sentirla para atraerla a una trampa… y esta va directo hacia ella, sin ser consciente del peligro que la espera' informo la gata con seriedad.
'p-pero tu dijiste que está cazando porque estoy débil' cuestiono preocupada homura.
'bueno querida, que crees que sería más fácil para ella, devorar la gema de alma de la chica que sabe puede derrotar, volviéndola más fuerte y así ir por ti con mayor seguridad o cazarte ahora, con la posibilidad de no sobrevivir o de quedar tan debilitada que como para que cualquier chica mágica pueda matarla luego… te lo dije, esta aberración probablemente vio tu pelea con la aberración de esta mañana, sabe lo fuerte que eres y si quiere tener una oportunidad de matarte debe actuar hoy mismo' argumento la gata.
'p-pero entonces… que se supone que haga ahora' pregunto con miedo en su voz la joven 'a cuál de las dos ayudo'
Se encontraba en una encrucijada, arrinconada, sin saber que hacer, por un lado, su primera amiga después de madoka estaba en grave peligro… y por el otro estaba Tomoe Mami la chica que había sido un dolor en su trasero, durante gran parte de sus intentos por salvar a madoka, pero que también al principio de estas y en algunas cuantas líneas de tiempo, fue una buena senpai, líder, maestra y amiga…
"a cuál de las dos salvo" susurro la pelinegra, mientras dejaba salir un aliento tembloroso y miraba con miedo hacia la distancia, sus orejas felinas aplanadas contra su cabeza y su cola caída.
Capítulo 9)- La Declaración y el Dilema.
Hola mi gente, quiero disculparme por dos cosas, primero sobre lo mucho que tardado terminar y subir este capítulo, la segunda cosa por la que quiero disculparme, es por todos los errores que pueda contener este capítulo, actualmente me encuentro muy enfermo y estoy hospitalizado, por lo que estoy subiendo el capitulo por medio de mi teléfono celular.
Pero bueno, espero que el capitulo haya sido de su agrado, agradezco su paciencia y espero que esperen el próximo capitulo con ansias, por mi parte tratare de recuperarme lo mas pronto posible, nos vemos en el próximo capitulo.
Gracias por su atención
