Comentarios del autor

Holaaa!

Majara ha vuelto, y con nuevo Cap.

Primeramente, quiero decir que cambié el título, porque más adelante en la historia, algo no iba a encajar; así que ya no es "Batalla Sangrienta: Confusiones en medio de la destrucción"; si no: "Confusiones en medio de la destrucción" simplemente.

¿Por qué? = La batalla sangrienta viene después, no ahorita.

Bueno... Un saludo a edpol, ¡Gracias por tu review! xD

Realmente sí, quizás el Chaos Punishment impactó en vano, pero ya lo sabrás en unos instantes de que leas esto... xD

PD: La cosa está prendida, así que atentos.

FANFIC = The End.

CAPÍTULO = Confusiones en medio de la destrucción.

NÚMERO = 3.

RATING = " T ".

ADVERTENCIA = Lenguaje ofensivo, "desnudos", discreción.

DISCLAIMER = Los personajes de la saga de videojuegos "Sonic The Hedgehog" no son de mi propiedad en ninguna forma. Estos pertenecen a "SEGA". Yo solo los utilizo para fines de simple ocio y entretenimiento sin ningún tipo de intención lucrativa.

Att: D. Ballestero.

Washington D.C., Estados Unidos, Planeta Tierra - 9:00 am

Una tremenda explosión resonó en toda la cuadra de la casa blanca en la capital de Estados Unidos, una inmensa nube de humo y polvo se hizo presente dificultando la vista para cualquiera, y también la respiración. El erizo negro con vetas rojas en sus espinas, brazos y piernas, se hallaba jadeando y levemente cansado, ese Chaos Punishment sobre-cargado sin duda alguna lo había agotado, aunque con sus anillos puestos, rápidamente recuperaba su energía, y quizás, por esa única razón, su ataque, no bastó...

- Cof cof - tosió mientras recuperaba un poco el aliento después de haber lanzado ese ataque devastador, rápidamente viró hacia sus compañeros que también se hallaban casi en las mismas condiciones que él, pero ya un poco más recuperados, los tres erizos que antes luchaban contra el enemigo principal se colocaron a su lado, esperando a que la nube de humo se disipara.

- Joder, que ataque - articuló mientras se limpiaba el polvo de sus brazos, el erizo plata de ojos verdes.

- Hfmp - bufó con exasperación el erizo símil a Shadow, pero que producía más miedo, al ser uno de los malos.

- Bien hecho - levantó su pulgar el erizo verde mientras alzaba sus gafas negras, para luego devolverlas a su lugar, cubriendo sus ojos.

Poco a poco, el polvo y humo provocados por la explosión se fue disipando, hasta que la imagen de una erizo vinotinto de largas púas y ojos celestes puestos en un semblante plenamente cínico y siniestro, mientras de reojo miraba unas leves heridas superficiales que rápidamente se cerraban en su piel. Todos estaban perplejos, ni el mismo Nazo hubiera resistido esa ataque, ¿Acaso era incapaz de recibir daño alguno? ¿Acaso era inmortal?, si así era, jamás lo lograrían vencer, estaban en problemas y de los grandes.

- ¿Pero qué? - articuló perplejo el erizo azul de ojos color jade, una expresión de sorpresa ligada con ira adornando su rostro.

- ¡Es imposible! - bufó con cierto pánico el zorro de dos colas.

- Ese ataque ni Nazo lo hubiera soportado... - susurró temblorosa la coneja de color crema, miedo reflejados en sus orbes marrones.

- Ni siquiera se movió... - murmuró el erizo plata de orbes dorados, mientras apretaba los puños con fuerza.

En ese instante, el erizo vinotinto tronó sus dedos de las manos y el cuello, su mirada era sombría, siniestra, ceño levemente fruncido y párpados entre cerrados, rápidamente alzó la mirada viendo a quién había osado a dañarlo, se las iba cobrar muy caras por su estupidez, y mejor aún, claramente demostraría que es la verdadera forma de vida definitiva; ante aquel pensamiento una macabra sonrisa se posó en su rostro.

- En todos los años de mi vida y entrenamiento... Jamás había sido herido - hablaba mientras caminaba con gracia en el mismo sitio, su voz grave y sombría, resultaba hasta más tenebrosa que la del mismo Shadow, por mucho - Y tú... - señaló al azabache de vetas rojas - La creación defectuosa, acabas de hacerlo - sentenció al momento en que desaparecía de la vista de los demás en un haz de luz púrpura, en el acto, alertándolos a todos.

- ¿Dónde está? - se preguntaron unos a otros mientras trataban de divisar al erizo de peculiares y extraordinarias cualidades.

Tras un par de segundos un sonoro golpe llamó la atención de todos quienes rápidamente giraron hacia la fuente del sonido encontrándose con el erizo de ojos celestes asestándole un fuerte puñetazo en el estómago al azabache de mirada rubí haciéndolo soltar un leve quejido de dolor, para luego escupir sangre. Tras la acción del vinotinto, Shadow cayó al suelo sujetándose el área afectada mientras que los otros tres que estaban al lado suyo se lanzaron a atacar el enemigo, pero fallando sus ataques, ya que este desapareció de nueva cuenta en un haz de luz púrpura.

- Agg, cof cof - se quejó mientras tosía y escupía sangre de rodillas en el suelo, ese erizo le sacó el aire y lo tumbó con tan solo un simple golpe.

- ¡Shadow! - exclamaron la mayoría de los héroes mientras rápidamente corrían a socorrer al erizo.

Cream y Tails rápidamente se acercaron y le hicieron un chequeo rápido en el abdomen para ver si tenía alguna fractura que de seguro tardaría en sanar, pero afortunadamente no tenía nada, pero ese golpe había sido sin duda mortífero.

- ¡Cobarde! - exclamó Sonic al aire bastante molesto e irritado buscando alguna señal del erizo.

De pronto, los soldados que aún se hallaban a los alrededores empezaban a ser abatidos uno a uno por golpes en la cabeza, seguramente dejándolos inconscientes; lo único que se lograba ver era el mismo haz de luz que dejaba el erizo de largas púas cuando aparecía y desaparecía, y ellos sin poder hacer nada por la velocidad a la que este tumbaba a los pobres soldados.

- ¡Maldita sea! - exclamó el equidna al ver como caía el último soldado en pie, justo al frente suyo.

- ¡Sal y pelea! - gritó el cocodrilo de ojos dorados con el ceño fruncido y actitud irritada.

Y como si hubiera acotado la orden, el erizo vinotinto apareció justo en frente de Vector y de un fuerte golpe en el rostro lo tumbó al suelo, para luego desaparecer de nueva cuenta. El cocodrilo verde cayó al suelo con la mitad de la cara roja y bastante aturdido y desorientado.

- ¡Papá! - exclamó la coneja de ojos marrones corriendo rápidamente hacia dónde se hallaba su "padre", revisando el área afectada con desesperación y dolor.

Tails miraba con ira como el "padre" de su compañera se hallaba con la cara medio deformada y totalmente aturdido, parecía estar perdiendo la conciencia mientras su prometida con desesperación y llorosos ojos trataba sin éxito de mantenerlo despierto y activo. Inmediatamente sus puños se cerraron con fuerza, y su ceño, por primera vez, estaba fruncido en su total plenitud.

- Eh Tails, tranquilo - dijo el erizo azul al ver la expresión que tomó su mejor amigo acercándose rápidamente hacia él , y poniendo sus manos en los hombros del zorro - Ese erizo es muy peligroso, debes salir de aquí, no me perdonaría que algo malo te pasara - le dijo mirándolo fijamente a los ojos, en ese momento un Shadow ya algo recuperado se acercó a la conversación.

- Tails, llévate a las muchachas, salgan de aquí, y llévense a los refugiados de los búnkeres - el zorro, un poco calmado ya, rápidamente asintió y fue directo hacia donde se hallaba la coneja y su "suegro", para ayudarlo a subir al súper mejorado Tornado X que se hallaba cerca del lugar.

- ¡Rápido, Rose, Blaze, Rouge. Salgan de aquí! - ordenó el azabache de iris carmesí a las féminas que rápidamente se dirigía hacia sus vehículos, pero la aparición de cierto erizo vinotinto las hizo detenerse en seco.

- ¿A dónde creen que van? - exclamó con tono sombrío y burlesco, en el acto una bola de energía negra aparecía en su mano izquierda - Lo lamento señoritas, pero de aquí no salen - de manera violenta, lanzó la bola hacia el camión al que estaba apunto de subirse Amy, haciéndolo estallar en pedazos.

- ¡Al tornado! - gritó Tails al momento en que encendía el motor del transporte aéreo.

El de ojos celestes divisó el tornado, y no dudó en lanzar otra bola de energía hacia otro de los camiones que cerca de allí se hallaban, dejaría el jet de carga para último. Cuando fue a lanzar otra bola de energía, los demás que se iban a quedar se le lanzaron encima intentando atacarlo, y por ende, tuvo que volver a esquivar cada uno de los ataques, que lo tenían ya, bastante aburrido e irritado.

Mientras que Sonic, Shadow, Knuckles, Silver, Espío, Charmy, Nazo, Scourge y Mephiles atacaban al de mechas moradas, el resto rápidamente se dirigía al Tornado X.

Tras unos segundos de ataques constantes, el de orbes celestes logró tomar a el camaleón y a la abeja por sorpresa y con una técnica nunca vista, los electrocutó haciéndolos volar lejos por la fuerte descarga.

- ¿Qué demonios? - se sorprendieron casi todos parando en seco sus ataques al ver los cuerpos de Espío y Charmy caer el suelo con fuertes quemaduras y sin expresión alguna.

- ¡Espío! ¡Charmy! - exclamó Sonic al verlos en el suelo sin moverse, rápidamente corrió hacia ellos mientras que Tails también llegaba a su par.

Gracias al despiste de los héroes, el vinotinto desapareció ante los ojos de todos alertándolos a todos, y a la vez darles tiempo para verificar como se hallaban sus compañeros.

- Hay signos vitales, pero están inconscientes - informó Tails al comprobar que lo anterior era cierto.

- Quemaduras de tercer grado ¡Hay que atenderlos rápido! - expresó la coneja crema al llegar y observar las heridas que rápidamente reconoció.

- ¡Salgan de aquí de una maldita vez! - exclamó furioso el azabache de vetas rojas al ver que aún no se iban.

- Rápido, vamos - alentó el azul de ojos jade al instante que cargaba sobre su hombro a Espío y sobre el otro a Charmy, y junto con Tails y Cream se dirigían rápidamente hacia la nave que aún seguía encendida.

Pero alguien muy peculiar, hizo acto de aparición nuevamente, y esta vez, destruyendo uno a uno los vehículos con esas temibles bolas de energía oscura, su objetivo final,el Tornado X.

- Rápido Tails, salgan de aquí - dijo tras acostar de manera rápida y cuidadosa a sus compañeros mortalmente heridos, para luego dirigir una mirada rápida a las féminas que se hallaban en la nave.

- Sonikku... - exclamó la rosada al ver el peligro que corría su amado luchando contra aquel erizo.

- Sonic, no permitas que le suceda nada mala a Knuckles... Por favor... - dijo casi en un susurro la murciélago blanca, a lo que el erizo le sonrió de lado brindándole un poco de tranquilidad, asintiendo en el acto.

- Y a Silver... - añadió la gata lila, quien fue también correspondida por el erizo azul que rápidamente salió de la nave, pero algo le heló la sangre... - ¿Eh? - sus ojos se abrieron como platos.

Una descomunal bola de energía se dirigía hacia el Tornado X sin oposición alguna, el tiempo disminuyó su velocidad por completo, veía todo en cámara lenta, pudo observar como sus amigos le gritaban que salieran de allí, de reojo vio como Tails luchaba con exasperación para lograr activar el teletransporte, pero este necesitaba unos segundos más para cargarse y funcionar, también escuchó su nombre salir de los labios de Amy.

Sin pensarlo dos veces, se disparó a una velocidad sónica para intentar detener la bola de energía con sus manos y así darles tiempo a sus amigos para salir de allí. En un fuerte impacto recibió la bola de energía con sus manos y corriendo a su súper velocidad en dirección contraria de la bola de energía, trataba de reducir la velocidad de esta, pera iba perdiendo, y por mucho.

Miró a sus espaldas y vio que seguía acercándose a gran velocidad hacia el Tornado, no lo iba a conseguir, iba a chocar contra la aeronave y no podía impedirlo, pero un destello rojo a su lado y un par de manos cubiertas con guantes con un par de anillos en las muñecas que se colocaron contra la bola lo sorprendieron.

- ¿Alguna vez te dije que eres un idiota y un estúpido? - escuchó la inconfundible voz de Shadow quien estaba a su lado ayudándolo a detener la bola de energía, una seria mirada de complicidad hizo que el erizo azul sonriera de lado.

Rápidamente la velocidad bajó y cuando por fin la máquina se cargó, Tails activó el teletransporte y desapareció de allí. De un solo movimiento se apartaron del camino de la oscura bola de energía, y esta siguió su camino a esa gran velocidad, chocando contra un edificio, que debido al impacto, se vino abajo en escombros.

- "Fiuf" - suspiró aliviado el azulado mientras pasaba una mano por su frente quitando unas leves gotas de sudor.

- Hfmp... - rodó los ojos por la actitud de Sonic; no importa que tan jodida esté la cosa, el siempre sonreía despreocupadamente.

- ¿Se encuentran bien? - preguntó el equidna rojo llegando con el resto de los héroes, y por ahora los ex-villanos.

- ¡Insolentes! - la sombría y gruesa voz retumbó en los oídos de todos en tono burlesco, era el erizo vinotinto de nueva cuenta, estaba justo en una plaza bastante amplia, tenía una especie de fuente que se hallaba inservible, y el erizo estaba encima de ésta con una sonrisa retorcida y de lo más siniestra.

- Allí está - señaló Silver, y todos se dirigieron rápidamente a la plaza.

- ¿Acaso creen que los patéticos humanos de este país se salvarán?... - esa interrogante burlesca los tomó desprevenidos, haciéndolos parar en seco justo al frente de la fuente.

- ¿Qué? - cuestionó con furia el azabache de vetas rojas mirando fijamente la iris celestes de su contrincante, en las cuales pudo jurar que pudo ver como moría en algún futuro a manos de alguien desconocido, pero no le temía a la muerte, y mucho menos a un reflejo de su mente, así que no le dio importancia.

- Todos cayeron en la trampa... - una sonrisa triunfante y cínica adornó su rostro ¿A qué se refería? - Todos son tan patéticos, que ni la muerte se la merecen - eso último sorprendió a todos.

- ¿A qué te refieres erizo? - cuestionó un intrigado Scourge.

- Sí explícate - se sumó a la intrigante el plateado de ojos verdes.

- Es sencillo... Mi propósito de vida, no es acabar con la humanidad - explicó mientras bajaba de un salto de la fuente, en el acto, alertándolos a todos - No puedo destruir a la raza que me dio vida... Pero sí, hacerla ver todo el mal que ha hecho, no sólo a mí, también a la misma Tierra - siguió hablando mientras caminaba en un círculo imaginario.

- ¿Y crees que haciendo explotar a la Tierra la ayudas mucho? - cuestionó Sonic en un dejo de furia por las palabras para nada coherentes del erizo vinotinto.

- ¿Quieres una pista? Telepatía - dijo simplemente antes de desaparecer de la vista de todos en un haz de luz púrpura.

- ¿Eh? - todos quedaron más confundidos de los que ya estaban.

- ¿Telepatía? - se preguntó a sí mismo el erizo de vetas rojas.

- Creo que sé a que se refiere... - articuló Silver que se hallaba muy pensativo.

Pero antes de que pudiera decir algo más, un estruendo en el cielo los alertó y vieron como la nube de energía negra empezaba a comprimirse, rápidamente supieron que iba a suceder, así que se dirigieron hacia el camión de los ex-villanos que milagrosamente seguía en pie, ya que se hallaba un poco más alejado de la zona de pelea. Pero Knuckles paró en seco, se estaban olvidando de algo...

- Esperen, los soldados inconscientes - articuló mientras corría a recoger a uno de los soldados.

- Son 10 soldados, rápido, no hay mucho tiempo - agregó Sonic mientras recogía a uno de los soldados y lo colocaba en su hombro.

Todos de manera veloz tomaron a un soldado, y los que podían tomaron a dos. Al llegar al camión, Sonic rápidamente usó el comunicador para hablar con Tails.

- ¡Tails! - dijo mientras cerraba la puerta del tráiler y veía a sus compañeros sentarse alrededor, los dueños del camión iba adelante, que rápidamente pusieron en marcha el vehículo a una velocidad impresionante, lejos de allí.

- Sonic... - se escuchó un suspiro de alivio proveniente de la bocina.

- ¿Ya están fuera? - interrogó en tono serio y preocupado.

- Sí, estamos en la base, los humanos están sanos y salvos en Central City, parece que muchos optaron por venir acá a Mobius, hay alrededor de 900 millones de personas de todos los países y etnias - dijo estadísticamente el zorro que se hallaba sentado en su silla frente a una pantalla.

- ¿900 millones? - exclamó sorprendido pero a la vez decepcionado... De miles de miles de millones, quedaron solo 900 millones. En ese mismo momento, la nube de energía estalló y rápidamente se acercaba la onda de energía negra destruyendo todo a su paso.

- ¡Rápido las coordenadas! - exclamó Mephiles a los héroes, quienes dudaron en si darles la ubicación de la base o no - ¡NO HAY TIEMPO PARA DUDAR! - exclamó irritado señalando la energía negra que estaba a punto de llevárselos por el medio.

- M.27.545.912 - contestó rápidamente el erizo símil al Mephiles, que anotó de manera instantánea lo dicho por el de ojos carmesí y desaparecer justo a tiempo.

The Hero's Base, The Hero's Island, Mobius, 12:00 pm

En la sala de reuniones se hallaban la mayoría reunidos, al menos los que se encontraban bien de salud, ya que el Team Chaotix se hallaba en la enfermería siendo atendidos por Vanilla. Estaban esperando a Silver que se hallaba en el baño, este había dicho que posiblemente sabía que quiso decir el erizo de ojos celestes. Tras un par de minutos de espera, impaciencia, y un toque de mala espina por tener a sus peores enemigos en la misma sala, en la base súper secreta, en la isla de los héroes que absolutamente nadie conoce; Llegó Silver...

- Al fin... - suspiró Sonic con una sonrisa despreocupada viendo al plateado entrar en la sala.

- Bueno, estaba en lo mío - siguió el juego, que rápidamente se acabó al sentir la seria y fría mirada de Shadow sobre él - "Ejem"... Bueno - rápidamente se posó en frente de una pantalla táctil más grande que él, al momento en que varios se sentaban en sus puestos y otros solo se acercaron más de pie al frente del erizo plata.

- ¿Cuál es tu teoría Silver? - interrogó Tails con leve impaciencia y preocupación.

- Verán, nuestro enemigo dijo que sólo quería hacerle pagar a la humanidad por su mal comportamiento con el mundo, destruyendo al parecer todo rastro de civilización en la Tierra - hizo una breve pausa...

- Pero él dijo que no iba a destruir la raza que lo creó - agregó Sonic.

- Exacto... -

- ¿Y que tiene que ver la telepatía con esto? - cuestionó Knuckles con intriga sin entender nada.

- A eso voy; puedo suponer que el erizo, liga su destructiva energía con su mente, y así genera una unión telepática pensamiento-técnica, y por ende, sus ataques solo dañan a quien realmente va dirigido, eso lo comprobé cuando Sonic y Shadow detuvieron la inmensa bola de energía oscura - explicó de manera calmada, y a la vez satisfactoria, todo parecía tener sentido, pero a la vez imposible.

- Pero ese ataque era devastador, me quemó los guantes - dijo señalando sus preciados guantes el de ojos jade y piel azulada.

- Sí, pero no tus manos... La energía no resulta dañina para quien no va dirigido, y si lo es, por muy poco - explicó.

- ¿Y por qué nos costó tanto detenerla? Si no iba dirigida ni al azul ni a mí, la hubiéramos detenido fácilmente - cuestionó pensativo el azabache de vetas rojas.

- Shadow... ¿Acaso no te fijaste en el inmenso poder de ese erizo? - le replicó Nazo al erizo de mirada carmesí que le dirigió la vista rápidamente - Su poder es descomunal, nadie hubiera detenido ese ataque, ni yo en mi forma perfecta soy tan poderoso -

Sin duda alguna, las palabras del erizo plata-celeste los sorprendieron a todos, y por más que quisieran no aceptarlas, él tenía razón; Ese erizo destruyó el planeta en tan solo unas cuantas horas, y de una manera muy fácil.

- Y si el quiere destruir las civilizaciones, debe destruir la Tierra, ¿Cuál es la supuesta "lección" que le quiere dar a los humanos? - preguntó confundida Rouge.

- ¿Y cómo le das una lección a algo que, lastimosamente, estás asesinado de una manera tan descarada y horrible? - agregó la rosada de ojos jade, con leve tristeza en su voz.

- Acabo de idear una teoría... - respondió Tails - Si lo que dice Silver es cierto, que por muy descabellado que suene, resulta lógico; La energía va dirigida a todo lo que haya sido creado por la mano del hombre. No a la vegetación, ni a la fauna, ni a la naturaleza... - no pudo terminar porque alguien lo interrumpió.

- Ni a los humanos - dijo en un murmullo los suficientemente audible para todos, el de mirada roja como la sangre.

- Eso quiere decir... - se quedó sin palabras la gata lila debido a la repentina felicidad y esperanza que inundó a los héroes.

- Eso quiere decir que la raza humana no está a punto de extinguirse - exclamó la coneja crema, que salió corriendo rápidamente hacia la sala de control seguida de Tails, los demás no tardaron en dirigirse a paso rápido a la dichosa sala para averiguar el por qué de esa acción.

Al llegar a la sala, Tails veía como Cream presionaba unos botones mostrando en una pantalla que bajó del techo, la imagen de la Tierra, enfocada por uno de los satélites, propiedad de los héroes. La imagen era sin duda alguna increíble: La tierra se mostraba viva en total plenitud, se veía verde con leves toques marrones y azul en casi toda su plenitud debido a las nubes y los océanos. Era una imagen hermosa ante los ojos de todos quienes rápidamente habían llegado a la sala.

- Cream, haz un zoom, debemos comprobar nuestras teorías - indicó un Shadow en tono sereno y calmado al ver que no había fallado en su eterna promesa.

La coneja rápidamente hizo un zoom y claramente pudieron observar como las selvas, islas, bosques y todo lugar que no haya sido creado por el hombre se encontraba impecable, y más vivo que nunca; pero... Sí, todo lo que había sido construido por el hombre, estaba hecho trizas, como si un mar de escombros hubiera aparecido en muchos puntos del planeta, dejando solo diversa vegetación y animales que crecía en áreas urbanas alrededor del mundo... Tras unos segundos de observación, la cámara enfocó claramente como las personas salían de lo que alguna vez fueron búnkeres, en su mayoría en perfectas condiciones de salud, y otros con leves heridas debido a los escombros, y todos con un problema en común... No llevaban prendas de vestir.

- La teoría es cierta - sentenció Tails al observar como las personas se miraban con pena y burla entre ellos por las condiciones en que se hallaban.

- Así que... Nuestro enemigo sabe perfectamente lo que hace - agregó Shadow.

- Un momento, eso quiere decir que... - el erizo verde abrió sus ojos como platos, parece que su dolor se había esfumado - Fiona y Rosy siguen vivas - concluyó recibiendo la mirada de Mephiles y Nazo, quienes asintieron levemente.

- A ver... - con ayuda del satélite ubicaron rápidamente el lugar dónde "habían muerto" las chicas del erizo verde, comprobando que sí, estaban vivas, y extrañamente, ayudando a las personas, y por fortuna, estas no habían sido despojadas de sus prendas, seguramente por que no fueron creadas por el hombre.

- Sin embargo... No todo es color de rosa - habló el azabache de vetas grises sorprendiendo y llamando la atención de todos - El erizo sigue en pie, y no sabemos exactamente cuáles son sus planes -

- Mmmm, tienes razón... Rápido, hay que idear una estrategia para luchar contra él, síganme - indicó el azabache de vetas rojas mientras salían de la sala directo al ascensor seguido de los más fuertes: Sonic, Silver y Knuckles, y, los tres ex-villanos.

- Debemos intentar encontrarlo en el mapa, debe estar por allí - sugirió Tails recibiendo un sí por parte de los que quedaron en la habitación, y rápidamente se sentaron al frente de diversas pantallas ubicadas en escritorios en busca del erizo en cuestión.

Republic of Acorn, Mobius, 12:30 pm

En la capital comunista de los zoomorfos, el flujo de mobianos era relativamente bajo, debido a la situación de la Tierra, eran muy pocos los zoomorfos que anduvieran por allí, la gran mayoría estaban en sus hogares al tanto de la situación en el planeta hermano, no llevaban reportes de situación, y se había perdido todo rastro de comunicación con el planeta azul y su gente, y nadie decía nada.

En el palacio real, se hallaba la famosa soberana de Mobius, Sally Acorn, hablando de manera sumamente tranquila acerca de la situación de los mobianos que habían quedado en la Tierra, y en cierto modo, reclamándole a quien fuera su ex-enemiga, y ahora líder del ejército y todas los organizaciones militares de Mobius, al igual que su hermana Julie-Su, y la coneja Bunnie; Lien-Da que sin mucha calma, trataba de explicarle la situación.

- Señora, le he dicho un millar de veces que no hubo tiempo de traer a todos los mobianos a nuestro planeta, y además, hemos perdido total conexión con ellos - explicaba haciendo movimientos con sus manos.

- ¿Y por qué no hubo tiempo? ¡Mi gente está allá, y corren peligro! - expresó mientras se levantaba del trono de oro puro y dejaba la capa de un lado y la corona y se acercaba a su guarda-espaldas, Bunnie.

- El portal fue cerrado por razones de seguridad... - explicó nuevamente la equidna roja.

- Haga lo que sea para establecer conexión con ellos, quiero corroborar que los de mi mundo están bien - sentenció mientras le hacía señas a la coneja para que la siguiera, saliendo del vestíbulo real, directo a la habitación, dejando a una Lien-Da estresada e irritada por la insistencia de su soberana.

Al llegar al cuarto, rápidamente entró en este, dejando a su mejor amiga y guardia entrar junto con ella y cerrar la puerta detrás de esta. La ardilla ordenó a una de las sirvientas que le buscara un vestido cómodo y elegante, mientras entablaba una conversación con la Rabbot.

- Bunnie, me preocupa mi gente - dijo mientras se quitaba el traje real con ayuda de otra sirvienta frente a un espejo, sin mirar a la nombrada coneja-robot.

- Verá señora... - rápidamente fue interrumpida.

- Sally... - regañó para que no fuera tan formal con ella, al fin y al cabo, eran las mejores amigas.

- Bueno... Sally... También estoy un poco preocupada por los mobianos que quedaron en la Tierra, pero Marine y Julie-su dijeron que no correrían el riesgo de que el caos llegara acá a Mobius, y cerraron el portal - indicó en tono de preocupación, relajándose un poco y estirando los brazos y espalda, caminando alrededor del cuarto.

- Solo espero que estén bien - suspiró la ardilla al colocarse un elegante vestido azul con tonos brillantes, un listón lo sujetaba a su cintura, haciéndolo muy cómodo a la hora de moverse con libertad; leve escote y un decorado de flores en la espalda. Un par de zapatillas con tacón, también azules, y un moño bastante elegante que le hizo su estilista a una velocidad impresionante, mientras que otro estilista la maquillaba levemente.

- Te ves radiante... - halagó la coneja-bot mientras veía de arriba a abajo a la ardilla que se hallaba lista para salir de allí y dirigirse hacia la sala de comunicación mundial, cruzando por un pasillo, divisó a la equidna morada, una de las encargadas de la seguridad en todo el planeta junto a Bunnie, Lien-Da, Migthy, Manic y Sonia, aunque la coneja se encarga principalmente, de la seguridad de la reina de Mobius.

- Reina Sally, por fin la encuentro - exclamó Julie-su al ver a la ardilla en compañía de la coneja con partes robóticas.

- ¿Novedades? - interrogó en tonó tranquilo y preocupado levemente.

- Sí, le pedí a mi hermana que le dijera que fuera lo más pronto posible a la sala de comunicación, pero me dijo que usted estaba ocupada entonces... - fue interrumpida por la soberana de Mobius.

- Ahórrate la explicación, vamos, dime ¿Qué sucede? - preguntó mientras indicaba a las féminas dirigirse a la dichosa sala de comunicación.

- Tenemos pruebas de que nuestra gente se encuentra en buen estado, y tenemos un mensaje de Tails, de los héroes - al escuchar las noticias, rápidamente aceleró el paso la ardilla para llegar lo más rápido posible a la sala de comunicaciones mundiales.

- ¿Enserio? Vamos rápido - dijo mientras casi que corría para llegar más rápido a su destino, seguida de la coneja-robot de color marrón y la equidna lila.

Tras unos segundos de caminata rápida, las tres mobianas llegaron a la gran habitación repleta de computadoras, equipos de comunicación global y hasta universal, con montones de pantallas y empleados de un lado a otro, atentos a cualquier información de cualquier medio comunicativo que se puediera transmitir en toda Mobius. La ardilla, la equidna y la coneja-robot se acercaron hacia una mapache que se hallaba justo en el centro de la habitación indicándole unas tareas a uno de los empleados.

- ¡Marine! - llamó la ardilla, que rápidamente volteó al reconocer la voz de su amiga Julie.

- Julie, Bunnie, soberana Sally - iba a hacer una reverencia a la última pero esta se lo negó.

- Sabes que no me gusta ese tipo de cosas, ya lo declaré hace un tiempo ¿recuerdas? - le recalcó la ardilla a la mapache que instantáneamente hizo memoria, y se irguió rápidamente.

- Marine, explícale lo que hallaron a la reina Sally, yo me voy, tengo trabajo; nos vemos - dijo mientras se despedía con un ademán y salía con velocidad de la habitación.

- Claro... Reina Sally, venga - dijo mientras se dirigía hacia una gran pantalla que se hallaba en el frente de la habitación para luego decirle al encargado de esa sección que reproduciera el mensaje que habían recibido - El líder de los héroes nos ha informado que la Tierra está salvo, y no hay peligro de extinción, ni de humanos, ni de zoomorfos - explicó antes de reproducir el vídeo.

En ese instante la imagen del famoso zorro de dos colas apareció en la pantalla, primeramente haciendo una reverencia ya que el mensaje, al parecer iba dirigido a la reina Sally.

- Primero que nada un cordial saludo, reina Sally, usted ya me conoce así que no hay necesidad de presentaciones - explicó irguiéndose mientras movía las manos en forma de explicación, tono sereno y tranquilo en su voz - El motivo de este mensaje es el siguiente: Sabemos que usted ordenó que todos los mobianos residentes en la Tierra fueran sacados de allí lo más pronto posible... Esa orden no se cumplió en su totalidad, y con la situación, comprendemos su inmensa preocupación al no saber nada de nuestra raza yaciente en la Tierra, por esa razón, le informo que, no hay problema alguno. Al menos el 95% de los residentes en la Tierra en un estado de salud pleno; El único inconveniente es que todas las civilizaciones fueron destruidas por el enemigo... Por ahora ésto es todo, le mantendremos informado - tras esto, hizo nuevamente una referencia y el mensaje acabó.

La ardilla solo soltó un suspiro de alivio al saber que su gente se encontraba bien, aunque después de esto, de seguro que pediría la vuelta de todos los mobianos a su tierra natal, no soportaría otro susto más como el que acababa de pasar. En ese instante, la mapache ordenó algo al empleado, y esto obedeció tecleando unas cosas y colocando en pantalla la imagen de la Tierra.

Sally sólo se sorprendió al ver a la Tierra más viva que nunca, más verde, más saludable, estaba atónita y a la vez confundida, ¿Qué clase de ser malévolo destruye todas las civilizaciones sin destruir en el acto, a la naturaleza?. Luego el zoom permitió ver mejor como estaban las cosas en la Tierra, y en efecto, su gente se hallaba mejor que nunca, aunque en una situación sumamente bochornosa, al estar, en su mayoría, desnudos. Luego divisó las civilizaciones en las naciones, todas en una montaña de escombros, y las personas aún saliendo de entre ellos.

- Bien, quiero que vayan a la Tierra, y sacan a cada uno de los mobianos de allí, que no quede ni uno - en ese momento viró hacia su escolta y mejor amiga - ¡Es una orden! - la "mano derecha" de la reina rápidamente asintió, y salió de la habitación a paso veloz a cumplir la orden.

Una isla desconocida, Tierra - 7:00 pm

Una hermosa playa era iluminada por las estrellas y la brillante luna de los cielos, el clima estaba tranquilo y sereno, el viento soplaba levemente, y las olas eran fuertes debida al tiempo. Era una isla pequeña, apenas y tenía una pequeña jungla en dónde habitaba una pequeña pero exótica cantidad de plantas y animales. en una especie bosque con cientos de árboles se hallaba una figura meditando encima de una roca con sus piernas cruzadas entre sí y ojos cerrados, debido a la oscuridad, dificultosamente se detallaba al personaje allí sentado.

- Hfmp... Así que me están buscando... - pensó el ser (aunque imagino que ya saben quién es) - Acabar con las civilizaciones me agotó, necesito recuperarme. Ya lo primero está hecho, ahora toca acabar con mi supuesto "planeta natal", aunque no nací allí, los demás como yo... Viven ahí - en ese momento, telepáticamente divisó como personal del reino de Acorn se llevaban a todos los mobianos de la Tierra a Mobius, una sonrisa se dibujó en el rostro del ser - Mmm, se llevan a los zoomorfos a Mobius... Mejor para mí, así podré controlarlos a todos en un mismo planeta... Y para cuando tenga el poder sobre la reina Sally, podré gobernar Mobius; expulsaré a todos los humanos de allí, mandaré a destruir sus civilizaciones allá, y destruiré la conexión entre ambos planetas... Y los humanos nunca sabrán que pasó con Mobius, ni los mobianos que pasó con la Tierra - en ese instante los ojos del ser se abrieron rápidamente, mostrando esas temibles iris celestes - La mejor forma de hacer pagar a los humanos por su estupidez, es aislándolos de todo y de todos. Y los mobianos, sólo, se rendirán a mis pies - su ceño se frunció en su total plenitud y ese semblante cínico y siniestro volvió tomar posesión de su rostro mientras una inmensa aura púrpura lo rodeaba para luego desaparecer de allí en un haz de luz, también púrpura.

Comentarios del autor

Este capítulo resultó levemente más corto, que los anteriores, pero prometo que en el próximo habrá mucho salseo y jaleo, y será en donde las cosa empiecen a tornarse rudas y mucho más caóticas.

La reina Sally parece estar desesperada por sacar a su gente. Los planes del erizo de ojos celestes resultaron ser macabros para Mobius, más no para la Tierra. ¿Qué pasará si consigue su cometido? ¿Cómo lo conseguirá? ¿Los héroes podrán descubrirlo a tiempo? ¿Y los humanos? ¿Qué diablos pasará con ellos? Todas estas respuestas y más en el próximo capítulo: El caos invade Mobius: Lo peor está por venir.

Adelanto del próximo capítulo

- Tú... - reaccionó al reconocerlo.

- ¿Y a quién esperaba? - se burló sarcástico mientras cerraba la puerta tras de sí, y se dirigía de manera lenta y amenazante.

- No te me acerques, eres un psicópata, un enfermo, un... - no logró terminar de ofenderlo porque en un abrir y cerrar de ojos, este apareció enfrente de esta tapándole la boca.

- Sshh, mejor no siga hablando o me hará enfadar - habló clavando su mirada de lo más tétrica en ella - Y estoy seguro de que no me querrá ver molesto... - eso último en tono de amenaza la asustó drásticamente lo que la llevó a asentir - Así me gusta... - dijo dejando su boca libre.

- En este momento todo el ejército me debe estar buscando, y tardaran muy poco en encontrarme - Intentó asustar a su secuestrador, quien solo sonrió de manera cínica y muy macabra.

- Eso ya lo veremos... -

Majara's Out