Y el capítulo nuevo ha llegado. Lamento la horrible demora pero ahora trabajo doble y el tiempo es más reducido. Esperemos seguir y terminar con esta historia. Saludos.

Al leer comentarios sobre los capítulos, capto no solo mucho interés por la historia, sino una buena previsión de por donde va a resultar todo. eso me gusta, ya que demuetra genuino interés. Un poco aclarando la situacion sobre naruto. si bien forma parte de la pareja principal que inicio la primera temporada, eso no significa que no vaya a participar activamente de la historia general. Naruto es un personaje que sutilmente por cuestiones de sus padres o consecuencias del viaje en el tiempo, será distinto al original.

El pequeño aleteo de una mariposa, puede generar una tormenta del otro lado del mundo.

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CAPITULO 10: MANIPULACION

"Diario de Boruto Uzumaki

Nueva entrada…

"En el octavo día desde mi retorno al servicio activo, fui convocado a la oficina del Hokage en la última hora de la noche. Yo había dejado mi turno de trabajo como escolta hacia poco más de dos horas. Apenas tuve tiempo de retornar a casa de mis padres y darme una ducha cuando fui convocado de urgencia por el ANBU para retornar a la oficina. Tenía que ser muy grave la situación, era la única razón de no esperar hasta la mañana siguiente. Me vestí rápido, pero agregue mis mejores herramientas ninja entre el uniforme. Mi pensamiento personal estuvo apuntado a que mi padre me enviaría a una misión de urgencia. Sinceramente no quise perder tiempo en retornar a mi cuarto para armarme luego de pasar por la oficina. Al llegar en la oficina el consejero Nara Shikamaru, Ino Yamanaka, Hanabi Hyuuga y el Hokage estaban esperándome con un aspecto de seriedad preocupante. La guardia ANBU también estaba presente en el interior, e incluso mi sobrina Hitomi oficiaba como guardaespaldas a un lado de mi padre.

-¿Hokage-sama? –interrogue comenzando a preocuparme mucho. ¿Acaso mi hermana había confesado sus crímenes? ¿Era por ello que el ANBU estaba presente? ¿Estaban a punto de informarme que ella sería arrestada?- ¿Qué es lo ocurre aquí? –finalmente pregunté

-Es una información clasificada Bolt….-dijo mi padre de pronto- pero tenemos que empezar a prepararnos para lo que depara el futuro. Necesitamos de tu aporte, o no vamos a poder hacer nada para salvarla.

Mientras me hundía en el silencio mi padre, complementándose con el consejero Nara, comenzó a explicar lo que para mí resultaba incomprensible. Por algún motivo, la última reunión de los Kage había arrojado mucho más que informes de acuerdos pacíficos entre países. Al parecer, de cada aldea y país pequeño afiliado a los acuerdos de paz conducidos por el Hokage, tenían serias intensiones de comprometer en matrimonio a la brillante nieta mayor del líder de Konoha.

-Los líderes y consejeros extranjeros quedaron impresionados con Hitomi-san…-Dijo Shikamaru Nara- tanto que trataran de vincularse con la familia del Hokage ofreciendo matrimonio a su heredera más prometedora.

Observé a mi sobrina junto a mi padre detrás del escritorio. La vi estremecerse, y bajar la vista con postura de angustia. Era evidente que su exposición siendo escolta de su abuelo le había traído más problemas que soluciones. Ahora el mundo ninja reclamaba sus ojos. El mundo quería su sangre y definitivamente añoraban su vientre a futuro. Los ojos del Byakugan especial todavía no habían visto la totalidad de su límite, pero aun así los rumores corrían como reguero de pólvora.

-¿Quiénes? –Consulté tratando de razonar una solución- ¿Quiénes enviaron sus propuestas de compromiso?

Mi padre simplemente señaló una torre de carpetas en la esquina de su escritorio. Había cuando menos unas 20 en ese montón. Y eso sin dudas refería a una amplia gama de propuestas variadas. Pero claramente eso no era lo que Hitomi-chan quería de su vida. Mi sobrina había abierto su corazón hace semanas. Yo sabía claramente que ella tenía un amor juvenil por algún muchacho de Konoha. Y que cualquier elección de entre esas carpetas, seria para que tuviese que abandonar su hogar y su amor. ¿Pero que podía hacer yo en ese caso? Solo era un Jounnin especial que no tenía influencia política alguna. Había renunciado a un matrimonio por influencia de clanes hace tiempo. Y como consecuencia había podido generar una relación con S*****-chan. Ahora mismo solo era el hijo del Hokage.

-No tengo idea que pretenden llamándome por este asunto…-respondí ante el silencio general que se había formado en la oficina- pero no se me ocurre una solución que pueda ayudar a…

-Un matrimonio de clan…-dijo Shikamaru Nara interrumpiéndome- Eso podría proteger a la nieta del séptimo de cualquier intento de abordarla desde el extranjero.

Extrañamente no lo comprendí. Era muy clara la estrategia visto a la distancia, pero la posibilidad planteada ni siquiera surgía por mi razonamiento inicial. Técnicamente, Hitomi pertenecía al clan Yamanaka pese a su sangre Uzumaki. Y en un segundo plano también podía aferrarse a los reglamentos internos del clan Hyuuga. Si bien el antiguo acuerdo entre los Hyuuga y los Uzumaki había permitido a Himawari y a mi conservar nuestros ojos. También era posible que el clan origen de mi madre exigiera que el Byakugan no saliera de Konoha atraves de Hitomi. Pero no estaba mentalmente preparado para lo que vendría.

-Queremos generar un acuerdo por escrito entre los clanes Yamanaka y Hyuuga –dijo entonces Ino sorprendiéndome- Además necesitamos el aval de los Uzumaki y por supuesto el apoyo del Hokage.

-¿Qué clase de acuerdo?

-Solo existe un método por el cual se puede rechazar los compromisos de cada país aliado sin herir ni desbalancear el poder entre aldeas extranjeras –señaló Shikamaru que al parecer tenía la estrategia perfecta para el asunto- un compromiso formal secreto, por el cual uno de los dos hijos de Hanabi-sama tenga el honor de desposar a Hitomi Yamanaka apenas cumpla los 16 años de edad. En otras palabras, Endogamia.

Y luego el silencio. Mi mirada de sorpresa seguramente los tenía callados a la espera de que pudiese asimilar la locura que me estaban proponiendo. Si mis oídos no eran presa de Genjutsu, la estúpida idea general era condenar a mi joven y prometedora sobrina de 15 años, a casarse por la fuerza con alguno de mis dos medio hermanos Hyuuga. Era encerrar a una niña de hermosa sonrisa y un brillante futuro en las fauces de un clan con costumbres arcaicas que entre otras cuestiones, la convertirían en una reproductora del nuevo Byakugan. (De ahí la elección específica debo suponer) Era como si pudiese ver mi propio pasado reflejándose en Hitomi. Cuando querían obligarme a casarme con tal o cual heredera de clan durante mi noviazgo con Sarada Uchiha, o incluso después que ella murió.

-Ha sucedido finalmente….-dije mirando a un costado con fingida decepción- no esperaba ver como el mundo se vuelve loco. Pero al parecer ha sucedido. Ustedes están locos sin piensan que voy aceptar esto de alguna manera.

Y luego soltaron todo lo que tenían en su artillería dialéctica. Empezaron por decir que no pretendían lograr un matrimonio consumado. Lo que en realidad buscaban era utilizar el nombre y la fama del clan Hyuuga, como escudo para impedir que cualquier ninja poderoso pudiese reclamar a Hitomi como una prueba de amistad emitida por Konoha. Había muchos ejemplos de kunoichi importantes que habían mudado de aldea tan solo por compromisos de este tipo. Karui de Kumogakure y Temari de Sunagakure eran solo dos ejemplos. Los acuerdos de la alianza exigían que no hubiese trabas para dejar a ninjas que tuviesen que cambiar de aldea por compromisos matrimoniales. Las mujeres eran las que se mudaban usualmente. Y por lo tanto si Hitomi estaba "disponible" por no contar con algún compromiso previo, negarse a otorgar su mano era claramente una falta grave contra el acuerdo formulado por el Hokage mismo hace ya muchos años.

-La paz tiene un costo….-dijo mi padre en medio de los argumentos erigidos por Shikamaru Nara- pero nunca tendrá el mismo dolor que lo que nos cueste una guerra.

"un matrimonio arreglado" pensaba en mi interior mientras cruzado de brazos tragaba la situación como podía. Concentrado en mi recuerdo del pasado. En saber que así mismo había estado con mi difunta esposa Sarada. El daño que había causado, y todo lo que continuó después de aquello. Escuchaba hablar a Hanabi Hyuuga, que era como recibir la voluntad de mi propia madre aunque no estuviese presente. Escuchaba hablar a Ino Yamanaka, que era una persona confiable por su filiación a mi organización secreta, y además era la mujer que estaba ayudándome a diseñar una defensa en forma de sello para protegerme de Himawari ante un futuro ataque. Escuchaba hablar a Shikamaru Nara y a mi padre el séptimo Hokage, quienes lógicamente habían cubierto con su estrategia cualquier intento de las aldeas extranjeras por hacerse con la propiedad de una kunoichi tan valiosa como lo era Hitomi. Y no obstante mi silencio y mi rechazo inicial ante la idea, me quedé observando fijamente a mi sobrina que estaba parada junto a su abuelo.

La quería mucho…

Era la hija que nunca pude tener…

Era la luz de mis ojos…

-No debes pensarlo demasiado hijo…-señalo mi padre extrañamente tranquilo con la horrenda situación- los casamientos entre parientes de segundo orden han sido herramientas clásicas en los clanes Shinobi desde épocas antiguas. Los Kage de otras villas no lo observaran como algo extraño.

Yo seguía insistentemente mirando a mi sobrina. Su gesto tenso, me preocupaba mucho. Yo sabía perfectamente que esa jovencita tenía un amor juvenil. Ella misma me había rogado por ayuda. ¿En qué mundo podía condenarla a casarse con uno de sus tíos? ¿Cómo podríamos continuar siendo familia después de aquella situación? Ella había sido entrenada correctamente. No negaría las órdenes ni retrocedería en su camino. Ella iba a obedecer tomando esta situación como cualquier otra misión ninja.

-Aunque….-añadió el Hokage sonriendo forzado- también tengo a mis dos hijos Uzumaki. Tenemos dos muchachos que tienen el mismo tipo de Doujutsu que en el clan Hyuuga…-declaró como recordando por primera vez mi persona, y a mi hermano menor Minato Uzumaki- ¿acaso no serviría un supuesto matrimonio con alguno de ellos?

Un ligero y brillante momento de tensión. Todos miraron a mi padre como si hubiese dicho una locura. Tanto fue el cambio generalizado que incluso pude notar sorpresa en Hitomi. Pero enseguida el conjunto de consejeros reaccionaron:

-imposible….-declaró Hanabi seriamente- Su hijo menor ya tiene compromiso Hokage-sama.

El terror comenzó a recorrerme completamente la espina dorsal. La estupidez general aumentaba de tamaño a pasos agigantados. No solo querían obligar al casamiento a mi sobrina, sino que mi padre me había sugerido como supuesto candidato. Mi hermano menor estaba de novio con una joven de Sunagakure. De hecho, hacía meses que no lo veía porque trabajaba en la aldea de la arena. ¿Realmente mi padre pensaba traerlo a la fuerza aquí? Porque el otro Uzumaki presente, (ósea yo mismo) era un veterano y arruinado ninja que tenía más heridas mentales que valor para contenerlas. Además, yo era por lejos quien más relación de tío-sobrina había tenido con Hitomi. Era una locura por edad y filiación siquiera sugerirme.

-Necesito pensarlo….-dije con sinceridad y mucha confusión- esta situación no es algo sencillo de decidir. Tenemos que buscar otras soluciones más allá de obligar a mi sobrina a un casamiento sin amor.

Detuve toda la operación por algunos días. La mirada de mi sobrina era de mucha frustración. La niña estaba en la misma situación mía. Entre la espada y la pared. O aceptaba casarse con algún tío Hyuuga, o tal vez tendría que mudarse a otra aldea. Como fuese, ella iba a perder. Y yo en ese momento me propuse ayudarla a como dé lugar. Tenía que encontrar otra manera de salvar a Hitomi. Y me quedaba poco tiempo para evitar la conflictiva situación.

Y lo más sospechoso de todo…

Mientras cada uno de los oficiantes en la reunión hablaba y hablaba sobre este estúpido acuerdo. Mi mirada pudo detectar en las manos de mi padre sobre el escritorio, una ligera tensión. Como un tic nervioso, movía sus dedos más largos como tamborileando nervioso. Su cuerpo tenia tensión, una tensión que el resto de su ser no parecía enseñar. Era como una persona atrapada dentro de otra. Algo extraño estaba sucediendo, tal vez mi padre estaba siendo manipulado."

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-Esta será nuestra última practica niña… -le dijo Boruto a la joven mientras la esperaba en medio del campo de entrenamiento con los brazos cruzados- si acaso no aciertas un miserable golpe sobre mí, no volveré a entrenarte más. Tienes una última oportunidad.

Habían pasado dos meses más de entrenamiento. El tiempo trascurrido había hecho maravillas con Sakura Haruno. Por supuesto, su frustración personal no le permitía notar cuanto había evolucionado en tan poco tiempo. Incluso las últimas semanas tuvieron unos efectos de presión incrementado en las rutinas de la joven Haruno. Su maestra Tsunade Senju, había estado merodeando Konoha más regularmente. Eso le proveía a Sakura de una sobrecarga de trabajo enorme. Las misiones con el equipo Kakashi, el trabajo de consultas en el hospital, el estudio de la medicina con Tsunade-sensei; y todo mientras encontraba tiempo para seguir entrenando con Boruto Uzumaki.

El Shinobi rubio estaba preocupado por la chica. Ella se esforzaba demasiado. Le hacía acordar a las terribles épocas donde Boruto fue entrenado por su padre. Una tortura. Una exigencia para llegar a la elite. Y ella no renunciaba. Intentaba y entrenaba hasta más allá de su capacidad para soportarlo. Boruto supo por intermedio de algún comentario escuchado al azar en un bar, que Tsunade Senju estaba quedándose en Konoha mucho más tiempo del regular. Suponía que seguía entrenando a Sakura y de ahí la sobrecarga. La muchacha estaba pasándola mal.

-El entrenamiento de presión y reacción es muy exigente….-dijo Boruto mientras la joven empuñaba el enorme martillo caminando hacia el hombre- deberías seleccionar mejor el uso de tu tiempo y físico para…

-SHAAANNAAAROOOO….

Ella embistió, tensionada y nerviosa por la declaración de su maestro en abandonarla. Por supuesto no interpretaba de la misma manera que Boruto ese alejamiento. Ella no quería descanso, no quería piedad. Estaba enfocada al 100% en ser la mejor kunoichi que pudiese ser. Y el tiempo no solo había sido afortunado con su cuerpo. Ella era mucho más rápida y fuerte que nunca gracias al peso extra exigente del martillo. Pero además, había aprendido y entendido exactamente lo que Boruto-sensei quiso enseñarle desde el comienzo. Y ese día lo demostraría finalmente. Sakura Haruno no era como Sasuke en cuanto al talento puro proveniente de su sangre. Tampoco se asemejaba a Naruto cuya capacidad de reinvención e improvisación lo convertían en un ninja muy poderoso. Ella era clásica. Metódica, estudiosa, estructurada. Boruto-sensei la había empujado lejos de su centro de comodidad. La había desafiado de la mejor manera posible, y los frutos de ese entrenamiento harían florecer una nueva Sakura. O la matarían.

Los primeros ataques fueron clásicos pero calculados. Boruto seguía de brazos cruzados eludiendo fácilmente los intentos de lado a lado que la chica intentaba con el arma a dos manos. Sakura había evaluado que su maestro era muy hábil para leer su ritmo de pelea. El hombre había bajado su nivel lo suficiente para ser apenas superior a ella en cada entrenamiento. Y luego, fue incrementado su velocidad y ajustando sus movimientos acorde al crecimiento de la kunoichi. Sin embargo, si ella empezaba un poco más lenta que su real capacidad, podía confundirlo después al cambiar el ritmo. Era solo el comienzo.

-Vamos niña….-insistía en la provocación Boruto mientras eludía golpes muy lentos- eres mejor que esto y ambos lo sabemos. No me sorprenderás cambiando de ritmo.

Sakura lo entendía. Él tenía mucha experiencia como para dejarse atrapar por algo tan simple. Pero ese no era el plan final. Solo una herramienta de presión. Así que luego de los primeros embates simples y sin resultados, Sakura por fin vio su oportunidad cuando elevó por sobre su cabeza el martillo empuñado a dos manos, e intentó golpear sobre el cráneo del maestro fuertemente. La cabeza de hierro descendió rápido pero sin éxito, Boruto retrocedió lo suficiente para evitar la caída del arma. Sin embargo, esta vez el martillo no se estrelló violentamente contra el terreno destrozándolo, sino que simplemente se apoyó levemente y su cabezal quedó clavado en el suelo gracias a una oportuna cantidad de chakra Doton emitido por la kunoichi.

-¿Qué pasa? –fue el ligero pensamiento de Bolt cuando rápidamente una furiosa patada casi le arranco la cabeza mientras retrocedía.

Boruto tuvo que descruzar sus brazos y bloquear esa patada genial de Sakura. Ella había usado el largo mango del martillo como una garrocha, impulsándose hacia adelante en un salto rápido con el cabezal del arma como punto de apoyo en el suelo. Además, ella incremento su fuerza y velocidad para agregarle más sorpresa a ese ataque fuera de lo común. Una gran patada que no causó daño gracias al brazo de Bolt cubriendo el costado de su cabeza, pero que logro descompensarlo y lanzarlo algunos metros más allá.

-bien….-sonrió por dentro Boruto- eso es nuevo…

Sakura prosiguió sin perder la concentración. Su mano derecha seguía manejando el largo mango del martillo ondulando sus ataques, pero la izquierda ahora empuñaba shuriken y kunai por turnos, lanzando a las zonas laterales de su rival para evitar sus movimientos fluidos. Eso obligaba a Bolt a mantenerse siempre frontal contra el martillo, en lugar de moverse de lado a lado para desbalancear el ataque. Y entonces, la chica prosiguió con la idea que había estado guardando desde el inicio:

-¡Es mío! –gritó furiosa y tomando su arma nuevamente con ambas manos, lo posiciono a la altura de su cadera para lanzar una estocada violenta directamente al pecho del Boruto.

Un martillo enorme fue manipulado como una lanza larga. El cabezal impactó recto y directo contra el pecho de Boruto sin una fuerza definitiva, pero obligándolo nuevamente a protegerse con sus brazos para no recibir demasiado daño. Obviamente no iba a recibir un efecto de "puñalada", pero la fuerza esgrimida por Sakura sumando al peso específico del arma fue una potencia considerable. La defensa de sus brazos cedió en el rubio Shinobi y fue despedido por el impacto varios metros más allá. Cayendo al suelo y quedando de cara al cielo con claro gesto de sorpresa. Boruto Uzumaki entonces, hizo lo hacía mucho tiempo no podía. Simplemente reír.

Sakura a lo lejos estaba jadeante y agotada. Un poco preocupada de haber dado un fuerte golpe directo y temiendo haberle hecho daño a su sensei. Pero la risa de Boruto no solo le causo tranquilidad como médico, sino una increíble satisfacción como kunoichi. El hombre siguió estirado en el suelo riendo. El golpe dolía en sus antebrazos y pecho, pero no sería un problema con algo de reposo. Su risa no obstante, seguía sin detenerse. Era bueno recordar la hermosa sensación cuando el mismo de más joven, descubrió lo que Sakura Haruno seguramente estaría vislumbrando ahora.

-Excelente presión Sakura-chan…-dijo cuándo la chica se acercó hasta quedar parada a su cuerpo tendido- el movimiento de salto con garrocha fue realmente original.

-Entiendo lo que ha tratado de enseñarme Boruto-sensei….-dijo ella sonriendo entusiasmada- pero definitivamente estos movimientos serian mi ruina si acaso usted o mi futuro enemigo contra atacara.

-Presión y Reacción….-dijo el hombre sentándose y con la mirada invitándola a sentarse a su lado- tenía que hacer que olvidaras tus posturas rígidas cuidando la defensa, o nunca ibas a descubrir como presionar en ataque.

La joven estaba satisfecha, pero de cierta manera no tan conforme como podía esperarse. Era feliz de ver a su maestro orgulloso de ella. Le gustaba Boruto. Le gustaba como maestro, como compañero de prácticas. ¡Maldita sea aunque se condenara le gustaba como hombre! ¿Realmente tenía más de 50 años? Estaba tan caliente aun. Exudaba hombría, confianza y poder masculino. Pero jamás le había producido a ella el verdadero terror que sentía al interactuar con otros hombres.

-Manos arriba….-dijo Boruto y ella entendía lo que estaba pidiendo- ahora quiero mostrarse como traducir a las misiones reales lo que aprendiste hoy. Quiero que saques tu kit médico y lo extiendas frente nosotros.

Se sentaron frente a frente con las piernas cruzadas. El pedido de "manos arriba" no era otra cosa que unir la palma de sus manos en contacto directo. Mientras hablaban, mientras él le contaba sobre misiones o le detallaba jutsu. La mano izquierda de Sakura elevada se quedaba siempre en contacto con la derecha del Shinobi Uzumaki. Este fue el primer ejercicio, y estaba siempre indicado para lograr confianza y proximidad. Ella no podía tenerle miedo a la cercanía de un hombre, no si quería luchar efectivamente contra uno en un futuro. Su aversión al contacto masculino seguía latente. Pero solo en la vida civil, ahora mismo en un campo de entrenamiento no la paralizaba como hace tiempo. Así como Tsunade-sensei había superado su trauma por ver sangre derramada, Sakura estaba saltando por encima de ese miedo patológico contra el hombre.

Frente a ella, usó su mano libre para extender un kit de primeros auxilios que siempre llevaba a sus misiones. Era mucho mejor a las provisiones estándar de los Shinobi no especializados. Ella misma había colocado su toque personal y mejorado algunos aspectos débiles. Era una estudiante modelo para Tsunade-sensei, pero a Sakura también le gustaba innovar en el campo de la medicina.

Boruto la miró muy confundido. Estar cerca de esa niña hermosa, era una prueba de fuego para su ánimo. ¿Cuántas veces quiso abrazarla y besarla en los últimos meses? ¿Cuántas veces quiso curar sus frustraciones, sanar sus depresiones y amarla tan libremente como había amado a la otra Sakura de su tiempo? Era casi tragicómico estar de nuevo en una situación no ideal de pareja. Hace décadas, era el jovencito enérgico y amante que impulsaba a una madura y bella mujer orillándola apasionadamente. Pero ahora mismo, veterano y desgastado era el, y ella llenaba con luz sus horas entrenando juntos. Con juventud, pujanza y belleza. Boruto había enterrado su corazón para siempre cuando la otra Sakura murió. Nunca volvería amar. Y el terrible destino de Hitomi-chan acabo también con el amor por la familia.

Ahora Boruto Uzumaki, era un extranjero y paria de su propio corazón…

No importaba que el pasado le ofreciera la nueva oportunidad de amar a Sakura Haruno. No era cuestión siquiera de la diferencia de edad. Él tenía la suficiente energía y esperanza de vida (como Uzumaki principalmente) como para ser pareja de esa niña y darle una vida plena de amor físico. Pero hacerle eso, era condenarla nuevamente. Era matarla tarde o temprano. Cada mujer cercana en la vida de Boruto Uzumaki, murió o lo traicionó con el tiempo. Cada una de ellas. Las más importantes y definitivas. Murieron por su causa o mataron por tenerlo.

Y lo peor de toda esa premonición mortal, era que aún tenía que morir otra mujer importante en la vida de Boruto Uzumaki. Aún quedaba ella por fallecer, y eso por sobre todas las cosas obligaba al hombre para mantener distancia de esa niña-mujer llamada Sakura Haruno. Boruto Uzumaki era un hombre condenado, estaba maldito por su sangre. Eso era algo definitivo.

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Kushina Namikase retornó a su hogar con una carga de frustración enorme…

Sin ningún tipo de éxito en la reunión con Tsunade. Sin lograr explicar de alguna forma medica su libido descontrolado. Incluso Kushina se propuso revisar pergaminos antiguos heredados por su familia del remolino, en busca de antecedentes sobre su afección especial. ¿Era cosa de los antiguos Uzumaki sentir ese deseo de carácter pedófilo? ¿Era una cuestión puramente de su cuerpo en específico? ¿Era ese niño Uchiha quien le causaba tal conmoción? Sobre esa última pregunta, podía decir claramente que no. Sasuke Uchiha no tenía nada especial según Kushina más allá de su juventud. Incluso la manera extraña como empezaron esa relación puramente sexual, fue muy perturbadora para la mujer pelirroja. Podía recordar la primera vez, porque Sasuke se había bañado en casa de los Namikase y estaba usando ropa que pertenecía a Naruto. ¡A su hijo! ¡A su propio hijo! Kushina sabía que mucho de su cuerpo y mente estaban mal cuando descubrió tan perturbador mensaje oculto. No era Sasuke a quien realmente deseaba, no era Sasuke quien realmente quería follar hasta reventarlo. Ese niño Uchiha no tenía la resistencia, no tenía el calor indicado. Solo era un placebo para esa enfermedad llamada placer.

Tsunade Senju le analizo de pies a cabeza, sin saber que rayos buscar era difícil que encontrara una solución. Kushina no pudo confesar su oscuro deseo secreto. No podía decir que se acostaba con un joven a espaldas de su esposo. No pudo decir que había engañado a Minato. No pudo decir que había espiado a su propio hijo mientras se bañaba y que peor aún, se había masturbado secretamente añorando el bien formado cuerpo de su Naruto.

Buscar entre los pergaminos heredados por su clan tampoco fue una solución. Las técnicas de sellos antiguas no tenían cabida en su problema físico. Su técnica de cadenas selladas fue aprendida por su abuela Mito Uzumaki, y nunca le había reportado tamaño descontrol según Kushina podía recordar. Y la gran mayoría de los fuinjutsu, era de carácter muy peligroso tanto para entrenar como para utilizar en batalla. Un kanji incorrecto, una escritura mal diseñada, y todo podía convertirse en un desastre.

Kushina recordaba poco de su infancia en la aldea del remolino. Fue obligada a mudarse desde muy niña y realmente no tenía demasiados recuerdos de Uzushiogakure. Pero no obstante, algunas de su memoria referidas al amor filial entre parientes le indicaban un fuerte vínculo entre miembros del mismo clan. No era descabellado el asunto, puesto que tanto los Uchiha como los Hyuuga creían y practicaban la endogamia para mantener la pureza de su línea de sangre. No obstante, Kushina podía recordar algunas palabras de su propia madre sobre el asunto. Algo referido a un jutsu, un arte de sellado prohibido que no fue finalizado correctamente.

-¿Qué puedo hacer? –Se dijo solitaria encerrada en su propia habitación- ¿Cómo puedo contener estos sentimientos prohibidos?

Algo estaba mal en su interior y ella lo presentía. Era un furioso deseo y debía encontrar la manera de aplacarlo a como diese lugar. Su hijo la encendía. Su propio y único hijo la hacía desear el sexo como agua en el desierto. Tenía que encontrar la manera de aplacar ese horrible sentimiento. Tenía que encontrar traición o no, algún sustituto para complacerse personalmente. Y evitar mientras tanto que su familia no fuese destruida en el proceso.

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Jirayja el Sannin, había servido a la aldea de la hoja una vez más…

Nadie que lo recordaba de su juventud torpe y alborotada, podría haber apostado a ese niño peliblanco para ser uno de los Shinobi más influyentes de su tiempo. Jirayja podía confundir al observador común. Un viejo pervertido, un tipo demasiado relajado para ser efectivo, un ninja sin sed de sangre o inteligencia para alcanzar los altos estándares de sujetos como Orochimaru o Tsunade. Pero Jirayja aun así era un Sannin. Jirayja tenía el alma libre y era un sujeto con gran maniobra en lo político. Por ejemplo, hasta la llegada de Boruto Uzumaki y su informe del futuro, el Gamma Sannin no había encontrado la forma de llevar a cabo su sueño de encontrar paz duradera.

Las aldeas Shinobi eran enemigos naturales y cuando había periodos sin guerras, aun así eran rivales que no ahorraban sangre ni muerte para tomar ventajas de los otros. Minato Namikase como Hokage era la máxima fuerza de Konoha, así como la peor debilidad de una posible paz mundial. Jirayja apreciaba mucho a su antiguo estudiante. De hecho era al hombre que más quería y respetaba del entorno en donde se movía. Pero no podía dejar de lamentar en cierta forma, lo poderoso y majestuoso que Minato fue durante los combates en la anterior guerra mundial Shinobi.

La Roca le odiaba profundamente. Minato era el ninja cuyo poder pudo obligar a rendirse a toda una aldea. El Tsuchikage lo odiaba. Y eso imposibilitaba que existiese la mínima oportunidad de un acuerdo de paz duradero. En Kumo, el orgulloso y poderoso Raikage ya había enfrentado al relámpago dorado de Konoha, con resultado de empate técnico. Tal vez el actual Raikage no odiase o temiese a Minato, pero las viejas historias sangrientas entre Kumo y Konoha no quedaban en el olvido por el mero paso del tiempo. En cuanto a la aldea de la niebla, estaba metida aun en medio de la guerra civil impulsada por los 7 espadachines de Kiri, y no se vislumbraba el final de la carnicería interna en el corto plazo.

Jirayja no obstante, no perdía la fe en una posible paz duradera. Y su sentimiento de búsqueda se veía alentado por las buenas señales enviadas desde Sunagakure, con su Kazekage en deuda por su vida y la de su hijo menor en distintas ocasiones. Y también Amegake, cuyos líderes habían sido los antiguos estudiantes del Sannin en su paso por la aldea de la lluvia hace varios años. Todas alianzas importantes que junto a Konoha formaban un trinomio bastante sólido en lo político y militar.

Jirayja actualmente solía viajar seguido Amegake, y las charlas inicialmente frías con Yahiko y sus amigos, ahora estaban en buenos términos. Incluso sus viajes a Suna llevándose a Naruto por entrenamiento, le generaron un buen vínculo entre los hijos de ambos Kage. Naruto y Gaara ambos jinchuriki, parecían poco a poco trabar una amistad más allá de sus funciones en cada aldea. Gaara siempre había sido un niño solitario y sangriento. Su sello que contenía al Biju no era de la mejor calidad, y eso le produjo un sinfín de traumas. No obstante, Naruto y Jirayja entre amistad y conocimientos del fuinjutsu, pudieron rescatar a Gaara de la arena de su peor versión sangrienta. Ahora mismo, el joven hijo del Kazekage era un jinchuriki en completo dominio de su Biju. Y podía considerar tener un amigo en el mundo, a pesar de su destino oscuro como contenedor de un demonio.

Jirayja paso a paso utilizó toda la información donada por Boruto. Y su movimiento para convencerlo de habitar en la Konoha del pasado, se vio recompensado con un mejor control sobre las actividades oscuras de Danzou Shimura en contra del liderazgo ejercido por Yondaime. En el interior de la aldea de la hoja, aun había batallas por luchar. Pero el gamma Sannin no estaba ocupado especialmente de aquella parte del conflicto. Lo que realmente le consumía el tiempo, era encontrar al sujeto clave que podía atentar contra la paz mundial. Nada menos que Obito Uchiha.

Si Minato hubiese muerto la noche que nació su hijo. O si acaso Boruto no hubiese estudiado el pasado de su tiempo, Jirayja jamás podría haber relacionado al atacante que casi atentó contra Konoha, con aquel infante Uchiha miembro del antiguo equipo Gennin liderado por Yondaime. Sepa solo Kami-sama que fue lo que ocurrió con Obito para traicionar a su aldea de ese modo, pero fuera como sea no cabía duda que seguiría atentando contra la estabilidad de las aldeas en busca de revivir a Madara Uchiha. Los factores rebeldes por eliminar eran tres según los conceptos de Jirayja:

1-Obito Uchiha: El sujeto que seguía al pie de la letra las ambiciones de Madara. Él era la mente detrás del proyecto para capturar los Biju y reiniciar una guerra mundial. Según Boruto, el sujeto con forma de planta llamado Zetzu, estaba a su lado no solo como secuaz, sino como conspirador personal en su búsqueda del plan "Ojo de luna"

2-Orochimaru: Su viejo amigo, no cesaría en sus ambiciones de poseer todos los jutsu de la historia. Ahora mismo había formado su propia aldea y seguía experimentando horriblemente para obtener vida eterna. A sus retorcidas ambiciones de siempre, ahora se le sumaba el asesinato de Sandaime Hokage. Matar a su propio maestro. Jirayja sentía su deber personal el dar cuenta de Orochimaru para limpiar esa afrenta.

3-Kabuto Yakushi: Según Boruto nuevamente, la pequeña rata que actualmente servía diligentemente a Orochimaru, fue el responsable de llevar el jutsu prohibido conocido como "Edo tensei" mucho más lejos de lo que nadie jamás hubiese soñado. Durante la guerra mundial estudiada por Boruto del futuro, Kabuto pudo despertar y controlar un número colosal de ninjas muertos en otras épocas. Shinobi poderosos. Kage y barreras de sangre que lograron hacer frente a las 5 aldeas combinadas en un solo ejército. Jirayja sabía que esa historia de Boruto podía no repetirse ahora que Akatsuki había expulsado a Obito Uchiha de su grupo. Pero Kabuto seguramente podía robar el ADN de todos esos ninjas históricos y perfeccionar la resurrección impura para soltarlos a todos atacando a un país entero. Tanto poder de fuego, sin el costo natural de un chakra o tan solo sin exponerse personalmente, no era algo que Jirayja pensara permitir si realmente quería encontrar paz.

Esos tres sujetos encabezaban la lista negra del Sannin Jirayja. Esos tres sujetos eran los que prioritariamente debían fallecer. Y a pesar del tiempo trascurrido y los distintos problemas afrontados internamente en Konoha. Jirayja el Sannin estaba en camino de resolver su máximo trabajo, y así mismo dar un gran paso hacia la paz del mundo. Después de buscar durante tantos años, después de rebuscar y sondear incansablemente en sus redes de espías. Finalmente había logrado encontrar al enmascarado llamado Tobi. El renegado de Akatsuki, había llevado a varios de los Shinobi renegados clase S bajo su ala. Fundado su propia versión de Akatsuki, y con el mismo objetivo que Boruto había anticipado del pasado. Obtener el Rinnengan de Nagato, y capturar a los jinchuriki para extraer los Biju. Obito y Zetzu seguían con sus ambiciones a pesar de no poder controlar a Nagato, Konan y Yahiko.

Ubicación posible, país del agua…

En medio de la guerra civil, el nuevo Akatsuki estaba escondido. Y Jirayja pensaba en meterse en medio de la sangría para cortar la cabeza de Obito Uchiha. Era el servicio máximo por realizar, su mejor trabajo y también la piedra fundamental de la paz por conseguir. Jirayja tenía pecados que pagar, y arriesgar su vida por la aldea de la hoja era una forma de lograrlo. El gamma Sannin pensaba liquidar a cualquier agente del caos que encontrará en el país del agua, al precio que sea.

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La noche oscura era auspiciosa para definir un plan de acción largamente estudiado…

Danzou Shimura envió a su mensajero más hábil, para contactar a Boruto Uzumaki para la reunión definitiva. La zona secreta donde Raíz solía entrenar a sus integrantes, estaba rodeada por una docena de adeptos al consejero, porque sinceramente ni siquiera los poderes secretos obtenidos por Danzou le hacían confiarse en las reuniones con el mercenario Uzumaki. Durante los años pasados, fue recolectado un buen número de datos sobre las habilidades ocultas y visibles que portaban el ninja clase S que trabajaba actualmente para Raíz.

Y Danzou quería usarlo para chocar contra Minato Namikase…

Dos datos importantes fueron obtenidos a lo largo del tiempo por los espías de Danzou. El primero fue aportado por Anko Mitarashi, quien describió en sus informes la supuesta impermeabilidad a la seducción que tenía Boruto. Por mucho tiempo, Danzou supuso de ese ninja simplemente no tenía debilidades por el sexo opuesto. Pero en cuanto encontró los informes sobre el entrenamiento junto a la kunoichi Haruno Sakura, analizo que el problema de Boruto no tenía que ver con falta de atracción sexual, sino con malas experiencias previas o un trauma del pasado. Tal vez tuvo esposa, tal vez tuvo familia. No se sabía nada de su pasado, pero por edad pudo tener recuerdos de la masacre del remolino. ¿Perdió una pareja hace años? ¿Era por su recuerdo de Uzushiogakure? Como fuese, esa niña que era también alumna de Tsunade Senju, y parecía ser un buen punto de presión para tocar. El otro aspecto eran las habilidades secretas que tenía Boruto. Si bien Danzou no tenía mucha información de los años donde Boruto fue cazarrecompensas, si obtuvo un interesante informe de un ANBU ya retirado. Hace más de 10 años, en los tiempos donde la familia del Yondaime fue atacada por el nacimiento de su hijo, un hombre sin identificación personal posible, fue atendido por heridas y amnesia en ese tiempo. EL extraño parecido físico al actual Hokage sumado a sus enormes reservas de chakra, hizo sospechar que fue Boruto. Ese hombre fue observado durante un entrenamiento y catalogado como poseedor de un Doujutsu y de la increíble técnica Hiraishin no jutsu. En resumen, el cazador de recompensas y ahora miembro de raíz Boruto Uzumaki tenía las técnicas y el nivel adecuado para acabar con Minato Namikase en un combate igualado. Y solo Danzou de entre todos los espías de todas las naciones, lo sabía perfectamente.

-Tu misión….-dijo el anciano en cuanto Boruto se acercó a la reunión secreta- si acaso la aceptas…

Le entregó una carpeta por intermedio de su escolta y observó con atención mientras el Uzumaki abría el contenido y comenzaba a leer. En general las misiones eran enviadas por Anko, o por cualquiera de los perros enmascarados del viejo consejero. Que fuese Danzou mismo quien se presentara para darle los parámetros de informe, era sospechoso cuando menos. Boruto estaba alerta, había muchos hombres de Raíz y lo rodeaban en ese campo. ¿Una trampa? ¿Una traición?

-Tiene que ser una broma…-dijo Boruto al comenzar su lectura de la misión en particular.

-los espías que consiguieron estos datos no se equivocan…-anuncio el anciano- estamos a poco de una nueva crisis en Konoha. El imprudente Yondaime abusando de su poder.

La información sugería que Minato Namikase usaba alguna clase de arte en sellado para controlar una población especifica de la aldea. Un grupo de jóvenes kunoichi era forzada sexualmente y luego obligada a olvidar la experiencia mediante esa técnica. El sello según el informe, data de los primeros sellos usados en la fundación de Konoha. Evitaba que se fugara información interna si alguna kunoichi era capturada por el enemigo.

-los intereses personales del Yondaime no son de nuestra incumbencia…-aseguró Danzou con astucia- pero Raíz no puede permitir que esa información se filtre fuera del círculo más íntimo del Hokage. Así como nosotros hemos detectado esta perversión, temo que otras aldeas o el consejo de clanes puedan hacerlo de igual manera. E incluso las familias más poderosas de Konoha, no se quedaran quietas ante la flagrante violación de sus hijas.

La misión que se le estaba otorgando a Boruto, era de encubrimiento. Se le designaría como agregado al equipo 7, para reemplazar eventualmente en algunas misiones a Hatake Kakashi. En ese equipo, se encontraba Sai como espía de Raíz, Uchiha Sasuke como heredero de uno de los clanes más poderosos de la aldea, y por supuesto Namikase Naruto. Nada menos que el hijo del Yondaime Hokage. La kunoichi Haruno Sakura carecía de importancia en la misión.

-Me aseguraré de ponerte en misiones con esos Chunnin –proseguía Danzou- Nada complicado, solo para mantenerte cerca de ellos. Quiero que te ganes la confianza del Yondaime y su familia. Es importante estar muy cerca para cubrir las indiscreciones que Minato por su estupidez pueda generar.

-Aquí tengo información personal sobre la esposa también….-dijo Boruto teniendo un mal presentimiento- ¿Por qué? ¿Acaso ella es kunoichi en la actualidad?

-Si bien la ex-jinchuriki no se encuentra en servicio activo….-dijo Danzou calmadamente- consideramos un factor de alto riesgo su temperamento belicoso y carácter impredecible. Si acaso ella se entera de las acciones perversas de su marido, puede desatar el caos. Los Uzumaki son naturalmente poderosos y muy apegados a la familia. Además, pertenecer al mismo clan con ella, puede darte una llegada más profunda a la cercanía de la honorable familia del Hokage.

-el Yondaime y yo tuvimos una discusión molesta hace años…-dijo Boruto para dejar en claro su tapadera creada por Jirayja- de no ser por usted seguramente hubiese seguido siendo un cazarrecompenzas nómade. ¿Qué le hace creer que el Hokage confiara en mí ahora?

-Minato no tiene que confiar en ti. No espero eso y tampoco ingresa en los parámetros de tu tarea asignada –dijo el viejo astuto- Pero el equipo 7, cuenta con mucho talento y puedes acercarte al Hokage mediante su hijo o su esposa. Ambos son estúpidos y confiados. Puedes estar cerca, e informarme de los movimientos extraños hechos por Hokage. Tu misión será evitar que tanto la esposa como el hijo sepan lo que ocurre. ¿Aceptas?

Boruto reflexionó con cuidado. La misión y las palabras de Danzou sugerían que quería proteger el buen nombre del Yondaime Hokage. Pero Boruto sabía a la perfección y por historia del pasado, que ese viejo consejero siempre añoró el puesto de Hokage para el mismo. Seguramente tenía una doble intensión. Era obvio para Boruto en este punto. A Danzou Shimura y sus ambiciones, les hacía muy conveniente que supuestamente Minato Namikase fuese un pervertido de armario. ¿Violando jovencitas? ¿Usando un arte de sellado oculto para borrarles la memoria? La lista de las kunoichi que potencialmente estaban sufriendo ese tipo de ataque, incluían lamentablemente a Ino Yamanaka. Por solo esa chica, y el recuerdo de la mujer que le ayudo tanto en su época del futuro, que Boruto a pesar de no confiar en las intenciones de Danzou; tenía que aceptar este encargo. Además, esta misión podía ayudar a Boruto para acercarse más sin levantar sospechas a su principal objetivo.

-Acepto la misión, con ciertas condiciones…- declaró Bolt seriamente- estas tareas de cuidar niños y pervertidos ocultos no son para mis habilidades o paciencia. La paga de esta misión deberá ser triple. Mantener a raya mi deseo de cortar alguna cabeza tiene su costo alto. Y en cuanto a los informes de mis avances…

-por canales regulares…-apunto el viejo apenas.

-Negativo….-le intercedió Boruto- los mensajeros pueden ser detectados. Dudo mucho que Hatake Kakashi o el mismo Yondaime vean con buenos ojos el haberme designado desde el consejo para conducir al equipo donde asiste el hijo del Hokage. A partir de esta noche no volveré a reunirme con nadie adepto a Raíz. Toda información obtenida de esta tarea, será entregada por vías secretas al agente Hebi. Podrá obtener de ella la información. Quiero toda la información sobre artes de sellados a mi disposición con la primera paga del mes entrante. Si huelo a trampa de tu parte viejo…

-Vendrás a por mí…-dijo Danzou tan frio y serio como siempre- te daré el doble solamente y sobre los sellos ya no tengo más de utilidad.

-Los sellos Uzumaki que seguramente se encuentran en el pergamino secreto de Konoha y el archivo oculto de Raíz…-definió el rubio sombríamente- son de mucha utilidad y son la herencia robada a mi familia del remolino. Y será el triple de paga. O de lo contrario le enseñas alguno de tus perros hacer el trabajo de un hombre.

Boruto miró al viejo respondiendo a la misma postura fría y salvaje. El Uzumaki cada vez le agradaba más a Danzou. Estaba rodeado de posibles enemigos, enfrentaba a una fuerza que le era desconocida, y aun así regateaba con éxito cada vez. Sus misiones eran las mejores pagadas de la historia. Sus exigencias sobre sellos eran molestas y absorbentes. Pero aun así, Danzou cedería una vez más. Ya el terreno estaba casi listo. Boruto Uzumaki por pasiones personales, chocaría y posiblemente moriría contra el Yondaime. Pero con tan solo debilitarlo, Danzou podía dar su golpe y cantar victoria militarmente.

No había precio para una manipulación tan bien concertada…

Fin del capítulo.