Suenan la música dramática….
Y aquí estoy, volviendo después de tanto tiempo. Seguramente es brutalmente odiado por todos. (Lo siento, lo siento, lo siento) pero vuelve para avanzar un pasito más en la historia. Si bien este capítulo no tendrá avances determinante, era necesario tener una conexión necesaria para el tramo final de la historia. Muchas gracias a todos y disculpen por la espera.
CAPITULO 13: LA DESTRUCCION DE AKATSUKI
"Diario de Boruto Uzumaki…
Nueva entrada…
Morir joven y rápido es una gran posibilidad cuando tienes la profesión del ninja. Desde perder el control mientras perfeccionas un jutsu siendo Gennin, hasta tomar una mala decisión durante las misiones y encontrar la muerte personal o de todo tu equipo. Incluso siendo Jounnin de elite, y tener la mala fortuna de cruzar por el camino de renegados peligrosos. Ser Shinobi entonces, es cada día de tu vida escapar de cierto tipo de muerte.
Esta parte de mi propia vida, es en realidad una recopilación de mis escasos momentos de lucidez, y la información recabada de otras personas que acompañaron el momento. No estoy completamente convencido que sean exactos los detalles de mi relato, pero es lo mejor que puedo recabar de una memoria que se remonta demasiado atrás en mi pasado.
Recuerdo estar colgado de los brazos en mi celda. Sellado y sediento como nunca antes podía recordar. El momento de mi condena y ejecución debía acercarse a paso ligero, pero la noción de tiempo dentro de una celda oscura, pudo empezar a distorsionar mi control de las horas pasadas como para saber con exactitud cuántos días trascurrieron entre la última visita de mi padre y lo que sucedió a continuación.
Siento ruido de cadenas, concretamente las cadenas que me mantenían inmovilizado. Mis brazos son liberados tiempo después, y caen pesados como dos inmensos yunque de hierro hasta desplomarme al suelo totalmente desvanecido. Escucho susurros a mí alrededor. ¿Dos personas? ¿Tres personas tal vez? Mis ojos hacen el esfuerzo y apenas puedo vislumbrar mi alrededor levemente. Veo dos pares de sandalias delante de mí y alguien más que vigila el exterior de la celda. Rápidamente mi entrenamiento rinde frutos, y mi cerebro adormilado trabaja aunque el cuerpo no acompañe el movimiento. Si tengo tres personas paradas enfrente de mí y siendo manos con chakra trabajando en mi espalda, la conclusión obvia señala al menos 4 integrantes en el equipo de mis ¿salvadores? ¿Otros prisioneros en medio de una fuga? ¿Guardias que me llevarían a la ejecución pública? No pude entender los susurros a mí alrededor. Pero reconozco a la perfección a la mujer que está vigilando la puerta de salida al pasillo.
Nada menos que Hinata Uzumaki, mi madre…
Mi esfuerzo se desvanece, siento chakra entrando a mi debilitado sistema por la espalda. Tratan de curarme tal vez, tratan de reavivarme o simplemente quitar los sellos inhibidores que me mantienen en mi estado más vulnerable. Mis ojos pesan demasiado, pero la figura de mi madre elimina la posibilidad de un viaje a la horca. Incluso me atrevo a sonreír levemente, no existe ser en el mundo para confiar mejor a mi madre. Y en este caso en particular, mi confianza importa poco o nada. No soy el dueño de mi destino.
Minutos después estoy siendo trasladado. Me llevan dos jóvenes Shinobi, y a pesar de apenas poder abrir mis ojos por breves instantes los reconozco. Son los compañeros de equipo que tiene Hitomi desde la academia. Ellos se ayudan con sus cuerpos para rodear mis brazos extendidos y trasladarme. Caminando delante de mi posición esta mi niña. Su cabello dorado esta siempre dividido en dos coletas. Su paso firme lidera mi marcha y empiezo a entender un poco mejor la situación. Hinata-okasan debe estar en retaguardia y ambas integrantes de mi familia (con apoyo de algunos amigos me están sacando del lugar. ¿Es un rescate? ¿Estoy siendo liberado? Los ANBU que deberían estar repartidos en cada pasillo que recorremos de la cárcel no se encuentran presentes. Hay un fuerte olor a sangre que me acompaña y pica en la nariz.
Otra vez caigo en la inconsciencia sin poder evitarlo…
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La fogata cálida me volvió a despertar…
Estoy en medio de un bosque y por la noche. Sin reconocer la zona ni entender como había cambiado un viaje seguro a la horca, por un campamento en el bosque. Abro mis ojos y es todo un alivio ver la sonrisa de mi sobrina Hitomi Yamanaka. Por alguna razón siento alivio al notar su gesto tranquilo, porque me asegura que ella todavía no ha descubierto nuestra verdadera filiación. Muchos de pensamientos durante mi estadía en la prisión, fueron sobre esta niña y la pérdida de su cariño. ¿Qué pensaría Hitomi-chan sobre mí? ¿Realmente ella creería en las horribles versiones que corren por Konoha sobre su tío violando a su madre? ¿Me odiaría por ser su padre? Apenas suspirar y responder sus primeras preguntas sobre mi salud, cuando reflexiono en las graves consecuencias de lo hecho por mi hermana Himawari. El amor y el odio muchas veces se mesclan y confunden demasiado.
-¿te encuentras bien tío Boruto? –Dijo mi niña con gesto preocupado- haremos una prueba para comprender si todo está bien…-aseguro con un gesto divertido- ¿me quieres mucho mucho?
-solo cuando me dejas dormir tranquilo pequeña remolino…-le dijo sentándome y destapando mi manta levemente. La niña hizo un adorable puchero y miro a un costado con leve frustración- ¿Dónde estamos?
-fuera de la aldea…-dijo sonriendo de nuevo animada- hice que mi equipo me ayudara a sacarte tío. El abuelo Hokage perdió la votación en el consejo de clanes. Iban a condenarte a muerte.
-entiendo…
-¡el viejo tonto no hizo nada más! –Chillo molesta la niña-¡el no intentó evitar que te condenaran!
Era difícil hacerle entender. Yo estaba pensando en la mejor manera de explicar los poderes de su madre. Himawari tenía a todos comiendo de su mano al parecer. Salvo a su propia hija. Tal vez no vio la necesidad de controlar a la niña. Se había equivocado sobre medir los peligros de Hitomi siendo libre para pensar.
-Te arriesgaste mucho al sacarme de la cárcel Hitomi-chan…-le aseguré poniendo de pie y estirando mis brazos para recuperar la totalidad de la sensibilidad perdida en la prisión- ¿me has quitado los sellos inhibidores?
-Hai…-dijo ella empezando a recoger las cosas en el campamento- aunque no pude quitar el enorme sello en tu espalda. ¿Qué es?
-Ese sello es mío Hitomi-chan…-le asegure comenzando a ayudarla a levantar todo- no me hace daño. Es un sello de protección.
La niña luego de un momento, asintió levemente. Ella siempre había confiado ciegamente en mí. Eso me hizo pensar que tal vez, ella había escuchado los rumores sobre mi arresto, y negado el motivo. Ella no creía en la versión que dictaba de haberme forzado a su madre. Ella confiaba en mi inocencia tal como lo hacía mi padre. Eso era un tesoro para mí en esos momentos de necesidad.
-Tienes que regresar a Konoha….-le dije a Hitomi- regresa con tu abuela y finge no saber nada de mí. Estarán buscándome los ANBU y no quiero que arruines tu vida siendo una kunoichi perdida.
La niña me miro con mucha pena. Seguramente quería ayudarme. Eso pensé en su momento, aunque lo que más me preocupaba es que se viese involucrada con la situación de mi escape. También Ka-san estaba metida en un gran lio por haber colaborado.
-Vete a Konoha y olvida nuestro encuentro Hitomi-chan…-le dijo levantándome de mi posición dispuesto alejarme más de la aldea. Ahora mismo soy un criminal buscado y mis cómplices arruinaran sus vidas. Si bien agradezco que tengas fe en mi inocencia, actualmente soy considerado culpable. No habrá más que la ejecución para alguien que ha mancillado a la hija de un Kage.
Nos separamos esa noche, pero no fue la última vez que nos vimos. En esos momentos pase a la clandestinidad. Me sacaron de la prisión en Konoha, y me dejaron a la intemperie. Mi entrenamiento como Shinobi, debería mostrar lo mejor de mí. Estaba huérfano de aldea, huérfano de familia y exiliado de mi tierra. Había cometido un crimen solamente, confundir la mente de mi hermana haciéndole pensar en un amor que no existía. En esos momentos, no tenía plan ni destino. Era un rebelde al nuevo régimen. Era integrante de lujo en el comienzo de una guerra oculta. Escapé lejos de Konoha, buscando un lugar para esconderme.
Algunas semanas después, supe que existía una nueva líder espiritual tomando mayores porciones de poder en todos los países. Los ninjas decían que era la segunda llegada de Rikudou Sennin. Decían que era una diosa entre los hombres. Yo entre todos los condenados podía llamarla "hermana". Pero el resto del mundo ya conquistado (sistema del cual yo era un rebelde) simplemente la nombraban como….La Emperatriz".
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La guerra en país del agua estaba lentamente inclinándose para la facción rebelde. Los ninjas de Konoha que se involucraron en el conflicto de manera casual (algunos buscando el paradero del Sannin Jirayja y otros rescatando a compañeros capturados por los hombres del Mizukage) habían asestado un par de golpes importantes que inclinaron la balanza de la guerra.
Itachi y Kakashi con sus equipos de nivel Jounnin, se vieron en la necesidad de abrir el paso a puro combate mientras rastreaban los últimos movimientos conocidos del desaparecido Jirayja, estas acciones, sumadas a la extraña debilidad de los ninjas fieles al Mizukage en esas semanas, lograron darle ventaja a Mei Terumi en su intento de derrocar a Yagura.
La principal diferencia fue la desaparición sin motivo alguno de los Akatsuki. Si bien se conocía que esa organización era original de Amegake, esta era una facción distinta. Siempre fueron ninjas ocultos que operaban en las sombras. Sus miembros tenían todos un nivel S, y eran generalmente ninjas perdidos de otras aldeas. Los rumores decían que Yagura los había contratado para reforzar sus tropas en la guerra civil, y alguna información proveniente de los ninjas de Konoha aliados a Mei Terumi, indicaban que uno de los criminales pertenecientes a Akatsuki tenía el sharingan. Y desde allí partía un control mental sobre el Mizukage. ¿De dónde provenía la información? Eso no se precisaba. Pero era una teoría bastante interesante por considerar. Itachi Uchiha era parte de los escuadrones enviados por Konoha, no solo por su nivel como Shinobi en particular, sino por contar con la única herramienta posible para combatir un supuesto control mental sobre el líder enemigo. Hatake Kakashi, aunque en menor medida poseía la misma característica.
Entonces, en espacio de un par de semanas dos eventos se unieron para romper la balanza de la guerra civil. El primero fue como antes se mencionó, la desaparición de los Akatsuki. Sin los miembros liderados por el misterioso enmascarado portador de Sharingan, los hombres del Mizukage fueron arrollados por las fuerzas de Mei Terumi. Y para colmo de daño, varios grupos pertenecientes a las fuerzas del Mizukage que tenían por misión robar provisiones y conseguir secuestros para negociar en el extranjero, sufrieron graves pérdidas.
El equipo 7 provisionalmente liderado por Uzumaki Boruto realizó un verdadero desastre en la frontera con el país de agua. Junto con otros equipos que volvían de varias misiones, tomaron la responsabilidad de rescatar a los ninjas de Konoha capturados por Kirigakure. Entraron al país en conflicto, golpearon rápido y efectivo, retirándose a continuación para cruzar el mar y salir del territorio enemigo. Fue un gran esfuerzo de todos, y no solo rescataron a sus compañeros de Konoha, sino que liberaron a muchos prisioneros de otras aldeas que causaron un verdadero estropicio mientras huían del país del agua.
El barco en donde todos los ninjas de Konoha fueron trasportados, fue robado de un puerto controlado por ninjas de Kirigakure. Había varios heridos entre los de Konoha, pero solo una en particular preocupaba mucho al capitán del escuadrón número 7. Por lo tanto, su kunoichi-medico particular Sakura Haruno, estuvo dedicaba casi exclusivamente a cuidar de la salud de Hinata Hyuuga. Boruto no pudo mantenerse neutral aunque lo intento con fuerzas. La niña tendida en el camarote, y regularmente vigilada por su sensei Kurenai Yuhii o su médico Sakura Haruno, era fuente de preocupación. Que ironía era en particular para Boruto, que aquella hermosa joven dormida que tanto le recordaba a su hermana menor. Tenía edad para ser su hija y en realidad era su madre.
-Arigatou….Boruto-san….-dijo Kurenai Yuhii cuando sorprendió al hombre observando desde la puerta del camarote como Sakura trabajaba sobre Hinata en el interior- nos han salvado a todos.
El rubio veterano Shinobi miró a la Jounnin a su lado, y solamente asintió. Entendía que si unas kunoichi tan atractivas físicamente como Kurenai y Hinata hubiesen sido llevadas al interior de Kirigakure, sus destinos serian horribles. Eran los riesgos de tener mujeres hermosas en la profesión del ninja. Usaban sus encantos como armas, pero al ser capturadas ese mismo encanto era su mayor maldición. Pero algo le molestaba desde el momento mismo del rescate, era una sensación de peligro que no lo abandonaba por más distancia que tomara del enemigo.
-No quiero ni pensar lo que hubiesen hecho esos cerdos con mi estudiantes de no habernos rescatado Boruto-sama…-definió Kurenai mientras observaba la preocupación del hombre por la niña dormida en el interior- ¿algún interés particular por Hinata? ¿Acaso les enviaron en una misión de rescate?
Boruto se estremeció por dentro ante la pregunta de Kurenai. Era evidente su preocupación y no pudo disimularla. Incluso Sakura que era su estudiante más cercana, pareció atenta a él para escuchar su respuesta. Era malo que alguien notara la conexión, pero al mismo tiempo el razonamiento y la asociación podían ser inevitables. Tal vez una media verdad, maquillada con mentiras podía sacarlo del problema.
-ella me recuerda alguien de mi pasado…-señalo el hombro mostrándose tranquilo- tranquila y tímida, pero con una potencia enorme que solo despierta cuando debe proteger lo que ama.
-¿Cómo lo supo? –Pregunto Kurenai sorprendida- ¿acaso conoce a Hinata de antes?
-No en persona…-mintió Boruto a medias- Pero viendo que tu niña está muy herida mientras que tu no presentas daño de gravedad…-hizo una pausa mirando a la mujer a su lado y finalizo- me hace creer que ella actuó como señuelo para quitar la atención de los secuestrados hacia tu persona.
Kurenai no lo podía creer. ¿Cómo supo eso? Hinata había desobedecido las órdenes de Kurenai cuando fueron capturados. Y lo hizo porque sabía que no la dañarían de manera terminante por poseer un Byakugan. Seria llevada como yegua de cría para Kiri, así que podía hacer tiempo. Pero en cambio Kurenai, no tendría tanta suerte. Seria usada y vejada por los mismos secuestradores, a menos que la niña atrajera la atención y dificultara el traslado. Cosa que le hizo acreedora de muchos golpes y torturas para mantenerla controlada. Pero ese sacrificio hizo que Kiba, Shino y Kurenai fueran llevados sin casi daño. Siendo más pasivos, la niña rebelde absorbió el castigo por todos.
-ella estará bien…-dijo Sakura acercándose a su capitán y a la líder Jounnin de Hinata- no le hicieron daño duradero desde lo físico. Seguramente querían llevarla como ofrenda. Una Hyuuga de la rama principal es valiosa. Pero usaron mucha tortura con Genjutsu, trataron de romper su mente para obligarla a….-dudó sobre cómo definirlo pero finalizó- "cooperar". Ino también la ha revisado y ayudó a calmarla. Los Yamanaka deberán ayudar a tratarla cuando regresemos a casa.
-¿fue violada? –consulto el hombre serio.
-No hubo daño permanente…-añadió Sakura negando con la cabeza.
-Supongo que su virginidad era la verdadera ofrenda…-añadió Kurenai- eso y sus ojos.
-Sakura…-le dijo Boruto a su estudiante- quiero que la vigiles personalmente hasta regresar a Konoha. Será tu responsabilidad. Hablaré con Azuma-san para que también coloque a la niña Yamanaka sobre ella.
Ambas kunoichi estaban sorprendidas internamente. Ningún Shinobi era tan considerado con una mujer. No a menos que tuviese algún tipo de interés particular. De hecho, Kurenai dudaba que Azuma hubiese arriesgado a su escuadrón a infiltrarse en país del agua sino hubiese sido ella la kunoichi capturada. Azuma y ella eran pareja, y solo eso justificaba el accionar arriesgado. Pero Sakura estaba nerviosa y en algún punto celosa al recibir este tipo de órdenes. ¿Por qué Boruto-sensei estaba tan interesado y protector con Hinata-san? La pelirosa sabía que habían estado cazando ninjas de Kiri desde el instante que Boruto-sensei se enteró que el equipo Kurenai fue capturado. Algo era muy extraño en el comportamiento de Boruto sobre Hinata.
Tardaron casi dos días en anclar en tierra firme. En lugar de viajar hacia el oeste directo al país de la ola para estar cerca de tierra del fuego, tuvieron que partir hacia el sur, para desembarcar en la isla de Nagi. Necesitaban alimentos, medicinas y pertrechos. Los equipos de Azuma y Boruto habían gastado casi todas sus provisiones en su incursión de rescate adentrándose en país del agua. Además, debían enviar un mensaje hacia Konoha informando de la situación general. Estuvieron parados 24 horas solamente. Los capitanes de todos los equipos estuvieron de acuerdo que partir cuantos a tierras del fuego era prioritario. Se sentirían más seguros en su propio terreno y las posibilidades de que ninjas de Kiri los siguieran disminuían por cada kilómetro que se adentraran en territorio de Konoha. Ingresarían cercano a la frontera con el país del té, y de ahí directo a la aldea de la hoja por tierra.
Azuma, Kurenai y Boruto eran los de mayor rango en ese grupo. Hablaron durante horas en los tiempos de la cena para coincidir casi unánime que debían estar en movimiento la mayor parte del tiempo posible. Los heridos estaban siendo atendidos muy efectivamente por Sakura Haruno, y algunos ayudantes con algo de conocimiento en medicina aportaban su cuota. Ino Yamanaka por ejemplo, se mostraba muy interesada en las labores de su amiga de la infancia.
Los arreglos para el retorno a Konoha fueron considerando varias paradas por el camino. En general los escuadrones de 4 integrantes se movían bien y rápido. Pero esta situación tenía un número bastante superior al típico grupo de ninja. Había heridos que retrasaban el traslado, y cierta tensión por no contar con un líder indiscutido a nivel rango militar. Azuma no pudo evitar pensar que tanto el cómo Boruto habían desobedecido órdenes del Hokage al desviarse de sus misiones. Kurenai agradecia la contravención de sus colegas, y trataría de declarar en favor de ellos ante Yondaime. Y en cuanto a Boruto, no le importaba una mierda si era sancionado o reprendido.
Durante la semana completa que le llevo al grupo retornar a la hoja, Boruto Uzumaki estuvo atrapado en un dilema imposible de resolver. Por azares del destino, su oportunidad de oro estaba presente durante todo el trayecto de regreso a la aldea. No solo tenía a su futuro padre al alcance de un golpe mortal necesario. También contaba con su futura madre en la misma situación. Hace muchos años cuando quiso retornar al pasado, nunca imagino que terminaría en la época de sus abuelos. Su intención fue volver a su propia niñez, impedir que su hermana se enamorara de manera enferma. Pero terminó en épocas de Minato y Kushina, y tuvo que esperar para influir sobre su padre y madre para cambiar el destino.
El problema para Boruto y sus planes, fue la muerte del Sandaime Hokage…
Al impedir la invasión de Konoha, Boruto al mismo detuvo el asesinato del tercer Hokage. Pero pasado un corto tiempo, Hiruzen Sarutobi murió de una manera parecida, y por mano del mismo asesino. En esa misma invasión impedida, muchos ninjas habían perdido sus vidas. Ninjas de la arena, del sonido y también de Konoha. Esta parte de la historia era imposible de seguir por la memoria de Boruto. Se necesitaría tener un registro preciso de cada muerto y en cada época, para saber si su teoría era acertada. Pero la idea básica era esta: El fluyo de tiempo era como un rio poderoso, por lo tanto una pequeña piedra no podía cambiar el cauce natural. Tal vez desviar por un pequeño tramo, pero el rio encontraría su cauce al poco de avanzar.
Si Boruto pensaba de manera terminante y definitiva, podía arreglar las guardias de una sola noche para hacer que tanto Hinata Hyuuga como Naruto Namikase coincidieran con él. Asesinarlos a ambos y escapar del campamento para nunca más volver a Konoha. Matar a sus padres, podía ser la piedra pesada que definitivamente desviaría el cauce del tiempo. Pero eso planteaba algunas dudas a futuro. Su padre fue pieza clave de la futura guerra y alianza Shinobi que derivó en una paz duradera. Y su madre, siendo una kunoichi cualquiera sin influencia a nivel político y mundial, estuvo en dos momentos clave de la vida de su padre para evitarle la muerte. Más allá del sentimiento entre ellos, el combate contra Pain (que en esta línea de tiempo podía ser Uchiha Madara tranquilamente) y aquella ocasión que terminó costándole la vida a su tío Neji (del que su madre siempre recordó con mucho cariño) dos eventos que Boruto conocía por cuentos de su madre. Dos eventos que posiblemente influyeron en la futura familia que tiempo después formaron Naruto y Hinata. Matarlos ahora, garantizaba que los futuros Boruto e Himawari no nacerían. ¿Pero qué pasaría con la paz mundial lograda por su padre?
-¿La historia no puede modificarse? –Se preguntaba en silencio Boruto mientras la fogata aquella noche iluminaba a todos en el campamento- ¿entonces porque mis abuelos siguen vivos después de tantos años? ¿Por qué Sandaime y otros murieron a pesar de cambiar eventos, mientras que mis abuelos están vivos?
Había algo que estaba faltando para comprender la situación. Y el tiempo se acababa. Si realmente Boruto debía asesinar a su padre, faltaba poco tiempo relativamente para que el muchacho alcanzara un nivel de poder difícil de manejar. Boruto ganaría por experiencia, pero no sería fácil. Y menos ahora que la historia se había "acomodado", y otra vez volvía a ser jinchuriki.
-¿Qué ocurre Boruto-sensei?-Dijo Naruto en medio de las charlas que acompañaban la cena del campamento- está muy pensativo dattebayo.
-no es nada…-dijo el hombre saliendo de su pensamiento- estableceremos 3 turnos de guardias. Tres por turno, formación de triangulo y usando los comunicadores.
Todos se miraron con algo de sorpresa. Estaban a poco más de un día de camino hacia Konoha. ¿Realmente hacía falta tanta seguridad? Estaban en un grupo de más de 12 Shinobi con tres Jounnin como cabeza de liderazgo. Kurenai y Azuma se miraron con algo de preocupación. ¿No estaba siendo un poco paranoico?
-Es un poco rígido si me lo permite…-apuntó Azuma- estamos demasiado lejos de Kirigakure como para que sus soldados nos siguieran y…
-no me importan los idiotas de Kiri…-señalo Boruto mirando a la oscuridad de los arboles alrededor- Pero desde hace tiempo tengo una sensación de peligro. Y me parece que los ninjas de Kiri se rindieron muy rápido en la persecución.
-¿Boruto-sensei dice que nos dejaron ir?-consulto Ino que preguntó por todos.
-siempre que pienso en un combate, analizo el otro lado. –Señalo Boruto serio- si yo fuese parte de las fuerzas de Kirigakure en el campamento que atacamos. Hubiese acosado a mi enemigo aprovechando la debilidad de sus heridos y la falta de provisiones que teníamos. La pregunta es…
-¿Por qué no nos siguieron?-dijo Sasuke entendiendo las sospechas de su capitán- ¿Nos dejaron ir?
Hubo silencio de un minuto. Y Boruto se puso de pie del tronco donde estaba sentado y mirando a los alrededores declaró:
-Uchiha, y tú también niña Hyuuga….-señaló a Hinata que estaba sentada entre sus compañeros- abran sus ojos y revisen la zona. Los dos vienen conmigo para recorrer los alrededores. El resto de ustedes se quedan alerta la próxima hora antes de que alguien se vaya a dormir. –Tanto Sasuke como Hinata se pusieron de pie y siguieron al capitán atentos- Sakura pide asistencia a Yamanaka-san y revisa con tu chakra el agua que recolectamos hace horas y la comida obtenida de la cacería….-miró a la pelirosa- No quiero que un veneno sorpresa nos ponga con la guarda baja. Y cuando vuelva con ellos- señalo a Sasuke y Hinata que rápidamente lo siguieron- debes escuchar de mí el código Uzumaki de sellado 22. De lo contrario, sabes que hacer…
Un código para evitar que alguien reemplazara al capitán y se acercara al grupo furtivamente. Revisar las provisiones era algo que pocos entendían, pero los Jounnin sabían que algunos cazadores especiales usaban venenos o somníferos para debilitar objetivos antes de atacarlos. Los rastreaban, envenenaban el entorno y esperaban el momento de matar. ¿En cuanto al código de sellado? Sakura tenía una memoria prodigiosa y había varios códigos entre ellos por el tiempo que llevaban entrenando. Azuma y Kurenai no se quedaron quietos sin embargo. Podía ser que Boruto fuese un paranoico, pero mejor prevenir que lamentar. Mientras Azuma revisaba una por una las zonas abiertas del campamento, Kurenai se organizó con Shino y Kiba para usar sus habilidades de rastreadores peinando la zona. La kunoichi maestra de Genjutsu estaba sorprendida un poco por el accionar de Boruto Uzumaki. ¿Por qué creía que los estaban siguiendo o podían ser emboscados? El tomar a Sasuke y Hinata para formar un equipo provisional, decía mucho sobre conocer las áreas de rastreo que poseía el olfato de un Inuzuka, y los insectos rastreados de un Aburame.
Sin embargo, Kurenai tuvo una pequeña satisfacción personal cuando vio moverse a los integrantes de su equipo. Boruto Uzumaki eligió específicamente a Hinata para formar el equipo de rastreo, y a su propia estudiante kunoichi Sakura para confiarle la defensa del campamento. Cuando menos el hombre no subestimaba a las mujeres. Y eso en el mundo ninja, era bastante extraño.
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-¿Qué está pasando?
Minato Namikase alineó los informes que provenían de varios sectores aliados en los países elementales. Incluso también tenía información de aldeas que eran beligerantes o directamente opositoras a Konoha. Y todos los datos tenían una concordancia extraña:
Suna…el Yondaime Kazekage (aliado de Minato) fue asesinado. Su propio hijo menor Gaara lo había terminado antes de huir de la aldea, convirtiéndose en renegado. El país era un caos con la muerte del líder y la fuga de su heredero. Muchas muertes de ninjas de Suna, se sospechaba que Gaara de la arena había recibido ayuda en su escape. Minato sabía que Gaara había trabado una leve amistad con su hijo Naruto. Tal vez tendría algunas respuestas sobre ese asunto cuando regresara.
Iwa….no había información precisa, pero las fuerzas del Tsuchikage estaban desplegándose por todo el país buscando algo con insistencia. Al parecer dos Shinobi desaparecieron, y a pesar de no ser de renombre aparentemente tenían mucha importancia. ¿Los Jinchuriki? no había datos específicos sobre ellos.
Kumo…la jinchuriki de dos colas fue atacada hace algún tiempo, la rescataron y ahora tanto ella como el jinchuriki de ocho colas que era hermano de Raikage ya no tomaban misiones por su aldea. ¿Kumo los estaba ocultando? ¿Por qué desaparecieron de pronto?
La jinchuriki de siete colas estaba desaparecida también. Un ataque a su aldea originaria Takigakure y la chica estaba capturada o fugada cuando menos.
Y finalmente los informes complementarios, que provenían de países distintos…
Desde Kirigakure, Itachi Uchiha y Hatake Kakashi informaban el avance de la rebelión. Las fuerzas del Mizukage estaban en retirada y perdiendo la guerra. El líder de Kiri no se presentaba en batalla y tampoco aparecían la facción de Akatsuki que estaba bajo el comando del sujeto enmascarado con sharingan. Durante mucho tiempo, (antes que Itachi y Kakashi fuesen a esa guerra) se supuso que el Mizukage Yagura estaba muerto. Pero luego se informó que había aparecido algunas veces actuando de manera extraña. Tal vez no estaba muerto, pero el Akatsuki de Uchiha Madara realmente eran los que dominaban la situación.
El otro informe provenía de ninjas en la frontera con Amegakure. Explosiones de chakra y destrucción. Al parecer había una batalla en la ciudad de Ame y los bandos no estaban determinados. Pero Yondaime sospechaba que la facción asentada en Kiri del Akatsuki, podía haber intentado retornar a tierras de Ame para destruir a los alumnos de Jirayja. ¿Por qué motivo? Según información provista por Boruto de su futuro, probablemente podían estar buscando el Rinnengan. Pero aun supiese o siquiera sospechase la situación, la relación con los líderes de Ame no permitía enviar ninjas a explorar de cerca la situación. En las conversaciones anteriores Yahiko había dejado bien claro que no quería ninjas de Konoha ni de nadie más en sus tierras. Ame era independiente y solo comerciaba en sus fronteras. Para Minato entonces, eran aliados sin participación militar.
Pero algo había cambiado de la versión futura que había contado Boruto Uzumaki. Según el supuesto nieto del Yondaime, los jinchuriki fueron capturados por Akatsuki uno a uno. No había muchos detalles del cómo y el cuándo, pero claramente fueron capturados para extraerle los Biju. Ósea que no partieron por propia voluntad como sugerían los actuales informes.
Minato en este punto estaba algo preocupado por la situación del viajero temporal. ¿Cuánto de lo que había contado a Jirayja era verdad? ¿Acaso su actualidad viviendo en el pasado era lo que cambiaba todo? ¿Qué influencia tenía sobre lo internacional, y que influencia portaba sobre lo que estaba cambiando localmente? Yondaime era consiente que dentro de Konoha se agitaban las aguas de una rebelión. Claramente Danzou era su enemigo, pero no tenía pruebas para inculparlo. El ambiente en las reuniones del consejo de clanes había cambiado. Nadie le decía nada, y trataban de portarse normalmente. Pero en la rama civil Minato detectaba actitudes hostiles hacia él. ¿Qué estaba pasando? ¿Acaso ellos habían descubierto el asunto de las kunoichi selladas? No, eso no era posible realmente. Nadie que no fuese un experto en arte de sellado podía descubrirlo realmente. O tal siquiera probarlo. Esto solo era por poder. Y Danzou estaba extendiendo su fuerza política al verse atacado en la estructura de Raíz. Era un asunto de acción-reacción. No tenía nada que ver con el asunto de los "apetitos" en el Yondaime.
En todo caso, Minato Namikase sinceramente no se preocupaba tanto por los movimientos de Danzou Shimura. Si bien políticamente era fuerte, militarmente no podía hacer nada para tomar el poder. Minato no sería derrotado en batalla, ni por los ANBU que controlara Danzou ni por una fuerza superior. No por nada había dado el golpe de muerte a la guerra contra Iwa prácticamente solo. Minato era un ejército de un solo hombre, y Danzou no sería tan tonto como para confrontarlo de manera directa.
-Hokage-sama… -le dijo Shizune Kato que era su secretaria actualmente- el consejo de clanes solicita una reunión en el horario de la noche.
La kunoichi sonrió apenas, con la amabilidad que le caracterizaba. Minato usualmente se preguntaba porque motivo no veía tan atractiva a mujeres bien formadas como ella, en contraparte de niñas con la edad de su hijo. Era como si su excitación últimamente se encendiera ante la posibilidad de dominación en kunoichi muy jóvenes. Casi niñas. Esta preferencia sexual le traía muchos problemas. Con su esposa Kushina, a la que no follaba hace mucho tiempo. Y con la aldea si acaso alguien descubriese lo que había hecho sellando a las niñas que tenía bajo su control. Pero había algo peor en este plan absurdo que mantenía a Minato nervioso pero activo. Si bien tenía cuando menos 10 kunoichi disponibles para continuar follando (sin que ellas lo supiesen realmente) el Yondaime no podía olvidar su primera experiencia forzando a una mujer. No podía olvidar a Sakura Haruno. Fue la satisfacción más grande, porque ella había resistido más que ninguna otra. Y tal vez se apetencia por la kunoichi pelirosa era también por cuestión de personalidad. Era como encontrar una versión juvenil de su esposa Kushina, y lograr dominarla completamente. Esa niña no estaba sellada como las otras, y eso aumentaba la sensación de peligro. Lo cual extrañamente excitaba más a Minato.
-Hokage-sama….-consulto Shizune a su lado- está muy pensativo… ¿se encuentra bien señor?
Shizune era muy bonita, y como la mayoría de las kunoichi tenía las formas perfectas en su cuerpo. Sería un gran viaje tumbarla sobre el escritorio y hacerla su perra. Pero era estudiante de Tsunade Senju, y ese era otro riesgo alternativo si pensaba en tomarla. La Sannin de las babosas no era alguien con quien Minato quisiese tener un enfrentamiento. No podía perder a una aliada tan poderosa contra Danzou, tan solo para saciar su adicción al sexo violento con alguien como Shizune. El Yondaime no dudaba que su secretaria estuviese enamorada de él, (muchas mujeres de Konoha lo estaban aunque estuviese casado) pero no podía dejar de reconocer que Shizune le era más fiel a su sensei Tsunade que a un Hokage cualquiera. Lo cual le recordaba el asunto de Sakura Haruno una vez más. La idea de volver a someter a esa chica y lograr que rogara piedad bajo el poder de su sexo, le estaba trastornando un poco. La pelirosa ahora sería fuerte por el entrenamiento de Tsunade. Ningún desafío real para alguien como Minato Namikase, pero lucharía más duramente para no someterse. Era tan atractiva la idea, que incluso el Yondaime consideraba no usar sellos con Sakura. Cuando Itachi regresara, simplemente lo tendría como respaldo para que Sakura olvidara nuevamente todo el evento luego de concluir. Si, ese era un buen plan. Se contendría de visitar alguna de sus perritas amaestradas, y cuando Sakura regresara de su misión con el equipo de Naruto la tomaría una vez más.
-¿Yondaime-sama?
-estoy bien Shizune-san…-sonrió el hombre algo sudado y agitado por sus pensamientos perversos- arregla todo para ir al consejo de clanes por la noche. Veré que quieren esos idiotas.
-últimamente están reuniéndose mucho ¿verdad? –consulto sonriendo la mujer
-Hai….-asintió Minato- es la maldita política. Casi tan aburrido como firmar la montaña de documentos diarios en esta oficina.
Shizune sonrió apenas, y recogió documentos terminados dejando los nuevos sin firmar en el escritorio. La mujer era muy eficiente y Minato no tenía queja de ella. Lo único que por el momento le molestaba, era que Shizune era increíblemente atenta y detallista en los tiempos. Eso dificultaba a Minato escapar seguido de la oficina para realizar saciar sus "apetitos". Eso lo limitaba y lo estaba poniendo nervioso. Pero cuando el equipo de Sakura regresara, el Yondaime se prometió hacerse el tiempo necesario para visitar a esa rebelde perrita. Incluso se puso como desafío, lograr entrenarla a la antigua usanza. Sin lavados de cabeza con sharingan o sellos. Quería someterla con sexo y convertirla en su amante. Una Kushina más joven, tan luchadora como la primera, pero en la edad justa para cumplir con los nuevos cánones sexuales del Yondaime. Sería perfecto.
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La batalla se extendió por todo el pueblo de Amegakure…
Nagato, Yahiko y Konan junto a los integrantes de su Akatsuki lucharon con mucho valor. Tenían un plantel de casi 50 Shinobi con nivel entre Gennin y Chunnin, huérfanos de las guerras pasadas que bajo el ala de los Akatsuki reales crecían poco a poco para constituir la fuerza defensiva de su pueblo. Además, habían reclutado a varios ninjas de nivel A, que por una u otra razón renegaron de sus aldeas natales. Amegakure creció bajo una organización comunal más apuntada a la cooperación y no a la dominación como anteriormente gobernaba el terrible "Hanzo la Salamandra". Yahiko (líder natural del grupo) creía que poco a poco tenían que lograr alianzas en otros países, sobre todo para incentivar el comercio y crecer a futuro. Pero él y sus compañeros más cercanos, se negaron de plano a realizar cualquier tipo de tratado con connotación militar, porque así era como los grandes pueblos Shinobi en décadas anteriores, habían terminado invadiendo y saqueando el país de la lluvia. Gracias a las charlas pasadas con Yondaime y Jirayja-sensei, Konoha se había trasformado en la primera posibilidad de tener un aliado internacional a futuro. Pero en cuanto a permitir que ninjas de Konoha surcaran tierras de Ame, absolutamente nada.
Hace tiempo, gracias a la información aportada por Jirayja-sensei y la desconfianza velada que Yahiko tenía por el sujeto de la máscara con sharingan, los Akatsuki de Amegake expulsaron a "Tobi" y su grupo de criminales del país. Nunca pensaron que volverían. Amegake militar y económicamente no era de interés para nadie. Pero claro, el plan ojo de luna que Obito Uchiha tenía pergeñado, contemplaba obligadamente poseer el Rinnengan.
Dos grupos de capas negras, los unos con nubes rojas que lideraban y defendían al pueblo escondido entre la lluvia. Mientras que los otros ahora tenían un modelo de máscaras naranja como estampado en sus capas. "Uchiha Madara" como era conocido por todos, lideraba al grupo de criminales que habían vivido durante bastante tiempo dominado Kirigakure. Había algunas incorporaciones menores al grupo de Tobi, pero los más destacable era el totalmente controlado Yondaime Mizukage Yagura. Obligado abandonar su pueblo, obligado a servir como perro fiel al dueño del Magenkyo sharingan que se hacía pasar por Madara. Y como incorporación especial, un antiguo alumno del Sannin Orochimaru que había prestado su cuerpo a la causa de su maestro. El Sannin traidor, aportaba al nuevo Akatsuki de Obito Uchiha, una amplia gama de habilidades entre las que se contaba el peligroso Edo Tensei. Los muertos de pasado salieron de sus ataúdes, y los números se emparejaron entre defensores y atacantes. Los números ahora eran similares, pero los niveles de poder estuvieron totalmente del lado del atacante.
La batalla por los ojos de Nagato Uzumaki comenzó en las afueras de ame, pero entre explosiones y despliegue de jutsu, se trasladó al corazón de la población donde cientos de civiles y prácticamente todos los Shinobi defensores pagaron con sus vidas. Títeres, explosiones, jutsu de agua devastadores y un desatado Yagura manipulando chakra de demonios.
Amegake había caído en su propia trampa, y por no querer intervención extranjera en su tierra, ahora tampoco tendría "refuerzos" de ninguna otra villa. Estaban solos, la fuerza del Akatsuki atacante era abrumadora. Y todas las muertes que sucedieron hora tras hora, derivaron en una respuesta efectiva que Obito y Zetzu esperaban de Nagato Uzumaki. Forzado por la situación, buscando salvar a su pueblo y desgarrado por el dolor de ver morir a sus amigos más cercanos en combate, el portador del Rinnengan libero a la bestia que solo el podía invocar y controlar.
Gedo Mazo hizo su tan enorme como aterradora aparición, y las fuerzas de Obito sufrieron las consecuencias por ello. Sin embargo, toda la batalla era una fachada, era como un Genjutsu gigante donde las vidas de enemigos o aliados no importaban en realidad. Obito y Zetzu se retiraron del combate directo, y permitieron que aliados o rivales se masacraran a discreción. El Gedo Mazo alimentado por la rabia de Nagato, no distinguía amigos de enemigos, y todo el pueblo de Amegake sufrió en medio de una matanza.
12 horas después del primer ataque a la ciudad de Amegake, todo el territorio era una zona de devastación infinita. Cuerpos de enemigos y aliados regados por doquier. Muchos resurrectos elevados por Orochimaru (que controlaba completamente a Kabuto) y sobre todo el choque de dos equipos con ninjas perdidos de gran nivel. Nagato a ver morir a sus amigos, cumplió con la historia al liberar a la bestia sellada conocida como Gedo Mazo. Con ella como arma, (sacrificando la salud de su cuerpo desde luego) absorbió las almas de prácticamente todos sus enemigos. Hidan, Kakuzu aun en su condición de "inmortales" no pudieron evitar ser derrotados. Obito y Zetzu no obstante esperaban en retaguardia por su oportunidad. Pero cuando Nagato Uzumaki agoto prácticamente todo su chakra, un tercer grupo de ninjas hizo acto de aparición.
Ellos no eran esperados, para ellos en conjunto nadie estaba realmente preparado…
Orochimaru, que casi podía saborear el obtener los ojos del Rinnengan de un muy agotado Nagato, tuvo que retirarse de la batalla cuando un grupo de jinchuriki ataco la zona actuando como una unidad única. Estaban Killer Bee y Yugito Nii de la nube. Han y Roshi provenientes del país de la piedra. Utakata y Fu que antes Vivian en Kirigakure y Takigakure. Todos ninjas con bandanas marcadas de distintos orígenes, pero actuando como una unidad conjunta. El primer escuadrón puramente compuesto por jinchuriki.
Su ataque simplemente sorprendió a todos…
Cayeron bajo captura tanto Yagura como Nagato. Mientras que Orochimaru dejo como cebo algunos ninjas revividos y se dio a la fuga. Obito y Zetzu vieron sus sueños de conquista reunirse todo en un mismo punto. Pero a pesar de tener a mano tanto los ojos, la estatua como los Biju necesarios para la captura; debieron reacomodar su estrategia y dejar el campo de batalla para el bando vencedor. Los jinchuriki habían usado al Biju dentro de Yagura como faro de posicionamiento. Atacaron las ruinas de Amegakure y se quedaron con todo. Los ojos legendarios, el jinchuriki antes controlado por "Uchiha Madara" y la destrucción completa de Akatsuki. Una nueva era comenzaba, una época donde los jinchuriki ya no serían esclavos de las aldeas. Juntos como hermanos, darían un nuevo giro a la historia.
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Al salir de la ducha en su departamento, Boruto Uzumaki apenas cubierto de la cintura para abajo con una toalla se miró al espejo. Su cuerpo aún estaba perfectamente formado y musculado. Cabello ligeramente más largo que antaño, una mescla entre el Sannin Jirayja y el Yondaime Hokage. Las marcas definidas en su rostro, le asemejaban a su padre. Pero lo único que no podía entender por mucho que observara, era el aspecto juvenil que aun portaba. Boruto tenía algo más de 50 años de vida, pero desde que tenía 30 parecía no haber envejecido.
Gracias a su acuerdo secreto con Danzou, Boruto había tenido la oportunidad de estudiar no solo artes de sellados Uzumaki, sino mucha de la vieja historia del clan cuando vivía en el país de los remolinos. Danzou siempre se preocupaba exclusivamente por las técnicas, pero en su afán de "pagar" las diferentes misiones que Boruto había realizado para la raíz, terminó entregando pergaminos que no solo contenían teorías de sellado, sino parte de la historia perdida del clan originario de Uzushiogakure.
-"la aldea de la vitalidad y longevidad"…-susurró Boruto mirándose al espejo seriamente- Oto-sama tenía más de mi edad actual la última vez que lo enfrenté, y se veía igual que siempre. En cambio Oka-sama… ¿es cuestión de la sangre Uzumaki?
Recordar a su madre del futuro fue una gran amargura para Boruto. La mujer hizo algo increíble por su hijo, algo que nadie esperaba con sinceridad. Gracias a Hinata Uzumaki, Boruto había podido escapar de sus captores y regresar al pasado. Todo para encontrarse varado en la época de sus abuelos y tener que atestiguar como sus propios padres crecía ante sus ojos. Ahora mismo, era el líder de equipo de su propio padre Naruto, y había tenido la oportunidad de salvar al equipo de su madre Hinata, hace ya una semana en el país del agua.
Boruto recorrió su departamento aun con la toalla como única prenda, reflexionando sobre sus propias decisiones y dudas. La parte lógica de su cerebro, le indicaba que la única forma de evitar el nacimiento propio y de su hermana Himawari, era asesinar a sus padres ahora que eran jóvenes. Pero esto planteaba serias dudas sobre los eventos de la guerra mundial que todavía no sucedía. La participación de su padre como héroe, y la intervención de su madre para salvar su vida. Incluso si Hinata Hyuuga no fuese factor determinante en el futuro, matarla no resolvía totalmente el problema. Si Boruto recordaba bien, su tía Hanabi también había tenido hijos con el Byakugan evolucionado, y eso podía significar que los genes Uzumaki eran la clave para ese fenómeno. Hinata podía morir, pero eso no impedía que Naruto tomara por esposa a otra mujer Hyuuga propiciando el mismo futuro apocalíptico que Boruto intentaba evitar. En algunas ocasiones, Boruto se cuestionó seriamente sobre el supuesto amor que tenía su hermana menor por él. Un amor que se extendió como enfermedad matando a muchas personas. Un amor que incluso le costó el alma a Hitomi Yamanaka y al resto de los niños de esa generación.
Boruto Uzumaki tenía la garganta seca…
La ansiedad por el sake era muchísima. Hacía tiempo que no bebía como antaño, casi desde que empezó a liderar el equipo Kakashi. La cercanía con esos jóvenes le impedía abandonarse a sus instintos primarios, y por responsabilidad había intentado ser un guía para aquellos ninjas florecientes. Naruto y Sasuke no se llevaban nada bien. No había nada de aquella vieja amistad que su padre y el señor Uchiha tuvieron. Los cambios del tiempo los alejaron completamente al parecer. Desde su pelea en los exámenes Chunnin, la rivalidad latente entre ellos se había devenido a claro odio. Boruto había intentado unirlos por el simple método de que ambos sujetos lo odiaran a él en conjunto, pero definitivamente aquello no funcionó. Uchiha Sasuke odiaba a Naruto Namikase, y si bien no se mostraba especialmente agradecido por tener como líder de escuadrón a Boruto, después de algunos entrenamientos había empezado a respetarlo. Los Uchiha como clan, respetaba el poder personal por sobre todo. Y Uchiha Sasuke había encontrado natural respeto por un Jounnin como Boruto Uzumaki, que podía trapear el piso con casi cualquier rival que enfrentara.
Naruto Namikase era muy distinto al que Boruto recordaba como padre…
Tenía fases extraña de melancolía y silencio que simplemente asustaba. A veces en los descansos de los campamentos, se quedaba sentado mirando perdidamente a la nada misma. Como si pensara en la muerta. Como si reflexionara sobre la conveniencia de asesinar a todos a su alrededor y huir en las sombras de la noche. Luego, minutos después podía estar sonriendo alegremente y charlando con sus compañeros sobre cualquier asunto trivial. Este Naruto, tenía un conocimiento básico sobre sellos Uzumaki, producto sin dudas de haber tenido una madre que lo entrenara en este tiempo. Aunque técnicamente, habían pasado varios años desde que Kushina Namikase hubiese dedicado algo de entrenamiento para su único hijo. Esto resultaba extraño para Boruto. En cuanto a la baja relación de su padre con el Yondaime, podía tener un correlato en lo que le había pasado a el mismo. El puesto de Hokage debía absorber demasiado tiempo a Yondaime, tal como lo hizo con Nanadaime. Pero que Naruto no se llevara tan bien con su madre, no tenía mucho sentido sinceramente. ¿Qué había pasado entre ellos? Boruto podía tener muchas dudas sobre el destino de sus padres y por consiguiente el suyo propio, pero sinceramente ese no era el mayor de sus desvelos en la actualidad.
Los golpes en la puerta de su departamento le sacaron de sus pensamientos. Rápidamente respondió para que el visitante se supiera escuchado, y fue al dormitorio para ponerse ropa interior y un pantalón jean negro. Seguramente era un ANBU de la oficina del Yondaime, o algún ninja que enviaba un mensaje de Danzou. Cualquiera sea, Boruto no se sentía con ánimo de responder. Acababa de volver a Konoha después de casi 1 mes. Estaba cansado, hambriento y definitivamente molesto. Su retorno a la aldea había estado teñida de una sombra llena de incertidumbre. Alguien les había seguido, pero sin intensiones de ataque. No parecían ser ninjas de Kiri, y no se podía saber que buscaban. O a quien específicamente.
Los golpes afuera insistieron, y Boruto suspiro profundo buscando cultivar la paciencia. El trabajo de Shinobi era inestable. Podías estar semanas asentado sin nada que hacer, y luego meses de misión tras misión hasta que la falta de sueño, el hambre y el descuido terminen con tu viaje hacia un kunai cortándote la garganta. Era la profesión elegida.
-¿Qué quieren? –dijo Boruto abriendo la puerta de su casa y encontrándose algo no esperado.
Ella estaba aún más bonita que de costumbre. Y eso era demasiado decir para un hombre que siempre la encontraría jodidamente atractiva. Pero fuera de su traje de kunoichi y vestida con un atuendo de una pieza color rojo con tirantes sobre sus hombros, ahora Sakura Haruno era una señorita increíblemente apetecible.
-¿Qué quieres niña? –Dijo el hombre tratando de mostrar ni un gesto que delatara lo mucho que le gustaba esa chica- no hay entrenamiento hasta la semana que viene.
Su risita y su mirada baja. Aquel pequeño sonrojo de una chica ¿enamorada? Pero no podía ser, no podía Sakura Haruno de 16 años tener algún tipo de interés en Boruto Uzumaki de 50. Eso no era probable, no era posible ni razonable. Aunque mejor era para el hombre no acordarse de que su primera relación con Sakura, fue cuando él tenía 16 y ella podía ser su madre por edad. Tiempos futuros, y al mismo tiempo antiguo.
-Boruto-sensei…-dijo ella mirándolo descuidadamente mientras se acomodaba un mechón lateral por detrás de la oreja- me preguntaba….bueno quiero saber si va asistir a la cena que nos han invitado en la mansión del clan Hyuuga.
Hacía casi 4 días que regresaron de misión. Y su abuelo materno Hiashi Hyuuga no perdió la oportunidad de invitar a todo el equipo 7 y 10 a una cena de agradecimiento en su territorio. Los valerosos miembros de estos escuadrones habían evitado la pérdida definitiva de la heredera Hinata Hyuuga. Se suponía que iban agasajarlos por su valentía. Pero Boruto ya se había encontrado con su Hiashi hace tiempo. Era claro que las ambiciones de su tía Hanabi en el futuro, estaban más que bien reflejadas en el actual líder. El padre había sabido instruir bien a su hija menor. Y en la actualidad, Hiashi pretendía trabar relación con Boruto por el asunto de su Byakugan.
-Boruto-sensei…-dijo la chica tratando de sacarlo de su mutismo- sino quiere ir a esa cena, ¿no quisiera dar un paseo conmigo? Podríamos cenar en algún otro lugar.
-"No deberías perder tu tiempo con un juguete roto…-pensó Boruto sin responderle nada- aunque según recuerdo, te casaste con un idiota peor que yo la primera vez".
-quisiera ver la posibilidad de seguir entrenando juntos…-seguía ella tratando de no caer en desanimo- supe que Kakashi-sensei pronto regresara a Konoha.
La guerra en país del agua había terminado. Noticias de la victoria de los rebeldes liderados por Mei Terumi estaban llegando por mensajes codificados. Las aves llegaron dos días después del retorno a Konoha de Boruto Uzumaki y el resto de los ninjas de Konoha. Así como información sobre una preocupante batalla en país de la lluvia. Informes cruzados, conflictos en todos lados. ¿Era natural la guerra en escalas pequeñas en lugar de una guerra mundial? ¿Cuánto realmente había cambiado un simple viajero del tiempo perdido? Pequeñas batallas en distintos países causaban el caos, mientras que sembraban desconfianza entre los grandes pueblos ocultos. La gran guerra ninja de la que Naruto Uzumaki fue héroe en otro tiempo, había hermanado a todos los ninjas bajo una bandera. Pero ahora, no parecía posible tal evento.
-no creo que debas seguir relacionándote conmigo Sakura…-admitió Boruto hundido en sus pensamientos siniestros- eres una joven muy amable y te has vuelto suficientemente fuerte para cuidarte sola. Tu capitán oficial es Hatake Kakashi, y creo que es excelente. Tus compañeros y tú seguirán creciendo sin parar. No tengo nada más para enseñarte.
En cierta forma era la verdad. Sakura como kunoichi tenía virtudes propias y especiales. No era ninja de combate frontal, aunque contara con algunas nuevas armas que la mejoraban considerablemente. Lo que Boruto le había enseñado, era a pensar con otra mirada. A usar cada herramienta en su bolso de habilidades médicas, en post de la ofensiva agresiva. Sakura había mejorado mucho en aspectos físicos y de resistencia. Ese entrenamiento le devolvió la confianza perdida. Y el resto lo hizo ella creando las técnicas de "munición médica" que ahora la volvía muy peligrosa en media distancia.
-Pero yo quiero seguir junto a usted…-señalo la joven pelirosa algo deprimida por no poder acercarse más sentimentalmente al hombre que había aprendido admirar- sino quiere entrenarme, cuando menos permita que siga asistiéndole cuando entrena sellos.
-no tengo con que pagarte…
-eso no me importa…
-tienes obligaciones en el hospital, misiones con tu equipo y…
-¡Solo quiero estar junto a ti! –Gritó Sakura nerviosa- Solo…por favor…quiero…necesito seguir haciéndome fuerte.
Boruto quería decirle que no. alejarse de Sakura era la mejor manera de protegerla. Danzou estaba al acecho, esperando encontrar una debilidad. Y por si eso fuese poco, Boruto podía tomar la decisión terrible de asesinar a personas importantes en Konoha. Por el futuro, él podía arruinar su presente. La última vez, su deseo personal mantuvo a Sakura Uchiha a su lado. Y termino costándole la vida. ¿Repetir la historia? ¿Condenar a una chica joven y preciosa a ser asesinada por su culpa? Boruto quería decirle que no a Sakura Haruno. Pero conocía sus antecedentes, y sabía que nunca renunciaba algo que deseaba. Así que rechazarla no era la solución al problema. Al menos no de manera definitiva.
-escucha niña….
-Por favor solo Sakura…. o sakura-san…-reafirmo ella- no "niña". Creo que me lo he ganado Boruto-sensei.
-de acuerdo señora…-señalo sonriendo apenas y la hizo sonreír también- su majestad puede esperar aquí adentro mientras me cambio en mi cuarto. Iremos con los Hyuuga.
-de acuerdo Boruto-sensei…-señalo ella conteniendo su felicidad y paso al interior del departamento –aunque pensé que no quería ir a esa fiesta pomposa.
-aun no quiero…-afirmo el hombre que cerró la puerta de entrada y la dejó esperando mientras se iba a cambiar- "pero prefiero sufrir esa tortura que quedarme a solas contigo cenando en privado" –pensó gravemente dándose cuenta que aun pasados los años, seguía atraído a la misma mujer.
Haruno Sakura era un peligro latente para Boruto. Era la ilusión de una vida normal. La esperanza de tener una familia de nuevo. La constancia de que aun pasados las décadas no se arrepentía de haber sentido amor por ella. La ayudo a entrenarse para que se pudiese cuidar sola. Boruto sabía que su destino no era una vida feliz en el pasado. Rápido y pronto, Danzou Shimura le daría órdenes que no podía cumplir, y Boruto informaría al Yondaime de ello. Luego de eso dos cosas podían suceder igual de malas. La primera que se repitiese la historia de Itachi Uchiha. Recibir órdenes del Yondaime para asesinar a Danzou y toda la raíz. Volverse un renegado ante el mundo, pero habiendo salvado a Konoha. La segunda opción, era que Danzou decidiera no moverse contra Minato, y Boruto tendría que irse de la aldea en búsqueda de mantener su fachada como mercenario a sueldo. La caída de raíz, militar o económica, lo expulsaría de Konoha. Y luego solo quedaría buscar al enmascarado que ataco la noche que nació Naruto, para dar el golpe final a la guerra que todavía no sucedía. Dos destinos posibles. Dos de ellos igualmente malos si tenía la mínima expectativa de vivir mucho tiempo más. Y si bien Boruto aceptaba su profesión como ninja y cada riesgo que esto implicaba, definitivamente no quería volver a ver morir a Sakura Haruno.
Era lo único que humildemente Boruto podía desear de manera egoísta…
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La noche del equipo Kakashi y Azuma visitando la mansión Hyuuga había concluido…
La cena en principio de carácter acotado y privado, se fue trasformando en los días siguientes al retorno a salvo de todos en una velada más multitudinaria. El Hokage y su familia terminaron siendo invitados al completo. Fugaku y Mikoto Uchiha fueron junto a Sasuke representando a su clan. Los líderes Yamanaka, los Nara y los Akimichi fueron acompañando a Ino, Shikamaru y Chouji.
Los sensei azuma, Boruto y Kurenai también tenían invitación. Solo Sakura, quien no tenía padres Shinobi tuvo que asistir sin su familia. La cena tuvo un carácter bastante formal, aunque claramente las intenciones de Hiashi se repartieron entre Yondaime Hokage (una intensión de conectar mediante su hijo Naruto) y el Jounnin Boruto Uzumaki. Un sujeto que había venido acompañando a Sakura Haruno, y causo bastante conmoción por ello.
Hiashi Hyuuga quería obtener el secreto de ese Byakugan oculto en Boruto. Y estaba dispuesto a comprometer a su hija de 16 años por ello. Pero se daba cuenta que Hinata tenía un interés romántico por el hijo de Yondaime, y esa conexión política también era rentable para el clan. En esa reunión. Los Uchiha estaban presentes, tan solo para interiorizarse sobre el sistema interno del clan Hyuuga. La invitación a su hijo Sasuke vino muy bien como excusa para ello. Sasuke hubiese querido no asistir, esa fiesta era una oportunidad para hacer una visita a la señora Namikase. Pero como toda la familia del Dobe asistió al evento, perdía su principal interés de parte del Uchiha joven para no asistir. Complacía a su padre, y podía ver frente a frente al estúpido del Dobe mientras se burlaba. Incluso tal vez podía hablarle en un descuido a su "perra" para ver cuando podía ir a verla.
Naruto anteriormente gustaba de esas reuniones con sus amigos. Pero aquella cena no era para nada de su agrado. Desde su vuelta con el equipo desde país del agua, algo había cambiado para mal. Antes con Kakashi Hatake al mando del equipo 7, todos sus planes habían marchado sin dificultades. Tanto internamente dentro de Konoha, como durante las misiones, iba avanzando paso a paso en sus objetivos. Estaba satisfecho con tener a su madre y su enemigo en la misma reunión. Ya ajustaría cuentas con Sasuke Uchiha a su debido tiempo, y tener que vigilar de cerca a la puta de mierda era algo que le fastidiaba bastante. Además aquella noche, Kushina parecía más interesada en Boruto-sensei de todos los hombres presentes. Incluso en las conversaciones previas a la cena formal, se presentó ante él y parecía que se conocían de antes. Boruto rápidamente explicó que había parado en Konoha hace muchos años, y conoció a Kushina en tiempos donde el pequeño Naruto recientemente había nacido. En aquella época, Boruto ni siquiera recordaba su nombre y apellido originales, tiempo después mientras viajaba fue recuperando la memoria.
-El arte de sellado Uzumaki es extenso y complicado…-dijo Kushina en la charla que sostuvo con Boruto y en presencia de su hijo- el país del remolino tuvo grandes Fuinjutsu que se perdieron después de la guerra ttebane- sonrió al hombre enfrente y él le devolvió la sonrisa- pero si recuerdo perfectamente el gran sello en tu espalda ttebane…-dijo la mujer casualmente- ¿Qué tipo de sellado es ese?
-Un sello de protección…-apunto Boruto sin querer dar demasiada información- originalmente fue creado para evitar que impusieran control mental sobre mí. Pero aparentemente también sirve para evitar que los Genjutsu me influencien de forma alguna.
-Increíble…-señalo Naruto sorprendido.
-¿Eso no dejaría obsoleto el Genjutsu como forma de ataque? –Señalo Kushina- tan solo colocando ese sello en nuestras tropas, haría inútil a los usuarios de Genjutsu de otras villas.
-Tal vez….-indico Boruto sin emoción- pero a pesar de ser mi diseño en su mayoría, la persona que finalizo y añadió su propia experiencia a la técnica murió hace muchos años. Sin aclarar los detalles de cómo lo hizo.
La reunión estaba dividida en varios grupos de invitados hablando entre sí. Pero muchos tan solo fingían atender conversaciones triviales mientras recaudaban información sobre las personas interesantes. Fugaku Uchiha no hubiese asistido a la reunión, de no haber sabido mediante Itachi que Boruto Uzumaki estaría presente. Ese hombre no solo tenía un nivel peligroso como Shinobi, sino que aparentemente era inmune a la manipulación del Genjutsu. El sharingan no sería útil contra él. Ni siquiera el ojo evolucionado. Eso planteaba un problema grave a los planes de Danzou-sama. Fugaku informaría a su líder, (y futuro Hokage) sobre la conveniencia de tratar el asunto de Boruto Uzumaki antes de moverse a la rebelión. El sujeto Uzumaki era peligroso, y si ahora hacia buenas relaciones con la esposa del Yondaime (otra Uzumaki) eso podría ponerlo del lado de Minato a la hora de la pelea. Un punto importante a considerar. La batalla entre las facciones internas de la guerra en Konoha estaba a punto de estallar.
Fin del capítulo.
