Capítulo 6: Lenguaje.

-VIERNES-

Salgó de la dirección acompañado por Aldo mientras cargo en mis manos un uniforme escolar un poco más pequeño que los comunes. Estuve un buen rato tratando de explicarle lo sucedido, en búsqueda de que me diese algún tipo de solución. Su sorpresa fue mayúscula al oír todo el infierno que se había desatado en apenas dos días y en más de una ocasión hubiera jurado que él no creía lo que estaba escuchando. Finalmente no pudimos llegar a nada más allá de un simple "mantenla contigo y cuando se sienta mejor que vuelva a clases", no es el mejor de los consejos pero es lo máximo que puede hacer… o eso quiero creer. Oh, olvide mencionarlo, ella no asistió a clases debido a que no tiene su uniforme, cosa que ya se encontraba solucionada por el buen Aldo.

-Aldo: Por cierto, querido Jonathan…

Dijo poniendo su mano en mi hombro. En una voz tan baja que rosaba la inexistencia, Aldo susurro las siguientes palabras.

-Aldo: Como vas con el tema de… ya sabes quién.

-Jonathan: Lo último que pude averiguar fue una relación con las playas del pueblo, pero es algo muy vago y con muy poca información que lo sostenga… a decir verdad estoy estancado.

-Aldo: Algo relacionado con las playas… bien, eso será todo por ahora. Como sea, continúe con sus actividades, yo le comunicare cualquier dato importante que pueda servirle de ayuda. Y por el amor de dios, tenga mucho cuidado por cómo trata a esa chica.

-Jonathan: Si, si… lo entiendo, déjelo en mis manos.

Decido abandonar el lugar y dirigirme tranquilamente hacia el club de literatura. No es por nada en especial, pero no me sentiría bien dejando de lado a Marco y las chicas en cuanto al festival. Además, Natsuki dijo que no me preocupe y que pase el día normalmente… es difícil hacer caso a una petición así luego de todo lo ocurrido pero puedo intentarlo. Abro la puerta delante de mí, forzando una sonrisa optimista mientras exclamo…

-Jonathan: ¡Siento la tardanza yo…!

Deslizo mi mirada alrededor del lugar, encontrándome únicamente con una sala vacía, apenas habitada por una solitaria chica de cabellos morados, quien dio un pequeño salto de sorpresa al oír mi voz, interrumpiendo la lectura en la que tan concentrada estaba.

-Jonathan: ¿Eh… no hay nadie?

-Yuri: ¿Jonathan? Oh que bueno verte, creí que no llegaría nadie.

-Jonathan: ¿Ocurrió algo?

Pregunto mientras dejo el uniforme de Natsuki en uno de los bancos y mi mochila detrás de una de las sillas.

-Yuri: A ciencia cierta no estoy segura… generalmente Marco y Sayori llegan antes de mi… espero que estén bien. Por cierto, supiste algo sobre Natsuki? Oí que tuvo un accidente o algo así, pero nadie me dijo nada claro.

-Jonathan: Bueno, Natsuki… ella estará lejos de la escuela unos días, pero no es nada de lo que debas preocuparte. Volverá tan pronto como se sienta mejor.

-Yuri: Oh, es bueno oír eso. Por otro lado… creo que no llegaremos a tiempo para el festival… Aun no tenemos una idea clara de que haremos y cada vez tenemos menos tiempo.

-Jonathan: Daaa no es para tanto. En peores canchas he jugado, se puede, solo hay que darle máximo esfuerzo.

Camino lentamente hacia donde la chica se encontraba sentada, posando mi mirada sobre el libro que se encontraba leyendo. "The Portrait of Markov", un libro morado con un enorme ojo dibujado en su portada, tan extenso como una biblia.

-Yuri: ¿Te interesa… leer conmigo?

Ofreció la chica tímidamente mientras calvaba la mirada dentro de las páginas del libro.

-Jonathan: Bueno… preferiría continuar con el proyecto para el festival… pero supongo que podemos leer un rato.

Una sonrisa de felicidad se dibujó en el rostro de la chica antes de lanzar un pequeño suspiro de emoción. Por mi parte, tomó una se las sillas junto a ella y la muevo junto a ella. Entonces, ella comienza a explicar detenidamente de que trata el libro y hasta donde había terminado de leer. Es una fumada muy grande y un poco… bueno, en realidad es muy turbio. Básicamente es algo sobre una especie de secta que experimenta con humanos y debido a esto las personas que están ahí metidas se convierten en máquinas sedientas de sangre… Yuri dio una explicación más larga pero… digamos que no soy fan de esta tipo de historias…

-Yuri: Realmente soy una gran fanática de este autor, lo recomiendo completamente.

Dijo alegremente mientras terminaba su reseña.

"Me recuerda mucho a un escritor de novelas de terror… ¿cómo era su nombre? No soy fanático pero tenía amigos a quienes le encantaba… ¿Lovecraft algo? Ya lo olvide."

Me era imposible no sentir escalofríos seguidos de una horrible sensación de nerviosismo mientras estaba leyendo junto a la chica. Recuerdo que en más de una ocasión me encontré mirando hacia la puerta por pura paranoia. Por otro lado, ella parecía completamente insensible a todo lo que ocurría en la historia y al contrario de lo que yo sentía, mantenía una sonrisa en todo momento mientras leía.

"Nota mental… no volver a leer con Yuri…"

-Yuri: Oye Jonathan.

Doy un salto en el asiento por la sorpresa de oír la voz de Yuri, dando un grito un tanto… agudo.

-Jonathan: ¡Eh que!… ejem… ¿qué pasa, amiga Yuri?

Intento poner la voz más seria que podía luego de aquella demostración de miedo. Yuri llevo rápidamente su mano hasta sus labios, tapando la salida de una ligera y tímida risa.

-Yuri: Iba a preguntar, no eres el tipo de persona que lee este tipo de historias, eso se nota mucho en tu forma de reaccionar a ellas ¿Por qué continuas leyendo?

-Jonathan: ¿Qué clase de amigo seria si te dejo sola? Por mucho que me gustaría estar haciendo… cualquier otra cosa que no sea estar temblando más que una gelatina, no sería correcto dejarte leyendo aquí como si nada. Una cuestión de caballerosidad, si así se lo quiere.

-Yuri: Me… ¿Me consideras una amiga? ¿Pero si apenas hemos hablado más de una vez en lo que llegaste a la escuela?

-Jonathan: ¿Que más se necesita? Donde yo vengo se trata a las personas de esta manera. Si alguien es dejado de lado, seguramente es porque hizo algo para molestar a todos. Somos gente muy abierta ¿sabes?

-Yuri: Bueno, eso explica mucho de ti… ¿ya acabaste esta página?

-Jonathan: Si, puedes continuar.

Delicadamente la chica gira la hoja del libro, revelando una extraña ilustración en la página siguiente. Una voluptuosa mujer de cabellos blancos, ojos sin pupila y vestido negro. A simple vista una mujer muy hermosa…

"Me pregunto cómo habrá sido la actriz en que se inspiraron para dibujarla."

Desvió unos momentos mis ojos hacia Yuri. Pude notar algo un poco extraño en la chica en ese instante. Sus ojos no se movían en lo absoluto, estaban completamente inmóviles, estáticos sobre el retrato de la mujer de cabellos blancos.

"Un momento… ¿quién es esta chica? El libro no menciona nada sobre una chica de cabello blanco…"

-Jonathan: Yuri.

-Yuri: ¿Si?

-Jonathan: ¿Te importaría recordarme quien es ella?

La chica sonrió, volteo su cabeza nuevamente hacia el libro y continuó su lectura. Confundido, mantuve mi mirada fija en ella por unos instantes, esperando cualquier tipo de respuesta, por más simple que fuese… pero nada.

-Jonathan: Eh… está bien… eso fue un poco grosero.

-Yuri: ¿Eh? ¿A qué te refieres?

Dijo Yuri mientras giraba bruscamente en mi dirección, con una mirada más que confundida.

-Yuri: Otra vez estaba espaciada en la lectura, lo siento… si dije cualquier cosa extraña, no fue mi intención.

Mantengo una mirada fija sobre los ojos morados de la chica. ¿Ella lo estaba preguntando en serio, o era algún tipo de clave que no estaba captando?

-Jonathan: Yo… solo quería saber quién es ella…

Pregunte señalando a la foto. La expresión de Yuri cambio rápidamente a una de neutralidad absoluta. Un silencio de ultratumba llenó el salón. Cada segundo que pasaba, una sensación de incomodidad llenaba de cuerpo y me veía cada vez más inclinado hacia salir corriendo del lugar. Entonces, una palabra… una única palabra salió de sus labios.

-Yuri: Olvídalo.

Yuri se levantó y se dirigió lentamente hacia la puerta, sosteniendo fuertemente el libro en sus manos.

-Yuri: Me voy a casa.

Esas palabras, dichas con una neutralidad que rosaba lo robótico, solo servían para darme cuenta de que algo le ocurría a aquella muchacha. Rápidamente me levanto y tomo a Yuri por el antebrazo en el mismo instante que esta abre la puerta para marcharse. Un suspiro repentino, casi un alarido por la intensidad en que fue realizado, dio lugar a la chica tirando con todas sus fuerzas hacia adelante y cubriendo su muñeca con su otro brazo.

-Jonathan: ¿Yuri? ¿Estás bien?

Yuri me miró fijamente, con una expresión aterrorizada, como si estuviese viendo a algún tipo de monstruo o ser del más haya. Su respiración era rápida y pesada, como la de alguien que acaba de correr un maratón.

-Yuri: Yo… Lo siento… debo…¡DEBO IRME!

Dicho esto, salió corriendo por el pasillo como alma que lleva el diablo. Sin darme a la espera, comienzo a correr detrás de ella… sin embargo, esta vez fue muy diferente a cuando seguía a Natsuki. Yuri logro perderme entre todos los pasillos y esquinas de la escuela y yo rápidamente perdí la noción del tiempo tratando de encontrarla.

-Jonathan: Con un demonio ¡YURI!

Exclamé en el vacío interminable de los corredores, desafortunadamente fue recibido únicamente por mi propio eco, que volvió a mí como una mera señal de lo solo que estaba.

"Esto no puede ser bueno… no la apreté tan fuerte como para hacerle daño, solo quise llamar su atención. No había razón para reaccionar de esa manera… debió ser algo más. ¿Tendrá relación con lo que dijo Marco?"

Siento un fuerte cansancio que ralentiza todo mi cuerpo. No corrí lo suficiente como para sentirme así, por lo que es preocupante. Luego de buscar mis cosas en la sala del club me dirijo hacia la salida mientras busco en mi directorio el número de Marco y me dispongo a llamar. El teléfono llama, pero nadie responde a pesar de que lo intento varias veces. Mis pasos hacen eco alrededor de todo el establecimiento, recorriendo cada esquina con el resonar de sus golpeteos y llamando a cualquier ente o persona desconocida a su encuentro. Las puertas de la salida me reciben y comienzo mi camino hacia casa.

-Jonathan: Don't worry…be happy…

Digo de la manera más optimista posible aunque no muy convencido de mis palabras. Fue una caminata muy tranquila, sin encuentros inesperados ni extraños sucesos paranormales… hasta que llegue a las puertas de mi hogar… Un escalofrió recorrió mi cuerpo en cuanto vi una caja tirada en frente de la puerta. Rápidamente me lanzo sobre ella, tomándola con ambas manos y rompiendo la parte superior de esta. Era completamente negra, sin ninguna otra característica especial ni mucho menos.

"Natsuki no debió haberla visto. Me pregunto cuanto tiempo llevara aquí afuera…"

Miro dentro del oscuro y lúgubre paquete para encontrarme con… una hoja de papel. Una simple, plana y teñida de negro, hoja de papel. Hago a un lado la caja y me dispongo a examinar detenidamente aquel extraño regalo. A simple vista podía verse en una de las páginas a tres ojos terriblemente desgastados, como si la tinta con la que estaban dibujados hubiese sido desgastada con el mero paso del tiempo.

Del otro lado… bueno, no lo agraciare con una descripción… solo transcribiré el texto.

"RWwgdGVyY2VyIG9qbyBhZ3VhcmRhLgoKRW4gbGFzIHByb2Z1bmRpZGFkZXMgZXNwZXJhLgoKQ2VyY2EgZGUgbGEgY29zdGEgcHJvZmFuYWRhLgoKRW4gbGEgZXNxdWluYSwgcG9yIHN1IGJpZW4sIHNlcGFyYWRhLgoKWFhYWFhYIGRlYmUgc2VyIGxpYmVyYWRhLgoKwr9BdW4gcHVlZGVzIG9pciBtaSBub21icmU/ICAgIA=="

Letras al azar y sin sentido llenaban el pequeño pedazo de papel y aunque quisiera hacer una pelota con este y lanzarlo lo más lejos posible, hacer esto era algo sumamente peligroso debido a todo lo que pudiesen implicar aquella cantidad de caracteres. Guardo la hoja dentro de la chaqueta del uniforme y me meto dentro de la casa.

-Jonathan: ¡Nats! ¡Ya llegue!

Exclamo ante el inmenso vacío del lugar, teniendo como respuesta únicamente el silencio sepulcral que se aferraba a las paredes de mi hogar como un parasito. Paso por al lado del sofá, mirando las cobijas que use para dormir la noche anterior, luego de cederle mi cama a la chica de cabello rosado. Miro a través del pasillo de la cocina, viendo que todo estaba exactamente como lo deje en la mañana. Mitch pasa por mi lado, restregando su pelaje contra mi pierna para captar mi atención.

"MEEEOW"

Maulló agresivamente mientras se le erizaban los cabellos del lomo y se alejaba rápidamente de mí como si estuviese intentando escapar de cualquier tipo de peligro.

"Eso no puede significar nada bueno…"

Rápidamente camino escaleras arriba, llamando ocasionalmente el nombre de Natsuki y comenzando a sentirme cada vez más nervioso por la falta de una respuesta. Veo la puerta de mi habitación entreabierta. Lentamente me acerco a esta, portando sobre una de mis manos el uniforme escolar mientras con la otra me decido a golpear la madera de la puerta.

-Jonathan: ¿Nats? ¿Estás bien?

Nuevamente sin respuestas…

"Al demonios… voy a entrar y me enfrentare con lo que sea que haya dentro. Si ella se enoja me disculpare luego, pero no puedo dejar esto así."

Estando al borde de los nervios, empujo delicadamente la puerta y me dispongo a ver dentro del cuarto…

-Jonathan: AAAAH…

En el momento que comencé a mover el pedazo de madera, esta misma se forzó fuertemente en mi dirección, golpeando mi cabeza y lanzándome sobre la pared.

-Natsuki: ¿Holaaa? ¡John!

Exclamo al verme tirado en el suelo. Levanto mi mirada para encontrarme cara a cara con una casualmente vestida con una camisa oscura y falda roja con una línea blanca al final Natsuki, que me miraba con cierto aire de confusión en sus ojos mientras de los auriculares que llevaba en sus oídos lograba oírse la canción "Skater boy" de Avril Lavigne, no pregunten como se cual es.

-Natsuki: ¿Estás bien? Creí haber oído a alguien entrar y… ¿de-de donde sacaste ese uniforme?

Dijo señalando a la ropa que había salido volando de mis manos en el momento en que la puerta me golpeo.

-Jonathan: Una ayudita de Aldo, supuse que no pasaría nada si le explicaba la situación y me dio esto para ti. También dijo que puedes quedarte en casa el tiempo que necesites y cuando te sientas mejor que vuelvas a clase.

-Natsuki: Oh eso es genial, pero preferiría volver cuanto antes para no preocupar a las chicas.

-Jonathan: Sobre eso… hoy fue un día muy extraño…

-Natsuki: ¿A qué te refieres?

-Jonathan: Bueno, Marco y Sayori no fueron al club, así que estuvimos solo Yuri y yo.

-Natsuki: ¿Eh?

Natsuki levanto ambas cejas en sorpresa cuando escuchó lo que dije. Rápidamente aclaro la situación para no causar malentendidos.

-Jonathan: Leímos uno de sus libros, no recuerdo muy bien el nombre… y se puso… muy extraña cuando pregunte sobre una de las fotos. Era como si estuviese hablando con otra persona.

-Natsuki: No te preocupes, Yuri siempre se pone un poco excéntrica cuando se trata de sus libros, estoy segura de que estará bien.

Eso no me dejo demasiado tranquilo, pero fuera de esto no hay mucho que pueda hacer más que sostenerme en lo que está diciendo Natsuki. Además, Marco dijo que se concentraría más en este tema, así que supongo que puedo dejarlo en sus manos. Me levanto del suelo y sacudo rápidamente mis pantalones mientras hablo.

"Realmente me siento cansado…"

-Jonathan: Bueno ¿cómo fue tu día?

-Natsuki: Bueno… estuve un poco ocupada practicando para el festival.

Deslizo mi mirada sobre la cabeza de Natsuki, admirando el mundo de papel que estaba hecha mi habitación. Cientos de hojas blancas, escritas y rayadas en todas direcciones llenaban el lugar.

-Jonathan: Wow, déjame ver.

Dijo mientras me escabullo y entro rápidamente al cuarto, dejando atrás a la chica.

-Natsuki: ¡HEY ESPERA!

Tomo una de las hojas del suelo, una de las pocas que no se encontraba destruida por su propia mano y me dispongo a leerla. En ese momento, siento unas pequeñas pero fuertes manos que se posan sobre mis ojos, colgándose de mí y restringiendo mi visión.

-Natsuki: ¡NO! Es…

-Jonathan: Hey tranquila, solo quiero ver que tal.

-Natsuki: ¡Pero yo no quiero que lo hagas!

-Jonathan: ¿Pero porque no? ¿Qué tal malo puede ser?

-Natsuki: ¡ESE ES EL PUNTO! No está listo… y… solo quiero que lo vean cuando este completo, así que por favor déjalo sobre la cama…

-Jonathan: Esta bien… como quieras…

Suelo la hoja de papel y siento como esta vuela alrededor del cuarto. Las manos de Natsuki sueltan mi rostro y yo aprovecho para girarme hacia ella. La chica había tomado la hoja de papel que solté y ahora estaba escondiéndola detrás de su espalda mientras me miraba con cierto aire de nerviosismo.

-Natsuki: No viste nada… ¿verdad?

-Jonathan: No, tranquila. Lo único que veo es a una chica que tiene que ayudarme a limpiar todo esto.

-Natsuki: No.

Exclamo con determinación.

-Natsuki: Yo haré todo el trabajo. Si te dejo ayudarme probablemente intentes leer los ensayos.

"¿Soy tan predecible?"

-Jonathan: Bueno en ese caso, déjame hacer esto…

Le digo seriamente mientras limpio la silla de la PC y procedo a sentarme. Saco la hoja de papel desde dentro de mi chaqueta y rápidamente tomo una foto con mi celular.

-Natsuki: ¿Y eso?

-Jonathan: Estaba fuera de la casa cuando llegue. Presumo que es de la misma persona que clavo esa carta en mi puerta.

Mirando detenidamente la hoja de papel, Natsuki trataba de entender de alguna manera que tipo de lengua extraña era en la que estaba escrito el mensaje. Por mi parte, posteo las imágenes en varios foros de todo tipo, con la esperanza de que alguien pueda traducir su contenido.

-Natsuki: Oye, creo que deberías avisar a la policía sobre esto…

-Jonathan: ¿Porque lo dices?

-Natsuki: Bueno, la persona que escribió esto no parece estar sano psicológicamente. ¿Después de todo, porque alguien mandaría cartas de esta estilo a un desconocido?

-Jonathan: Tengo una teoría. Estas cartas están relacionadas con la chica que desapareció, esa tal Monika.

-Natsuki: ¿Dice que ella podría estar mandándote esas cartas?

-Jonathan: Esa es una posibilidad…

-Natsuki: ¿Y que si no es ella? ¿Que pasara si todo es una trampa para… hacerte algún tipo de daño?

Abro mi boca para contradecir lo que dijo Natsuki pero las palabras no salen. Había sido metido en un misterio tan oscuro como la noche misma y que envolvía más cosas de las que podía resolver por mí mismo y debido a este nunca me había puesto a pensar en las consecuencias que podría llegar a tener o siquiera en los peligros que me envolvían. Aun no era tarde para hacerse hacia atrás, todavía había tiempo para dejar todo esto de lado.

"Hay otras cosas más importantes por las que preocuparme que simplemente jugar al detective…"

Miro a Natsuki con una mirada de preocupación.

"Y más importante ¿Qué pasaría si por mi culpa le ocurriera algo a ella, a Marco o a cualquiera de las otras chicas?"

Un sonido estridente interrumpe mis pensamientos. Mi celular comenzó a sonar y rápidamente metí mi mano dentro del pantalón para atender al llamado. Como supuse, Marco.

-Jonathan: Marco amigo, justo con quien quería…

-Marco: ¡Jonathan!

La potente voz de Marco aturdió mi oído, forzándome a alejarme momentáneamente del celular.

-Marco: Escucha, hay algo muy importante que necesito decirte, pero necesito que vengas aquí para eso.

-Jonathan: Eh… bueno… ¿ocurrió algo?

-Marco: Más de lo que te imaginas. Ven al hospital cuanto antes, por favor.

-Jonathan: ¿AL HOSPITAL?

La mirada de Natsuki cambio a una de sorpresa en cuanto exclame aquella pregunta.

-Marco: está bien, no ocurrió nada. Solo, ven lo más rápido que puedas ¿sí?

-Jonathan: Bien, bien, voy para allá, tranquilo.

"Realmente no me siento en condiciones de ir, pero no puedo dejar a Marco esperando."

Miro a Natsuki mientras abro uno de los cajones de mi escritorio, tomo la tarjeta de crédito y me dirijo a la puerta.

-Jonathan: Marco dijo que me espera en el hospital… no dijo mucho más, pero lo mejor será que vaya con él.

-Natsuki: Oh…

-Jonathan: ¿Quieres venir? yo pagare el pasaje, no es ningún…

-Natsuki: No, no, no… quiero estar alejada del hospital un tiempo. Solo ten cuidado ¿sí?

Natsuki miro hacia el piso, comenzando a levantar poco a poco los pedazos de papel esparcidos por todos lados.

-Jonathan: Un momento ¿te preocupas por mí?

-Natsuki: Alguien debe hacerlo, no pareces ser el tipo de persona que piensa dos veces lo que hace.

-Jonathan: Si, eso me caracteriza muy bien.

No puedo evitar sentirme un poco extraño al ver como intenta disimular una especie de rubor tenue en su rostro. Abandonó la casa y comienzo mi camino hacia la parada de autobuses. Sonrió de manera optimista luego de respirar hondo y soltar un al aire un…

-Jonathan: Don't worry, be happy…

-.-

Camino en dirección a la entrada del edificio. Puedo ver a Marco esperándome dentro, sentado en uno de los asientos de la recepción. Instantáneamente el muchacho fija su mirada en mí en el momento en que las puertas se abren.

-Jonathan: ¿Puedo adivinar?

-Marco: Puedes intentarlo, aunque dudo que lo logres.

-Jonathan: Yuri.

Digo mientras tomo asiento junto a él y la recepcionista me mira fijamente con una expresión confundida y un tanto molesta.

-Marco: Error.

Marco se levanta del asiento y hace una señal a la mujer parada detrás del mostrador, declarando que vengo con él. Entonces, el me mira y gira su cabeza hacia uno de los pasillos, invitándome a caminar.

-Jonathan: ¿Entonces qué pasó? Porque cuando estuve junto a Yuri en el club parecía poseída por algún tipo de demonio del más allá o algo por el estilo.

-Marco: Escucha… no sé cómo explicarte esto.

-Jonathan: Hombre, solo hazlo. Con la cantidad de cosas con las que he estado lidiando últimamente, dudo mucho que puedas decir algo lo suficientemente duro como para sorprenderme.

Marco se detuvo en seco, usando una de sus manos para interrumpir mi caminar y señalando con la otra hacia una de las habitaciones del lugar. De manera un tanto desinteresada, miro dentro de la sala. Una inmensa sensación de pánico lleno mi cuerpo en ese momento. Dentro de la sala, acostada sobre la camilla y descansando plácidamente se encontraba Sayori… con una horribles marcas rojas, muy parecidas a unas quemaduras, rodeando por completo su cuello varias veces.

-Jonathan: ¿S-Sayori? Que le…

-Marco: Intentó quitarse la vida…

La voz de Marco se quebró un poco al decir esto y pude notar como sus ojos comenzaba a cristalizarse como los de un bebe el cual está a punto de liberar un mar de lágrimas.

"Este chico… este chico ha pasado por mucho sabe perfectamente lo que ocurre pero no quiere decírmelo."

Tomo por los hombros a mi amigo y le exijo con todo mí ser que explique de una vez todo lo que está ocurriendo. Rápidamente Marco me detiene tapando mi boca con una de sus manos y mirando repetidamente en distintas direcciones.

-Marco: Monika, ella provocó todo esto… es por ella que todo está ocurriendo de nuevo.

Dijo en un susurro, rosando lo inteligible.

-Jonathan: ¿Monika? ¿De qué demonios estás hablando?

-Marco: ¡Escúchame!

Exclamo Marco, haciendo que su voz resuene por todos los pasillos, sin captar la atención de la guardia por pura decisión del destino.

-Marco: Ella lo cambio todo, nada de esto estaba destinado a ser así. Sayori tiene una enorme depresión, Natsuki tiene graves problemas con su padre y Yuri se convirtió en una completa obsesiva…

Al oír aquella declaración… dos cables se conectaron en mi cerebro, causando una enorme sensación de odio hacia el muchacho frente a mí.

-Jonathan: ¿Cómo lo sabes? ¿COMO DIABLOS LO SABES?

Tomo fuertemente por el cuello a Marco y lo estampo contra la pared. No podía controlarme, estaba ciego por un odio que corrompía mi mente. Mi mano simplemente se cerraba cada vez más y el joven comenzaba a toser fuertemente, sin posibilidad de decir una simple palabra.

-Jonathan: Tu lo sabias ¿no es verdad? Siempre lo supiste… siempre supiste lo que Natsuki estaba pasando… Y AUN ASI NO DIJISTE NADA.

-Marco: ES-CU…

Un fuerte puñetazo fue propiciado en mi estómago de parte de Marco. Rápidamente se posiciono a mi derecha, lanzando un golpe en dirección a mi rostro. Atrapo su puño y lo tuerzo, respondiendo con una patada a su vientre, golpeando su cuerpo contra una de las paredes. La guardia del hospital no se hace esperar y llegan tan rápido como pueden para detenernos. Me encontré sostenido en el piso, con mis brazos tras mi espalda y con hombres inmensamente más fuertes que yo reteniendo cualquier movimiento que pudiese hacer… no es como si fuese algo nuevo para mí…

-Marco: Ella puede solucionarlo todo… ¡ELLA LO EMPEZO Y ELLA PUEDE ACABAR CON ESTO!

Los gritos de mi compañero llegaron a mis oídos, pero yo estaba demasiado enojado como para oír siquiera lo que tenía para decir. Éramos demasiado jóvenes para una detención real, por lo cual nos metieron en pequeñas habitaciones del hospital hasta que finalmente nos calmáramos. Nos dieron una ligera advertencia y fuimos libres de marcharnos. La luz nocturna de la luna era opacada por una capa de oscuras nubes de tormenta que ocasionalmente soltaban algún que otro rayo, anunciando la pronta llegada de la lluvia.

-Marco: ¡Jonathan!

Escuche la voz de Marco llamándome, pero yo no estaba de ánimo para voltear. El viento golpeaba fuertemente contra mi cuerpo, ocasionándome un frio inmenso que congelaba mi cuerpo y mi alma.

-Marco: Jonathan por favor, solo te pido que escuches lo que tengo que decir. La forma en la que reaccionaste… fue porque sientes algo por Natsuki ¿verdad?

-Jonathan: Es más complicado que solo eso amigo, pero no te voy a aburrir con mi vida.

-Marco: Podemos ayudarla, podemos solucionar todo esto…

-Jonathan: Estoy cansado Marco… tengo frio y solo quiero ir a casa.

Estornudo fuertemente un par de veces antes de quejarme para mis adentros. Una mano a mi derecha me ofrece un pañuelo.

-Marco: Esta bien… no me contestes ahora. Piénsalo y dime cuando estés listo.

-Jonathan: Cada segundo que pasa es otro momento en el que su padre puede… ya sabes… Ella no tiene tiempo que perder.

-Marco: ¿Entonces aceptas?

-Jonathan: Seguiré con lo de Monika…

Golpeo su mano, tirando el pañuelo al suelo mientras comienzo a caminar por la oscura acera apenas iluminada por el resplandor de las luces.

-Jonathan: Pero no quiero hacerlo contigo. Hazte cargo de Sayori, estoy seguro de que ella te necesita más que yo en este momento.

-Marco: ¿Y Yuri?

-Jonathan: ¿Dijiste que ella es una obsesiva? No veo ningún problema en especial con ello. Me largo, tengo a alguien esperando en casa…

Oigo al muchacho seguir hablando a mis espaldas, pero ya no sigo escuchándolo. El camino es largo y será un infierno en mi estado actual. Unas pequeñas gotas de agua caen sobre mí y poco a poco comienzo a oír como la lluvia mojaba el mundo a mí alrededor.

"Genial… lo que me faltaba."

-.-

Y finalmente, aquí estoy. Empapado, cansado, enojado, posiblemente enfermo y muriendo de frio en un mísero intento de volver a casa. Veo una figura en medio de la acera. Pequeños pasos en la lluvia dan lugar a la aparición de aquella dama de cabello rosado y mirada preocupada.

"Realmente… se ve hermosa bajo la lluvia. Mucho más de lo que yo debo verme en este momento, seguramente."

Sin decir una palabra, Natsuki acerca su paraguas hacia mí y me protege de la lluvia dejando que el agua moje su cuerpo. Rápidamente me deslizo hacia adelante, moviendo el paraguas y presionando levemente mi cuerpo contra el suyo. Ambos guardamos silencio incómodamente por unos momentos. La chica lleva su mano hasta mi frente, presionando fuertemente para tomar la temperatura de mi piel.

-Natsuki: Estas ardiendo…

-Jonathan: No estoy… del todo bien jejeje….

-Natsuki: Vamos adentro, esto solo te hará sentir peor.

Entramos a la casa y Natsuki me lleva escaleras arriba hacia mi cama. Sin darme a la espera, me desplomo sobre el colchón y golpeo mi cabeza con la almohada de plumas.

-Natsuki: ¿Qué ocurrió?

Pregunto calmadamente aunque con una curiosidad que devoraba su alma. Dude unos momentos sobre qué contestar. No hay manera en que pueda decirle lo de Monika sin que crea que estoy demente.

-Jonathan: Sayori intento… hacer algo estúpido… Marco la detuvo y estuvimos junto a ella todo este tiempo.

Natsuki se sentó junto a mí, mirando fijamente hacia la puerta mientras presionaba fuertemente el colchón con ambas manos.

-Natsuki: ¿Porque haría algo como eso?

-Jonathan: No lo sé… Pero Marco se está haciendo cargo de ella, así que supongo que no tenemos de que preocuparnos.

La expresión de la chica cambio un poco al oír eso, dejando ver una pequeña sonrisa.

-Natsuki: Wow, los únicos dos hombres del club de literatura resultaron ser verdaderos caballeros. Sayori sí que eligió bien a los miembros.

Sonrió débilmente ante aquella afirmación mientras la veo levantarse de la cama y moverse lentamente hacia el escritorio. De entre sus cajones, la chica sacó uno de los volúmenes de su manga, haciendo una seña en mi dirección, invitándome a leer con ella.

-Natsuki: Sabes, no es lo mismo leer sola.

-Jonathan: Podemos leer un rato si quieres, pero será complicado mantenerme despierto.

Sin esperar un momento más, Natsuki toma lugar junto a mí en la cama y abre la primera página del manga, ubicando este entre nosotros dos. Miro con el rabillo del ojo su rostro, observando una hermosa sonrisa sincera, de felicidad absoluta.

"Esas sonrisas son las que valen la pena…"

Poco a poco ciento como mis parpados comienzan a ser cada vez más pesados y la delgada línea entre la realidad y el sueño empieza a desteñirse y perderse en un mar de oscuridad. Vuelvo a abrir mis ojos con fuerza al percatarme de esto, solo para encontrar una imagen que… bueno, me llenó de cierta alegría y gracia al mismo tiempo. Natsuki se encontraba durmiendo junto a mí, con su manga sobre la parte superior de su rostro, tapando únicamente sus ojos y parcialmente su nariz. Un ligero y pequeño ronquido escapaba de su garganta, demostrando una completa inconciencia del mundo que la rodeaba.

"Bueno, no es como las princesas de los cuentos, eso es seguro. Pero de igual forma…"

Me escabullo lo más delicadamente posible de su lado para intentar no despertarla. Tomo las cobijas y tapo parcialmente su cuerpo para evitar el frio. Seguido a esto, noto que la computadora había quedado encendida en el momento en que me fui. Natsuki apenas si había tocado algunas cosas, pero todo seguía en su lugar.

"Veamos cómo va todo."

Abro los foros en los que posteé las imágenes del mensaje. Mi mirada se nubla en el momento en que me percato de que, no solo no estaba logeado en ninguna, sino que tanto mis posts como los comentarios de estos habían sido eliminados por completo de todas partes.

"Qué diablos…"

Busque una explicación, cualquier tipo de link que llevase anteriormente a estos… nada, total y absoluta nada, como si estos jamás hubiesen existido en primer lugar. Ni siquiera podía relogear, por lo que di a todas mis cuentas por muertas. Presioné mis puños fuertemente en frustración. Algo o alguien estaba poniendo trabas en mi camino… ya no podía confiar en Marco… no podía decirle de esto a nadie… estaba solo. No había absolutamente nadie que pudiese ayudarme con esto… o por lo menos eso pensé hasta que logré verlo. Esa inerte, maldita y asquerosa pluma sobre el escritorio, esperando a ser usada. Titubee unos momentos mientras la miraba fijamente.

"Es muy riesgoso, no sé qué podría pasar si lo hago una vez más… o si soy descubierto haciéndolo. Pero se me acaban las ideas… y con ellas el tiempo."

Me giro momentáneamente para observar a Natsuki, durmiendo placida y felizmente sobre mi cama. Aquella sonrisa… aquel destello de felicidad, sin duda despertaba en mi… algo… no se explicar a ciencia cierta que es… pero me hacía sentir capaz de todo. Una persona invencible, motivada a más no poder y capaz de lo que sea por proteger… por proteger a aquella chica.

"Al diablo con esto… hagámoslo."

Tomo la pluma y un pedazo de papel del escritorio, apago las luces del cuarto y me dirijo escaleras abajo en dirección a la cocina. Lanzo la hoja sobre la mesada y tomo asiento frente a esta. Presiono el botón que libera la punta de la pluma y sin pensarlo dos veces la presiono sobre el papel. Al igual que la vez anterior, una inmensa fatiga se apodera de mi cuerpo y más temprano que tarde… caigo rendido sobre la hoja de papel.