Capítulo 7: Un extraño sentimiento.
-¿?-
ERROR.
NO SE HA PODIDO CONTACTAR CON EL DESTINATARIO… POR FAVOR COMUNIQUESE CON EL ADMINISTRADOR.
CODIGO DE ERROR: "Restringido"
NUMERO DE INTENTOS RESTANTES: "Restringido"
OBSERVACIONES: La cuenta del remitente parece haber sido bloqueada. Por favor, desista de sus acciones.
El usuario $#&%!" se encuentra en confinamiento perpetuo. Por favor, desista de sus acciones.
El usuario "Jonathan" ha sido vetado del servicio de comunicación. Por favor, desista de sus acciones.
El reiterado uso de esta servicio resultara en una seria penalización por parte de-
U2ksIHNvYnJlIGVzb+KApiBsbyBzaWVudG8gc29jaW8sIHBlcm8gcG9yIG11Y2hvIHF1ZSBxdWllcmEgYXl1ZGFydGUgbm8gcHVlZG8gZGVqYXIgcXVlIHRlIGNvbXVuaXF1ZXMgY29uIGVsbGEuIE5vIGVzIG5hZGEgcGVyc29uYWwsIGVzIHNvbG8gZWwgdHJhYmFqby4gU2luIGVtYmFyZ28sIGVzdG95IGRlIHR1IGxhZG8sIGFzw60gcXVlIG5vIHRlIGRlamFyZSBpciBjb24gbGFzIG1hbm9zIHZhY8OtYXMuIFNvbG8gZMOpamFtZSB0b2NhciB1biBwYXIgZGUgYXJjaGl2b3PigKYgbW92ZXIgYWxndW5vcyBhc3VudG9zIMKheSBsaXN0byE=
-SABADO-
Un tenue resplandor de luz entra por las ventanas de la sala de estar, apenas llegando para iluminar débilmente la cocina. Había caído sobre mis brazos y estaba babeando todo mi regazo. Afortunadamente, la hoja en la que había escrito no se dañó. Nuevamente, símbolos sin aparente sentido que tendré que traducir más tarde.
"Símbolo de OK, símbolo de paz, gota de agua, dedo señalando hacia la izquierda, reloj de arena y papeles."
La cabeza me daba vueltas. Sentía como si hubiese chocado directamente contra un paredón mientras corría en medio de una maratón. Bostezo en alto mientras me levanto de la silla y oculto el papel entre mis ropas para evitar que Natsuki lo encuentre, quien por cierto, aun no se había levantado. El reloj de mi celular marcaba las 7:00, demasiado temprano para ser sábado.
"Aun me siento muy cansado… tal vez pueda descansar un poco antes que la enana peli rosada se despierte."
Subo las escaleras con lo que parecían dos pesas de una tonelada en cada pie y admiro la habitación, todo estaba como lo había dejado. Lentamente me acerco a la cama y me siento en el suelo apoyando mi espalda contra el borde de esta para no despertar a Natsuki.
"Con una hora de sueño tengo de sobra."
-Natsuki: ¿John?
"Demonios…"
-Jonathan: ¿Si Nats?
-Natsuki: ¿Qué haces en el suelo?
-Jonathan: Fui al baño y aproveche para arroparte. No quería molestarte así que…
-Natsuki: Sube aquí ahora mismo si no quieres que te lance por la ventana…
He de admitir que esa declaración me tomó por sorpresa. Por otro lado, no estaba dispuesto a negarme. Rápidamente me levanto mientras Natsuki abre las cobijas, invitándome a unirme a ella.
-Jonathan: A la orden señora…
Después de dormir en tantos lugares indebidos, estar cobijado sobre una cama caliente parece la imagen más cercana del cielo hecho realidad. Siento una pequeñas y tímida figura a mi lado tomando un poco de distancia mientras de manera incomoda giraba incontables veces sobre el colchón. Me pareció adorable aunque lo único que quería en ese momento era dormir un poco más.
-Natsuki: John…
-Jonathan: ¿Si?
Tardó unos momentos, en los que creí que ella simplemente no había hablado sino que era algo que había imaginado, pero finalmente continuó.
-Natsuki: N-Nada… no importa…
-Jonathan: Vamos, si te ocurre algo solo dímelo y ya. No creo que sea tan malo…
-Natsuki: No… no porque sea algo "malo" como tal. Podría ser difícil de responder…
-Jonathan: Difícil es quitar los pelos de Mitch de mi ropa.
Dejo escapar una pequeña risa para intentar disminuir la presión del momento. El silencio invade el momento y poco a poco siento como comienzo a quedarme plácidamente dormido. Finalmente la voz de la chica vuelve a sacarme del trance, rescatándome de aquel somnoliento mundo de cansancio.
-Natsuki: Lo que quería decir es que… bueno ¿has tenido pesadillas con… ya sabes, tu padre?
Lanzo un suspiro de cansancio mientras un escalofrió recorre mi espalda.
-Jonathan: Más de lo que me gustaría admitir… pero toda herida sana querida, tarde o temprano se tienen que terminar.
Abro mis ojos y me encuentro cara a cara con unos cristalinos ojos rosados, recubiertos en lágrimas que desesperadamente buscaban a los míos. Fue en este momento en el que me había percatado de la situación. Como alguna especie de epifanía, la verdad me golpeo como el frio nocturno al que había estado expuesto unas horas antes. La chica no me había pedido que me acostara con ella por cualquier capricho, ella se sentía de alguna manera atacada por aquellos sueños de extremo dolor a los que había sido inducida por culta de los malos tratos que recibió.
-Jonathan: Oh… ya… ya lo entendí…
-Natsuki: Siento haberte metido en todo esto… no tienes por qué estar aquí si no quieres. Ya has hecho mucho por mí como para que te obligue a estar… junto a mí…
Puedo sentir los movimientos de su cuerpo a través de las sabanas, se está alejando de mí lo más que puede. Oigo el sonido de algo golpear contra la pared, seguido de un pequeño quejido de parte de Natsuki. Rápidamente me muevo hacia adelante, enfrentando mi rostro contra el suyo para evitar que malentienda lo que estaba a punto de decir.
-Jonathan: Realmente no tengo ningún problema con quedarme aquí… al contrario, estaré encantado de no tener que ir al sofá otra vez jajaja.
Natsuki retiro su mirada de mí, intentando disimular las lágrimas que brotaban de su rostro.
"Le es muy difícil expresar lo que siente, eso es algo evidente… "
-Jonathan: Además… quien no querría estar en la misma cama con una linda chica de…
Un puñetazo golpea mi estómago a toda velocidad, empujándome hacia atrás y cortando la frase que estaba por decir.
-Natsuki: No soy linda…
Murmuro entre balbuceos inentendibles mientras destapaba su rostro y demostraba un rubor apenas divisible por la oscuridad del cuarto. Lanzo una sonrisa optimista mientras la miro un tanto alejado.
-Natsuki: ¿Así que este era tu plan desde un principio? Vaya rarito que resultaste ser John.
Bromeó exponiendo una pequeña sonrisa burlona mientras continuaba evitando el contacto visual conmigo.
-Jonathan: Oh vamos no tienes por qué actuar tan fríamente. Vas a arruinar tu lin… eh…
-Natsuki: ¿"Mi lin…"?
El rostro de la chica cambio a una expresión molesta. Nerviosamente pensé rápidamente como acabar la frase.
-Jonathan: Tu estéticamente agradable rostro femenino.
-Natsuki: ¡jajaja, no seas idiota jajaja!
Una serie de delicados y juguetones puñetazos golpearon contra mí mientras ambos continuábamos compartiendo ese momento juntos. En ese instante, tanto el cansancio como el sueño desaparecen y son reemplazados por un cálido y agradable sentimiento dentro de mí. No sabría decirles que es, puesto que jamás he tenido la suerte de experimentarlo. Era una sensación muy parecida a la que sentía estando en casa, pero al mismo tiempo mucho más agradable.
Continuamos de esta forma por un buen rato, hasta que finalmente acordamos en levantarnos para desayunar. Le sedo el baño mañanero a Natsuki mientras preparo un rápido desayuno… y uso la computadora para traducir el mensaje de Monika. Abro el navegador y entro nuevamente en el enlace del archivo de texto que encontré la primera vez.
"Esto será trabajo doble…"
Pensé mientras veía el significado de aquella extraña simbología. La frase "base64" hacia acto de presencia en el traductor.
"Esto no me dice realmente nada. Aunque tal vez…"
Abro una nueva pestaña e introduzco el código ya traducido en el buscador. Si, ya lo sé, no es la idea más brillante de todas, pero supuse que, de alguna manera, podría llegar a funcionar. Al hacer esto, yo esperaba encontrar una especie de bases militares o cosas de ese estilo, pero a cambio fui sorprendido por la aparición de un extraño lenguaje… "numérico" si se puede decir de esta manera.
"Creo que empiezo a hacerme una idea de a dónde quiere llegar."
Comienzo a buscar la hoja dibujada con aquel perverso mensaje cifrado entre los cajones del escritorio. Sin darme a la espera comienzo a transcribir mientras mantengo mis sentidos alerta para evitar que Natsuki me encuentre haciendo esto. Me tomó alrededor de 15 minutos acabar de escribir todo, esto fue lo que conseguí:
El tercer ojo aguarda.
En las profundidades espera.
Cerca de la costa profanada.
En la esquina, por su bien, separada.
XXXXXX debe ser liberada.
¿Aun puedes oír mi nombre?
Un poema muy simple, incluso parecería escrito por un niño pequeño. Esto me abre el juego a muchas cosas… Me llama poderosamente la atención la última frase. No parece parte del poema, sino que más bien, es como si la hubiesen puesto a propósito a modo de distracción o para captar la atención del lector. Entonces, una idea surca mi cabeza en lo que pienso en esto…
"¿Y qué tal si en realidad esto está pensado solo para parecer un poema?"
A simple vista, alguien con unos conocimientos literarios prácticamente nulos como yo podría pensar que esto es específicamente un poema solo por la estructura del texto. Por otro lado, su simpleza y mensajes crípticos me hacen pensar en que tal vez no está intentando serlo, sino parecerlo por el simple hecho de querer ocultar su verdadero significado…
-Natsuki: ¡JONATHAAAAN!
Oigo a Natsuki gritar desde la planta baja de la casa. Rápidamente guardo los poemas dentro de los cajones y corro escaleras abajo en dirección a la histérica chica que reclamaba mi presencia. Salto los últimos cuatro escalones y me deslizo a través del piso hacia la cocina.
-Jonathan: ¿Qué ocurre?
Pregunte nervioso mientras veía a una molesta Natsuki que se mantenía parada con sus brazos cruzados en frente de mí.
-Natsuki: Casi quemas todo ¿estás demente? No puedes dejar las hornallas encendidas y marcharte a hacer otra cosa.
-Jonathan: Oye fue un descuido, además ni siquiera paso tanto tiempo.
-Natsuki: Tsss, no sé qué harías sin mí… de cualquier manera, ya que estas aquí siéntate y desayunemos.
"No puedo estar más de acuerdo con ello, siento que voy a morir de hambre. Ahora que lo recuerdo, no cenamos anoche, así que ella debe estar en la misma posición que yo. El trabajo puede esperar, es hora de tragar."
Atacamos el café y las galletas con una voracidad inhumana. No había tiempo para compartir palabra alguna, simplemente una pequeña pausa entre bocado y bocado para respirar y luego continuábamos con nuestra masacre hasta que ya no quedo nada que comer.
-Natsuki: Hey, sabes estuve pensando en lo que dijiste anoche, sobre Sayori y… su problema…
-Jonathan: ¿Te parece extraño? Porque a mi… bueno, ella no parece el tipo de persona que intentaría algo de ese estilo. A simple vista parece una chica tan feliz.
-Natsuki: Las cosas no siempre son lo que parecen John, y más tratándose de personas… muchas veces no decimos lo que sentimos por miedo o… o simplemente porque somos incapaces de expresarlo.
-Jonathan: Hey eso fue muy profundo.
-Natsuki: Gracias.
Respondió inflando su pecho en señal de orgullo propio mientras lanzaba una sonrisa triunfal.
-Jonathan: ¿Y con eso quieres decir que deberíamos ir a ver como esta?
-Natsuki: Tú ya fuiste ayer… pero me gustaría poder hablar un poco con ella.
-Jonathan: En realidad, ni siquiera tuve la suerte de hablarle. Estuvo dormida todo el tiempo que pase allá, solo pude hablar con… con Marco…
No hace falta decir que no me agradaba la idea de encontrármelo otra vez… no es por nada, pero no me sentía en condiciones de poder hablar con él sin armar una escena como la del día anterior. Por otro lado, Natsuki parecía muy convencida de querer ir para allá, por lo que me vi obligado a aceptar sus intenciones, así que sin siquiera darme cuenta me vi a mi mismo sentado junto a ella en el autobús, camino al hospital.
"Maldita sea…"
Pasamos por la entrada del hospital y Natsuki pregunta por la habitación de Sayori. Por mi parte bajo la cabeza e intento de alguna manera no ser reconocido por la guardia, cosa claramente inútil. Varias miradas de desconfianza más tarde llegamos hasta donde la chica descansaba. Una rápida mirada por la ventana de la puerta confirmo mi sospecha, Marco no se encontraba en el lugar.
"Bueno, eso evitara problemas."
Poniendo su mano sobre la puerta, la peli rosada chica me mira seriamente sin decir una sola palabra. Lentamente hacemos acto de presencia dentro del cuarto y el rostro de Sayori se ilumina con felicidad al ver que se trataba de nosotros.
-Sayori: ¡Jonathan, Natsuki!
Menciono nuestros nombres un tanto sorprendida a la par que nerviosa.
-Jonathan: Hey Sayo…
-Natsuki: Sayori.
Dijo Natsuki interrumpiendo mi saludo de manera grosera y desinteresada.
-Sayori: No esperaba verlos aquí…
-Natsuki: Marco le dijo a John y yo insiste en venir a visitarte.
-Jonathan: Si, eso explica básicamente todo… por cierto ¿dónde está ese hijo de perra?
Pregunte alegremente disimulando lo ocurrido ayer.
-Sayori: Aun no ha llegado. Ayer se fue de una manera muy extraña, ni siquiera me di cuenta en que momento desapareció…
Una pequeña sensación de culpabilidad se hizo presente en mí al oír aquello, sin embargo, esto fue rápidamente reemplazado por la incomodidad que causaba la presencia y fría mirada de Natsuki en el cuarto. Esa chica estaba actuando sumamente extraño, era muy difícil para mí adivinar qué es lo que ella estaba pensando. Lentamente la veo tomar asiento sobre la cama junto a Sayori y lanzarme una amable y extrañamente agradable sonrisa.
"Viniendo de ella…me perturba… y mucho… no es como las sonrisas que he visto antes. Esta es más bien, una expresión que oculta algo mucho más profundo, no sabría explicarlo mejor que esto."
-Natsuki: John ¿Podrías dejarnos a solas? Quisiera… hablar algo en profundidad con Sayori…
-Jonathan: Eh… ¿estas segura? Es decir, no me molesta irme si voy a molestar pero…
-Natsuki: No, no, no es eso. Es solo que, es una conversación algo privada. Por favor ¿podrías hacerme este favor?
-Jonathan: Si… si, supongo que puedo hacerlo. Te esperare fuera del lugar y…
-Natsuki: No será necesario, esto tomara un tiempo. Hace falta comprar algunas cosas en casa, puedes encargarte de ello por mientras…
"Hermano, esa actitud realmente me deja extrañado. No es como la Natsuki que conocí hasta ahora… es como, una mujer mucho más seria y… y con mirada de poker incluida. Me preocupa a decir verdad. Aunque por otro lado, está en un hospital, dudo mucho que pueda estar en un lugar con mejores cuidados que aquí."
-Sayori: ¿"En casa"? Chicos… ¿me estoy perdiendo de algo?
Pregunto Sayori con confusión en su mirada. Nadie respondió a su pregunta por miedo a meter la pata. Suspiro profundamente mientras miro sonriente a Natsuki, levanto mi dedo y le digo a modo de afirmación…
-Jonathan: Don't worry, be happy.
-Natsuki: Gracias, si necesito cualquier cosa te lo hare saber.
-Jonathan: Solo mantenme al tanto y cuida de nuestra querida presidenta ¿sí?
"Miedo me da dejar a esas dos solas. Aunque supongo que no debería pasar nada fuera de lo común… odio esperar cosas porque siempre sale lo contrario."
Poco a poco me alejo de la sala y emprendo mi camino hacia la salida del lugar. Mantenía mi mirada en el suelo, intentando no ver a través de las salas del hospital. No sé lo que pudiese haber al otro lado de esos pedazos de madera, pero te aseguro que no quiero saberlo… me traería malos recuerdos… Finalmente puedo ver la salida, una amplia puerta giratoria pensada para que pacientes con discapacidades puedan pasar libremente se extendía al final del pasillo.
"Diablos, no quiero dejar a Natsuki y Sayori solas… me pregunto de que estarán hablando. Solo puedo esper…"
Mis pensamientos, inmersivos a la vez que pesados y repetitivos, fueron cortados por una figura saliendo desde dentro de una de las salas. Altura elevada, cabello largo, morado y ojos del mismo color. Su mirada estaba entre una combinación entre tranquilidad absoluta y neutralidad. Se despidió del doctor dentro de la habitación y prosiguió a caminar hacia la salida.
"¿Yuri? Que caraj… no parece haberme visto. ¿Abra venido a visitar a alguien? ¿Tal vez a Sayori? No… no lo creo, la reacción de la chica cuando nos vio parecía la de alguien que no quería hacer saber a nadie sobre su estaría en este lugar."
Sigilosamente comienzo a seguirla. No soy el tipo de persona que haría cosas como esta, pero luego de lo ocurrido estos últimos días creo que puedo darme este lujo. La parada del bus está un poco lejos de aquí, pero Yuri toma otro camino. Dejando un buen tramo de distancia entre los dos, camino lentamente mientras me mantengo atento para esconderme por si decide girar de un momento a otro.
"¿Dónde diablos estamos?"
Las casas comienzan a ser cada vez más pequeñas y compactas, hasta el punto en que son todas absolutamente iguales, resaltando únicamente por su diminuto tamaño y falta de estética. La veo detenerse, instintivamente me oculto y me mantengo expectante ante cualquier tipo de acción extraña que la chica pueda realizar.
-¿?: Pareces perdido ¿te hace falta una mano?
Aquella voz me tomo por sorpresa, pero no tanto como lo que estaba a punto de ocurrir. Siento algo golpeándome potentemente en mi mejilla, derribándome al instante. Rápidamente el sujeto se aproxima y me toma del cuello de mi camiseta, sin pensarlo dos veces pateo con todas mis fuerzas a su vientre, haciendo que me suelte y retroceda al instante.
-Jonathan: Quien carajo crees que…
Mi mirada se nubla y siento un nerviosismo enorme al ver a aquella persona parada frente a mí. Cabello y barba rosada, cuerpo fornido aunque extremadamente delgado y mirada de pocos amigos.
-Dadsuki: No golpeas nada mal muchacho ¿siempre tienes algo guardado bajo la manga verdad?
-Jonathan: Usted… ¿Qué demonios quiere?
-Dadsuki: ¿Yo? No hay nada que yo pueda querer chico. Solo quería aprovechar para agradecerte.
-Jonathan: ¿Agradecerme?
Pregunté confundido mientras miraba al hombre cambiar su expresión a una sonrisa malévola.
-Dadsuki: Si, agradecerte. Un caballero como tú no se ve todos los días ¿eh? Jajaja.
Un escalofrió recorrió toda mi espalda al oír eso. Rápidamente siento como la ira empieza a apoderarse de mí y mi cuerpo me exige que le permita lanzarme sobre el hombre.
-Jonathan: Aléjate de ella, maldito psicópata…
Murmuro por lo bajo, lo suficiente como para que pueda oírme claramente, pero a su vez para no ser oído por nadie más que estuviese mirando en ese momento.
-Dadsuki: ¿Disfrutas de la compañía de mi hija? Algunas malas lenguas me contaron sobre su pequeño arreglo. Cuando me entere no quería creerlo pero… anoche, pude ver con mis propios ojos la verdad. Su encuentro bajo la lluvia… fue conmovedor y no suelo emocionarme.
Lentamente comienzo a moverme hacia él, de manera instintiva, sin poder controlar mis movimientos. Nuevamente, estaba ciego de odio e ira.
-Dadsuki: El punto es que, me gusta mucho esta idea de que ella se quede contigo. Esa pequeña plaga no hace más que ser una molestia en casa y más cuando ya ni siquiera pasa tiempo allí. Te ofrecería algo de su ropa pero… lamentablemente ya la tiene otra persona.
Sin esperar otra palabra, me lanzo hacia el con mis puños en alto, intentando golpearlo con todas mis fuerzas, sin embargo el hombre esquiva todos y cada uno de mis ataques. Parecía incluso burlarse de mí, con esa… maldita sonrisa de enfermo y esos ojos que destilaban la falta de cordura en su ser. Siento como mi mano es atrapada y rápidamente me lanza al suelo mientras aplica una llave con mi brazo sobre mi espalda.
-Dadsuki: wooow, tranquilo fiera, déjame terminar de hablar. Cielos, que nervios tienes ¿eh? Jajaja
-Jonathan: ¡VETE AL DIABLO! ¡ESTAS LOCO!
-Dadsuki: Si, tal vez. ¿Pero sabes qué? soy un loco cuerdo y hasta yo me doy cuenta que lo que haces no es más que una estupidez. Solo quería decirte que, sé que ocultas a mi hija, y estoy muy feliz de que quieras quitármela de encima. Por lo que quería hacerse saber que no pienso decirle a ninguna autoridad sobre esto y voy a dejar que TÚ, tengas en posesión a la pequeña Natsuki.
De la nada, siento como el hombre me toma por detrás de la nuca, aplastando mi cabeza contra el piso con fuerza. La dureza del concreto del concreto lastimaba mi piel y trataba de meter el polvo de su superficie en mis ojos.
-Dadsuki: Pero como todo en la vida, nada es gratis. Ya que no voy a poder jugar más con ella, quiero disfrutar esta última vez… contigo.
-¿?: ¡ALTO!
Pude oír el grito de un hombre en las cercanías. Rápidamente el papa de Natsuki me suelta y siento unos apresurados pasos en mi dirección. Levanto mi mirada para encontrarme con una preocupada Yuri corriendo hacia mi mientras un policía levantaba su arma contra el sujeto parado, ahora, a metros de distancia de mí.
-Yuri: ¡JONATHAN!
-Policía: Hijo ¿estás bien?
Me giro para ver a aquella excusa de hombre correr tan rápido como le era posible.
-Jonathan: Si… tanto como puedo estarlo.
-Policía: Tienes suerte que mi hija haya estado aquí, solo dios sabe que podría haberte pasado si te dejaban solo con ese demente.
Suspiro en un mar de frustración y vergüenza, aunque a su vez cierta tranquilidad y agradecimiento hacia Yuri. La chica me llevó dentro de su casa y recibí un filete congelado para poner en mi ojo y evitar que este se torne morado.
-Jonathan: Hey Yuri… no sabía que tu papa era policía.
Le digo para intentar romper el hielo. Inmediatamente ella responde con una pregunta completamente diferente.
-Yuri: No es por entrometerme… ¿pero podrías explicarme que ocurrió?
"Esto va a tomar un rato…"
No tuve más opción que contarle todo lo ocurrido. No tenía sentido ocultar la verdad, pues ella había oído toda la charla que tuve con el padre de Natsuki. Explique todo, desde lo que ocurrió aquella noche, hasta el problema que ella tenía… y pasando además, por el que yo había tenido. Las expresiones de Yuri desbordaban de emociones a medida que me oía narrar la historia de cómo fui a parar donde estaba. No me arrepiento de nada y si tuviera que hacerlo otra vez, gustoso lo haría.
-Jonathan: Nunca estuve obligado de ninguna manera a ayudarla… ¿pero qué clase de persona seria si me quedase de brazos cruzados sin hacer nada? De cierta forma… podríamos decir que siento cierta responsabilidad al respecto.
Yuri guardo silencio. Sus estaban clavados en mí, sin expresar un solo sentimiento o palabra alguna, solo estábamos ahí mirándonos el uno al otro y esperando a que alguno de los dos diga algo.
-Yuri: Yo creo que hiciste lo correcto.
Susurro tímidamente mientras me sonreía con amabilidad.
-Jonathan: Ahora estoy en un grave aprieto… Natsuki literalmente lo perdió todo. No tiene absolutamente nada.
-Yuri: Te tiene a ti, y eso ya es mucho Jonathan.
-Jonathan: Yo ni siquiera se su talla de ropa. ¿Cómo se supone que voy a decirle lo que ocurrió aquí?
-Yuri: Bueno ahí tienes un punto.
-Jonathan: Por cierto, no te lo había dicho. Muchas gracias por ayudarme, de no ser por ti seguramente ahora estaría con la mandíbula rota en el piso.
-Yuri: Eh, bueno… no es nada…
Dijo tímidamente separando su mirada de la mía. Aun no veo ese aspecto de chica obsesiva que mencionó Marco. Me pareció excesivamente extraño lo de esta mañana, pero no por eso tiene algún tipo de obsesión, simplemente estaba visitando a algún doctor… tal vez es algo incluso peor, aunque desde luego no lo aparenta demasiado.
-Jonathan: Oye Yuri.
-Yuri: ¿Eh?
Dijo sobresaltada al oír nuevamente mi voz.
-Jonathan: No estas obligada a hacerlo, pero me gustaría pedirte un favor.
-Yuri: No… está bien, solo dime de que se trata.
-Jonathan: Me gustaría que me acompañaras de compras. Hay algo en lo que soy un completo negado y voy a necesitar 100% de ayuda externa, ESPECIALMENTE, si es ayuda femenina.
Yuri titubeo unos momentos, mirando repetidamente a las puertas de su casa.
"Que chica más nerviosa por dios."
-Yuri: ¿E-Esto está relacionado con Natsuki?
-Jonathan: Podría decirse que sí… y con eso quiero decir que si lo está… y con eso quiero decir que se trata solo de ella.
-Yuri: En ese caso, puedes confiar plenamente en mí.
Exclamo con determinación, mostrando una cálida sonrisa llena de confianza.
"Genial, solo espero que le quede algo de dinero a la tarjeta mágica del averno… porque de lo contrario estaremos en un grave aprieto."
-Yuri: Solo quiero que me respondas algo.
-Jonathan: Claro, lo que sea.
Al preguntar lo siguiente, la chica bajó tanto la voz como su mirada, centrando esta última en sus dedos, que se frotaban entre sí para intentar diluir un poco el nerviosismo que sentía en ese momento.
-Yuri: Ustedes dos… ¿son algo más que solo amigos?
Aquello me tomó por sorpresa. Me tomo unos momentos para pensar en aquello. Realmente no esperaba una pregunta así y a decir verdad no me lo había puesto a pensar hasta ahora.
"No sé cómo se sienta Natsuki al respecto, si fuese ella a la que le preguntan, probablemente reaccionaria de manera agresiva como generalmente lo hace… Espera, ¿Cómo me siento YO al respecto? Digo, disfruto mucho de estar con ella y… realmente pienso que es hermosa. No sé si a eso se le puede llamar amor…es algo que jamás he experimentado…"
-Jonathan: Es una pregunta complicada. Lo siento Yuri, pero no es algo que pueda responderte.
Yuri me sonrió. Extrañamente alegre por mi respuesta, vi como abandonaba la sala, dándome una señal de que volvería en un momento y dejándome a solas con aquella pregunta.
"¿Cómo me siento YO al respecto?"
-¿?-
LcK/PzogTG8gc2llbnRv4oCmIHJlYWxtZW50ZSBsbyBzaWVudG/igKYgbm8gcHVkZSBheXVkYXJ0ZSwgbm8gcHVkZSBheXVkYXIgYSBuYWRpZS4gRXN0byBlcyBtaSBjdWxwYSAuTG8gcXVlIHRlIG9jdXJyacOzLCBsYXMgY2hpY2FzLCBNYXJjb+KApiB5IGVsIGNoaWNvIG51ZXZv4oCmIE5pIHNpcXVpZXJhIHB1ZWRvIGVzdGFyIHNlZ3VybyBkZSBxdWUgb2lyw6FzIGVzdG8uIE9oIHF1ZXJpZGHigKYgbG8gbGFtZW50byB0YW50bywgZW4gc2VyaW/igKYgRGViZSBoYWJlciBhbGdvIHF1ZSBwdWVkYSBoYWNlciBwYXJhIGF5dWRhcnRlLCBwb3IgbXV54oCmIHF1ZeKApiDCv3F1acOpbiBlcmVzPyAgwr9RdcOpIGhhY2VzIHZpZW5kbyBlc3RvPyBPaOKApiBlc3RvIGVzIGluZXNwZXJhZG8sIGF1bnF1ZSB0YWwgdmV64oCmIHRhbCB2ZXogcHVlZGEgdXNhciBlc3RvIGEgbWkgZmF2b3IuIFRhbCB2ZXogYXVuIGhheWHigKYgdW5hIGFsdGVybmF0aXZhLg==
-¿?-
Finalmente llego a casa cargando detrás de mí algunas bolsas llenas con las compras del día. El sol comienza a bajar, por lo que dejo algunas bolas sobre la mesada de la cocina y rápidamente me muevo para esconder las otras en el segundo piso para intentar sorprender a Natsuki.
"Tal vez ella este esperando que la vaya a recoger, olvide darle algo de dinero para el bus, espero que no esté… que demonios, va a estar furiosa."
Subo las escaleras a toda velocidad solo para ser detenido por una imponente figura de rosados cabellos y mirada intimidante frente a mí. Nuestros ojos se encontraron por unos momentos… es difícil saber que estaba pensando. Nuevamente tenía aquella expresión que mostraba en el hospital, cuando estuvimos junto a Sayori.
-Jonathan: ¿Natsuki?
-Natsuki: Jonathan.
"Está enojada…"
-Natsuki: Veo que al fin llegaste.
-Jonathan: Bueno… fue un día complicado. Ocurrieron bastantes imprevistos y tuve que comprar algunas cosas… que no estaban planeadas.
-Natsuki: Es tu dinero, puedo estar segura de que no lo malgastaras.
-Jonathan: Eh… si…
Un largo silencio se cernió entre nosotros dos, en los que no sabía exactamente que debía hacer.
-Jonathan: ¿Nats te sientes bien?
-Natsuki: …
No hubo respuesta a mi pregunta. Sin pensarlo dos veces, extiendo las bolsas en su dirección y le hago entrega de… "mi regalo" como bien podría llamarse.
-Jonathan: Con un poco de ayuda de Yuri. No sabía tu taya, pero supongo que siempre podemos ir a cambiarlo.
-Natsuki: ¿Mi taya? Que…
La chica abrió las bolsas encontrándose con algunas prendas de ropa que, según Yuri, se apegarían a sus gustos. Lentamente vi la expresión de Natsuki, cambiar a una de sorpresa e incredulidad absoluta.
-Natsuki: ¿P-Porque?
-Jonathan: No puedo dejar que vistas siempre con lo mismo…
Las bolsas caen, y las manos de Natsuki se mueven a toda velocidad hacia ambos lados de su cabeza. Lo único que sale de sus labios son algunos balbuceos incoherentes mientras la veo observar en un estado histérico las coloridas y bellísimas prendas de vestir. Poco faltaba para que las lágrimas comenzaran a rodar por su rostro, esta no era ni por mucho la reacción que yo esperaba, aunque ya no sé qué esperar…
-Natsuki: Yo… no sé qué decir.
-Jonathan: No hace falta decir nada.
-Natsuki: Realmente no lo merezco…
-Jonathan: Bueno, yo no merezco muchas cosas, pero igual las tengo jajaja.
Intento bromear un poco para borrar un poco la tensión del momento, pero aparentemente solo sirvió para hacerla sentir peor.
-Natsuki: John… eres una persona maravillosa… y mereces cualquier cosa de este mundo. Pero yo ni siquiera soy capaz de agradecerte por todo lo que hiciste por mí… Ni siquiera soy capaz de… no puedo ni siquiera explicarlo…
Natsuki lanzó un puñetazo de ira y frustración hacia la pared, lastimando su propia mano en el proceso.
-Natsuki: No puedo… no puedo hacerlo…
Esta imagen solo sirve para desgarrarme por dentro. No entiendo a qué se refiere, no sé cómo reaccionar ¿qué es lo que no puede decir? No puedo más… me lanzo hacia la chica y sin pensarlo dos veces la abrazo tan fuerte como puedo.
-Jonathan: No es necesario que digas nada. No quiero agradecimientos, no quiero halagos, regalos ni elogios…
-Natsuki: Entonces que quieres… ¿cómo puedo agradecerte por todo esto?
Lentamente la suelto y me pongo cara a cara con ella. Fuerzo una sonrisa y siento como mis lágrimas empiezan a caer rápidamente por mi rostro.
-Jonathan: D-Don't worry… Just be happy.
Natsuki comienza a secarse la cara con las mangas de su camiseta. Una pequeña, pero hermosa sonrisa se dibuja en su rostro.
-Natsuki: Es… estas demente… pero doy gracias al cielo por esa locura.
-Jonathan: Bueno, no me hagas esperar. Ve a cambiarte y muéstrame a ver qué tal te quedan.
Rápidamente la chica toma las bolsas y se mete dentro del baño, moviéndose tan a prisa como su cuerpo le permitía. Minutos más tarde, emerge nuevamente al pasillo. Una camiseta blanca yacía debajo de un suéter rosado, vestido en conjunto con unos pantalones holgados blancos con una pequeña línea rosa a ambos lados para hacer que convine con el suéter.
-Natsuki: ¿Bueno… como me veo?
-Jonathan: Te ves… te ver preciosa.
Digo mientras levanto mi pulgar en alto, provocando un pequeño rubor en el rostro de la muchacha en frente mío.
-Natsuki: Me queda un poco grande, en específico estos pantalones… aunque aún así, son muy cómodos.
Sonrío mientras mantengo una mirada fija en Natsuki. Ella comienza a acercarse lentamente hacia mí, cabizbaja, evitando cualquier tipo de contacto visual. Mi corazón se acelera sin razón… soy incapaz de entender porque está ocurriéndome esto… no puedo moverme de ninguna manera, estoy paralizado en mi sitio.
-Natsuki: O-Oye John…
Pero no es miedo lo que siento… no estoy asustado, ni siquiera me siento en peligro de ninguna manera. Su caminar se detiene a apenas un pie de distancia de mí.
-Jonathan: ¿Si N-Nats?
Mi voz se quiebra un vago intento por responder a sus palabras.
-Natsuki: Sobre lo que intentaba decirte…
La misma sensación se hizo presente dentro de mí, aquella que sentí cuando estaba en la cama junto a la chica. Esa calidez, esa seguridad y felicidad…
"¿Pero qué demonios es esto y porque diablos se está apoderando de mí?"
En un movimiento rápido, siento los labios de Natsuki chocar contra mi mejilla. Su duración fue de apenas medio segundo, algo apenas perceptible aunque al mismo tiempo… inexplicablemente placentero. He recibido otros besos en mi vida, no es la primera ver ni por asomo… algunos incluso de los que no me enorgullezco… pero este fue diferente a todos los otros. Fue algo tan… tan extraño…
-Natsuki: ¡L-LO SIENTO!
Dijo mientras se escabullía y bajaba rápidamente las escaleras. Mi corazón latía como un demente, apenas si podía mover mi cuerpo luego de aquello y sentía como si estuviese… por algún motivo, volando sobre una nube. Sin darme cuenta, me encontré sonriendo más fuerte de lo que había hecho en mucho tiempo y solo podía preguntarme una cosa…
"¿Que es todo esto?"
