Capítulo 9: El Festival Parte 2.

-¿?-

-¿?: Entrada número… yo que sé, no es mi trabajo llevar la cuenta de eso. El operador dejo de funcionar hoy, no entiendo porque. Simplemente se apagó de un momento a otro, una maravilla de la tecnología… El cifrador sigue "ROTO" aunque el diagnostico sigue informando que no tiene nada de malo. Todo parece estarse cayendo a pedazos, solo que soy el único que se da cuenta… incluso pareciera que este maldito sistema está intentando decirme algo… o tal vez no sea el sistema… será posible que… no, que tonto me siento por pensar en esto. Es muy duro ser el único a cargo, tal vez necesite descansar un poco para aclarar mis ideas…

-MARTES-

Fue una noche bastante tranquila, he de admitir. Me desperté fresco como una lechuga y preparado para enfrentar el gran día del festival. El resplandor de la ventana iluminaba parcialmente el cuarto, dejando ver el desordenado pero acogedor panorama que habíamos creado con el pasar de los días. Lentamente muevo mi brazo en dirección a la mesa de noche, tomando delicadamente mi celular con la punta de mis dedos y trayéndolo de regreso hacia mí, siempre cuidando de no despertar a la inconsciente chica junto a mí.

"Se ve tan linda mientras duerme… bueno, más de lo que yo debo verme de seguro."

Un mensaje de Marco ilumina mi pantalla. Solo quería avisarme que las clases del día se suspenderían por el motivo de la preparación del festival. Supongo que no para nosotros, debido a que deberemos seguir trabajando en la presentación del cierre.

"Bueno, eso me da la oportunidad de dormir un rato más."

Mi mirada se desliza rápidamente hacia la derecha, captando la presencia de un objeto que no estaba a la vista el día de ayer. Una hoja de papel descansaba sobre el teclado de la computadora. Una simple, común y corriente hoja de papel, pero al mismo tiempo no cualquiera. Ese era el poema de Natsuki, estaba seguro. La chica había conseguida una excusa para no decirlo en público, de alguna manera convenciendo a Yuri y Sayori. La curiosidad me carcomida por dentro y aún más después de la reacción que tuvo la chica de cabellos morados al leerlo.

"Nats… si sabes que tendrás que decir esto en público ¿verdad? NO ES QUE ESTE MAL… pero, es algo… ya sabes…"

Las palabras de Yuri resonaron en mi mente mientras lenta y sigilosamente abandonaba la cama. Puedo ver la letra de Natsuki, es desalineada y pequeña, como si hubiese escrito eso específicamente para ser la única capaz de leerlo. Pero eso no va a detenerme… voy a leer ese poema así sea lo último que haga. Deslizo mi mano sobre el escritorio poniendo mis dedos sobre el papel, solo para instantáneamente ser detenido por un poderoso agarre en mi muñeca que evita que tome aquel tesoro.

-Natsuki: Puedo preguntar… ¿qué DEMONIOS piensas que haces?

"Bien, eso me deja arruinado."

-Jonathan: Yo… solo me aseguraba de que este en un lugar seguro…

Dije mientras lentamente levantaba ambas manos en señal de rendición.

-Natsuki: Genial, entonces aléjate lentamente del poema…

Una Natsuki con una evidente furia interna se encontraba mirándome con afilados e incriminadores ojos rosados. Trago saliva y me muevo unos centímetros hacia la derecha, dándole a la chica la oportunidad de quitar la hoja de papel del escritorio.

-Jonathan: Eh… creo que voy… a hacer el café… si, eso…

-Natsuki: Entonces ve… y no olvides que te vigilamos.

"Parece que alguien se levantó apuntando al norte… ¿Realmente será algo tan importante lo que tenga en ese poema? ¿Que estará intentando hacer o a quien se lo habrá dedicado como para estar tan atenta para que nadie lo lea? Sea cual fuere la respuesta, el punto es que esta chica está determinada a no dejar que eso ocurra."

Tomo mi ropa y me dirijo a la planta baja para comenzar a preparar el desayuno. Ya era hora de que me tocara a mí, últimamente fue Natsuki quien se ha estado encargando de esto. Me desplomo sobre el sofá y descanso mi cabeza sobre su regazo, encendiendo la televisión mientras espero a que el café termine de hervirse.

-Jonathan: Don't worry, be happy.

Digo sonriente mientras oigo unos fuertes y apresurados pasos bajar a toda velocidad la escalera.

-Natsuki: ¿John todavía no estas cambiado? Vamos a llegar tarde a clases.

-Jonathan: Tranquila, Marco me dijo que hoy no hay clases. Así que podemos pasar el resto del día pensando que haremos dentro de 20 años.

Digo a modo de broma mientras contesto al muchacho por mensaje privado para conseguir la hora del evento.

"Probablemente sea esta noche, dudo mucho que planeen un evento como este durante el día, siendo que las presentaciones suelen ser lo más importante, incluso refiriéndose a la decoración del lugar."

-Natsuki: ¡OH POR DIOS ES VERDAD!

Dijo con una expresión horrorizada en su rostro que me hizo estremecer en el momento que pude verla. Casi salto en el sillón en el momento que intenté preguntar que ocurría, entre balbuceos y dialectos nerviosos.

-Natsuki: No… no es nada, tranquilo… es solo que había olvidado lo del festival… Creí que todavía era lunes, lo siento…

-Jonathan: Por las rastas de Bob Marley mujer, vas a hacer que me dé un paro cardiaco.

La chica comenzó a morderse las uñas a la par que intentaba no hacer contacto visual conmigo. Decir que algo la preocupaba enormemente era decir muy poco.

-Jonathan: ¿Tiene que ver con el poema verdad?

El sobresalto de Natsuki al oír mis palabras era una señal de que di en el clavo al preguntar.

-Jonathan: Escribiste algo muy vergonzoso o no estas segura de lo que pusiste ¿verdad?

-Natsuki: ¡NO! Es solo que…

-Jonathan: No me digas. ¿Tienes miedo de lo que piense la gente?

-Natsuki: No es fácil ¿está bien? No para todos es fácil expresar lo que sienten o piensan…

-Jonathan: Hey si lo dices pensando en mí también ha habido veces en las que he hecho cosas por el "qué dirán". No te puede simplemente no importar la opinión de la gente, es solo que a veces no le damos la opinión que merece por qué bueno… no siempre puedes hacer lo que todos esperan de ti.

-Natsuki: Creo que no me estas entendiendo…

Susurro por lo bajo mientras daba media vuelta, mirando un tanto triste en dirección a las escaleras.

"Pues… supongo que tiene razón."

-Jonathan: Si te sirve de algo, yo no espero que sea el mejor poema del mundo. Solo espero estar ahí parado y ver a una chica bonita salir a exponer con toda la confianza del universo.

-Natsuki: Psss… ¿qué te dije sobre llamarme linda?

-Jonathan: Oh claro, a ti también espero verte.

Dije dejando ver una sonrisa burlona y esperando la reacción de Natsuki, la cual no se hizo esperar.

-Natsuki: Eres un idiota jajaja...

Rió entre dientes mientras me regresaba una agradable sonrisa. He de decir que había pocas cosas más agradables que ver esa sonrisa. Nuevamente, aquella extraña sensación invadió mi cuerpo y fui incapaz de procesar el paso del tiempo en esos insignificantes quince segundos que a mis ojos parecieron eternos.

-Natsuki:¡ JONATHAN! ¡OTRA VEZ! ¡VAS A QUEMAR TODO!

Hasta que el grito furioso de la chica me saco de mi estado de estupidez y felicidad absoluta.

-Jonathan: Eh… ¡lo siento!

Exclame en dirección a la cocina, más que avergonzado y arrepentido. Un mensaje llegó a mi celular, nuevamente de la única persona que tiene mi número.

-Marco: El festival comenzara a las 18:00, pero Yuri dijo que vayamos antes para comenzar a practicar nuestro acto. Por cierto, ella está que no cabe en sí misma. Desde que se levantó estuvo enviándome mensajes. Incluso ya ha creado unos seis grupos de chat.

-Jonathan: ¿Qué? ¿Por qué?

-Marco: Dice que no le gusta la atmosfera que tienen.

"Wow…"

-Jonathan: ¿Podrías mandarme la invitación de alguno de ellos?

-Marco: ¿Seguro pero antes… tienes un celular de gama baja?

-Jonathan: ¿Eh? ¿Porque la pregunta?

-Marco: No… por nada…

Momentos luego, soy agregado a un grupo conformado únicamente por Yuri y Marco en el que instantáneamente comienzan a llegar cientos de mensajes de todo tipo. Todos y cada uno de la misma persona, Yuri. Si soy sincero, no tengo la más remota idea de que decían esos mensajes. A la velocidad con la que llegaban y de la manera en que estaban escritos parecía que la chica se estuviese convirtiendo en: A) una máquina de escribir o B) una bola de nervios andante. Rápidamente intento gravar un audio para captar la atención de Yuri y que probablemente deje de reventar la pantalla de su celular, lamentablemente segundos más tarde me di cuenta que nada en mi pantalla se movía y mi celular termino apagándose solo.

-Natsuki: ¿Eh Jonathan? ¿Ocurre algo?

Dijo impulsada seguramente por la incertidumbre de verme mirar fijamente la pantalla apagada del móvil. Yo simplemente respire hondo y mire sonriente a Natsuki antes de admitir…

-Jonathan: Yuri crasheo mi celular.

-Natsuki: wr9RdWUgaGl6byBxdWU/

-Jonathan: ¿EH?

Un escalofrió recorrió toda mi espina al oír..."AQUELLO" había sonado como una especie de estática siniestra. Esa cosa causo un momentáneo pero potente dolor en mi cerebro con solo haberlo escuchado menos de un segundo. Mi mirada se centró nuevamente en la chica parada frente a mí, se encontraba parada sin realizar un movimiento, solo portando la oscura cafetera llena de aquel líquido rejuvenecedor.

-Jonathan: ¿N-Natsuki? ¿Te sientes… "bien"?

No hubo respuesta de su parte. Ella simplemente soltó la cafetera, realizando un desastre en el piso y salpicándome un poco con el líquido de su interior. Sin embargo, el café no me quemó, ni mojo de alguna manera. Simplemente había impactado contra mi cuerpo, sin realizar ningún tipo de reacción en este, como si estuviese en medio de un sueño.

-Jonathan: ¡NATSUKI!

Le grité tratando de forzar alguna reacción en la ella, sin éxito alguno.

-Natsuki: Jonathan.

Menciono mi nombre con una voz tan grave y distorsionada como las voces que deben oírse en medio del infierno. Solo eso hizo falta para helar mi sangre, pero para mi desgracia, fue ahí cuando todo comenzó a ponerse cada vez peor. Mi casa, o mejor dicho, mi mundo entero, comenzó a deformarse y corromperse de maneras que yo creía imposibles. Pedazos de pared, ventanas y muebles desaparecían y reaparecían en lugares completamente distintos.

-Natsuki: Detente.

Una macabra y siniestra sonrisa se dibujó en el rostro de Natsuki tan rápido como sus ojos desaparecieron de su rostro. No me refiero a que algo se los haya arrancado, sino que literalmente estos ya no existían. En su lugar, dos siniestros y perturbadores parches de carne recubrían su rostro, dejando únicamente su nariz y aquella sonrisa.

-Natsuki: Ellas no necesitan esto… ELLAS NO TE NECESITAN.

Intentaba pensar, intentaba idear cualquier tipo de explicación lógica para todo esto, pero simplemente mi cerebro era incapaz de hacerlo. Lo único que pasaba por mi mente, era aquella estática.

-Jonathan: ¿Q-QUIEN ERES?

Grite enfurecido y a punto de lanzarme sobre aquella cosa que alguna vez había sido NatsuTGFzIHByZWd1bnRhcyBubyBzaWVtcHJlIGxsZXZhbiBhIGxhcyByZXNwdWVzdGFzIHF1ZSBxdWVyZW1vcyBvaXIuIApMYXMgcmVzcHVlc3RhcyBxdWUgcXVlcmVtb3MgZGFyIG5vIHNpZW1wcmUgc29uIGxhcyBxdWUgcXVlcnJpYW1vcyBhY2VwdGFyLgpMYXMgcmVzcHVlc3RhcyBxdWUgcXVlcmVtb3MgYWNlcHRhciBubyBzaWVtcHJlIHNvbiBsYXMgbWVqb3Jlcy4KWSBsYXMgbWVqb3JlcyByZXNwdWVzdGFzIG5vIHNpZW1wcmUgc29uIGxhcyBxdWUgcXVlcmVtb3Mgb2lyLg==

-¿?-

-¿?: ¿HOLA? ¿Alguien puede oírme?... oh, eres solo tu… Como sea... ¡Cacharro inútil! (sonido de golpeteo metálico) No entiendo qué diablos ocurrió, solo sé que de un momento para otro el servidor comenzó a volverse loco y a entremezclar los scripts del sistema. Esto jamás había ocurrido… es más, esto simplemente no puede ocurrir. El servidor solo puede modificar el entorno por medio de la consola de comandos y solo otra persona puede utili… no… no no no no, maldita sea ya sé que está pasando… es ella, es esa desgraciada, no puedo creerlo… tengo, tengo que hacer algo… no puedo dejar esto así. APAGA ESA MALDITA…

-MARTES-

De un momento a otro volví a mí mismo. Una voz femenina fue lo primero que logre oir antes de mi impacto con la realidad.

-Natsuki: ¿John? ¿Estas prestando atención?

-Jonathan: ¿Eh?

Miro confundido a mí alrededor, percatándome del lugar donde en que me encontraba. El supermercado de la ciudad, delante de aquella tienda de comics en la que me encontré por primera vez con Natsuki. Actualmente sé que esos en realidad no son comics sino más bien, manga.

-Jonathan: Lo siento… solo estaba un poco espaciado. Como sea ¿vamos a entrar o nos quedaremos aquí fuera?

Alegremente veo a la chica apresurarse camino a la entrada, abriendo la puerta y adentrándose en las profundidades del negocio. Sin darme a la espera la sigo, aun con cierto miedo y dudas por… lo que creía había ocurrido.

"¿Qué diablos fue todo eso? Parecía una especie de pesadilla pero todas las posibilidades están en contra como para tachar a eso como algo irreal. Aquel sonido… aquel maldito sonido de estática… es como si aún pudiese oírlo. Natsuki… no, esa no era Natsuki, dudo mucho que siquiera esa cosa sea humana. ¿Pero qué diablos era eso? ¿Estará… relacionado de alguna manera con Monika?"

-Natsuki: ¡JONH!

-Jonathan: ¡AAAAAA!

El llamado de Natsuki me saco del trance y sin darme cuenta, estaba mirando un estante lleno de múltiples tipos de historias.

-Natsuki: ¿Otra vez mirando a la luna? ¿Te sientes bien? Has estado muy extraño desde que salimos de casa.

-Jonathan: Tranquila, estoy bien. Solo… extremadamente sumido en la experiencia literaria que me brindan estos pedazos de arte…

-Natsuki: ¿No encuentras nada que te interese verdad?

-Jonathan: Bueno, es una posibilidad jejeje.

-Natsuki: Ya me lo había pensado, por eso busque esto.

Dijo poniendo literalmente sobre mi rostro una revista con un título… un tanto particular.

-Jonathan: JoJo's Bizarre Adventure…

-Natsuki: Te encantara, es una historia muy distinta a todas las otras. Tiene sus altibajos en cuanto a coherencia, pero eso es parte de la calidad.

-Jonathan: mmm no lo sé, los personajes parece un tanto… ¿"Fabulosos"?

-Natsuki: El primer protagonista se llama Jonathan.

-Jonathan: ¡HAY QUE COMPRAR TODOS LOS TOMOS! Espera ¿primer protagonista?

-Natsuki: Eso es spoiler.

Compramos algunos tomos, entre ellos varios volúmenes tanto de JoJo's como el ultimo de Parfait Girls. Seguido a esto, deambulamos por todo el centro comercial parándonos ocasionalmente ante las vidrieras para admirar algunos productos antes de comenzar nuestro regreso hacia casa. Mi nerviosismo no cesó en ningún momento. ¿Cómo sería posible que pudiera pensar en algo diferente a aquello? Y para colmo, el silencio entre nosotros me estaba dando más tiempo para tener en mente aquello.

"No te mentiré… tengo miedo, tengo mucho miedo… no miedo por mí, he pasado por tanto que simplemente no me importa lo que pueda pasarme. Pero ella… amigo, realmente temo por su seguridad. Después de todo, aquella responsabilidad termina recayendo en mis hombros lo quiera admitir o no y si algo le pasara… pues sería mi culpa."

Natsuki toma mi mano y la presiona fuertemente haciendo que vuelva a la realidad y me dé cuenta de lo que le ocurría. Su mirada no discrepaba mucho de la mía en ese entonces, ve veía que claramente algo le preocupaba de sobremanera y pero es difícil saber que es.

-Jonathan: ¿Pasa algo Nats?

-Natsuki: No, solo… pensaba. ¿Sabes John? Solo… solo quería decirte gracias.

Dijo mirándome con una sonrisa tan sincera y tierna que el solo verla derretía todo mi interior. Nuevamente, ese sentimiento. Torpemente me rasco la parte trasera de mi cabeza mientras sonrió como un idiota y continúo.

-Jonathan: Bueno, no hay nada que agradecer. Después de todo, es gracias a ti que conocí el manga, por lo que yo soy el que debería estar agradecido jajaja.

-Natsuki: No me refiero a eso tonto… es muy difícil para mi decirlo, no me presiones.

-Jonathan: Ya te lo he dicho, no quiero agradecimientos así que si no puedes decirlo simplemente no te esfuerces.

-Natsuki: ¡NO!

Exclamo soltando mi mano y tomándome furiosamente por el cuello de mi camisa. A pesar de ser considerablemente más baja que yo, la chica me jalaba con fuerza hacia abajo, captando mi atención y haciendo que esté completamente concentrado en esos ojos rosados.

-Natsuki: En serio necesito sacarme esto del pecho… Estos días… han sido los más felices que he tenido en años. Antes de conocerte, estaba sumida en un mundo de pesadillas… cada día era una maldita pesadilla por culpa de ese… ese monstruo. A causa de eso, estaba siempre furiosa y creía que todos querían lastimarme… es por eso que soy como soy…

Natsuki comenzó a llorar. Las lágrimas rodaban por su rostro mientras esas cristalinas gemas rosadas brillaban de dolor y felicidad.

-Natsuki: Pero luego llegaste… al principio creí que eras como todos, pero luego… viniste por mí, aquella noche en la que estaba perdida y con miedo… incluso sabiendo que de ayudarme pondrías en riesgo tu vida, eso no te importó y me acogiste en tu hogar… es gracias a ti que ahora tengo un lugar al que… me encantaría llamar mi hogar.

Sin esperar otro momento, Natsuki suelta mi cuello y enrosca sus brazos alrededor de mi torso, apenas llegando a conectar sus dedos al final de mi espalda. Siento como sus lágrimas mojan mi camisa, pero estas no eran lágrimas de tristeza ni dolor. La chica se había quedado sin ellas hace mucho tiempo. Esto era una felicidad absoluta y esta es la forma en la que ella lo demuestra. Sin esperar a más, yo devuelvo el abrazo y nos quedamos así un buen rato en el cual… ya nada nos importaba.

"Desearía que ese momento hubiese durado para siempre… desearía que jamás hubiese ocurrido lo que estaba por venir… Si hubiese sabido lo que tenía delante, nunca la habría soltado. Hubiese estado junto a ella por el resto de la eternidad… lamentablemente, este no es ese tipo de historias. Puesto que no es mi historia… sino, la de esa cosa."

De un momento para otro, siendo un frio abrazador recorrer todo mi cuerpo. Rápidamente abro mis ojos para encontrarme con… aquella figura. Una mujer de cabello y pupilas blancas como la nieve, mirándome fijamente al final de la calle como un espectro de ultratumba. Mi corazón se acelera y todo sentimiento benigno que pudiese haber sentido en ese momento es reemplazado por un miedo paralizante.

-¿?: Tm8gcXVpc2lzdGUgZXNjdWNoYXLigKYgYXRlbnRlIGEgbGFzIGNvbnNlY3VlbmNpYXMg

El mundo comienza a distorsionarse a mí alrededor, casas desaparecían y reaparecían. Los arboles eran reemplazados y re coloreados con tonos imposibles de divisar. La existencia misma llegaba a un punto en que la corrupción de ese ente destruía todo a su paso… y yo… yo estaba ahí, parado junto a la mujer que amaba… Siento ligeramente un escape de aire entre mis brazos. La cabeza de Natsuki se levanta, mirándome fijamente con aquella sonrisa que… el solo recordar el momento, basta para destruir mi alma.

-Natsuki: John…

-Jonathan: ¡Natsuki espera!

El cuerpo de la chica atraviesa mis brazos. Moviéndose de una manera totalmente irrealista lejos de mí. Sin pensarlo dos veces intento atraparla, pero todos mis intentos fueron en vano. Siento un potente golpe en mi estómago, el cual me obliga a ponerme de rodillas. Cada vez más rápido, la veo alejarse de mí y acercarse más y más a ese demonio de cabellos blancos.

-Jonathan: ¡NA-TSUKIIIIIII!

-Natsuki: Te… amo…

Oigo entre una estática que destruye poco a poco mi mente mientras la veo desaparecer entre la corrupción del entorno. Siento a algo golpear con todas sus fuerzas contra mi rostro, lanzándome hacia atrás a toda velocidad. Mi nariz comienza a sangrar lo cual provoca que parte de esa sangre baje por mis pulmones, creando una toz seca y adolorida. Algo pisa con fuerza mis dedos y siento como estos hacen un horrible sonido de ruptura. Un grito de dolor intenta salir de mí, pero aquel sonido de estática lo aplaca, impidiendo que alguien pueda oírme.

-¿?: He criado a un fracasado.

"Esa voz…no, no puede ser."

Aquel sujeto me toma del cuello y me levanta lentamente hasta que pueda vercon claridad su rostro.

"¡ES…ES EL!"

-Papá: Basura.

Dijo antes de lanzarme a toda velocidad contra el suelo, impactando mi rostro contra el concreto. Seguido a esto, aquel bastardo toma uno de mis brazos y comienza a jalarlo hacia atrás, tratando a toda costa de dislocar mis huesos.

-Papá: Y yo creí que eras fuerte. ¡Yo creí que podrías enfrentar al mundo!

A continuación, suelta mi extremidad para propiciar un potente pisotón en medio de mi espalda y siento como si todo el peso del mundo me hubiese caído encima. Comienzo a toser y una gran cantidad de sangre es despedida de mi boca hacia el exterior.

-Papá: Ni siquiera puedes proteger a la mujer que amas, menudo inútil este hijo que me ha tocado. Incluso la puta de tu madre era mejor bolsa de boxeo que tú.

Puedo sentir como sus manos se posan lentamente alrededor de mi cabeza, prácticamente acariciando mi cuello y mi nuca mientras su rostro, aquel rostro que por tanto tiempo me ha atormentado incluso en mis pesadillas, se acercaba poco a poco hacia mi oído izquierdo.

-Papá: Pero tranquilo, no voy a matarte. La basura como tú no merece ni siquiera la muerte. En vez de eso, pienso dejarte ver como tu mundo sufre por tus errores… como todo aquello por lo que has luchado es reducido a cenizas sin que puedas hacer nada para impedirlo… y entonces… te matare con mis…

-Jonathan: ¡CALLATE!

Entonces, en ese instante mi cuerpo se movió por cuenta propia. Como si fuese poseído por algún tipo de fuerza sobrenatural, me moví a toda velocidad hacia arriba y propicie un golpe devastador al rostro de aquel monstruo del pasado. Mi padre salió volando en dirección opuesta a mí, tropezando con los errores de la realidad creados por aquella dama. Mi cuerpo no me obedecía, quería correr, quería irme de ahí, pero simplemente era incapaz de controlarme. Mis labios se abrieron, cortando aquel sonido de estática y envolviendo en silencio absoluto al ambiente.

-Jonathan: Basta, tu no perteneces aquí. Estas violando el protocolo del sistema y por lo tanto, eres merecedor de una sanción permanente.

"¿El sistema? ¿Qué diablos estoy diciendo? ¿Qué ocurre?"

-Papá: Oh, ya veo. ¿Te crees mucho solo porque lograste escapar de mí?

Levante lentamente mi mano y puse un dedo en frente de otro, como si estuviese provocado a la persona que tenía delante de alguna manera que no comprendía. Entonces… algo que no esperaba ocurrió. Chasquee los dedos y en ese mismo instante… mi padre desapareció, como si de un truco de magia se tratase.

deleted successfully.

-Jonathan: Bien, eso arregla un problema. Sin embargo, aún tenemos asuntos más importantes que atender amigo mío. Sé que no entiendes lo que ocurre, pero todo será explicado a su debido tiempo… por ahora, vayamos a un lugar más cómodo ¿Te parece?

Levantando nuevamente mi mano, volví a chasquear los dedos antes de caer profundamente dormido, de manera instantánea como si fuese una computadora a la que desenchufaron.

-¿?-

La cabeza me da vueltas. No tengo ni idea de donde me encuentro, solo sé que estoy acostado sobre un frio y duro suelo metálico. Un constante y molesto sonido cibernético, como el que producían los viejos televisores de tubo era mi único apego a la realidad. Lentamente comienzo a retorcerme y abro mis ojos para dar un vistazo a lo que me rodeaba.

-¿?: No… puedo creerlo…

Una sala rodeada por cientos de monitores en los que se podía apreciar miles de imágenes pasar a velocidades impensables los cuales eran la única iluminación del lugar. El techo, repleto de cables que se entrelazaban y mesclaban entre sí, formando una telaraña gigante en la cual todos conectaban hacia una misma salida.

-¿?: Nunca creí que realmente haría algo como esto… estoy violando mi propia directiva, pero eso ya no me importa.

Al final del cuarto una persona de espaldas miraba a una única puerta gris mientras murmuraba algunas palabras para sí mismo. Sigilosamente me acerque hacia él, divisando mejor su figura. Parecía… un chico un poco mayor que yo, con cabello oscuro y vestido con un traje elegante y caro. Entre sus manos sostenía una pluma… una pluma verde, la cual me había acompañado desde que llegue a este extraño mundo y que escondía más secretos de los que podía imaginar.

-¿?: Ella no habría titubeado… y yo… voy a salvarla, cueste lo que me cueste.

Haciendo a un lado sus miedos, vi a ese chico patear la puerta delante de él y caminar rápidamente hacia su interior. Sin darme a la espera, seguí su caminar tropezando repetidas veces por el dolor de mi cuerpo. Aplacó mi caminar con el borde de la puerta y comienzo a arrastrarme a través de la pared del pasillo.

[COMENZANDO PROCESO DE RESTAURACION]

Una robotizada voz resuena alrededor de todo el lugar, como un eco expandiéndose en medio del desierto. Comienzo a caminar apresuradamente al ver como el mundo a mí alrededor vuelve a glitchearse y corromperse.

[PROCESO DE RESTAURACION INICIADO CON ÉXITO, POR FAVOR INTRODUSCA REFERENCIA/ARCHIVO A RESTAURAR]

-¿?:

[REFERENCIA/ARCHIVO ACEPTADA/O, SE REQUIERE PERMISO DEL ADMINISTRADOR PARA LLEVAR A CABO ESTE PROCESO]

"¿Monika? Que… ¿quién es este tipo? ¿Que está planeando hacer?"

Finalmente llego al otro extremo del pasillo. Una gigantesca maquina en la que se conectan todos y cada uno de los cables que desprendían de los monitores anteriormente vistos en la sala principal yacía en medio de todo el lugar. Aquella cosa parecía ser lo único que no era afectado por la corrupción del mundo, siendo a su vez, la que desprendía una inmensa cantidad de sonidos estruendosos y potentes. Parecía que fuese a estallar en cualquier momento. Aquel sujeto, el que vestía un traje introdujo mi pluma en el tablero de la máquina, girándola hacia la derecha como si de una llave se tratase.

[PERMISO CONCEDIDO]

[ADVERTENCIA: EL USO FORZADO DEL PROCESO DE RESTAURACION PODRIA CAUSAR SERIOS PROBLEMAS EN LA ESTRUCTURA DEL SISTEMA]

-¿?: ¡CON UN DEMONIO, NO VENGO A OIR TUS ADVERTENCIAS!

Exclamo golpeando ferozmente el tablero. Al hacer esto… la maquinaria de los alrededores comenzó a desprender una cantidad inmensa de chispas y luces de distintas intensidades. Sin pensarlo dos veces, me lanzo al suelo, preparándome para lo peor mientras veo a aquel chico, parado firmemente delante de la estructura central de la máquina.

[RESTAURACION EN PROCESO]

-¿?: Por favor… no me falles ahora.

Los cables de los laterales comenzaron a estallar, cortándose y quedando esparcidos por todos lados. Una pantalla de luces de distintos colores era todo lo que podía ver mientras mi cerebro era bombardeado por incontables cantidades de sonidos de todo tipo. Creía que iba a enloquecer. Si existe el infierno… probablemente sea algo muy cercano a esto. Todos tus sentidos siendo atormentados al mismo tiempo mientras eres consciente de que nadie estará ahí para ayudarte… nadie escuchara tus gritos de ayuda. Y de la nada… todo cesó. El silencio reinó y la calma se asentó entre nosotros.

[RESTAURACION COMPLETA]

[ HA SIDO RESTAURADA EN SU TOTALIDAD]

Levanto lentamente mi mirada… y lo veo. Veo a ese chico arrodillado en el piso, mirando atónitamente al centro de aquella maquinaria infernal. Un intenso olor a cable quemado llenaba mis pulmones, dificultándome incluso el respirar al mismo tiempo que era imposible ver bien por culpa del humo de los alrededores. Sin poder contenerme un momento más, le grité.

-Jonathan: ¿Que está ocurriendo? ¡RESPONDEME!

No obtuve respuesta de aquel individuo. Por otro lado, pude ver algo entre todo ese caos. Una figura humana, para ser más específico.

"¿Es una chica?"

Pensé mientras poco a poco me levantaba del suelo y veía más claramente lo ocurrido.

-¿?: ¿Realmente eres tú? ¿Monika?

El humo se dispersó y pude verla. Una chica de complexión atlética, con cabellos castaños y portando el mismo uniforme que usaba para ir a la escuela. Delgada, frágil y bella, muy parecida a una bailarina. Tenía una mirada neutral, confundida a la par que incrédula, como si no creyera lo que estaba ocurriendo.

-Monika: César… Ha pasado mucho tiempo ¿cómo has estado?

Su expresión no cambio por mucho que hablase. No era la cara que alguien pondría al volver a ver a un amigo… incluso podría decir que detectaba algo de rencor en esta, aunque al mismo tiempo era como si fuese incapaz de sentirse completamente enojada con aquel muchacho.

-César: Bueno, han sido… tiempos difíciles, ya sabes je… jeje…

-Monika: Supongo que puedo decir lo mismo… después de todas las molestias que te tomaste para traerme de regreso, puedo creer que en realidad si me tienes algo de cariño… ya sabes, después de todo TU ME MATASTE.

[FIN DEL PRIMER ARCO]