Capítulo 12: Alicia, el sombrerero y la reina roja.

Me tomo unos momentos para admirar la antigua casa de Monika. Doy suavemente una caricia a la estructura, deteniéndome para sentir los impulsos electromagnéticos enviados a mi cerebro para hacerme creer que esta pared es dura, áspera y fría debido al viento invernal.

"Ha pasado mucho tiempo desde que habite realmente un cuerpo… bueno, uno creado por el sistema, por lo menos. Se siente hasta extraño."

Finalmente me decido a entrar. Las paredes blancas, un piso de madera pulida acompañado de algunas alfombras que adornaban el piso debajo de dos sillones de piel blanca posicionados delante de un televisor de gama alta que a su vez, descansaba sobre un reproductor de música… también de gama alta.

-César: Este parece el chiquero donde viviría un cerdo de clase alta.

Oigo unos apresurados pies golpear contra el suelo, acercándose rápidamente mientras resuena el eco de sus pasos por toda la casa, sumida en un silencio abismal.

-Monika: ¿Quién es?

Preguntó la chica de cabello castaño mientras bajaba las escaleras. Nuestras miradas se encontraron y por extraño que suene ella parecía sorprendida de verme. Aun llevaba su uniforme de escuela típico, cosa que no me sorprendió en lo más mínimo, siendo que esta no posee scripts que le permitan cambiar de vestuario. Mi padre decidió que no sería necesario dárselos, después de todo, ella no estaba pensada para ser una persona como todos los demás.

-César: Linda morada. Un tanto ostentosa para mí gusto, pero linda al fin y al cabo.

-Monika: Oh… eres tu… supongo que la habitación extra habrá sido obra tuya.

-César: Si… Tuve que modificar algunas líneas de código para añadir una extra para mí. Era eso o crear una cuadra completa desde cero y no es algo que me emocione demasiado.

-Monika: ¿Entonces compartiremos este lugar?

-César: Bueno… si te molesta siempre puedo ir a tirarme a algún tacho de basura.

Bromeo sonriente, mientras caminaba hacia uno de los sofás. Por otro lado, Monika no pareció encontrar la gracia de mi comentario, siendo que simplemente guardo un silencio incomodo ante este y mantuvo una mirada fija sobre mí.

-César: Oh… ¿lo siento?

-Monika: No necesitas disculparte… yo lo siento.

Dijo de manera cortante antes de dar media vuelta, retirándose escaleras arriba.

"Bien hecho César… sí que sabes cómo hablar con las personas."

Suspiro cansadamente antes de levantarme y seguir el camino de la chica, mas algo me detiene. Oigo un leve golpeteo en la puerta, seguido de una extraña sensación de inseguridad. Lentamente me acerco a la entrada y miro a través del pestillo de la puerta, encontrando únicamente al vacío absoluto. Salgó al exterior, mirando de lado a lado y encontrándome con una pequeña caja de cartón descansando sobre la alfombra pero más solo que un pepinillo en un frasco.

-César: No amigo, esa no me la trago.

Estiro mi brazo hacia la derecha y rápidamente logro sujetar algo con todas mis fuerzas. Puedo sentir como lucha por zafarse, como una mascota a la cual han atrapado luego de hacer una travesura. Chasqueando mis dedos devolví las texturas al cuerpo del ahora visible muchacho, cuyo aspecto era más que desagradable. Su ropa estaba vieja y desgarrada, además de demostrar una clara falta de higiene personal. Prueba de esto último era su cabello que aunque anteriormente era dorado como los rayos del sol, ahora era de un tono oscuro y descolorido.

-César: Infringiste el protocolo de seguridad del sistema, dame una buena razón para no borrarte de la existencia…

-¿?: ¡No! ¡No por favor espere! ¡Todo es un malentendido, no soy una mala persona!

A simple vista podía distinguirse que no era mayor a los 17 años. ¿Un hacker tal vez? ¿Alguien que logro desligarse de la mentira que es este mundo? o ¿simplemente alguno de los trucos de Elyssa? O puedes que todo junto…

-César: Te escucho, pero si intentas algo te mandare a volar tan rápido que saldrás disparado al mundo real.

-Daniel: Me llamo Daniel, llegue a este lugar por error luego de estar investigando sobre un grupo llamado El Tercer Ojo.

-César: El Tercer Ojo… y llegaste aquí exactamente desde… ¿dónde?

-Daniel: Desde… mi mundo… señor.

-César: Ah… tu mundo, si claro… escucha, no quieres que te mande de regreso a tu mundo de una patada ¿o sí?

Miré levantando una ceja con claras sospechas al muchacho, insinuando que no intentara esconder sus verdades de mí. Asustado y descubierto, este último simplemente saltó rápidamente antes que pudiera hacerle nada.

-Daniel: ESTA BIEN, ESTA BIEN… yo… encontré un error en el sistema hace algunos meses y desde ese día… estuve "investigando" bastante sobre lo que podía hacer y descubrí que podía manipular a mi favor las regles de este lugar… PERO JAMAS HICE NADA MALO.

-César: Oh, entonces déjame hacer un reconteo a ver si entiendo. ¿Tú descubriste la verdad y en lugar de tener una crisis existencia decidiste usar esto a tu favor, te metiste en los archivos, modificaste los scripts y aprendiste por cuenta propia cómo funcionaba todo SIN SER DETECTADO DE NINGUNA MANERA POR LA ALTISIMA SEGURIDAD QUE POSEE EL CONSTRUCT?

-Daniel: No realmente como usted lo cuenta… casi podría asegurarle que hubo algún que otro factor externo…

-César: Factor externo…

Presione con fuerza el brazo del muchacho, casi acercándolo hacia mí y haciendo que impactase contra mi pecho.

-César: ¿No querrás decir una mujer de cabello blanco o sí?

La mirada del joven se ilumino en el momento que aquellas palabras salieron de mi boca y como la arena del desierto, tanto el brazo como su brazo como su cuerpo completo se convirtieron en polvo y pasaron a través de mis dedos mientras era arrastrado por la fuerza del viento.

-César: ¿Q-QUE? ¡HEY! ¡SOLO YO PUEDO LUCIRME DE ESA MANERA! Y tal vez Jonathan…

Grite fuertemente antes de descubrir lo solo que estaba.

"Bien… eso me deja mucho en que pensar. Ósea que Elyssa ayudó a este chico a liberar su mente. La pregunta es ¿porque lo hizo? ¿Qué gana enseñándole ese tipo de cosas a un niño de secundaria? Por muy bien que conozca el sistema, aun no tiene los permisos para manipularlo con libertad. No es como si pudiese hacer mucho con solo algunos conocimientos de hacking. Y lo más importante de todo… ¿a dónde diablos fue ese chico? ¿Él se hizo polvo por cuenta propia o fue cosa de ese demonio de cabello blanco?"

Me agacho en el mismo sitio para recoger aquella pequeña caja de cartón, desbaratada y apenas sostenida por su propia estructura.

"Por otro lado también tenemos esto."

Desgarro la parte superior del paquete para revelar… algo muy inquietante. Una pequeña imagen con lo que parecen tres ojos rojos dispersos por todo el trazado. Parece una foto extremadamente antigua y sin duda representa más de lo que aparenta. Sin embargo esto no era lo único, y he aquí el motivo de mi nerviosismo. Debajo de la imagen se encontraba un cuadro de madera vieja y desgastada… una foto, simple, sin nada de especial ni místico… de mí y Monika… Un escalofrió recorre toda mi espalda al darme cuenta que esto no podía representar nada bueno.

"Es una amenaza, no cabe duda…"

Lanzo la caja en medio de la acera, guardo la imagen dentro de mi ropa y me vuelvo a meter a la casa. Tomo asiento en el sillón y coloco el cuadro delante de mí en la pequeña mesa de cristal. Mi mirada se pierde y comienzo a divagar perdidamente en los recuerdos que me trae esa foto. Es extraño pues recuerdo perfectamente que fue mi padre quien la tomó.

"Es una fotografía vieja, habré tenido unos… 14 años cuanto mucho. Monika jugaba con mi cabello enredando uno de sus enormes moños en él, cosa que ocurría más a menudo de lo que me gustaría admitir, mientras yo actuaba como si estudiara uno de los libros de mi papa. Es curioso, ella siempre se vio de la misma manera y yo he crecido y cambiado tanto desde esos viejos tiempos…"

Acaricio lentamente el vidrio del cuadro con mi mano mientras sonrió como un idiota.

-Monika: Creí que había tirado eso…

La voz de Monika hizo que me sobresalte en el sillón y mire gire rápidamente hacia atrás. Una triste sonrisa se dibujaba en su rostro mientras la chica miraba la foto desde la parte trasera del sillón.

-Monika: Extrañaba mucho verla, fue lo único que me dio tiempo a traer antes de llegar aquí… Te veías tan lindo de pequeño jajaja.

Una pequeña sonrisa aparece en su rostro.

"Es agradable ver esos brillantes dientes blancos luego de tanto tiempo… había olvidado lo mucho que me gustaba su sonrisa."

-César: Hey, sigo siendo igual de lindo… bueno, un poco.

-Monika: Y sigues con la misma actitud después de tantos años jajaja.

-César: Bueno, supongo que puedo decir lo mismo de ti Monika, literalmente eres la misma chica que conozco desde que tengo memoria jajaja.

Un largo e incómodo silencio se hace presente en la sala y yo caigo en cuenta de él error que había cometido. Lentamente giro mi cabeza para ver a la chica detrás de mí la cual portaba nuevamente aquella mirada neutral, fría y juzgante.

-César: Oh, Monika lo siento mucho yo…

-Monika: No, no te disculpes… Está bien…

-César: No, no está bien. No actúes como si no te importara…

-Monika: No me importa, en serio… no puedo estar enojada por siempre y menos… contigo…

-César: ¡NOOOO!

Frustrado, salto del sofá y me pongo cara a cara con Monika, tomándola de ambos hombros para no perder en ningún momento su atención.

-César: Hice un comentario estúpido, solo… no se… deberías enojarte conmigo o algo.

-Monika: Me molesté hoy cuando llegaste sin haber avisado… pero eso fue solo un comentario, no deberías ser tan duro contigo mismo.

-César: ¿Yo no debería ser tan duro conmigo mismo? Hiciste un poema que era literalmente un mural de la vergüenza para ti misma.

-Monika: ¿Qué? ¡Claro que no! No lo entendiste.

Exclamó ahora frunciendo el ceño, mostrando su desacuerdo con lo que acaba de decir.

-Monika: Mi poema no expresaba odio de ningún tipo César… era una reflexión. Es mi manera de decirte que lo ocurrido no fue tu culpa de ninguna forma… es verdad, en su momento estaba enojada contigo… me sentía furiosa, traicionada y muy lastimada.

-César: No…

Mis manos sueltan los hombros de Monika y esta levanta una pierna para delicadamente pasar a través del sofá, acercándose sonriente hacia mí. No era una sonrisa de felicidad en lo absoluto… era una sonrisa comprensiva, como la que una madre le da a su hijo. La tristeza invade mi ser y una angustia que me enmudece llena mi garganta. Siento mis ojos humedecerse a medida que una impotencia gigantesca me ancla al piso, atándome a ese doloroso y horrible momento.

-Monika: Pero luego lo entendí, nunca fue tu culpa. Tu solo hiciste lo que debías… yo fui la que se convirtió en un monstruo…

-César: Pero yo podía evitarlo… siempre pude evitarlo… y no lo hice…

Siento las manos de Monika tocar mi rostro, limpiando las lágrimas que caían de estos. Esos delgados, elegantes y delicados dedos que por tanto tiempo había esperado poder sentir finalmente estaban junto a mí… y sin embargo, el dolor que estos provocaban era mayor al que representó la espera.

-Monika: Tu mismo lo dijiste, era lo que había que hacerse… ¿recuerdas lo último que te dije?

-César: ¿Qué? eh… n-no… no lo recuerdo.

"Es verdad… ¿qué había dicho? ¿En serio lo olvide?"

Monika pone su mano debajo de mi barbilla y levanta mi cabeza hasta encontrarme cara a cara con ella… con esos preciosos y brillantes ojos verdes.

-Monika: Te dije que aun te amaba… aun sin importar si sentías lo mismo y sin siquiera saber cómo te verías después de tanto tiempo… me es imposible dejar de amarte César, pues eres la única persona real para mi… eres lo único que me importa.

-César: Monika…

Sin esperar otro segundo, la tomo por la cintura y la abrazo con todas mis fuerzas.

-César: También te amo. Jamás pude decírtelo cara a cara y cuando al fin tuve el valor para hacerlo… ya no estabas junto a mí. Eso es de lo que más me arrepiento… jamás pude decirte lo muy importante que eres para mí.

La chica me devuelve el abrazo y nos mantenemos en esa posición por lo que parecieron horas, aunque en realidad no fueron más que minutos. Sentí su calor, sentí su corazón latir emocionado al concretarse aquel momento… pero yo no me sentía de la misma manera. No era un abrazo feliz para mí, sino más bien… se sentía frio, indebido, como si fuese algo que no debería estar ocurriendo. Pero está bien… si ella se sentía bien con ello, puedo hacerlo.

-César: Monika…

-Monika: ¿Si César?

Nos separamos lentamente mientras pienso detenidamente mis palabras para no arruinarlo otra vez. Veo aquella sonrisa, tan cálida y sincera aunque intimidante ante mis ojos.

-César: Estaba pensando… ¿qué te hace ser así? Quiero decir, no deberías ser capaz de pensar o de actuar de esta manera. ¿Qué es eso que te hace actuar tan…humana?

Pacientemente la chica cerró sus ojos, esta vez no por frustración, sino para hacer una mueca extraña que no pude comprender.

-Monika: ¿No te diste cuenta?

Confundido, respondo con otra pregunta.

-César: ¿De qué?

-Monika: Lo que me hacer ser así… eres tu César.

-SABADO-

El potente y desesperado golpeteo de la puerta principal logra despertarme de mi profundo letargo. Con ojos rojizos y llenos de ira, me levanto de la cama como si de una mala copia de Drácula se tratase. La persona detrás de la puerta parecía poseída por el espíritu de un pájaro carpintero, pues no dejo de castigar la entrada ni por un segundo en lo que bajaba las escaleras.

-César: ¡Ya voy!

Exclamé en un intento de que deje de hacer ese ruido infernal, con resultados nulos por lo que mi humor solo empeoró al ver que fui vilmente ignorado.

"Más vale que sea de vida o muerte o sabrás lo que es bueno…"

-César: ¿QUE QUIERE?

Dije iracundo mientras abría la puerta de un golpe, encontrándome cara a cara con un tímido y asustado chico con ropajes destrozados y harapientos.

-Daniel: AAAH… EH, S-Soy solo yo…señor…

-César: ¡TU! Bueno, por lo menos me quitaste la molestia de…

-Daniel: ¡AYUDEME POR FAVOOOOR!

Gritó estallando en un mar de lágrimas y abrazando mi cintura mientras sollozaba a todo volumen. Se aferraba a mí con una fuerza tal que parecía que intentase asfixiarme de alguna manera. Esto más allá de cualquier otra cosa, solo conseguía confundirme enormemente. ¿Este tipo estaba tan asustado como para venir a pedirme ayuda a MI en concreto? Y más después de lo ocurrido ayer, que no solo me demostró de lo que es capaz sino que además intento mentir y engañarme.

-César: Eh… amigo, tranquilo… ¡HEY TRANQUILIZATE!

Dije intentando sonar lo más demandante posible, aunque mis palabras no parecían ser oídas por él. Una somnolienta chica de cabello castaño se acercó detrás de mí y miró aún más confundida que yo lo que estaba ocurriendo en la entrada.

-Monika: César… ¿está todo bien?

-César: No sabría que decirte la verdad… a ver espera.

De un rápido movimiento, abofeteo con fuerza al muchacho, forzándolo a detener su llanto y tomándolo de sus brazos para ayudar a que este recupere su postura.

-César: A ver, ya cálmate o voy a meterte en una caja y mandarte al quinto…

Respiro profundamente para calmarme antes de continuar.

-César: Solo… explícate. ¿Qué te traes?

-Daniel: Es ella…

Dijo mirando a Monika como si hubiese descifrado la respuesta de un acertijo.

-Daniel: Tú eres a quien ella quieres… a la chica de cabello blanco, tú eres a quien busca.

-Monika: ¿A mí?

-Daniel: La versión mejorada, su reemplazo, la persona que le quito su propo…

Antes de siquiera poder terminar la frase, las manos del chico se movieron hacia su cabeza y de un rápido movimiento auto fracturo su cuello, realizando un sonido desagradable y sonoro que retumbo con el eco del vacío vecindario mientras aquel pobre muchacho se ahogaba en un mundo de dolor y agonía. Quedamos en shock… fue algo tan repentino, era imposible adivinar que algo como eso ocurriría. Terminando lo que había empezado, las manos del chico rompieron por completo su cuello, dejando la carne de este doblada en una masa tersa y rojiza mientras caía al suelo y el rojizo fluido que corría por sus venas escapaba por su boca.

-César: ¿Q-Que demonios acaba de ocurrir?

Preguntó al aire, sin esperar que realmente alguien respondiese a mi llamado. Una voz femenina, tan profunda y fantasmal como si surgiera del mismísimo infierno y a la vez tranquila como el canto de las aves llamó mi atención.

-¿?: No quiso hacerme caso… no quiso oír lo que tenía que decirle y esa fue su perdición.

Como si de una mera marioneta se tratase, el cuerpo del chico se levantó en medio del aire, levitando como si estuviese siendo sostenido del cuello por alguna fuerza sobrenatural. Su cabeza giro hacia mí, cambiando su expresión a una sonrisa retorcida y físicamente imposible de realizar.

-César: ¡MONIKA! ¡ENTRA A LA CASA, AHORA!

-Monika: ¿Que pasa César? Pensé que serias más astuto que esto…

Respondió tranquilamente la chica a mis espaldas. Me volteo tan rápido como puedo, solo para encontrarla ahí, parada con una mirada tan vacía y muerta como la de un cadáver… con sus cabellos, ahora blancos como la nieve y sus ojos que se teñían del mismo color.

-Elyssa: ¿Así que este es el juguete con el que pensaban reemplazarme? ¿Esta es la cosa que se cree real y que te mantuvo en vela por tantos años?

-César: Bestia infernal… ¿QUE LE HAS HECHO?

-Elyssa: Aun no he hecho nada, querido… te recuerdo las reglas que me impuso tu querido papi.

-César: ¿Qué diablos quieres entonces?

Abandonando el cuerpo de Monika, el espectro de posiciono dentro el cuerpo balanceante del muchacho, ahora moviéndose erráticamente en todas las direcciones posibles, haciendo mímica con sus labios como si intentase gritar pero ningún sonido salía de su boca. Rápidamente corrió hacia la chica tirada en el suelo y sostengo su cuerpo con desesperación. Inconsciente… ella estaba inconsciente.

-Elyssa: ¿Qué es lo que quiero? Lo que tú crees tener… eso que todos creen tener, pero nadie se da cuenta de la oscura y triste realidad. Se creen inteligente, sabios, mentes brillantes por tragarse una mentira tras otra… pero solo hay una verdad absoluta detrás de todo esto…

-César: ¡LARGO! ¡DESAPARECE DE AQUÍ MALDITO ENGENDRO!

Levantó mi mano y la consola de comandos aparece en frente, derramando una inmensa cantidad de sentencias y letras imposiblemente rápidas que impedían la interacción con la misma. El sistema estaba enloqueciendo y se acercaba rápidamente a un crasheo permanente. Elyssa movía erráticamente el cadáver, de lado a lado, como si jugase con el como un mero juguete. Su aspecto comenzó a cambiar, a deformarse y estirarse hasta dimensiones imposibles, imitando la forma física de otras personas… solo para provocarme.

-Sayori: Queremos lo que…

-Yuri: La humanidad…

-Natsuki: Siempre ha creído poseer…

-Monika: Queremos…

-Elyssa: TElCRVJUQUQ=

-SABADO-

Mis ojos se abren repentinamente y soy encandilado por la luz del televisor, reproduciendo por lo bajo en un bucle infinito la música del menú de búsqueda de la programación. Estoy cubierto de la cintura para abajo por un cobertor marrón. A mi lado, Monika descansaba su cabeza en mi hombro mientras apoyaba tiernamente su cuerpo contra el mío.

"Y yo que pensaba que no dormías… no porque fueses una IA, sino más bien… por ser Monika."

Su respiración es profunda y tranquila. Un tenue sonido sale de su garganta por cada ciclo de respiración que realiza.

"Ella realmente no ha cambiado nada… sigue siendo aquella chica que estuvo a mi lado en cada momento de mi infancia."

Delicadamente poso mis labios sobre su frente, besándola tan suavemente como me es posible para intentar no despertarla. Dejando a un lado el cobertor, la tomo en mis brazos y comienzo a subir las escaleras camino a su cuarto. Lentamente abro la puerta y la dejo sobre la cama, perfectamente armada y limpia como ninguna otra.

-César: Buenas noches… Monika.

Susurro para mí mismo antes de girar hacia la puerta. Mi caminar es detenido por una mano sosteniéndome fuertemente en dirección opuesta.

-César: ¿Solo pretendías estar dormida verdad?

-Monika: Más bien diría que me despertaste.

Me siento sobre la tela del acolchado al mismo tiempo que la chica se enderezaba y buscaba un lugar junto a mí. Miro por la ventana, descubriendo unos blanquecinos copos de nieve cayendo furiosamente desde el cielo y tapando la superficie de la ventana.

-César: ¿Eso… es nieve?

-Monika: ¿Jamás la has visto?

-César: No en persona.

Monika se acerca a mí, tomando mi mano y dejando caer su cabeza sobre mi hombro mientras miramos juntos por la ventana.

-Monika: Yo siempre quise a alguien para verla juntos…

Su piel rozando contra la mía, su espíritu tan amoroso y cálido, su hermosa sonrisa y ojos verdes no hacían más que lastimarme internamente.

"¿Cómo un bastardo como yo podía ser merecedor de tan maravillosa chica como lo es ella?"

-César: Monika…

La miro directo a sus ojos, admirando el resplandor de estos que resaltaba de manera increíble con el brillo de la noche.

"La respuesta es simple… no lo soy…"

-Monika: César…

Ella sonríe mientras una sonrisa de felicidad absoluta se dibuja en su rostro, clavando cientos de cuchillos afilados en mi corazón y causándome el arrepentimiento más grande que sentí y sentiré jamás…

"Es por eso su amor, mas haya de ser una bendición o un regalo divino…"

Llevo mis labios contra los suyos, sumergiéndonos en él eterno y desesperado beso que tan esperado había sido por nosotros dos. Mas este no fue para nada agradable para mi persona… fue un beso frio, sin emociones e incluso fantasmal. Se sentía como si forzaras a alguien a besarte, algo indebido… algo que no debería existir.

"Es mi castigo."

-¿?-

Mi sangre se hela… los latidos de mi corazón se aceleran a una velocidad impensable, casi pareciendo que estaba intentando salir disparado de mi pecho. Un horrible sabor, más amargo que cualquier otra cosa se asienta en mi boca mientras veo impactado las imágenes de los monitores.

-César: Monika… que has hecho… pero qué demonios has hecho…

La sangra chorreaba del pecho de Yuri mientras el cuchillo seguía clavado en la altura exacta donde su corazón se encontraba. El script de Marco estaba completamente roto, impidiéndole que pudiese moverse en cualquier dirección y condenándolo a acompañar el cuerpo sin vida de la chica que yacía en medio del salón, atrayendo a las moscas e insectos de los rincones más inhóspitos del establecimiento. Rápidamente acelero el tiempo con la consola de comandos y comienzo a admirar como los días transcurren uno tras otro… día y noche, amanecer y crepúsculo, y ambos jóvenes seguían ahí… tirados en el piso. Hasta que finalmente… la puerta se abre y una chica de cabellos rosados entra tranquilamente portando una bandeja de coloridos pastelillos.

-Natsuki: Muy bien, es el día del festival.

-César: No… ¡NO, NO, NO, NO MALDITA SEA!

Los ojos de la chica se posan sobre el completamente inmóvil Marco, sin darse cuenta de lo que realmente ocurría.

-Natsuki: Wow, llegaste antes que… ¿EH? ¡AAAAAAAAAAAHH!

Oigo su grito, chillón y retumbante como el eco que produce cuando se sacrifica a un cerdo. Rápidamente esto es detenido por su propia mano, aferrándose fuertemente contra su boca para evitar la salida de un fluido marrón oscuro que de igual forma logra escurrirse a través de sus dedos. Inmediatamente corre en dirección a la salida, empujando fuera de su camino todo lo que estuviese delante… y detrás de ella…

-Monika: ¡Ya llegue!

Anunció felizmente antes de darse cuenta del escenario en cual había ella sido propicia.

-Monika: Oh… oh… jajajaja bueno, eso es una pena…

Rió mostrando una sonrisa tan fría y desinteresada que logro sacarle un escalofrió.

-Monika: Espera ¿has estado aquí toda la semana? Dios… realmente lo siento, eso debió ser realmente aburrido... dame un segundo, déjame arreglar este desastre.

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El shock del momento me impedía moverme… esto era mi culpa, yo fui quien causó todo esto… debería haberla detenido antes, pero aun así no lo hice… yo soy quien dejo que todo esto ocurriera y por lo tanto, soy tan culpable como ella…

-Monika: Oh mira.

La chica tomó uno de los pastelillos de la mesa y procedió a morderlo con total despreocupación y una sonrisa en su rostro.

-Monika: Cielos, estas cosas realmente son increíbles. ¿Quieres uno? Probablemente sea la última vez que tengamos la oportunidad de probarlos… en realidad no se para que pregunto, no es como si pudieras responderme jajaja.

-Monika: Bueno, no esperemos más. Solo déjame tocar aquí y halla y…

La consola enloqueció, varios monitores explotaron mientras la chica jugaba con los scripts, borrando absolutamente todo lo que estaba a su alcance, sin importar que fuese. Uno a uno las pantallas que me rodeaban comenzaron a apagarse, sumiéndome en una oscuridad absoluta donde únicamente fui iluminado por ese…único…monitor, en el cual aparecía solo Monika.

-Monika: Mucho mejor. ¿En que estábamos? Oh si, hola de nuevo Marco… o debería decir, César.

Tomando el control del cuerpo de Marco, decidí responder.

-César: Monika…

-Monika: Ahí estas, el viejo y confiable César. Me pregunto cuanto habrás crecido desde la última vez que nos vimos.

-César: Monika.

-Monika: No estoy segura del tiempo que transcurrió, digo, al fin y al cabo no es importante. Yo soy una IA y tú eres un Administrador, por lo que podemos acordar que el tiempo…

-César: ¡MONIKA CIERRA LA MALDITA BOCA!

Una mueca de asombro y sorpresa se dibujó en su rostro al oírme gritar de esa manera. Respiro hondo mientras pienso detenidamente mis palabras… y continúo.

-César: Monika ¿tienes idea de lo que has hecho?

-Monika: Pues sí, se perfectamente lo que hice al igual que tú. Solo quería un mundo donde pudiésemos estar juntos César… y como tú no vas a hacerlo, decidí tomar riendas en el asunto.

-César: Sabes muy bien como terminara todo esto… has llegado demasiado lejos, acabaste con la realidad misma.

-Monika: ¿Realidad? ¿Llamas a una caja de 4x4, realidad? Ninguno de ellos era real, ninguno podía sentir, pensar o expresarse realmente. ¡ERAN MALDITOS NUMEROS DENTRO DE UNA COMPUTADORA!

Gritó quitándose la rabia del pecho antes de cerrar los ojos momentáneamente y volver a mostrar su sonrisa.

-Monika: Sé que lo que hice está mal… sé que acabo de cometer un error fatal… pero tú lo sabias desde un principio. No puedes decirme que no viste lo que ocurrió con Sayori o con el mundo luego de que ella desapareciera.

-César: …

-Monika: Eso significa que también quieres estar conmigo ¿verdad? Es por eso que no me eliminaste como hubiesen hecho los demás ¿verdad? Tú me protegiste de ellos porque me querías, y es por eso que te quedaras conmigo aquí ¿VERDAD?

[INFRACCION DETECTADA, ADMINISTRADOR/A MONIKA]

[CRIMENES: ABUSO INDEBIDO DE SUS PRIORIDADES EN EL SISTEMA]

[ADMINISTRADOR ELEGIDO PARA DETERMINAR LEGITIMIDAD: César]

-César: …

-Monika: Porque después de todo, supongo que ya sabrás esto… pero te amo César, te amo más que nada en este mundo y estoy dispuesta a cualquier cosa por ti y estoy segura de que tú también te sientes así por mí.

-César: Monika.

-Monika: Solo nosotros dos César, solo tú y yo… por siempre y para siempre.

-César: Monika escúchame…

[ADMINISTRADOR/A MONIKA "CULPABLE"]

[PROCEDIENDO A ELIMINACIO DE PRIVILEGIOS]

-César: Perdóname.

[ELIMINACION DE PRIVILEGIOS COPLETADA]

[PROCEDIENDO A ELIMINACION DE ]

Cierro mis ojos… y mi mente se pone en blanco. La oigo gritar, la oigo hablar incluso un poco más bajo… pero soy incapaz de saber que está diciendo. Me había desconectado de mí mismo, mi mente me había abandonado y solo podía sentir un inmenso dolor en mi pecho, como el que nunca había sentido ni sentiré jamás.

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Abro nuevamente mis ojos… y me encuentro solo. Más solo y triste que nunca. Así fue… como lo perdí todo.