Todo se decidía aquí, si ganaba Michael, entonces cumpliría su objetivo, y el ser que tenía enfrente iría al verdadero lugar al cual debía ir. Si William ganaba, quien sabe cuándo sería visto de nuevo. Ahora mismo guardaban distancia, un mínimo movimiento accionaría que todo.

Bastó que un pedazo del techo se soltara y cayese al suelo, hizo un eco que dio la señal.

Todo entonces avanzó tan rápido, que es mejor que se cuente a cámara lenta.

El mayor, de un rápido impulso arremetió contra Michael, el joven se hizo a un lado, evadiendo a duras penas el ataque de su padre, sin mencionar que casi choca contra el escritorio; no iba a poderle ganar en una pelea a puño limpio.

Al momento de esquivar, miró la ventilación de la derecha, hacia allá fue lanzada el hacha; si quería emparejar o superarlo en esto, necesitaría de esa arma.

Corrió apenas tuvo la oportunidad, dos pasos después y sintió claramente como una gran fuerza lo empujaba, y esta, junto a él, caían al suelo.

Tan rápido como se dio cuenta que lo esquivó, William detuvo su caída poniendo un pie más hacia adelante, usando este mismo para tomar un segundo impulso y perseguir a Michael, amaba tener todo el control de su cuerpo, no como en el otro traje.

Al dar la primera zancada se percató rápidamente hacia donde quería ir el muchacho, y no iba a permitírselo. Dio un tercer impulso, saltando, empujando y haciendo caer a Michael, con él mismo terminando encima del muchacho, no perdería esta oportunidad.

Un fuerte grito de dolor salió de las cuerdas vocales del joven al sentir como algo atravesaba con fuerza su espalda. No fue solo una, ni dos o tres, sino cinco apuñaladas seguidas; William usó lo que le quedaba de su otro brazo a modo de una daga, le funcionó, ahora tenía a Michael a su voluntad.

Ahora el tiempo estaba a su favor, no iba a desaprovechar. Se puso de rodillas y con su brazo volteó al joven, solo para recibir algo que lo dejó desorientado un par de segundos.

La adrenalina mantenía a Michael activo, así que al momento de voltearse, le propinó a William un fuerte golpe a la cabeza, no perdió la oportunidad y le dio otro con su otro brazo, con suerte conseguiría dejarlo lo suficientemente desorientado para así poder pararse. Cuando estaba a punto de darle un tercer golpe, el que quedó quieto fue él esta vez.

La cabeza del traje de William se levantó, permitiendo ver ese cráneo humano que parecía estar gritando, verlo completo dejó a Mike en un estado de shock de varios segundos. El turno de golpear ahora le pertenecía a su padre.

Haber tenido que recurrir a ese método le daba un gran desagrado, definitivamente lo haría pagar. Levantó y apretó su único brazo, dirigiéndolo rápidamente al rostro del joven, no una, ni dos, o tres, sino siete golpes, el joven debería estar muerto, pero, no.

Quería hacer que sufriera mucho más.

Se puso de pie, con su mano ocultó su cabeza humana nuevamente con la del animatrónico, y por un cierto periodo de tiempo quedó mirando al joven tirado, quien se hallaba ya al borde de la inconsciencia. Tantas cosas que pasaron, y él en un principio quería traerlo para que así, al menos fuesen ellos tres una familia, y vaya que la idea se fue a la mismísima mierda.

Dejó de pensar, se agachó un poco y tomó de la camiseta a Michael, levantándolo fácilmente del suelo, los pies del menor ni siquiera tocaban el piso, demostrando que su padre poseía una fuerza mucho mayor a la suya, en ningún momento tuvo oportunidad contra él.

William acercó su rostro al de Michael, aparentemente para contarle unas cuantas palabras.

─ Tal vez tengas razón…tú no eres mi hijo, aquel pequeño el cual le tenía miedo a esas máquinas, y que su hermano mayor, en compañía de sus amigos terminaron lanzando a aquel oso… él se fue, no eres el pequeño que pasó días intentando permanecer con vida… No, ya no eres él…eres la creación que yo hice en un intento de traerlo devuelta. Y aun así, tienes sus recuerdos, sus sentimientos…su alma; tú sigues siendo Michael Afton. ─

Se separó de él, y como si se tratara de un muñeco de trapo, lo arrojó fuera de su vista, Michael se estrelló en una esquina, chocando y abriendo algo, pero a William no le importaba contra que fue con lo que se estrelló.

Con su hijo fuera del camino, ahora tenía una meta fija.

─ Finalmente…me largaré de este infierno… ─

Metió una mano en su interior, más en específico en el hoyo que él mismo se creó más atrás, de ahí sacó el sprite de gas, agitado, se le podía escuchar como lo que tenía dentro ansiaba por salir.

No esperó más, se acercó tranquilamente hasta estar de frente a la puerta, sabía de antemano que estaba bloqueada, abrirla manualmente no iba a servir. Se agachó y dejó el pequeño objeto parado, lo abrió y se dio la vuelta, alejándose lo suficiente; obviamente el sprite necesitaba de algo para que se accionara y causara la explosión que William necesitaba, sino solo sacaría todo el gas sin pena ni gloria.

Pero claro, el mayor ya tenía eso resuelto.

Se volteó nuevamente, abrió su mandíbula inferior, y de ahí sacó un pequeño objeto, el cual halló de igual manera en esa sala en la que quedó atrapado cuando todo esto inició, un cerillo. Un pequeño objeto que lo llevaría a la salida que tanto deseaba.

Lo frotó en su otro brazo, encendiendo la pequeña mecha, miró de nuevo al sprite, tomó impulso y lo arrojó, debió verificar antes de lanzar. El tiempo volvió a correr lentamente, mientras el cerillo volaba directo hacia el sprite, William vio que cerca, otras de esas pequeñas bombas estaban tiradas por el suelo.

Michael se había estrellado contra un mini armario repleto de esas cosas, posiblemente para evitar que alguien escapase, la puerta desistió rápido, y varios de esos sprites rodaron por el suelo, dos de ellos quedaron más cerca del rango de la explosión que las demás.

Todos los segundos que el asesino tenía los usó para dar un salto hacia atrás, justo en ese instante la llama del cerillo alcanzó el gas del sprite, la explosión ocurrió luego de unos milisegundos.

La onda expansiva no le afectó ni a él ni tampoco a Michael, todo gracias a que el mayor quedó lo suficientemente a cubierto, mientras que el otro estaba a una distancia segura.

Solo menos de un minuto pasó y William se puso de pie, se giró y si su boca se lo permitiera, sonreiría enormemente al ver como la puerta no soportó la explosión y ahora su salida estaba ya completamente expuesta. Sin embargo, dicha y supuesta sonrisa se le iría rápidamente al mirar un poco más abajo, los dos sprites cercanos se vieron afectados por el rango de la explosión, el calor que recibieron haría que no solo expulsaran todo el gas que tenían, estaban a punto de explotar.

Lo primero que se le vino a la mente fue deshacerse de ellos, y como no tenía tiempo de tomar una segunda opción, rápidamente fue, tomó el más volátil de los dos y lo arrojó lejos, más en específico hacia la ventilación ubicada a la derecha.

La fuerza con la que arrojó aquel objeto fue tal, que no tocó suelo sino hasta que llegó casi al final de la ventilación, no lo sabía por supuesto, pero el fuego había llegado a tal grado de proximidad que ya estaba prácticamente en la ventilación también, así que, apenas el sprite tocó suelo…

La explosión tuvo un alcance aun mayor de la que él hubiese previsto.

Esta vez no pudo reaccionar, la onda expansiva le dio de lleno y se chocó contra el otro lado de la oficina, durante un par de segundos valiosos perdió el conocimiento, y lo peor era que todavía le faltaba deshacerse de otro sprite.

Tan pronto como todo regresó a su lugar abrió los ojos y se puso de pie, mientras su vista se enfocaba vio a su alrededor, encontrándose con una sorpresa, la ventilación quedó completamente tapada bajo una pila de escombros, la explosión fue tal que logró crear un gran derrumbe, entonces rápidamente recordó que todavía faltaba otra bomba.

Vio el suelo, y ahí estaba, tirada en el piso y estando en un estado aún más volátil que la anterior, ¿cuánto tiempo cayó inconsciente por esa explosión? De todas formas no tenía que pensar en eso, lo que si debía hacer era deshacerse de esa cosa, sino era muy seguro que no llegaría a ninguna parte. Cuando todos sus sentidos volvieron en sí rápidamente se estiró y tomó el sprite, arrojándolo hacia el único espacio que le quedaba, la ventilación izquierda.

Se aseguró de usar más fuerza en este segundo lanzamiento, esperaba que diese sus frutos. El sprite chocó con la punta del final, rebotando contra la pared, para finalmente caer al suelo, ¿por qué no explotó al instante? La respuesta es simple, el techo del lado izquierdo se desmoronó, solo dejando unos pocos huecos, esto hizo que el fuego de la esquina se consumiera lentamente y no lograse ni subir a la ventilación, por consecuente el calor fue menor.

Una vez que el sprite cayó al suelo, el gas comenzó a salir más rápido, y con el poco fuego que quedó, más el poco aire que apenas y se mantenía ahí.

Esta segunda explosión fue de mayor rango.

Sin embargo William no caería dos veces, se aseguró de alejarse lo suficiente como para no recibir el impacto, y la jugada le sirvió un poco, pero no lo suficiente, ya que no se esperó que el rango del segundo sprite fuese mucho más grande. Una vez que la onda expansiva le afectó, quedó estrellado contra la pared, cerca de Michael y las otras bombas que afortunadamente no recibieron ninguna de las dos explosiones, o por lo menos, el rango no hizo que se activaran.

Tras haber transcurrido un minuto, nuevamente Afton se levantó, como se preparó esta vez no perdió el conocimiento por mucho tiempo, pero ahora que por fin se deshizo de todo lo que le impediría escapar iba a necesitar de un descanso, por eso quedó ahí, sentado y viendo como esa pequeña bomba creó tal destrucción, el pequeño espacio que antes fue la ventilación de la izquierda se había vuelto un gigantesco túnel.

Una vez que ya se había levantado, nuevamente enfocó su vista hacia su ansiada ruta de escape, dio lentos pasos, saboreando el momento, cada mínimo detalle, como desearía también darle una lección a su viejo amigo, pero el fuego le iba a hacer el favor.

Se detuvo a cinco pasos de la salida, se volteó y miró una vez más al joven que aun yacía inconsciente en el suelo.

─ Hasta nunca…Michael. ─

Miró al monitor.

─ Hasta nunca, Henry. ─

Se giró de nuevo hacia aquel oscuro pasillo, y su andar reapareció, esto prácticamente para él no fue nada. Eludió a la muerte aquella vez cuando conducía, la evadió en el primer incendio, volvió a esquivarla cuando se vio obligado a cambiar de traje, y ahora lo volvía a hacer, escapando de un segundo incendio, esta vez, mucho mayor que el anterior.

La libertad se le sirvió en bandeja de… Espera, algo está ocurriendo, quedó justo al borde, al borde de pasar ese espacio, a la orilla del agua en otra perspectiva, pero, no se movía, no podía, algo se lo impedía. ¿Por qué no podía salir?

Podía girar su cabeza, así que se volteó, pero detrás suyo no había nadie, no entendía, solo estaban él y su hijo en esa oficina, delante suyo no se veía nada más que unas escaleras que lo llevaban arriba. No había nadie más ahí, tenía que probar algo, intentó dar un paso hacia atrás, y lo logró, entonces no era otra criatura la que impedía que se moviese, era él quien se impedía salir.

─ ¿Por qué?... ¿por qué no puedo moverme? ─

Reavivó el paso que dio hacia atrás, si avanzó, pero no podía moverse más adelante, pero, ¿cuál era la razón? ¿Acaso dejó pasar algo por alto? No tenía sentido alguno, no podía haber olvidado algo…a no ser que no sea algo.

¿Estará olvidando a alguien?

Todo a su alrededor empezó a oscurecer, su mente empezaba a recobrar su sentido común; a quien olvidaba estaba aquí, también fue engañada al igual que él, quedó atrapada en el laberinto, en algún lugar, si su cuerpo impedía que se marchara, entonces, ¿significa que sigue con vida...?

Es alguien que perdió hace mucho.

Papi, ¿por qué no me dejas jugar con ella?

Es alguien a quien intentó proteger

Papi, dejas que los otros niños la vayan a ver aquí... ¿Por qué no me dejas ir también?

Alguien a quien trató de mantener alejada de todo esto.

Papi, solo una vez, déjame ir a jugar con ella... Es muy bonita y brillante. ¿No la hiciste solo para mí?

Era alguien que mientras siguiera en esta vida, él no enloquecería más de lo que ya estaba, era un pilar para su cordura.

Papi... ¡Ella puede hacer globos! ¿La has visto hacer globos?

Alguien que después de mucho tiempo, finalmente volvió a encontrase aquí.

Oh papi, déjame ir con ella...

Es alguien a quien quiere con todo su muerto, podrido y psicópata corazón

(¡Te haré sentir orgulloso papi!)

Y ese alguien también lo quiere a él.

─ Elizabeth…─

h.t.t.p.s: /./ www .youtube .com ./ watch?v=23B_Q8QSrcQ

Los ojos del traje en el que estaba se abrieron de par en par. Ese sonido, no holló mal, ese ruido fue muy fuerte y claro, por eso no podía irse, no todavía, tenía que hacer algo primero. Vio hacia ese túnel que alguna vez fue la ventilación de la izquierda, una parte de él le decía que debía buscarla, no podía permitir que se fuera de esta manera. No se lo merecía, ella en un principio no fue parte de esto, ella no debía merecerse esto.

─ ¡Elizabeth! ─