Sasuke se levanto, dejando el bote en el pequeño muelle, Sakura en cambio no dejaba su asiento... ¿Tanto deseaba evitarle? Pues si era su decision la respetaria, le gustaba lo independiente que se mostraba, le gusta ver a sus amigos siendo adultos.

- Señorita. - Le grito una mujer. - ¡Despierte por favor! - Sasuke se giro y vio como la mujer estaba dispuesta a lanzarle un balde de agua encima, el corrio lo mas que pudo y subio al bote, el movimiento del mismo hizo que Sakura despertara y mirara al rededor, dandose cuenta de la situacion en la que se encontraba. - Como si esto se tratara de un hotel...

La pelirosa la miro con desprecio para ponerse de pie y salir de alli, estaba comenzando a pensar que la gente de la niebla era bastante grosera. Sasuke caminaba a sus espaldas, el olor a perfume y jabon que emanaba de el era insoportable, la chica se giro y lo miro con una sonrisa. - Nos vemos Sasuke, espero que te pases pronto por la aldea. - El chico la miraba inexpresivo. - Te estaremos esperando.

Sakura se dio la vuelta, ella lucia un poco mas delgada que antes, o quizas el estaba exagerando, probablemente el era quien lucia mas delgado que antes, en su viaje habia comido cualquier porqueria que encontraba en venta. - Oye. - Le dijo haciendo que la chica se girara, ahora podia notar que tenia unas ojeras bastante notorias. - ¿Recibiste la..

- Si. - Ella sonrio aun mas. - ¿Era para mi? - El asintio, y ella le sonrio aun mas. - Casi nadie lo recordo.

- Lo se porque en la invitacion que me envio Naruto lo decia. - El recordo como su amigo le recalco que debia de llegar por el cumpleaños de Sakura. Sakura llevo sus pupilas a la nada, el rubio podia llegar a ser una molestia a veces, imagino que uso cualquier excusa para que Sasuke se apareciera, como si a el en realidad lo convenciera su cumpleaños. - Bueno.

- Nos vemos. - Ella se giro otra vez y Sasuke vio como su silueta desaparecio con cada paso, tendria un corto regreso a Konoha, estaba bastante cerca de la aldea, solo necesitaba caminar un poco, Sasuke se sabia el continente de memoria.

Sakura ceno un tazon de ramen en la pequeña salida de la aldea donde encontraba, necesitaba llegar a la entrada de Konoha, pero esta entrada estaba un poco mas abandonada que la principal, la que limitaba con Suna, asi que tendria que usar su fuerza y correr entre el bosque para llegar rapido, antes de que los vagos que la vigilaban se fueran a dormir.

Pago dos ryos, demasiado por un tazon tan pesimo, pero necesario porque moriria en cualquier segundo, Kakashi ultimamente la enviaba a demasiadas misiones lejos, no le sorprendia que la enviara sola, el sabia que ella se podria defender sola, pero lo que le tocaba comer... necesitaba su hogar en esos momentos.

El bosque era un poco mas tropical en aquella zona, y era logico, teniendo en cuenta que se encontraba en la costa del continente, por la misma razon era una zona humeda, calurosa y a la vez llena de brisa, literalmente Sakura estaba sudando, mientras el sudor se secaba con la fria brisa y pisaba algunos charcos.

Se detuvo cuando sintio los pasos de otra persona, sin embargo su instinto la hizo continuar, si se trataba de algun ciudadano no tenia porque temer, si era un enemigo, no seria ella la primera en atacar. Antes de que pudiera detenerse la sombra se detuvo frente a ella, Sakura penso rapido y salto, con una patada lo hizo volar un poco lejos, cuerpo cayo a unos tres metros de distancia despùes de arrastrarse por suelo. - Maldiciòn Sasuke.- Sakura le grito cuando miro que se trataba del chico. - ¿En serio estabas siguiendome?

El se apoyo de su unica mano disponible hasta sentarse sobre el cesped seco, su rostro palido apuntaba a la chica, Sakura tocaba su pecho un poco alterada, ademas de lo cansada que se encontraba no estaba para este tipo de sustos, luego de la guerra todos estaban muy suceptibles. - Solo te iba a pedir un favor.

- ¿Y esa es la mejor forma de llamar mi atencion? ¿Siguiendome? ... - La mujer bufo, y miro cansada en otra direcciòn, Sasuke entonces se puso de pie y camino hacia ella, su nariz estaba sangrando ahora, Sakura dudo en limpiarla, sanarla pero... sentia que el no lo merecia, por alguna razon encontraba mas justo que tuviera la nariz rota. - ¿Que pasa?

- Veras. - El se encontraba temblando. - Esa niña tonta de la niebla me hizo ir alli, me quito mis cosas. - Le solto aquello mientras miraba en otra direcciòn, avergonzado. - Me corto el cabello, lanzo todo a la basura y lleno mi bolso de cosas innecesarias, ahora... - La miro su boca dibujaba una muestra de incomodidad. - Tengo frio. - Sakura alzo una ceja sorprendida. - Porque estas ropas parecen seda y necesito viajar al norte. - La pelirosa se cruzo de brazos y sonrio.

- ¿Quieres que te consiga algo? - Le pregunto y el asintio avergonzado, como si el mismisimo Sasuke Uchiha no pudiese morirse del frio. Sakura lo rodeo hasta colocarse delante de el, la verdad la ropa que llevaba era tan ligera que podia ver su piel palida a traves de la suave tela blanca de su camisa. - Esperame entonces en la cascada, te llevare algo ¿Bien? - El asintio, hubiera sido menos vergonzoso pedirle algo a Suigetsu, pero ellos se encontraba a unas dos horas de distancia y era de noche, sentia que podria morir en cualquier momento si no se abrigaba, la costa era mucho mas fria que el mismo bosque, quizas por la brisa del mar, y su dinero... llevaba tan poco ahora mismo que todo lo que consiguio en la costa no lo podia costear, lo malo de viajar a zonas turisticas. Sakura habia desaparecido hace mucho, estaban muy cerca de Konoha.

El camino a la cascada era oscuro, Sakura sintio un poco de pena, se habia demorado demasiado, los chicos en la frontera se durmieron, tuvo que avisar su llegada al Hokage, entregar los informes en el hospital, luego Ino la detuvo para contarle una historia bastante innecesaria, corrio hasta su casa y sus padres la detuvieron para saber como habia ido aquella mision, intento sacar unas cosas del closet de su padre, luego tomo algunas otras y lo puso en su bolso viejo, aquel que no usaba desde hace unos años atras, pero era el unico donde podia meter todo, salio por la ventana y se encontro con Shizune, que estaba yendose al hospital por la gripe reciente de la cual se habia contagiado, otra conversacion corta, y ahora aqui, caminando por el bosque que llevaba a la cascada, la escuchaba cada vez mas cerca.

Se detuvo cuando escucho unos quejidos, unos que trasmitian dolor, miro a su derecha y encontro la silueta de donde provenian. Sakura se acerco y Sasuke abrio los ojos inmediatamente, revelando el Sharingan. - Soy yo. - Dijo ella retrocediendo un poco, Sasuke lo hizo desaparecer, por su rostro hinchado Sakura se dio cuenta que se habia dormido, le parecio tierno, el ahora no era interesante, nada... "cool". - Aqui. - Lanzo el bolso al pasto, haciendo que cayera a los pies del chico. - Estan unos cuantos abrigos, y algunos comics, tambien comida. - Sakura evito sonreir, o demostrar empatia, su rostro era neutro.

- Solo te pedi una cosa. - Le dijo el mirando el enorme bolso. Sakura exhalo bastante fuerte, se escucho mas bien como un rugido, aun cuando estaban tan agotada y sentia que moriria se tomo el tiempo de hacer todo esto por el chico... ¿Y asi era como le respondia?. Se agacho, tomo el bolso y saco de el algunas cosas.

- Siempre tienes que ser un imbecil ¿no? - La chica tomo el bolso y dejo en el suelo un abrigo de color oscuro, por la noche no pudo decifrar el color. - Ten un buen viaje. - Le dijo la chica dandose la vuelta. Sasuke miro el suelo irritado, el en realidad no quiso sonar grosero pero... no sabia como sonar amable.

- No es que no lo quiera Sakura. - Le dijo la muchacha se detuvo pero no se dio la vuelta. - Lo aceptare... solo no queria molestarte. - Ella entonces lanzo la mochila al suelo, haciendo un sonido crudo al caer, Sasuke la miro sorprendido.

- Bien. - Solto ella. - Nos vemos. - Continuo caminando, dejando entonces el sendero de la cascada completamente solo, Sasuke no volveria alli, definitivamente el se habia convertido en la molestia, en el que ella ni nadie queria cerca.

- No puede ser. - Sakura habia destrozado su habitaciòn, literalmente, su closet estaba vacio, su ropa en el suelo, su cama estaba al reves, todas las gavetas estaban abiertas y cada maleta, mochila o bolso se escontraba boca abierta, todo debido a que su banda estaba perdida. - No podre...

- Cariño. - Su madre la miraba desde la puerta. - Solo anunciale a los de la oficina de ciudadania que la has perdido, quizas fue en la guerra. Sakura nego, sabia que no la habia perdido en la guerra, pero, habia donado tantas cosas a caridad que ahora no sabia si aquella estupida bandana se encontraba con ella o con algun niño necesitado en la aldea de las frutas, ya no la necesitaba para sus viajes cuando tenia el carnet de medico y una replica tejida en su franela... pero ahora, ahora era mucho mas importante.

- Mamà... se demoraran semanas en darme una. - Sakura respiro profundo. - Y dentro de dos dias es el viaje a la reunion de doctores. - Habia sido llamada, desde que entro a trabajar alli era la primera vez que representaria a Konoha, un logro bastante importante. - ¿Como podre entrar a Kumo sin eso? - La chica se ahogo en sus rodillas, donde dobladas y sujetadas por sus brazos se apoyaba su rostro. - Mi vida es un asco.

- Sakura no exageres. - Su madre nego y cerro la puerta, dejando a la dramatica de su hija en su, segun, lecho de muerte, Tsunade la mataria, Kurosawa la mataria, Inori lo mataria, Ino la mataria... Ella era la representacion de la aldea y no podria ir, terminaria yendo Kurosawa por segundo año consecutivo.

El reloj marcaba las tres de la mañana, Sakura pegaba una bandana falsa a un pedazo de tela negro, si bien esa era la bandana que conseguias en la ferias de Konoha por unas cuantos centavos serviria si la mostraba desde lejos, evitaria que la tocaran, tenia que idear las maneras de pasar desapercibida. Se estremecio, la ventana de su habitaciòn se encontraba abierta, el frio entraba, la brisa de la primavera estaba desapareciendo, el verano se acercaria y con ello el calor, pero aun asi, las noches eran frias. Se acerco y al momento de cerrarla alguien aterrizo en su balcon, Sakura retrocedio y antes de lanzarse a ataque termino maldiciendolo. - ¿Que te pasa?

- Sakura. - Kakashi estaba ahora en su balcon. - Me dejaron esto en la oficina. - Le dio un sobre de color cafe. - Te estuve llamando pero por alguna razon me evitabas. - Su sensei la miraba con fastidio.

- Si... - Ella lo estaba evitando porque aun no conseguia la estupida bandana. - Lo siento. - Kakashi miro tras ella, la habitacion de la joven era un asco. - Gracias.

- Bien. - El asintio y bajo de un salto a la calle, Sakura lo miro alejarse, el sobre en sus manos era bastante ligero, pero con una forma irregular. La chica termino cerrando la ventana, abrio el sobre y de el salio una pequeña nota, como si hubiese sido metida en ultimo minuto.

"Necesitaras esto"

Sakura no tuvo que ver aquello para sacar del sobre lo que mas necesitaba en el mundo, la estupida bandana perdida. ¿Donde diablos habia dejado aquello? Suspiro y agradecio a los cielos que apareciera. Quizas su madre le habia contado a toda la ciudad de aquello, no lo sabia pero, ahora solo queria dormir, mañana tenia que acomodar el desastre que hizo y agradecerle a Kakashi.

El viaje a Kumo resulto ser bastante ligero, teniendo en cuenta que descanso bastante en ese ultimo dia, algo que necesitaba sin duda alguna, la reunion fue fenomenal, nunca en su vida se habia sentido tan a gusto rodeada de personas con las que podia conversar de cosas en comun, todos resultaron ser una pasada, amables y muy graciosos, se encontro con muchos que conocio en la guerra y lucian bastante diferentes, por supuesto la guerra los presento sucios y asustados.

El regreso probablemente seria mucho mas agotador, el varano estaba cerca y sobretodo en las regiones cercanas a Suna, el calor era insoportable, bueno, en Suna no existia otra estacion que no fuera el mismisimo Verano, no entendia como los hermanos de la arena eran capaces de usar tanta tela.

La noche llego, Sakura se acosto frente a una enorme roca, el tronco del arbol era su apoyo, Kakashi no le habia enviado nadie como acompañamiento, porque segun el "Era innecesario" Sakura no le intereso, no necesitaba que nadie la cuidara, le gustaba saber que Kakashi pensaba igual, y para el viaje habia recibido dinero claro, de parte del Hokage, pero la ultima noche del seminario terminaron yendose de fiesta, asi que apenas tenia algo para comer en lo que quedaba de viaje y para dormir en Suna, aun faltaba para llegar alli, pero no tenia animos de dormir en la arena.

- Te estoy diciendo que Suigetsu no dejaba de comerselos. - La voz de una chica sorprendio a Sakura, se giro y miro tras el tronco unos cabellos rojos saltaban de aqui alla junto a alguien mas. - Yo no quise darselos todos.

- Ya no importa. - Respondio el chico, Sakura se giro y miro hacia el frente nuevamente, sabia quienes eran, los conocia, tenia unos dos meses que no lo encontraba pero de alguna forma se sentia reciente, despues de años sin verlo. Su corazon se acelero, de alguna manera. - El tomate es barato.

- ¿No estas enojado? - Le pregunto la muchacha. Sakura sintio un poco de celos, ¿porque le gustaba pasar tiempo con ellos y con sus amigos de toda la vida no? Sasuke era un imbecil. - Te comprare mas tomates, porque se que te gustan. - La voz no se movia, ella cerro los ojos, pronto se irian, o eso pensaba, hubo un silencio, uno en donde Sakura se pregunto si la habrian encontrado. - Sasuke...

- Sakura. - La voz del chico sono demasiado cerca, demasiado, Sakura temia abrir sus ojos y encontrarlo frente a ella. - ¿Entonces si recibiste la banda? - La chica abrio los ojos y busco el receptor de la voz, el se encontraba al otro lado de la piedra, la chica pelirroja estaba a su lado, de brazos cruzados. - Lo descubri bastante tarde, temia que hubieses tenido que conseguir otra...

- Si. - Ella dijo recogiendo sus piernas, miro de reojo a la acompañante del Uchiha, Sakura bostezo, falso claro. - Gracias. - El la miro algunos segundos hasta que alzo la mirada, otra persona se acercaba.

- Karin. - La voz era mas alegre, mucho mas parlanchina. - ¿Por que me dejas solo en casa?

- No hables de la casa como si fuese nuestra.

- Es nuestra. - Le dijo el algo irritado. - Y te llevas mis tomates. - Sakura se giro para mirar al recien llegado, lo conocia, era parte del grupo de Sasuke, el grupo que por alguna razon no le resultaba molesto.

- Por que los compre para Sasuke. - Le dijo ella cruzada de brazos aun. Sakura rodo sus ojos y miro de nuevo hacia el frente, Sasuke los miraba con fastidio, la pelirosa intento sonreir pero no queria ser demasiado simpatica en ese momento, estaba algo... celosa. - Sabes que le gustan.

- Ya basta Karin. - Sasuke le dijo irritado. - Puedo comprarme algunos. - Le confeso, Sakura imagino el rostro de la chica triste, el muchacho a su lado comenzo a reir. - Pueden regresar.

- ¿No quieres que te acompañe? - La voz de la muchacha no sonaba insistente, parecia preocupada, Sasuke nego, Sakura habia escuchado lo mucho que la comparaban con ella, pero ahora, incluso ella parecia... agotada, al igual que ella, agotada de seguir algo que nunca vendria a ellas. - Bueno...

- Adios Sasuke. - El chico le dijo con un tono alegre, Sasuke le sonrio a medias, como nunca lo habia hecho con sus amigos de Konoha, sus amigos que le querian. - Adios Sakura- chan. - La pelirosa se giro y lo miro confundida... ¿Siquiera se conocian lo suficiente? el sonrio mostrando una sonrisa tenebrosa, la pelirosa miro a Sakura y le sonrio, despidiendose con una mano, Suigetsu tomo a Karin de la mano y la arrastro a donde sea que debia de ser su camino.

- Tengo mis cosas en su casa. - Dijo Sasuke, Sakura se giro y lo miro, asintio, porque en realidad no le interesaba mucho, o bueno, si le interesaba pero no lo habia preguntado. - ¿Donde estabas?

- Kumo. - Dijo la pelirosa. - ¿A donde vas?

- Ire a Konoha. - Confeso el. - Tengo que pedirle algo a Kakashi. - Sakura asintio, ya le quedaba mas que claro que el y Kakashi se encontraban con regularidad, por lo menos le importaba visitar a alguien del equipo 7. - ¿Dormiras aqui? - Sakura asintio, Sasuke la mira inexpresivo, aunque pudo detectar como una de las comisuras de sus labios se movian con irritacion.- ¿Quieres ir a un hotel?

- No. - Le dijo ella, Sasuke miro en otra direcciòn, Sakura no pudo evitar mirar a un niño que acababa de ser rechazado, de alguna forma sintio tanta pena verle asi... ¿Porque tenia que ser tonta? de todas maneras no queria ser una molestia para el. - No quiero ser una molestia para ti. - Dijo aquello de una forma tosca, mas porque le irritaba que nadie mas resultara ser una molestia, solo ella era la molesta. - Asi que no te preocupes.

- Como quieras. - El parecio molestarse, Sakura sonrio. Ja... ¡A que no se esperaba ser rechazado! alguien dentro de ella comenzo a reir de placer, aunque su otra mitad estuviese llorando por la carita de perro abandonado que tenia. Sasuke se sento apoyandose de la piedra, Sakura alzo una ceja y lo miro con fastidio, aunque le hubiera parecido lindo que se quedara. - ¿Que hacias en Kumo?

- Un seminario, de doctores. - Confeso ella. El asintio, Sakura entonces cerro sus ojos, porque no queria mirarlo cara a cara, le resultaba incomodo y molesto, los celos no podian desaparecer... claro, podia caminar por el mundo pero no podia aparecer en la boda de su mejor amigo. El parecio entender el mensaje, luego de eso no volvio a dirigirle la palabra a la chica.

Lo unico que llego a inquietar el sueño de la kunoichi fueron quejidos, lloriqueos, una voz adormilada que susurraba palabras incoherentes, Sakura abrio los ojos y se encontro un Sasuke tembloroso, inquieto a pesar de estar atrapado en un sueño. Por instinto se puso de pie y corrio al lado del chico, el no parecio notarlo hasta que intento limpiar el sudor de su rostro y ambos ojos se abrieron mostrando una mirada amenazante, temor, desesperacion y confusiòn Sakura se mantuvo firme mirando las pupilar uniformes, ojos diferentes y extraños para los que se acostumbraba a mirar a diario. - ¿Estas bien? - Le dijo ella, tarde se habia dado cuenta de que tocaba el rostro del chico.

El se levanto irritado, alejandose de ella y caminando lejos, Sakura penso que no regresaria, y ella incluso no pudo dormir bien, pero en la mañana estaba alli, sentado mirando a la nada mientras ella recibia los rayos del sol.