Capitulo 6

.

.

Banderas Blancas

.

.

.

-Fiesta de Jardín-

.

.

.

Por alguna razón había terminado envuelta bajo miles de colchas junto a Meiling y Yelan. Todo había comenzado como un almuerzo familiar común y corriente como los que me estaba acostumbrando a atender desde que Yelan había decidido de vivir permanentemente en el pueblo. Estábamos sentadas en el patio trasero que daba al campo que hacia parte de sus tierras, una pérgola de lona tensada de tamaño mediano nos cubría de los pocos copos de nieve que comenzaban a caer y del viento que corría suavemente a nuestro alrededor agitando las llamas de la pequeña fogata que bailaba enfrente de nosotras y rodeando la pérgola habían una docena de lamparas tiki cuyas llamas parecían inmunes al frio. Yo también estaba sorprendida de no sentir el frio...

Que hacia ahí, atrapada en otra época? Es la pregunta que daba vueltas por mi cabeza mientras Wei vestido de un grueso abrigo de invierno se unía a nosotras con un carrito lleno de postres y bebidas calientes. Este se enredó en una colcha y se sentó con nosotras a pedido de Yelan, de apariencia feliz aun si un tanto avergonzado.

Wei, había descubierto con el tiempo, era alguien muy tímido y demasiado respetuoso pero si había alguien por quien era capaz de discutir con Yelan, era por Syaoran. Intente no verlo a los ojos, se daría cuenta de que los había escuchado tras la puerta de la cocina? No había sido mi intención, había estado buscando a Meiling y había terminado escuchando algo que quizás no debí. Nada de lo que había escuchado tenia sentido para mi, Wei había dicho:

"Como crees que se sentirá Syaoran cuando se entere?" Había sonado como un reclamo.

"Estoy segura de que lo entenderá." Lo tranquilizó Yelan.

"O estas segura que fingirá entenderlo una vez mas y no dirá nada. Este año tenia que ser diferente."

"No crees que ya lo se? A mi tampoco me agrada pero no hay nada que pueda hacer!"

...

-"Ah hace tanto que no teníamos una reunión así" Suspiró Yelan feliz viendo a Syaoran y a Chase cada uno en su caballo corriendo. Parecían estar compitiendo de un lado al otro del campo. Los observe, aveces desapareciendo de mi vista entre los arboles, se estaban divirtiendo.

-"Los dos detestan estar quietos." Me sonrió Meiling. "Desde niños, si nos sentábamos así, salían a correr a pie o a caballo. A veces Eriol corría con ellos pero esos dos se vuelven demasiado competitivos cuando los juntas... Eriol terminaba con nosotras. Tomoyo también solía pasar mas tiempo por aquí."

-"Yo creo que Eriol hubiera estado mas interesado en las carreras si Tomoyo no hubiera estado con nosotras." Rió Yelan con diversión. "Deberías invitarlos la próxima vez." Le aconsejó su mamá. "Me pareció que me contaste que se habían amistado."

-"Así es." Murmuró Meiling avergonzada. "Pero hay ciertas cosas que aun no me atrevo a renovar. No es que crea que Tomoyo me odie o algo así, es simplemente que…"

-"El ambiente parece cargarse de todas las cosas que han pasado y te entra el miedo de revolver el pasado?" Pregunté. Conocía tan bien esa sensación, yo misma la sentía cada vez que me encontraba tratando a Tomoyo como antes, era como si realizara que por un segundo había olvidado todo y al siguiente segundo, todo volvía a mi mente como si hubiera cruzado una linea que no debía. Era aterrador porque mi amistad con Tomoyo parecía fluir tan naturalmente que cada cinco segundos tenia uno de estos mini ataques de pánico. Meiling me sonrió, asintiendo.

-"Aun así, a veces es mejor revolver el pasado antes de que sea muy tarde." Nos aconsejó Yelan. "No sera tan malo como se lo esperan."

Quedamos en silencio una vez mas, ensimismadas en nuestros propios pensamientos mientras las tres observábamos una vez mas a Syaoran y a Chase reaparecer por un bosquecillo. Syaoran venia sacudiendo nieve de sus cabellos y parecía estar gritando a Chase, de apariencia enojado. Chase iba adelante riendo y agitando una rama en una de sus manos como si fuera una lanza.

Una pregunta apareció en mi cabeza y por mas que intentaba responderla, no había explicación.

-"Mei?" La llamé rindiendome.

-"Si?" Preguntó mi amiga con curiosidad.

-"Chase no estudio con ustedes en la primaria, no?" Pregunté.

-"Mmm, así es. Estudio en un colegio publico" Asintió Meiling. " Cuando terminó la primaria, pasó todos sus grados con honores y ganó una beca para la academia."

-"Pero se han conocido desde niños?" Pregunté con curiosidad y Meiling me vio en shock como recién realizando esta realidad.

-"Eh... Pues, desde que recuerdo siempre ha sido parte de nuestras vidas." Respondió mi amiga confundida. "El, su hermano y su papá siempre han estado en reuniones como esta... Siempre hemos ido a su Café, de repente por eso?" Dijo Meiling viendo a su mamá por ayuda. Yelan nos observo dejando escapar una risita de diversión.

-"Yo me preguntaba cuando Meiling me haría la pregunta. Supongo que Sakura es menos despistada, y hasta Syao me lo preguntó mucho mas antes." Nos respondió su mamá. "La mamá de Chase era la hermana del papá de Syaoran. Así que prácticamente son primos."

-"Wow! Meiling, tu de verdad tienes algo con salir con tu familia." Me burlé haciéndola sonrojar. "Primero tu hermano y después tu primo."

-"Fui adoptada a los seis años!" Me gritó Meiling. " Y no tenia ni idea!"

-"Si bueno, la mamá de Chase decidió casarse con alguien de 'clase baja' y sus padres que eran gente muy rígida, la desheredaron. Muchos años después, cuando sus padres fallecieron, el papá de Syaoran quiso reconectar con su hermana pero para ese entonces, esta había fallecido dando luz a Chase. El falleció un año después de conocer a sus sobrinos y poco después de que Syaoran naciera... El papá de Chase era tan terco como Chase y nunca quiso aceptar ninguna ayuda, ni dinero de su parte, mismo si mi esposo le insistió de que aquella herencia era de su hermana. Para mi esposo, había sido muy importante hacer las paces con su hermana y para ella también había sido algo que la había entristecido en vida y visto que no lograron reunirse nunca, el quiso ser parte de la vida de la familia de su hermana. Así que cuando falleció, el papá de Chase y yo llegamos a un acuerdo de que por la memoria de los dos, deberíamos honorar el líen de familia." Nos explicó Yelan.

-"Chase esta enterado?" Preguntó Meiling con curiosidad.

-"El no quería que lo sepas." Le sonrió Yelan. "Quizás tenia miedo de que no le darías una oportunidad si sabias que eran primos..." La fastidio su mamá.

-"Pero si salió con su hermano!" La ayudé en la tarea de hacer sonrojar a Meiling una vez mas.

-"Ya basta!" Nos regaño Meiling ocultando sus mejillas entre sus manos. "Chase no es mi primo!"

-"Solo que prácticamente lo es." Le respondió Syaoran que se había acercado a nosotras junto a su caballo que aun parecía querer seguir corriendo, estaba jalando de las riendas que Syaoran llevaba en mano, haciendo pequeños ruidos de protesta con sus labios. " Amado, si corres demasiado en este frio terminaras por enfermarte." Lo calmo Syaoran sobando su frente a la de su caballo. Se veía casi tan enamorado de el como yo de DJ.

-"Pero técnicamente no lo es!" Renegó Meiling volviendo al tema mientras Chase se acercaba a nosotras de igual manera de la que Syaoran había hecho. Mientras que el caballo de Syaoran lucia lleno de orgullo y dignidad a su lado, el de Chase parecía estar resoplando en los cabellos de mi amigo pidiendo por caricias y haciéndolo reír.

-"Que cosa?" Preguntó Chase con curiosidad aun dándole palmadas en la cabeza a su caballo, el también estaba enamorado.

-"Estábamos hablando de las tendencias incestuosas de Meiling." Le informé y este, aunque luciendo algo avergonzado, estalló en risa.

-"N-no es gracioso! No somos primos!" Lo regaño Meiling.

-"Bueno prácticamente lo somos." Se disculpó su enamorado. "Pero no hay ningún líen de sangre si es lo que te inquieta." La fastidio Chase con diversión.

-"No me inquieta bobo! Ya estoy enterada!" Renegó Meiling. "Porque no me dijiste nada?!"

-"Porque teníamos una apuesta..." Confesó Chase con un dejo de culpabilidad.

-"Que acabó de ganar!" Celebró Syaoran. Haciéndole signo a Chase de que pagué.

-"Como te has enterado?" Le preguntó Chase casi con fastidio, entregándole un rollo de dinero a Syaoran. "Yo pensé que terminarías enterándote el día de la boda."

-" Yo aposté antes del fin de la secundaria." Rió Syaoran. "Eriol dijo nunca y Tomoyo dijo que solo te enterarías si Chase te lo confesaba."

-"Bueno, se lo tienes que agradecer a Sakura. Yo creo que Eriol hubiera ganado la apuesta si Sakura no hubiera preguntado nada." Rió Yelan de buen humor mientras todos ignorábamos los reclamos de Meiling.

-"Que boda? Cuando hicieron esta apuesta?" Pregunté yo confundida. Chase me sonrió con diversión.

-"La mía y de Meiling por supuesto. También le aposté que Meiling lo dejaría por mi." Me respondió Chase con picardia, no pude evitar reír con el .

-"Pero eso no fue lo que sucedió." Lo regañó Syaoran. "Así que igual perdiste!"

-"Chase!" Renegó una vez mas Meiling y su enamorado la beso disculpándose mas sinceramente. Meiling satisfecha con su beso de disculpas, cubrió sus mejillas con sus manos una vez mas con pura felicidad dibujada en sus labios.

Los dos chicos se fueron a llevar a sus caballos al establo entre risas y discusiones dejándonos una vez mas en silencio.

Me dio la extraña sensación de que todos bajo la pérgola estábamos meditando como atrapados en un trance, viendo la nieve caer.

-"Supongo que podría ser peor..." Murmuró por fin Yelan como si aun estuviera perdida en sus pensamientos. "Por lo menos es Chase y no un extraño, mismo si se ha robado a mi hija."

-"Chase no te a robado a nadie." Le reclamó Meiling despertando también aunque con mas energía. "Aun sigo aquí, no?"

-"Pero vives con el." Le reclamó su mamá haciéndole una pequeña rabieta.

Retuve el deseo de reír de ellas, sonaban exactamente como mi mamá y yo. Mi corazón pareció fruncirse levemente al recordar a Susan, pronto seria el tiempo de despedida.

-"Quizás es cierto que a veces tomamos las cosas por dadas." Suspiré saliendo de mi estado meditativo y extrañamente decidida a llamar a Tomoyo. Era como cuando Susan me había abandonado a cada verano en algún campamento de tortura y por mas que había intentado odiarla y no hablarle en todo el verano, siempre había terminado llamándola en dos a tres semanas, porque no escuchar su voz era peor que cualquier otra tortura que esta hubiera planeado para mi en esos campamentos.

-"Bueno Amado y Dorado están de vuelta en casa, nosotros también deberíamos entrar." Nos dijo Syaoran, ayudándome a desenredarme de las mil colchas.

-"Dorado? El caballo negro de Chase?" Pregunté con todo el sarcasmo del mundo atrapado en mis palabras. Meiling rió de mi, mientras Chase parecía avergonzado.

-"No me veas a mi." Se defendió Syaoran. "Chase lo nombro, es su caballo después de todo. Mi mamá los adoptó y le regalo uno a Chase."

-"Vinieron juntos, sus nombres tenían que rimar!" Se defendió Chase. "Tenia ocho años! Quien me dejo nombrarlo?"

Seguimos riendo de el mientras ayudábamos a recoger y ordenar todo lo que habiamos usado para cubrirnos del frio.

-"Los dos caballos perdieron a sus mamás muy jóvenes, nadie los quería adoptar porque a esas edades aun necesitan de mucha atención pero me dieron tanta pena que decidí rescatarlos y ademas coincidió con el cumpleaños de Chase. Su hermano Gabe acepto cuidarlos con la ayuda de Wei, se encargó de ellos por largo tiempo. Syaoran y Chase eran demasiado pequeños y solo sabían jugar y acariciarlos " Me sonrió Yelan. "Y yo pasaba demasiado tiempo viajando. Desde que mi esposo falleció, tuve que aprender a manejar su compañía. Durante todos estos años, Wei me ha ayudado bastante con la crianza de mis hijos y cuidando la casa pero siempre he intentado estar aquí para las ocasiones especiales." Dijo con un suspiró antes de entrar a la casa con una montaña de colchas en mano. Quizás era mi imaginación pero parecía estar evitando la mirada de Wei.

-"Gabe hizo el mayor trabajo a pesar de que les llevaba apenas unos años de mas a esos dos." Me sonrió Wei y los dos paramos a observar a Syaoran y Chase pelear una vez mas, lanzándose bolas de nieve, olvidando completamente de ayudar a entrar las cosas. "Doce años y pasaba mas tiempo con los caballos y una guitarra en su espalda. Les daba de comer, los paseaba y les cantaba." Rió Wei perdido en sus recuerdos.

-"Estas lista? Tu nariz esta roja." Se burló Syaoran acercándose a nosotros. Meiling estaba jalando a Chase adentro de la casa, limpiando sus cabellos y hombros de una montaña de nieve.

-"Syaoran." Lo llamó Wei y Syaoran lo vio con sorpresa. Wei raras veces era informal con el. La sonrisa de Syaoran pareció congelarse en su rostro con solo verlo a los ojos.

-"Oh, en verdad, era de esperarse." Le dijo Syaoran en un tono tranquilizante, su sonrisa volviendo a su estado natural. "Ya no tengo cinco años, a estas alturas me sorprendería lo contrario."

Wei le sonrió, posando una mano sobre la cabeza de Syaoran como un símbolo de apoyo, antes de entrar a la casa.

-"Que fue eso?" Le pregunté a Syaoran con confusión.

-"No es nada." Me sonrió mi enamorado jalandome mas cerca a el. "Era una advertencia…"

-"Advertencia de que?" Insistí sin comprender.

-"De que no me haga ilusiones." Rió Syaoran guiándome hacia la casa.

-"No entiendo! Que no me estas contando?" Renegué pero Syaoran solo continuó riendo de mi nariz. Estaba intentando parecer feliz, hacia eso cuando estaba triste.

Suspiré con la realización de que aun habían tantas cosas de la vida de Syaoran que aun no había descubierto. El parecía conocer todo sobre mi. Syaoran pareció darse cuenta porque me veía una vez mas con una mirada de ansiedad, había parado de reír.

-"Se va a ir de viaje una vez mas." Confesó por fin Syaoran. "Quizás aun no tenga una fecha pero el hecho es de que se ira. El mas largo tiempo que ha vivido con nosotros es cuando adoptó a Meiling, pasó dos años aquí... Y este año... "

-"Es el ultimo año." Completé su pensamiento y este sonrió como feliz de que lo haya comprendido.

-"Es el ultimo año..."

.

.

.

-El Puente-

.

.

.

Esa noche me vi sudando frio con el celular en mano.

'Llama!' grité interiormente. 'Solo llama!'

Marqué el numero pero corte apenas comenzó a sonar.

-"Nope. No. No puedo. Nop. No va a suceder." Declaré tirando mi celular sobre la cama con frustración.

-"Que haces?" Llegó a mi la voz de Clow desde el corredor oscuro, haciéndome saltar fuera de mi piel, no había notado cuando había abierto mi puerta.

-"Clow! Cuantas veces? Toca antes de entrar!" Lo regañé intentando calmar a mi corazón que un minuto antes había estallado como fuegos artificiales en mi pecho.

-"Pero Syaoran no esta contigo." Se defendió mi primo, sonrojándose levemente.

-"Esa no es la única razón para tocar!" Le reclamé mientras Clow, completamente ignorándome, fue a tirarse a mi cama al lado del teléfono. Parecía haberse levantado recientemente, quizás con una pesadilla? Tal vez la ranura de luz bajo mi puerta lo había atraído hasta mi cuarto.

-"Porque estabas llamando a Tomoyo a esta hora?" Preguntó mi primo espiando mis llamadas. Intente quitarle el celular, regañándolo una vez mas por su falta de vergüenza. "Se van a escapar a una fiesta? Yo la puedo llamar si quieres." Rió mi despiadado primo marcando el numero y esquivando todos mis intentos de quitarle el teléfono de las manos. "Esta sonando!" Entonó Clow con felicidad, parado sobre mi cama.

-"Clow Reed Kinomoto! Dame ese teléfono de inmediato!" Lo amenacé pero de nada sirvió.

-"Alo?" Sonó una voz de hombre en el teléfono, sonaba como si la persona no estuviera enteramente despierta. Clow colgó rápido, tomado por sorpresa.

-"A quien llamaste?" Le pregunté riendo de el.

-"Es el numero de Tomoyo!" Reclamó mi primo rojo hasta las orejas. "Sera que por fin dejo al cerdito?" Preguntó mi primo con verdadera preocupación.

Reí, Tomoyo abandonando a Eriol era imposible. Era mas seguro de que hubiera sido Eriol quien respondió al teléfono.

-"Ves lo que sucede cuando te portas mal!" Lo regañé jalándolo por una oreja hasta que estuvo fuera de mi cuarto.

-"Pero que tal si...?" Renegó Clow intentando entrar a mi cuarto una vez mas.

-"Que tal si nada! Vuelve a tu cama ya!" Lo regañé cerrando por fin mi puerta con un suspiró de alivio, no quería tener que explicarle lo complicado e inocente que era su primo, mi medio hermano. Escuché a Clow renegar unos minutos mas pero terminó por rendirse e irse a su cuarto.

Vi el celular entre mis manos, el sudor frio había sido remplazado por mi gran deseo de jugar con los nervios de mi medio hermano. A quien creía que engañaba? Cuanto tiempo mas podría bailar con su sistema nervioso sin que este sospechara de que estaba enterada? Sonreí cruelmente, debería llamar de vuelta? Respondería el o Tomoyo?

Pero antes de que me decidiera, el teléfono sonó entre mis manos haciéndome saltar por la segunda vez de la noche, era Tomoyo. Probablemente Eriol estaba en pánico? Suspiré sin decidirme si esta situación me causaba mas diversión que ansiedad. Terminé por responder, antes de que el teléfono despierte a alguien mas.

-"Sakura? Estas bien?" Llegó la voz de Tomoyo del otro lado. "Hay una llamada perdida..."

-"Ah si..." Reí con nerviosismo recordando la primera llamada. "No es nada, Clow estaba jugando con el teléfono. Disculpa si te despertó."

-"N-no hay problema... Estas segura que todo esta bien?" Insistió Tomoyo. Sospechaba que esta tenia un talento para descifrar mis emociones con tan solo escuchar el tono de mi voz, quizás tenia algo que ver con el hecho de ser una cantante. "Aun no estaba acostada, quieres darte una vuelta por aquí?" Preguntó la chica y parecía casi entusiasmada. Quizás Eriol había abandonado toda honra? Dudé por un segundo pero terminé por aceptar, ya era muy tarde para arrepentirme.

Cuando llegué a su casa, encontré a San Eriol durmiendo como en un verdadero coma, en el sillón de la sala frente a una chimenea, cubierto por una frazada de lana. Quizás estaba de verdad creando historias en mi cabeza, por lo menos por esta vez, Eriol era inocente de verdad.

Tomoyo me hizo una seña de guardar silencio y me llevo de la mano hasta otro salón que tenia un gran ventanal, todos los muebles apuntaban en esa dirección, como si el ventanal fuera un gran televisor. Desde ahí podía ver un lago extenderse a lo lejos, al final del gigantesco jardín de Tomoyo, donde un barco estaba cubierto por una lona para protegerlo del invierno. También podía ver un pequeño muelle que daba al lago congelado.

-"Eriol se quedo dormido después de la cena." Rió Tomoyo regresando a la sala, había ido a su cocina por té y galletas mientras yo admiraba su jardín. No había estado muchas veces en su casa y las pocas veces que había visitado, habiamos pasado la tarde en su cuarto. "Esta es mi sala favorita." Me informó. "Estoy tan feliz de

poder mostrártela por fin."

-"Cuantas tienes?" Pregunté con sorpresa haciéndola reír.

-"Mi casa no es tan grande en comparación a la de tus tíos." Se defendió mi amiga.

-"Si, bueno. No es como si usáramos todo el espacio, la única parte que usamos es una parte del ala oeste de la mansión... Hay muchos cuartos y salas que Yue y Yukito mantienen cerrados o en constante estado de renovación." Admití recordando las costumbres tan excéntricas de mis tíos. "Los llaman proyectos, Yukito me dejo ver algunos de ellos durante las fiestas. Y hay otra parte de la mansión que son prácticamente apartamentos para los trabajadores."

-"El cuarto que me dieron en Navidad era divino." Dijo Tomoyo recordando con felicidad.

-"Yo creo que sus proyectos son cuartos donde nos guardarían a cada uno si algún día decidieran secuestrar a todos en la familia." Le informé con toda la intención de destruir la reputación de mis tíos gemelos pero solo logré hacerla reír. "Solo ellos podrían construir un castillo de ese tamaño y llamarlo casualmente 'la casa'." Me burlé un rato mas de mis tíos recordando las grandes discusiones que esos dos tenían cuando se embarcaban en un nuevo 'proyecto', Yukito comenzaba a hacer listas interminables de todo lo que necesitarían, Yue terminaba extendiendo el plan de la casa en la mesa del gran comedor. Touya generalmente rehusaba estar presente cuando comenzaban a hacer planes y Nakuru tan solo se contentaba de temperar sus decisiones mas extremas.

Quien los detendría ahora que mi única tía se había ido de casa? Pensé con algo de miedo.

-"Bueno." Me llamó Tomoyo, regresándome al presente. "Hay algo que te este inquietando? Me sorprendió tanto ver tu llamada." Me sonrió Tomoyo con algo de tristeza mezclada en su sonrisa. "También me hizo muy feliz... No estaba segura si responderías si te llamaba de vuelta."

-"Ah, bueno... No estaba segura que responderías si llamaba del todo." Admití. "Y después, Clow me robo el teléfono. Creo que Eriol le respondió, le dio un susto también."

-"Clow sigue haciendo de las suyas." Rió Tomoyo con diversión como poniendo una curita sobre mi primer comentario. "De que querías hablar conmigo?"

-"Oh!" Exclamé, no había planeado nada, no había algo en verdad que quisiera discutir, simplemente era como un deseo de reconectar pero esto sonaba demasiado patético como para admitirlo abiertamente.

-"Oh!" Respondió Tomoyo como si hubiera adivinado. Su sonrisa pareció iluminarse y cogió mis manos entre las suyas. "Has estado sobresaltando tanto cada vez que nos juntamos que pensé que jamas volverías a hablarme normalmente." Me dijo con alivio Tomoyo.

-"Y yo que pensé que estaba siendo discreta." Me disculpé con vergüenza.

-"Eres muchas cosas pero discreta no es una de ellas." Se burló Tomoyo. "Divertida... Impulsiva... Irremediablemente despistada... Una genio ingenua..." Comenzó a enumerar mi amiga entre risas ignorando todas mis quejas y reclamos.

-"La verdad." Detuve sus burlas sintiéndome lista a confesarle algo. "Aparte de Jeffy, eres la primera persona con la que formé una verdadera amistad. Pero pelear con Jeffy es fácil para mi, lo he hecho toda mi vida. Los dos sabemos el camino de regreso, es simplemente una batalla de quien se rinde primero. Pelear contigo..." Paré en media frase, dudando. Como explicarle que no tenia ni idea de como reconstruir ese puente.

-"No te preocupes! Lo haremos varias veces!" Me respondió Tomoyo, riendo. "Así nos acostumbraremos... Pelear conmigo es fácil, sobre todo cuando todo fue mi culpa." Se disculpó Tomoyo.

Suspiré con alivio, había un puente. Lo habiamos cruzado juntas.

.

.

.

-Paces-

.

.

.

-"Deberías perdonar a tu padrino también. Sabes? Yue no es así en general." Me aconsejó mi mamá.

La observe desde su cama donde me encontraba acostada en forma de estrella, mi cabeza colgando a los pies de la cama mientras esta hacia maletas.

-"De verdad te tienes que ir ya?" Pregunté ignorando su consejo.

-"Las clases comienzan la próxima semana." Me recordó mi mamá parando por dos segundos para acariciar mis cabellos. "Ademas estarás tan ocupada con las clases, los ensayos, el comité y Syaoran que ni tendrás tiempo para extrañarme. Ya veras, se pasara todo tan rápido y el próximo año volverás a casa." Me recordó.

-"Es posible que me mudé con Tomoyo." Le anuncié. "Ira al mismo instituto que yo."

-"Quizás a una de las dos le toque Dan como profesor." Rió Susan.

-"Ugh, espero que no." Me quejé. "Tenerte a ti como profesora fue la peor experiencia de mi vida." Le reclamé.

-"Al menos estarás en la misma ciudad." Suspiró Susan con resignación. " No te olvides de llamar."

-"Haré algo mejor, visitaré." Le sonreí.

-"Yue no tiene ese lujo. Clow aun esta tan joven, a esa edad jamas te hubiera dejado vivir tan lejos de mi."

-" Me enviaste a campamentos de verano desde los cinco años!" Le recordé.

-"Pero sabia tu horario de memoria y estabas a media hora de ruta." Se defendió mi madre.

-"Porque Clow no se puede quedar? En verdad, no parece muy feliz con la idea de volver a casa."

-"Bueno, Clow a vivido en el pueblo la mayor parte de su vida. Hace dos años, quiso conocer a su mamá..." Me contó Susan como dudando en lo que podía contarme o no. "Su mamá... Yue estaba verdaderamente enamorado, como nunca antes pero ella... rompió el compromiso y dejo a Clow con Yue poco después de que este naciera. No hubo peleas, ni discusiones, simplemente se fue. Yo creo que quizás no estaba lista... No fue un buen tiempo para Yue pero puso toda su atención y amor en Clow. Cuando Clow le pidió conocer a su mamá, Yue de verdad quería de que pudieran reconectar. Es su mamá después de todo."

-"Mmmm... Pero sin sus gritos en la mañana la casa estará tan vaciá..." Me quejé. " Nakuru y Touya tampoco estarán en casa... Sabes que tortura sera vivir con el abuelo y Yue? Solo Yukito para defenderme, mi ángel de luz... Tío Yukiii!..." Reí imitando a mi primo.

-"Por eso mismo deberías parar de ignorar a tu padrino. Tan solo intenta protegerte." Me regañó mi madre cerrando por fin su maleta. "No tienes mil años para ignorarlo! Tienes meses antes de irte a la universidad!"

-"Ugh! Esta bien, le perdonaré por esta vez." Le prometí saltando fuera de su cama. "Pero sera la ultima!"

-"Si, si, así como cuando le dices a Syaoran que es el ultimo beso antes de que se vaya pero se termina quedando a dormir." Me regañó mi madre dividida entre la diversión y la desaprobación. "A estas alturas, debería mudarse a esta casa. Aunque Yelan ya perdió a Meiling, no creo que estaría feliz si te llevas a Syaoran." Se burló y le sonreí con descaro.

-"Pero es solo por vacaciones que puede pasar tanto tiempo aquí." Defendí a mi prometido. "Y la mayor parte del tiempo solo hablamos."

-"Aja..." Me respondió Susan con incredulidad pero tan solo le sonreí una vez mas antes de salir en busca de Yue. Mi madre me dejo ir contentándose de negar con la cabeza con desaprobación aunque la sonrisa en sus labios la traicionaba. La verdad Susan adoraba a Syaoran, tan solo jamas lo iba a admitir.

Suspiré con resignación, por lo menos Susan había aceptado de que se lo presente oficialmente después de la fiesta de Navidad.

Intente no pensar en la fiesta.

Intentaba constantemente no pensar en la fiesta pero era como un grano en el rostro de mi vida. Sabia que no debía tocarlo pero quería a todo precio hacerlo desaparecer. Syaoran seguía viéndome con ansiedad de vez en cuando, sobre todo cuando creía que no lo estaba viendo.

Era lo que mas me frustraba de mi estúpida personalidad, el haberlo herido tanto por culpa de mi propia inseguridad.

Suspiré una vez mas, obligándome a no pensar mas en la fiesta, tenia otra misión en ese momento.

Encontrar a Yue no fue tan difícil, estaba con Clow en la gran sala de baile donde mi primo practicaba incansablemente con su preciado violín. Sonreí divertida por los amores tan intensos de mi primo y sin pensarlo me detuve a espiarlo por la puerta entre abierta.

En apenas semanas, se había robado una gran parte de mi corazón. Y a pesar de que seguía entrando constantemente a mi cuarto sin tocar la puerta, lo que causaba situaciones se podía decir vergonzosas, hasta Syaoran había admitido de que la casa no seria lo mismo una vez que mi primo se fuera.

-"Si tío Yuki escucha esto, no me hablara por una semana." Rió Clow deformando una canción . "Falta de disciplina!" Continuó Clow entre risas imitando a Yukito cuando este estaba de mal humor.

Yue le sonrió con dulzura acariciando sus cabellos. Clow se detuvo sorprendido a ver a su padre.

-"Gracias." Le dijo Yue con una dulzura que jamas había escuchado en su voz, como si solo Clow existiera en su universo en ese momento.

-"Porque? No he hecho nada..." Le respondió Clow, feliz, fascinado pero igualmente confundido.

-"No has hecho nada, eh?" Preguntó Yue su voz cambiando a un tono mas severo. "Por ahí me enteré de que alguien había huido de casa."

-"Ah! Como?" Preguntó Clow en pánico total.

-"Tu mama llamó. Te han estado buscando desesperados." Lo regañó Yue. "Si tenias vergüenza de pedir permiso para venir, me lo podrías haber dicho y yo hubiera hablado con ella."

-"N-no tenia vergüenza... Ella hubiera dicho que no y... Es tu culpa porque solo hablabas de Sakura todo el tiempo!" Intentó defenderse mi primo pero de nada sirvió.

-"Sabes que tendrás que volver a casa." Le dijo Yue con verdadera tristeza. "Y también estas castigado. No puedes huir así de casa sin decirle nada a nadie. Cualquier cosa podría haber sucedido."

-"Se lo dije a alguien! Te lo dije a ti!" Renegó Clow. "A ella, yo no le importo, se queja de mi todo el tiempo y su nuevo esposo me odia! Yo no me quería quedar con ella desde un principio, tu decidiste eso!"

-"Sabes que no es cierto, ella quiso ser parte de tu vida. Tu eres quien me pidió conocerla." Le recordó Yue. "Y en dos años, jamas me has dicho que querías volver."

-"Es porque me votaste!" Lo acusó Clow comenzando a llorar. Comencé a pensar de que quizás no debería estar espiando tras puertas entre abiertas. "Pensé que irías a buscarme pero no lo hiciste."

-"Clow..." Intentó explicarse Yue pero Clow lo interrumpió abrazándose a el.

-"No causaré mas problemas, trataré bien a Eriol y haré todo lo que quieras. Quiero quedarme aquí!" Le pidió Clow casi como una suplica y algo en su tono de voz me dio un escalofrió, como si reconociera esa desesperación. La había escuchado antes.

'Solo quiero que todo terminé.' Llegó el susurró de mi mejor amigo en mi memoria. Negué con la cabeza, era aterradoramente similar pero Clow sonaba mas decidido que vencido.

-"Estas a mitad de año. Si de verdad quieres volver al pueblo, lo podemos discutir cuando las clases terminen pero por ahora tienes que regresar con tu mamá." Lo consoló Yue, parecía dudar de la decisión pero hasta yo podía ver que esa era en verdad la única decisión lógica a tomar. Clow no respondió, posiblemente porque sabia que su papá tenia razón. Lo escuché sollozar un rato mas, sentada del otro lado de la puerta, distraída en mis pensamientos. Aun tenia que hablar con Yue pero Clow no me agradecería si lo encontraba llorando.

Espié un poco mas, Yue seguía con Clow en brazos, lo había cargado como si fuera un bebe y parecía distraído acariciando sus cabellos. Volví una vez mas a mis pensamientos. Si la mamá de Clow era de verdad muy mala, seria mejor si mi primo se quedaba. Aun si no era mala, no quería despedirme de el.

La puerta me golpeó duro en la cabeza al ser abierta. Yue me vio con sorpresa mientras yo contenía todo el dolor de mi cráneo roto, rodando por el piso. Clow estaba dormido en los brazos de mi padrino aun abrazado a su violín.

-"Estas bien?" Preguntó Yue con preocupación. "Que hacías ahí?"

-"Buscar migajas de pan!" Le respondí de mal humor, que mas creía que hacia ahí si no espiarlos?

-"Tuviste suerte con eso?" Me preguntó con sarcasmo mientras acomodaba a Clow en sus brazos con dificultad pero con igual irremediable amor. "Esta creciendo tan rápido... Físicamente por lo menos."

-"Es tu hijo después de todo!" Lo regañé por burlarse de mi primo. Tendría que estar haciendo las paces con el pero inexplicablemente solo quería revolver sus cabellos y salir corriendo. "Sigo pensando que eres el peor padrino del universo!" Le grité como alternativa y salí corriendo, fuera de su alcance.

No tenia sentido, lo sabia pero era la mejor declaración de tregua que iba a tener de mi parte.

.

.

.

-Despedidas-

.

.

.

-"Sakura, Syaoran." Nos llamó Clow sentándose entre nosotros entrando en la colcha que Syaoran y yo compartíamos, cogió otra colcha a nuestros pies y se ocultó de pies a cabeza, abrazándose a mi cuello.

-"O-Oye!" Lo regañó Syaoran pero dándole espacio para no ser aplastado.

-"Adoptenme." Nos pidió Clow aun oculto bajo su colcha.

-"Te has peleado con tu papá?" Le preguntó con sorpresa Eriol que estaba del lado de Syaoran, con Tomoyo en sus faldas, atrapada en un abrazo. Los vi con indignación, sabia bien que todo mi prejuicio nacía de la envidia que en verdad sentía. Donde estaba la policía moral? Ninguno de nuestros tíos se habían acercado a separarlos y hacerles la vida imposible. Fujitaka no había aparecido con un cura y un litro de agua bendita. Ni un solo celular estaba apuntando hacia ellos, listo para publicar posters y rumores sobre lo que hacían o dejaban de hacer.

Abracé a mi primo, sobando su espalda, intentando olvidar mis malos sentimientos hacia mi medio hermano y mi amiga. Podía sentir lagrimas en mi hombro.

-"No te preocupes Clow, estarás de regresó mas rápido de lo que crees." Lo consolé. Syaoran se pegó mas a mi pero no intentó correr a Clow.

-"Si te cubres así no podrás ver la fogata." Le dijo Syaoran hincandolo. "Vamos, serán solo unos meses." Intento animarlo pero fue en vano. Clow nos ignoró a los dos y terminó dormido sobre la falda de los dos aun abrazado a mi, sus ojos lucían un tanto hinchados.

Era la tercera gran fogata de este año y aun así Jeff, sentado a mi lado, observaba el fuego como si viera fuego por la primera vez en su vida, era una de esas raras ocasiones donde se quedaba en completo silencio. Estaba segura que su cerebro estaba pensando en forma de poemas o su imaginación lo había llevado a otro universo: 'Ahí va la próxima tarea de literatura', pensé con diversión.

-"Jeffrey te quedaras ciego." Lo regañó Jared tapándole los ojos. Los dos estaban bajo la misma colcha pero de manera mas discreta que Eriol y Tomoyo. Me sorprendía de Jeff pero parecía mas dulce e inocente alrededor de Jared, se parecía mas al Jeff de mi infancia.

-"Sak!" Me llamó Jeff atrapando la mano de Jared y guardandola entre sus manos. "Creo que jamas me he sentido tanto en casa."

-"Estamos en un bosque..." Le reclamó Jared intentando liberar su mano pero fue imposible, Jeff le había clavado sus garras.

-"Quiero decir este pueblo." Le sonrió Jeff con ternura besando su mano. Jared parecía listo a saltar al fuego pero dejo de pelear contra las garras de mi mejor amigo. "Si no fuera por la culpa de Chase, quizás me quedaría a vivir aquí hasta que termines tu carrera."

-"Porque por mi culpa?!" Le gritó Chase sentado frente a nosotros con Meiling. "Ya te dije que mientras no le estorbes a Jared, puedes ir adonde quieras! Te puedes quedar si quieres!" Le reclamó ofendido por la acusación.

Jeff suspiró con frustración.

-"Es necio o ingenuo?" Le preguntó Jeff a Jared en susurros haciéndolo reír.

-"Jeffy, no seas corruptor!" Lo regañé en susurros.

-"Pero es mi mejor talento." me respondió Jeff con una sonrisa traviesa dibujada en sus labios.

A la mañana siguiente, me encontré abrazada a mi mamá frente a su carro, mientras Dan subía todas las maletas a la maletera con la ayuda de Yukito.

-"Portense bien!" Nos sermoneó mi madre cuando la solté por fin para que Jeff pudiera despedirse. "No quiero mas llamadas de la directora."

-"A la directora se le ha zafado un tornillo. Deberíamos pagarle un psicólogo." Rió Jeff aun abrazando a Susan.

-"Nada de hacer peticiones!" Le reclamó Susan jalandole una oreja. " Y hablaré con tu mamá. Jared de verdad es un ángel caído del cielo!"

-"Cierto?" Le preguntó Jeff con felicidad.

Mi mamá cogió su rostro entre sus manos como generalmente hacia conmigo.

-"Te mereces esto y mucho mas." Le recordó, para ser honestos Jeff necesitaba que se lo recuerden pero solo Susan podría decir las cosas con tan poca vergüenza. "No se olviden de llamarme! Especialmente tu! Ya sabemos como odias el teléfono!" Le dijo acusatoriamente a Jeff.

-"El abuelo ya textea, porque ustedes no han aprendido!" Se burló mi amigo.

-"Mandale saludos a Syaoran." Me sonrió Dan abrazándome con un suspiró de alivio falso. "Ahora eres su problema."

-"Susan! Divorciate! No lo necesitamos para criar al bebe!" Le supliqué a mi madre en broma ganándome todos los reclamos de mi padrastro y la risa de mi familia.

Una vez que todos se habían despedido, fui a abrazarme a mi abuelo, Jeff decidió apoyar su cabeza sobre la cabeza de mi abuelo ignorando todas sus quejas. Todos nos quedamos un rato en silencio hasta que el carro desapareció por la carretera.

-"Volvamos a dormir!" Me ordenó Jeff jalandome al interior de la casa. Jeff había pasado la noche en la casa solo para poder despedirse de mi mamá.

-"Vamos a despedir a Clow en menos de cinco horas." Me quejé pero Jeff me ignoró, jaladome dentro de mis sabanas y fingiendo que dormía abrazado a mi. Terminé dormida en sus garras solo para ser despertada cuando alguien jalo la almohada debajo de mi cabeza.

-"Syaoran!" Le reclamé impidiéndole de seguir asfixiando a Jeff con mi almohada. Jeffrey siguió durmiendo sin saber que casi había sido asesinado.

-"Que creen que hacían?" Me reclamó Syaoran lleno de celos.

-"Se quedo para despedir a mi mamá." Expliqué entre risas. "Nos despertamos temprano así que nos quedamos dormidos de nuevo."

Syaoran aun no parecía contento pero se sentó en la cama a mi lado, saludándome con un beso. Parecía odiar a Jeff un poco menos cada día, quizás por fin había comprendido que Jeff era de verdad como un hermano para mi.

-"Ya casi es la hora de ir a la estación." Me recordó mi prometido pegando su frente a la mía.

-"Te amo." Le sonreí jalándolo a mi para que me bese de nuevo. Syaoran sonrió aceptando mi beso.

-"Ugh! Pueden dejar sus indecencias para cuando no este presente." Se quejó Jeff estirándose descaradamente en mi cama y desenredándose de mis sabanas.

-"Es mi cuarto! Hago lo que quiera y si no te gusta, vete!" Le reclamé.

-"Y si me quedo que?" Peleó Jeff por el puro gusto de pelear. Syaoran suspiró con derrota y nos dejo pelear en tranquilidad.

Últimamente, no parecía tan dispuesto a renegar, lo que era muy raro en Syaoran. Sabia que aunque dijera que no le importaba, el hecho de que Yelan se iría de viaje lo deprimía.

Me liberé de Jeff y lo obligué a seguirme a la sala donde todos esperaban ya para ir a la estación de tren.

Clow parecía si posible aun mas deprimido de lo que había estado el día anterior mientras esperábamos en la plataforma despidiéndonos de el con abrazos y palabras de animo. Todo lo que llevaba con el era una mochila y su violín el cual por una vez no llevaba en brazos, lo había metido en su mochila como si fuera la culpa del violín el que tuviera que irse.

-"Nos veremos al final de las clases." Lo consoló Yue pero Clow lo ignoró y fue a abrazar a Yukito.

Había estado ignorando a Yue desde el día anterior.

-"No te preocupes, se le pasara." Le dijo Touya viendo que Yue estaba aun en shock.

Al parecer, Clow jamas lo había ignorado de esa manera. Hasta Eriol había recibido un abrazo de su parte antes de subir al tren.

Quizás era el hecho de ver a su violín volar por una ventana del tren cuando este comenzó a alejarse por la estación o quizás era porque yo mismo había ignorado a alguien por tres años pero por alguna razón yo dudaba que a Clow se le pasara muy pronto…

.

.

.

CONTINUARÁ