Severus lo notó.
Los ojos del niño tenían lágrimas contenidas. A su lado, el joven Weasley había empezado a disparar excusa tras excusa. Harry permaneció en silencio, pero con la mirada fija en él. Severus podía notar la tensión en sus hombros y cómo mantenía sus puños tan apretados, que hasta él empezó a sentir un hormigueo doloroso en sus palmas. Sintió que su enojo empezaba a ablandarse, pero se obligó ser fuerte. Tenía que serlo. Severus sabía que este tema aparecería tarde o temprano, tenía que conversar con el chico… estas cosas no podían seguir pasando.
'Algunos niños que han sufrido de abuso psicológico suelen pensar tan poco de sí mismos, que no creen que su vida sea importante' Severus recordó sus pensamientos el día que recibió la carta de Harry… y aquí estaba la prueba. Estaba seguro de que Harry ni siquiera había considerado las consecuencias que esta pequeña aventura podría haber tenido, o peor aún, las había considerado e ignorado deliberadamente ¡podría haber muerto, por Merlín!
Y Weasley, ese niño, con su impulsividad y tendencia a actuar antes de pensar no era la mejor influencia. Severus había notado que el menor Weasley tenía sus propios problemas de autoestima, buscando destacar entre tantos hermanos. Tendría que hablar con Minerva para que lo mantenga vigilado o hable con sus padres, lo que sea que ella decida. Ahora mismo; sin embargo, se sentía furioso, ese chico podría arrastrar a Harry en sus propias inseguridades y él no lo podía permitir.
"Silencio Weasley, no gastes saliva con tus patéticas excusas" no podía seguir escuchando al chico, todo lo que decía lo irritaba más. "Pudieron haber enviado una carta a Hogwarts si tenían problemas con la barrera, ¿o acaso enviar una nota no es algo digno para ustedes?"
Lo último lo dijo mirando directamente a Harry. El chico pudo haberle enviado una nota a través de la caja de envío en ese mismo momento sin ningún problema, sabiendo que llegaría al instante. Vio a Harry cerrar los ojos y dar un paso atrás cuando dijo eso, como si hubiese recibido una puñalada. Severus se sentía muy decepcionado con toda la situación. No quería hacer sufrir al niño, pero ya era hora de que aprenda a pensar antes de actuar, no podía seguir dando vueltas por la vida sin considerar los riesgos a su propia seguridad.
"Teniendo en cuenta que no son de Slytherin, tendré que llamar a su jefa de Casa para que ella les brinde el castigo que crea necesario. Quédense aquí y no toquen nada"
Weasley asintió en silencio, mientras Harry seguía mortalmente tieso a su lado. Cuando volvió con McGonagall, Weasley empezó nuevamente con su explicación, con Harry añadiendo suavemente algunos hechos aquí y allá. El director, que había aparecido un tiempo después, no se veía contento con lo acontecido, pero calmó las preocupaciones de los muchachos sobre una posible expulsión. Para cuando los dejaron ir a su dormitorio, Severus se sentía sumamente cansado. Frotándose la frente, llamó a un elfo para que le sirviese una taza de té, necesitaba pensar.
Tic-tac …
Tic-tac …
Tic-tac …
Dos de la mañana y Severus no podía conciliar el sueño. Seguía en su oficina, sentado en su incómoda silla, pensando en todo lo que había pasado. Ignorando los eventos más intrépidos del día, había algo que seguía perturbándolo: la barrera bloqueada. ¿cómo pudo haber ocurrido eso? Y más importante aún, ¿quién lo había hecho? Severus temía que eso fuese parte del plan de Lucius sobre el que su elfo le había querido advertir a Harry. Severus había estado intentando averiguar sobre ello desde que la criatura se presentara en el cuarto de Harry, pero no había tenido éxito en descubrir qué tramaba Malfoy. Perdido en sus pensamientos como estaba, Severus casi no escuchó un leve golpeteo en su puerta. Levantó la vista, pensando que lo había imaginado hasta que lo volvió a escuchar.
Severus frunció el ceño, ¿quién vendría a su oficina a esta hora? Si fuese algo importante, el director lo hubiese contactado por medio de un patronus. Unos golpeteos más y, de pronto, Severus lo supo. Tenía que ser Harry. Controlando sus gestos para mostrar una expresión seria, se levantó decidido. Tendría que tener la conversación que estaba temiendo antes de lo que esperaba, al parecer.
Tomó aire, abrió la puerta y … no había nadie.
Miró sospechoso el lugar vació. Poco a poco, un cuerpo empezó a aparecer. Unos instantes después ahí estaba Harry, doblando cuidadosamente la tela que lo había cubierto. Una capa de invisibilidad. Por fin, luego de una pequeña eternidad, el niño levantó la mirada. Había lágrimas secas es su rostro.
"Pasa" sabía que su voz sonaba muy dura. Harry pasó dócilmente.
Pasaron unos segundos sin decir nada, hasta que Severus se inquietó.
"Habla" exigió
"… yo… l-lo lamento" su voz era suave.
"¿y te disculpas por qué exactamente?"
"yo… N-No quise, no lo sé, p-parecía divertido en el momento y ahora el s-señor Weasley está en problemas con el Ministerio por nuestra culpa y Ron rompió su varita y no tienen dinero para comprar otra y-y aplastamos a ese árbol y yo… yo" El llanto volvió con fuerza y Harry parecía luchar por controlarse. "L-Lo s-siento mucho, señor" continuó llorando "por favor no me deje" terminó por decir, apenas haciéndose escuchar.
Severus lo observó quebrarse hasta que no pudo más. Se acercó con dos pasos firmes y aplastó al muchacho contra su pecho en un rígido abrazo. Eso fue todo, Harry empezó a llorar descontroladamente por lo que parecieron horas, mientras Severus lo sostenía, acariciando su espalda o su cabeza de cuando en cuando para tranquilizarlo.
Finalmente, Harry logró calmarse lo suficiente como para poder sentarse en un sofá que Severus había transfigurado en medio del llanto. Le dio un pañuelo al niño y este lo tomó algo avergonzado por su exhibición.
"Potter… Harry, mírame"
Harry lo miró, sorprendido por el uso de su nombre, sus ojos estaban rojos.
"Quiero que entiendas… No estoy enojado porque Weasley rompiera su varita o porque el sauce boxeador haya sufrido daños, aunque estoy seguro que lo que le hicieron no se compara a lo que ustedes sufrieron en sus metafóricas garras"
Harry pareció sonreír por un segundo, luego su expresión culplable volvió "¿Entonces es porque el señor Weasley se metió en problemas con el Ministerio porque los muggles nos vieron volar en su coche?"
"Lo que sucedió con el señor Weasley sí es importante, va a tener que pagar una multa y no creo que esté en la mejor situación económica, tal como están las cosas"
Harry se vio más culpable, si eso era posible "¡Yo lo pagaré! Es mi culpa, fui un idiot-"
"Pero" Severus lo interrumpió antes de que Harry decidiese empezar a donar su dinero por cada infracción cometida "No es esa la principal razón de mi enojo. Es algo que debiste tener en cuenta antes de actuar imrpudentemente, es verdad, pero hay algo que estás pasando por alto"
Harry lo miró confundido.
"¿He lastimado a alguien más, señor? Ron tenía unos moretones, pero Madame Ponfrey dijo que estaría bien… y no recuerdo que algo se nos haya caído mientras volábamos, como para haber lastimado a un muggle… aunque estábamos algo distraídos tratando de arreglar el accionador de invisibilidad" Harry empezaba a divagar nerviosamente "¿Hay heridos, señor?" preguntó con ansiedad.
Severus suspiró "No, Harry, no hay heridos, solo unos cuantos muggles traumatizados, pero nada grave"
Harry seguía confundido.
"¿No lo entiendes, verdad?" Harry negó con cautela "¡Tu vida estaba en peligro, pudiste haber muerto! ¿qué hubiese pasado si te caías desde esa altura, o si hubiesen chocado contra algún edificio?"
Severus observó a Harry abrir los ojos en shock, casi incrédulo, sin poder entender del todo que alguien más se estuviese preocupando por su integridad física.
"Yo…"
"Tú simplemente ignoraste los riesgos que tu pequeña aventura pudiese haber tenido sobre tu vida"
"Usted… usted estaba preocupado por mí, señor?"
"¡Claro que estaba preocupado, niño idiota!"
Harry lo miró asombrado y, momentos después, empezó a sonrír lentamente, a pesar del insulto que acababa de recibir. Severus suspiró, el niño ciertamente había sido tan abusado, que la idea de que alguien se preocupaba por él era casi irreal.
"Quita esa sonrisa de tu cara. ¿es así como quieres honrar el sacrificio que hicieron tus padres por ti? ¿Lanzándote al peligro?"
"No, señor" El niño dejó de sonreír inmediatamente.
"Quiero que entiendas que tu vida es importante... que no te pongas en riesgo tan inconscientemente"
"prometo que no lo volveré a hacer, señor"
"No, Harry, no es algo que puedas prometer así no más. No quiero que simplemente lo digas porque es algo que me importe a mí, quiero que tú mismo consideres tu vida como algo valioso"
La mirada confundida volvía a apareceren su rostro.
"Soy conciente de que tus familiares te han hecho creer que tu vida no vale la pena, pero déjame decirte que estaban completamente equivocados"
"…"
Harry se quedó callado, mirando un punto fijo en el suelo.
Severus levantó suavemente su rostro "Tal vez sea difícil verlo ahora, pero vamos a trabajar en ello, lo prometo"
"Sí, señor"
"Quiero que cada mañana te mires al espejo y digas tres aspectos positivos de ti mismo, lo que sea, durante una semana y luego, antes de dormir escribirás lo que dijiste en un cuaderno. Cuando acabe la semana vendrás acá y discutiremos sobre ello"
"¿De acuerdo?" Harry sonaba inseguro.
"¿Es eso una pregunta?"
"De acuerdo" Harry repitió con voz más firme.
"Muy bien, ahora… ¿por qué has venido a mi oficina a las 2 de la mañana? ¿no se te ocurrió que a esta hora podría estar durmiendo?"
"¿Usted duerme, señor?" Severus levantó una ceja "Lo siento, sí, pregunta estúpida, por supuesto que usted duerme, no se me ocurrió…"
"Evidentemente" Observó a Harry reprimir un bostezo. "Creo que es hora de que vuelvas a tu torre, tú también duermes, después de todo"
"Sí, señor" Harry sacó de su bolsillo la tela que había doblado cuando llegó.
"¿Cómo conseguiste una capa de invisibilidad, por cierto?"
"Era de mi padre, me llegó como regalo de navidad el año pasado"
"Ya veo… si encuentro que la estás usando para saltarte las reglas, te la confiscaré por un mes" Su voz no dio opción a réplicas.
"Per-" Severus levantó una ceja. Harry suspiró y encorvó los hombros "está bien"
"Sin embargo, creo que tu capa facilitará mis planes para que salgas del castillo sin ser notado. Necesitas un corte de cabello deseperadamente"
"¿Está sugiriendo que me escabulla del castillo, señor?" los ojos del muchacho empezaron a brillar.
"Estoy sugiriendo que te quedes callado y me sigas obedientemente para podar ese arbusto al que hacer llamar pelo"
"Claro, señor, lo que usted diga" Fue dicho con ojos brillantes y una sonrisa que prometía problemas. Severus reconsideró su decisión, hasta que Harry se quitó un mechón de pelo de la cara. No, definitivamente necesitaba un corte.
"Bueno, ahora vuelve a dormir"
"Sí señor, buenas noches" Harry empezó a irse.
"Potter" el niño se detuvo en la puerta y volteó a mirarlo curioso, con un toque de precaución.
"¿Señor?"
"Quiero que escribas un ensayo detallando todo lo que pudo haber ido y/o fue mal en tu pequeña aventura, me lo entregarás en clase junto con tu ensayo de pociones"
Escuchó a Harry tragar fuerte.
"Sí señor, entiendo"
"Muy bien, buenas noches"
"Buenas noches" repitió, más apagado.
Severus miró su oficina un rato más y suspiró. No conseguiría pensar nada más esta noche. Sintiéndose cansado, se dirigió a su recámara. Dormir no le vendría nada mal.
"A ver… mmm… sé cocinar?"
Harry se había levantado temprano, a pesar de haberse acostado tan tarde, para cumplir con la tarea que le encomendó Snape sin interrupciones. Así que ahí estaba, mirándose al espejo, intentando encontrar aspectos positivos sobre sí mismo. Era más difícil de lo que había pensado. Se sentía inseguro y algo tonto hablando con su reflejo.
"Mmm… me gustan mis ojos…" 'Eso es positivo ¿verdad?'
"Y … ermm... Hedwig dice que no dibujo tan mal?" ¿Eso contaba? No estaba seguro, pero lo dejaría así por hoy.
Agotado mentalmente, Harry se metió a la ducha. Cuando terminó de alistarse, regresó al cuarto y empezó a ordenar en su mochila todos sus documentos. Poco a poco, sus compañeros de cuarto empezaron a levantarse de la cama, Harry esperó hasta que Ron se hubiese terminado de alistar y juntos bajaron a la sala común a encontrarse con Hermione, quien ya los esperaba con el seño fruncido. Estaba molesta con ellos todavía por todo lo ocurrido. Harry esperaba que se le pase pronto, el ambiente no era muy amigable.
Después de haber ido a la oficina de Snape en la madrugada, Harry sentía que un peso se le había levantado de encima. Todavía se sentía culpable, pero al menos sabía que que su profesor todavía estaría ahí para él y eso lo tranquilizaba bastante. Se prometió a sí mismo dar lo mejor de sí para no decepcionarlo. Además, Snape tenía razón, no estaba honrando a la memoria de sus padres poníendose en peligro. 'Y mi vida es importante' Harry se recordó mentalmente, Snape había dejado en claro eso y Harry tenía que empezar a pensar que así era.
"¡Oh, Merlín, por favor no!" La voz de Ron lo sacó de sus pensamientos, ya estaban sentados en el Gran Comedor y las lechuzas habían comenzado a repartir el correo.
"¿Qué pasa?" preguntó curioso, Ron sonaba en pánico, sosteniendo una carta roja.
"Es un vociferador" Su amigo volteó a mirarlo con horror. Estaba mortalmente pálido y sus pecas sobresalían espantosamente.
"¿Un qué?" Preguntó Hermione curiosa, mirando el sobre rojo con cautela.
"Ábrelo antes de que estalle, será peor" dijo Neville, frente a ellos. También miraba el sobre rojo con cara de espanto.
Harry estuvo a punto de preguntar cuál era el gran problema. Creía haber leído en algún lado que en China daban sobres rojos con dinero para ocasiones especiales. ¿Acaso algún ser altruista había leído lo que pasó y le había enviado dinero a Ron para que su padre pudiese pagar la multa? De ser así, no entendía por qué sus amigos se veían tan espantados. Pero, antes de que pudiese indagar al respecto, Ron abrió el sobre y…
El caos estalló. La voz de la señora Weasley llenó el Gran Salón con sus reprimendas y todo el mundo había volteado a observar el escándalo. Harry se sentía terrible, el señor Weasley no solo tendría que pagar una multa, también tendría que pasar por una investigación ¡¿y si lo despedían?!. La señora Weasley mencionó en un punto que él y Ron podrían haberse matado. Harry sintió que una pesada bola de plomo se asentaba en su estómago. Culpable, volteó a mirar la mesa de profesores. El director Dumbledore se veía serio... sus ojos, por una vez, no brillaban. La profesora McGonagall tenía el ceño fruncido y no parecía dispuesta a perdonarlos prontamente. Lockhart se estaba arreglando el cabello, usando una cuchara como espejo. Por último, se atrevió a mirar a Snape, pero este no estaba mirándolo. Harry estuvo a punto de regresar la vista a su plato, cuando vio a Snape hacer un movimiento de manos. Su profesor le hacía señas con los dedos para que comiese… sin mirarlo. Se veía extraño.
Harry volvió a observar a sus amigos, mientras tragaba un gran bocado, aunque no sintiese hambre. A Ron parecía habérsele ido el apetito, lo cual lo preocupó bastante. Hermione y él se miraron sin poder hacer nada y, cuando ella parecía que iba a decir algo para recriminarlo, Harry se lo impidió. Ella suspiró, pero aceptó no comentar, en cambio instó a su amigo a terminar su desayuno. Neville, siendo un amigo comprensivo, empezó a conversar de cualquier cosa, buscando distraer a Ron de lo que acababa de pasar. Era una tarea difícil, teniendo en cuenta los susurros que llenaron el lugar. Cuando estuvo acabando su desayuno, Harry agarró su jugo para dar un último sorbo y sintió que había cambiado de sabor. Estuvo a punto de escupirlo, pero se contuvo. Eran sus pociones nutricionales. Terminó su "jugo" de un trago y volteó a mirar a Snape de nuevo. No lo miraba todavía, pero tenía una sonrisa de suficiencia en su rostro. De alguna manera Harry se sintió mejor. 'Las cosas van a estar bien' se dijo a sí mismo.
