Capitulo 7
Inuyasha entro sin avisar a la oficina de su hermano mayor, este se encontraba frente a su laptop moviendo el ratón inalámbrico con una mano mientras que con la otra sostenía el teléfono. Al verlo inmediatamente se despidió de su interlocutor para dirigirle toda su atención.
— ¿Qué hiciste con Bankotsu? — pregunto sin rodeos.
— Es más difícil de lo que pensé. Naraku estaba allí aconsejándolo en mi contra.
— Ese maldito — gruño. — no se lo voy a permitir.
— Si no fuera por que estaba allí hablando en mi contra habría convencido a Bankotsu en cuestión de segundos.
— Voy a buscarlo y a exigirle que deje todo este juego. Su objetivo soy yo.
— No me parece recomendable que hagas eso.
— ¿Y qué quieres que haga?, ¿sentarme aquí y ver como ese malnacido acaba con el trabajo que tanto te ha costado? No Sesshomaru voy a enfrentarlo y…
—Kikyo estaba con él — No pensaba decírselo, pero al ver la determinación de su hermano para con Naraku decidió que fuese preparado.
— ¿Cómo? — palideció. Kikyo
— Ella estaba con Naraku, la vi en las oficinas de los Yamada esperándolo.
— Así que lo acompaña a todos lados, pues es mejor así matare dos pájaros de un solo tiro.
Sesshomaru contesto su teléfono después de escucharlo sonar por dos veces seguidas. Inuyasha aprovecho su distracción para salir de la misma manera que había entrado.
— Rin porque no subes a tu habitación, probablemente los señores llegaran también tarde hoy — La Sra. Lee la miraba con gesto de cariño. Desde su llegada se había encargado de que se sintiera lo mas cómoda posible. Al principio a Rin le parecía molesta, pero poco a poco se había ido acostumbrando al trato casi maternal de la misma. Según lo que habían conversado la Sra. Lee fue contratada en un principio para cuidar a Sesshomaru y desde entonces se había quedado allí, aunque estaba más que claro que este ya no necesitaba su cuidado, ella luego de la separación de los señores ocupo el papel de ama de llaves, y hasta la fecha seguía siendo así. Las gemelas en cambio habían nacido en la mansión producto de los amoríos de una mucama, lastimosamente esta falleció en el parto. El Sr. Taisho decidió que las gemelas se quedarían y serias criadas en la mansión y podrían quedarse hasta que ellas decidieran lo contrario.
Ayumi la menor de las gemelas acompaño a Rin a su habitación alegando que ella tampoco quería quedarse sola. Tras hablar sobre los amoríos entre el chofer y la mucama, el jardinero que despidieron por intentar seducir a la Sra. Lee, decidieron pasar a contar anécdotas de niñas, las caídas, los regaños, ambas habían perdido a sus padres muy jóvenes así que se entendían muy bien la una a la otra.
— Sabes — Ayumi hablaba con un brillo de diversión de sus ojos — en invierno la casa solía estar sola, La Sra. Irasue hacia mucho que no vivía aquí y el Sr. Inutaisho después de la muerte de la Sra Izayoi se dedicó completamente a su empresa por lo que siempre estábamos solos al cuidado de la Sra Lee.
— No entiendo, ¿Quién es Izayoi?
— Es la mamá de Inuyasha, cuando Sesshomaru tenía cinco años el engaño a la Sra. Irasue y tuvo un hijo con Izayoi a partir de allí la Sra dejo la mansión y Sesshomaru solo pasaba las vacaciones con nosotros, esto fue así hasta que el Sr Inutaisho falleció y Sesshomaru se mudó a la mansión para hacerse cargo de todos sus negocios.
— ¿Hace cuánto tiempo fue eso?
— Hace 9 años. Sesshomaru tenía 19 e Inuyasha 14 cuando eso ocurrió. Y La Sra Izayoi llevaba 12 años de haber fallecido.
— Inuyasha y Sesshomaru son medios hermanos — le resultaba casi imposible de creer por el gran parecido que tenían y sobre todo por la forma en la que convivían.
— Al principio se odiaban — dijo Ayumi adivinando lo que estaba pensando — Sesshomaru culpaba a Inuyasha de la separación de sus padres. Pero después de su muerte algo cambio en ellos y comenzaron a llevarse bien. Aunque yo más bien pienso que fue porque ambos han vivido cosas parecidas y por ello se comprenden tanto el uno al otro.
Rin asintió.
— Cuando éramos niños Sesshomaru solía hacerle muchas bromas a Inuyasha, a veces también participábamos solo por miedo a que también nos hiciera algo — sus ojos manifestaban un deje de diversión — recuerdo una vez que utilizamos unas maderas para deslizarnos sobre la nieve pero a Inuyasha le dio la que estaba a punto de romperse y el resultado ya te lo imaginaras, termino revolcado con varias capas de nieve encima. También recuerdo que el refresco lo agitaba antes de dárselo y cuando Inu lo abría se mojaba todo. Esos tiempos fueron realmente divertidos.
Rin se sentía confusa con tanta información, jamás se imaginó que Ayumi fuera a contarle todas esas cosas. Inuyasha y Sesshomaru medios hermanos, jamás se lo habría imaginado. Sesshomaru haciendo bromas eso sí que menos lo habría imaginado.
— Y luego a Sesshomaru se le subieron los humos a la cabeza — Dijo Rin con desdén.
— ¿Cómo dices? — pregunto ladeando la cabeza.
— Sesshomaru, se volvió un amargado e insensible después de heredar la empresa.
— ¡No!, claro que no — lo defendió — No fue por eso que se volvió así, hasta hace poco él seguía siendo el mismo de siempre, si cambio fue por esa…
— Ayumi ya es hora de que vayas a dormir — Una voz proveniente del pasillo interrumpió lo que estaba a punto de contarle.
— Voy — respondió levantándose de su asiento.
— Espera… ¿Por culpa de quien Sesshomaru se volvió así?
— Después te cuento, todavía hay mucho de qué hablar.
Y salió de la habitación.
Temprano en la mañana de nuevo Sesshomaru no desayuno con ella y esta vez Inuyasha tampoco lo hizo. Termino su comida casi por inercia y decidió ir a leer el diario al jardín antes de que llegara su tutor para las clases del día. Repaso las noticias sin muchas ganas sentada sobre un bonito mueble de mimbre con cojines blancos, situados en la terraza principal de la casa, al frente podría vislumbrar la majestuosa piscina en forma de luna que precedía a una especie de bar ubicado en el medio de esta.
Nada le llamaba la atención más de lo mismo, deportes, farándula, sucesos, Rin seguía repasando los títulos sin ganas hasta que dos fotos y un nombre llamaron su atención.
"Sesshomaru Taisho colaboro con la policía para capturar a dos peligrosos delincuentes"
"El Arquitecto y empresario jefe de la Constructora Taisho se tomó parte de su tiempo para colaborar con la policía regional para atrapar a dos peligrosos delincuentes buscados por el robo a mano armada en varias casas de la urbanización Sengoku de la ciudad de Tokio. La captura tuvo lugar en la mansión Kurama luego de un extenso plan organizado por ambos…
... Los ladrones llevan por nombre Ginta y Hakaku Kaname, hermanos de 15 y 17 años respectivamente….
…Actualmente la policía se encuentra trabajando en conjunto con el empresario para capturar a los demás miembros de la banda y a su líder del clan Kitsune."
La hoja tembló en sus manos, y no se dio cuenta de que la había arrugado hasta que su tutor que acababa de llegar le pregunto qué le sucedía.
— Nada — respondió tratando de mantener la calma. Ese desalmado se la iba a pagar, ¿Cómo pudo hacerle eso a sus amigos? Como no puede controlarlos como a mi decidió meterlos presos. Los demás miembros del clan, los Kitsune como les había puesto Koga era una serie de jóvenes, la mayoría menores de edad que seguían fielmente sus órdenes para hacerse un nombre en los barrios bajos de la ciudad. Ella había sido parte de eso, no conocía al tal Koga pero si a Ginta y Hakaku, ellos la habían llevado a la casa de Sesshomaru, afortunadamente ellos no entraron y lograron escapar, pero ahora el desalmado que prometió que no le haría nada ls suyos si ella se quedaba y obedecía los acababa de meter a la cárcel. No se lo perdonaría y cuando llegara iba a escucharla así tuviera que pasar la noche en vela esperándolo.
