Draco observó a la criatura, retador. Había observado cómo Potter había logrado obtener el respeto de uno de ellos, con todos los demás aplaudiendo por su audacia. ¿Qué tan difícil podía ser? Él también lo lograría, estaba determinado.

"No creo que mirarlo de esa forma te ayude" dijo una voz socarrona a su izquierda.

Draco se giró para encontrar a Nott mirándolo con sorna. ¿Qué le pasaba a él? Había sentido la mirada del niño en distintas ocasiones ese día.

"Como si tú lo hicieras mejor" se burló, el hipogrifo con el que estaba trabajando el pelinegro había tenido que ser contenido. Draco no sabía qué pasó con exactitud, pero al parecer Nott había estado distraído y, cuando hizo la reverencia, le terminó dando un cabezazo al animal.

"Sí, bueno, error de cálculo" suspiró el otro, melodramáticamente.

Draco resopló y regresó su atención a su hipogrifo. Sabía que tenía que mirarlo fijamente, mostrar seguridad y respeto. Con cuidado se empezó a inclinar. El hipogrifo lo miró atentamente por unos segundos. Sentía que empezaba a sudar por la tensión hasta que, al fin, el animal empezó a inclinarse poco a poco, pero un ruido al otro lado lo alertó y el hipogrifo se alzó alarmado, a punto de embestir contra él. Draco cerró los ojos, esperando el impacto sin poder hacer nada, pero alguien lo agarró de la túnica y lo sacó del camino.

"Mierda... eso estuvo cerca" dijo Nott, todavía agarrando fuertemente su túnica.

Draco miró sorprendido, había estado a punto de ser atacado. El gigante barbudo que se hacía llamar maestro llegó luego, preguntando si todos estaban bien. Draco miró alrededor, buscando la fuente del disturbio y giró los ojos frustrado cuando supo lo que había pasado. 'Por supuesto' pensó. Longbottom había dejado caer su libro bestial cerca de uno de los hipogrifos, haciendo que este se asustara.

"Ni siquiera sé si culpar a Longbottom por su ineptitud o al barbudo por hacernos comprar estos libros" susurró.

"Ya sabes, solo tienes que acariciarlo para que se calme" comentó Nott, de modo casual. Draco lo sabía, el gigante les había dicho eso al empezar la clase, mientras todos expresaban su descontento.

"Cómo sea" se volteó y miró frustrado a su hipogrifo, se veía desconfiado de nuevo. 'Bueno, a empezar de nuevo' Se puso serio y se dispuso a la tarea, pero la mirada persistente del otro niño lo distrajo. "¿No tienes otro lugar a dónde ir?" dijo irritado.

"Ah bueno, sí, de nada por salvar tu vida" dijo el otro con sarcasmo goteando cada palabra. Draco se sonrojó un poco, porque era cierto después de todo. Se sintió avergonzado de que alguien haya tenido que ayudarlo.

"Sí, bueno, gracias, cómo sea" soltó "¿Vas a quedarte ahí parado?"

"Es divertido observar cómo intentas congeniar con la vida salvaje" Draco pudo oír la burla en su voz y sintió que se erizaba ¡Él iba a lograr ganarse el respeto de este hipogrifo y ese engreído lo iba a notar! Más determinado, volvió a mirar a su hipogrifo.

Unos minutos de tensión después, soltó una gran sonrisa ¡Lo había logrado! El hipogrifo se había inclinado ante él. Sintiéndose victorioso, volteó a mirar Nott, presumido. El niño tenía un brillo de respeto en sus ojos cuando lo miraba. Complacido, levantó la cabeza arrogante y se acercó al animal, para intentar acariciarlo. Sintió algo de temor, pero el emplumado parecía receptivo.

"¡Bien hecho! Miren todos, así se debe hacer" gritó el gigante, acercándose a donde se encontraban.

"Debo admitir que fue sorprendente" susurró Nott. Draco sonrió altanero.

"Bien hecho Malfoy ¿Vas a montarlo?" preguntó Potter, quien se había acercado junto al gigante.

Potter se detuvo al costado de Nott y pasó un brazo por su espada, mirando a Draco expectante. Draco no entendía la amistad que tenía Potter con Nott y Greengrass, pero sabía que solían frecuentar. El ojiverde lo seguía mirando, sin ninguna animosidad, pero Draco pudo notar algo de cautela en su postura.

Antes de que pudiese responder, el barbudo lo había agarrado y colocado en la espalda del hipogrifo, como había hecho con Potter al inicio. Draco se sujetó alarmado cuando el animal emprendió vuelo, pero sus nervios fueron rápidamente reemplazados por una sensación de libertad. El paseo fue corto y cuando regresó a tierra firme, unos pocos Slytherins asentían con aprobación.

"Vamos, tienes que volverlo a intentar, solo porque le diste un cabezazo a uno de ellos, no quiere decir que el resto te odie" escuchó decir a Potter, guiando a un reticente Nott a un grupo de hipogrifos. "Mira a Neville, asustó al suyo, pero aún así lo sigue intentando"

Draco miró divertido cómo Nott miraba asustado a una de las bestias. El pelinegro notó su mirada burlona y se giró con resolución, mirando al animal a los ojos.

Al final de la clase, incluso Longbottom consiguió hacer que su hipogrifo se incline ante él, para asombro de Draco, aunque nadie más que él y Potter llegaron a montar a alguno.

Con todo, sintió que había sido un buen primer día.

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"Dobby lo siente, pero no puede ayudar más al joven maestro"

Draco observó al elfo mover las orejas abatido. Se había colado a su dormitorio y le había llevado libros de defensa, para ayudarlo a aprender el encantamiento patronus, pero lamentablemente, no podían llegar más lejos que eso. Draco sabía la pronunciación correcta y el movimiento de varita, pero nada sucedía y no sabía qué estaba haciendo mal.

"No te preocupes Dobby, gracias por los libros"

Suspiró y se tiró cansado a su colchón. Los demás ya habían bajado a desayunar. Agotado, se fue a dar una ducha rápida, tenía clase de pociones esa mañana.

Se apresuró por los pasillos y logró llegar a tiempo al salón. Miró alrededor, Vincent y Gregory ya estaban acomodándose en una mesa con Blaise Zabini y lo saludaron alegre al verlo entrar. Draco asintió y buscó un sitio disponible. Lamentablemente, el único lugar libre era al costado Potter y Nott. Acomodó sus cosas a la derecha de Potter con desgano. Potter asintió a modo de saludo respetuosamente.

"Shhhshhhh" escuchó de repente. Miró alrededor, extrañado hasta que notó a serpiente que salía de la manga del ojiverde. La misma serpiente alada que había visto ese día en el tren, aunque ahora no tenía ningún ala sobresaliendo. Draco se preguntó si se lo había imaginado.

"Amigo, todavía no puedo creer que tengas una serpiente de mascota" dijo Weasley atrás de ellos, estaba sentado entre Finnigan y Granger.

"¿Tienes una serpiente de mascota?" preguntó incrédulo.

"Tengo un vínculo con él, así que puedo mantenerlo" dijo Potter, tan tranquilo como si estuviese hablando del clima.

Draco miró atentamente al animal. Era azul hielo con algunas líneas azul oscuro y llevaba puesto un traje naranja con lunares amarillos. Aunque la serpiente era ciertamente impresionante, se veía ridícula en esa cosa. Draco no pudo evitar resoplar al verlo.

"Lo sé, parece un payaso ¿no?" susurró Nott, a la izquierda de Potter, mirándolo con diversión. Draco no pudo evitar estar de acuerdo.

"Veo que todos ya se han familiarizado con el nuevo accesorio de Potter, ahora, si dejara de quemar los ojos de los demás con esa ridiculez, estaría agradecido" llegó la voz de Snape con un tono peligroso. Acababa de entrar al salón. "Presten atención, hoy haremos una solución para encoger y no toleraré ningún error ¿queda claro?"

Todos asintieron temerosos y se pusieron a trabajar.

Draco se concentró en cortar sus raíces de margarita. Pociones era su clase favorita y solía despejar su mente cuando estaba trabajando. Le dio una mirada de reojo a los ingredientes de Potter mientras trabajaba y se dio cuenta, complacido, que él lo estaba haciendo mucho mejor. Dejo sus raíces perfectamente cortadas a un lado y se dispuso a pelar el higo seco, cuando escuchó a Finnigan susurrar detrás de ellos.

"Ron, ¿has oído? Han encontrado a Black merodeando cerca de acá"

Draco detuvo momentáneamente lo que hacía. ¿Había escuchado bien? Black estaba cerca... y él todavía no se sentía preparado para ir tras él. Con cuidado, siguió pelando su higo a la vez que intentaba recolectar más información. Potter, a su derecha, también parecía interesado.

"Sí" continuó Finnigan "una muggle lo vio, ellos creen que solo se trata de un prófugo simple, ya sabes, pero cuando la policía llegó, Black ya no estaba"

"Cielos ¿crees que logre colarse al castillo?" susurró Weasley, aunque casi todos en la fila pudieron oírlo.

"¡Longbottom!" bramó Snape, de repente, haciendo saltar a casi medio salón. "¡muchacho tonto ¿cuántos bazos de rata has añadido?!"

Draco echó una mirada curiosa a la poción del niño. Claramente, había hecho algo mal, ya que su caldero echaba chispas naranjas, cuando la poción debía ser verde. Hizo una mueca, preguntándose cómo rayos había logrado ese color. Greengrass y Thomas, que estaban a ambos lados de Longbottom, lo miraron con simpatía. Draco resopló y volvió a su poción, no queriendo cometer ningún error. Potter podría haber mejorado en todos sus cursos, pero Draco sabía que podía hacerlo igual de bien, o incluso mejor, sobre todo en pociones. Era obvio que el ojiverde no tenía un don para la materia.

"¿Qué hago?" escuchó a Longbottom susurrar, nervioso, buscando ayuda.

"Neville, ¡¿acaso no puedes leer algo tan simple?!" gritó Granger. Draco se sorprendió por lo áspera que sonaba la niña ¿no se suponía que los Gryffindors se apoyaban unos a otros?

"L-lo siento" susurró el nervioso niño apenado, pero al parecer volvió a cometer otro error, porque Granger volvió a hablar exasperada.

"¡No! ¡¿Acaso no lees que solo dice unas gotas de jugo de sanguijuela?!, ¡No seas idiota!"

Draco no pudo evitar voltear sorprendido

"¡Hermione!" gritó Potter a su costado, tan asombrado como él "No seas tan dura con Nev, hoy no es un buen día"

Draco vio con horror, casi en cámara lenta, cómo la niña se volteó para seguir gritando, pero al mover la varilla con la que agitaba su caldero bruscamente, logró salpicarle a Potter unas gotas del caliente líquido verde que estaba preparando.

Potter siseó de dolor y su serpiente salió disparada, amenazante. En su mano se empezaron a formar ampollas rápidamente.

"¡¿Quieres calmarte, Granger?!" gritó Greengrass fríamente, mientras se levantaba bruscamente y se apresuraba a revisar la mano de Potter. Draco se estremeció ligeramente ante el tono amenazante de la rubia.

"¡Harry! Lo siento tanto, no sé lo que me pasó, he estado tan estresada, ¡Lo siento!" se lamentó Granger al darse cuenta de lo sucedido, mirando todo con sus grandes ojos marrones.

"¡¿Qué está pasando acá?!" preguntó Snape, al notar el alboroto. Era obvio para todos que se encontraba sumamente disgustado.

"Yo... lo lamento, fue mi culpa profesor" informó Granger con voz queda.

Draco notó que Greengrass y Nott intentaban aliviar el dolor de Potter, aunque este no parecía tan afectado teniendo en cuenta su estado, solo tenía un ligero ceño fruncido. Su mano ahora mostraba un dedo encogido y unas manchas rojas purulentas.

"Potter, ve a la enfermería, Longbottom, acompáñalo, no tiene caso que sigas en esta clase de todos modos, es obvio que no lograras preparar nada de calidad" Algunos Slytherin se rieron burlonamente. Greengrass volvió a su sitio con reticencia, lanzándole una mirada envenenada a Granger en el camino. Nott tampoco se veía contento con la situación.

Potter y Longbottom se apresuraron fuera del salón, sin decir ninguna palabra. Snape los observó brevemente antes de voltearse para encarar a Granger.

"10 puntos menos para Gryffindor por causar disturbios, le sugiero que se tranquilice ¿o acaso no puede con la presión del día a día escolar?" parecía una pregunta simple, con el objetivo de burlarse de las capacidades de la castaña, pero Draco notó que sus ojos negros brillaban con peligro al formular la pregunta, como si supiese algo que el resto no y estuviese muy disgustado por ello.

"N-no, profesor, lo siento" susurró la niña, encogida.

Snape se burló antes de mirar al resto.

"¿Qué miran?" gritó "Ya deben estar terminando sus pociones"

Draco volvió a su trabajo con prisa. Miró a su izquierda algo frustrado ¿cómo iba a probar que era mejor que Potter si el niño ni siquiera estaba ahí? Se consoló un poco al notar que la poción de Potter, si bien era del color correcto, no era del tono exacto que debía ser.

"¿Competitivo eh?" susurró Nott un poco más allá, con una sonrisa descarada, aunque todavía se veía preocupado por su amigo. Draco se burló y decidió ignorarlo, volviendo a concentrarse en su poción.

"Caray Hermione, has estado algo irritable últimamente... tal vez deberías ir a la enfermería" escuchó susurrar a Weasley con preocupación.

"No, estoy bien, solo necesito descansar un poco" respondió Granger con voz terca.

Draco se desconectó del resto de la conversación, ya casi acababa su solución para encoger. Dio los últimos toques y empezó a limpiar su mesa, mientras su mente vagaba de nuevo al hecho de que Black podría estar cerca. Ahora ¿cómo iba a hacer para atraparlo? Necesitaba practicar más... y necesitaba aprender el encanto patronus si quería husmear por los alrededores del castillo tranquilo. Había estado considerando seriamente una de las sugerencias de Dobby y parecía que no tenía otra opción. Era hora de pedirle ayuda al profesor de Defensa.


Severus esperó con impaciencia hasta que el último estudiante entregara el vial con la muestra de poción que habían realizado. Guardó todo, recogió sus cosas y se aseguró de que cada mesa estuviera en orden, antes de dirigirse a la puerta. Pensaba ir directamente a la enfermería.

"Pss- profesor" un susurro le llamó la atención.

Se detuvo abruptamente. Miró alrededor, no había nadie ni dentro del salón ni por los pasillos.

"Harry" suspiró. El muchacho no se podía quedar tranquilo a que curaran sus heridas ¿verdad?

El cuerpo del niño apareció poco a poco ante sus ojos. Severus no perdió tiempo y exigió ver su mano para revisarla detalladamente. Estaba en perfectas condiciones.

"¿Duele?"

"No, en realidad... me quemé una vez mientras cocinaba, eso dolió más"

Severus levantó una ceja, pero decidió no comentar nada al respecto. Estaba seguro de que los detestables muggles estaban involucrados de alguna manera.

"¿Qué clase tienes después?" preguntó en su lugar, soltando la mano del niño una vez satisfecho con su inspección.

"Defensa" dijo con incertidumbre "He oído que sus clases son muy buenas" añadió, pareciendo dudar de decir eso frente a él.

"Me imagino" dijo con voz despectiva. "No es que tengan a nadie decente con quien comparar sus clases"

Harry sonrió de lado. El niño estaba empezando a copiar sus gestos de manera inconsciente. 'Como un hijo imitando a su padre' llegó un pensamiento traicionero. Sabía que cada día pensaba más en el niño como si fuese su hijo.

"Por cierto, quería preguntar... he oído que Hermione está llevando todos los electivos ¿han hecho un horario especial para ella? ¿crees que debería hacerlo yo también? Me parece algo injusto que solo ella tenga la oportunidad, sinceramente"

"No han creado ningún horario especial y te recomiendo encarecidamente que no intentes llevar toda esa carga académica"

"Pero no entiendo, cómo está llevando todo... juraría que se ha multiplicado también. Nev dice que estaba en una de sus clases a la misma hora en la que estaba en una de las mías" Harry tenía el ceño fruncido en una mezcla de confusión e indignación "¿Hay un hechizo para eso?"

Severus suspiró. Consideró mentir, pero sabía que el grupo de amigos de su hij- de Harry lo resolvería tarde o temprano.

"Minerva abogó al inicio del semestre para que a la señorita Granger se le permitiera el uso de un giratiempo para que pueda llevar todas las asignaturas"

"¿Un giratiempo?" preguntó confuso.

Severus le explicó los usos y limitaciones de tal dispositivo, esperando el momento en el que el niño explotara de indignación. No se decepcionó.

"¡Pero eso no es justo!" gritó "Yo también tengo buenas calificaciones ¿por qué solo ella tiene ese privilegio?"

"Me parece sumamente irresponsable que el director haya permitido que un niño maneje un artefacto tan regulado por el ministerio" comenzó "meterse con el tiempo puede traer consecuencias fatales si no se respeta las reglas y, obviamente, toda la presión está afectado a esa niña" terminó con molestia, recordando el incidente. ¡Si eso le hubiese caído a Harry a los ojos, pudo haber quedado ciego! Ignoró el hecho de que el ojiverde tenía lentes y era casi imposible que algo así hubiese pasado. "Te prohíbo que intentes lo mismo, tu salud mental es más importante que unos cursos y muchas de las asignaturas ni siquiera son relevantes para tu futuro"

Harry parecía querer discutir, pero luego se desinfló.

"Bueno, sí, Hermione no parece ser ella misma" aceptó.

"Ya estás llevando tres electivos que te abrirán muchas puertas" decidió tranquilizar al niño, sintiendo algo de orgullo al verlo tan preocupado por su educación.

"Gracias" dijo Harry con una sonrisa complacida.

"Además, deberías preocuparte más en mejorar tu preparación de pociones, en vez de aventurarte en nuevos cursos sin sentido, no creas que no me di cuenta del error que cometiste en la preparación"

El niño hizo un puchero avergonzado y se cruzó de brazos.

"Estoy seguro de que lo hubiese podido arreglar" dijo con petulancia.

"Tal vez debas rendirte y aceptar que no tienes el don" dijo burlón, sabiendo que eso lo molestaría.

Harry soltó un sonido indignado.

"Voy a mejorar, ya lo verás"

"Te creeré cuando lo vea, ahora ve a prepararte para tu siguiente clase"

Harry resopló, pero le dio una sonrisa antes de partir. Severus suspiró y miró alrededor, no tenía otra clase ese día. Salió del salón sin rumbo fijo, hasta que decidió establecerse en el aula de profesores con un libro. Estuvo leyendo un rato en cómodo silencio, interrumpido esporádicamente por los ruidos que salían del armario al fondo de la sala. Un boggart se había colado y el lobo tuvo la brillante idea de mantenerlo para una de sus clases. Honestamente, pensó que ya se había deshecho de él.

Su lectura fue interrumpida con un sonido de pasos acercándose. Curioso, levantó la mirada. Lupín había llegado con el grupo de Gryffindors de tercer año. Sonrió despectivamente al grupo de estudiantes que se amontonaban dentro, enfocándose especialmente en Granger. Todavía sentía molestia por la niña. No, él no era sobreprotector, era simplemente la incompetencia de Granger lo que lo molestaba. Sí, solo eso.

Notó que Lupín miraba a todos sonriente. Supuso que les iba a enseñar a combatir al boggart en el armario. Consideró quedarse a ver cómo el grupo lograba manejar a la criatura, pero decidió no hacerlo, no quería que el boggart lograra colarse ante él y revelar sus miedos. Cuando Lupín empezó a cerrar la puerta, lo detuvo.

"Ten cuidado, Lupín, hay algunos estudiantes claramente ineptos en este grupo" dijo, con intención. Escuchó a Longbottom atragantarse, seguramente pensando que se refería a él.

"Tonterías Severus, estoy seguro de que todos lo harán excelente" dijo el lobo con una sonrisa alentadora dirigida hacia el niño nervioso.

Severus se burló y caminó hacia la salida, no sin antes palmear el hombro de Potter subrepticiamente al pasar, enviando su apoyo sutilmente.

"Síganme por favor" escuchó decir al lobo. Escuchó a los niños asombrarse por los sonidos del armario y ya no supo más cuando la puerta se cerró detrás de él.

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Severus sintió un tic nervioso en su ojo mientras escuchaba los susurros al pasar. ¡Era indignante! Longbottom había logrado ridiculizarlo en la clase de Defensa. ¿Era tan aterrador para ser el boggart del niño? ¡por Merlín! Cómo se le había ocurrido al muchacho vestirlo con las túnicas de su abuela. Caminó hacia su despacho más furioso con cada paso que daba, había pasado una semana y los rumores de lo ocurrido aún seguían.

"Profesor"

Harry lo miraba divertido, desde el sillón donde estaba acomodado. Su serpiente, que ahora lucía una mini túnica de Slytherin le rodeaba el cuello, crecía rápidamente cada día.

Severus emitió un gruñido a modo de saludo y cerró la puerta.

"Ya sabe, en realidad no se veía tan mal" dijo Harry con diversión goteando en cada sílaba.

"Shhhshhs shh" siseó Farid y Severus juraría que la serpiente le estaba dando una mirada socarrona.

"Cállate" gruñó malhumorado, sentándose en el sillón frente a Harry. El niño sonrió, pero Severus pudo ver que algo lo preocupaba desde hace una semana. Había esperado pacientemente a que él mismo sacara el tema.

"¿Los... los demás profesores creen que soy débil? Preguntó el ojiverde de repente, con voz suave, sin hacer contacto visual.

Severus parpadeó. Así que eso era lo que lo había estado molestando.

"¿Qué te hace pensar eso?" preguntó, curioso.

"El profesor Lupín no me dejó enfrentar al boggart" Bueno, eso explica por qué el niño no había hablado extasiado sobre cómo había vencido a la bestia como el resto de sus compañeros. "Yo... estuve pensando ¿sabes? Pensé que un dementor podría aparecerse y no me dio tiempo de pensar en cómo convertirlo en algo gracioso, pero estaba preparado para lanzar el hechizo... y cuando el boggart aterrizó frente a mí, antes de que pudiese cambiar, Lupín me hizo a un lado y se enfrentó él mismo a su bola de cristal o lo que sea... ¿por qué? ¿acaso creyó que me iba a desmayar de nuevo?" terminó su historia, obviamente molesto por lo ocurrido.

Un dementor... curioso.

"Sinceramente no creo que Lupín haya pensado en que tu boggart se convertiría en un dementor" comunicó. No le apetecía defender a Lupín ni su razonamiento, pero tampoco quería que Harry se sintiera mal. "Deberías preguntarle si fue intencional, en todo caso, que te aclare por qué lo hizo" decidió decir al fin. "Pero te aseguro, Harry, que ningún maestro piensa que eres débil... es más, es increíblemente molesto oír sobre lo asombroso que eres en sala de profesores" añadió rodando los ojos.

Harry sonrió divertido y parecía más tranquilo.

"Hablando de molestias, ¿podrías dejar de intimidar al pobre de Neville? En serio lamenta mucho lo que pasó"

"Lo pensaré cuando crea que ha sido suficiente" O sea, nunca, añadió mentalmente.

"Bueno... por cierto, hizo que sus duendes le tomaran fotos a la planta que me está cuidando, mira, esta creciendo muy bien ¿no crees?"

Severus observó las fotos mostradas con interés. El espécimen estaba creciendo en perfectas condiciones. No podía esperar para tener una muestra y usarla en sus experimentos.

"¿Crees que pueda enviar algunos pétalos en algún momento?"

"Dijo algo sobre una fecha de maduración, creo que podría hacerlo a fines del siguiente mes, ¿quieres que se lo pida?"

"Estaría agradecido"

"¿Tanto como para detener la intimidación?" preguntó el muchacho, con un brillo en sus ojos. Severus sonrió de lado.

"Podría considerarlo"

Harry se rio entre dientes y volvió a su lectura. Severus se fue a su escritorio y se acomodó a corregir ensayos. Pensó en lo que le había dicho Harry... ahora tenía una idea de cómo enseñarle al niño el encantamiento patronus y probar su resistencia sin tener que enfrentarlo a un dementor real.