El calamar gigante nadaba tranquilo. Era un buen día: no había estudiantes alrededor lanzándole piedras o incluso libros. ¡Estaba cansado de ser víctima del vandalismo de los pequeños desconsiderados! Un día de estos, él demostraría de lo que era capaz... solo debían esperar.

"¡Nooooo!"

Una multitud de gritos interrumpió su breve paz. Curioso, decidió asomar la cabeza para ver de dónde procedía tanto alboroto. A lo lejos, vio que el cielo estaba algo nublado y distinguió unas sombras caer a gran velocidad. No muy lejos, observó cómo dos objetos cayeron entre las ramas del sauce boxeador. Una de las ramas arrojó con tal fuerza uno de los objetos, una escoba, que terminó cayendo en su cabeza sin consideración alguna. La otra escoba, todavía enredada entre las ramas del sauce, empezó a ser despedazada por la brutalidad del árbol en movimiento.

Ahora, el calamar era un ser pacifico, según lo que él podía considerar... años de paciencia con estudiante tras estudiante arrojándole cosas debía contar para algo ¿verdad? pero... esto era el colmo... ¿ahora incluso los árboles le lanzaban cosas? esta ofensa no la iba a permitir. Toda la tranquilidad inicial se evaporó para dar paso a una ira vengativa. Oh, él ya no se limitaría a recibir golpes ¡claro que no! Con eso en mente, el calamar se dispuso a destruir el objeto que le había sido arrojado.

"No veo nada, ¿estás segura de que es por acá?" escuchó cerca al lago, unos momentos después.

"Sí, y apúrate, Harry estaba muy preocupado por su escoba" dijo otra voz.

Cuando levantó la cabeza, vio, como sospechaba, a los delincuentes que siempre iban a lanzarle rocas, él reconocía muy bien esa voz en particular. Todavía alimentado por su ira, sostuvo los restos de la escoba en sus tentáculos y lo lanzó lo más fuerte que pudo con tal puntería que cayó en la cabeza de su acosador frecuente. Satisfecho, volvió a sumergirse en el lago.


"¿pero qué?" Theo cayó al suelo, golpeado y confundido. Desde el lago le acababa de caer los restos mojados de... una escoba. ¡La escoba de Harry!

"Por Morgana" dijo Daphne, cubriendo su boca con sus manos y viéndolo con preocupado horror "la escoba de Harry" susurró. Claro... Daphne no se preocuparía tanto por él. Bufando, se sacó de encima el cadáver de lo que una vez fue una buena escoba.

"Vaya... ¿crees que tenga arreglo?" preguntó, analizando los restos.

"¡Esto es tu culpa!" gritó de repente su rubia amiga. Theo se giró indignado. ¿cómo esto podría ser su culpa? ¡él era la víctima! "Si no te la hubieses pasado molestando al calamar gigante todo el tiempo, no se hubiese desquitado con la escoba de Harry, estoy segura"

"¿De qué estás hablando? Además, te recuerdo que tú también has molestado al calamar en varias ocasiones" dijo molesto.

"Cállate y ayúdame a juntar las piezas" le respondió, sin pedir disculpas "Harry quedará devastado" suspiró. Eso era cierto... Harry amaba volar y ver su escoba así... Theo no se lo quería imaginar.

Con pesar, miró alrededor, pensando, hasta que vislumbró un escenario más horrible del que tenía delante. Una escoba... hecha pedazos. No como la de Harry, que por lo menos podía ser reconocible a simple vista. No, ¡esa escoba estaba hecha trizas! No parecía más que astillas irreconocibles amontonadas no muy lejos del sauce boxeador.

"Por las barbas de Merlín..." susurró, espantado.

"¿Qué pasa?" preguntó su amiga, que había terminado de recoger los restos y acomodarlos en ¿una sábana? ... ah, no, era su capa. Sacudiendo su cabeza, señaló el lugar de la tragedia.

"Oh... esa debe ser la escoba de Malfoy, pobre" dijo, con algo de lástima, pero sin mucha importancia. Theo, que ya suponía tal hecho, miró a su amiga con la boca abierta. Había hecho un escándalo hace unos segundos por una escoba que, a comparación del destrozo que estaba allá, parecía tener solo un rasguño.

"Ten algo de empatía, esa escoba era increíble" dijo, volviendo a mirar la escena. "Voy a recogerla" decidió. Si la escoba de Harry no tenía arreglo, la de Malfoy no se salvaría ni con un milagro.

"Date prisa, debemos volver a la enfermería" dijo su amiga impaciente, pero acompañándolo.

Theo se acercó con cautela, viendo al sauce moverse levemente. Los restos estaban a una distancia prudente, felizmente. Con cuidado, lanzó un hechizo para levitar cada astillita y, al igual de Daphne, se quitó su capa para envolver la escoba destrozada. Cuando se levantó, asintió hacia su amiga y empezaron a caminar.

"Nott" escuchó que lo llamaban. Daphne bufó impaciente, pero se detuvo junto a él. A unos metros, acercándose rápidamente, estaban Crabbe y Goyle. Theo levantó una ceja, preguntándose qué querían.

"¿tienes la escoba de Draco, cierto?" preguntó Goyle. Theo asintió, reticente.

"Él preguntó por su escoba hace poco, hemos venido a buscarla, pero vimos que la recogías antes de que llegáramos"

"Oh" dijo, sin ganas. "Bueno, aquí tienen... suerte dándole la noticia" escuchó a Crabbe tragar fuerte y sintió un poco de satisfacción por eso. Al menos él no sería el portador de malas noticias. Bueno, no para Malfoy al menos... miró a Daphne, que seguía esperando y juntos caminaron hasta la enfermería. Crabbe y Goyle los seguían a unos pasos de distancia, algo incómodos por tomar el mismo camino.


Draco golpeó su cabeza contra la almohada. Había tenido que soportar al equipo de Gryffindor alrededor por un buen tiempo. Weasley, Granger y Finnigan también habían ido a ver a Potter y habían comentado lo molesto que se encontraba el director con el ministerio. Al menos eso lo consoló... esperaba que los dementores no volvieran a aparecer tan cerca de nuevo, pero si eso pasaba, estaría preparado. Sonrío un poco al recordar el incidente, había podido lanzar un patronus y hacer frente a esas bestias... claro, con ayuda de Potter, pero aún así, tenía que contar ¿cierto?

"¿Estás mejor?" preguntó alguien.

Draco parpadeó, solo Crabbe y Goyle lo habían ido a visitar hasta ahora. Levantó la cabeza y vio a la Weasley menor mirándolo con algo de preocupación. Levantó una ceja, curioso, mientras se acomodaba mejor.

"¿Por qué no lo estaría?, los dementores no son rival para mí" dijo con una media sonrisa, algo altanero.

"Sí claro" susurró la pelirroja, rodando los ojos, pero esbozando una sonrisa. "fuera de bromas... estuvieron increíbles... pudimos ver cómo ahuyentaron a los dementores, todos están hablando de eso, el director estaba a punto de lanzar un hechizo, pero se detuvo cuando vio que lograron ahuyentar a todos"

Draco se sentó un poco más erguido. Saber que había logrado impresionar a todos se sentía muy bien, pensó que estaba un paso más cerca de ser reconocido como un gran mago, un héroe incluso.

"¿Tú crees que puedas enseñarme el hechizo?" volvió a hablar la chica, con algo de incertidumbre en la voz.

Draco levantó una ceja, mirándola con consideración. Sabía que los dementores la estarían afectando casi tanto como a él... tal vez podría ayudarla, pero ¿era lo suficientemente capaz de enseñarle a alguien un hechizo tan complicado como aquel?

"Podría intentarlo" dijo al final, algo inseguro. Ambos sabían lo que el otro había pasado y Draco podía entender su deseo de aprender el patronus.

Unas risas interrumpieron su conversación. A dos camas de él estaba Potter conversando con Longbottom, una rubia de Ravenclaw y Greengrass menor. Se reían de algo que esta última había dicho, aparentemente. Draco miró la escena con algo de molestia. Potter tenía a su serpiente rara en su cuello y hasta ella parecía reírse.

"¡Amigo! Pero mira cómo estás, no pareces en un buen estado para recibir noticias, tal vez debamos volver otro día, ¿no es así Daphne? Ven, vámonos, vámonos todos, dejemos al pobre descansar" Nott entró gritando y gesticulando exageradamente, empujando a sus amigos hacia la salida, que lo miraban confundidos.

"No seas idiota" le gritó Greengrass, golpeando su nuca con brusquedad. Draco reprimió una sonrisa. A su izquierda pudo escuchar a Weasley soltar una risa que disimuló tosiendo.

"¿okaaay? ... ¿todo bien chicos, pasó algo?" Preguntó Potter algo divertido por el espectáculo de sus amigos, antes de mirarlos preocupado "¿pasó algo con mi escoba?" eso pareció desatar el caos.

"Bueno, algo así como que pasó algo con ella, pues... sí, ¿no crees Daph? Se podría decir que sí" decía Nott.

"Harry... quiero que respires, mira, tal vez todo esto tenga solución" decía Greengrass al mismo tiempo.

La escoba... Draco se había olvidado de la suya hasta que escuchó a Potter preguntar por ella. Recordando que la suya también se había caído, les pidió a sus amigos ir por ella. Dichos amigos, se encontraban entrando a la enfermería pálidos y con paso fúnebre, cargando algo entre sus brazos. Draco temió lo peor.

"Chicos... deténganse, solo díganme qué pasó" dijo Potter exasperado. Nott y Greengrass se miraron y, asintiendo, desenvolvieron de una la capa que traía la rubia. Draco miró espantado... la escoba de Potter estaba destrozada. Los restos mojados parecían cubiertos de lodo y... ¿algas? Draco se estremeció.

"Qué horror" susurró Weasley a su lado y Draco estuvo de acuerdo. Potter, que miraba su escoba en shock, volteó en su dirección con expresión confundida. Longbottom y la rubia de Ravenclaw le daban palmaditas en la espalda.

"Estoy soñando... ¿cierto?" preguntó. Draco no sabía si se estaba dirigiendo a él, ya que tenía la mirada vacía, hasta que enfocó su vista y lo miró intensamente "dime que estoy soñando" rogó. Draco lo miró aturdido y negó con la cabeza, tan espantado como él.

"Harry" susurró Greengrass "Harry te juro que encontraremos una solución" dijo y Draco bufó incrédulo, eso... ¡eso no tenía arreglo! Pero lamentó haber hecho ruido al instante, la mirada asesina de la rubia se enfocó en él y Draco se estremeció. "¿Y tú qué ves, Malfoy? Tú eres el menos indicado para decir algo"

Draco la miró confundido. Sintiendo algo de miedo se giró hacia sus amigos, que estaban parados en la puerta sin hacer ningún ruido. Ambos lo miraron con pena.

"¿Dónde está mi escoba?" preguntó, casi exigiendo. Los chicos se acercaron poco a poco y, al pie de su cama, depositaron la túnica que traía los restos de su Nimbus 2001. Draco ahogó un grito lastímero.. su escoba no estaba destrozada, no... ¡estaba pulverizada! Volteó a mirar a todos los presentes. Sintió que Weasley le ponía una mano en el hombro, algo reconfortante. Los demás miraron espantados la escena e incluso Greengrasss, que había estado furiosa, miraba con algo de lástima las astillas que tenía delante. Nott se movió inquieto y Draco notó que no veía a su escoba, sino a Weasley. Restándole importancia a ello, volteó a mirar a Potter.

"Esto no puede estar pasando" dijo, lastímero.

"No... estamos soñando, estamos atrapados en una pesadilla" respondió el ojiverde.

"Sí, una pesadilla, eso es..." concordó, asintiendo con la cabeza.

"Sí... de alguna manera los dementores nos han dejado inconscientes, viviendo una pesadilla horrible" Sí, eso tenía sentido, Draco asintió, fervientemente de acuerdo con ello.

"Harry" habló la chica de Ravenclaw "mírame" Potter volteó a mirarla y Draco observó que la serpiente del chico lo envolvía y siseaba rítmicamente. El gryffindor poco a poco volvía en sí, dejando a Draco atrás en sus delirios sobre dementores y escobas. "Harry, todo estará bien" decía la chica

Draco deseó que alguien le pudiera decir eso. Todavía quería creer que esto no era más que una pesadilla, pero tenía que hacer frente a la realidad.

"Bueno... mira el lado bueno... ahora tienes una excusa para comprar otra... una mejor, ya salió un nuevo modelo" dijo Weasley, tratando de animarlo. Draco la miró confundido ¿comprar otra? Draco no pensaba pedir la ayuda de su padre y sabía que sería un movimiento estúpido gastar todo lo que había ahorrado hasta el momento en una escoba... pero ¿tal vez su madre podía ayudarlo? Tal vez ella podía hacer algo sin que su padre se entere ¿cierto?

"Sí, claro, otra.." susurró, todavía pensando en ello. Volvió a mirar los restos de su fiel escoba, abatido. Notó algo y levantó la cabeza para mirar a sus amigos "¿de quién es la capa?" preguntó, al ver que ambos tenían las suyas bien puestas.

"Ermm... sí, lo siento, es mía" dijo Nott, carraspeando, vio que la pequeña Greengrass le susurró algo, divertida, pero Nott la ignoró y se acercó a ellos. Miró su capa, sin saber qué hacer... Draco supuso que estaba pensando dónde colocar las astillas para recoger su capa.

"Aquí" dijo Weasley, alzando su mochila "tengo un compartimento con encanto de expación" y luego de ello, procedió a levitar los restos dentro de su mochila, sin notar la mirada intensa de Nott. Draco se preguntó si tenía algún problema con ella o con los Weasley en general. No podía ser porque era una gryffindor, después de todo paraba con Potter por todos lados. Crabbe y Goyle miraron a la chica con cautela, pero sin veneno y la ayudaron a acomodar todos los pedacitos en su lugar.

"Listo" la chica sonrió "ya puedes recoger tu capa"

Nott hizo aquello y se retiró en silencio, sin agradecer.

"Entonces.. ¿cómo paso esto exactamente?" escuchó que la menor Greengraass preguntaba. Draco se volteó, queriendo oír la historia.

"Bueno, cuando estuvimos buscando la escoba de Harry, el calamar le lazó los restos de la misma a la cabeza de Theo" empezó a hablar la rubia "sigo pensando que es una venganza, por todas las veces que él lo ha fastidiado antes" Draco levantó una ceja, imaginando la escena.

"¡Hey! Eres tan culpable como yo" gritó el pelinegro.

"De todos modos, Theo vio que unos metro más allá estaba la escoba de Malfoy" la rubia volteó a mirarlo "creemos que fue el sauce boxeador" terminó.

Claro... el árbol infernal, no había forma de que su escoba se salvara. Eso explicaba por qué la escoba de Potter estaba mojada y la de él no. Suspirando, se volvió a acostar, sin querer pensar en nada.

"Volveré más tarde" dijo la pelirroja a su lado, notando su estado de ánimo.

Draco parpadeó en su dirección, no había pensado que Weasley lo visitaría de nuevo. Siniténdose algo consolado por ello, asintió. Crabbe y Goyle se quedaron un rato más, antes de irse. No se dio cuenta en qué momento los amigos de Potter se habian retirado también, pero en cierto punto, se dio cuenta de que ya no había ruido a su alrededor, más que el suave ronquido de Potter. Su serpiente permanecía alerta a su lado, mirándolo de cuando en cuando. Era una magnífica serpiente.


"¡Ginny, ven para acá! ¡No te atrevas a irte sin responder!" la voz de Ron se escuhaba por toda la sala común.

Harry miró a Neville y ambos rodaron los ojos. Ron hacía un alboroto cada semana sobre lo mismo. No había tomado bien la noticia de que su hermana se había hecho amiga de un Slytherin... y no cualquier Slytherin, ¡Malfoy! Incluso Harry tenía que admitir que se había sorprendido un poco al ver a la chica visitar al rubio en la enfermería, pero bueno... sabía que ambos habían vivido experiencias similares y eso había ayudado a acercarlos, así que pudo comprender un poco su extraña amistad.

Ron pisoteó el suelo molesto al ver a su hermana desaparecer detrás del retrato de Sir Cadogan, el único retrato con la valentía suficiente de cuidar su entrada después del caos con la señora gorda.

"Calma amigo, no es como que estén saliendo ni nada" dijo Seamus, tratando de calmarlo, pero esas fueron las palabras incorrectas. Las orejas de Ron se pusieron tan rojas como su cabello y Harry temió que salieran humo de ellas. Inseguro, miró alrededor, buscando a Hermione. Tal vez ella podía calmarlo, pero la chica estaba en una mesa, con libros alrededor y ojeras bajo los ojos.

"Hermione se ve fatal" dijo Neville. Harry asintió de acuerdo con él.

Un fuerte ruido lo sacó de sus pensamientos. Scabbers subió corriendo las escaleras hacia el cuarto de los chicos, huyendo del gato de Hermione. Ron, aún molesto, volteó a mirar acusatoriamente a Hermione, pero al verla, lo pensó mejor. Sin poder decir nada, subió molesto, dando trompicones hasta el dormitorio.

"Pobre Ron, no la ha pasado bien últimamente" dijo Neville, al verlo partir.

Harry se había sorprendido por la actitud de Ron cuando se había enterado de la reciente amistad de su hermana. Ciertamente, no había reaccionado así cuando Harry había empezado a pasar el rato con dos Slytherins el año pasado... pero bueno, Harry no era parte de su familia y Ron tenía una enemistad particular con Malfoy, así que tal vez era más difícil aceptar aquello. Se estremeció al imaginar el lío que se armaría cuando Ron descubriera que Malfoy intentaba envenenar a su rata.

"Interesssante" siseó Farid.

'¿Qué pasa?' preguntó mentalmente. Farid ojeaba el libro que Nev tenía abierto en su regaso.

"Aquí hay un árbol que produce frutos sabor a ratón" dijo su serpentino amigo "Harry, quiero ese árbol, consssíguelooo"

"¿Qué?" preguntó en voz alta, algo asqueado "Nev, qué rayos estás leyendo?"

Neville lo miró curioso.

"Los experimentos fallidos más famosos en herbología" dijo, como si fuera lo más natural del mundo. Harry le dio una mirada al libro junto a su amigo y notó que habían cosas más horribles que el árbol que quería Farid, aunque también habían datos interesantes y árboles que realmente le gustaría tener.

"¿Por qué estás leyendo esto?" preguntó curioso.

"Luna y Tori encontraron un árbol cerca al bosque el otro día que tiene hojas que aullan, quería ver si era parte de un experimento fallido" respondió su amigo emocionado. Harry sonrió, sería interesante ver ese árbol.

"¡Basta, entre Ron y tú me van a volver loco, deja esos libros y ve a dormir ahora mismo!" gritó Seamus de repente.

Harry volteó sorprendido y miró a Seamus con los brazos en las caderas, mirando a Hermione con el ceño fruncido. La castaña lo miró con ojos vacíos y con un sonoro pop, dejo caer su cabeza sobre sus papeles. Un ronquido se escuchó segundos después. Seamus la miró alarmado, con la boca abierta, sin saber qué hacer. Harry sospechó que cuando la envió a dormir, no se refería exactamente a eso. Su amigo lo miró en busca de ayuda y él se encogió de hombros, sin idea de qué hacer tampoco. Al final, Seamus suspiró derrotado y arrastró a Hermione hacia uno de los muebles vacíos, para que pudiera dormir más cómoda.

"Espero que Hermione pueda descansar algo durante las vacaciones de navidad" habló Nev.

"Creo que pidió quedarse... escuché que quería tener acceso a la biblioteca"

Neville se quedo callado y miró preocupado a la castaña. Harry también se quedó mirando a su amiga sin saber cómo ayudarla... podía ser muy terca.

"Entonces... ¿me comprarás ese árbol?" dijo Farid. Harry negó fuertemente a través de su enlace mental.


¡Hola! Me alegra leer que les está gustando la historia (Gracias Luna Black y Ana Luisa por comentar :3). Espero que les guste el nuevo capítulo :) y me disculpo por cualquier error que encuentren.