Capitulo 20
Rin sostenía la delicada tarjeta contra su pecho, aún tenía el olor de su perfume, no podía estar equivocada, no había otra persona con esas iniciales y ese perfume en la mansión. Que Sesshomaru le hubiera comprado un pastel la había sorprendido totalmente, ni siquiera se imagino que él pudiera estar al corriente de su cumpleaños. Trato de recordar el momento en el que volvió pero no pudo recordar que llevase nada en la mano. Sería una broma acaso, quizás alguien más escribió la nota y le puso el perfume de Sesshomaru pero gastarse esa cantidad de dinero en una broma era algo ilógico.
Se dejó caer en su cama con la tarjeta aún en su pecho, se preguntó que estaría haciendo Sesshomaru en ese momento y si sería bueno que ella le agradeciera o si sería mejor esperar hasta el otro día. Rin soltó un largo suspiro, quizás la bestia no era tan mala del todo.
Estuvo rato pensando en si debía o no ir a la habitación de Sesshomaru, después de todo la última vez que estuvo allí resultó ser un completo desastre. Ir a la habitación de un hombre a estas horas de la noche en definitiva no era algo sensato, pero, realmente quería agradecerle. Si de algo estaba segura era de que Seshomaru no andaba comprándole un pastel a todo aquel que conociera que cumpliera años.
Y si hacía lo mismo que el, pensó, eso era lo que tenía que hacer, solo iría y le dejaría una nota por debajo de la puerta. Rápidamente busco un bolígrafos y un papel y lo coloco sobre la mesita de escritorio. No quería escribir algo muy empalagoso, quizás lo mejor era responder de la misma forma que él.
"Gracias por el pastel, ha sido muy especial para mí.
Profundamente agradecida.
Rin"
Doblo el papel y lo guardo en su bolsillo. Se puso los zapatos y salió de su habitación cuidadosamente.
La casa estaba desolada, a esta hora un poco más de las 11, la mayoría estaba durmiendo o en su habitación. Los pasillos largos y vacíos daban un poco de miedo y más aún si recordaba las historias de terror que le había contado Ayumi un día. Según ella en las habitaciones vacías de repente se escuchaban ruidos extraños de cosas cayéndose y cuando entrabas todo estaba completamente en su lugar.
Sacudió su cabeza tratando de sacar de su mente la voz de Ayumi y se concentro en la puerta que tenía al frente. Era la habitación de Seshomaru. Sólo tenía que agacharse e introducir el papel por la endija de la puerta, sin embargo desde la habitación se escucho un fuerte estruendo, como de alguien o algo cayéndose y un cristal rompiéndose.
El frío del miedo recorrió el cuerpo de Rin erizado todos sus vellos. Dios solo a ella se le ocurría estar sola en los pasillos a mitad de la noche, pero esa habitación no estaba vacía, dentro estaba Seshomaru y si se había caído. Rin no lo pensó más y se adentro en la habitación.
Al contrario de lo que pensaba las lámparas ubicadas a ambos lados de la cama estaban encendidas. pero no podía ver a nadie y si de verdad era un fantasma. Sin embargo al adentrarse más pudo verlo tirado en el piso, recostado a la cama, con una botella en la mano y un vaso partido a medio metro de el. Rin se quedó helada al ver su mirada posada en ella. Esperaba un comentario filoso, o que le dijera que se fuera pero solo se quedó allí estático mirándola.
— Yo... recogeré los vidrios — dijo Rin tratando de sonar lo más calmada posible.
El solo asintió.
Rin recogió con cuidado los fragmentos de vidrio y los arrojo con cuidado en el cesto de la basura del baño, era la primera vez que entraba en el baño de Seshomaru, era casi el triple del tamaño del baño de su habitación. Estaba decorado en tonos blancos y negros, lo que más le llamó la atención fue una bañera para dos personas ubicada al fondo junto a un ventanal inmenso. Se preguntó hacia dónde tenía la vista.
Salió del baño y se obligó a ver nuevamente a Seshomaru, tenía un aspecto horrible, aún tenía el pantalón que llevaba temprano, estaba descalzo y la camisa la tenía tres botones de arriba sueltos y la corbata colgaba holgada aún de su cuello. Su mirada le recordó a un depredador y muy a su pesar temía que ella fuese la víctima.
Se obligó a decir algo al ver que definitivamente él no le diría nada. —Yo vine a dejarte esto — señaló el papel que había dejado en la mesita.
Seshomaru estiro el brazo para que Rin le pasara la nota.
— Supongo que no necesita mi ayuda para levantarse de allí así que me iré. Que tenga una feliz noche.
Comenzó a caminar hasta la salida sin detenerse a mirar si leía o no la nota.
—Quédate.
Rin se paralizó, la bestia que no quería su compañía le estaba diciendo que se quedara.
— Cierra con llave y ven.
Rin obedeció sin objetar y sin saber por qué. su mente estaba en blanco.
—Siéntate — señaló el lugar junto a él. — Bebe. — le ofreció la botella que tenía en la mano.
— Yo nunca he tomado.
— Será la primera vez entonces.
El mismo coloca el frío pico en su boca instando la a tomar del caliente líquido, Rin sintió arder su garganta y terminó tosiendo como una tonta frente a él.
— La segunda vez lo harás mejor.
— No, no quiero tomar más de eso.
— Es wisky y es carisimo. No lo llames eso — la reprendió. Rin negó nuevamente. Seshomaru suspiro.
—¿Cuál es el sentido de que te quedes si no vas a emborracharte conmigo?
—No vine a emborracharme y puede ser carisimo pero no me gusta.
— La primera vez suele ser así, luego te acostumbras.
Volvió a colocar la botella en su boca, esta vez Rin tolero mejor el líquido color caramelo.
Seshomaru sonrió de satisfacción al verla.
Ay por Dios la bestia estaba sonriendo.
—Sabes creo que estas seduciendome para luego llevar mi alma al infierno. — le dijo Rin con desconfianza.
—Si te estuviera seduciendo no estarías allí sentada, y al infierno no sería precisamente el lugar al que te llevaría.
Rin sintió la cara caliente y se imagino lo roja que se debía de ver en ese momento. Esta vez ella misma tomó la botella para beber un trago. Su comentario lo había afectado más de lo que le hubiera gustado. Por un momento se imagino a Seshomaru tratando de seducirla, como se sentiría tener sus manos sobre su cuerpo. Un calor incipiente apareció en ella hasta terminar en el delicado punto que guardaba en sus piernas. Sacudió la cabeza para encontrarse con la mirada ardiente de Seshomaru quien le estaba ofreciendo más licor. Apuro el nuevo trago sintiendo que ya estaba que se quemaba por dentro.
Decidió que era mejor hablar o hacer algo porque al paso que iban terminaría emborracharse pronto.
—¿Por qué quieres emborracharte? —Pregunto tratando de alargar el próximo trago.
Pero Sesshomaru no respondió.
Rin se negó cuando el le ofreció la botella.
—No beberé hasta que no respondas.
—Bien yo respondo y tu tomas un trago decente. —Se había dado cuenta de que ella solo estaba sorbiendo pequeñas cantidades del licor.
—Ok ¿Por qué quieres emborracharte? – pregunto de nuevo.
—No lo sé.
No le estaba mintiendo, decía la verdad. Trato de recordar lo que había estado habiendo ese dia, temprano estuvo encerrado hasta que Mayu lo llamo para informarle que Lion estaba en su oficina, aunque Jacken e Inuyasha se estaban ocupando de la empresa, Mayu sabia que Lion era solo asunto de Sesshomaru, ninguno de los dos estaba al tanto de su existencia. Sabía que Lion le había dicho algo al final de su conversación que había propiciado que comenzara a tomar, pero irónicamente no lo recordaba. Las maravillas del alcohol, realmente funcionaba. Lo siguente que recordaba era haber estado conversando por teléfono con alguien mientras conducía de regreso, esa voz le era muy familiar, claro, era Jacken y habían discutido por Rin, no podía recordar por que discutían pero al final la discusión había culminado cuando Jacken le dijo que ella cumplía 18 años ese día. Sonrió diabólicamente cuando recordó el motivo por el cual escogió la cinta de ese color, era condenadamente parecida al color del vestido de Rin, vestido que él quería arrancarle. Sin embargo se sentía demasiado cansado como para intentar algo, se dejo vencer y cerró los ojos intentando relajarse.
—Si no quieres responder está bien.
Rin se recostó de la cama de la misma forma en la que estaba su acompañante, comenzaba a sentirse mareada, ella no estaba acostumbrada a tomar alcohol, y ya se estaba haciendo evidente. Pero en du defensa podía decir que Sesshomaru estaba peor que ella. Hasta podría jurar que en pocos momentos comenzaría a delirar.
– Estas horrible – señalo—parece que te paso un camión por encima.
– Creo que fue algo peor que un camión.
Sesshomaru tenía los ojos cerrados y los labios entre abiertos. Pareciera como si se hubiera quedado dormido. Rin quiso besarlo. Sacudió la cabeza fuertemente tratando de olvidar esa loca idea que se le acaba de meter, pero fue inútil, cada vez era más tentador hacerlo. Tenía miedo de que la corriera y comenzara a soltar improperios pero… y si a lo mejor estaba tan ebrio que no lo recordaba. Dios se sentía como una depravada queriendo abusar de alguien inocente. Y si solo era un beso pequeño, algo que nadie recordaría y que… ¡Al demonio! Lo iba a hacer.
Se acerco cuidadosamente a su rostro. Coloco su boca sobre la de el y deposito un suave y delicado beso pero para su sorpresa y vergüenza Sesshomaru abrió los ojos de golpe y soltó un gruñido. Rin se quedo paralizada. Estaba despierto y ella lo había besado. La Sesshomaru respiraba como si le costara. Rin no era capaz de interpretar su mirada, probablemente quisiera asesinarla después de lo que había hecho, trato de levantarse inmediatamente pero él se lo impido al colocar un brazo en su espalda. Ella forcejeo en vano, el tenia mucha más fuerza que ella.
Rin quiso arrepentirse de lo que había hecho, sin embargo, su conciencia no guardaba ni un ápice del sentimiento que deseaba abrigar. Él seguía sonteniendola impidiéndole movimiento alguno, si Rin no hubiera estado tan segura de que Sesshomaru quería asesinarla se habría dado cuenta de que la mano en su cuello no buscaba estrangularla sino todo lo contrario. La mano la acariciaba y buscaba que se acercara a su dueño cada vez mas. Si tan solo hubiera prestado un poco mas de atención se abria dado cuenta de que la bestia estaba a punto de besarla.
Su boca fue suave y gentil, parecía como si la estuviera saboreando como si fuese un exquisito manjar, Rin sentía arder todas sus terminaciones nerviosas. Él la beso una y otra vez, con pasión, con deseo, necesitaba tenerla, necesitaba más, de ella. Deslizo sus manos por debajo de la franela de Rin, ella se arqueo con su contacto y él lo aprovecho para besar el nacimiento de sus pechos. Rin gimió y él volvió a su boca. El beso se volvió cada vez más desesperado, con más hambre. Sesshomaru comenzó a besar su cuello dejando pequeños mordiscos por el camino que iba recorriendo. Ella comenzó a retorcerse vergonzosamente contra él, mientras sesshomaru continuaba atormentando su cuello, bajando lentamente hacia las montañas que se asomaban en su pecho.
Pasó primero su nariz por las delicadas cumbres absorbiendo todo su aroma, ella gimió y se retorció llevándole los pezones a su boca, pero él no los beso, se dedico a pasearse por los lados hasta que ella no pudo más y lanzo una súplica. Él le concedió lo que ella quería y se llevo la delicada cima cubierta aun por la pijama a su boca, ella se apretó contra él mientras tormentosamente la mantenía en su boca. Sus manos descendieron a sus caderas y tomo una de las piernas para que se sentara a horcajadas sobre él, pero su acción no tuvo la consecuencia esperada.
Rin se detuvo de repente, sus ojos azabache estaban más grandes de lo que recordaba.
Sesshomaru maldijo para si al darse cuenta de lo que pensaba la muchacha.
Una aturdida Rin se levanto del suelo y salió corriendo de su habitación.
Nota de la autora:
Hola, Primeramente quiero agradecerles a todas por sus comentarios. Aprecio bastante que se tomen su tiempo para dejarme un review.
Entre muchas cosas que quiero decirles, la primera es que soy relativamente nueva en la pagina y con este fic estoy aprendiendo a publicar, aquí es un poco mas complicado. Yo, normalmente escribo y publico desde el celular, pero, me acabo de fijar que las veces que publique desde el teléfono se borraron los guiones, así que editare esos capis a lo que tenga un poco de tiempo.
Con respecto a la historia, comencé a escribirla desde hace mucho tiempo, por cuestiones personales - una bebe- no logre terminar de escribirla, hace unos meses decidí retomarla, no se si podrán darse cuenta de el pequeño cambio en mi forma de escribir, yo lo veo como que madure un poco, aunque, aun estoy en proceso de aprendizaje. Actualmente, tengo mas de 30 capítulos listos y los iré publicando regularmente. No puedo asignarme una fecha por mi dulce motivo de dos años de edad, ella es la dueña de todo mi tiempo. Pero, a quienes les gusta la historia, no se preocupen, tengo pensado terminarla.
Espero que hayan disfrutado este capitulo y sus comentarios y criticas son completamente bienvenidas.
Nos leemos pronto.
