Holiii... No me odien. Soy horrible por tardarme tanto. Desde noviembre creo. :/ La verdad es que odie los últimos capítulos de este fic y no quería abrir el archivo ni por error. Sufrí horrores imaginando la primera escena que vern, que era necesaria para avanzar, hasta que por fiiin en un evento casi catártico, la visualice. Lo demas ya salio natural hasta llegar al esto que leeran hoy.

Espero que lo disfruten.


Capítulo 42

Rin, sabía que sólo había una cosa completamente cierta; estaba muerta de cansancio. Los últimos días sus clases estaban requiriendo todo su esfuerzo y, aunado a eso, esa semana había asistido a varias entrevistas de trabajo. La última ha sido hace menos de media hora en un restaurante cerca de su casa.

El restaurante pertenece a un amigo de la familia de Koga, y este al enterarse que necesitaban a alguien para cubrir medio tiempo, no dudo en aceptar ir a una entrevista.

Koga había estado esperando por ella fuera del edificio.

—¿Como te fue?

—Comienzo el próximo lunes — respondió con una mediana sonrisa.

—¿No te agrada? —preguntó al ver su intento de sonrisa.

—No es eso. Estoy cansada — esto último lo dijo sin poder evitar bostezar —. La verdad es que estoy muerta.

— Supongo que eso quiere decir que ya no iremos a la cena de hoy— declaró Koga a regañadientes.

—Preferiría que no. Además tengo que terminar el informe si quiero ir a Okinawa sin trabajo — agregó en tomo de disulpa.

—Bien, te llevare a casa entonces — anunció resignado.

En menos de cinco minutos estuvieron frente al edificio gris pardo que era hogar de Rin. Otro auto, se detuvo a unos metros de ellos, Rin sabía que eran de seguridad también sabia quien los había contratado. De igual forma estaba el mismo hombre de todos los miércoles parado frente al edificio, entraría con ellos y se aseguraría de que ella entrará a su apartamento y se mantuviera a salvo hasta el día siguiente.

Con su acompañante, e procedimiento fue el mismo; Koga subió las escaleras con ella, se paro frente a ella y le dio un abrazo.

¿Por qué se sentía de esa manera?

Era como estar cerca de alguien querido, como darle un abrazo a alguien cercano, un hermano tal vez.

Koga se separo un poco y bajo sus rostro, buscaba sus labios. Un pequeño roce surgió. Como siempre, ella se quedó inmóvil. No importaba que hiciera o cuanto lo intentará, no terminaba por sentirse cómoda besandolo. Quizás con el tiempo, algún día...

Fue ella quien rompió el contacto que no llegó más allá de un tímido beso.

La cara de Koga fue la misma, suplicante, con ganas de más. Sin embargo, se mantenía en su postura. Varios días atrás, le había dicho que la esperaría y, hasta ahora, había cumplido con su palabra.

Rin se sintió mal por él y se sintió mal por ella misma. No debía estarle haciendo eso a Koga. Debía ser sincera... era solo que, no quería estar sola. Era algo egoísta. No, era completamente egoísta.

Koga la soltó y con ello dejó un beso en su frente. Ella lo vio bajar las escaleras al igual que todas las noches.

¿Por qué no podía quererlo?

Sin mirar atrás cerró la puerta del espacio que ella consideraba sagrado. Las luces estaban apagadas, pasó directo a la habitación sin encenderlas. En verdad solo quería darse una ducha y acostarse a dormir.

No quería pensar en lo horrible que se sentía o en todas las personas a las que extrañaba. Comenzando por sus amigos de la iglesia, Sango y Miroku, Hakaku y Guinta, quienes estaban cumpliendo con trabajo comunitario gracias a su buen comportamiento, incluso Kohaku que según sabia se había mudado de estado. Después estaba su pequeña burbuja de felicidad que ella llamó familia, las gemelas, la señora Lee, Hojo, Jaken, Inuyasha... Y a quien más extrañaba, Kaede. Toda la vida lo había sabido, una vez que la hermana Kaede muriera, ella estaría sola. Fue una tonta por confíar en esa persona que le hizo creer lo contrario.

Tiro la mochila en el piso y se descalzo limpiando con su mano la rebelde lagrima que había salido de uno de sus ojos. Cogio la franela por el dobladillo para quitársela. Cuando estaba sacando sus brazos de las mangas, sintió que no estaba sola.

Una sombra se movió.

Rin dio un respingo mientras que la sangre abandonaba su cuerpo. Un fantasma allí no por favor, pensó.

La luz se encendió y en ese momento ella pensó que eso era peor que un fantasma.

—¿Qué haces aquí? — chilló casi al mismo tiempo de reconocerlo.

—Visitarte— respondió el intruso sin quitarle la mirada de encima.

—Las visitas tocan la puerta antes de entrar —replicó pegando sus brazos, aún envueltos con la tela, a su cuerpo en forma de protesta.

—Lo hacen cuando saben que serán bienvenidos — dijo como si eso lo explicase todo.

— En caso contrario, se abstienen de visitar— espetó molesta de que estuviera en su habitación sin su permiso invadiendo su intimidad.

—Queria estar a solas contigo — repuso encogiendose de hombros.

—Pudiste causar un problema — le reprocho refiriéndose a Koga.

El ser arrogante negó con la cabeza.

—Él nunca entra.

Dios.

—¿Como...? Claro, los guardias que tienes vigilandome— se respondió ella misma.

—¿Necesitas ayuda?

Rin lo fulmino con la mirada. Por supuesto que no quería su ayuda y mucho menos para lo que se estaba ofreciendo.

—No, y te agradecería que te retires— respondió volviendo a ponerse la franela y acomodandola lo más bajo que pudo.

—No quiero.

—No estoy para tus caprichos, Sesshomaru. No puedes desaparecerte por más de tres meses y de repente volver y meterte en mi habitación.

—Dijiste que querías alejarte de mi.

—Estas loco— declaró girandose sobre sus talones para salir de la habitación.

Por supuesto, él la siguió.

—Estás molesta porque no vine a verte.

Su sonrisa estalló algo dentro de ella.

—No estoy... Por Dios... ¿Qué es esto?

—Lo estás — declaró sin dejar ningúna duda.

—Si, estoy molesta. Pero no de que no hallas venido a visitarne— espetó con ironía —. Estoy molesta de que sigas vigilandome...

¿Como demonios se atrevía a tanto? Matarlo era poco para todo lo que quería hacerle.

—No te estoy vigilando...—la interrumpió.

—¿Las personas que me siguen qué hacen entonces?

—Cuidarte, tu vida privada no es de su incumbencia.

—Claro, entonces alguien más fue quien te dijo que Koga no entra.

—Eso lo deduje por mi mismo. Todo este lugar tiene tu olor, tus marcas. Cada una de tus cosas está marcada por Rin, saber si alguien más ha estado es sencillo. Por ejemplo; tienes unas manías demasiado marcadas, Lee se quejaba siempre de que movidas sus vasos para apilarlos; la forma en la que está acomodada la sabana, solías doblarla de esa forma cuando dormíamos juntos ; aunque la prueba más contundente es que no hay rastro de él en el baño.

De todas las respuestas ella no espero una tan especifica sobre sus costumbres. Pero eso no respondia a su interrogativa ¿Qué hacía Sesshomaru allí? ¿Por qué? La última vez que estuvo allí fue cuando... cuando se la llevó al penthouse. El había ido porque supo que Naraku intentaría secuestrarla. ¿Y ahora? Podría ser que pensase que Naraku quería hacerle algo de nuevo. Eso era imposible ya que Naraku estaba muerto pero...

—¿Qué viniste a hacer hoy aquí? — pregunto de nuevo con la voz más suave.

—Ya te dije que quería verte.

¿Verla? Después de tanto tiempo, no. Había algo más.

—No vienes a sólo verme — sentenció.

Para Rin fue necesario poner distancia, algo que la separara de él. Por eso se coloco detrás de la isla de la cocina.

Su cuerpo temblaba solo con su presencia. No quería mirar sus ojos, no quería que se atreviera a tocarla o algo más... Se sentía débil y él era él responsable. Fue Sesshomaru quien la engañó, fue él quien le hizo creer que tendría una familia para luego abandonala, no sólo una sino dos veces, siendo la primera la peor crueldad que alguien le había hecho en la vida.

—Vete, ya me viste— agregó al ver que él seguía callado. Quería que se fuera antes de romper a llorar.

—No fue mi intención no venir a verte, tuve que viajar.

—Bien por ti, podrías solo irte, por favor.

—De haber sabido que te enojarias tanto con mi ausencia, habría regresado antes— menciono sin ningún índice de burla.

—No estoy enojada por eso, tu y yo no somos una pareja ni nada que se parezca. Además estoy con Koga — enfatizó sin saber por qué.

Sesshomaru se quedó quieto, analizando sus palabras. Sabía perfectamente que esto sucedería, no tenía dudas de que Rin estaría molesta. Aún así, tenía que encontrar la mejor manera de preguntarle lo que quería saber. Si era lo que estaban sospechando el plan de Naraku era mucho más macabro de lo que se habían imaginado.

—No sabía que te gustaba la comida francesa—mencionó.

Rin se puso rígida.

—Pensé que mi vida privada no era del interés de tus guardias.

—No son míos, son tuyos. Y no, no lo son. Sólo que me dio curiosidad por qué no llegabas y pregunté dónde estabas. No te imagine en un lugar como ese.

— No fui a comer —se defendió con brusquedad ante la ironía impuesta en su afirmación —. Fui a una entrevista de trabajo.

Bingo.

—Un lugar así no da entrevistas a cualquiera—punzó esperando que su respuesta fuera la correcta.

—Son amigos cercanos de la familia de Koga.

Lo sabía.

—Te aceptaron, supongo — no fue una pregunta.

—Quedaron de llamarme— mintió solo por llevarle la contraria —, pero a ti eso que te importa. ¿Viniste a averiguar eso?

—¿Qué pasó con la Rin que quería abrirse paso por si sola? La que no acepto que pagará su universidad y prefirió vivir sola en lugar de seguir viviendo en la mansión.

—Le pasó que necesita trabajar.

—Puedes ir a otro lado.

—Eres increíble. Vienes aquí solo a decirme que me estoy beneficiando de Koga.

—No puedes trabajar ahí.

—¿Por qué? — espetó con hastío.

—Porque el dueño de ese restaurante está íntimamente relacionado con Naraku.

Rin resoplo incrédula de lo que estaba escuchando. Naraku, lo sabía. Si Sesshomaru había venido a verla tenía que ser por él.

—Vete al infierno —exploto. No podía creerlo, todo lo que le interesaba era Naraku. Debia saber que ella, su vida y sus sentimientos le importaban una mierda.

—Koga está contigo por Naraku. No quería decírtelo hasta estar seguro.

—Naraku está muerto y conozco a Koga desde mucho antes de que Naraku supiera de mi.

—Rin, hace medio año una trabajadora desapareció de ese lugar. Salió en las noticias.

—La chica tenía problemas con las drogas — ella lo recordaba perfectamente, la mujer apareció días después muerta de una sobredosis.

—El caso fue censurado.

—Por la misma policía que oculto a Naraku — repuso con sarcasmo.

—Rin, te estoy hablando en serio. Koga es peligroso para ti, ir a ese restaurante es peligroso.

—Ok, según tu, el todo poderoso e inteligente Naraku envío a Koga a que se hiciera pasar por mi novio y me llevara a trabajar a un restaurante que todos saben que es propiedad de sus amigos, donde cena con frecuencia con su familia, para que me asesinen. Que plan tan maravilloso, no veo como la policía no sospechara nada.

—No me creas si no quieres, sigue con Koga si es lo que quieres pero, no vayas a ese restaurante.

— Si es lo que quiero... Claro que lo es. Estas obsesionado con un peligro que ya no existe.

—Mi obsesión eres tú.

—No, si lo fuera no me habrías mentido y tampoco habrías dejado que mi relación con Koga avanzará.

—Solo quiero que seas libre de vivir una vida normal, quiero que hagas las cosas que una chica de tu edad haría... Tu no quisiste quedarte en el penthouse porque temias que yo volviera a dejarte si sentía que corrías peligro y yo lo acepte. Ahora acepta tu también que yo no puedo vivir sabiendo que alguien puede arrebarte de tu vida cuando menos lo esperes. Por eso te suplico que no vayas al restaurante.

Rin se quedó callada.

Sesshomaru también se quedó callado.

Después de lo que le pareció una eternidad, él se giro y comenzó a caminar a la salida.

—Ah, y si fuera tan cierto que quieres a Koga, no habrías pasado todo el rato escondiendote de mi detrás del mostrador.

El sonido de la puerta al cerrarse la regreso a la realidad.

Rin se apoyó al mostrador, sus manos temblaban y sus pies se sentían fríos y tensos. Koga complice de Naraku. Imposible.

¿Hasta que punto era capaz de llegar Sesshomaru?

Ahora más que nunca necesitaba salir de Tokyo.

—¿Qué te dijo? — preguntó la persona que había estado esperando por él.

—Fue por una entrevista de trabajo —respondió acomodándose en el asiento.

—¿Crees que sea ella quien prometieron presentar?

—Si, estoy seguro.

—Y supongo que no estaba muy convencida de no aceptar el trabajo— esta vez su acento francés salió con naturalidad.

—No.

—Entonces no queda otra que ir a donde irán ellos. No podemos dejar que incluyan una nueva víctima a su colección.

La mujer se echo sus rízos atrás.

Sesshomaru la vio de reojo. Tenía una sola pista de Naraku, un país; Francia. El último hilo de la telaraña era un negocio de prostitución en París. Estaba perfectamente disfrazado por medio de clubes lujosos y varias cadenas de restaurantes. Estos últimos servían para captar a sus víctimas, siendo uno de ellos el restaurante donde había ido Rin. Su dueño era nada menos que Magatsuhi, una de las personas relacionadas con Naraku cuya investigación había quedado en el limbo gracias a las maniobras de Mioga.

Naraku no se arriesgaría a salir a la luz, tampoco a que lo relacionarán con una desaparición de Rin. Utilizaría a Magatsuhi.

Tener la tranquilidad que tenían sus amigos era precisamente lo que Rin quería en ese momento.

—Abrocha tu cinturón —le dijo Koga mientras que él mismo lo tomaba para cerrarlo al rededor de su cintura.

—¿Servirá para algo si está cosa se cae?

Koga río por lo bajo.

—No lo creo, pero es lo que ordenan. Ven, toma mi mano.

Rin cogio la mano que le había ofrecido y cerró los ojos, varios pitidos se escucharon y, en cuestión de segundos, la nave comenzó a acelerar a una velocidad sorprendente. Sintió un vacío en su estómago y apretó más los ojos.

Habían despegado.

El viaje que le pareció eterno por fin terminó. Ninguno de sus amigos se burlo de ella, en cambio mostraron bastante entusiasmo sobre cómo le había parecido su primer vuelo en un avión.

Llegaron al hotel en cuestión de minutos.

Magnífico o glorioso, serían dos palabras insignificantes para describir dicho lugar.

—Es increíble — no pudo evitar decir con los ojos como platos.

La entrada del edificio en forma triangular, imitando la forma de una pirámide por sus lados, estaba rodeada por varias piscinas que se cruzaban a través de un puente. Ella no podía dejar de mirar fascinada todo lo que aparecía ante sus ojos. La arquitectura por dentro seguía el mismo patrón triangular, en el centro una gran piscina dividida por cuatro puentes que se conectaban en una isla en el centro. Desde allí se podía ver la entrada a las más de 200 habitaciones y el techo que daba la impresión de terminar en el cielo.

—¿Te gusta? — escucho que preguntaba Inuyasha a su prometida — hicieron algunos cambios desde la última vez que vinimos.

—¿Estás bromeando? Me fascina. Siempre he dicho que puedo creer que el snob de tu hermano lo haya diseñado.

—Y sea uno de los dueños —añadió Inuyasha —. ¿Qué tal te parece a ti, Rin?

—Es el primer hotel al que vengo. No puedo decir más que palabras de asombro —admitió —. Es deslumbrante.

—El hotel tiene una piscina cubierta y una playa privada. Y lo mejor es que el clima subtropical de Okinawa hace que podamos disfrutar de la playa y la piscina al descubierto casi en cualquier época del año. También tiene una cancha...

—No es para tanto, no es el mejor hotel del mundo. He visto mejores — lo interrumpió Koga.

Inuyasha estaba a punto de iniciar una discusión cuando Kagome le dijo:

—Vayamos a registrarnos.

Rin le dio un codazo a Koga cuando la pareja se adelanto.

—¿Qué? No dije nada malo.

—Inuyasha es su hermano, trata de no hacer ese tipo de comentarios.

—Lo siento — se disculpo arrugando la cara y llevándose su mano para darle un suave beso—. Prometo portarme mejor.

Rin sonrió ante su comportamiento infantil. Era imposible que Koga tuviera algo que ver con Naraku. Imposible, se repitió.

Más tarde en su habitación, Rin abrió las puertas corredizas y se paro al borde del balcón.

—Inuyasha me dijo que cada habitación tiene su propio balcón.

—Y el diseño triangular ascendente hace que todas tengan vista al mar — completo la frase que Kagome estuvo a punto de decir —. Estuve en primera fila en una exposición... privada, vi las maquetas. Debo decir que es mucho más imponente en persona.

—Lo siento.

—No te disculpes, estoy aquí para apoyarte. No piensen en mi desastre amoroso.

—¿Aún lo amas, no es así? El desastre soy yo por querer emparejarte siempre con el equivocado.

—Creo que el equivocado es tu cuñado. Y la que debería disculparse soy yo. Estas en la habitación conmigo en lugar de estar con Inuyasha.

—Tonterías, no pienso darle una luna de miel adelantada. Que espere.

Ambas se echaron a reír.

Tal vez un poco de felicidad no vendría mal.

Estaba ansiosa por conocer el restaurante, sin embargo cuando abrió la puerta para salir al pasillo soltó una exclamacion. La escena que veían sus ojos no era nada menos que todo el hotel bañado en girasoles de diversos tamaños, la impresión que daba era surrealista.

—Es maravilloso que puedan hacer esto con luces — se jacto Inuyasha detrás de ella.

Koga, que acababa de salir junto con él se quedó parado detrás de ella.

—Es increíble, yo jamás había estado en un lugar así.

Kagome sonrió. Inuyasha infló el pecho. Koga solo la cogio por la cintura y la hizo caminar.

—Vamos, se nos hará tarde para la cena.

—Ujum — asintió ella sin dejar de mirar la forma en la que movían los girasoles.

—¿Pasa algo? —preguntó Kagome.

—No, es solo que...

—¿Qué? Se que cuando pones esa cara es porque algo no te gusta.

—Consulte el itinerario, no había show de luces preparado para hoy.

—¿Y eso tiene algo de malo? —inquirió.

—Supongo que no— respondió Inuyasha tomando su mano — sigamos.

—Prepararle un Show de luces, no sabia que fueras romántico... No me mires así, vengo de la capital del amor, no puedo evitar imaginar y suspirar cuando veo el amor.

—Sabes que lo que hacemos tiene más importancia que el amor.

—Lo sé, mantener a la chica a salvo — dijo mirando a la misma dirección que el hombre, observando así a las dos parejas que caminaban por el pasillo.

— Tu trabajo es asegurarte de conseguir una invitación.

—Ah, si... Con respecto a eso. Ya la tenemos.

—Los ojos dorados se clavaron en ella.

—Será dentro de tres días, aquí. Me pasarán la dirección una hora antes del evento.

Aquí, en Okinawa.

Sus pupilas se dilataron. Si era en Okinawa en tres días, el peligro para Rin estaba mucho más cerca de lo que pensaba. Tenía que intervenir. De ninguna manera permitiría que Naraku le pusiera una mano encima.

—Sesshomaru, se lo que estás pensando. Esto no es Paris. Tenemos que tener extremo cuidado. Japón es su territorio. Recuerdalo.

—Eso lo tengo más que claro


Que tal les pareció? Sufrí mucho por la escena de Rin y Sesshomaru, sabia lo que estaba haciendo y porque se desapareci pero no tenia idea de como plasmarlo. Y en cuanto a Rin, podemos ver porqu est enojada con él. Quería que su actitud tuviera más sentido, que se viera el porqué no quiere verlo. Y, tambien justificar un poco a Sesshomaru, que no es que la dejó sino que estaba averiguando donde anda metido Naraku y que es lo que quiere hacer con Rin.

Espero de verdad haberlo logrado.

Pd: El hotel es el Sheraton de Okinawa. Si tienen tiempo busquen las imágenes, es bellisimo. Me enamore de el en cuanto lo vi. La parte de los girasoles la escrib por una imagen que vi del hotel, de verdad la imagen era hermosa, verlo en persona debe ser otra nota. No se si eso será todas las noches o en días específicos, yo me invente que era solo en días especiales para que Sesshomaru lo mandara a preparar para ella.

Cada vez falta menos para el final.

Espero que les guste y que no se hayan cansado de esperarme.

Cuídense y laven bien sus manos.

Y, sobre todo. Quédense en casa!

Actualizaré pronto, lo prometo.

Besos!