NOTA DEL AUTOR:
En el capítulo anterior se habla de un accidente ferroviario en el que murió una persona. Desgraciadamente es real (ocurrió el 20/11/2018). Pero lo más bestia es que, al día siguiente de subir ese capítulo (7/2/2019), hubo otro accidente mortal prácticamente en el mismo sitio...
En fin...
Abro los ojos, me incorporo sentado en el colchón, y lo que veo tardaría varios minutos en creérmelo.
Estaba en una habitación de otra casa.
La habitación era muy parecida a la mía, quizás un poco más grande y con las paredes pintadas de otro color, pero la distribución era la misma: consolas y ordenadores a la derecha, una cama a la izquierda, una ventana y una estantería delante, y un armario empotrado y la puerta detrás.
Pero lo más sorprendente no era lo que veía, sino CÓMO lo veía. Todo tenía como un filtro de dibujo anime, como si estuviese dentro de una serie de animación japonesa. Me miro una mano y la veo de un color plano, prácticamente sin detalles.
-¡¿Qué cojones está pasando?!
De repente, aparece una pequeña sombra tras la puerta, acercándose.
- Genial, ya está aquí el perro o el gato de la casa para dar por saco...
Pero no era precisamente ni un perro, ni un gato. Poco a poco, de la sombra, aparecen dos orejas alargadas. Después, como una especie de cola acabada en forma de rayo. Y tras pasar el marco de la puerta, aparece una cabeza redonda y amarilla, con unos mofletes rojos.
- No... No puede ser...- digo con los ojos como platos.
- ¿Pika? - Pregunta Pikachu, inclinando la cabeza hacia un lado.
- Estoooo... Hola, je, je, je...- digo, muy nervioso.
- ¡Pika! ¡Pika! - Chilla el Pokémon, como si estuviera llamando a alguien.
- ¿Qué te pasa, Pikachu? - pregunta una voz de una mujer, en algún otro lugar de la casa.
Mierda... - pienso, comenzando a notar un sudor frío por mi cuello.
Entonces aparece una señora que, estupefacta, me pregunta:
- ¡¿Qué?! ¿Qué haces aquí?
Veo a Pikachu enfadándose por momentos y empezando a cargar electricidad. Trago saliva.
- Sseñora, een serio, ssi loo supieraa se loo diríia, ppero nno ttengo nii iddea de ccómo he llllegado haasta aquí...- digo, temblando como un flan.
La mujer ve a Pikachu y dice:
- ¡Pikachu, quieto!
Pikachu mira a la señora y deja de cargar electricidad. Respiro profundamente.
- Vamos a ver, de aquí no se va nadie hasta que me cuentes cómo has llegado hasta aquí- dice ella. - ¿Cómo has entrado a mi casa?
- Si se lo cuento no se lo va a creer. No tiene ningun sentido.
- A ver, cuenta.
Le explico que vengo de un mundo dónde los Pokémon solo existen en videojuegos y en dibujos animados, no en la vida real, y que, de alguna forma, me he teletransoportado hasta este mundo y, casualmente, a esta habitación.
- Pues tienes razón, no tiene ningún sentido. ¿Tu ves que este Pikachu sea de mentira? ¿Eh? - dice la mujer, cada vez más cabreada, pensando (con toda la razón) que le he tomado el pelo.
Pikachu vuelve a cargar electricidad.
- Pika...- me amenaza.
Pikachu y la señora empiezan a acercarse lentamente hacia mí.
- Por favor, por favor, por favor, no me haga daño... - suplico, andando de cuclillas hacia un lado de la cama.
De repente, noto como mi mano izquierda pulsa como un botón de goma, y se enciende el televisor que hay delante nuestro. El alto volumen de voz del aparato hace que, del susto, Pikachu casi toque el techo y yo, que me vaya de un pelo que no me caiga de la cama.
"AVANCE INFORMATIVO" aparece en pantalla, con la sintonía orquestada típica de un Telediario de hace como 15 años o así. (youtu . be/Qb7KoB0D1nA)
Luego se funde a un plató con un presentador que dice:
- Muy buenas tardes, interrumpimos la programación para anunciarles una noticia de hace escasos minutos, y es que desde el Centro de Investigación de Isla Canela se ha conseguido teletransportar a una persona, un ser humano, de un mundo paralelo, hacia el nuestro. Conectamos rápidamente con nuestra corresponsal en Isla Canela, que nos espera para conocer más detalles de esta sorprendente noticia. Buenas tardes, cuéntanos.
Aparecen las típicas "gafas" (es decir, pantalla partida) con la corresponsal en un lado y el presentador en otro.
- Hola, buenas tardes- dice ella, con gritos de alegría y algunos aplausos en el fondo-, pues efectivamente, como has comentado, se ha intentado con éxito teletransportar a un humano de un universo paralelo hacia el nuestro. La operación, que ha tardado unos tres o cuatro minutos, ha sido de enorme riesgo, pues al mínimo fallo de precisión de la operación de teletransportación, habría puesto en peligro la vida de la persona en cuestión. Tengo aquí a mi lado al Profesor Oak, - aparece en pantalla justo al lado de ella- uno de los responsables de esta operación, que nos puede contar un poco más acerca de ésta teletransportación. Profesor, buenas tardes.
- ¿Qué tal? Buenas tardes.
No me lo podía creer. Bueno, ni yo, ni Pikachu, ni la señora. ¡Y el Profesor Oak tiene la misma voz que en la serie!
- ¿Cómo se encuentra esta persona que han teletransportado?
- Bueno, pues, la verdad, no lo sabemos, sabemos que ha pasado viva, consciente, pero no sabemos si está dormida o no.
- ¿No la tienen aquí?
- Desgraciadamente, con la tecnología que tenemos, no sabemos dónde se encuentra exactamente esta persona, lo único que sabemos son algunos datos personales suyos, y que, efectivamente, el viaje ha sido todo un éxito.
-¿Y nos puede dar algunas pistas para que los que nos están viendo puedan identificarlo?
- Bueno, los datos personales no los puedo contar porque queremos que esta persona se integre en nuestro mundo de forma anónima, pero le puedo hacer una descripción física de dicha persona. Es un varón, de entre 20 y 25 años aproximadamente, piel clara, ojos azules, cabello castaño claro, de una estatura media y de constitución delgada.
- ¿Qué debemos hacer si se piensa que se ha encontrado al sujeto en cuestión?
- Pues básicamente dirigirse con esta persona al Centro Pokémon más cercano y hablar con la Agente Mara, y ella lo intentará identificar con sus datos personales y, si coinciden, pues ella se encargará de llevarlo hasta aquí. ¡Y me podrá conocer en persona! - dice el profesor, sonriendo y saludando a cámara.
- Nos han comentado que esta persona proviene de un universo paralelo.
- Correcto - afirma el profesor.
- ¿Qué diferencias hay entre dicho universo y el nuestro?
- Pues probablemente la diferencia más importante es que en su universo, los Pokémon no existen, sólo se encuentran en una serie de videojuegos muy popular, que luego hicieron una serie de TV, entre otras cosas.
- ¿Sólo existen humanos y animales en ese mundo? - pregunta la reportera.
- ¡Efectivamente! Aunque, con el seguimiento que hemos hecho a esta persona durante los últimos meses, creemos que no le costará mucho adaptarse a estas diferencias.
La boca de la señora y de Pikachu estaban por el suelo.
- Gracias, Profesor - dice la reportera-. Pues ya saben, si les ha aparecido una persona... - mira a la tarjeta que tiene en la mano que no sostiene el micrófono-...un varón, de entre 20 y 25 años aproximadamente, piel clara, ojos azules, cabello castaño claro, de una estatura media y de constitución delgada, es posible que no sea un ladrón, sino que sea esta persona que ha sido teletransportada.
Vuelven a aparecer las "gafas", devolviendo la conexión al plató.
- Gracias. Pues esta es la noticia de última hora, un hombre, un humano, ha sido teletransportado con éxito de un universo paralelo al nuestro. Ampliaremos esta noticia y les contaremos otras más como siempre, a las 9 de la noche, en la segunda edición del Telediario. Ahora les dejamos ya con la película que estaban viendo. Gracias por su atención, y muy buenas tardes.
La señora apaga la tele. Ella, Pikachu y yo nos miramos los unos a los otros.
- No... puedo... creerlo... - dice la señora, con los ojos que le salían de la habitación.
- Me lo va a decir a mí, que estaba yo en mi habitación pensando que esto era una broma, y mire, aquí estoy... - digo, todavía sin acabármelo de creer.
