NOTA DEL AUTOR
Seguramente, para llegar a los Pokémon protagonistas de esta historia (primero Machoke y, por último, Mewtwo) tenga que escribir muchos capítulos antes.
Gracias y espero que os guste el capítulo de hoy.
IV. Yo, entrenador Pokémon (pero de los de verdad...)
- Wow, pues... No sé si estaría preparado...
- Piénsalo – dice el Profesor – conoces desde pequeño a los Pokémon, y seguro que has crecido jugando con los juegos… Sino, no me hubieras reconocido a la primera, ¿verdad?
- Eso es verdad… De hecho, sigo jugando, pero nunca he jugado en modo competitivo, siempre lo hecho para pasármelo bien y ya está…
- Tranquilo, yo no te pedimos que obtengas todas las medallas y que seas el nuevo campeón de la Liga. Simplemente te proponemos que seas un entrenador, y ya está. A ver, si ganas alguna medalla no estaría de más, pero…
- No lo entiendo, pero ¿por qué yo?
- Verás, antes de…
De repente, suena una canción y se ilumina un poco uno de los bolsillos de la bata del Profesor.
- ¡Vaya! Discúlpame.
- No, tranquilo.
Se pone la mano en el bolsillo y saca un teléfono móvil.
- ¿Diga? {…} Hola, dime. {…} Ah, perfecto. {…} Voy para allá. {…} Hasta luego, adiós.
Se vuelve a poner el móvil en el bolsillo y me dice:
- Me tendrás que perdonar, pero… acabo de recibir en el laboratorio de Pueblo Paleta un paquete muy importante y me tengo que marchar.
- Vaya… Una pregunta, ¿hay algún sitio aquí cerca para comer? Todavía no he comido y…
- ¡Pero si son pasadas las cinco de la tarde! ¿Cómo que no has comido todavía?
- Hombre, he estado un poco liado este mediodía. Ya sabe, me han teletransportado a otro mundo y... - digo con un todo irónico.
Todos nos echamos a reír.
- Pues mira, por esta puerta de la derecha hay un pasillo que da a un restaurante self-service. Come allí, piensa un poco si quieres ser o no un entrenador y, como cuando hayas terminado probablemente ya haya vuelto, nos vemos de nuevo por aquí. ¿Te parece bien?
- Sí, ¿por qué no?
- Toma, el tique para que puedas comer. ¡Buen provecho!
- ¡Muchas gracias! ¡Hasta luego!
Antes de ir a comer quería hacer una cosa. Me dirijo a la puerta que pone "SERVICIOS HOMBRE" y me acerco a los lavamanos con espejo.
A ver mi cara reflejada… casi no me reconozco. Tanto mis ojos como las gafas se han hecho ENORMES (y no es que mis ojos sean pequeñitos…).
- Yo estoy flipando ahora mismo…
De repente noto una pequeña vibración en la parte trasera de mis pantalones.
- ¡Ostras! ¡Pero si es mi móvil! Vaya, se está quedando sin batería… Y vete tú a saber si lo voy a poder recargar algún día…
DESPUÉS DE COMER
- ¡Profesor Oak! ¡Ya estoy aquí! ¿Dónde está?
Una mano se levanta en medio de las pantallas de la sala.
- ¡Estoy aquí!
Me dirijo hacia la mano y veo al Profesor sentado al lado de un ordenador portátil.
- ¿Qué? ¿Qué tal has comido?
- Bien, la verdad que estaba todo muy bueno...
- Aquí hacen una comida que es una gozada. ¿Ya has decidido si quieres ser o no entrenador?
- Sí, ya lo he decidido. Profesor, quiero ser entrenador Pokémon.
- ¡Genial! Sabía que dirías que sí. Ven conmigo a mi despacho.
Nos dirigimos a uno de los despachos contiguos a la gran sala.
- Mira, para poder obtener el Carné Oficial de Entrenador Pokémon hay que rellenar dos cosas…
Me enseña, en la pantalla del ordenador que hay, un documento con mis datos personales.
- Vaya… ¡Ah, claro! ¡Si ésto ya lo tenemos, que lo hemos comprobado antes con la Agente Mara, je, je, je! A ver… - se fija en la fecha de nacimiento y me pregunta: - ¿Es tu cumpleaños hoy?
- Sí…
- ¡Vaya, qué casualidad, ja, ja, ja, ja! ¡Pues felicidades! ¿Cuántos cumples? ¿25, no?
Asiento con la cabeza.
- ¡Muy bien! Qué mejor regalo de cumpleaños que poder irte al mundo Pokémon, ¿no?
- La verdad es que no me puedo quejar, ja, ja, ja… - digo.
- Ay, 25 años… Qué tiempos en los qué era tan joven… En fin. Este documento parece que ya está rellenado. Si quieres pegarle una ojeada para comprobar que todo esté bien…
- Yo no veo nada raro… A parte del domicilio...
- En eso no te preocupes. ¿Algo más?
- No.
- ¡Pues ya está, un trámite menos! Vamos con el otro documento… - Cierra la ventana anterior y se muestra un cuestionario. - Me tienes que responder a estas preguntas.
- ¿Y eso?
- Esto es un Test de Aptitudes y Actitudes del Entrenador. Es para poder saber qué comportamiento y relación se espera que vayas a tener con tus Pokémon. Si te comportas y te llevas bien con tus Pokémon, éstos podrán entrenar mejor y podrán llegar a ser más fuertes.
- Entonces, si soy un capullo con ellos pues…
- … tu equipo nunca podrá dar el 100% de sus capacidades y serán más flojos.
- Coño, sí que es largo… - digo mirando el número de páginas.
- Es un poco engorroso, en éso te tengo que dar la razón… - dice mientras hace "scroll" por el documento.
En un momento, el Profesor se detiene en alguna página durante unos instantes y me da tiempo para leer alguna que otra pregunta. Algunas son MUY personales.
- Uf, vaya preguntita…
- Ya, je, je je… Pero no te preocupes, no se guardará ninguna respuesta… Lo único que necesitamos es el resultado final, que saldrá tanto en pantalla como impreso una vez hayas terminado.
- Vale.
- Yo voy a salir fuera, porque tienes que hacerlo tú solo. Tómate el tiempo que necesites, no tengas prisa. Y si necesitas hacer un descanso, pulsa el botón que hay aquí, en la pantalla, pon una contraseña y así nadie puede ver lo que estás respondiendo. ¿Lo has entendido?
- Perfectamente.
- ¡Muy bien! Pues… - se levanta de su silla - ...siéntate aquí, y ya puedes comenzar - dice mientras sale del despacho – te esperaré en la sala.
TRES HORAS MÁS TARDE
- ¡Por fin! Pensaba que no se acababa nunca, hostia… - pienso mientras salgo del despacho con un papel en la mano.
- ¡Ya estoy! Profesor, ¿qué significa la estrella azul? ¿Es bueno?
- ¡¿En serio?! - dice alucinado el Profesor. - Eso no es bueno… ¡es buenísimo!
- También ha salido ésto de la impresora… - le digo, enseñándole el papel de resultados.
- ¡Vaya, justo la nota de corte para el mejor símbolo! Un poco menos y no lo consigues… ¡Enhorabuena!
- ¡Muchas gracias! - digo, sonriendo. - ¿Cuándo tendré el carné?
- Pues entre mañana mismo, si todo va bien.
- ¡Caray, qué rápido! ¿Y dónde lo envían?
- Pues a tu domicilio.
- Vale... pues... Tenemos un problema...
- ¿Por qué?
- Hombre, pues porque mi domicilio está en...
- ¡Ostras, es verdad! Por eso en tus datos está cambiado lo del domicilio. ¿Te acuerdas de Clara, la señora de la casa de Pueblo Paleta a la que te teletransportamos?
- ¡Hombre, y tanto!
- Pues enviarán el carné allí.
- ¿Y eso?
- Pues que he hablado por teléfono con ella y hemos decidido que ésa será, de momento, tu casa.
- ¿Tiene su número de teléfono? - pregunto, sorprendido.
- ¡Pues claro! No ves que somos vecinos... - dice el Profesor, sonriendo.
- ¡Ay, es verdad! No me acordaba que usted también vive en Pueblo Paleta…
CASA DE CLARA, PUEBLO PALETA, DESPUÉS DE CENAR
- ¿Te vienes conmigo a ver qué dan por la tele, Pikachu? - pregunto yéndome a mi nueva habitación.
- ¡Pika!
Nos estiramos en mi cama, cojo el mando del televisor y lo enciendo.
- A ver qué dan… - digo mientras hago zapping.
De repente, veo un concurso que me resulta familiar. Demasiado familiar.
- ¡No me jodas!
Se ve un gran plató con un ruedo, como si fuera una pequeña plaza de toros.
- No…
En el centro, un presentador.
- "Vamos con el protagonista de hoy: se llama..." saca un papel de un sobre - "… Candela. Es una Skiddo de nivel 20. Pesa 31,6 kg y mide 95 centímetros de altura. Le gusta la música techno y ayudar a su entrenadora a ir de compras. Mira qué bien..." - dice sonriendo.
- No puede ser… - pienso con los ojos como dos platos.
- "Pues no se hable más, que me dicen que tiene unas ganas de salir... Señoras y señores, Candela, la Skiddo que corre… ¡que se las pela!"
Ahora el presentador de paso a una puerta de madera y empiezan a sonar unos tambores y una trompetilla. De repente, la puerta se abre y aparece, efectivamente, una Skiddo trotando hacia el presentador, y la gente que hay en el plató empieza a aplaudir.
- ¡Me cago en la puta! ¡PERO SI ESTO ES EL GRAN PRIX! ¡EL PUTO GRAN PRIX! - pienso mientras me pongo las manos en la cara, todavía sin creérmelo.
- ¡Muy buenas noches, Candela!
- ¡Skiiiiiiiddo! - dice el Pokémon mientras acaricia con cuidado una de las rodillas del presentador con uno de los cuernos.
- Me han dicho que te gusta mucho nuestro programa, ¿no es así?
- ¡Skiiiddo! ¡Skiddo! - responde sonriendo y haciendo algún brinco.
- Entonces supongo que no hará falta que te explique cómo funciona esta prueba, ¿verdad?
Skiddo hace que no con la cabeza.
- Vale, pues… ¿Equipo azul? ¿Equipo amarillo? ¿Todos preparados? - pregunta el presentador mientras sale del ruedo. - Tres, dos, uno… ¡Aaaadelanteee!
En ese momento yo ya no podía contener las lágrimas de la emoción.
- ¿Pika? - me pregunta Pikachu, algo preocupado.
- No, es que… - digo entre sollozos - daban un concurso clavado a éste cada verano cuando yo era pequeño, y...
