He terminado de editarlo hoy, lamento mucho la tardanza y perdón, a quien les prometí dedicarles el capítulo. No lo hice porque eran las tres y media de la mañana y mi padre se levantó y me mandó a dormir, así que tuve que subirlo sin apenas editar.

Ahora sí, este capítulo va dedicado a Son Videl 99 y a SViMarcy, sin ellas mi vida sería mucho más aburrida y no trasnocharía tanto. Espero que disfruten o hayan disfrutado el capítulo, tiene unas siete horas de trabajo XD. Las quiero chicas!


La joven policía despertó poco a poco, protestando con pequeños gruñidos que divertían al pelinegro, esa mujer era única, tenía un gran carácter y también podía ser tan descuidada como para dormir al lado de un hombre, Gohan era un caballero, pero también un hombre o incluso peor, un saiyan.

— Creía que podría descansar un poco más, pero, aun así, he recobrado toda mi energía—dijo estirándose para activar su cuerpo y su mente, siendo contemplada por el joven, quien la miraba divertido.

— Bueno, ahora, tomemos el ascensor, no quiero tener ningún otro percance— decía, levantándose y comenzando a caminar hacia dicho lugar, siendo seguido por Videl.

— Las señoritas primero— dijo, una vez que el ascensor se abrió, para pasar después de su compañera.

La chica de orbes como el cielo se quedó impresionada de nuevo, rozando el miedo, el ascensor era entero de cristal, por lo que podías contemplar todo lo que te rodeaba, arriba abajo y a ambos lados, parecía estar suspensa en el aire y eso era demasiado para su cuerpo y su mente recién despiertos.

— No mires abajo Videl, mírame a mí, mira mis ojos, hay muchos pisos y por tanto mucha altura. Solo mírame a mí, si estás conmigo nada malo pasará, te lo prometo— le dijo con una voz hechizante y una mirada cálida, la joven ya no miraba al suelo del ascensor, centraba toda su atención en su nuevo y misterioso compañero. Quería averiguar todo de él, él despertaba una emoción desconocida en su cuerpo.

" ¿Cómo consigues tener ese efecto sobre mí?"

" Parece que se ha calmado... ahora me siento demasiado observado, pero ha merecido la pena"

Por suerte para ambos, la bajada fue muy rápida y pudieron marcharse de inmediato a la comisaría, al subir al coche Videl suspiró aliviada, gracias a su joven compañero no fue presa del pánico, generalmente le encantan las alturas, pero esa fue una impresión demasiado intensa.

— Cuando regresemos, iremos a ver el cadáver y a recopilar información— le informó a la joven una vez que iba conduciendo.

— Gracias...— eso fue lo único que dijo la policía de mágicos orbes azules, se centró en el paisaje que pasaba a gran velocidad por sus ojos. Sin duda, todo se veía mucho más bello e impactante desde el apartamento de Gohan.

Gohan sonrió como respuesta a Videl, jamás pensó que podría conseguir que su orgullosa compañera le agradeciera tantas veces y en tan poco tiempo. Videl era una mujer extraña en el buen sentido, podía ser imponente, profesional y tierna.


El tiempo pasó rápido en el trayecto en coche, el pelinegro tomó otra ruta distinta y pasaron por lugares agradables y ajenos a la industrialización y al barullo de la gran ciudad. Hacía tanto tiempo que Videl no pasaba por allí que incluso podría decirse que se olvidó completamente de su existencia. Se centraba demasiado en su trabajo y en investigar sobre el asesinato de su madre, ella quería que su amada madre pudiera descansar en paz de una vez por todas, y consideraba que si no encontraban a quien le quitó la vida, jamás podría descansar.

— Videl, ya hemos llegado, te veías algo nostálgica y triste en tu reflejo del cristal, pero decidí dejarte tu espacio de reflexión, ya sabes que, si me necesitaras para algo, fuese lo que fuese, ahí estaría para ti.

" Gohan... ¿por qué dices todo lo que necesito escuchar?"

Las palabras no hicieron falta para responder a eso, una simple mirada cómplice fue mucho más que suficiente para transmitir todo lo que le era imposible decir con palabras. Ambos entraron en silencio, dedicados a sus propias teorías sobre ese desagradable y extraño homicidio.

Necesitaban la información que les proporcionaría Bulma, sin ella, serían incapaces de avanzar o tomar decisiones implicadas y adecuadas con respecto a su primer y no último caso común.

— Veo que ya habéis regresado, Bulma os espera con los resultados de la autopsia— les anunció Bardock, él fue el fundador de la comisaría e imponía mucho respeto y una gran seguridad y profesionalidad. — Cuando termines allí Gohan, vienes al despacho de tu padre y mío. Tu tío ha vuelto y tu padre dice que tiene ganas de vernos a todos reunidos— le dijo a su nieto, antes de entrar a su despacho y seguir rellenando informes.

— Bueno, démonos prisa, no es bueno hacer esperar a mi tío Raditz— decía mientras aceleraba su caminar, llegando casi inmediatamente a donde les esperaba Bulma.

— Llegan justo a tiempo, les estaba esperando. Veréis, todo lo que os dije durante la inspección del lugar del asesinato era cierto, solo puedo deciros que las armas homicidas eran armas blancas, no hay restos de ADN, ni huellas que poder examinar. Lo único que puedo daros como orientación es, que probablemente se trate de un hombre, tiene marcas de agarres fuertes y bastante grandes, lo que apunta a una mano masculina.

— Parece que tendremos que emplearnos a fondo en las carreras para conseguir información— dijo algo emocionado, le encantaba poder volver a competir como hizo años atrás en su etapa rebelde. Aunque no lo aparentara fue todo un rebelde, competía ilegalmente en carreras de coches o motocicletas, e incluso en peleas clandestinas donde salía invicto.

— Gohan, yo me quedo ayudando a Bulma, ve con tu familia— le ordenó Videl, a lo que el joven no protestó, se limitó a obedecerla, sabía que jamás podría vencer un argumento contra una mujer, no importa si lo que dicen es mentira, utilizan sus métodos para que las obedezcas.

— Claro, gracias por cubrirme— le agradeció y salió rumbo a la reunión familiar, la verdad hacía tanto tiempo que no se veían, que a pesar de que el odiaba esas cosas, estaba deseando ver a todos juntos. Según recordaba, la última vez fue hace cuatro años en el cumpleaños de Bardock.


Llegé al despacho y entré con decisión, no podía demostrar inseguridades, ya no era ese niño tímido e indeciso, soy un hombre importante y con muchas obligaciones, al que a veces le apetece desconectar del mundo, por lo que vuelvo tras mis pasos para desfogarme y divertirme con unos métodos poco legales. Mi madre y mis tutores siempre estaban tras mí, educándome para todo lo que debía soportar y asegurándose de que fuera el mejor en todo lo que hiciera. Yo les estaba agradecido, pero cuando era solo un adolescente no veía el bien que me proporcionaban y me limitaba a escaparme por las noches y hacer muchas cosas que carecían de moral y valores.

— Buenas tardes a todos, hacía tiempo que no os veía— saludé con familiaridad y una gran sonrisa.

Ahí se encontraban la élite de la Policía Z, exceptuando a Vegeta y su padre. Su abuelo era el cerebro en las sombras, su padre era el cerebro en la luz, su tío Raditz era el matón profesional, encargado de los trabajos sucios o demasiado arriesgados de los que no se pueden ocupar los saiyans y Gine, su abuela, ella era la secretaria de su abuelo y la que se encargaba de todo a la perfección.

— Llegas justo a tiempo Gohan, vas a contemplar un momento épico, vamos a cortarle el pelo a tu tío— dijo mi padre con su típico tono gracioso e inocente.

— ¿Por qué? — pregunté extrañado, mi tío amaba su cabello.

— Porque soy un hombre de palabra y aposté mi pelo a que podría encontrar la guarida de uno de nuestros enemigos. Al menos dadme un día para pensar en un corte que me guste.

— ¿Qué?, eso no es divertido— protestaron mi abuelo y mi padre.

— Dejadle pensar, al menos cumplirá su palabra— reprimió mi abuela con su típico carácter calmado, aunque su mirada daba tanto miedo que pararon de protestar.

— Has crecido mucho Gohan, casi eres tan alto como yo— me dijo Raditz, pasando uno de sus brazos por encima de mi hombro.

— Seré más alto que tú cuando te corten el pelo— contesté burlón, mi tío presumía de altura y musculatura, y sabía lo que significaba para él burlarse en ese aspecto.

— ¡Cállate! — me contestó ofendido, su orgullo había sido mancillado.

— Gohan, te has vuelto tan guapo que debes de tener a todas las chicas detrás de ti— me elogió mi abuela con un tono pícaro, quería obtener información sobre mi vida sentimental, la cual era más bien escasa.

— No tengo nada con nadie, no he encontrado a la persona adecuada, eso es todo. Todas las mujeres de mi oficina van detrás de mi posición y mi riqueza, yo quiero un amor basado en amor y sinceridad, no en una mentira y en dinero— contesté algo molesto, el simple hecho de recordar los numerosos intentos de Ángela en conquistarme, me ponían enfermo, odio a ese tipo de personas — Ha sido un placer volver a veros, pero tengo que encargarme de resolver un asesinato, debo irme con mi compañera— me despedí, saliendo por la puerta y buscando con mi mirada a Videl, no sé por qué, pero quería verla después de las palabras de mi abuela.

" Quisiera encontrar al amor, jamás me alejaría de ella y la cuidaría aún más de lo que me cuido a mí mismo"— pensé para mí, mirando al techo y suspirando con pesadez, "la paciencia es la madre de todas las ciencias, pero me gustaría encontrar a alguien y atesorarlo"

Mientras pensaba en mi pasado, unas delicadas manos presionaron mis pectorales con suavidad, devolviéndome al mundo del presente y dejando a ese amado recuerdo de mi primer beso alejado de mí.

" ¿Volveré a verte de nuevo alguna vez?"

— Gohan, ¿qué ocurre?, ¿estás llorando? — me dijo la dueña de la voz que quería escuchar, con un suave movimiento secó las lágrimas que brotaban de mis ojos con sutileza.

" Esta vez se ve distinto... parece frágil, de cristal, ese aspecto le hace verse como alguien a punto de romperse en miles de pedazos. ¿Qué estás pensando idiota?"

— Gracias...no ocurre nada, después de mi reunión familiar comencé a recordar y bueno. Ya puedes ver el resultado

" ¡Soy un idiota!, estoy haciendo que se preocupe por mí... quizás solo necesito a alguien que me comprenda, pero tengo miedo de que al revelar mis secretos se aparten de mí"

— ¡No me mientas!¡Se nota a la legua que no estás bien! — me regañó con su voz y su mirada, "es extraña la sensación que me provocas, Videl"

— Tengo miedo, miedo de alejar a las personas que me importan si confieso mis auténticas preocupaciones, no me han educado para manejar demasiadas emociones intensas— decía con tristeza y mirando a la joven a los ojos, y siendo sorprendido al sentir como ella lo abrazaba con calidez— Videl...

— Shhhh, cállate y relájate, no es malo demostrar tus sentimientos— me susurró, sus mejillas estaban sonrojadas y tenía los ojos cerrados.

" Tienes razón"— pensé para mí y correspondí el abrazo, ella olía demasiado bien, su aroma a vainilla me envolvía y aceleraba mi corazón.

" Es demasiado vergonzoso, pero creo que está funcionando"


Después de ese momento, ambos se fueron a casa, como Gohan llevaba coche se ofreció a llevarla y Videl aceptó, dando pie a otro viaje con él, donde podía observar su conducción tan delicada, precisa y masculina. Jamás pensó que encontraría sexy el ver conducir a un hombre, aunque quizás no era solo la forma, sino el hombre en cuestión.

— Gohan,¿ a qué hora me recoges y qué me pongo? — preguntó, cuando llegaron a su hogar.

— Bueno, vendré a por ti sobre las ocho, ponte algo con lo que saldrías de fiesta, nunca se sabe dónde vamos a terminar.

— ¿Acaso quieres que sea una de tus conquistas? — le preguntó jugando con él, quería que se olvidara de lo que estuviera pensando.

— ¿O quizás podría ser yo una de las tuyas? — contestó siguiéndole el juego y acercándose más a ella.

— Lo dudo mucho, soy muy difícil, señor seductor— le contestó burlona y acariciando levemente su masculino rostro.

— Nadie ha dicho nada de sentimentalismos, fuiste tú la comenzaste, solo voy a decirte que quizás tomemos algunas copas para agradecerte todo lo que has hecho por mí— susurró fugazmente antes de besarle la mejilla con suavidad— Nos vemos— se despidió y regresó a su apartamento intentando calmar el latir de su corazón, jamás había latido tan rápido y con tanta fuerza.

Gohan abrió la puerta con cuidado y entró en su apartamento, tenía hambre por lo que se puso a cocinar, una vez que se quitó esa ropa y se puso una cómoda, basada en unos pantalones cortos y nada más, se ató un mandil y comenzó a preparar su comida.

— Veamos... ¿qué prepararé hoy? — se dijo a sí mismo, comenzando a cortar y picar verdura, encendió todos los fogones y echó agua a una olla, le añadió un poco de pollo y algunas verduras y esperó a que terminara de cocerse, necesitaba el caldo para preparar uno de sus platos favoritos, como buen japonés y como hijo de Goku amaba la comida japonesa, supo lo que iba a cocinar cuando abrió el refrigerador y vio muchas setas y verduras frescas, escasez de carne y poco pescado.

— Juzgando mis reservas de comida, tendré que comer ramen con pollo y salsa de soja, además creo que guardé dos truchas al horno extra grandes que sobraron de mi cena, coceré un poco de arroz con gambas y creo que con eso será suficiente para calmar mi apetito saiyan.

Dicho y hecho, comenzó a cocer el arroz, cuatro huevos y las gambas, después echó el caldo de pollo, salsa de soja, dos pechugas de pollo, sal y repollo, estuvo atento a remover y cuando estuvo todo listo lo sirvió. Su comida no sería tan deliciosa como la de su madre, pero al menos se las apañaba para comer.

Después de comerse su ramen equivalente al de siete personas, sus dos truchas, su arroz con gambas y media sandía, procedió a lavar los platos y a tumbarse un poco en su cama. Si quería estar atento y activo toda la noche tenía que dormir un poco.


Cuando el joven la dejó en casa, ella intentó calmar su corazón o moriría, jamás imaginó que él besaría su mejilla. Una vez calmada, abrió la nevera, por suerte le quedaba un poco de comida china que pidió ayer, le gustaba cocinar, pero no tenía tiempo, así que esa era la solución más sabrosa y cómoda.

Después de comer, se dio un relajante baño para despejar su mente de tantos pensamientos, peinó su largo cabello negro como la noche con delicadeza, y después de haberlo secado, decidió echarse otro rato, Gohan tenía razón, últimamente sus pesadillas no le estaban dejando dormir.


Gohan despertó sobre las cinco, así que fue a entrenar a la cámara de gravedad que poseía su gimnasio privado, y después de un intenso entrenamiento se dio un refrescante baño en la piscina, y más tarde una ducha, tenía que maquillar esa cicatriz en su rostro.

— Menos mal que no se nota nada gracias al maquillaje— dijo aliviado, comenzando a pensar qué se iba a poner, entonces se percató de que tendrían que ir a competir a la carrera justo después de hablar con Shinya.

Acto seguido llamó a Videl, la cual había empezado a vestirse como él.

— Videl, la ropa que te pondrías para ir de fiesta échala en un bolso, después de hablar con el novio de la víctima tenemos que correr en la carrera ilegal, ponte lo más atrevido que tengas si quieres pasar desapercibida.

— De acuerdo, solo espero que no pase nada malo— aceptó, dando un leve suspiro y mirando a su armario, tendría que sacar la ropa que su mejor amiga Iresa le obligaba a comprar, aunque nunca se la pusiera.

— ¿Crees que dejaré que cualquier hombre ponga un dedo sobre ti? Estás equivocada preciosa, intenta sorprenderme, seguro que tú te quedarás impactada al verme, ah, por cierto, no hace calor, así que no te pongas ropa muy fresca o podrías resfriarte — dijo en tono protector, antes de finalizar la llamada.

Después de dejar su móvil sobre su cama se miró al espejo, si quería parecer un rebelde sería mejor no cubrir su cicatriz, así que se lavó la cara, eliminando el maquillaje. Buscó en su armario su antigua ropa, la que utilizaba para todo lo poco moral, la encontró y con una sonrisa satisfactoria y nostálgica comenzó a vestirse en la piel del delincuente. Había pasado de ser un delincuente, a ser un policía, en resumen, un anti-héroe.

El chaleco de cuero negro, la camiseta de manga corta apegada a su cuerpo como un guante de color blanco, los vaqueros negros, rotos y ajustados y sus botas de motero. Con eso puesto había regresado al lado oscuro, las cicatrices que ha ido ganando con la edad le daban un aspecto aún más fiero y su transformación en Ssj hinchaba sus músculos y rasgaba su mirada.

— Tendré que ir a por " The Shadow"— dijo recordando a su coche de carreras, apodado así por su color negro nacarado y que cambiaba a plata oscuro y azul eléctrico en la luz. Llevaba unos vinilos de dragones y demonios, además del número 4. Sus cristales tintados de gris profundo y sus llantas negras. Todo eso era lo que le diferenciaba de los demás coches, además de todas las mejoras de motor, suspensión, frenos, dirección y nitroso. Era el Mitsubishi Eclipse modelo 2011 totalmente tuneado.

Se quedó inmerso contemplando su singularidad y el poderío que mostraba estando parado, el simple hecho de pensar en el sonido y la potencia que revelaría al arrancar, hacía que su piel se erizara. Gohan amaba la adrenalina y las peleas, no podía evitar sentirse tan vigorizado y motivado aún en esa situación.

Ese coche, al igual que sus motos Kawasaki ZZR1400 ABS y BMW S1000RR,ambas sin limitadores y aún más tuneadas, forma parte de sus tesoros y de su pasado. Hoy tocaba una carrera de coches, no de motos, así que tendría que esperar. Antes de subir a su coche de carreras, contempló a otro de sus tesoros, el Zenvo ST1, podría hacer la carrera con ese y ganarla sin problemas, pero ese coche no es para las ilegales.

Arrancó, liberando a la bestia del coche y de sí mismo, le encantaba ese sonido, y considerando la hora, tenía que ir a por Videl. Se puso sus Ray Ban Aviator totalmente personalizadas como cualquier importante empresario, llevaban su nombre en las patillas con una caligrafía cuidada, sus cristales eran grises degradados a gris oscuro y la montura oro. Encendió el equipo de música y metió uno de sus CDs favoritos, era todo rock alternativo y algunas electrónicas, comenzó a sonar Hero de Skillet y Gohan cantaba motivado, aunque no cantó demasiado, era peligroso descuidar su atención con ese coche tan potente.


La joven de belleza singular acababa de vestirse y maquillarse, llevaba una camiseta ajustada de los Guns N' Roses de color negro, unos shorts vaqueros muy cortos y que se ajustaban a su cuidada y estilizada figura y unas converse negras. No se molestó en echar otra ropa para cambiarse, le gustaba esa y con Gohan de por medio nadie podría tocarla. Su maquillaje generalmente sutil o inexistente había sido sustituido por uno más rockero, la línea de los ojos era gruesa y larga, dándole un aspecto felino y sexy, la sombra de ojos era negro smokey, sus pestañas llevaban rímel y sus labios llevaban un color rojo descarado que incitaba a algo más que mirarlos.

— Si esto no hace que pase desapercibida, no sé qué lo hará— se dijo a sí misma, contemplándose al espejo, se veía muy bien e increíblemente sexy. "Gohan, dijiste que me sorprenderías así que me esforcé un poco con el atuendo, espero que no me defraudes"

Justo después de que la joven pensara eso, escuchó como llamaban a la puerta, se trataba de Gohan. Abrió sin dudarlo, estaba ansiosa de poder contemplarlo en otro de sus atuendos, seguro que con ese cuerpo el traje de rebelde le quedaría perfecto.

" Dios mío, se ve tan... sexy, esa mirada y esa sonrisa ladeada... está orgulloso de sí mismo porque le estoy mirando atenta y descaradamente. Nunca pensé que el rubio le quedaría tan bien"

" Guau, esta chica se toma las cosas demasiado enserio, con esa ropa se ve tan apetecible... sus labios incitan a besarlos y sus ojos se ven sensuales y atrevidos, aún más de lo normal. No sabe lo que acaba de hacer, tendré que controlar mis instintos toda la noche o perderé los estribos con facilidad"

— Estás preciosa...bueno, mejor dicho, demasiado sexy— le dijo ofreciéndole un ramo de rosas rojas como todo un caballero.

— Tú te ves tan malo, parece que hubieras nacido para esto— le elogió, acercándose a él para desordenar más su cabello y deleitarse con su perfume. Pudo notar como su aura había cambiado y al fijarse con atención, descubrió que llevaba dos piercings de plata, ajustados a la oreja derecha y uno en el cartílago de la oreja izquierda.

— Son de verdad, si eso es lo que te preguntas. No siempre fui un chico ejemplar— confesó divertido, ofreciéndole la mano para llevarla a su coche e ir a hablar con Shinya.

— ¿Crees que tu empleado te reconocerá?

— Solo estoy infiltrado, él creerá que todo es mentira, así que no hay problema— le dijo accionando el motor y poniendo rumbo al bosque más cercano a la ciudad, donde había un gran lago y una cascada, ese era su lugar secreto, ahí entrenaba de vez en cuando y ahí iba a meditar.


Al llegar al lugar, escoltó a Videl de la mano, evitando que cayera o resbalara, hacía viento y el pasto se humedeció con el agua procedente del lago, al acercarse el sonido del agua fluyendo con fuerza era más y más intenso, hasta que llegaron frente al hombre.

Él llevaba una camisa azul marino desabrochada, revelando una camiseta suelta de color gris, unos pantalones mostaza y zapatos negros, su cabello azul oscuro brillaba con la luz de la luna y su posición apoyada en el tronco de un árbol, cruzando los brazos le daba un aspecto misterioso y paciente.

— ¿Qué tenías que decirme Gohan?— preguntó sin muchos rodeos e interrogando a ambos con la mirada, éstos se miraron dudosos sobre si se lo decían ya y comenzaron a relatarle lo sucedido.

— Shinya, te acompaño en el sentimiento— le soltó su jefe como un anticipo de lo que había pasado con su novia.

— Muy gracioso jefe, ahora, ¿qué pasa? — volvió a preguntar, haciendo caso omiso a lo que acababa de escuchar.

— No estoy bromeando, Hikaru...ha dejado este mundo y nosotros somos los responsables de que pueda descansar en paz capturando a su asesino— le dijo con seriedad y serenidad, mirando su rostro, su amigo se estaba derrumbando con cada palabra que salía de sus labios.

Su aparente serenidad fue sustituida por rabia, furia e impotencia, primero, comenzó a golpear el tronco donde estaba apoyado con todas sus fuerzas, dejando la silueta de sus puños incrustada en la madera, las lágrimas surcaban su rostro y parecían no tener fin. Tal era su tristeza e impotencia que sus piernas perdieron la fuerza y cayó de rodillas al pasto.

— Shinya, no solucionarás nada llorando, ella está muerta— le reprimió poniéndose a su altura y deseando que nunca más tuviera que verle en ese estado tan destrozado.

— ¿Cómo que está muerta?¡NO PUEDE SER!¡ME NIEGO A RECONOCERLO! ... Gohan, dime que es mentira, ¡dime que es una broma! —decía el peliazul derrumbado, caído en sus rodillas, sus puños chocaban con furia contra el pasto, arrancaban hierbajos con fuerza y las lágrimas caían por su rostro.

— Shinya, te entiendo, yo tampoco quise creerlo, pero ahora tienes que colaborar con nosotros si quieres que el capullo que hizo eso termine entre las rejas— Gohan lo consolaba abrazándolo con fuerza— Prometo que atraparé a ese maldito.

— Seguro que fue él... él la metió en el mundo de las carreras e hizo que no pudiera escapar de él— dijo recordando furioso.

— ¿Te importaría hacerme una descripción?

— Era un hombre de mediana edad, culturista, de cabello canoso y peinado hacia atrás, llevaba una barba perfectamente cuidada y recortada, su altura era más o menos de la media y era el patrocinador y organizador de las carreras. Su rostro tenía forma de diamante y sus ojos eran amarillos como los de un lobo, eso es todo lo que recuerdo, espero haber sido de ayuda.

— Esto es más que suficiente, gracias por tu apoyo y te prometo que te mantendré informado de cualquier avance en la investigación— le agradeció después de haber terminado con el retrato robot, probablemente lo verían esta noche, por lo que tendrían que estar alerta y tendrían que hacerse con la victoria para poder verle con mayor posibilidad.

— Shinya, sé cómo te sientes y entiendo tu dolor, yo perdí a mi madre y aún no he encontrado a su asesino, no te conozco lo suficiente para juzgarte, pero si necesitas algo, ponte en contacto con Gohan, es una gran persona y sabrá calmarte.

— Señor Son, le queda de maravilla ese aspecto de chico malo, intenta que no le vea ninguna chica de la oficina o terminarás siendo violado por ellas— bromeó mirando al cielo, si Hikaru lo viera le diría que sonriese y que no estuviera triste, ella como buena cristiana que era, creía que estaría en un lugar mejor, por lo que no temía a la muerte y era temeraria.

— No creo que teniendo a una chica tan bella como mi compañera, se atrevan a coquetearme— le dijo como despedida, no podían perder tiempo si querían participar en esa carrera. Todo apuntaba a que él era el culpable, así que no debían perder la oportunidad.

— Gohan, no se lo ha tomado muy mal después de todo— le dijo mientras veía la iluminación de la ciudad pasar a una velocidad vertiginosa.

— Eso es lo que me preocupa, temo que haga alguna locura, así que detengamos al culpable cuanto antes y me aseguraré de su seguridad.

— ¿Estás preparado para competir?

— Yo siempre estoy listo para cualquier desafío, no lo olvides— le dijo decidido y seguro, con una sonrisa ladeada al imaginar su impactante e impecable victoria.


Llegaron justo a tiempo para pagar la entrada y colocarse en la posición de salida, eran los últimos y los necesarios para que diera comienzo el espectáculo. A la distancia pudieron observar al hombre que coincidía con el retrato, estaba bebiendo vino y rodeado de jóvenes mujeres con muy poca ropa.

— El simple hecho de verlo me da asco— dijo la pelinegra, ajustando su cinturón de seguridad, pues sabía lo que le esperaba, estaba viendo un brillo extraño en los enigmáticos y electrizantes ojos de su compañero.

Otras chicas con poca ropa se acercaron a la línea de salida con banderas de cuadros y bengalas encendidas, paseándose sobre los capós de los coches y apoyándose en las lunas delanteras con unos movimientos provocativos.

— Me dan ganas de conectar los limpiaparabrisas— bufó la joven con molestia, odiaba como esas mujeres se comportaban y vendían su cuerpo. Por su culpa todas eran llamadas y tratadas diferentes a los hombres.

— ¿Conecto también el líquido? — le contestó divertido, al ver como asentía, conectó los limpiaparabrisas y el líquido y empapó y tiró a la mujer que estaba manchando su coche.

— ¡Acababa de limpiarlo preciosa, lo siento mucho! —le dijo por la ventanilla del coche, tenía que reconocer que volvería a hacerlo, fue muy divertido.


La carrera comenzó con el rugido de los motores y un arranque masivo, Gohan como gran corredor salió en cabeza, controlaba a la perfección la relación de marchas y lo hacía en el momento preciso, seguían en cabeza y llegaba una curva peligrosa y la copiloto, tragó saliva al ver la expresión que adoptaba Gohan al ver dicha curva, parecía que estaba fuera de control.

— Gohan ¡ten cuidado! — gritó Videl, en el mismo momento que tomó la curva cerrada y peligrosa sin ni siguiera frenar, acelerando aún más antes de entrar a la curva.

— Tranquila Videl, sé lo que hago, así que déjame divertirme y recordar mi pasado— contestó vacilón, sentía como la adrenalina recorría su cuerpo y eso le ponía a 1000.

— ¡Vuelve a asustarme así y te mato! — amenazó con una mirada asesina y colocándose bien en su asiento, la curva la había llevado encima de Gohan.

— Este es un mundo diferente, no puedo prometerte nada aparte de que no te pasará nada— dijo, pisando el acelerador a fondo y colocándose en paralelo con otro deportivo para después sobrepasarlo, saltaban chispas en la carrera, iban los primeros y acababan de sobrepasar a los últimos, lo que provocó la furia del conductor, se aproximaban a la meta y era la última vuelta, tenían que asegurarse la victoria.

Y en ese mismo momento una bala entró por la ventanilla trasera derecha, arañando la mejilla del pelinegro, el cual sonrió con malicia, acababan de provocar a su peor enemigo.

— ¿Lo ves?, te dije que era un mundo aparte, ahora abróchate el cinturón de seguridad y no te muevas.

— ¿Qué vas a hacer?

— Nada, solo utilizar el óxido nitroso— dijo, antes de activar cierta palanca y salir a una velocidad de 320km/h.

— ¡Estás loco! — gritó aterrorizada, antes de aferrarse al cuerpo del joven e inmediatamente después, cruzando la línea de meta y coronándose campeones.

Salieron del coche y fueron recibidos por el principal sospechoso, el cual les felicitó y les ofreció su tarjeta, ahora podrían llamar y rastrear su paradero, todo estaba saliendo según lo planeado.

— ¿Qué te parece si nos tomamos algo?, invito yo— propuso Gohan con ánimos de fiesta.

— De acuerdo, necesito divertirme algo— contestó. "La venganza se hará esperar y será dulce"


Gohan les llevó a un bar de copas tranquilo y acogedor, allí podrían hablar tranquilamente y sin preocupaciones.

— ¿Gohan?¡Cuánto tiempo sin verte!, veo que traes a una mujer muy bella — les saludó con familiaridad el dueño.

— Es un placer volver a verte Shin— le dijo amistoso y estrechando su mano.

— ¿Qué pediréis?

— Whisky y hielo, y lo que desee mi compañera, no seas tímida Videl, confía en mí y bebe lo que quieras.

— Ponme un vodka con naranja en un vaso de medio litro y por favor, cargado — contestó, sentándose en uno de los taburetes, sin apartar la mirada de aquel joven de mirada turquesa que la tenía totalmente hechizada con su personalidad, intelecto y habilidad.

— Ya has escuchado a la señorita.

— Aquí tienen, espero que lo disfruten.

— Tan delicioso como siempre, nunca me defraudas— le elogió con sinceridad, después de haber bebido un poco de su whisky, volviendo su mirada a su compañera, la cual acababa de beberse toda su bebida.

— Otra por favor.

— Ahora dame tiempo a brindar contigo— protestó divertido y sonriendo como un niño.

— Sé más rápido la próxima vez— le dijo perdiéndose en sus ojos, parecían tan reales, no podían ser fruto de lentes de contacto, estaba segura de ello.

— ¡Por muchos más casos contigo! — brindó con ella.

— No creo que debamos brindar por eso, eso significa más muertes— le regaño, comenzando a reír ambos.

El ambiente ayudaba a relajar su relación, la música tan tranquila y melódica calmaba sus emociones negativas y ellos dos hacían el resto, eran compañeros de trabajo que sentían curiosidad y admiración el uno del otro. A ojos de cualquier persona parecían una pareja feliz, pero para ellos no hacía falta estar en una relación para sentirse así.


Después de varias horas Videl bebió demasiado y Gohan tuvo que cargarla y llevarla a su propio apartamento, él también había bebido y no podía conducir demasiado. Una vez en el apartamento la le quitó los zapatos, la acostó en la cama y la arropó cuidadosamente.

"Está profundamente dormida, tendré que dormir en el sofá, pero antes me daré una ducha"

Cuando Gohan salió de la ducha con solo unos bóxers se tumbó en el sofá, olvidando que no estaba solo y se dejó vencer por el sueño.

Y cuál fue la sorpresa de Videl al despertar en cama y habitación extrañas, entonces se imaginó lo peor, pero recordó como Gohan la cargó y la acostó, entonces, aspiró el olor de las sábanas, sin duda alguna eran de él, todo su perfume estaba en ellas y en la habitación, ese perfume tan masculino y con cuerpo, característico de él. Decidió salir de la habitación y explorar su casa, la verdad estaba muy limpia y ordenada, cuando llegó al salón vio como el pelinegro dormía solo con unos bóxers, parecía ajeno a que ella estaba en su apartamento.

Su esculpido y perfecto físico quedaba al descubierto, al igual que su anatomía, ya no había mucho que imaginar, además, se veía demasiado mono con todas sus facciones relajadas mientras dormía, aunque no perdía su típico aspecto de sensualidad y atracción; ella se quedó tan impactada y atraída a dicha imagen que quiso acercarse más, sin saber por qué, quería recorrer todo ese masculino cuerpo con sus finas manos, tropezó con la mesa y se disponía a caer cuando el joven la atrapó de la muñeca por acto reflejo y la atrajo a su torso desnudo.

Videl había cumplido su objetivo, su físico era duro como el metal y suave como el algodón, el aroma de su piel a perfume y su calidez aceleraban su corazón y con esa mirada adormecida y preocupada le hacía sonreír como una boba, sin saber muy bien por qué.

— ¿Te encuentras bien?

— Sí, después de todo he caído sobre ti, creo que es hora de que nos vayamos preparando para el trabajo.


Espero que hayáis disfrutado y reído con este capítulo, el siguiente será la última parte de este asesinato. ¿Tenéis alguna idea loca? Estoy abierta a todo tipo de sugerencias, como podéis comprobar tengo demasiada creatividad, así que nada es demasiado tratándose de mí.

Muchas gracias a todos los lectores que mostráis vuestro apoyo, aunque no comentéis es suficiente que lo leáis y aún más agradecimientos a quienes os tomáis un poco de vuestro tiempo en comentar.