Bueno sé que les debo una disculpa por todo el retraso, pero no tenía el tiempo necesario para escribir, aunque sí que tenía las ideas. No sé lo que les parecerá este capítulo pero creo que merece la pena las doce o catorce horas que le he dedicado jajaja. No puedo dejar un capítulo a la mitad, una vez que empiezo tengo que finalizarlo, por ello tardo más en actualizar.


La joven de ojos de zafiro acababa de tomar un baño, una toalla envuelta en su cuerpo era lo único que la separaba de la desnudez, su cabello largo y azabache caía sobre sus hombros y espalda algo humedecido y debido a ello algunas gotas rebeldes recorrían su rostro, cuello e incluso senos. La luna era llena y su luz iluminaba toda la habitación de la policía, algo llamó su atención, una pequeña luz en su móvil parpadeaba así que decidió desbloquearlo y ver de qué se trataba.

Una sonrisa boba se dibujó en su rostro cuando leyó el mensaje de Gohan, la estaba invitando a unas vacaciones privadas junto a él y además accedía a contarle todo lo que quisiera sobre él, en definitiva, era una oferta imposible de rechazar.

Por supuesto que sí señor empresario, espero que no te arrepientas de lo que has dicho, no me voy a olvidar de ello. Ahora descansa bien, yo acabo de tomar un baño y me voy a dormir. Espero que puedas venir a la comisaría antes de irnos de vacaciones. — escribió y lo envió sin revisar nada, estaba demasiado agotada para eso.


A la mañana siguiente, el sexy empresario y policía despertó y lo primero que hizo fue revisar los mensajes de su móvil, encontrando la respuesta a su oferta, tras releerla varias veces llegó a la conclusión de que tenía que dejar de leer el mensaje, su imaginación le estaba jugando una mala pasada. Estaba imaginando a su bella compañera como se relataba, su cabello azabache revuelto, su cuerpo envuelto solo con una simple toalla y conociendo su habitual forma de ser no habría prestado atención a secarse del todo por lo que algunas gotas estarían acentuando y recorriendo algunos de los lugares que a él le encantaría contemplar entre otras cosas, esa mujer no tenía ni idea de lo que provocaba en su mente.

"Maldición, me estoy excitando al pensar en ella... otra vez, ¿cómo llamar a esta sensación?, ¿amor? ¿O quizás lujuria? Esto no es típico de un caballero como yo, ¿qué pensaría de mí si descubriese mis pensamientos?" — se dijo a sí mismo mientras se metía a la ducha, una ducha gélida para borrar esas imágenes de ella de su mente, el agua recorriendo cada milímetro de su perfecto, musculoso y trabajado cuerpo y los rayos del sol penetrando a través del cristal de la ventana y provocando un juego de sombras en su cuerpo. Gohan sabía todo lo que poseía y le encantaba contemplarse al espejo en esos momentos, su reflejo se veía tan sexy y masculino que no tenía nada que envidiar a cualquiera de los modelos más famosos del momento, pues ninguno se comparaba con él y gracias a esa barba de pocos días aumentaba aún más su sex appeal.

El joven de cabello negro y cuerpo titánico salió rumbo a su habitación, reflexionando que iba a hacer ese día pues ya estaba de vacaciones, entonces la imagen de Videl le vino a la mente como un flash, ya sabía que iba a hacer, iría a visitarla y con un poco de suerte, accedería a tomarse un café con él.

A pesar del calor que estaba presente en aquel día de verano, Gohan prefirió mantener la formalidad, se vistió con un pantalón de lino blanco y ajustado, una camisa de seda azul medio de manga larga y unos zapatos negros.

Tras eso, cogió las llaves de su moto deportiva, arrancó, se puso el casco y marchó a comisaría, según tenía entendido era el último día de trabajo de Videl antes de vacaciones. El muchacho fue bastante inteligente en coger la moto porque al ser el inicio de las vacaciones el tráfico era horrible y con ese vehículo podía sortearlo sin esfuerzo. Cuando llegó a la comisaría se quitó sus gafas de sol de aviador poniéndolas en su cabello rebelde, hoy no se molestó en peinarlo a conciencia.

Fue directo a la sala de descanso donde se encontraban las cafeteras, frutas y refrigerios, se apoyó en el marco de la puerta con una actitud indiferente, dirigiendo una mirada dulce y atenta a su compañera, que estaba de espaldas preparándose un café. Se veía tan bella, su cabello negro y largo recogido levemente dejando su cuello al descubierto y algunos mechones rebeldes liberados de su "opresión", iba vestida con una camisa blanca sin mangas que se apegaba a su cuidada figura y unos jeans azul claro, ajustados también, añadiendo unos tacones/sandalias negros. La definición de cómo ser sexy y elegante al mismo tiempo.

— Hey preciosa, ¿qué te parece si me acompañas a por un café en condiciones? Si tomas demasiado de este perjudicarás tu salud— bromeó como saludo, llamando tanto la atención de la joven que su taza se escapó de sus manos siendo atrapada por el joven. — Vaya, no sabía que me extrañabas tanto— susurró juguetón aprovechando la poca distancia entre ambos, dejó la taza sobre la encimera y envolvió a Videl en un abrazo, posando su mentón en el hueco entre el hombro y el cuello, haciéndole cosquillas con su cabello y erizando su piel con cada respiración.

— Gohan…— intentó protestar, pero hasta su mente era incapaz de ello. "Maldición, jamás hubiera pensado que un abrazo sería capaz de dejarme totalmente paralizada, pero se siente tan bien estar entre sus brazos que es imposible pensar en algo racional" — pensó para ella, cerrando sus ojos y dejándose invadir por el perfume suave y con un toque cítrico, lo que llamo su atención, había cambiado de perfume. — Has cambiado de perfume, ¿verdad?

— Parece que nada se resiste a la inspectora, tiene razón, he cambiado a mi perfume de verano, no me gusta tanto como el otro, pero es más ligero, aunque si me pidieras que lo cambiase no dudaría en hacerlo— ese susurro divertido era una verdad como un templo. — Tú también has cambiado de perfume, desde que resolvimos el asesinato de Hikaru llevas un perfume de orquídeas blancas, me encanta tu perfume. Bueno, ¿responderás a mi pregunta?, acompáñame a por un café en condiciones— dijo alejándose de ella en contra de su voluntad y tomando su mano con delicadeza, empezando a caminar.

— Eh, oye, no he dicho nada— protestaba mientras reía.

— Me he tomado la libertad de interpretar tu silencio como un "me encantaría tomar un café con el hombre más sexy que mis ojos han visto" — dijo guiñando un ojo y sonriendo vacilón.

— Parece que alguien tiene un ego digno de príncipe— contestó divertida, pero el rostro del joven se tornó incómodo.

— ¡Ya quisiera yo ser un príncipe! No digas eso que me da envidia— dijo con nerviosismo, no sabía si era en broma o que de verdad sospechaba que era un príncipe. Puede que le confesara algunos aspectos, pero eso tendría que esperar.

— Relájate, era una forma de hablar, ahora llévame a donde te apetezca, no tengo nada que hacer— le informó con serenidad y mirándolo a los ojos.

— No deberías decir eso a la ligera, podría interpretarlo en otro sentido y contestarte "¿qué pasaría si me apetece llevarte a la cama?"

— Eso está fuera de contexto señor empresario— le contestó algo ruborizada, seguían tomados de la mano e iban a entrar a una cafetería escondida en callejones, se veía como una cafetería íntima, familiar y especial.

— Te presento uno de mis lugares favoritos al que vengo cuando necesito relajarme, por favor, pónganos un café expreso y un cappuccino con canela y esencia de vainilla, ¿quieres algo de bollería para acompañar el café?

— No, el cappuccino está bien, pero, ¿cómo sabes tanto sobre mí?

— Soy muy observador y detallista, nada se escapa a mis ojos.

— Bueno Gohan, tengo tu respuesta a tu petición, ¡me encantaría acompañarte a tu casa de la playa! Pero bajo la condición de que me hables de ti, sabes que soy muy curiosa y que eres bastante enigmático.

— Por supuesto que lo sé, mañana tomas las vacaciones y hoy tienes el día libre prácticamente, así que, ¿qué te parece si hablo con mi padre y mi abuelo y te cubro todo el día? Así podrás hacer las maletas, mañana nos vamos temprano porque el viaje es algo largo y hay que aprovechar el tiempo al máximo.

— ¿Harías eso por mí? — dijo entusiasmada antes de beber de su café.

— Claro que sí, salimos ganando los dos, tú haces las maletas y yo no me aburro "No tienes ni idea de lo que sería capaz de hacer si tú me lo pidieras, tras la charla con mi tío me estoy dando cuenta de que me tienes totalmente a tu merced"

— Pues entonces trato hecho.

Tras escuchar esas palabras el joven marcó el número de su padre y lo convenció para que Videl se fuera, además, lo hizo tan bien que incluso no tuvo que quedarse en su puesto. Con una sonrisa y mirada cómplice ambos rieron, pagó la cuenta y se ofreció para llevar a la joven a su apartamento en su moto, la cual accedió sonriente.

— Bueno, hasta mañana, descansa bien— la escoltó hasta la puerta de su apartamento y se despidió con un beso en la mejilla, algo habitual entre ambos.


Antes de que pudieran darse cuenta ya era hora de irse a la playa, el pelinegro pasó a recogerla, cargó las maletas y comenzó la conducción.

— Te veo algo somnolienta, puedes dormirte, prometo no hacer ruido. El viaje será largo y el día intenso, así que duerme y prepárate— le dijo tras una mirada dulce, se veía adorable con ese rostro adormecido.

— De acuerdo, pero prométeme que me despertarás cuando pasemos por lugares bonitos, no quiero perderme ninguna vista digna de ver— dijo en tono infantil antes de cerrar los ojos y dejarse caer en los brazos de Morfeo.

El viaje fue apacible y nada pesado, tal y como había prometido, despertaba a la policía cada vez que pasaban por un lugar digno de ver y la dejaba dormir hasta entonces, cuando él se aburría la contemplaba fugazmente y eso era suficiente para hacerle sonreír con ternura. Para medio día habían llegado a su destino, dejándola boquiabierta al ver el lugar en el que se encontraban.

— Bienvenida a mi lugar de descanso, vamos a bajar las cosas y te enseño la casa, después de almorzar algo vamos a la playa, ¿de acuerdo? — le informó con calidez y una radiante sonrisa abriendo su puerta y tendiéndole la mano como apoyo. Dicho esto, descargaron las maletas y Gohan le hizo un tour por su enorme chalé en la playa, no dejo ningún sitio sin recorrer.

— Todo es maravilloso, parece un sueño, tengo miedo de despertar y descubrir que era mentira— dijo mirando al joven con una gran sonrisa. — Gracias por permitirme estar en uno de tus lugares personales.

— Uno de mis mayores miedos, por no decir el mayor es que todo esto sea una ilusión y que tú seas un producto de mi mente, no sería capaz de superarlo— confesó con timidez mirando a sus ojos de zafiro y acariciando su rostro con delicadeza. — Tengo miedo de perderte porque eres alguien irremplazable en mi vida, no sé si tú te sentirás igual que yo, pero he de confesar que estoy totalmente enamorado de ti. Cuando me llamaste para decirme que te habían secuestrado no dude en acudir a tu rescate, volvería a hacerlo un sinfín de veces y sé que suena extraño, pero haría cualquier cosa que me pidieras. Gracias por dejarme entrar en tu vida y descubrir lo maravillosa y única que eres; he conocido a una mujer perfecta, de gran corazón e inteligencia, con astucia y picardía, con un gran sentido del humor y una belleza digna de una diosa y lo más importante, tienes la capacidad de reconfortarme cuando más lo necesito. Por ello te amo y no me importa si no te gusto, haré todo lo que esté en mis manos para que te enamores de mí— seguía confesando con una voz hechizante y una mirada apasionada, atento a cualquier movimiento y temeroso a la reacción de la pelinegra, iba a continuar hablando cuando el dedo índice de ésta se posó en sus labios ordenando su silencio.

Ella lo miraba con dulzura y amor, sonriendo y llorando de felicidad, jamás había pensado que unas palabras serían capaces de hacerla plenamente feliz, se aproximó a él y con un susurro le dijo un "te amo" tembloroso y entrecortado, acto seguido fue presionada con delicadeza contra la pared y el joven se encargó de besarla con pasión y dulzura y de acariciar cada centímetro de su piel con unas caricias candentes y llenas de amor.


Sé que va con retraso porque actualicé hace dosdías, pero actualizaré el día de año nuevo, así que de momento... ¡Feliz Navidad!