Aquí va el capítulo, va dedicado a Aver Saremi-San 02, perdón por el retraso chicos jaja. Espero que lo disfruten, aquí aparecerá un nuevo personaje que tendrá bastantes repercusiones en la historia.


— Hey princesa, ¿qué te parece si tomamos algo ligero y vamos a la playa? Estoy deseando llevarte a mi lugar favorito— expresó el pelinegro después de haberla besado una infinidad de veces, la mirada con la que la contemplaba era nueva para su compañera, su mirada estaba cargada de luz y ternura.

— Me gustaría seguir entre tus brazos un poco más, pero ya que eres tú quien lo pide no puedo negarlo— su confesión tomó por sorpresa a Gohan y no pudo evitar sonrojarse.

"No puedo creer que hayas dicho eso, tengo que reprimirme aun más para no comerte"

Tal y como sugirió, tomaron unos sándwiches que había preparado para el camino y se cambiaron en sus trajes de baño. La caminata a la playa era corta y agradable así que fueron caminando. Al llegar al lugar al cual se había referido el policía, la portadora de dos zafiros como ojos se maravilló de la vista.

Se encontraban en una pequeña y serena cala, de arena blanca, fina y sedosa muy agradable al tacto, estaba flanqueada por dos enormes palmeras cocoteras coronadas con algunos cocos. El sol brillaba con intensidad y se veía reflejado en las cristalinas aguas, algunos animales marinos podían contemplarse mientras nadaban inmersos en su propio universo y el vaivén de las olas le transmitía cierto aspecto sereno y espiritual.

Lo que más le llamó la atención a Videl fue el hecho de no estar solos, había alguien más, una joven de cabello violeta índigo estaba practicando yoga, un aura de misterio la envolvía en esos movimientos acompasados con las aguas, tan rápidos, elegantes y sigilosos como los de una negra pantera que acecha a su presa.

Miró a Gohan, curiosa de su reacción. El pelinegro tenía su mirada fija en dicha joven misteriosa, una mirada marcada con cierta nostalgia y calidez. Se conocían, estaba seguro de ello.

— Jamás pensé encontrarla aquí… hace tanto tiempo que no nos vemos. Está tan cambiada que me cuesta reconocerla — confesó el joven con una sonrisa cálida.

— Llevabas tiempo sin venir por aquí, Gohan, supongo que habrás estado muy ocupado. Por cierto, tu acompañante es preciosa, aunque oculta un pasado trágico— la misteriosa joven volteó revelando su rostro al notar como estaba siendo observada.

Ella era una joven de altura elevada, 1'75m para ser exactos, de tez morena, ojos almendrados y con inmensidad de pestañas que dotaban de gran profundidad y sensualidad a su mirada de hielo, su cabello estaba teñido de un fantasioso color violeta llegando casi a ser índigo de longitud media y desigual, el lado izquierdo era más corto y revelaba sus piercings en forma de aros de plata, también llevaba otro piercing en el cartílago derecho, un hélix que se apegaba a la forma de su oreja y cubría parte de ella, pero aun así no era de una forma macabra, más bien era un punto de rebeldía. Su rostro era pequeño y de facciones marcadas que le otorgaban belleza y cómo no, sensualidad, contaba también con un pequeño lunar sobre el labio, sus labios eran finos y mostraban una sonrisa ladeada. Su cuerpo era exótico, fuerte y tonificado, caderas anchas, mucho pecho, vientre plano y una cintura estrecha.

— Es un placer conocer a la mujer dueña de los suspiros que se le escapan a Gohan, mi nombre es Katherine, Kate para los amigos, tengo dieciséis años y no te preocupes, Gohan es como un hermano mayor para mí— se presentó con un tono pícaro y sugerente, su voz era hechizante, grave y con un toque rasgado, probablemente sería contralto.

— Yo soy Videl, me alegra saber que no tengo que competir contra alguien como tú, pero aun así es mi deber avisarte, Gohan es mío y solo mío.

— Tranquila, yo tengo también a mi persona especial y no la cambiaría por nadie, aunque por ciertos motivos no estamos juntos.

— Es un gran chico, seguro que tiene sus motivos, no te preocupes, te esperará y vendrá a buscarte cuando se sienta preparado para caminar a tu lado. Bueno, dejando eso de lado, ¿cómo te va en tu nuevo instituto? — preguntó el joven con una preocupación digna de hermano mayor.

— Estoy genial, aunque solo con los profesores, los alumnos solo me utilizan para su propio beneficio no tengo a ningún amigo ni amiga, pero estoy acostumbrada a la soledad y, además, merece la pena para poder ver a mis maravillosos profesores. Jamás imaginé que los profesores de un instituto de élite serían tan agradables.

— ¿Has hecho progresos en lo que te encargamos?

— Sí, he descubierto que hay tráfico de drogas de diseño y de gran adicción entre los alumnos del centro. Tendréis que infiltraros a principio de curso, este curso se jubilan los profesores de gimnasia y de programación, los puestos perfectos para dos inspectores de policía, ¿no creéis?

— Hablaremos con el ministerio, pero ahora, vamos a desconectar, ¿nadamos?

— Está bien, después de todo hemos venido a la playa, pero antes que nada tenemos que protegernos del sol— dijo la policía con una gran sonrisa — ¿Puedo proceder a untarte en crema solar? — bromeó mientras reía.

— Permiso concedido, puedes acatar la petición— él le seguía el juego justo después de quitarse la parte superior, revelando su torso esculpido a base de sudor, sangre y lágrimas, sus pectorales perfectamente separados, su trabajada espalda y sus poderosos y musculosos brazos. Ambas jóvenes no podían apartar sus ojos de aquella vista digna de ser reconocida como una de las maravillas del mundo o quizá como patrimonio de la humanidad, el saiyan era una escultura esculpida en el más bello mármol y por el mejor de los artistas.

— Creo que va siendo hora de irme, no me gustaría interrumpir en vuestros momentos de tortolitos, además, sería demasiado incómodo. Podemos vernos para comer, conozco un sitio donde se come de lujo, ¡pasadlo bien! — se despidió antes de desaparecer, literalmente.


— ¿Gohan, he visto bien?

— Sí, acaba de teletransportarse, digamos que es algo especial, también te lo contaré esta noche, ¡ahora vamos al agua! — le quitó importancia enrollando sus brazos en su femenina cintura y levantándola del suelo, para después saltar y sumergirse en las gélidas aguas.

— Es más agradable de lo que había imaginado, tiene la temperatura perfecta, además, debido a la profundidad de la playa puedo estar en esta posición contigo— le susurró abrazándose a su masculino cuello y enroscando sus piernas alrededor de sus caderas, aprovechando dicha posición para besarlo con pasión.

— ¿Mi princesa está disfrutando de nuestra escapada? — le habló amorosamente y mirándola con dulzura.

— Sí, todo es incluso mejor de lo que imaginé.

— Mañana te llevaré al club hípico al que pertenezco, está en la dehesa a los pies de la montaña más próxima, la temperatura es bastante agradable en verano.

— ¡¿Vamos a montar a caballo?!

— Claro que sí, vi como tu mirada se tornaba llena de amor y ternura al ver a cualquier animalito así que pensé que te gustaría montar a caballo. No te olvides de que nada se escapa a mis ojos, especialmente si tiene que ver contigo— tras eso la besó en la frente, mejilla y cuello, se veía tan bella en aquel bikini. Ya podía afirmar que era el hombre más afortunado del mundo solo por estar con ella, su piel tersa, pálida y suave, su cuerpo tonificado y curvilíneo, sus ojos, su cabello; todo en ella era incluso demasiado para pertenecer a la divinidad.

— Te ves pensativo.

— Estaba reflexionando, no sé si eres un ángel caído a mis pies o mi diosa personal, me inclino más a pensar en tu divinidad, la belleza del ángel no es comparable contigo. ¿Tú qué crees?

— Yo creo que tú eres la perfección hecha humano.

— Te equivocas, tú eres la perfección en cuerpo humano. Yo no soy humano— la abrazó con delicadeza cambiando posiciones, su fina espalda estaba contra sus músculos de acero, su mentón se apoyaba en su hombro y con su voz y respiración entrecortada la hacía estremecerse de placer.

—…— simplemente estaba sin palabras, todo eso la había pillado por sorpresa y además debido a su posición estaba totalmente a su merced.

— Debes estar pensando algo muy muy caliente, tus orejas están rojas— se burló vacilón, sabía perfectamente el por qué de su estado, pero le gustaba picarle. — ¿Quieres que busquemos algunos cangrejos entre las rocas? Con un poco de suerte encontraremos un pulpo, conozco los escondites más recónditos.

La joven asintió tanto por curiosidad como por el deseo de salir de su vulnerabilidad, su chico le hacía experimentar situaciones, emociones y sentimientos totalmente desconocidos por ella hasta ese momento. Gohan la tomó de la mano y comenzaron a nadar rumbo a dichas rocas. Sorprendentemente estaban en el centro de unos bellos y articulados arrecifes de coral multicolores.

Al contemplar como su mirada zafiro brillaba con intensidad, sonrió triunfalmente, le encantaba verla en todo tipo de nuevas expresiones y más aún si él era el causante. Se sentía tan pleno, realizado y feliz con ella junto a él que nada podría ser comparable.

— Cuidado, resbala y puedes hacerte daño, yo subo primero— advirtió antes de subir sin esfuerzo, para más tarde tenderle su mano como apoyo y elevarla en sus brazos como si se tratara de una pluma. — Esta es la forma más segura a la que ha llegado mi intelecto, no te muevas mucho o caeremos los dos.

— Esto es maravilloso, te agradezco de corazón que me hayas permitido venir aquí, contigo. Hacía tanto tiempo que no veía ni disfrutaba de cosas tan bellas— confesó con sinceridad, sus mejillas levemente ruborizadas y una sonrisa adorable mientras se aferraba al masculino cuello de quien la llevaba en brazos.

— Verte sonreír es más que suficiente, no me arrepiento de haberte traído y todavía queda mucho más. Prepárate Videl, vas a desear que no pase el tiempo porque no querrás separarte de mi lado, haré todo lo que esté en mi mano para hacer que te enamores más de mí, cada día durante el resto de nuestra vida. Te juro que no te arrepentirás nunca de haber tomado esta decisión.

— Creo que es imposible enamorarme más de ti, te amo, con tus facultades y tus defectos. Ya me he cansado de ser llevada como una princesa, ahora es mi turno de actuar— susurró fugazmente antes de hacerle perder el equilibrio empujando hacia atrás desde su cuello y cayendo ambos al mar, fundiéndose en un dulce beso y sorprendiendo a todo tipo de animales acuáticos que nadaban por allí.

— Parece que mi princesa guerrera es traviesa y rebelde, ¿qué podría hacer yo sin ti?

— Estarías aburrido y desesperado por conquistarme, reconócelo, has estado enamorado de mí desde que me viste— intentó sacarle información de forma sugerente presionando sus finas manos contra sus pectorales, presionándolo suavemente contra el arrecife.

— Podría decir lo mismo para ti, seguro que no podías quitar tus ojos de mí cuando estabas curando mis heridas, deseando poder continuar recorriendo tus manos por mi cuerpo. Y la respuesta a tu pregunta es sí, estaría ciego si no me hubiera enamorado de ti a primera vista, ¿contenta? — le devolvió la jugada con una sonrisa socarrona y una mirada vacilona cargada de pasión y calidez.

El rubor cubría su rostro y orejas, avergonzada y cabizbaja evitaba mirar al saiyan, había dado justo en el clavo, su intuición seguía siendo tan buena como siempre y, su lengua tan directa.


Tras casi una hora buscando cangrejos y pulpos, decidieron poner fin a dicha búsqueda, habían encontrado varios cangrejos de diminuto tamaño y una pequeña tortuga algo desorientada. Ya casi era hora de comer, salieron de las aguas y se envolvieron en sus respectivas toallas para secarse.

Kate los estaba esperando sentada en una hamaca mientras leía una revista de cultura, una sonrisa se dibujó en su rostro cuando los vio salir del mar. Habían aceptado su oferta y por sus expresiones faciales lo habían pasado realmente bien.

— Menos mal, comenzaba a impacientarme. Iba a ir a buscaros, aún sabiendo que podría interrumpir algo vergonzoso. No os preocupéis por la ropa, iremos a un restaurante playero, el pescado está delicioso y recién pescado, aunque, Gohan quizá te quedes con hambre, comes demasiado como para poder costearlo.

— Tranquila Kate, la cuenta la pago yo, podéis disfrutar de todo lo que queráis, llevo ahorrando desde hace más de dos años. Llevo mucho tiempo sin venir aquí de vacaciones.

— Normal, has preferido viajar por el desierto a tu suerte y en soledad como una nueva forma de entrenamiento, también fuiste a hacer alpinismo. Sé todo lo que has estado haciendo porque siempre estoy en contacto con tu padre y con tu abuelo.

La conversación se desarrollaba mientras seguían a Kate rumbo al restaurante, el cual estaba inesperadamente cerca. Estaba localizado a unos cien metros de la playa, unas tablas marcaban el camino a seguir, tenía un aspecto surfero, familiar y agradable solo con verlo a la distancia.

— ¿A qué esperáis para entrar? — interrogó la joven misteriosa con una mirada divertida, ellos la miraron y comenzaron a seguirla nuevamente.

El camarero les llevo a una mesa apartada del resto para poder conversar tranquilamente y sin preocuparse por ser escuchados.

— Tengo una pregunta Kate, ¿quién eres? — Videl fue tan directa y careciente de tacto como de costumbre, lo que consiguió que una sonrisa ladeada apareciera en el rostro de la interrogada.

— Creo que en estos momentos yo no soy tu mayor incertidumbre, estás saliendo con alguien que no conoces realmente, detrás de sus acciones y responsabilidades se encuentra un alma sensible, llena de inseguridades, amante de la música y del arte, cubierta por cientos de muros que conforman su aspecto basado en seguridad y éxito— esquivó la pregunta con una maestría digna de alguien de su oficio, llevando el turno de preguntas al joven.

— Reconozco que hay cosas que desconoce de mí, pero también hay infinidad de facetas que solo ha visto ella y que además las he descubierto gracias a ella. Debo decirte que ya no soy ese niño llorón o rebelde que iba en contra de la sociedad y de lo establecido para sentirse vivo, he cambiado, soy un hombre responsable, un futuro rey, el presidente ejecutivo de una de las multinacionales más importantes del mundo, como comprenderás no puedo permitirme lujos tales como sentir inseguridad.

— ¿Quieres que utilice mis poderes para que digas toda la verdad? — amenazó Kate con su mirada de hielo, no le gustaba que le tomaran el pelo y mucho menos que le engañaran, ella sabía todo sobre él, pero Videl no.

— No gracias, prefiero contarlo por voluntad propia, reconozco que en el fondo soy una persona frágil y delicada. No soy humano, soy un híbrido entre saiyan, una raza extraterrestre humanoide con poderes muy superiores a los de cualquier humano; y un humano, dicha mezcla de sangre provoca que mis poderes sean muy superiores y carecientes de límites, por ello soy el saiyan más poderoso, y si tuviera los poderes de Kate nada ni nadie podría hacerme frente— comenzó a revelar cosas sobre sí mismo, después de todo prometió que lo haría y un caballero siempre cumple sus promesas, no importa qué difíciles sean. Videl lo miraba con atención, concentrada en sus ojos y su historia, todo en él la fascinaba.

— Continúa, por favor, no me dejes con la miel en los labios— suplicó la pelinegra, Gohan era su droga personal, cuanto más conocía de él, más quería saber y desear, le era imposible decir basta en cualquier tema que tuviera relación con dicho policía.

— De acuerdo— contestó riendo, él tampoco podía resistirse a las miradas que le dedicaba y en concreto, la que le estaba dedicando en ese momento era tan mágica, magnética, hechizante y profunda que temía detenerse porque no quería dejar de contemplarla. — Veamos… He sido criado y educado por los mejores maestros a nivel mundial, soy capaz de hablar con fluidez todos los idiomas, recibí una estricta educación física que recayó en mi padre y en mi tutor Piccolo, ellos me entrenaron sin descanso día y noche, ellos me convirtieron en la máquina de matar a sangre fría que soy ahora, siempre y cuando toques a alguien importante para mí; también tuve una vasta educación musical, piano, guitarra acústica, española, eléctrica, violín, harpa, batería, canto, composición musical, ritmo; siempre he amado leer y las bibliotecas del palacio estaban repletas de libros históricos, de leyendas, de fantasía, científicos, botánicos, biológicos, humanísticos…solo salía para entrenar, cuando estaba en palacio me gustaba leer y escabullirme por los pasillos. Siempre fui un niño tímido debido a que a penas interactuaba con alguien, un niño estudioso y responsable, muchas veces agobiado, otras despreocupado. Hubo una época en la que estaba totalmente perdido, ahí me metí en el mundo de las peleas clandestinas y las carreras ilegales, me creé una reputación que hoy día sigue vigente, tú le hablas a alguien de ese mundillo sobre "el tornado Z" y temblará solo con escuchar esas palabras. Tengo un hermano pequeño, me he esforzado para educarlo y llevarlo por un camino que él mismo haya elegido. Y creo que eso es todo lo que desconocías de mí, por cierto, mi cabello rubio y mis ojos turquesas o verdes son reales, no son resultado de pelucas o lentes de contacto, son el resultado de mis transformaciones.

— Bueno, y con esto ya sabes todo lo que querías conocer de Gohan, mi misión ha acabado, si yo fuera tú, esta noche me sinceraría con él, tal y como ha hecho contigo, es un consejo de chica a chica. Lo mío tendrá que esperar, cuando termines de sincerarte con él, búscame. Puedo ver a través de ti, al igual que puedo saber en lo que piensas— susurró fugazmente guiñando un ojo.


— No puedo creer que te hayas comido una ración digna de treinta personas, supongo que eso tendrá que ver con lo de ser un saiyan— no cabía en sí de la sorpresa que había supuesto verle comer con tanta rapidez y voracidad.

— Créeme si te digo que me he cortado un poco, no pensaba dejarlo sin existencias.

— ¿Entiendes ahora por qué he dicho que se iba a quedar con hambre? No entiendo como pueden comer tanto y tan rápido, lo mejor de todo es que no engordan nada.

— Nuestro metabolismo y organismo está orientado a rendir al máximo en cualquier momento, no es mi culpa.


¿Qué misterios esconde Kate?¿Os agrada? Intentad especular en los comentarios, será divertido leerlos, si alguien acierta se llevará premio, aunque de momento no sé qué exactamente jaja. Y para finalizar, sí, sí que van a infiltrarse en un instituto prestigioso donde la adicción a las drogas es bastante importante, ¿cuándo? Al regresar de sus vacaciones, dejémosles disfrutar su merecido descanso. No olviden comentar si les gustó, eso me animará y escribiré antes XD