Capítulo 5
Ya entendí, no más capítulos descriptivos, no tenían que hacer huelga re reviews.
Yami2703: espero que te guste este capítulo. Gracias por comentar. :D
Yazmin Snape: Batallar en qué sentido? Ya sabemos que Albus es todo un loquillo vamos a ver si su aparición también nos ayuda un poco para que estos dos entren en ambiente.
Tenshin anime: Gracias por tu Review, supones bien, espero que te guste. Lastimosamente siempre serán el viernes, sábado o incluso domingo dependiendo de cómo este la semana.
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Hermione se quitó las manos de la cara y se acomodó el cabello para atrás, sentía las mejillas arder en rubor a causa de lo que había pasado hacia unas cuantas horas. Al menos el mareo ya se le había quitado. Miró hacía la pequeña salita en busca de su profesor, casi no podía ver nada. Sabía que era de día porque su reloj biológico la despertaba sin falta entre 6:30 y 7 de la mañana, incluso cuando era fin de semana. El fuego ya no estaba prendido y la habitación sin ventanas y con pocas lámparas estaba más en las sombras que en cualquier otra cosa.
Tenía un poco de frío. Se volvió para ver el lado contrario de donde había estado el fuego prendido y vio acercarse a su profesor. Él parecía recién salido de la ducha pues podía notar que su cabello estaba mojado y que tampoco traía puesta su capa ni la levita negra de infinitos botones; hablando de botones, la camisa blanca no tenía abotonados los primero tres, permitiéndole ver un poco del pecho de su profesor. Hermione sintió un calor interno que la hizo erizarse de pies a cabeza y tembló un poco. Al recordar lo que traía puesto se llevó rápidamente los brazos al pecho y los cruzo sobre su busto.
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Pov Hermione
-Buenos días, profesor- dije respondiendo su saludo con los brazos cruzados. La verdad es que ya me sentía mucho mejor, al final no había mucho de qué preocuparse, solo debía esperar a que se pasara el efecto de la poción. Ahora me siento un poco tonta por haber exagerado siendo que era algo tan simple- Lamento mucho que haya tenido que pasar por esto conmigo- apenas empecé a hablar agaché la mirada- ya me siento mucho mejor, solo había que esperar que pasara el efecto y…
-No sea ridícula, Granger- me interrumpió de repente- usted no está bien- yo lo miré confundida- Ahora mismo iré a hablar con la directora para avisarle que usted faltará a los últimos tres día de clase antes de las vacaciones de navidad y que yo tampoco daré mis clases.- Pero de qué estaba hablando ¿yo faltar cases? Eso no va a pasar. Junté todo el valor Gryffindor para mirarlo al rostro y decirle…
-Se equivoca, profesor. Yo estoy bien- salí de entre las sabanas de su cama y me puse de pie para irme. Mis piernas cedieron tan pronto como tocaron la alfombra y caí al suelo. Gracias a la ayuda de mis brazos pude evitar golpearme el rostro y la cabeza.
-¿Decía algo, Granger?- negué con la cabeza. Se había agachado para ayudarme a levantar tomándome en sus brazos. Aparentemente aquello había requerido no solo de todo mi valor sino también de toda mi fuerza física pues yo no podía ni siquiera sentarme. Bueno si antes estaba avergonzada ahora lo estaba aún más. Él tuvo que cargarme como si fuera una niña pequeña- 10 puntos menos Gryffindor, por irrespetar y contradecir a un maestro- dijo una vez me había dejado sobre su cama. No podía renegar lo de los puntos, me lo merecía. La había sacado barata después de lo que dije.
-Lo siento, profesor- fue lo único que atiné a decir. Él asintió y lo vi caminar hacia la salida- Espere, profesor, por favor- él se detuvo y dio media vuelta- ¿Qué le dirá a la profesora Mcgonagall? Ella y yo nos encontramos anoche cuando venía a verlo, ella piensa que buscaba un arete.
-¿Esa fue la excusa que se le ocurrió?- Le oí preguntar con un notorio tono de burla
-Pero funcionó- le dije sonriendo
-Le diré que tuvo un pequeño accidente mientras buscaba su arete y como Poppy no está, que yo me encargaré de usted.
-Y ¿Cómo evitará que no quiera hacerlo ella misma?- le pregunté
-Le recordaré lo mal que se ve que la directora tenga preferencias por un estudiante- Bien eso era bueno.
-El profesor Dumbledore no es el único que tiene debilidad en lo que se refiere a su casa ¿no es así, profesor?- le dije
- Cállese Granger, no sea insolente ¿ Qué es lo que que está sugirieron?- me dijo apretando los dientes y dedicándome una mirada de desaprobación. Decidí no decir nada más, ya había tentado suficiente a mi suerte- 10 puntos menos gryffindor. y no tengo que decir porqué- yo negué con la cabeza aunque con mala cara. - bien, ahora si me lo permite - dijo dando media vuelta para salir. Él parecía tenerlo todo cubierto pero yo... Oh no.
-Profesor, ¿Se va a demorar mucho? ¿Va a dejarme aquí sola?- le pregunté un poco nerviosa y él me miró con burla
-No le va a pasar nada, Granger. A menos que decida ponerse a husmear entre mis cosas.- sentí mis mejillas arder- igual ni siquiera se puede poner en pie, así que descanse, cuando yo regrese nos pondremos a trabajar.
-No es eso, profesor, y si- dudé un poco
-¿Y si qué?, hable rápido Granger no tengo todo el día- solté un suspiro
-Y si quiero ir al baño, o tomar una ducha- pregunté mirándolo con las cejas levantadas. La verdad es que en serio quería ir a orinar y tomar una ducha no sonaba nada mal. Lo escuché aclararse la garganta
-¿Quiere, mmm, necesita ir ahora, Granger?.
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Pov Severus
¿Qué era lo que esperaba Granger? ¿Que yo fuera su sirviente y salvador? ¿Que la llevara a todas partes? Nunca me había sentido tan incómodo en mi vida como en este preciso momento cuando ante mi pregunta ella solo asintió. Yo podía notar claramente su rubor, a ella tampoco le gustaba esta situación pero eso no lo hacía más soportable. Salí hacia mi despacho gruñendo. Busqué una poción vigorizante. Al regresar la vi tratando de incorporarse.
-No funcionará- dije mientras me acercaba caminado- Beba esto- dije abriendo el frasco y acercándolo a su boca. Esperaba que por lo menos esta poción tuviera los efectos comunes tan pronto como ella empezó a beberlo. Cuando terminó el contenido dejé el frasco en la cama y la cargué.- Puede tomar lo que necesite de mi armario- podía sentir su mirada- no creo que le queden muchas cosas- dije mientras levantaba un poco las comisuras de mis labios tratando de reprimir una sonrisa. Abrí la puerta del baño y encendí la lámpara de adentro con un hechizo no verbal.
-Profesor- la miré, tenía los ojos dilatados, no tanto como en la oscuridad pero no deberían estar tan dilatados- yo lo…
-Granger debe dejar de disculparse y agradecerme, solo hago lo que me corresponde ¿Está claro?- ella asintió con las mejillas ruborizadas-Ponga sus brazos alrededor de mi cuello y sosténgase- Ella hizo lo que le dije. La abracé con fuerza con mi brazo derecho justo por debajo del busto, me incliné hacia abajo y dejé sus piernas libres de mi brazo izquierdo para que tocaran el piso. Bajé mi brazo derecho más hacía su cintura y presioné mi brazo izquierdo sobre su espalda para que se apoyara sobre mi cuerpo. La sentí temblar ¿Miedo?- ¿Cree poder sostenerse, Granger?
-No lo sé- dijo casi en un susurro
-¡Quién lo diría! Una respuesta que por fin no tiene.- dije burlándome. Esa respuesta era todo un milagro salido de su boca. Sonreí un poco.- Suélteme de a poco, yo no la dejaré caer y no la soltaré hasta que me diga que puede sostenerse. Ella hizo tal como le dije, era extraño que no me discutiera y aunque no lo dijera en voz alta, me hacía falta su actitud gryffindor.
-Ya puede soltarme, profesor. La poción me ha tenido efecto.- dejé de sostenerla aunque con un poco de recelo. La miré seguía con sus ojos dilatados, por alguna razón eso no me daba buena espina y nuevamente sentía que tenía la solución a la situación frente a mí.
-Bien, iré a ver a Minerva- le dije- Como le he dicho puede tomar lo que necesite de mi armario- dije mientras señalaba al mueble junto al estante de libros- por su bien no se acerque a mi biblioteca- ella asintió- Hay toallas limpian en el gabinete bajo el lavamanos, por si quiere asearse.- no espere su respuesta y dando media vuelta caminé rápido haciendo ruido solo con el silbar de mi capa.
Llegué en unos 15 minutos a la oficina de Minerva y entré.
-Oh, Severus, te esperaba, no te molestes, Albus ya me lo ha contando todo- Levanté una ceja y miré el retrato del antiguo director, quién aprovechó que su sucesora estaba dándole la espalda para guiñarme el ojo. ¿Qué se traía ahora entre manos?- Los dejaré solos para que puedan hablar, y no te preocupes por tus clases, Severus. Solo ayuda a la señorita Granger a recuperarse.
Tenía de repente la sensación de estar en un universo paralelo ¿Qué acababa e pasar? Una vez salió puse un hechizo de silencio y me acerqué al cuadro donde Dumbledore me sonreía. Algo no está bien.
-¿Qué le dijiste?
-Eso no es importante ahora, cuéntame bien que es lo que ha pasado-Empecé a relatarle los sucesos a Albus, comentarle los que había visto y lo que había leído del diario. Él solo asentía y de vez en cuando hacía una pregunta.
-¿Es grave?
-Puede serlo, Severus, no hay forma de saberlo con certeza. Creo que esto solo ha pasado un par de veces, así que no hay mucha información.
-Y ¿qué es? ¿En serio es algo como una poción vencida?- Pregunté para estar seguro
-Realmente no sé si alguna vez se ha vencido una poción y es una excelente pregunta pero esto es diferente. Verás, Severus, en todo lo que hacemos dejamos un poco de nosotros, es como si parte de nuestra voluntad, carácter, sueños y miedos se quedara ahí, en especial las cosas que hacemos con cariño. Estoy seguro de que la señorita Granger preparó esa poción con el mismo amor que disfruta de todo aquello que le proporciona un aprendizaje, tanto que ni siquiera pensaba en usarla.- Aun no estaba seguro de lo que estaba sugiriendo así que le hice señas de que continuara- Todo el tiempo que la tuvo, sin usar y que acudía a ella por su aroma, Granger alimentó la poción con su propió ser.
-De ahí los cambios, supongo que al principio fueron tan pequeños que no los notó- lo vi asentir- ¿Pero y los efectos?
-En algún punto, la señorita Granger debió haber depositado cada parte de sí en un anhelo, lo hizo tan fuerte que la poción cambió para que al beberla pudiera cumplir ese anhelo.
-Imposible.
-No, es posible. Siéntate muchacho te contaré como fue que se creó el felix felicis
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Bien lo admito este no es más largo que el anterior pero tienen casi la misma extensión, si le quitamos la respuesta a sus reviews y la intro. Espero que les guste y que comenten sus ideas. ¿Están confundidos? ¿Les gusta la forma que va tomando? El proximo capitulo va a ser un poco más revelador.
